Los días pasaban con normalidad, las cosas con Edward iban bien no había nada que pudiera dañar la felicidad que me inundaba, el todos los días me buscaba en la Universidad tan solo para darme un pequeño beso en los labios e irse a sus clases, yo después de eso no podía prestar atención a ninguna clase ya que en mi mente solo podía vivir él, Edward Cullen, el hombre que apenas hace 5 meses ni siquiera sabía de mi existencia, pero solo había una duda que inundaba mi cabeza:

"Edward y yo ¿Qué veníamos siendo?"

Hoy era un día especial para Carmen y Lauren, ya que Carmen estaba cumpliendo años, Alice y yo estábamos invitadas. Yo por supuesto iría con Edward y Alice estaría en compañía de Jasper, ese día yo sabía que tenía que ir muy bien arreglada, entonces al levantarme me di cuenta que el malestar en mi estomago seguía ahí viviendo conmigo y era algo que ya no podía soportar, ya que era un dolo bastante fuerte, fue algo que no impidió que ese día yo me fuera linda, y que era un día en el cual iba a estar con Edward y las personas que se habían convertido en las más allegadas a mí. Me desperté con el dolor de todos los días, hice mi cama, me fui a bañar, Charley estaba despierto haciendo desayuno, pensé que no era justo que él madrugara a hacerme algo de comer sabiendo que no lo comería así que le dije:

-Hey Papá, no te preocupes por mi desayuno… Yo no tengo hambre.

El se quedo atónito ante mi inusual falta de apetito y me respondió:

-¿Perdón? ¿Cómo así que no quieres comer?

-No Papá es que no me siento bien, todavía me duele mucho la panza-Hice un puchero que sabía que mi papá no podría resistir-

-Entonces ve a descansar, ¿A qué vas a ir a estudiar si te sientes mal?- Su respuesta me tomo por sorpresa y le abrí los ojos y le dije-

-Papá debo ir, estoy en exámenes además de que Carmen está cumpliendo años y estoy cordialmente invitada.

-Tu como siempre…

-Ay ya olvídalo- Le di un beso en la mejilla, tome la toalla, me dirigí hacia la ducha y me metí a bañar.

Mientras me bañaba pensaba en que ropa usaría, y que reacción tendría Edward hoy, aunque no tenía por qué pensar eso ya que él siempre era muy amable conmigo, después del baño, corrí a mi cuarto y me dispuse a escoger mi ropa no fue una tarea difícil ya que durante la media hora que estuve en la ducha lo pensé muy bien, así que escoja : un jean bota tubo unos botines negros, una esqueleto blanca con letras de colores y un chaleco blanco, me alise el cabello, me maquille y tome mis cosas, al salir mi papá se quedo viéndome boquiabierto y me dijo :

-¿Por qué vas tan linda? Aunque la verdad estas algo pálida y verde, tienes un color realmente feo Bella deberías quedarte en casa.

-Ok, papá te responderé, voy tan linda porque tengo el cumpleaños de Carmen, no me quedaré en casa porque ya me bañe, me aliste y quiero ir con mis amigas- Y Edward- al cumpleaños de mi amiga Carmen.

-Ok, pero promete que comerás algo.

-Si papá lo prometo- Tome las llaves de mi monovolumen y me fui a la Universidad, conducía lento ya que me sentía mareada y usualmente tenía muchas ganas de vomitar; Al llegar me encontré con Alice la cual también estaba hermosa, tenía una falda corta unas medias negras, unos botines negros y un esqueleto blanco, su cabello corto y poco manejable estaba despeinado pero organizado y su cara estaba levemente maquillada. Al verla me tape la boca con una mano y me acerque lentamente, ella tenía la cara sin expresión alguna, al llegar donde ella estaba la mire y le dije:

-Woooo ¡Alice estas hermosa!- Ella se sonrojo un poco y me contesto-

-Gracias Amiga- Me dio un codazo y continuo diciendo- Bella querida no te quedas atrás, pero ya es tarde vamos a clase

-Ok

Subíamos las escaleras poco a poco y empecé a sentirme mareada y con muchas ganas de vomitar, tenía que controlarlo, yo hoy no me podía enfermar, hoy no era el día para que me dieran los síntomas que ya venía presentando tan fuertemente.

