Digimon no me pertenece, sólo usos sus personajes para hacer estas historias.

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Hijos de los elegidos:

Daichi y Juni. Hijos de Tai y Mimi

Aiko y Yuujou. Hijos de Matt y Sora

Chikako y Kazuyo. Hijas de Izzy y May

Akari (fallecida) Kotaro, Saki y Kibou. Hijos de TK y Kari

Amai. Hija de Cody y Hiromi

Miyu, Kenshi e Isamu. Hijos de Yolei y Ken

Yori y Yume. Hijos de Davis y Noriko

Shun, Souta y Katashi. Hijos de Joe y Momoe

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En el capítulo anterior de Digimon Adventure 03:

Aiko es enviada a un lugar para poder entender el emblema del amor. Con ayuda de un lago, Genai, y dos chicas que no fueron identificadas, ella logra entender y hacer brillar siu cresta-digivice.

Por otro lado, Dark revela su identidad frente a los adultos y usa a Mayumi para descifrar un poco más de la profecía.

¿Quiénes eran las chicas? ¿Por qué Dark está obsesionado con los elegidos? ¿Qué harán los niños para impedir que se realicen los planes de los malos?

.-.

DA03

Capítulo 12: Continente Sever

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La única posibilidad de descubrir los límites de lo posible,

es aventurarse un poco más allá de ellos,

hacia lo imposible.

-Arthur C. Clarke

O O O

O O

O

Después que los Dark Masters, Demon, y Dark fueran al desierto para buscar la profecía; Dark llevó a May de regreso al castillo de Myotismon para que estuviera con los demás, pero antes de llegar, él mantuvo una conversación con la ex poseedora de la paz.

-Piénsalo May, puedo ser capaz de que nada te pase; puedo volverte una gobernante de los lugares que vamos a dominar después de obtener los emblemas. Te prometo que a ti no te pasará nada si aceptas ir conmigo. Lo único que necesito es que me des tu paz y comenzaremos con la expansión de la oscuridad…

-Nunca aceptaré unirme a quien tanto daño nos ha hecho, Dark. –estableció tajantemente mientras seguía caminando para ir a la habitación donde tenían encerrados a los demás.

-De acuerdo –accedió –Lo que ha pasado y lo que pasé es y será tu culpa. –el mismo chantaje de siempre.

-Sabes que no es verdad. Desconozco la manera en la que te metiste en esto, pero tanto tú como yo sabemos que no soy responsable de nada. Así que ni intentes chantajearme con eso porque no va a funcionar. –May, en el fondo se sentía culpable por todo, pero no iba a permitir que él se lo hiciera creer más de la cuenta. –Éramos adolescentes, Mike. Adolescentes que comenzaban a ver la vida, que éramos libres, pero tu abusaste de la confianza y libertad que teníamos. A penas y duramos un mes y medio y tu querías que nosotros nos relacionáramos de manera diferente, ¡por favor! Por eso es que terminamos, además… sabes bien que nunca te quise en serio, sólo salimos un par de veces y hasta ahí…

-Siempre amaste a Izumi, ¿no es verdad? –preguntó más bien como una respuesta.

-Y lo sigo amando. –confirmó. –Y muchísimo. ¡Y si tu no lo superaste, pues qué lástima porque yo sí!

-Vas a pagar muy caro está ofensa, Minomoto. –amenazó acercándose un poco antes de entrar.

May se detuvo para que Dark le quitara las cadenas en sus manos y pudiera entrar al cuarto. –Mi apellido es Izumi; que te quede claro. –dijo seriamente para después darle la espalda con su cuerpo y entrar. Dark, por su lado, enfureció demasiado y con todas sus fuerzas empujó a May para que entrara de un solo golpe.

-¡Te lo advertí, Mayumi! ¡No digas que no te lo advertí! –le gritó antes de cerrar las puertas y verla tirada en el suelo.

Una vez que Dark se fue, los elegidos corrieron para ver la salud de May.

-¡May! –gritó Noriko para ir con su amiga.

-Estoy bien, chicos no se preocupen. –susurró en un dialogo apenas audible. –Ya estoy de regreso.

-No estás bien, estás sangrando de tu mano izquierda. –observó la doctora. –Te limpiaré un poco. –Usando un pañuelo que Joe traía lo usaron para limpiar la mano de May, pues es de donde habían obtenido la gota de sangre para descifrar la profecía; Izzy permanecía con una distancia considerable mientras sólo la veía desde lejos. Nadie se atrevía a decir ningún comentario ni nada por el estilo; pero May tenía muchas cosas que informar.

-Tai, Mimi… Sora. –los llamó a lo que los mencionados acudieron al llamado. –Me encontré a Daichi y a Aiko.

-¿Cómo está Dai?

-¿Cómo está mi hija, May?

-Ellos estaban bien. Al parecer era cierto lo que nos dijeron sobre que los niños iban a ser separados en islas, porque Dai y Ai fueron enviados a un lugar y llegaron al lugar de la profecía. Era en la pirámide donde… pasó lo del día del amor y la amistad en 2005. –informó susurrando sus últimas palabras, sabía de sobra que esa fecha era muy especial para todos, pero más para Sora.

