Hola Minna!

Es cierto... LO que dije es cierto... Hoy traigo dudas y respuestas... Risas y dolor... Espero les agrade este, por que el 13 se acerca...

Disfrutne! Los personajes son de Hiro Mashima, excepto Yue... ella es mia.


-Nosotros?-pregunto el chico preocupado.

-Los reconocí por su cabello… y tu tatuaje. Estaban con... Este chico.-dijo mostrando una no tan nítida imagen de un chico de mirada seria pero amable con un extraño objeto en la mandíbula. Erza la miro asustada.-Saben quién es…

-Es mi vecino, Simón.-contesto muy preocupada… "Va a pasar algo muy malo"-Pero… que tiene que ver? Que sucederá?

-No tengo idea.-respondió Levy tras un suspiro.-Solo sé que está implicado, de una forma u otra…

-Y quien era la otra chica?-le corto Gray preocupado por una horrible idea que le cruzo por la cabeza. Levy paso la página y le mostro al imagen. El pelinegro palideció y se tuvo que sentar en la silla de la impresión. Erza se llevó una mano a la boca y Jeral tenía los ojos abiertos. Gajeel, notando esto, los miro alzando la ceja.

-Algo me dicen que saben quien es.-aseguro

-Es…Mi hermana.-comento Gray mirando el vivo retrato de Ultear. El silencio reino por un buen rato… siendo llenado por un extraño pero rítmico…sonido. Un sonido… que provenía de la habitación que estaba al lado.


Cap. 12


Decisión: determinación o resolución que se toma sobre una determinada cosa, que pude estar correcta o errónea. Rabia:Enojo grande que se manifiesta con palabras, gritos y ademanes bruscos y violentos.


-Wii! Auch…

-Jajá.-rio una mujer de rosada cabellera con un largo y negro abrigo al ver como el niño de siete y medio chocaba con un árbol nevado tras tirare en trineo por la colina y se levantaba con la cara roja.-Cuidado, Natsu.-El pequeño la miro con molestia, acomodándose la bufanda.

-No te rías mama!-le riño pero después rio.-Y fue divertido. Happy también se divirtió…-dijo mirando a la nada a su izquierda.-No Happy?-el niño se quedó quieto un segundo y después dijo enojado mirando hacia el árbol.-No fue divertido golpearse con el árbol!

-Ya, dejen de pelear.-le detuvo la señora con una sonrisa. Luego miro el cielo que oscurecía.-Vamos Natsu, tu padre se va a preocupar. Despídete de Happy

-Igneel es aburrido.-comento el pequeño molesto mientras recogía su trineo.-Nos vemos mañana Happy.-se despidió con la mano mirando el tronco. Pero después ladeo la cabeza.-Por que no vienes mañana?-la señora se le acercó al ver que tardaba.-Vaya… Espero tengas suerte.-Natsu sonrió-Aye Sir!

-Que pasa cariño?-pregunto la señora llegando a su lado. Natsu sonrió…

-Happy dice que va a ir a ver a su mama y que me quede jugando contigo.-contesto como solo un niño sabe hacerlo.-Así que mañana será un día solo para nosotros dos!- La señora rio y miro en dirección a donde lo hacia su hijo, siguiéndole el juego.

-Te vaya bien Happy.-se despidió dándose la vuelta y cogiendo la mano de Natsu.

-Adiós!-Los dos caminaron a su casa hablando de un millón de cosas. Antes de llegar al pequeño lugar la puerta se abrió, revelando a un señor de cabello rojo y ojos verdosos.-Papa!-grito Natsu lanzándose a los brazos del señor, quien lo atrapo con un giro.

-Hola campeón. Has cuidado de Mamá?-pregunto con un tono jovial, mirando fijamente a su esposa, quien rodo los ojos con una sonrisa. Natsu hizo pose militar.

-Aye Sir! No la he perdido de vista ni cuando estaba jugando con Happy.-los mayores rieron mientras Igneel lo bajaba.

-A ver, quítate el abrigo y sube a darte un baño antes de cenar.-le comento el señor, recibiendo un pequeño berrinche pero siendo obedecido por el niño, quien subió las escaleras rápidamente. Luego miro a la mujer, quien ya sin su abrigo tenía unos pantalones grises y un grueso suéter de lana verde.-Yue…

-Ya se, Igneel, Ya se… Pero no esperes que no aproveche el poco tiempo que me queda con mi niño. Aunque sea verlo hablar con su amigo imaginario-le dijo acercándose a abrazarlo. El hombre le devolvió el abrazo.

