Disclaimer: Los personajes que se presentan a continuación no me pertenecen, son exclusivos de Craig Bartlett, excepto los que creare para poder dar sentido a mi historia.

De igual forma mencionaré marcas internacionales importantes, así como nombres de algunos grupos musicales con sus respectivas canciones (los cuales no me pertenecen y se usan sin fines de lucro).

Nota: Las frases en cursiva son pensamientos de los personajes, o en su caso pueden referirse a un recuerdo o pasado.

LA CHICA DE MI SUEÑOS

Capítulo 12-. La apuesta.

Cafetería de la escuela.

Y ahí se encontraba Helga, sentada (con su bandeja de comida) en una de las mesas redondas de la cafetería del Instituto en compañía de un grupo singular chicos, atendiendo una reunión de emergencia convocada (a la hora de la merienda) por la presidenta del Comité estudiantil Rhonda Wellington Lloyd; claro nuestra chica rubia no pertenecía a dicho Comité, pero era amiga de la Srta. Lloyd y no podía ignorar su agobiante problema, pues; aunque muy pocos lo crean, Rhonda y Helga tenían una buena amistad desde la primaria, gracias a las piyamdas que hasta la fecha hacían.

Los chicos que se hallaban en la mesa, eran los amigos que más confiaba Rhonda (en cuestión de dar buenas ideas, y en solidaridad que siempre le han mostrado) los cuales eran: su inseparable y mejor amiga Nadine, la chica más amable y dulce Lila, la pacifista Sheena, la inteligente Pheobe, la cínica y emocional Helga, el alma de las fiestas Gerald, y el encantador y bueno en los negocios Lorenzo (solo faltaba el optimista y soñador de Arnold, pero por el momento se encontraba ocupado en una de las mesas que se encontraban más adelante, en compañía de Sid y de Stinky).

-Y bien chicos ¿cómo reuniremos el dinero que nos hace falta para la fiesta de graduación?- preguntaba una inquietante Rhonda, la cual no dejaba de mover la pierna derecha que tenía cruzada a consecuencia de su angustia.

-¿Aproximadamente cuanto necesitamos?- dijo Pheobe mientras acomodaba sus gafas que se le resbalaban del puente de la nariz.

-Necesitamos recaudar lo suficiente para el conjunto musical, el fotógrafo, aperitivos, plato fuerte, postre, bebida, el champagne para el brindis, el dinero para las habitaciones dobles, etc., etc., etc.- enlisto Nadine checando los apuntes que había hecho en una libreta, la cual estaba sentada a la derecha de Rhonda.

-Recuerda que el personal, decoración, mesas y sillas corre por parte del hotel de mis padres- recalco Rhonda dando un guiño a los chicos- y el transporte por parte de Lorenzo.

-Eso ya lo habías mencionado antes, pero lo que todos queremos saber ¿Cuánto nos hace falta?- dijo Sheena que estaba muy pendiente de la conversación.

-Pues somos 60 alumnos, más los directivos de la escuela que son 10, los cuales a lo mejor lleven a un acompañante- empezó a sacar cuentas Nadine- eso nos da una cantidad de 80 platillos, y necesitamos varias bebidas….mmm pues, necesitamos un aproximado de unos 20, 000 dólares.

-Vaya si es una fuerte cantidad la que necesitamos- dijo Gerald tragando pesadamente el refresco.

-Necesitamos hacer algunas actividades para recaudar ese dinero, y la verdad no se me ocurre nada- dijo algo triste Rhonda la cual no dejaba de jugar con la pajilla de su té dietético.

-No te preocupes Rhonda, todos pensaremos en algo- dijo Lila (que se encontraba sentada al otro costado de Rhonda) brindándole una gran sonrisa y dándole unas palmaditas en la espalda para reconfortar a su amiga.

-¿Qué les parece si vendemos chocolate? Ya saben tocando las puertas de los vecinos- Sugirió Sheena; pero, como que no quedaron convencidos.

-Y si hacemos un show solo para chicas- hablo Lorenzo, mientras desabotonaba solo el primer botón de su camisa de manera sugestiva- ya saben, los chicos más guapos y cotizados de la escuela: Gerald, Arnold, Dylan, su mejor amigo Steve, y uno que otro de los buenos deportistas que hay, claro sin olvidarse de mí- y se dio un pequeño golpecito en la quijada con su puño derecho para demostrar lo guapo que se consideraba.

