Capitulo 11:It Will Rain

Nanoha corría.

Más que su vida, más que Erio y Caro que la seguían con dificultad entre los matorrales del bosque, más de que su cuerpo podía aguantar.

Pero ella seguía corriendo.

Porque lo que llevaba en los brazos, no era alguien herido, no era una reliquia, no era algo que formara parte de su normalidad.

Normalmente, no era así, ella era la que estaba envuelta en sus brazos y no al revés.

Lo que acunaba entre sus brazos era Fate T. Harlaow, la Enforcer juzgada por error, la persona a la que había hecho tanto daño...

La persona que amaba más que nada en este mundo.

-¡Shamal! ¡Shamal!-grito.

La doctora llego justo en el mismo momento que Nanoha colocaba a Fate sobre una de las camillas, rápidamente Shamal tomo el control de la situación y por primera vez Nanoha pudo ver el estado en que había quedado su adorada Fate.

Su cuerpo, lleno de heridas y moratones no era más que un reflejo de su cautiverio y Nanoha juro, por todo lo que quería, que Precia Testarrosa iba a pagar por todo aquello.

Ella misma se encargaría de eso.

-Nanoha...-dijo Erio.

-Shamal...salvala, por favor.-dijo ella sin hacer caso al joven.

La doctora se giro suspirando levemente, viendo el rostro de Nanoha cubierto en lágrimas y sangre de su compañera y le señalo la sala de espera donde debían permanecer hasta que acabara.

Si es que acababa...

Sorprendentemente fue Caro la que condujo a Nanoha al sofá de la sala mientras ella se sentaba y se abrazaba a su instructora y Erio se quedaba mirando la puerta de la sala esperando a Shamal aparecer.

Dentro, Shamal empezaba a dudar que algo fuera a salir bien.

Las heridas de Fate todavía sangraban y ni siquiera Bardiche había podido parar la hemorragia con magia.

Aunque el aparato no es que estuviera en grandes condiciones tampoco.

-Vamos Fate, pelea.

Su cuerpo no terminaba de recuperarse por alguna razón y si ella no descubría pronto que era, estaría perdida, examino su cuerpo en busca de algo que la ayudara cuando comenzó a ver las pequeñas muestras de su debilidad.

Sus brazos, cuello y cuerpo estaban llenas de pequeñas marcas de látigos electrificados que seguramente dejaron secuelas alrededor de su cuerpo, pero había algo más, una energía.

-Black Energy.-escucho al pequeño dispositivo.

Shamal miro a Bardiche, ahora negro como la noche y con las pequeñas letras grabadas en sus picos y un extraño aura.

-¿Bardiche? ¿De que hablas?-preguntó.

-Ask Yuuno, Lady.

Shamal procedió a tapar las heridas con rapidez y a ponerla en un sueño profundo, o coma inducido, como lo llamaban en la Tierra, era lo mejor que podía hacer para que su cuerpo sanara.

Si es que sanaba.

-¿Yuuno? Necesito tu ayuda.-dijo la doctora.

El joven la miro sorprendido no solo de verla a ella si no también por lo que vio tras ella, Fate y Bardiche y aquel aura...

-¿De que se trata?-pregunto.

-Black Energy.-dijo simplemente.

Vio a Yuuno palidecer notablemente y tragar con dificultad mientras entendía el problema al que se enfrentaban.

-Verás...

Todos habían llegado ya para cuando Shamal abrió la puerta y los miro, sus ojos, llorosos y apagados no parecían traer buenas noticias.

-¿Shamal?-pregunto Nanoha.

-Veréis, ahora mismo esta dormida para que su cuerpo pueda recuperarse de las graves heridas que Precia le causo con látigos y golpes...-susurro.

Toda la sala quedo en silencio, Nanoha respiro pesadamente como intentando calmarse ya que parecía que había más malas noticias.

-¿Y?-preguntó.

-Y...Precia a introducido en Fate y Bardiche, Black Energy.-dijo pesadamente.

-¿Que es eso?-pregunto Vita.

Shamal no quería contestar, pero sabía que no había salida, tenia que hacerlo.

-Es...la resurrección de los muertos, Precia a usado a Fate como catalizador y si no destruimos el catalizador...el mundo acabara.-dijo finalmente.