-No hables así…No tu…-le dijo ocultándose en su cabello. Yue se separó y volvió a acercarse para darle un beso corto.

-Vamos, Natsu pronto bajara…-comento separándose y rompiendo el abrazo. Igneel sonrió y luego puso una mueca.

-Otra vez estaba jugando con amigos imaginarios?-se quejó mirando arriba con desaprobación.

-Igneel…

-Ya entendí… Es norma que los niños hagan eso cuando no tienen con quien jugar…-Los dos adultos se dirigieron a la cocina y dejaron el recibidor solitario… Al menos hasta que un pequeño Natsu asomo su cabeza desde arriba con un gesto triste.

-Happy no es imaginario…Solo… no pertenece aquí… Como pronto hará mama…

Natsu abrió los ojos mirando alrededor vagamente. Reconoció de inmediato su habitación, pero tardo un poco en preguntarse cómo había llegado ahí debido a lo adolorido que tenía todo el cuerpo. Se dejó flojo un rato pensando: Recordaba lo de Elfman y como había huido hacia el balcón, la llegada de Levy y su intento de darle ánimos… Incluso lo del medallón…

Entonces todo lo acontecido paso por su cabeza y se levantó rápidamente, terminando llevándose una mano al costado, que estaba curiosamente vendado. Se miró a si mismo preguntándose por que seguía vivo… Vivo con un pie vendado al igual que su costado y sus manos, sin contar uno de sus brazos atado a una venda

-Que rayos sucedió…-se preguntó en voz alta mirando el suelo.

-Eso, hijo mío, es algo que también quiero saber-Natsu se tensó al oír esa voz y miro a su izquierda, girando la cabeza con tal rapidez que se lastimo el cuello... Más de lo que estaba. Recostado en la pared había un hombre de cabello rojo con algunas canas, rostro amable y ojos verdes…-Tiempo sin verte Natsu.

-Igneel.-comento el chico sorprendido. Luego se intentó levantar, peor otra vez el dolor no le dejo moverse como quería.

-Ten cuidado, te diste un mal golpe.-le dijo el hombre sin acercarse. El peli rosa lo ignoro y se intentó poner de pie, por lo que su padre le obligo a permanecer en cama. El Chico no lo miro cuando bufo molesto-Natsu, lo digo enserio quédate quieto.

-Donde están los demás? Y Levy? Está bien?-pregunto asustado el chico, con la imagen de Lucy en el barandal al lado dela peli celeste aun fresca en su memoria. EL hombre suspiro.

-Todos tus amigos estaban bien, pero se veían algo contrariados cuando llegue hace casi una hora.-comunico sentándose en una silla cercana.-Laxus se llevó a Mira a dar una vuelta… No puedo creer por lo que ha pasado esa pobre chica… Estaba muy alterada por lo que te paso.

-Qué haces aquí?-pregunto Natsu de repente, haciendo que un incómodo silencio se extendiese por el área. Igneel se quedó callado.-Responde.

-Me tenías preocupado.-el chico no pudo evitar soltar un bufido de escepticismo, para después mirar a la pared molesto.-Es en serio Natsu. Un padre se preocupa por su hijo.

-Como te enteraste?-Igneel suspiro rendido.

-Gildarts me llamo y me ha contado muchas cosas. Y sumando la reunión de padres y el hecho de que estaba por llegar a Hargeon, pues me pareció un buen momento pare ver que tal llevabas todo y…

-No te creo.-le corto el chico sin mirarlo. El hombre suspiro y se puso en pie.

-Te traeré algo de comer. Antes de irse Mira preparo puré de papas y algo que parece moco de pavo.-intento burlarse, pero no consiguió resultados. Finalmente se retiró cabizbajo.

Natsu lo vio salir y se sintió algo culpable, si es que aun podía sentirse así. El e Igneel se habían distanciado algo desde la muerte de su madre, pero aún se llevaban bien… Es cierto que lo envió a Magnolia con la familia de Mira cuando apenas era un crio, pero eso era porque con su trabajo no podía cuidar bien a un niño… Y siempre le llamaba cada semana para saber que tal iban las cosas y cosas así por el estilo. No se veían casi nunca, pero las veces que lo hacían era suficiente.