-Oh podíamos lavar autos- dijo emocionada Lila, y movía la cabeza de una lado a otro para poder mirar a todos- Tanto chicas y chicos de todos los salones de nuestra generación participaríamos. Las chicas usarán sus trajes de baño y shorts cortos, y los chicos solo bermudas. Lavaríamos los carros del vecindario, de los alumnos de los otros grados, maestros, de toda la ciudad si es necesario.

Ante tal sugerencia todos estaban con la boca abierta, pasmados de que a Lila se le ocurriera esa idea. La única que no estaba sorprendida era Helga; no porque esperara dicho comentario, sino porque se encontraba viendo molesta a Arnold (que estaba sentado con los otros chicos alrededor de Brenda y su sequito) y sumergida en sus pensamientos - ESTÚPIDO, IMBÉCIL, IDIOTA, TORPE CABEZA DE BALÓN, COMO TE ODIO…SOLO AYUDAS A QUE SE LE SUBA MÁS LA SILICONA AL CEREBRO A LA ZORRA Y SUPERFICIAL DE BRENDA, Y PARA EL COLMO NI CASO TE HACE- estaba tan molesta, que la chica se desquitaba con su comida; con el tenedor aplastaba y hacía más pequeños los pedazos la ensalada de pollo con mayonesa que tenía su bandeja.

Esta actitud no paso desapercibida por Rhonda, por la cual le entro la curiosidad qué era lo que llamaba la atención de su amiga; giro disimuladamente la cabeza para poder mirar atrás -Así que estás observando a Arnold ¿por qué te molesta? Acaso…no, no puede ser…..o tal vez sí- comenzó a pensar Rhonda, así que para quitarse la duda habló a Helga y preguntó con cierta suspicacia- Helga, querida ¿qué es lo que tanto piensas?

Pero la chica no reaccionaba, estaba tan distraída que Pheobe tuvo que darle una pequeña patada por debajo de la mesa (la cual nadie noto) para que la chica despertara de su trance.

-Sí…..estén, decían…..-la chica estaba algo molesta mirando a Pheobe, y se sobaba discretamente la pierna.

-¿En qué tanto estas pensando?- volvió a preguntar recelosa Rhonda, y las siete miradas estaban sobre Helga.

-En las tonterías que están diciendo- se justifico molesta la rubia.

-Entonces…. ¿Puedes decirnos qué opinas de las sugerencias dadas? -Volvió a preguntar malosamente Rhonda, ya que quería sacarle la verdad.

-Como ya te dije, son TON-TE-RÍAS- volvió a responder molesta cruzando los brazos; no es que no haya escuchado la conversación, realmente solo había oído pedazos de esta (venta…chocolates….casa…..show….hombres….olvidarse de mí….lavado….autos…..trajes de baño…short), pero no le dio mucha importancia, ya que verdaderamente lo que interesaba por el momento era la escena que se exponía más adelante.

-¿Podrías ser más especifica? Por favor- y otra vez atacaba Rhonda tratando de contener la risa.

-Ok princesa, solo porque tú lo pides - sabía cómo jugaba su amiga cuando se trataba de algún chisme jugoso para ella, y Helga no iba a caer- ¡VENDER CHOCOLATES! ¿ACASO CREES QUE TODAVÍA SOMOS UNOS DULCES Y TIERNOS NIÑOS SHEENA? NI SIQUIERA LOS ADULTOS LE QUIEREN COMPRAR GALLETITAS A LAS NIÑAS EXPLORADORAS- y miro con reproche a la susodicha, después dirigió su mirada retadora a Lorenzo- ¡SHOW SOLO PARA MUJERES! JAJAJAJAJAJA NI QUE TODAS ESTUVIÉRAMOS DESESPERADAS POR VERLES BAILAR Y QUITARSE LA ROPA- y por último volteo a ver algo molesta a Lila- Y LO MÁS TONTO QUE HE ESCUCHADO, VINIENDO DE TI, LA SEÑORITA PURITANA Y PERFECTA…¿EN SERIO LAVAR COCHES Y EN TRAJE DE BAÑO CON SHORTS? ESO PARECE UNA IDEA DE BRENDA PARA MOSTRAR Y VENDER SU CUERPO.

Ante este último comentario la chica pelirroja solo encogió los hombros, agacho el rostro que tenía ruborizado, y le mostro una pequeña mirada vergüenza y temor a la rubia; lo cual Helga advierto.

