Capitulo doce: AÑO VIEJO, AÑO NUEVO.
A penas K dejó a Violet se vio en la tarea de buscar a Misty. No fue difícil. Por la hora y las circunstancias la pelirroja solo tenía un lugar donde esconderse: El balcón de su habitación. Entró en ella y la encontró sentada en uno de las sillas que tenía fuera, murmurando cosas con el rostro contraído en una mueca de enojo. Al escuchar que la puerta se cerraba, volvió la vista de golpe y se encontró con su moreno novio parado en el umbral. Rodó los ojos y se levantó tan rápido que Ash no alcanzó a reaccionar hasta que tuvo la puerta corrediza cerrada frente a él. Era absurdo, la puerta se habría por dentro de todos modos, pero Misty había dejado bien en claro que no quería hablar con él y que si Ash intentaba abrirla habrían más problemas de los que ya tenían.
El silencio se alargó por unos segundos más, siendo incómodo y pesado para ambos. Misty se había sentado y Ash marcaba con su dedo la silueta de su novia a través del vidrio.
- ¿Por qué no me contaste?
- ¿Contarte qué? – dijo ella sin voltear - ¿Que estaba hablando con Giorgio? No sabía que debía preguntarte primero…
- No. No sobre eso – respondió él – Sobre… lo otro…
- ¿Lo otro… qué? – especificó ella, aún molesta.
- Ya sabes, lo que pasó entre ustedes hace un par de años.
Misty pareció tardar varios segundos en asimilar lo que había escuchado. Luego, su rostro se volvió pálido y amagó a hablar varias veces. ¿De dónde había sacado Ash eso? ¿Cómo había sido posible que se enterara? ¿Habría sido una de sus hermanas? Oh, apostaría lo que fuera a que había sido Violet, esa boca floja… La mirada de la chica se desvió hasta el suelo y comenzó a jugar con sus dedos.
- No creía que fuera necesario que lo sepas…
- ¿No creías que fuera necesario? – replicó el moreno sorprendido y enfadado. Su novia había perdido la virginidad a corta edad y no se acordaba de ello por culpa del alcohol - ¿Me estas jodiendo?
- Como si pudiera joder con una cosa así – contestó ella enojada. Acto seguido, su expresión se suavizó y respiró hondo - No es algo que me guste andar diciendo… además, no quería que pensaras mal de mí.
- ¿Pensar mal de ti? Si supieras todas veces que me han torturado con hijos que no eran míos, tú pensarías mal de mí - reflexionó K para sus adentros.
- No quiero que le digas a nadie – dijo ella de pronto.
- No le diré a nadie. Y no pienso mal de ti.
- ¿Ahora entiendes porque nos llevamos tan bien nosotros dos?
- Lo entiendo pero no quiero que pasen de "llevarse bien" a…
- No, otra vez no…
- Me alegro de escuchar eso – comentó K pasando un brazo por encima de sus hombros – Aclarado el asunto… ¿Todo bien entre nosotros?
Misty pareció pensarlo por unos segundos y negó con la cabeza.
- No. Una cosa más… ¿Fue Violet?
- Eh… sí…
- La mato.
Fue entonces cuando notaron que la puerta de vidrio continuaba cerrada. Misty maldijo de forma sutil al momento que se pasaba la mano por la frente que segundos atrás se había dado de lleno con el vidrio, mientras Ash reprimía una risita.
Silencio nuevamente.
El moreno se acercó al vidrió y puso sus labios de forma divertida, provocando que Misty sonriera y luego de unos minutos le regresara el beso a través del vidrio.
Ash la miró por un momento y se prometió que haría lo posible por no ver ese rostro triste otra vez, lamentablemente Ash no era bueno cumpliendo sus promesas…
A finales de Diciembre el verano parecía estar en su apogeo. Los días eran ideales para pasear en moto junto a tu ser amado. Eso había pensado Misty ni bien había despertado esa mañana, y parecía que K había leído sus pensamientos a la distancia ya que había pasado por ella solo quince minutos luego de que se despertara.
Ya de tarde, ambos aún se mantenían sobre el vehículo, bromeando sobre el aspecto de un chico que habían cruzado solo unas cuadras antes. Transitaban en ese momento el parque de la ciudad. Antes de llegar a la última curva, K pareció ver a alguien conocido por lo que dio vuelta y frenó cerca de las mesas.
