Kung Fu Panda y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de DreamWorks skg.
¨Donde hay amor ocurren milagros¨
¨Charlas y Decisiones¨
Durante el camino hacia el palacio de jade, Po se sentía bastante nervioso, no solo era el hecho de que Grulla ahora estaba enterado de su secreto mejor guardado, o la preocupación de que su madrina estuviera gravemente enferma y se negara a ver al medico, sino que tenía la rara impresión de que mientras caminaban hacía el palacio de la marquesa, alguien los había estado siguiendo...
Midori y Akame en cambio, caminaban distraídas, sin prestar atención a nada y llevando una sonrisa boba dibujada en su cara, la cual en opinión de Po, era la prueba definitiva de que lo habían pasado excelente, aún cuando ninguna de las 2 había dicho una palabra desde que salieron de ahí...
aunque de todos modos ya se imaginaba lo que sucedía,ya que antes de marcharse Li y Tai Lung, le pidieron que volviera otro día para hablar con él de algo muy importante, sin dejar de mirar a las chicas como si fueran la cosa más bella que hubieran visto jamás ...
si ese par de locos se habían enamorado de Midori y Akame, y ellas les correspondían, eso significaría que ya podía borrarlas de su lista, para ocuparse únicamente de las otras 25 chicas, que aún esperaban que se les evaluara, para poder ser elegidas o rechazadas por el Guerrero Dragón...
como sea, ya tendría tiempo para convencer a las chicas de que hablaran, y con suerte tal vez se confirmaran sus sospechas, sobre lo que ocurría entre ellas y sus amigos, que por la cara de tontos que tenían al despedirse de las chicas, no lograba imaginarse de que otra cosa se podría tratar...
En el palacio de jade...
apenas puso un pié en el palacio de jade, Tigresa fue en busca de sus amigas, primero pasó por la habitación de Vivora, pero su amiga no se encontraba ahí, así que supuso que tal vez podía encontrarla en la enfermería cuidando de Akemi, lo cual hacía a menudo en los últimos días, ya que Reiko necesitaba descansar...
así pues se dirigió a la enfermería para hablar con ambas sobre lo que había visto y oído aquella mañana, y también para pedir su consejo, pues no quería arruinar su relación con el panda, por más ganas que tuviera de matarlo,actuando por impulso, y dejándose guiar por el coraje que sentía en aquel momento...
al llegar las vió conversando y riendo de alguna tontería sin importancia, y de inmediato fue hacia ellas para contarles todo lo sucedido en el palacio de Han Shou...
Tigresa: ¡chicas! ¡por fin las encuentro! ¡no van a creerme cuando les cuente lo que pasó!...
Vivora: Tigresa ¿que ocurre? ¿está todo bien?...
Tigresa:¡acabo de descubrir que Tai Lung sigue vivo!
Akemi:...!
Vivora:¡¿Queeeee?!...
Tigresa: ¡yo lo vi, con mis propios ojos, Vivora!...
Vivora: pero, ¿como?, ¿donde?...
Tigresa: en ese viejo palacio, el que está cruzando el bosque, hasta llegar al río...
Vivora: ¿te refieres al palacio de la marquesa de Han Shou?...
Tigresa: ¿la prima del emperador?, ¿vive ahí?...
Vivora: pues claro, ¿quien más creíste que podría vivir en un palacio, que es casi tan majestuoso como la ciudad prohibida?...
Tigresa: yo...no sabía que ese era el palacio de mi lady...
Vivora: pues ahora ya lo sabes...aunque lo que no entiendo, es : si Tai Lung está vivo, ¿que hace en el palacio de la marquesa? y aún más extraño, ¿tú que estabas haciendo ahí?...
Tigresa: yo...pues...
Akemi:(soltando un pequeño suspiro) estabas espiando a Po ¿cierto?...
Tigresa: ¿y tú como sabes eso?...
Akemi: de acuerdo chicas, siéntense y escuchen, lo que les voy a contar es privado, y entre nosotras debe quedar, ¿entendido?...
Tigresa y Vivora: de acuerdo...
Akemi les contó a sus amigas todo cuanto sabía sobre ese tema, que fueron Tai Lung y Li quienes la rescataron, los motivos que Po había tenido para dejarlo con vida, la razón por la cual se encontraba en el palacio de Han Shou, y cual era su trabajo ahí, el indulto que la marquesa, debido al gran afecto que le tenía al leopardo, había conseguido de su primo el emperador...que Po era ahijado de la marquesa, y que Midori se sentía atraída por Tai Lung...etc, etc...