-AH…..NO…..NO PUEDE SER…..SÍ FUE IDEA DE BRENDA, NO PUEDO CREER QUE TE DEJARÁ CONVENCER- dijo irritada y elevando las manos exageradamente como suele hacer.

-La otra vez lo comento en uno de las prácticas que teníamos-comenzó a explicar Lila mientras movía nerviosamente las manos- lo que quiero decir…es que….lo sugirió como método para recaudar fondos…..de la graduación- tragó saliva para continuar hablado- y pues me pareció una buena idea, hasta la entrenadora Wittenberg le encanto.

-Pues a mí me parece una excelente idea- dijo Lorezo.

-Claro con tal de morbosear y de exhibirte eres capaz de todo- contestó tajante y haciendo una mueca la rubia.

-¿Qué otra idea propones entonces?- preguntó Nadine.

-Pues no sé, tal vez vender licor clandestinamente en los pasillos de la escuela- dijo Helga mordazmente, pero mostrando una cara muy seria.

-¿Es broma?- dijo con los ojos muy abiertos Sheena.

-Claro que no…. ¿saben cuántos maestros traen sus ternos a la escuela?- levantó la mitad de su uniceja.

-Pero lo que traen es café- dijo cándidamente Lila.

-Jajajajaja claro que no, que ingenua eres ¿cómo crees que aguantan a tanto alumno zopenco?- acomodo un codo en la mesa y apoyo su mejilla en una mano. En ese instante se aproximaba Harold con sus libretas- y hablando de zopencos, aquí viene su rey.

-¡Helga!- se indigno Rhonda, Harold se acercó y le dio un beso en la mejilla a su chica- ¿dónde andabas bebe? Te has perdido casi todo el receso.

-Estaba con el maestro Williams, me asigno un trabajo extra para poder alcanzar el derecho al examen de física, sino aahh- Suspiró- no me dejaran jugar el siguiente partido- dijo algo frustrado Harold.

-¡Ven lo que digo!- trato de mostrar su punto Helga- La semana pasada en la clase de física, el Sr. Williams le explicaba a Harold como debe despejar las formulas de la velocidad de aceleración; estaba tan desesperado porque el gordinflón no daba una;… parecía que en cualquier momento iba a explotar -levanto las dos manos haciendo como si fuera una explosión- …para poder tranquilizarse vi como el maestro se ocultaba detrás del escritorio y le echaba a su cafecito un líquido extraño, y créanme no era crema- dijo maliciosamente la rubia imitando el ademán del maestro cuando prepara su café.

-Oye ¿estás insinuando que soy un tonto?- arrugó el rostro molesto Harold.

-Yo no insinuó nada, solo digo la realidad-y elevo su uniceja triunfante.

-¡No puedo creerlo Helga!- dijo Gerald seriamente- el Sr. Williams es una persona muy ética- cuando dijo esto el moreno, su novia soltó una pequeña risita, por la cual viro a ver incrédulo a la oriental- ¿en serio crees lo que dice Helga?

-Jijijiji- se llevó una mano a la boca para poder calmar su risa- Claro que no, ya deberían estar todos acostumbrados al humor negro de Helga.

-Más bien a su malvada personalidad- atacó Harold.

-¡POR FAVOR NO VAYAN A COMENZAR A PELEAR! QUE LA VERDAD NO TENGO GANAS DE ESCUCHAR SUS SANDECES- dijo Rhonda para parar la típica pelea de que tú me dices yo te digo- Ya; enserio Helga ¿tienes alguna idea buena o no?- se llevo una mano a la frete y se la sobo con los dedos, estaba a punto de darle una fuerte migraña.

-Está bien…. Ya, me calmo- y levanto las dos manos en son de paz- Lo que se me ocurrió, pues no sé si realmente les guste y me tiene muy sin cuidado. En fin, Edward (el maestro de teatro de Helga; Edward Brooks) me pidió que ayude a los de nuevo ingreso a adaptarse más con el taller: para que se desenvuelvan mejor, se les quite la pena y el miedo a actuar….

-Al grano Patakí, que me estresas- sentenció Rhonda.

-No te sulfures que te van a salir arrugas querida. Lo que me refiero, Edward quiere que les ayude a montar una pequeña obra, nada complicada… vaya, a lo que quiero llegar es que podíamos vender entradas para su presentación, sé que Edward me va apoyar, soy su consentida- y puso una cara de niña inocente.

-Y podemos vender igual aperitivos, comida, refresco, una pequeña Kermes- dijo Pheobe sonriendo.