Allí había un grupo reducido de personas, dos chicas y tres chicos, para especificar. El moreno bajó de la motocicleta y se acercó a saludar; primero a los muchachos y luego se dirigió a una chica rubia en especial. Misty se preguntó de forma inmediata quién sería.
En ese momento su novio le hizo señas para que vaya con él. La Waterflower hizo caso y se posicionó a su lado para saludar también.
- Hola Misty, soy Cassidy – dijo amistosamente la chica que K había saludado antes, acompañada de una enorme sonrisa. Su cabello rubio y largo estaba arreglada en dos coletas bajas.
- Hola – devolvió la pelirroja - ¿Me conoces?
- Todos te conocemos, eres la novia de K – replicó como si eso lo explicara todo – Yo soy la mejor amiga del idiota que ves aquí – expresó refiriéndose al chico, el cual se hizo el ofendido.
Por una milésima de segundo, Misty arqueó el entrecejo casi imperceptiblemente. ¿Mejor amiga? ¿De dónde había salido si K nunca la había nombrado anteriormente?
Los miró por unos segundos y analizó la situación. Reían, sí. Se golpeaban suavemente, claro. Hablaban naturalmente, bueno. Era, más o menos, la relación que ella tenía con Giorgio, así que decidió no darle más vueltas al asunto a menos que fuera estrictamente necesario.
Sin que lo notara, el tiempo pasó volando y K le tomó la mano para llevarla nuevamente a la motocicleta y retomar camino.
- ¿Nos veremos en la fiesta de año nuevo no? – preguntó la muchacha.
- Seguro estaremos ahí, es la fiesta del año y nadie en su sano juicio se la perdería.
- Ok, nos vemos K, Misty – se despidió la muchacha sonriente.
Ambos siguieron camino como si nada. Ash le hablaba de cosas que Misty no conseguía entender por estar totalmente dedicada a descifrar de donde mierda había salido esa muchacha rubia que se hacía llamar mejor amiga de K. No sabía todavía que no era la única cosa que tendría que descifrar en los próximos días.
Tal y como habían dicho, la noche de año nuevo no tardó en llegar y todo el grupo esperaba la fiesta con entusiasmo. Habían pagado bastante por la entrada que constaba de una noche de fiesta con barra libre hasta la madrugada. Aunque la idea preocupaba al nuevo Tracey-soy-un-futuro-padre-sobreprotector finalmente lograron convencerle de que Daisy podía ir si no bebía alcohol ni estaba cerca de fumadores.
El local era enorme y estaba prácticamente toda la ciudad ahí. Todos bebiendo y bailando, la despedida del viejo año había comenzado temprano esta vez
Al cruzar la puerta, inmediatamente una chica rubia se acercó a la pelirroja con una inmensa sonrisa en el rostro.
- ¡Misty, viniste! – y la abrazó. La aludida respondió el gesto algo confundida al ser tan repentino pero sonrió a su vez.
- Cassidy, ellas son mis hermanas, Violet y Lily. Chicas, ella es Cassidy. Es… la mejor amiga de K.
Misty pudo apreciar como sus hermanas levantaban una ceja al escuchar "mejor amiga" pero igual la saludaron con ánimos y sin decir nada sarcástico.
Daisy y Tracey ya se habían perdido entre la multitud, mientras que K la saludaba de la misma forma en que lo había hecho días atrás. La muchacha por su parte les presentó a las demás personas que se encontraban cerca de ella, una más destruida que la otra, o eso fue lo que pensó la pelirroja. Vaya a saber que sería de esa noche.
Dos horas más tardes, Misty revoleaba un vaso, antes lleno de cerveza, hacia algún punto de la habitación, no sabía dónde había caído, estaba todo demasiado oscuro. Volteó para buscar a Daisy con la vista y la vio justo antes de que se metiera al baño tironeando de la camiseta de a Tracey, quien se dejaba guiar con mucho gusto.
Misty rió y negó con la cabeza. ¿Y ahora qué hacía? K acaba de entrar al baño y Lily y Violet bailaban con unos muchachos extranjeros. Ella no conocía a nadie confiable ahí adentro. Optó por sentarse apartada de todos, quedarse tranquila hasta que su novio volviera.