La clase estaba transcurriendo con normalidad, cuando de repente las ganas de vomitar se volvieron más fuertes mire a Alice y me fui corriendo al baño. Alcance a llegar al baño y vomite lo que no tenia, no tenia que vomitar ya que no había comido nada, al salir del baño tome un poco de agua y escupí, así que pensé :

"Debo comer algo"

Baje las escaleras hasta la cafetería mientras bajaba me tropecé con Jacob, el cual sabia mi situación de salud, ya que tengo una amiga un poco comunicativa y le conto todo.

-Hola Bella- Me dijo con esa sonrisa suya, la cual a mi me encantaba

-Hola Jake ¿Cómo estás?

-Bien, y no debo preguntar como estas tu, tu color lo dice todo Bella ¿Te sientes bien?

-No Jake la verdad es que me siento muy mal- Y rompí a llorar en su hombro, ya que no quería sentirme enferma, no quería vomitar más, el me abrazo fuerte y yo me sentí protegida, sentí como si nada pudiera dañarme, ni afectarme mientras sus grandes brazos rodearan mi cuerpo-Acabo de vomitar de nuevo.

-Ay Bella ¿Y tu novio no hace nada para ayudarte?- Me dijo él con una mala cara.

-El no es mi novio

-Pues parece

-Si lo sé, pero no es, y no, no hace nada para ayudarme.

-Deberías comenzar a pensar en reemplazarlo, si piensas que es un buen partido para ti alguien que ni siquiera se preocupa un poco por ti… No sé en que estas pensando

Jacob tenía razón, así que me quede callada y baje un poco la cabeza.

-Lo siento Bella, no quería hacerte sentir mal

- No te preocupes, no paso nada, es solo que tienes razón.

-No pienses en eso, más bien vamos, come una manzana, te la invito.

-Gracias Jake.

Me tomo la mano y nos fuimos de la mano hasta la cafetería, salimos de la Universidad y ahí estaba Edward el cual fue un espectador de una escena que daría mucho que pensar: Jacob mi amigo y yo de la mano, mientras el hombre al que yo empezaba a querer mucho y el hombre al que besaba simplemente observaba. No preste mucha atención a eso y seguí caminando con mi amigo de la mano.

Llegamos a la tienda y él me dio una manzana, la comí y debo decir que me ayudo, no sé si la razón por la que esa manzana influyo de manera tan impactante en mi salud es porque me la dio el hombre que me atraía, el que me cuidaba… Jacob Black

-Gracias Jake-Dije

-No hay problema Bella, para eso estamos los amigos… Aunque…

-¿Qué?

-Olvídalo, tengo que irme a clases, que te mejores. Te quiero

-Gracias otra vez Jake, que te vaya bien… También te quiero- Y le di un beso en la mejilla al despedirme.

Nos levantamos de donde estábamos sentados y cada uno se dirigió a su salón de clase cuando volví Alice estaba furiosa y al verme pego un grito:

-Bella ¿Dónde estabas? ¿Estabas con Edward? ¿Qué estabas haciendo?

-Alice cálmate, estaba en la cafetería comprando una manzana y no, no estaba con Edward.

-Entonces ¿Con quién estabas?, no me digas que con Eleazar porque él estuvo todo la clase conmigo.

- No estaba con Eleazar, estaba con Jacob

-¿Qué?

-Si con Jacob.

-¿Por qué?

-Porque yo bajaba a comprar algo de comer y me lo encontré así que él estuvo conmigo todo este tiempo. Sabes creo que le importo más a el que a Edward.

-¿Por qué dices eso?

-Alice, a Edward no le importa si estoy enferma o que pasa conmigo en cambio a Jake se le nota mucho que le importa todo lo que suceda conmigo.