-Como siempre Pheobe, solo tú me entiendes- y le guiño un ojo a su mejor amiga.

-Pues me parece perfecto, creo que podemos hacer la mayoría de las actividades, le diré a Miss Anderson que haga otra junta lo más antes posible con el alumnado- y sacó Rhonda su agenda.

-Pero queda descartado las otras tres ideas, son bien estúpidas- le recordó Helga.

-La idea de los chocolates está eliminada, pero las otras dos lo pensaré bien querida-dijo una satisfecha y más tranquila Rhonda, la cual empezó a enfocar toda su atención a su novio, el cual técnicamente había ignorado.

-Haz lo que quieras, pero para eso no cuentes conmigo- y se levanto cansada de esas ideas de la mesa.

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El descanso estaba a punto de terminar, y el grupo que hace unos instantes estaba discutiendo en la cafetería, se había dispersado para ir a sus clases respectivas.

Helga se dirigió a su casillero, y se dispuso a preparar su libreta para la siguiente clase, la cual era física- ¡Diablos…otra vez a escuchar los quejidos de Harold, que karma!- recordó la conversación de hace unos minutos.

Pheobe vio a Helga y se acercó; les tocaba juntas la siguiente materia (al igual que a Harold, Rhonda, Lorenzo, Gerald, Arnold, y Stinky, entre otros alumnos). Estaba preocupada porque la rubia había hecho puré su ensalada durante la reunión, y sabía que no era por los comentarios hechos durante esta.

-¿Te sientes bien Helga?- ladeo un poco la cabeza, sentía un poco de nostalgia por su amiga.

-Como siempre Phebs, me encuentro perfectamente- y sonrío forzadamente.

-¡Helga! Te conozco desde que teníamos tres años- y cruzo los brazos esperando la respuesta de la rubia.

-Sí verdad- afirmó algo depresiva, situación se reflejaba en sus hermosos ojos azules- Eres a la única que no puedo engañar…..Me afecta ver a Mantecado derretirse por la estúpida de Brenda.

-Pensé que ya habías superado el gusto por el Mantecado- dijo en susurro la pelinegra.

-¿Superado? Jajajajaja -río frenéticamente- creo que necesitaré volver a mis terapias con la Dra. Bliss- una lágrima corrió por su mejilla a consecuencia de la risa, la cual se quitó con el dedo índice- Sabes, puedo aceptar que Arnold salga con chicas melosas, tontas y para el colmo bonitas; pero que tenga que ver con una persona como Brenda me irrita.

-¡Hay Helga! De verdad lo siento- se sentía muy abatida.

-¡Hey hermana! quita esa cara, no tienes por qué inquietarte, a partir de ahora aplicaré el dicho "Ojos que no ven, corazón que no siente" te lo prometo- trato de aparentar una verdadera felicidad- vamos para el aula, ya van a tocar y al Sr. Williams no le gusta que nadie entre después de él.

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Las dos chicas ya estaban a punto de llegar al salón cuando Lorenzo las alcanzó, quedando en medio de ambas, abrazándolas por los hombros a cada una, entrando los tres al aula al mismo tiempo.

-¡Hola mis primores! ¿Me extrañaron?- puso una sonrisa galante y ambas chicas rodaron los ojos- Por cierto Pheobe ¿ya le comentaste a Helga sobre la fiesta en mi casa este sábado?- preguntó emocionado Lorenzo.

-Se me había olvidado, disculpa Lorenzo- se sentó la pequeña chica en su pupitre.

-¿Cómo se te pudo olvidar la fiesta de mis 18 años de vida Pheobe?- dijo indignado

-¡Deja en paz a Phebs! es normal que no recuerde cosas que no tienen importancia- Helga defendió como siempre a su leal amiga.

-¡Auch! Mi cumpleaños es una cosa sin importancia, eso sí que me dolió Helga- y se llevó una mano al pecho.

-No seas tan dramático buko- puso cara de fastidio- ¿Cuándo dijiste que es la fiesta?

-Te lo digo solo con la condición de que seas mi invitada especial- abrazo de nuevo a Helga por los hombros- tú y yo, música lenta, bien pegaditos.

-Entonces creo que mejor me quedó en casa- y se separó ligeramente del agarre de su amigo.

-Admítelo Helga, sé que te atraigo y que te vuelvo loquita- acerco su rostro un poquito más al de ella.

