La familia Colosimo llegó a los Estados Unidos cuando Giacomo contaba solo con 17 años. Como lo hicieran todos los inmigrantes Italianos, comenzó su vida en el nuevo continente haciendo todo tipo de trabajos, vendió periódicos, lustró zapatos en la calle, fue barrendero e incluso trabajó como capataz. Mostró su inteligencia y capacidades organizando a sus compañeros de labores, creando el primer club social para trabajadores e incluso abrió un salón de billar que posteriormente se convertiría en un centro de actividades para los gánster callejeros.

Como todo inmigrante, él y su familia habían dejado su amado país de origen con la finalidad de tener un mejor vivir, pero todas estas pequeñas labores no dejaban lo suficiente, y él aspiraba a mucho más. Muchas personas, no solo sus compatriotas, comenzaron a beneficiarse de lo que había creado. Fue así como organizaciones criminales se acercaron a él buscando hacer uso de estos lugares y de su influencia dentro de la comunidad. La Mano Negra, organización dedicada a la extorsión, atacando a los residentes de la ciudad, o los amenazaban con actos de violencia a menos que pagaran fuertes sumas de dinero; buscó a Giacomo para que les prestara servicios de vez en cuando. Así lo hizo, sin entrar de lleno en la organización, cobrando una buena cantidad por cada "trabajito" mientras aprovechaba de aprender, entender cómo se movía y constituía La Mano Negra. Gracias a ese dinero, conexiones y carisma, logró levantar uno de los burdeles más cotizados en Chicago. Pronto atrajo la atención de los políticos corruptos de la ciudad.

Casado con una de las más conocidas Madame del ambiente, "Big Jim", como solían apodarlo, expandió su negocio de burdeles, llegando a tener más de 200 de ellos. Contaba con el dinero y el poder político necesarios para seguir expandiéndose, pero las organizaciones existentes amenazaban con arruinar su naciente imperio, obligándolo a tomar acción derrocando incluso a quienes alguna vez le emplearon. Todo estaba a su favor, era el nuevo Don de la naciente mafia de la ciudad, o como se le conocía, El Outfit de Chicago.

Como no todo podía ser tan fácil, y no es que lo hubiera sido, pero cuando al fin pensó que podía descansar, sentado en la cima, el Movimiento por la Templanza comenzaba a transformarse en una espina en su costado, su radicalismo era contagioso y estaba tomando fuerza, arrasando con todos sus negocios. Impaciente comenzó a buscar dentro de sus archivos información del prestigioso grupo. Este era guiado por una mano de hierro que llevaba de forma rígida los hilos de esta. La señora Elroy Andley-Briand era conocida por su fuerte moral e intachable comportamiento, no había forma de comprarla, ni a ella ni a ninguno de sus sobrinos, matarla tampoco era una opción, muchos ojos posados sobre su figura. Y para hacer la situación más difícil, se decía que el mayor de sus sobrinos podría postularse para ser el próximo alcalde. Desesperado contrató espías para investigar el entorno de la familia Andley, algo o alguien que le sirviera para atraparlos.

Neil Leagan tenía cuentas pendientes con la Mano Negra, estos se habían "encargado" del suegro de este, y ahora se estaban cobrando de ese y otros trabajos realizados en su nombre. El hombre de negocios era socio de los Andley en las cadenas hoteleras, además de ser el padrino del menor de dicha familia. Una tarde decidió presentarse en una de sus oficinas, esperó pacientemente hasta que se encontrara absolutamente solo.

"Un gusto conocerlo Sr. Colosimo" las manos de Leagan sudaban mientras le brindaba una nerviosa sonrisa.

´Sabe quién soy` pensó satisfecho Giacomo. "Llámeme Jim, como suelen hacerlo mis amigos, perché siamo amici, o no Leagan?" dijo mientras palmoteaba su espalda.

"Si… claro… tome asiento por favor" apuntó hacía la silla que tenía en frente. "En qué puedo ayudarle"

"Todo lo contrario caro mío. Io vine aquí para brindarte una mano" Los ojos de Neil le miraban incrédulos. "Un uccellino mi ha detto* que tienes problemas con la Mano Negra" le dio una mirada significativa. "E Io tengo una proposta que hacerte" sonrío.