Tigresa: pero, ¿porque nunca me ha contado nada sobre eso?...
Akemi: (tomando su mano entre las suyas) Tigresa... se sincera, ¿habrías reaccionado igual, si Sai-kei no hubiera estado en medio, al momento de descubrirlo todo?...
Tigresa: ...no...creo que no...
Akemi: amiga, necesitas aprender a controlar tu temperamento, debes tratar de ser un poco más comprensiva con los demás, recordar que para cada acción, existe siempre una razón, y que un juicio apresurado, carece por completo de justicia...debes aprender a escuchar...
Vivora: Akemi tiene razón Tigresa, sea lo que sea, que Po haya hecho, estoy segura de que no lo hizo con malas intenciones,...debes darle una oportunidad... ¿que harás cuando lo veas?
Tigresa: nada Vivora...ustedes tienen razón, mi panda podrá ser muchas cosas, pero nunca una mala persona...no voy a reclamarle nada...
luego de esa pequeña charla, Tigresa se quedó por otro rato acompañando a sus amigas, y conversando con ellas sobre otros temas, se sentía tan cómoda estando cerca de Akemi, era como si de repente se sintiera completa, como si hubiera recuperado algo, que ni ella misma sabía que le faltaba, como si la conociera desde siempre, y el cariño que había comenzado a sentir por ella, fuera algo de lo más natural que había sentido toda su vida...
mientras tanto, Po, las chicas y Sai-kei habían llegado al palacio de jade, después de atravesar el mismo sendero que los había llevado hasta el palacio de la marquesa, entraron por la cocina en el mismo orden en el que habían salido, tratando de no hacer ruido...
una vez adentro las chicas se dirigieron a su respectiva habitación, y Sai-kei fue a la enfermería a visitar a Akemi para que no se sintiera triste, mientras que Po entró derecho a las habitaciones de los maestros buscando a Grulla, pues tenía un par de asuntos que arreglar con él...
lo encontró en la habitación de Mono, riendo junto con Mantis de la última broma que acababan de hacerle a Zeng, tocó la puerta y entró sin esperar el permiso de pasar y de inmediato se ocupó de sus asuntos...
Po: tú y yo, afuera...ahora.
dijo señalando a Grulla con el dedo, mientras que Mono y Mantis se preguntaban que era lo que estaba sucediendo, pues su amigo se veía bastante serio, incluso se podría pensar que hasta molesto, aún así Grulla caminó detrás del panda en silencio hacia la salida...
Po: me enteré de que fuiste tú quien entregó la invitación al baile, a la marquesa de Han Shou...solo quiero saber cuantos están enterados sobre ciertas cosas que ella te contó...
Grulla: no he hablado con nadie sobre eso, ella me pidió que fuera discreto, dijo que tu te enfadarías mucho si alguien más lo llegaba a saber...
Po: (suspirando aliviado) gracias, Grulla...
Grulla: descuida, se lo mucho que significa para ti amigo...
Po: por favor no se lo menciones a nadie, pero fui a visitarla hoy y...no se veía nada bien, creo que está muy enferma y no quiere decirlo...le sugerí llamar a un medico, y descartó la idea por completo...estoy preocupado por ella amigo...
Grulla: no te desanimes, tal vez ella tenga razón y solo necesita descansar...
Po: puede ser, pero por si las dudas voy a estarla visitando con más frecuencia, y necesitaré que me cubras la espalda, ¿puedo pedirte ese favor?...
Grulla: claro que si, los distraeré para que puedas estar al pendiente de ella...
Po: de nuevo gracias, por todo, y...disculpa por la forma en que te saqué de ahí...
Grulla: tranquilo amigo, no pasa nada...
Po: ¿has visto a Tigresa? necesito hablar con ella sobre...algo...
Grulla: creo que está con Vivora en la enfermería cuidando de Akemi...