-Jajajajaja ni en tus pesadillas- y le dio un manotazo en cabeza- mantén tu distancia chico listo- y se sentó detrás de Pheobe.

-Tal como me gustan rudas y con carácter- y también Lorenzo ocupo su lugar, a un costado de Helga.

-Pues deberías buscar a Patty en Princeton, es la chica más ruda y con carácter que conozco, es más harían una hermosa pareja- Helga hizo una mueca con los labios como si fuera un beso y Lorenzo puso cara de desagrado- solo te recomiendo que Harold no se entere que quieres con su ex.

De inmediato sonó la campana de la escuela y los demás alumnos entraron al salón: Arnold, Gerald y Stinky se fueron sentar atrás; en tanto que Rhonda y Harold se sentaron adelante cerca de Helga, Pheobe y Lorenzo.

-¡Hola chicos! ¿De qué tanto hablan?- preguntó Rhonda que se encontraba sentada delante de Lorenzo.

-De la fiesta de cumpleaños de Lorenzo- respondió Pheobe.

-¿Ya sabe Helga que no vas?- Preguntó de nuevo Rhonda.

-¿Cómo que no vas ir Pheobe?- preguntó sorprendida Helga.

-Disculpa Pheobe, veo que no la habías dicho- se ruborizo Rhonda, la chica se encontraba avergonzada por la metida de pata.

-No te preocupes Rhonda, de por sí iba a reaccionar Helga así- y giro de su asiento, para poder ver a su amiga- No voy a poder ir, este viernes viajo a Chicago con la familia de Gerald, vamos a la boda de oro de sus abuelos.

-¡Ese tonto cabello de cepillo siempre te acapara!- dijo algo disgustada, pero en cuanto vio que su amiga se iba a desanimar recapacito- Entiendo Phebs, diviértete con el melenudo de tu novio, a parte no todos podemos viajar todos los días como Rhonda y conocer otras ciudades.

-¿No estás molesta?- dijo algo temerosa la oriental.

-Por supuesto que no, sabes que contigo no me puedo molestar- le dio una palmadita en su hombro.

-Entonces ¿vas a ir Helga?- insistió de nuevo Lorenzo.

-La verdad no lo sé, Olga está en casa y….Cuando sabe que voy a llegar tarde se queda esperando en la sala hasta que entre sana y salva- inclino el cuerpo hacia atrás del respaldo de la silla, y miro hacia el techo- si de por sí hace un melodrama por todo, imagínense estando embarazada.

-Pues quédate a dormir en mi casa, así no te esperara una Olga preocupada- dijo Rhonda mirándose las uñas- sabes que siempre eres bienvenida en mi casa.

-Gracias princesa, creo que te tomaré la palabra.

-Ya es un hecho, Harold pasará por nosotras y nos regresará de nuevo a la casa ¿vedad bebe?- y abrazó del cuello a su novio que estaba sentado delante de Rhonda (primera fila del salón por ordenes del maestro) y había escuchado toda la conversación.

-Sí amor- le dio un beso de pico a su novia.

-Híu….qué asco- Helga hizo una mueca de desagrado y saco la lengua- deberían hacer eso en privado, no ven que hay gente civilizada.

-Estás celosa porque ni la escoba te hace caso-se burlo Harold.

-Huy si muero por salir con un zopenco como tú- dijo sarcásticamente.

-Ahora que lo dices, nunca hemos visto que salgas con ningún chico- dedujo Harold- aunque el pobre hombre tendría que estar ciego y sordo jajajajaja- comenzó a burlarse- pero creo que a ti no te gustan los chicos jajajajaja.

Una de las cosas que más le enfadan a Helga, es que personas tontas como Harold se burlen de ella; y esto no lo iba a permitir, así que decidió seguir su juego y molestar a su agresor- ¡Vaya veo que me descubriste!

-¿QUÉ? - Harold estaba algo confundido.

-Sí, ya sabes, mi más profundo secreto, así es querido no me gustan los chicos- se levanto de su pupitre y se aproximó a Rhonda- me gusta tu novia- apretó la mano de la chica y le guiño el ojo- y como ya sabes la verdad trataré de conquistarla- y volvió a su lugar.

