Yuuri se bañó primero.

Que Viktor recordara, ya desnudo y solo con una toalla blanca amarrada a su cintura, fuera del baño, la última vez que había tomado un baño conjunto con Yuuri... el menor habría tenido unos tres o cuatro años. Cinco como máximo.

Viktor chasqueó la lengua.

Claro, a los seis fue cuando encontró las notas, según le había contado Yuuri, y había unido los cabos, sumado dos más dos, llegando a la acertada conclusión de que era adoptado.

La razón por la que no se los dijo ni a Mila ni a Viktor, fue porque no había hallado la manera de hacerlo. Había batallado durante semanas. Luego ocurrió el incidente de su primer ataque de ansiedad, Viktor volviéndose frío y distante con Mila. Yuuri temió que, al recriminarle a alguno, los silencios prolongados que tanto lo aterraban volverían, por lo que guardó silencio.

Si Viktor no hubiese hecho aquella pregunta, un poco más de un año atrás: "¿Qué piensas de Viktor? No de papá."

Yuuri jamás se habría planteado los verdaderos sentimientos que tenía hacia el platinado.

Si Yuuri no lo hubiera besado, o Viktor no hubiera estado tan aturdido y se hubiera apartado, entonces tal vez... Tal vez aquella relación no existiría.

Aunque, Yuuri ciertamente había evadido a Viktor como una plaga durante semanas, fingiendo estar enojado delante de Mila y tratándolo mal por mucho que le doliera porque no sabía de qué otro modo debía reaccionar. No podía decirle nada a nadie.

¡Besé a mi padre que no es mi verdadero padre, no sé por qué y me gustó! ¿¡Qué debo hacer!?

Lo más lógico habría sido alejarse, como Yuuri hizo, y buscar ayuda de profesionales. En eso último falló.

Y si no hubiera sido porque Yuuri encontró a Viktor llorando amargamente una madrugada en la que no podía dormir y bajó a la cocina a por un vaso de leche, si no se hubiera resbalado, si el platinado no lo hubiera atrapado y sus labios no hubiesen vuelto a impactar, sin intención en aquella ocasión, Yuuri no se habría aferrado a Viktor, ni Viktor lo habría imitado.

Y la luna no habría apreciado aquel beso lleno de pasión, necesidad y confusión. Pero, sobre todo, amor.