No, no se puso así porque le detestase. Se puso así por todo lo que sucedía, por como afectaba a las personas que lo rodeaban… Y él no quería perder a su padre ni a ningún de sus amigos… Eso no. Recordó cuando estaba con Levy y sonrió la presencia oscura… Lo que estaban haciendo.

Miro a la puerta y después a su mesita de noche, donde le pareció ver su celular… o lo que quedaba de él…. AL parecer la caída de un tercer piso no era lo que necesitaba para mejorar esa pantalla. Con apuro necesitaba uno nuevo… También vio su bufanda y el medallón, el cual se apresuró a ponérselo algo asustado. Sintió alivio por un segundo pero volvió a recordar a Levy, preguntándose si… Miro por la ventana con impotencia.

-Espero haya servido de algo…

OoOoOoOoO

El parque era muy tranquilo al atardecer… Aunque algunas nubes grises se notasen a la distancia. Sentado en un tocón viejo, Gajeel miro a los chicos con recelo apenas terminaron de contarle todo. O mejor dicho que Gray y Levy se lo contaran ya que Jeral y Erza estaban más absortos en pensar que podía suceder. El Pelinegro los miro y luego al baúl, el cual no había dejado en ningún momento.

-Déjenme ver.-comento mirándolos de nuevo.-Salamander sintió un fantasma, ustedes lo ignoraron y esa cosa comenzó a atacar y matar a todas las personas que lo rodean por un supuesto baile de muertos…

-Baile de Los Muertos….-corrigió Levy.

-Aja.-acepto restándole importancia al nombre.-Tu eres igual que Salamander, pero a ti no te afecta como a él y dibujas cosas raras que ves en tu mente por esa cosa rara que haces, no?-La chica asintió.-Entonces… Eso es la causa de todo lo malo que ha sucedido la última semana en la ciudad-Gray asintió.-Y ahora el nuevo objetivo son los tortolos, su vecino y tu hermana.

-Puedes no decirles objetivos?

-Y como les digo? Víctimas potenciales? Pero tengo una duda.-comento serio mirando a la pareja.-A ustedes no los habían atacado ya?

-Sí, pero parece que no está conforme.-contesto Jeral con calma. Gajeel lo miro de reojo y de nuevo a su baúl.

-Entonces la clave de la supervivencia esta en este cofre viejo-dijo dándole un ligero golpe a la madera, liberando un sonido hueco.-Sabes que sería más fácil romperlo y ver que hay dentro verdad? Esta cosa tiene siglos…

-No lo vas a romper.-le corto la chica agarrándolo.-Lo que está a dentro es delicado, debemos tratarlo como tal.

-Allá tú, pues no sé qué es la delicadeza-ironizo el sujeto poniéndose en pie, pero serio.-No es que me crea todo pero… Creen que también este dentro de ese baile?

-Es posible, por eso te pido que intentes forzar la cerradura sin romperla…-comento Levy con tristeza pero firmeza. Gajeel la miro a los ojos y suspiro.

-Mañana veremos.-Levy le sonrió agradecida

-Gracias, Gajeel…- El chico miro a otro lado par que no notasen su leve sonrojo... Una brisa frio soplo dándoles a todos escalofríos.-Vayamos a casa… Con cuidado. Cualquier cosa estén atentos a sus teléfonos, si algo sucede Llamen. Nos… veremos mañana.-dicho esto se retiró abrazando su cuaderno de dibujo. Gajeel la siguió al rato., dejando a los novios con Gray. EL pelinegro los miro.

-Se lo que piensan.-hablo con seriedad-Pero no podemos tirarnos a esperar que suceda… Tratemos de prevenirlo. Recuerden que esa información casi le cuesta la vida a Flamitas y a Levy.-Jeral y Erza lo miraron y asintieron.-Los llamo más tarde.

OoOoOoOoOoOoO

Llovía a cantaros. Igneel suspiro mirando el retrato de su recientemente fallecida esposa, a un costado de su cama. Se acomodó tratando de dormir cuando escucho voces en el pasillo… dos voces infantiles que hablaban en voz baja, pero no inaudible. Se incorporó mirando la puerta sospechosamente. Natsu debería estar dormido… y como llegaría otro niño a su casa en mitad de la noche?