Rhonda, Pheobe y Lorenzo estaban conteniendo la risa, sabían que era una broma, y que Harold se lo merecía, ya que casi siempre la burlaba porque no tenía novio y ese tipo de cosas; y en una ocasión Helga ya le había advertido a Rhonda que le daría una lección a su novio. En tanto Harold estaba con la boca abierta, sorprendido, confundido y molesto; se sentía en cierta forma humillado y preocupado de que Helga intente enamorar a su chica. Estuvo a punto de levantarse pero el maestro por fin entro al salón (era un señor aproximadamente de 42 años, blanco, gordito, medio calvo y de bigote castaño, vestía siempre con camisas de manga larga, corbata y suéter; y unos gruesos lentes de aumento).

-¡Buenos días chico! Disculpen el retraso…saquen su libro, hoy abordaremos el último tema que nos queda- dejo sus cosas en el escritorio y borro la pizarra para poder escribir sobre ella.

-¡Más formulas, me voy a volver loco!- se quejó Stinky desde el fondo del salón.

-¿Algún problema Peterson?- levantó una ceja el maestro.

-No Sr. Williams-tragó saliva el chico, le tenía miedo al profesor porque era uno de los más estrictos de la escuela.

-Me parece bien- se acomodo los lentes- el tema es un poco largo pero lo terminaremos al final de este período. A partir de la próxima semana haremos el repaso general por si tienen dudas; aunque no deberían- y miro uno que otro alumno flojo, entre ellos Harold y Stinky- no quiero reprobar a ningún estudiante y tenerlo que ver en verano, o peor aun, recusar otra vez la materia.

-Pues apruebe a todos y pan comido- dijo Harold pensando que era una buena idea- la materia es muy difícil.

-Sr. Berman no sería difícil si no se quedará dormido y prestará más atención a la clase- y el maestro abrió su terno y tomo un sorbo de este.

-¡Ven lo que digo!-dijo en susurro Helga a Pheobe y a Lorenzo, que son los que más cerca están sentados de la rubia- cada vez que discute con Harold toma su tranquilizante y dudo que sea café- y los chicos se rieron quedito, tal vez su amiga tenía razón.

-Para que vean que soy considerado y que quiero ayudarles a pasar la asignatura, les marcaré unos 20 problemas que me entregarán el día del examen; que tendrá un 30 % de la calificación; ojo- hizo una advertencia- no me engañarán si se copian o no, porque en el mismo examen me daré cuenta, y automáticamente pierden ese 30%.

Rayos ¿qué voy hacer? - Pensó un preocupado Harold, se estaba comiendo las uñas de las manos por los nervios.

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Era la última hora de clases, y los chicos se encontraban en sus talleres deportivos y artísticos.

El equipo de fútbol americano estaba practicando, ya que pronto iban a iniciar los partidos intercolegiales. El entrenador del equipo era Jack Wittenberg, y estaba explicando las tácticas a seguir, ya que los demás equipos contrincantes eran muy fuertes. Después de dar las instrucciones los chicos se dirigieron al campo a calentar.

-Muy bien chicos ya escucharon al entrenador- dijo Dylan que era mariscal del campo, y que tenía todo el peso del equipo- empezaremos con las tacleadas, Harold y compañía, saquen los dummys de bloqueo.

-Lo que sea- dijo de mala gana Harold, le encantaba jugar pero le caía muy mal el pesado de Dylan, se creía no solo porque era el quarterback del equipo, sino porque primero se sentía el más guapo y popular con las chicas; y segundo porque es el ex-novio de Rhonda.

-Steve, práctica con Sid los pases largos- ordenó de nuevo Dylan. Estos dos chicos eran los corredores del equipo o Running back.

-¿Y tú qué vas hacer?- preguntó algo intrigado Steve, ya que su amigo también debía practicar los pases.

-Ahora vengo, tengo un asunto importante que atender- se fue corriendo a dirección de las gradas donde se encontraban unas chicas viendo la práctica del equipo.

-Vaya, ¡si que tiene suerte con las mujeres!- dijo algo celoso Sid.

-Jajajajaja que no te escuche que lo vas a ofender, según él no es suerte- dijo Steve moviendo negativamente la cabeza- es su naturaleza, un don natural.

Pasaron alrededor de 30 minutos; y Harold ya estaba cansado de entrenar y que el mariscal se la pase perdiendo el tiempo por ahí. Se acerco a Sid y a Steve que estaban platicando sobre la fiesta de Lorenzo. En cambio, Dylan había terminado de hablar con las chicas y regresa al campo a ver cómo va el entrenamiento.

-¿Cómo te fue con las chicas?- Preguntó Steve a su amigo.