Po: gracias amigo, te veré luego...
dijo comenzando a andar en dirección a la enfermería, pensando en que había tenido suerte de que hubiera sido Grulla, y no Mono o Mantis, quien se encargara de llevar esa invitación o probablemente todo el valle se habría enterado de unas cuantas cosas que él prefería mantener en secreto...
al llegar, se detuvo un momento frente a la puerta, disfrutando del delicioso sonido que significaba para él, la suave risa de su novia, que era tan hermosa como el silbido suave del viento pasando entre las copas de los árboles, como la más bella melodía, que hubiera podido escuchar jamás...
abrió la puerta y entró, saludando a las chicas y preguntando a Akemi por su estado de salud, que mejoraba día con día, pues sus heridas ya casi habían sanado por completo, y solo era cuestión de unas cuantas semanas para que su pierna se recuperara satisfactoriamente...
muy pronto se levantaría de aquella molesta cama, y podría volver a valerse por ella misma, además de que ella y Tigresa tenían pendiente un pequeño combate de entrenamiento, solo para medir sus talentos como maestras de kung fu...
se quedaron conversando y riendo de las ocurrencias de Sai-kei, que no paraba de hacer preguntas, propias de la curiosidad inocente de los niños de su edad, hasta que el chef apareció en la enfermería llevando la cena para Akemi y Reiko (quien seguía dormido), y anunció a los demás que la mesa estaba puesta y la cena se serviría en pocos minutos...
al salir Po tomó a Tigresa de la mano, mientras dejaba que Vivora se adelantara con Sai-kei andando hacia el gran comedor, una vez que ambas desaparecieron por el pasillo, acorraló a su novia contra la pared, capturando sus labios con repentina fiereza y un gemido bajo en la garganta...
Po: hola hermosa, ¿me extrañaste?...
Tigresa: cada segundo del día, ¿donde estabas?...
Po: por ahí...paseando con las 2 chicas, que van a ser las primeras en desaparecer de mi lista...
Tigresa: ¡¿de verdad?! ¿¡ya vas a comenzar con la evaluación?! ¿quienes están fuera de la lista?...
Po: (riendo) paciencia, mi vida...una pregunta a la vez...
Tigresa: de acuerdo...pero ya dime de quien se trata...por favor...
Po: son Midori y Akame, creo que ya están saliendo con alguien más...
Tigresa: ¿en serio? quien lo hubiera imaginado, caras vemos, intenciones no sabemos...
Po: no las juzgues tan duramente amor, ellas no tienen la culpa, simplemente conocieron a la persona indicada, es todo...
Tigresa: si...tienes razón...
Po: vamos...a cenar, se deben estar preguntando donde estamos...
Tigresa: de acuerdo, pero ni creas que con esto me conformo, quiero que te quedes conmigo también esta noche...es lo justo...
Po: tus deseos son ordenes, princesa...
Po y Tigresa caminaron hasta llegar al gran comedor, donde Mono bebía con desesperación un gran vaso de agua, pues al parecer Sai-kei, se las había arreglado para vaciar sin que se diera cuenta, una botella completa de salsa picante en su tazón de fideos...
pasando por alto las travesuras de la niña, la cena transcurrió tranquila, entre risas y amenas conversaciones, hasta que el maestro Shifu consideró que ya era muy tarde, y debían irse todos a dormir...
una vez que comprobó que todos estaban dormidos, Po se dirigió en silencio a la habitación de Tigresa, entrando a tiempo para ver los seductores encantos femeninos de su novia en toda su magnificencia, ya que la maestra se hallaba completamente desnuda, buscando algo en uno de sus cajones, sin percatarse de la presencia de su novio, quien yacía inmóvil parado a sus espaldas, contemplando la singular belleza de la dueña de su corazón...
al darse la vuelta, Tigresa se sobresaltó un poco, pero luego simplemente se le fue a los brazos, sin importarle en lo más mínimo el hecho de que al parecer continuaba completamente desnuda...
atrapó sus labios en un beso apasionado, rodeando su cuello con sus brazos, mientras que inconscientemente el la tomaba de la cintura para aprisionarla en un abrazo firme, como si temiera que alguien se la pudiera arrebatar...
poco a poco, su mano derecha que acariciaba la espalda de la preciosa muñeca que sostenía entre sus brazos, fue descendiendo hasta llegar al firme trasero de la maestra, solo entonces fue consciente de aquello que lentamente había comenzado a crecer en su entrepierna...
con suavidad rompió el beso que los unía, y la miró a los ojos oscurecidos por el deseo...
Po: Tigresa, no sé...
Tigresa: pero yo sí.