Después de varias semanas de conversaciones con los miembros de su familia, por fin acordaron invitar a Leagan como un associato* de esta. Aprovecharon la fiesta de presentación en sociedad de la menor de sus hijos para realizar este ritual. Neil le había solicitado presentarse antes de la llegada de los demás invitados. Su nuevo socio no había encontrado nada mejor que involucrar a uno de sus hijos. El joven se mantuvo en el más absoluto silencio mientras este le explicaba la situación de su familia, los nuevos negocios en los que se embarcarían y los "favores" que la organización estaba dispuesta a dar, a cambio de la seguridad y tranquilidad de todos ellos. No podía olvidar la mirada del muchacho, temor, desilusión, pero por sobre todo rabia, y cómo no sentirla, si su progenitor actuó como un cobarde involucrándolo y cambiando su destino para siempre. Giacomo sintió simpatía hacia el chico, a pesar de lo duro de su situación mostraba un estoicismo poco usual para alguien de su edad. Dejó pasar unos días antes de contactarlo a través de sus hombres. El día seleccionado para el primer aproximamiento, Archivald iba por una de las calles de Chicago con un ramo de flores en la mano, cuando fue abordado por dos hombres que le convidaron a subir al vehículo que les esperaba en una de las esquinas.

"Que significa todo esto?" le espetó molesto a Giacomo una vez estuvo en frente de este.

"Que temperamento tienes muchacho!" le brindó una fría sonrisa. "Nadie me habla de esa forma" pudo ver cómo el joven se removía nervioso en el asiento, haciéndolo reír a carcajadas. "Tranquilo Bambino, eres un chico valiente… me agradas…"

"Perdóneme, iba camino a ver a mi novia" miró su reloj de bolsillo. "Voy a tener que inventar una excusa"

"No es necesario" le sonrió. "Vittorio, andiamo in strada Pearson 222" Archie le miró con una mezcla de miedo y sorpresa. "tranquilo bambino, siamo amici"

"Pero, como…"

"Es mi deber saber todo de mis associatos" le interrumpió. "Pero insisto, no tienes nada que temer… hablemos de negocios caro…"

Durante tres años, Archie había mostrado ser la mejor adquisición que había logrado de su socio. "Si tan solo fueras italiano" solía decirle. "Serías uno de mis capodecime*".

Como temía, William Albert Andley se transformó en el alcalde de Chicago, a pesar de todo el dinero que movió entre políticos y partidos para impedirlo. Fue gracias a las informaciones que el joven Leagan le enviaba que Giacomo pudo planear una vía alternativa para su lucrativo negocio. A pesar de los problemas y de la persecución por parte del Movimiento por la Templanza, su familia seguía teniendo la hegemonía de la ciudad. Su problema, el negocio se estaba expandiendo cada vez más, y no contaba con suficientes manos, o con gente de confianza, ni el suficiente tiempo para fidelizarlos. Finalmente opto por pedir ayuda ¿Y quién mejor que el Capo di tutti capi* de la Cosa Nostra?.

Giuseppe Morello llegó a Nueva York después de arrancar de su pueblo natal, acusado de homicidio, a la edad de 25 años. Desde muy temprana edad se vio envuelto en la Cosca Siciliana*. Todos los hombres de su familia eran parte de ésta, siendo su tío Giuseppe Battaglia el líder y quien lo iniciara en el mundo criminal. En un inicio trató de mantener un perfil bajo, embarcándose en distintos negocios, evitando llamar la atención de la policía local. Adquirió un bar cercano a la pequeña Italia, el cual era visitado constantemente por todo tipo de maleantes, este fue el lugar que utilizó en primera instancia como punto de operaciones, una vez se hizo de una pequeña banda. Para construir un nombre y su imperio, tuvo que quitarse varios "obstáculos" de encima, condenándolos a muerte solo por cruzarse en su camino. Sus primeros 10 años en la ciudad, fueron los más sangrientos, con más de 70 asesinatos. Pero no solo mostró ser brutal con las armas, además hizo despliegue de su increíble inteligencia, tenía la habilidad de transformar el dinero mal habido en negocios legítimos, convirtiéndolo en tiendas y restaurantes manejados por la familia. Además de ofrecer "protección" a los dueños de los locales vecinos por una módica suma. En menos de 15 años había formado a pulso, la organización criminal más grande y con mayores influencias en todo Manhattan, siendo reconocido por los Don de las nuevas familias, como el Capo di tutti capi.