-Como siempre mi amigo ¡Excelente! Todas caen con unas cuantas cursilerías y una sonrisa encantadora- presumió Dylan la popularidad que tenía con estas- ya sabes todas quieren acostar, y hay que darle a cada una su turno para complacerlas- mostró unos papelitos con el número telefónico de las chicas.

-La verdad no creo que todas las chicas quieran contigo- dijo irritado Harold.

-Pues Rhonda no piensa lo mismo- hizo una sonrisa desdeñosa.

-¿Quieres repetirlo? No escuche bien- dio un paso hacia Dylan, tenía el puño levantado.

-No dije nada- se acobardo, sabe que Harold es más grande que él, y que podía partirle el rostro fácilmente- Eso amigo, está en el pasado.

-Creo que Harold tiene razón, no creo que todas realmente le gustes. No veo que todas las chicas te busquen- dijo Sid apoyando al chico robusto- es solo cuestión de suerte.

-Es porque algunas son tímidas- dijo Steve- míralo- lo señalo con una mano- es guapo y mariscal del campo ¿dime que chica no querría salir con él? Saben cuántas mujeres están enamoradas de él, que hacen lo que sea por estar a su lado. Se ha tirado a cada bombon- y Dylan sonreía complacido.

-Jajajajaja parece que a ti te gusta Dylan- dijo son sorna Sid.

-No seas imbécil- le dio un puñetazo en el hombro- ya quisiéramos la mayoría ser como él- Steve de verdad admiraba mucho a su amigo, y se sentía muy orgulloso de él; típico de un comportamiento machista.

Harold estaba tan irritado, de verdad le caía mal el tipo. Que piense que toda chica quiera salir con él, vaya sí que se creía el último refresco del desierto. Las palabras de Steve volvieron a la mente del chico ¿dime que chica no querría salir con él? Y de repente, se acordó de la situación incómoda que ocurrió con Helga antes de que entrara el Sr. Williams- Claro a Helga no le gusta los chicos. Y Dylan es un chico, así que no caería en sus encantos- pensó un brillante plan (mejor dicho, un brillante plan para él).

-¡Compruébalo!- dijo Harold- con una chica que nosotros elijamos: enamórala; a ver si realmente cualquier chica llega hasta donde tú dices, es más, la vas a llevar a la graduación, y ahí veremos si realmente estará loquita por ti.

-Sí lo pruebo, te vas a vestir de chica en la toma de diplomas y vas admitir ante toda la escuela que soy el mejor hombre de todos, y que quieres ser como yo, y serás mi esclavo por una semana.

-Y si pierdes, harás lo mismo, serás mi esclavo y harás lo que yo diga, hasta lo más absurdo ¿trato?- extendió su mano.

-Trato- y apretó fuertemente la mano de Harold- ustedes dos son testigos. Esto será un secreto solo entre nosotros, eligen a la chica, pero no pueden advertirla, si lo hacen sería trampa y automáticamente pierdes Harold, es más, ambos cumplen con el castigo.

-Me parece bien- dijo Harold- Así que Sid callado o ya sabes- golpeo su mano con un puño para amenazar al chico narizón, y miro a Steve desafiante- lo mismo para ustedes, no pueden decirle a nadie.

-¿Y quién será la afortunada?- pregunto un curioso Steve.

-Helga G. Patakí- Harold tenía una cara de satisfacción, porque Dylan ya había caído en un juego difícil de ganar.

-¿Quién?- se rasco la cabeza el chico, no lograba recordar a la chica- Me suena el nombre.

-Hablando de ella- señalo Sid hacia la cancha continua, la de beisbol: Helga acaba de llegar y se sentaba junto a Pheobe que veía la práctica de su novio y amigo Arnold- Es la chica rubia que acaba de llegar, tercera grada, sentada junto a la chica de lentes.

-¡¿ELLA? LA ENEMIGA DE MI PRIMA!- el rostro de Dylan quedo azul, su prima lo materia, va creer que la está traicionando y no podía decirle que se trataba de una apuesta.

-¿Qué, ya te estás echando para atrás?- se burlo Harold- ¿te da miedo?

-Para nada, me gustan los retos difíciles- contestó tajante el chico presumido.

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Mientras tanto en la práctica de beisbol, dos amigos igual platicaban sobre la fiesta de Lorenzo.

-Que mala suerte que la boda de oro de mis abuelos callera el mismo día que la fiesta de Lorenzo-Gerald lanzaba la pelota directamente al bate de Arnold.