-Si tienes razón, más bien deja de pensar en eso y relájate, espera a ver como siguen pasando las cosas.

-Si tienes razón

-Bueno ya es hora de irnos a lo de Carmen, Jasper no está esperando en el Mercedes ¿te vas con nosotros?

-Espera a ver si Edward me llama

-¿Para qué?

-Pues para ver si me acompaña

Como si él me hubiera leído la mente, me llamo al celular

-Hola Amor

-Hola Edward.

-¿Cómo estás? Al fin iremos a lo de tu amiga

-Si ya se van todos para allá

- ¿Qué te pasa?

-No es nada

-Dime, el que debería estar de mal genio soy yo

-¿Ah sí? ¿Por qué?

-Te parece poco Isabella… Te vi de la mano con Jacob… No creas que no me haya dado cuenta como ese chucho te mira

-No tengo la culpa, el se preocupa más por mí que tu-Se quedo callado y me respondió

-Lo siento, no soy así

-Si lo sé, igual no te preocupes siempre hay alguien que se preocupa por mi

-Te felicito ¿nos vamos o prefieres irte con Jacob?

-¿Aun quieres ir?

-Si

-Ok ya voy

-Ok, amor aquí te espero, estoy con Seth.

-Bien

Colgamos y le dije a Alice: -

-Nos vemos en el restaurante ¿Te parece?

-Genial, Adiós Bella

-Adiós Alice

Baje a donde Edward me había dicho que estaría y al llegar lo vi y trate de disimular la alegría que me daba verlo, el al verme me dio un abrazo y un beso en la mejilla, cuando estábamos en la Universidad evitábamos besarnos delante de las personas.

-Hola

-Hola mi Bella

-¿Vamos?

-Si vamos

Nos tomamos de la mano y comenzamos a caminar hacia el restaurante mi Bella Italia, que era el lugar que Lauren había elegido para el cumpleaños de Carmen. Llegamos y Jasper ya estaba ahí junto con Alice, todos se saludaron de manera muy cordial

Estábamos conversando todos cuando llego Lauren en compañía de Carmen, Alice había hecho un pastel para Carmen y lo destapamos, cantamos la canción del cumpleaños cuando a Carmen casi se le salen los ojos de las cuencas, todos lo notamos y volteamos a ver cuando vemos que era:

Jason Jenks el amor prohibido de Carmen, se saludaron de una manera muy cordial y empezamos a bailar, Edward y yo bailábamos y ya no nos importaba nos dábamos besos delante de ellos, mis amigos. Al salir del bar restaurante Edward comenzó a cantar una canción

"Eres todo lo que yo quiero, eres todo lo que yo anhelo, tu eres mi voz, mi alma, mi ser en la oscuridad, bésame te haré feliz, yo estaré junto a ti"

Todos nos quedamos viendo y Carmen tan imprudente dijo:

-Ves Bella es para ti

-Claro que no Carmen, el siempre canta así por cantar- Lo mire y el asintió con la cabeza.

Nos despedimos de todos, Edward y yo nos fuimos a sentar a un banquito cerca a la plazoleta de una de la Universidad de Forks, nos sentamos comenzamos a conversar y a besarnos, cuando de repente se nos acerco un hombre que venía cosas para el alma según Edward y nos dijo:

-Hola Muchachos, quiero decirles que se ven muy enamorados ojala sean muy felices. Adiós

Edward y yo quedamos, sorprendidos ante el atrevimiento del hombre y reímos, el tiempo pasaba rápido cuando estaba en compañía de Edward así que mire el tiempo y eran las 8:00 de la noche, le dije:

-Edward me tengo que ir

-Si lo sé, yo también ¿Te acompaño por tu auto?

-No te preocupes, Charley trabaja aquí cerca el me llevara a casa

-Ok amor. Adiós- Me dio un beso y se alejo caminando rápidamente, mientras yo llamaba a mi papá para que pasara en la patrulla a recogerme.