Desde su escritorio observaba en silencio y de forma disimulada a su nieto. Como era su costumbre desde que volvieran de Inglaterra, el joven se encerraba en la biblioteca, se sentaba en el sillón cercano a la chimenea mientras leía alguna de las obras que coleccionaba su madre. Morello había optado continuar sus actividades desde ahí, donde podía vigilarlo, contenerlo. Su corazón dolía por el muchacho, una parte de él le miraba orgulloso como el futuro líder de la familia. No, de las 5 familias. Pero, por otro lado quería verlo libre de los peligros que esta vida conllevaba, siempre mirando por sobre el hombro, sin poder confiar en nadie y cargando siempre con un arma, incluso en la cama. Era un puesto de mucho poder, sí. Pero muy solitario a la vez. "La soledad del poder" como solía decir.

"Tenemos que hablar caro mío" no pudo evitar el quiebre en su voz al ver el rostro de su adorado pequeño.

"Nono?" el joven corrió a su lado, nunca le había visto tan vulnerable. "Dimmi che cosa sta succedendo*?" le miró angustiado.

"Sai che ti voglio tanto bene? Tú, la tua Mamma, tu Nonna. Sono tutto per me*" tomo su cara con ambas manos mientras le hablaba. "Una emboscada bambino…" vio como los ojos de su nieto querían salirse de órbita a causa del miedo. Sus temblorosas manos se agarraron de sus arrugadas muñecas.

"Papá?" un hilo de voz salió de su garganta.

No fue capaz de hablar, solo asintió en silencio. Lo abrazó con fuerza, permitiendo que el muchacho se desmoronara en sus brazos, después de unos breves instantes Terrence comenzó a sacudirse para soltarse del fuerte abrazo.

"Quién fue?!" exigió.

"Terence…" su voz salió más fuerte y amenazante de lo que pretendía, pero sintió miedo. Pudo ver la ira en esos hermosos turquesa, su chiquillo tenía el ímpetu de su familia. No podría cargar con su pérdida. Su nieto le miró con odio por unos instantes antes de salir huyendo de la colina.

"Abuelo!" la voz de Terry lo sacó de sus recuerdos, haciendo que se sobresaltara. "llevo hablándote como cinco minutos, que pasa?"

"Nada muchacho, solo pensaba" hizo un gesto despreocupado con la mano. "Se bueno y sírveme un poco de oporto" le indicó.

Mientras veía como su nieto realizaba lo solicitado, el ruido de un automóvil deteniéndose frente a la casa llamó su atención, desvió la vista y vio a través de uno de los grandes ventanales a Robert Hathaway bajando del vehículo, caminando hacia su puerta. Tal y como esperaba a los pocos minutos, uno de los sirvientes anunció al afamado director de teatro. Cuando el hombre entró Terry le saludo con un mudo movimiento de cabeza.

"Terence… Qué forma de saludar es esa?" le reprochó con la mirada al momento que recibía la copa con una mano, mientras que con la otra hizo un gesto al recién llegado para que tomara asiento frente a él "Dovresti iniziare a comportarti come la próxima cabeza de la familia" espero a que su nieto tomara asiento para hacer lo propio "Que es lo que nuestro buen amigo tiene para contarnos?"