- Ah, tu eres la novia de Ketchum.
Una voz que salió de entre el ruido de la música y la oscuridad la asustó al extremo, haciéndola saltar en su asiento. El dueño de la misma comenzó a reír al ver la reacción que había causado y exhaló el humo de su cigarrillo.
- No quise asustarte – en respuesta la pelirroja solo bufó molesta - Así que el idiota de Ketchum también sale a eventos sociales masivos.
- ¿Por qué le dices idiota a mi novio, si se puede saber?
El muchacho tenía el cabello en una melena corta y lisa. Parte de su cabello azul claro le cubría los ojos, volvió a dar una calada a su cigarrillo y miró al frente, hacia una de las personas que acababa de salir del baño de varones.
- Tengo mis motivos – dijo devolviéndole a Ash la misma mirada de odio que el moreno mantenía sobre él.
- Vale – le cortó. Despidiéndose de forma rápida y acercándose a su novio. Éste inmediatamente la sujetó de un brazo y la acercó a su rostro.
- ¿Qué hacías hablando con ese?
- No sé quién es "ese", solo me senté y apareció de la nada – Literalmente.
K volvió a mirarla y su mirada se tornó sombría.
- No te quiero cerca de él. Ese tipo es peligroso y drogadicto.
- Mira quién habla – se mordió la lengua para no decirlo. En cambio, asintió y se soltó del agarre, dirigiéndose hacia el exterior de la casa para fumar un cigarrillo lejos de la música y el exceso de gente en el lugar. Cassidy inmediatamente la siguió.
- Oye, ¿pelearon? – preguntó preocupada. Al parecer había visto su pequeña conversación.
- No, solamente hablamos de algo.
Imitando el gesto de Misty, Cassidy sacó un cigarrillo también y lo prendió a la par de ella.
- No me gustaría verlos pelear. K habla mucho de ti cuando tú no estás. Parece muy enamorado.
Misty asintió lentamente sin despegar los ojos de ella pero sintiendo que lo que la joven estaba diciendo no tenía ni un poco de verdad.
- Supongo – replicó en cambio la pelirroja, dando una calada profunda e impregnando el gusto a menta dentro suyo.
- Si quieres hablar de cualquier cosa, cuenta conmigo ¿Sí? – dijo Cassidy, sonriéndole y acercándose para ponerle una mano en el hombro – para eso están los amigos.
Misty volvió a asentir y forzó una sonrisa. Luego de eso, Cassidy se metió dentro del lugar pero la pelirroja no despegó la vista de la puerta ni un segundo. ¿Por qué no le caía para nada bien?
Miró su reloj. Faltaban poco más de media hora para las doce de la noche. Tal vez dar una vuelta le sentaría bien.
- K, préstame la moto, quiero ir a comprar más cigarrillos.
Ash se volvió confundido hacia su novia, a la cual había escuchado milagrosamente. La música estaba monstruosamente alta.
- ¿Quieres que te lleve o te dé de los míos? Hace frío afuera…
- Quiero ir yo, si no te molesta – sonrió la chica, intentando convencerlo. Él simplemente levantó los hombros y puso sus llaves sobre la mano extendida de su novia. Antes de que se fuera, le plantó un beso en la boca y le susurró que la amaba al oído. Misty le retribuyó el beso diciéndole que ella también lo amaba. Después, se dirigió al frente en donde estaba estacionada la moto.
- ¿A dónde vas? – inquirió Lily, apareciendo por el mismo lugar que ella había usado para salir.
- A comprar cigarrillos.
- Te acompaño.
- Lily
- Dije, te acompaño – replicó la pelirosa, sentándose en la parte de atrás del asiento, borrando toda posibilidad de recibir una negativa como respuesta. Misty negó con la cabeza sonriendo y arrancó la moto con una patada – A parte, creo que tienes algo de qué quejarte… ¿No es así?
La menor de las Waterflower levantó la comisura derecha de sus labios pensando que su hermana no podía conocerla mejor. Parecía que, al fin y al cabo, no tendría que ir insultando a Cassidy solo en su mente…
3, 2, 1 ¡FELIZ AÑO NUEVO!
Si el ruido era fuerte antes ahora era ensordecedor. Era el momento de abrazos, besos, promesas y buenos deseos. Luego de eso la fiesta se desató de forma completa.