Se levantó con decisión y algo de preocupación. Lentamente se acercó a la puerta, pero las voces cesaron, como si nunca hubiesen estado ahí. El hombre frunció el ceño y abrió la puerta, encontrándose completamente solo en el corredor. Un rayo se atisbo y con él una pequeña sombra a sus espaldas. Se dio la vuelta, pero no había nada que la causara, por lo que pensó era producto de su imaginación.

Decidió ir a ver a su hijo, solo por si acaso. Recorrió el corredor con calma, tratando de no hacer ruido, pero con una extraña sensación en la garganta, ni él sabía por qué. Después de un rato llego a la puerta entreabierta y pensando que su hijo era un descuidado se acercó.

-Seguro que podrás encontrarla? Me parece un sitio muy bonito, pero también enorme…-escucho la voz de Natsu que hablaba con una mezcla de emoción y pesar.-No pude dárselo porque no lo había terminado…pero ya lo hice-Igneel suspiro, recordando el pequeño muñeco que su hijo se puso a hacer como regalo a su madre, sin ayuda.. .

-Si puedo!-un escalofrió recorrió la espalda del señor al escuchar la otra voz. Una voz infantil, más joven que la de Natsu… pero extrañamente inexistente….Como si la brisa fuese la que hablo.- Te aseguro que le gustara!

-Gracias, Happy.-Ese era el amigo imaginario de Natsu… Pero como un amigo imaginario podía responder? Tal vez Natsu imitaba la segunda voz.-Fuiste un gran amigo…

-Y lo seguiré siendo! Así como mi nombre es Happy. Aye Sir!-definitivamente esa no era la voz de su hijo. Igneel se acercó rápidamente y se asomó por la puerta, encontrándose con una escena que le helo la sangre.

Natsu, aun con su pijama rojo puesto, miraba al frente con una sonrisa sentado en su cama… al lado de un niño de pelo celeste y una ropa antigua, cubierta de sangre… procedente de lo que al parecer era un gran agujero en su pecho. Eso y el hecho de que era traslucido, que pida ver atreves de él, le asusto por completo.

-Otra vez gracias, Happy-comento Natsu entregándole el muñeco, un mal formado dragón rojo, para después limpiarse unas traviesas lágrimas. El niño sonrió y miro la puerta, chocando su mirada con la de Igneel. Al verlo le inclino la cabeza como saludo y volvió a ver a Natsu.

-Me tengo que ir. Adiós Natsu. Nos veremos algún día.-se despidió el pequeño desvaneciéndose.

-Adiós Happy! Salúdame a mama y a la tuya.

-Aye Sir!-termino de escucharse en la habitación. Igneel estaba con los ojos abiertos, asustado. EL pequeño se acercó a la ventana y, aunque se mojaba un poco, se despidió con la mano. Desuses corrió y se montó en su cama, durmiéndose casi de inmediato… Sin saber que su padre se había recostado a la pared con la mente saturada por lo que acababa de ver.

Igneel veía como Natsu estaba comiendo lentamente, sin ganas, en parte porque le dolía mover esa mano y en parte porque algo le mantenía distraído, él lo sabía… Pero lo que más le hacía mirar a su hijo era lo cambiado que se veía. Triste, pensativo… Temeroso. Tenía la muy mala sensación de que algo iba muy, pero que muy mal y que esa cosa mala estaba relacionado con lo especial que era su hijo, aunque llevase años sin hacer nada raro… y esa era la principal razón por la que había vuelto a Magnolia. Lo había sentido hace una semana y esa fue la razón por la que decidió volver más rápido.. Pero parece que no lo logro tanto como quería.

-Gracias por la comida…-dijo Natsu dejando la mitad del plato en su mesita y mirando a su padre.-Igneel…

-Que pasa, chico'-pregunto en un tono jovial que trataba de imitar el tono cubano. Natsu sonrió, pero después volvió a quedar serio

-Me podrías prestar tu teléfono?-pregunto extrañándolo.-Necesito saber… Digo, necesito llamar a alguien.-comento tratando de no revelar nada, lastimosamente su padre noto su truco… Y pregunto lo que lleva un rato aguantándose

-No te caíste por un resbalón verdad?-pregunto con seriedad. EL peli rosa lo miro algo asustado.-Natsu, cuéntame que sucede. La verdad.-El chico lo miro un rato y bajo la mirada rendido.

-No puedo.-contesto con tristeza.

-Es… algo complicado?

-Demasiado…

-Oscuro?

-Mucho

-Paranormal?