Escucharon atentamente el reporte del Director, cada ciudad que había recibido a la prestigiosa compañía de teatro se había transformado en una nueva sucursal de alguno de los negocios de su abuelo. Haciendo gala de su inteligencia y sangre fría, Giuseppe dio las instrucciones, que se debía hacer con aquellos que no habían cumplido con lo solicitado o los que no habían accedido a pagar la cuota estipulada. A pesar de los años, y de las innumerables veces que le vio dirigirse hacia la familia, Terrence no perdía su capacidad de asombro, su abuelo era un hombre determinado, perseverante y cruel. En incontables oportunidades le reclamó, suplicó e incluso lloró por saber el nombre del asesino de su padre, sacándolo de sus casillas la última vez. "Non voglio più parlare con te, vaffanculo! Sono incazzato nero con te… Che no entiendes caro?! No puedo iniciar una guerra entre familias! No solo acabaran conmigo, los siguientes serán ustedes"

"Terence" le llamó su abuelo. "Necesito a mi Consiglieri qui, ve por McGregor prego" Como siempre, Terry hizo lo que se le solicitaba y salió del despacho.

"Cuéntame, cómo resultó el asunto que te encomendé?" preguntó Morello apenas su nieto salió.

"Bien, creo que mejor de lo que esperábamos… Susana es una chica cautivante y obediente" bebió un trago del oporto que le habían servido minutos atrás "Ni siquiera cuestionó la orden" sonrió con tranquilidad "Tampoco es que sea una tarea ingrata, ya que vuestro nieto no es mal parecido"

"Y estamos seguros de que será capaz de 'encauzar' las ideas de mi nieto? No quiero que siga escarbando sobre el asesinato de su padre?"

"Yo no me preocuparía Don Giuseppe" sonrió con suficiencia "Después de todo es la prima donna de la compañía"

"Va bene…" el anciano encendió un puro, tras dar una larga bocanada habló nuevamente con un brillo travieso en sus ojos "Solo lamento que la ragazza no sea morena… Ma mi nieto al parecer tiene predilección por las rubias"

Continuaron su conversación, pero esta vez cambiando de tema, en cualquier momento su nieto podría volver. Después de una media hora la puerta de la biblioteca volvió a sonar. "Avanti, per favore" Terry entró seguido de un hombre mayor. "Come stai, William?" dijo mientras le extendía una mano a su abogado y amigo.

"¡Vivo, con suerte!" apuntó al hacia el joven. "El imbécil este que maneja como un loco!". Terrence comenzó a reír a carcajadas ante los reclamos del abogado.

"Caro, basta…" el abuelo apenas y podía disimular la sonrisa ante el rostro desfigurado de su amigo, quien trataba de mantener la compostura mientras saludaba a Robert. "Toma asiento qui" apuntó hacia la silla al costado del director. "bebe un poco de oporto, te ayudará a pasar el mal rato" dijo mientras le guiñaba a su nieto. "Necesito de tu consejo mi viejo"

El abogado se sentó, refunfuñando, donde Morello le había indicado. "No puedo creer que este mocoso sea tu Sottocapo*"

"Cuidado…"la voz de Giuseppe era amenazante, oscura. Todos los presentes se removieron nerviosos en sus asientos. McGregor estaba por disculparse, pero el viejo lo cortó con un gesto. "Pasaré por alto el comentario, estabas molesto y con razón. Ahora, podemos hablar de negocios?" Miró a los ojos a los tres hombres frente a él, todos asintieron en silencio. "Va bene. Giacomo Colosimo me ha solicitado audiencia. El outfit está creciendo a pesar de los obstáculos que les ha puesto el nuevo Alcalde"

"William Albert Andley, puag!" McGregor lo interrumpió. "Un perdedor! fanático religioso! Me irrita que llevemos el mismo nombre!..." se calló ante la iracunda mirada de su jefe. "Perdón"

Terry se quedó de una pieza cuando escuchó el nombre del nuevo Alcalde. 'el tío de Anthony?` "Sí" levantó la vista para encontrarse con la de su abuelo. Se sintió incómodo, no eran amigos, pero era alguien muy querido por Tony. Tampoco olvidaba la noche en la que salió a su rescate, si bien una vez que cayó al suelo no pudo mantenerse consciente, recordaba como previamente le dio pelea a los 3 tipos con los que él se había trenzado a golpes. Ayudando a un completo desconocido. No había que ser un genio para saber quién lo llevó hasta la habitación de su entrañable amigo.