Las manos de K parecían tener vida propia; aunque las de Misty no se quedaban atrás. Una canción sensual se escuchaba de fondo pero a ellos poco le importaba. Estaban seguros que era más importante continuar explorando la boca del otro, forjando una lucha por ver quien mostraba más efusividad o alguna cosa así. Tampoco les importaba el hecho de que estuvieran a punto de hacer el amor en una fiesta repleta de personas merodeando por ahí, que podrían entrar al cuarto de limpieza en cualquier momento y transformar eso en la cosa más vergonzosa hecha por Misty frente a otras personas.
Pero, mientras nadie interrumpiera… ambos se encontraban más concentrados en quitarle la ropa al otro que en estar reparando si aparecía o no aparecía alguien a molestar.
Y justo cuando Misty pudo desabrochar el cinturón de K, la puerta se abrió y se golpeó contra la pared violentamente, sobresaltando a los dos chicos quienes detuvieron su accionar y volvieron la vista, sorprendidos.
Era Daisy.
- Así que ahí están – replicó ella cruzando los brazos – ¿Les parece bien estar haciendo eso?
- Muy bien hasta que tú llegaste – dijo Ash de mala manera, abrochándose el pantalón y buscando su camisa en el suelo.
- Tranquilo moreno – se burló la rubia – venía solamente a avisarte que Cassidy aún no ha vuelto con tu moto.
Misty dejó de pasar su brazo por la manga para mirar a su novio, sin creerlo.
- ¿Le prestaste la moto? – inquirió exasperada.
- En realidad, me quitó la llave del bolsillo de la chaqueta y se fue. Después me mandó un mensaje – contestó el moreno.
- Ah… que linda tu mejor amiga – agregó la pelirroja.
- Tú eres más linda – la molestó Ketchum, abrazándola por la espalda, a lo que ella intentó soltarle pensando que, por primera vez, una de las bromas de K no le caía bien…
Eran las 5:30 y la fiesta seguía su curso. De vez en cuando, alguien apagaba la luz y, entre un flash de una foto sacada por "alguien" continuaban bailando.
Misty y Ash se encontraban cerca de la puerta, ambos fumando y contradictoriamente respirando aire puro, cunado la puerta de entrada se abrió con fuerza y uno de los muchachos que había visto antes ingresa al lugar enojado, pateando cualquier cosa que se le interpusiera en el camino. Todos quienes estaban cerca notaron su actitud.
- Oye, ¿Qué sucede? – preguntó K acercándose a él.
- ¡Es ese idiota de James! ¡Me está haciendo cabeza! ¡Lo voy a cortar en dos al gil ese!
Si no recordaba mal, Tracey le había hecho saber a Misty y Daisy que James era la persona que se había sentado en la oscuridad y sorprendido a la menor al colocarse a su lado.
- ¿Por qué? ¿Qué te hizo? – preguntó Tracey, colocándose a su lado también.
- ¡Anda diciendo pelotudeces! ¡Lo voy a fajar al idiota ese! – exclamó, sacando un cuchillo de uno de sus bolsillos.
Misty pasó saliva.
- ¡Vamos, yo también le voy a dar! – se agregó K decidido a salir por la puerta y molerse a golpes con ese tal James. Al oír eso, Misty palideció.
- ¿Qué mierda vas a ir a hacer? ¡No vas a ir! – le ordenó la pelirroja, sosteniéndolo del brazo.
- Claro que sí, suéltame Misty.
La gente que estaba cerca de ellos, los comenzó a mirar con temor y a alejarse de forma poco disimulada. Misty se sintió parte de un grupo de matones.
¡Son unos maricones, cobardes! ¡Salgan y vamos a pelear si se lo aguantan! Se escuchaba desde afuera. Ella continuaba negando con la cabeza.
- ¡Suéltame Misty!
- ¡No!
Los guardias del local aparecieron y esfumaron a los problemáticos. Entre ellos el amigo de K, James y el propio K. Misty no pudo más que irse con él, dividida entre la rabia de arruinar así su año nuevo y la vergüenza, por el mismo motivo. Daisy y Tracey decidieron unírseles, pues la rubia se había aburrido de los cuidados excesivos de su novio y prefería dormir.