-Por qué…

-Es eso, verdad?-pregunto ya muy tenso. Natsu lo miro arriba abajo y luego abrió los ojos, pero antes de que preguntase algo. Sintió que el mundo le daba vueltas y se sujetó la cabeza.-Natsu?

-Mi cabeza…-comento mientras su visión se hacía borrosa… o solo se fijaba en la extraña silueta que estaba cerca de la puerta… No era Lucy, pero tampoco no era ella… Era… como si la silueta de la chica se hubiese formado de sombras… Unas sombras que lo miraban con uno ojos oscuros que brillaban en la oscuridad, negando con la cabeza, riendo por lo bajo.

-Natsu- repitió Igneel levantándose y sentándose en la cama a su lado. El chico solo lo miro preocupado… Pero pudo otra por el rabillo del ojo como la sombra desaparecía… Fue una advertencia: No preguntar, no hablar... No con él. Ese no era su juego… No su parte. Lágrimas de impotencia se asomaron de sus ojos-Hijo…

-Lo siento…-comento sin verlo.-Lo siento…-Igneel abrazo a Natsu, quien solo se dejó consolar… A pesar de saber que eso no cambiaría nada…. Y así se quedó hasta que cayó dormido. Igneel miro preocupado a su hijo y lo recostó en la cama, cubriéndolo con la sabana. Dejo sus cosas en la mesita y salió de la habitación.

OoOoOoOoO

-Jeral, yo puedo ir sola… comento Erza por lo bajo mientras el chico sequia caminando. Los dos decidieron ir juntos a casa, en especial por que los padres de la pelirroja estaban fuera de la ciudad.-En serio… Gracias.

-No te preocupes, total yo también estaba preocupado.-Ambos se miraron y sonrieron. Siguieron su camino por la calle con total cautela, pero tratando de aparentar normalidad. Cerca de ellos un gato maulló y ambos se tensaron, para después mirarse y reír por ello.-Creo que terminaremos paranoicos para mañana…

-Tienes razón.-acepto Erza con una sonrisa abrazándolo. EL le devolvió el gesto y continuaron un rato caminado… Entonces llegaron a la calle anterior a la de la pelirroja y la única en ese lugar de concreto por la que podían llegar, gracias a que la entrada principal estaba en reparación… Un callejón oscuro, iluminado por una única luz. Los dos se detuvieron al notar el lugar. Otra vez esa extraña y fría brisa reino en el área, preocupándolos u poco. Ninguno se movía ninguno hablaba… Ninguno pensaba.

Algo les toco el hombre haciéndoles dar un grito ahogado y virarse en pose de ataque… O en el caso de Erza atacando directamente. Simón esquivo y se echó a reír al ver la cara de ambos.

-Pareciesen que esperaban un fantasma.-comento con una sonrisa. Los dos chicos se miraron y bajaron la guardia, pero no se destensaron… La condición estaba, los tres y el lugar… Ahora qué?-Y que hacen tan tarde por la calle?

-Estaba llevando a Erza a su casa… Tuvimos un mal día.-contesto Jeral, tratando de sonar todo menos preocupado. Su novia asintió y le tomo la mano. EL chico los miro y después asintió.

-Vale. Vamos, estamos cerca.-Los tres comenzaron a caminar. Aunque Simón no pudo evitar notar como sus acompañantes miraban todo con completa atención. Caminaron un pequeño trecho hasta que llegaron al final del callejón, donde un pequeño bosquecillo antecedía a la barriada de la muchacha. Aun así, ninguno se creería que eso fuese todo. El teléfono de Erza sonó y ella lo miro preocupada, recordando el colegio… Pero solo era el teléfono de Natsu. Dio un suspiro y contesto deteniéndose bajo la luz de u farol

-Hola, Natsu… Como…

-Yo! Erza, Las trampas no valen por lo que este baile es para ti.-dijo la voz del chico en el aparato. Ella lo miro reocupada, por no decir asustada. Notando como sus dos acompañantes la miraban curiosos… Entonces Jeral comprendió y se acercó a escuchar.-Un baile por cada uno… Una causa para dar…-la voz de Natsu cambio a una femenina, fría… y muy preocupante voz que ella conocía.- Ya él dio su danza, ahora a ti te toca bailar…-la llamada se cortó. Erza y Jeral se miraron reocupados.

-Por qué contestaste?-pregunto entre asustado y molesto.