"Quiere que lo saquemos de su camino?" preguntó Robert.

Los ojos de Terrence se abrieron contrariados, buscando una respuesta en los ojos de su abuelo. "No, Roberto" dijo mirando al muchacho que volvió a respirar ante sus palabras. "Solo necesita gente de confianza que le ayude con el negocio, ma Io no sé si nos conviene involucrarnos o si le doy este trabajo a Vitto Bonventre u otra familia"

McGregor lanzó pequeñas argollas de humo antes de hablar. "Puede que ahora no necesitemos de él, las aguas están quietas en casa. Pero no es más que una aparente calma" Giuseppe asintió en silencio. "Il Capo di tutti capi ya no tiene la vitalidad de antaño, hay quienes piensan que es un viejo decrépito y sin uso de razón... claramente no lo conocen" todos rieron. "Su sucesor natural está muerto, y quien le sigues es un m… chiquillo. Nada, escúchenme bien, nada de eso fue al azar" dijo mirando a Terry. "Pero no tenemos una certeza, hay más de una familia involucrada. Solo están esperando el grito de guerra, pero Morello ha sido más inteligente que estas mierdas, no dándoles en el gusto" bebió un poco de oporto antes de continuar. "Una de las familias tiene gente en Chicago, pero no sabemos bien cuantos y si son fieles a Colosimo. Si bien está en el poder, su red de apoyo es nula, con muchos bandos en contra, la mano negra, los irlandeses, bandas callejeras menores pero volátiles; su reinado es débil" McGregor comenzó a molestarse. "El imbécil solo se dedicó a follarse a la más grande de las putas, antes que prestar atención a su negocio. Si lo dejamos bien posicionado en Chicago, puede ser un buen aliado para el futuro. Hay que ponerle un collar a esa perra y adiestrarla!"

"Habrá que conocer a la perra para saber cómo instruirla" sonrió Robert

"Va bene… Caro mío, tú y Roberto organizarán la fiesta. William, dile a Colosimo que le esperamos gustosos".


NOTAS AUTOR:

Primero, agradecer a las fieles lectoras!

Segundo a mi súper beta Only D, que buen complemento me vine a encontrar en el mundo Ikediano!

Tercero para quienes no se acuerden del viejo McGregor, la candida pensó que era el tío abuelo cuando lo conoció en el hospital, y en el manga, no recuerdo tanto el anime, mostraba un odio parido por William Andley, así que me agarre de eso para usarlo :P Yo amo a todos los machos del mundillo

Del italiano y definiciones:

Un uccellino mi ha detto: un pajarito me dijo

Associato: Es una persona que no es de la familia pero está asociado a ella, ahora antes de aceptarlo debe pasar un tiempo considerable pero aquí hice una versión flash xD

Capodecime: Uno de los rangos dentro del organigrama de la Cosa Nostra. Esta persona tiene a su cargo un grupo de soldados (Soldato) 10 para ser exactos.

Capo di tutti Capi: Mayor rango dentro de la Cosa Nostra. El jefe de una familia que, ya sea por ser el más poderoso o por haber matado a otros jefes de familia, se convierte en el jefe de los jefes.

Dimmi che cosa sta succedendo: Dime que está pasando?

Sai che ti voglio tanto bene? Tú, la tua Mamma, tu Nona. Sono tutto per me: Sabes que te quiero? Tú, tu mamá, tu abuela. Son todo para mí.

Dovresti iniziare a comportarti: Deberías comenzar a actuar

Non voglio più parlare con te, vaffanculo! Sono incazzato nero con te: No quiero volver a hablar contigo, vete a la mierda! Estoy enojado contigo...

Consiglieri: El asesor de la familia

Sottocapo: Está al mando de la familia, suele ser el hijo del Don u otro familiar, en caso de que este muriera o fuera apresado, pasa a ser el nuevo Don