- Iré a matarlo – dijo el tipo del cuchillo, subiéndose a una moto y partiendo tras de James y su pandilla. Misty no sabía si la moto era del muchacho o estaba robándola. Duda que se viera aclarada cuando sacó la llave de su bolsillo.
K bajó los hombros indignado y se soltó de Misty de un tirón. Sin mirar a nadie, salió afuera del local. Por supuesto la pelirroja lo siguió sin demorar.
- ¿Por qué no me dejaste ir? – preguntó Ash, enfadado con su chica.
- ¿Querías que te dejara ir con ese loco con cuchilla para ir a matar a uno?¿O que te mataran? – le gritó ella, moviendo los brazos efusivamente, igual o más enojada que él.
- ¡Por si no lo recuerdas, eso es lo que yo hago, tú me conociste con un cuchillo en la mano!
- ¡No lo harás mientras estés conmigo! ¿Escuchaste?
- ¡Maldición Misty! – gritó él, pateando un tacho de basura que se encontraba cerca, asustando a la muchacha.
Misty lo observó pensando que no lo conocía tan bien como ella pensaba. Y suponía que el alcohol también contribuía a lograr esa actitud despreciable, se maldijo internarme el no acompañar a Tracey y su hermana a buscar su vehículo.
Ambos quedaron mirándose con la respiración agitada. Casi al instante, K notó su error y chasqueó la lengua.
- Lo siento, Pecas, yo no… no quería gritarte así… - se acercó a ella y la abrazó, aunque la pelirroja no le devolvió el gesto. Continuaba pensando que no le había gustado nada ese arranque que había tenido, ni mucho menos como la gente le miraba en la fiesta. Ella no era como ellos, ella no era como él.
Cansados de esperar una solución, de llamadas enviadas a buzón de voz y mensajes sin respuesta. Ash y Misty decidieron irse junto a Tracey y Daisy a la casa de las chicas. 6:30 de la mañana y aún no habían rastros de Cassidy ni de la moto.
Ash se paseaba por el living de forma intranquila, mientras Misty dormitaba en el sillón.
- ¿Qué demonios está haciendo esa pendeja de mierda? – decía el moreno en voz alta marcando una y otra vez el número de Cassidy – la voy a matar cuando vuelva. – murmuraba colocándose el teléfono en el oído.
Al momento en que Misty estaba por decir algo, ella pareció atenderlo.
- ¡Puta madre, Cassidy! ¿Dónde mierda estas?... ¿C-cómo?... Sí… ¿¡Qué!? ¡Maldición! ¡Ahí voy, maldición! – cortó el teléfono y lo lanzó contra el suelo - ¡Maldición!... Maldición…
K murmuraba insultos contra la joven sin parar mientras que Misty lo miraba sin comprender. Él sujetó su chaqueta y Misty lo sujetó a su vez.
- ¿Qué pasó, K?
- ¡Chocó, chocó, la idiota chocó! ¡Está en el hospital! ¡Maldición, la mataré… mi motocicleta, hija de puta!
Misty cerró los ojos y negó con la cabeza, tomando y colocándose su chaqueta también.
- Te acompaño.
Entre todos sus insultos, él se calmó y miró a su novia, suspirando. Luego, tomó su mano y la besó con cariño antes de tirar de ella para que, juntos, fueran al hospital.
Llegaron a la guardia del hospital. Desde dentro se podían escuchar los gritos de dolor de Cassidy. Al parecer, por lo que había dado a conocer una enferma que había salido de la sala, la muchacha había recibido heridas menores pero una lesión grave en la pierna que requería sutura inmediata con varios puntos. La acompañante que ocupaba la parte de atrás del asiento había resultado ilesa, salvo por algunos raspones que se ganaron por caer sobre el pavimento.
K se paseaba por el pasillo, aún enojado y nervioso. Otro grito de dolor se escuchó desde dentro.
- ¡Sí, grita, puta, grita! ¡Yo mismo te voy a matar! – exclamó sin importarle estar en un hospital a las 7 de la madrugada. Pero Misty no podía culparlo de mucho, K adoraba su motocicleta. No quería siquiera imaginar cómo habría quedado el ciclo vehículo en el que tantas vueltas habían dado juntos.
Media hora después, Ash se arrodilló al lado de su novia y la miró con una media sonrisa.