-Era el teléfono de Natsu… No creí que…-Una fuerte brisa soplo por el lugar, haciéndola cubrirse con un brazo. Simón, quien estaba atento a la desconocida conversación la imito y miro hacia el cielo oscuro… Completamente cubierto de nubes. La tormenta había llegado…y no solo literalmente.

-Parece que lloverá!-comento Simón mirando a la pareja. Apenas dijo eso unas gruesas gotas de lluvia comenzaron a caer sobre ellos, con truenos retumbando alrededor-Démonos prisa antes que caiga un rayo.-Dicho eso siguió su camino hacia la casa más cercana. Erza y Jeral se acercaron para detenerlo, pero el viento no estaba a su favor.

El viento se transformó en vendaval, moviendo las ramas con violencia, ambientando el ambiente con el crujido de la madera, con los golpes del agua y el rugido del viento. Pronto se encontraron empapados caminando por el lugar para llegar lo más rápido posible… Un rayo cayó cerca e hizo que Erza perdiese el equilibrio y se levantase, pero cuando lo hizo había silencio a su alrededor… Miro a Jeral y a Simón, pero no se movían… Era casi como si el tiempo se hubiese detenido…

Las sombras comenzaron a rodearla, pero sin siquiera tocarla pasaron atrás de ella. Erza se dio la vuelta y se encontró cara a cara con aquel ser que les hacia la vida imposible, aquel que habían dejado libre… Pero estaba diferente.

Su traje seguía rasgado, pero ahora parecía un traje de época negro y abultado, dejando sus hombros al descubierto. Su cabello seguía cayendo por su espalda, sucio mas no desgreñado y sus ojos oscuros miraban fijamente a la pelirroja con una clara mueca en la cara.

-No siguieron las reglas… pero no van a cambiar nada. Mi juego, mis reglas, mi victoria-le dijo con voz clara y fría. Mientras se acercaba. En ese momento Erza entendió por que Natsu y Gray se alteraron tanto… Su sola presencia era abrumadora… Aterradora… Sentía el aire helado entrar a sus pulmones casi asfixiándola… Sentía como su cuerpo no se movía, aunque luchaba por ello… Sintió como aquel espectro se detuvo a menos de un metro de distancia y levantaba ambas manos como si fuese una balanza, justo en los lugares donde podía ver a Jeral y a Simón.- A quién salvaras?

-De que rayos hablas?-pregunto con firmeza. No iba a ceder. No iba a dejar que les pasase nada.

-Este es tu baile. TU pareja, Tu decisión…-contesto el espectro con calma.-A quién escoges? A tu amigo de la infancia o aquel que robo tu corazón?-pregunto sin mirar a los dos chicos. Erza la miro asustada.-Quien vive? Quien muere? Tú decides.

Erza se quedó completamente quieta, aterrada por lo que acababa de oír. Decidir? Debía decir a quien matar? Qué clase de juego era ese? Era imposible… Pero y si no hablaba? Ellos podrían morir igual… Pero no podía nombrar a ninguno, los dos eran importantes para ella. Simón siempre estuvo a su lado durante su niñez al igual que Jeral, aunque él era varios año mayor. Él y su hermana, siempre le apoyaban hasta que conoció a Gray y después a Natsu y gracias a ellos conoció mejor a Jeral. Era una locura, pero el siempre fue muy atento con ella… Era un amigo especial…

Jeral era el idiota decente del barrio que siempre les acompaña, pero que poco a poco fue más amable con todos… Hasta 1ue finalmente tras una pelea con Natsu termino revelando a un ser cálido algo bromista, pero de buen corazón que junto a Simón trataba de evitar que los tres amigos se matasen entre ellos… Aquel chico que se volvió atento con ella y como había dicho esa Lucy le robo el corazón… Le pido ser su novia en una repostería y siempre estaba a su lado…

Simplemente no podía decidir… No podía. Recordó como Natsu se opuso al juego y casi muere, como Levy termino muy asustada, Como esa cosa estaba arruinando sus vidas… Esta vez… No le dejaría ganar.

-No seguiré tus juegos. A ninguno escogeré.-le dijo con firmeza mirándola a los ojos. EL viento volvió a soplar, la lluvia volvió a caer… pero lo que más asusto a Erza fue la gran sonrisa que se formó en el rostro de la chica mientras bajaba los brazos.

-Eso es justo lo que quería escuchar.-comento mientras se volvía oscuridad… Un rayo cayó y todo volvió a tener movimiento. Jeral miro a Erza y se acercó a verla, en especial con el perplejo rostro de la chica.

