Aquí la segunda parte del capítulo. Me gustan también cosas de piratas por lo de One Piece y por eso los tesoros y los cofres.
Sí que Misa está en un aprieto. ¿Cómo se lo toma Maiko con la situación actual de Misa? ¡Descúbrelo en esta segunda parte!
Misa ButterCard
Capítulo 12. Debajo del Fondo del Mar y la Danza de Maiko – Parte 2
.: Cueva del Fondo del Mar :.
Misa le conto sin remedio a Maiko, pero ella no se lo creía hasta que Misa mostró un poco de su magia. Le había pedido por favor que no se lo cuente a nadie ni a sus hermanos, pero era obvio que no se lo iba a contar, era tan absurdo.
Maiko cruzaba de brazos – Bien… Es loco, pero… ¿Qué hacemos? –
– ¡Atrapar al espíritu que provoca las tormentas del mar! – Declaro Misa alzando su báculo mágico.
– Sí, pero… ¿Cómo sabes en dónde está? – Maiko miraba en dos direcciones y nada.
Misa cerró ojos y sintió el cordón. – Por ahí. – Señalo detrás de la montaña del tesoro. – Puedo ver el cordón que une al mar. –
Maiko no lo comprendía, pero no le quedo de otra que aceptarlo. – Bien. –
Las dos cuidadosamente rodearon la montaña y fueron a ver al espíritu. La figura del espíritu era como una Lorelei de la mitología nórdica, una bruja del mar que atrapa a los marinos e navegantes y los deja morir atrayéndolos con su bello canto.
Maiko trago saliva y no sabía cómo describir la situación. – Misa… Tengo una idea, pero… –
– Cualquier cosa sirve. ¿Cuál es? – Hablo Misa sin dudar.
Maiko se impresiono por la seriedad de la pequeña niña y se sentía miserable al lado de ella a pesar de la diferencia de edad. – Yo… Atraeré su atención y tú la capturas. ¿Está bien así? –
– Intentémoslo. – Asintió Misa.
Maiko apareció delante del espíritu con aspecto de Lorelei. – ¿Quién eres? – Pregunto el espíritu.
Maiko miedosa y temblorosa miraba al espíritu con valentía. – ¡Vine… a bailar! – Maiko se puso de puntillas presentándose. Comenzó a moverse despacio y sin detenerse.
Giraba y giraba. Luciéndose con su vestido mojado, cabello húmedo y transmitiendo su pasión. Él espíritu alzo su dedo convocando pilares de agua con su canto que hacía juego con la danza de Maiko.
Él espíritu comenzó a divertirse con Maiko. Lanzando agua, Maiko cerró los ojos oyendo el sonido del agua y las pateaba con una fuerza increíble. – Baila y baila, entréneme, niña. – Agregaba su canto magnifico y Maiko hizo la canción su motivación de baile transmitiendo su canto ante el espíritu.
Ellas sin saberlo se divertían una con la otra. Siguiendo al compás del canto, Maiko se ponía la piel en el canto y siguiendo el ritmo de la voz celestial de la "Lorelei". Esquivando el agua, pateando, moviendo los brazos, sin detenerse, sin pausa, bailaba como una sirena en el agua.
Él espíritu agrego aplausos al estilo español. – ¡Ole, muchacha! – El estilo de baile de Maiko cambio a un estilo gitano y español.
Con el sonido del aplauso pisaba sus pies y sus talones, aplaudiendo en muchas direcciones e sincronizando el aplauso del espíritu.
El aplauso se detuvo y siguió con los pilares que lanzaban agua. Maiko brincando, saltando y deslizándose al evitar la fuerza del agua danzaba sin mostrar cansancio. – El baile, la danza, es mi pasión y mi lenguaje universal. Esta es mi manera e sincronizar contigo, espíritu. – Maiko ex presionaba sus sentimientos con su danza ante el espíritu quien estaba sorprendido.