- Debes estar cansada, Pecas, no es necesario que te quedes. Yo voy a estar acá hasta que me digan algo de mi moto y después me voy.
- ¿Y Cassidy? – preguntó ella.
- ¿A quién le importa?
Kari estuvo a punto de reír pero, en cambio, negó con la cabeza divertida.
- Felices cuatro meses – replicó en cambio, recordando lo que ese día cumplían. Ash sonrió divertido y le acarició la mejilla con amor.
- Felices cuatro meses, hermosa.
- Alto regalo – agregó la pelirroja, denotando ironía en su oración.
- El mejor regalo es que estés conmigo acá después de todo. Te amo – dijo el moreno antes de acercar su rostro y depositar un largo beso en sus labios, el cual Misty devolvió con todo interés.
La ayudó a pararse y la acompañó hasta afuera en donde Tracey la estaba esperando en el auto. La saludó nuevamente y le hizo saber a su primo que estaría de vuelta en su casa ni bien tuviera noticias de su amada motocicleta.
K volvió a entrar al lugar mientras los dos restantes se pusieron en camino hacia la residencia Waterflower, pero Tracey estaba muy callado para el gusto de Misty.
- Tracey ¿Qué pasa? – preguntó al fin, intrigada.
Luego de un profundo silencio y aprovechando la luz roja que tenía enfrente, Tracey solo dijo una frase entrecortada.
- Mist ¿Sabes?... y-yo quisiera… que no estés más con K.
Ok, eso era nuevo. Hasta donde sabía, esos dos habían arreglado sus problemas. Y Tracey estaba tan pendiente de Daisy que este nuevo ataque de cuñado celoso no le cuadraba. ¿Qué había sucedido ahora?
- ¿Puedo preguntar por qué?
Tracey rascó su nuca antes de continuar:
- Es que… no creo que sea sincero… Cuando Lily y tú fueron por cigarrillos, se lo veía muy… amistoso con esa Cassidy que chocó ahora. Y no de la forma en que un amigo trata a una amiga sino como algo… más… Yo no la había visto antes con esa, es una "mejor amiga" que apareció de la nada.
La pelirroja largó el aire contenido y miró el asiento como si fuera lo más interesante del mundo. El hecho de que K la engañara con Cassidy no era algo tan descabellado de pensar, ella era bonita, descontrolada, rubia, voluminosa, todo lo que Misty no era. Una chica algo mayor que podría enseñarle muchas cosas que ella aún desconocía. Pero… todavía no lo llegaba a creer.
¿Qué demonios hacía mal para que ese chico no tuviera sus ojos solo puestos en ella como debía ser? ¿O no era así la actitud que experimentaba un chico enamorado? ¿Realmente era tan poco como para que él buscara en otras algo más? No llegaba a entenderlo. Todas las veces que le había dicho que la amaba, que quería seguir con ella, que era su vida y que lo había "rescatado" de cómo era antes… ¿Había sido todo una mentira? ¿Se había estado burlando de ella?
Entonces ¿Por qué notaba tanta sinceridad en sus besos, en sus abrazos, en su manera de decirle "Te amo"? Tampoco lo comprendía.
Al final, terminaba por nunca entender nada. ¡Que irónico!, era como un don que tenía.
- ¿Mist?...¡Misty!
Salió de sus cavilaciones y miró a su cuñado.
- Está bien. Voy a ver qué hago – dijo en cambio, sonriéndole a Tracey, queriendo parecer que tenía todo bajo control.
Aunque su mente y su corazón fueran un completo desastre.
…
Wow. ¿Recuerdan a Cassidy? No se me ocurrió a quién más poner en ese papel aunque con eso tendrán un pequeño indicio. Misty tiene razón para desconfiar de ella. Espero les haya gustado este capítulo.
Por cierto. ¿Cómo esperan que sea el desenlace de esta historia? ¡Quiero leer sus teorías!
Gracias a mis siempre fieles comentadores: Red20 y Observador del destino. Este capítulo es para ustedes chicos 3
Sé que prometí actualizar todos los lunes y últimamente actualizo los martes, en realidad la única excusa que tengo, es que poseo un serio problema para cumplir con los tiempos. ¡Lo siento! Trataré de no tardar tanto la próxima vez.
Abrazos.
Haley.