-Estas bien?-pregunto preocupado a la vez que Simón se acercaba… Entonces un rayo cayó a sus espaldas y antes de que pudiese evitarlo, los dos la tiraron a un lado. Recordó el relato de Levy y supo que venía después... Se dio la vuelta a tiempo para ver como el grueso árbol caía sobre los chicos, quienes trataban de huir… Pero no lo lograron. Jeral quedo cerca de ella y Simón se perdió de su vista.

La pelirroja se levantó rápidamente y se acercó a su novio. Jeral estaba en el suelo inconsciente con la mitad del cuerpo bajo las ramas del árbol, con media rama enterrada en su brazo y un serio golpe en la cabeza… Pero vivo.

-Jeral… Jeral…-llamo la chica preocupada, pero obviamente no obtuvo respuesta. Se iba a echar a llorar de no ser por que recordó a Simón.-Simón!-grito mientras se levantaba y saltaba el tronco para ver si odia encontrarlo… Pero solo pudo sentir las lágrimas correr por sus mejillas.-No…

-Er…za…-dijo el hombre con sangre cayendo por su barbilla. Estaba en el suelo, entre las ramas… Literalmente. Al caer varias ramas se habían incrustado en su cuerpo, manchándolo de color carmín a pesar de la lluvia que caía. La chica se acercó y trato de moverlas sin resultado alguno.-No… No servirá…

-Simón-le llamo acercándose entre las ramas y tocando su mejilla.-Resiste por favor…Ya…Voy a llamar a una ambulancia.-dijo mirando abriendo su teléfono y marcando el numero.-Hay dos heridos en la arboleda al lado de la Barriada Paraíso. Les cayó un árbol encima… Uno se está desangrando…Rápido, por favor…-comento con tristeza mientras escuchaba la otra línea. Después cerro el teléfono y miro a Simón, quien no se movía.-Simón? No me hagas esto… Simón, reacciona…SIMON! –El chico solo abrió los ojos, calmándola, y le dedico una débil sonrisa.

-Cuida…de Kagura…-le dijo para después dejar caer la cabeza. La chica abrió los ojos asustada y comenzó a llorar en silencio. Una risa cantarina lleno el lugar y su celular comenzó a reproducir una pequeña melodía, como la de una caja musical… Lo abrió y se encontró con que la pantalla mostraba un pequeño mensaje

"Llego la hora"

Erza lo miro asustada y después completamente enojada, tiro s celular contra el árbol, destruyéndolo en el acto. Y grito… de dolor, de rabia… de tristeza… Sin notar como alguien sonreía en las sombras, disfrutando la función.

Primeo llegaron los bomberos y sacaron a los chicos debajo del árbol, después La ambulancia llego y dijo justo lo que Erza no quería escuchar: Simón había muerto. Con dolor y tristeza lo dejo con los encargados y se fue junto a Jeral al hospital, ya que el chico todavía no despertaba. E apeo de la ambulancia y los dejo correr con su novio ara revisarlo, lo miro un rato hasta que le dijeron que esperara. La muchacha se fue cabizbaja a la sala de espera, pensando en todo esto.

-Erza?-la chica alzo la vista y se encontró frente a sus amigos, lo cual casi ni la sorprendió. Gray estaba entado en una silla cubriéndose el rostro, pero dejo esa pose para mirarla. Levy también estaba ahí, mirándolos con una mezcla de peno y miedo… Incluso estaba Natsu, quien tenía el brazo inmovilizado y cojeo un poco al acercarse, pero parecía aliviado. Le dio un corto abrazo que ella no respondió y se separó. Ella lo miro fijamente y luego alrededor… EL lugar estaba vacío.

-Que hacen aquí?-pregunto con seriedad, no dispuesta a hablar por el momento. Gray se pasó la mano por el cabello.

-Ultear colapso durante la cena… Le dije a mama que a trajéramos aquí, por si acaso… Y aun no nos dicen nada.-contesto con tristeza.-Ni siquiera se veía asustada o algo cuando paso... Solo…Cerro los ojos y se desmayó… Se cumplió lo que dijo Levy.-termino recostando la cabeza en la pared. Natsu y la peli celeste lo miraron con impotencia…pero la chica no dijo nada.