Al estilo break dance saltó alto mostrando giros como patinaje sobre hielo-break dance. Maiko provocaba la sensación de "Mírame" al "espectador".
El espíritu dio el toque final explotando el agua en mil gotas finas en un final espectacular y Maiko aterrizo de pie, puntillas y con una posee elegante para un digno final de espectáculo.
– Niña… Dan-Dan. – Él espíritu se convirtió automáticamente en carta. Misa estaba detrás de ella, pero recogió la carta. Se le había olvidado por completo de capturar la carta porque la danza de Maiko era un "Mírame" o un "Quiero que me mires".
Entretanto, la Carta decía "Concierto". Misa suspiro. – Bueno… ¡Maiko, gracias! – Agradeció a Maiko alegremente.
Maiko guiño el ojo y mostrando un pulgar arriba.
.: Cabaña :.
Sunny estaba durmiendo en el suelo, pero estaba medio dormido. Abrió los ojos y aleteo sus alas. – ¡¿Qué…?! – Se asustó al no saber que Misa no estaba. Pero seguramente fue la presencia del espíritu que la despertó, pero Sunny no la podía sentir por lo débil que era la presencia.
– La magia de Misa es demasiado fuerte hasta sentir una presencia tan débil. ¡No me lo puedo creer! – De todas formas sus alas lo envolvieron mostrando su verdadera apariencia. – ¡Allá voy! ¡Espérame, Misa! –
.: Cueva del Fondo del Mar :.
– ¡¿Qué…?! ¡¿Entonces estamos en el fondo del mar?! ¡Pero no lo parece! – Hablaba Misa exaltada.
– Para empezar la cueva es muy profunda y tanto que hay un mito sobre un tesoro, pero veo que nos la ingeniamos para encontrar todo esto. – Maiko recogía todo el tesoro que podía cosas que le interesaban junto con Misa.
– Misa, tenemos que irnos o si no Fuyuka nos echara la bronca. – Hablaba Maiko con miedo de ver la cara de Fuyuka molesta.
Misa estaba de acuerdo. – Pues sí. Cuando ella se enfada es de lo peor. ¿Pero cómo salimos? –
Maiko señalo el bote que había. – Usemos otra vez a la "Lorelei de los Conciertos". –
Misa sacó la carta. – ¡Tú, danos un concierto que contenga unos aires de fama! ¡Concierto! – Al usar la carta hizo que Misa y Maiko bailaran con el bote.
Al girar había aire misteriosamente.
Sunny, a pesar de estar en su verdadera forma, la tormenta era muy fuerte. – Por ahí. – Miraba apoco por la cantidad de lluvia, pero había dos entradas, una debajo de agua y otra sobre ella.
Sin embargo, un remolino de sinfonía y canto hizo que el viento fuese a dirección lateral. – ¡¿Estos es…?! –
El remolino mando a volar a Misa y a Maiko con el tesoro que había en esa cueva. No solo eso, lluvia de tesoros, despejando el cielo nocturno quitando las nubes y calmando el mar.
Sunny sorprendido abría los ojos lentamente y vio a Misa enterrada en la arena delante de él. Misa se levantó y escupía arena. – No sabía esa carta fuera tan potente… – Tosía Misa.
Detrás de ella no se sorprendía al ver a su amigo tan gran como un animal de verdad. – Ah, Sunny. Perdón por no despertarte, es que no me gusta molestar a la gente y si lo hago me regañan. –
– Está bien, pero… ¿Y esto…? – Lo que Misa hizo con la Carta Concierto era increíble, despejo el cielo con el poder de la sinfonía de voces y lo transmitió a modo de huracán como ella deseo. – ¡Que poder más terrorífico! ¡Quizás en un futuro ella pueda…! ¡¿Hmm?! –
Maiko miraba sorprendida a la pantera con alas de mariposa y de paso de desmayo. Sunny suspiro. – ¿Me lo explicaras todo? – Decía Sunny serenamente.
– ¡Sí! – Asintió Misa.