-Ya habrán otras fiestas- dijo Arnold abanicando el bate, no logró pegar a la pelota- aparte vas con Pheobe.

-Eso sí, me la pasaré genial con mi chica- tenía cara de atontado- por cierto ¿qué tanto hablaban con Brenda en el descanso? Habían muchos chicos alrededor de ustedes ¿estaba dando autógrafos o qué?- se burló el moreno.

-Muy gracioso Gerald- entrecerró los ojos- nos estaba diciendo una idea que tiene para recaudar dinero para la graduación, y los chicos pedían los detalles de su plan- soltó un suspiro frustración.

-¿La idea del auto lavado, bikinis y shorts?

-Sí ¿Cómo lo sabes? Si no estabas ahí- tenía el rostro confundido.

-Le dijo su idea a Lila, y ella misma nos lo conto, muy buena la idea- y puso una cara picara.

-Pues no sé si sea realmente buena- dijo cabizbajo.

-¿Por qué? ¿No te gustaría ver a Brenda en bikini?-movió de arriba abajo las dos cejas.

-Sí y no- se rasco la nuca- Claro que me gustaría verla, es una chica muy bonita, pero no me gustaría que la vieran todos los alumnos de la escuela, y le falten al respeto.

-Hay viejo, pues sí te entiendo; a ninguno le gusta que vean a su chica como lobos hambrientos por una inocente caperucita- puso los ojos pispiretos- Cambiando un poco el tema ¿vas a invitar a Brenda la fiesta de Lorenzo?

-No, ella va ir en grupo con sus amigas. Pero en la fiesta la voy a invitar a bailar.- comenzó a divagar su mente.

-Pues mucha suerte viejo, porque lo vas a necesitar; ya ves que hay muchos lobos tras tu caperuza.

-Lo sé amigo, lo sé-

CONTINUARÁ…...

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Gracias a esas lindas 34 personas que me tienen como favorita, y a los 34 seguidores. Y muchisimaaaasss gracias por todos esos lindos reviews; por tomarse el tiempo leer y comentar el fic: me encantan, me hacen feliz y me motiva a continuar con esta historia. La verdad nunca pensé que alguien lo fuera a leer. Creo que a la mayoría les he contestado por un PM; y a los que no les responderé por aquí:

Selajarg: me alegra mucho que te encante, pues aquí he mostrado un poco la personalidad de este chico.

Annonimus: Gracias por leer la historia, me hace feliz que te haya encantado y que te guste como escribo…espero llenar tus expectativas con este capítulo, saludos.

jesica-haruzucha-griffindsly: tu comentario me hizo reír, si Arnold es demasiado despistado…..y sabe de alguna manera que Helga lo quiere, pero piensa que solo como su mejor amigo. Gracias por tu review.

Nanny: La verdad si Helga es más bonita que Brenda, pero nuestra rubia no ayuda mucho a vestirse algo desaliñada jajaja pero así es la personalidad de la rubia. ¿Habrá un cambio de look? Eso lo sabrás más adelante, espero que sigas leyendo la historia saludos.

wolf-fan: disculpa por tardar en actualizar. Que linda metáfora sobre Helga como mariposa y capullo. De alguna manera Dylan será el chico de Helga ¿será el apropiado? ¿realmente Dylan es así o lo cambiará Helga? Espero que sigas leyendo la historia saludos. Trataré de actualizar más seguido, ya está en borrador el siguiente.

Orkidea16: gracias por desearme suerte. Jajaja Helga de porrista no va, no sería ella…..si Arnold es un mendigo, ojalá y sienta los celos. Saludos.

Letifiesta: gracias por comentar y seguir la historia como siempre. Saludos.

MarHelga: Gracias por comentar como siempre Mar…..me alegra que te guste, creo que con este capítulo he respondido una de tus preguntas. Espero con ansías tus historias, me encantan, no nos abandones plis, recuerda quedamos que 1000 capítulos jajaja, ya sabes nuestro complot, saludos.

Belld-chan: Gracias por tu review, jajaja hoy si hubo comida, bueno un poquito. ¿Quieres matar a Arnold? ¿Uno más de tu lista para el sacrificio? Jajajajaja me alegra que te guste, espero que igual este, saludos.

: me alegra que te encante, espero que siga así. ¿Celoso Arnold? Ya lo veremos Saludos.

Buenos chicos, nos leemos pronto, que tenga un buen inicio de semana. Saludos.