LOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN, PERTENECEN A STEPHANY MEYER, SOLO HE MODIFICADO UN POCO LA HISTORIA

MUCHAS GRACIAS POR LOS COMENTARIOS, ME ANIMAN MUCHO, GRACIAS A TODOS LOS QUE ESTAN SIGUIENDO LA HISTORIA

Hola, gracias por los comentarios, he tardado más en actualizar porque ha habido vacaciones y me he tenido que ocupar de mi hijo.

Lo siento de verdad no haber podido actualizar antes

12.- LIMPIEZA (DIA 11 DE MI NUEVA VIDA)

Bella prov

"Los dos nos empezamos a reír fuertemente. Nos caímos al suelo, bueno yo me caí y él me siguió, empezó a besarme y acariciarme, mientras yo respondía a sus besos y sus caricias, me levanto y me llevo hasta la cama, allí pasamos lo que quedaba de día, amándonos, disfrutándonos el uno al otro, me preparo la cena y después de nuestra última sesión de amor me quede profundamente dormida otra vez."

Me desperté por la mañana, esta vez pensaba que era temprano ya que la luz no era tan brillante como la de los días anteriores, cuando mire la hora comprobé que no era tan tarde como otros días, pero tampoco pronto, sólo que en el día de hoy no brillaba el sol como debiera o eso pensaba yo, había algunas nubes en el cielo que tapaban la luz del sol. Eso me puso algo triste, no quería pensar que podía llover, cuando Salí a la terraza de la habitación comprobé que las nubes eran blancas, no amenazaban lluvia, le daban un aspecto al paisaje espectacular y me quede allí mirando hasta que unos brazos me rodearon desde atrás, para ser honesta no me había dado cuenta que no estaba conmigo en la cama.

.- Buenos días amor me susurro en el oído mientras me abrazaba

.- Buenos días conteste.

.- ¿Cómo has pasado la noche?

.- Muy bien, hoy no he soñado nada, que yo recuerde

.- ¿Tienes hambre?

.- Un poco ahora que lo mencionas

.- Espera aquí, no te muevas, voy por tu desayuno

Me acomodo en la mesa de la terraza y segundos después apareció con la bandeja del desayuno. Me sentó en su regazo mientras yo desayunaba con la hermosa vista del mar y las nubes al fondo, casi como un cuadro, el me daba besos en el cuello, los hombros, detrás de mi oreja, etc.…

.- Edward para, me haces perder la concentración y al final voy a tirar el zumo

.- No importa, prefiero seguir con lo que estoy haciendo.

.- Vamos Edward que si sigues así no se cuanto más voy a poder controlarme

.- No te controles, sonrió divertido.

.- Tengo que comer.

.- Pues come, yo no te lo impido.

.- No, tú sólo me distraes.

Cuando ya creía que no iba a poder resistirme mucho más tiempo llamaron al timbre. Fruncí el ceño mientras miraba a Edward pero el solo dijo:

.- El equipo de limpieza debe estar aquí

.- ¿Equipo de limpieza pregunte yo?

.- Si, un matrimonio que se encarga del mantenimiento de la casa, para que siempre este lista, además de abastecerla de comida en este caso, para ti. Ya nos habíamos quedado sin huevos.

.- Vale, fue lo único que pude decir en ese momento.

.- Voy a explicarles lo que quiero que hagan, y que arreglen la habitación blanca.

En ese momento tuve el impulso de detenerle y de intentar convencerle para que me dejara a mí arreglar el desorden de esa habitación, pero ni siquiera me escucho, yo no quería que nadie entrara allí y viera ese desastre, que vergüenza, que iban a pensar de mí, de nosotros.

Edward, decía que nadie tenía que pensar nada, y que no iba a permitir que en mi luna de miel yo tuviera que hacer ningún esfuerzo.

Edward volvió con el matrimonio y me los presento, el me miro con curiosidad sobre todo, suponía yo que pensando lo jóvenes que éramos y ella me miro durante un buen rato, en su rostro había una expresión con una mezcla de temor, expectación y curiosidad, les llevo hasta la habitación para explicarles lo que tenían que hacer, tanto en la habitación como en el resto de la casa.

Edward volvió a mi lado, y entonces yo le pregunte que le pasaba a ella conmigo, Edward me contesto.

.- Tiene miedo por ti

.- ¿Por mi? ¿Por qué?

.- Porque estás aquí sola conmigo

.- ¿Sabe lo que eres?