-Erza… puedo hacerte una pregunta-dijo Natsu notando que estaba muy callada… Eso y porque sentía una extraña opresión en el pecho al verla.-Por qué estás aquí? No logramos localizarte y…

-Nos atacó-contesto con simpleza sin ver su reacción, por lo que no pudo ver como Natsu abría los ojos completamente asustado, confirmando un temor, o como Gray se ponía de pie rápidamente y Levy entrecerraba los ojos, o peor como todos se miraron entre ellos con perplejidad. Natsu pensó en callarse pero aun así pregunto.

-No escogiste a nadie… o sí?-Erza alzo la mirada y lo vio… Pero más que verlo a él, vio al sujeto por el cual el baile giraba, por el que había perdido a un amigo… por el cual puede perder a su novio… y por el cual así pierde la vida. Una rabia que quemaba como el fuego le lleno las venas y antes de que se diese cuenta ya estaba estrellando con demasiada fuerza a Natsu contra la pared, quien curiosamente no se quejó.

-Erza!-dijo Levy pero no le hicieron caso.

-Como sabias que era mi elección?-pregunto enojada. El chico bajo la cabeza.-Contesta.-dijo seriamente a Natsu. EL chico la miro a los ojos, con firmeza.

-Hace una hora me desperté… y por alguna razón sabía que iba a ser el castigo... Ya no parecería un accidente… No para ti. Intente llamarte desde el teléfono de mi padre, pero no me contestabas…-La chica abrió los ojos, confundida y molesta- Entonces llame a Levy con el teléfono de mi padre y luego a Gray que me conto lo de Ultear. Me escape y vine a ver como estaban las cosas, encontrándome con Levy. Llegamos y al ver que ocurrió volvimos a llamarte a ti y a Jeral, pero ninguno podía contactare con ustedes.

-Qué hay de tu teléfono? Eh?

-Se destrozó cuando caí del balcón, aunque Igneel me dijo antes que saliera que Gildarts comentó que no había salido de mi bolsillo.-contesto con simpleza y algo de extrañeza.-Por qué preguntas?

-Fue tu estúpido teléfono.-contesto sin soltarlo, de hecho, apretando más su agarre.-Por eso, me hablo. Por eso inicio ese juego. Por eso caí como idiota.-contesto mientras las lágrimas caían de su rostro, asustando a los muchachos.-Por eso Jeral está herido. Por eso Simón está muerto.

-Simón murió?-pregunto con una voz demasiado… no sorprendida, que incluso le sorprendió a él... Pero no conto con lo que vino después. Erza le dio un golpe en el estómago, haciéndole perder el aire y caer de rodillas. Levy se acercó a ayudarlo y Gray miro a Erza como si estuviese loca. Pero ella no lo miraba a él, sino al chico que apenas y recuperaba el aliento -Por qué…

-POR QUE ESTO ES TU CULPA!


Tss...

Esto esta que quema.

No me imagino que estén molestos con Erza y si lo están de seguro fue por gritar a Natsu, pero comprendan un poco... Lucy, esa Lucy, la uso como a una muñeca vieja.

Saben? No diré ni haré preguntas... Pero debo decir que felicito a Anika Sukino 5d, a MaryUchi ya Suka-chan por atinar a mi pregunta... O al menos a una parte.

Pero lograron lo que querían: NO MATARE A NINGUNO DE LOS PROTAGONISTAS. Así que bajen sus pistolas que Jeral sigue vivo...

Pero eso no significa que no haga que sufran un poco...*Sonrie psicopatamente*

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Bueno... Ahora les doy gracias a

MaryUchi (Espero que tus dedos estén bien), AnikaSukino 5d (No me mates! Sin escritora no hay fic), akane192530 (En serio, no me habia dado cuenta... Creo que soy un genio sin saberlo...), Nalushi-Chan(Eres la única persona que usa ese adjetivo con el fic...Pero,gracias), 02ShadowGirl21(Gracias por comprenderlo... Y no creo hacerlo, pero gracias por la idea), Love D. Campbell(Ya sabes que paso, y que nadie importante se murió...), guest(... Eres cruel. Pero creo que no has visto las dos caras de la moneda) y a suka-chan( Felicidades por atinar... Y gracias por el cumplido!)

por comentar el cap anterior!

Por que respondí reviews? Me dio la gana... Y ya que el capitulo que viene me van a querer matar, mejor tarde que nunca no?

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Nos leemos próximamente! El 13 se aproxima...El baile también.