.- Es India Ticuna, fue criada con supersticiones y en su tribu tienen leyendas

.- ¿Qué clase de leyendas?

.- El demonio libishomen que se alimenta exclusivamente de mujeres hermosas como tú y en ese momento se dibujo una gran sonrisa en su rostro.

.- Tú crees dije bastante avergonzada y sonrojada.

.- Por supuesto me contesto Edward.

.- ¿Qué vamos a hacer ahora? Pregunte

.- Lo que quieras, ¿nos vamos de excursión?

.- No, prefiero quedarme en casa, dije sugerentemente

.- No creo que sea una buena idea en este momento.

.- ¿Por qué? Pregunte algo molesta, creía que habíamos dejado a un lado todos tus estúpidos miedos.

.- Todos no, dijo riéndose.

.- No me gusta que me tomes el pelo. Dije muy seria

.- No te preocupes no me estoy arrepintiendo, ni me estoy negando a hacer el amor contigo, sólo pienso que será mejor que esperemos a estar solos, ya que yo tiendo a ser muy efusivo y aunque tú no te des cuenta ellos probablemente sí, y podrían asustarse.

.- Ah! Claro dije bastante avergonzada.

.- Porque no te vas a la playa a tomar un poco el sol mientras yo me quedo aquí y cuando acaben voy a buscarte.

.- No prefiero quedarme aquí contigo, podemos ver una película

.- De acuerdo como tú quieras preciosa, elige la que quieras mientras voy a pedirles algunas cosas para el próximo día.

Me acerque a la estantería a buscar un DVD entre todos los títulos que tenían, estaban mejor abastecidos que un videoclub, al final me decidí por una romántica. Cuando Edward volvió a la sala, sonrió, y me dijo muy luna de miel, y yo comente, seguro que ahora cree que eres humano y ambos nos reímos.

Me cogió entre sus brazos y me levanto para ponerme a su altura y darme un beso, bastante apasionado, y entonces me soltó a la vez que oíamos un grito de asombro, la india se quedo congelada en el pasillo, mirándonos a los dos con los ojos desorbitados y con una expresión entre la vergüenza de haber interrumpido y el miedo por mí.

Vamos a ver la película, dijo, mientras ponía el DVD en su sitio y nos sentábamos en el sofá, recostándome en su pecho mientras él jugaba con los mechones de mi pelo.

Antes de que acabara la película, que casi no habíamos visto ya que nos pasamos prácticamente todo el tiempo besándonos, Edward se levanto y yo me queje. El me sonrió y dijo, ya han terminado y se fue por el pasillo para despedirles y decirles que les avisaríamos cuando volviéramos a necesitarlos.

Mientras yo acababa de ver la película Edward me preparo la comida, deliciosa como siempre, la verdad es que era sorprendente lo bien que cocinaba para alguien que no come. Yo me queje, no por la comida por supuesto, sino porque no me dejara cocinar. El había decidido que en este viaje yo iba a ser mimada hasta el extremo y eso incluía no cocinar, ya que yo había cocinado todos los días los últimos dos años para mi padre y ya era hora que alguien cocinara para mí.

Después de comerme todo lo que había preparado, me asalto un sentimiento de culpabilidad, esto se me esta yendo de las manos, voy a volver con unos cuantos kilos de mas como no consiga gastar todas estas calorías.

Edward se rio a carcajadas mientras yo cambiaba la expresión de mi cara mostrando un enojo considerable. Entonces Edward dijo podemos hacer algo de ejercicio, nadar, pasear, etc.… así gastas todas esas calorías, a mí se me ocurre otro tipo de ejercicio para gastarlas dije yo mientras desaparecía en el baño y le dejaba en la sala solo, a los pocos minutos volví a aparecer con uno de los camisones que me había puesto Alice en las maletas y entonces Edward comprendió que tipo de ejerció yo quería hacer.

Edward se acerco a mí y comenzó a besarme muy suavemente, cada beso se volvía más apasionado, más urgente, luego siguió besándome el cuello, los hombros y repartía caricias por todo mi cuerpo, yo solo me estremecía con cada contacto, ya fuera de sus labios o de sus manos, yo le devolvía las caricias mientras el respondía a las mismas con más pasión y mas urgencia, me puso suavemente en el sofá y me amo suavemente como queriendo recordar cada momento, cada roce y cada beso, fue maravilloso, en algún momento después de haber hecho el amor me quede dormida y él me llevo a la cama. Volví a dormir feliz.