-¿Y qué descubrieron? –preguntó el curioso Cody mientras se enderezaba un poco.

-Había una profecía, no le entendí muy bien, pero era como la continuación de la que habíamos descifrado hace años. Además, los chicos me dijeron que vieron a Genai y que él fue el que ha salvado a los niños cuando fueron secuestrados y fue quien evitó que el accidente que Cody, Hiro y Amai tuvieron hace meses fuera más grave. –confesó. –Y lo más importante, es dijo que tienen que venir al continente Sever para encontrar cinco digiesferas y poder atacar a los digimons malos.

-¿Digiesferas?

-Sí. Están esparcidas por todo el continente porque es el único lugar al que los humanos no han llegado desde que las puertas se abrieron. Además… Sora, quieren acabar con Yu, piensan que teniendo la amistad de él van a poder con lo demás.

"No, no a Yuujou. Ya no los soportaría."

-Tenemos que hacer algo pero ya. No vamos a arriesgarnos y menos a nuestros hijos. –mencionó el emprendedor Davis.

-Debemos ver la manera de actuar del enemigo para poder tomar cartas en el asunto. –dijo el abogado Hida.

-Y después hacer un plan. –continúo el calculador Joe.

-¿Viste algo más, May?

-No, Tai. Fue todo, pero averigüé lo que nos han repetido. Que quieren los emblemas para convertirlos en antiemblemas y formar la cresta de la maldad. La mitad de los niños han logrado la digievolucion. Dai, Miyu, Yori, Amai, mi hija Chika, Kotaro, Shun y Souta, han logrado un nuevo nivel. A propósito; Kari, Yolei, -las llamó. –Dai y Ai me dijeron que Genai tiene a Isamu, a Kibou y a sus digimons a su cuidado. –con esta información, los padres se tranquilizaron mucho, pues a pesar de sentirlo, el saberlo daba una gran sensación de paz.

-Gracias, May.

-Chicos… yo, quiero pedirles disculpas… todo es en gran parte mi responsabilidad y… -May se había hecho la fuerte para hablar, pero tenía ese sentimiento de responsabilidad, y aunque fue algo que en el fondo todos los elegidos sabían que era mentira, ella lo sentía así.

Mimi se acercó un poco a ella. –May… no es tu culpa, todos lo sabemos y tú lo sabes, así que no te preocupes ni culpes gratis. Te entendemos y cualquiera de nosotros habría hecho lo mismo si alguien a quien amamos corría peligro. –alentó haciendo referencia al acto de interponerse entre Dark e Izzy.

-Gracias muchachos.

Izzy no se había acercado tanto, May seguía relatando todo lo que pasó en aquella pirámide pero el científico tenía otro problema en mente. Él y Tentomon estaban a un lado, era obvio que May se percató de esto, pero no le dio mucha importancia, puesto que estaba hablando con los demás.

-Izzy, ¿estás bien?

-Sí Tentomon. Estoy bien. –contestó casi por obligación. –Sólo que estaba pensando en una manera de contactar a los niños…

La noche llegó y se apoderó del lugar dejándolo en un total abismo oscuro y a los elegidos con más preocupaciones. A pesar que los enemigos les daban alimentos y ciertas cosas más de uso personal, ellos tenían la necesidad de saber más de sus hijos.

En la mañana comenzaron a salir los primeros rayos del sol y con ellos nuevos problemas para los elegidos. En ese momento entró el culpable de las desgracias para los adultos: Dark.

-Vaya, elegidos. Parece que todos sus hijos ya han logrado su digievolución y han entendido el significado de sus emblemas. –cuando dijo esto, todos sintieron mucho orgullo por ellos, no esperaban menos. –Pero yo que ustedes, en vez de alegrarme, me preocuparía... sí, como lo oyen; me preocuparía porque uno de ellos resultó muerto. –les avisó con descaro. –Fue uno el que murió. Y le proporcionaré que es fue un hombre. Así que ya empezaron las muertes que prometimos. –volteó a ver a May, quien al igual que todos comenzaban a derramar lágrimas. –May... te lo dije.

Dark salió sin ningún contratiempo mayor dejando a los antiguos elegidos con un sumo pesar, era demasiado ese dolor, y ahora, saber que uno de ellos había muerto los dejaba sin esperanza. Mayumi, Izzy, Hiromi y Cody estaban algo tranquilos puesto que ninguno de ellos tenía varones era claro que estaban tristes y preocupados, pero los demás sí; en especial los Ishida-Yagami y los Kido.

-¿Quién será? –preguntó Patamon a Gatomon por lo bajo, sólo la idea que uno de los hijos de sus compañeros hubiera fallecido les aterraba. –Gato... ¿sientes algo? –cuestionó al ver que su "amiga" digimon cerraba sus ojos como si intentará concentrarse.

-Es mentira. –dijo fuerte y claro para que todos la escucharan. –Ninguno de los niños ha muerto. Sí hubo una muerte, pero fue de un digimon. –confirmó.

Aunque fuera una muerte de un amigo digital era lamentable, era mayor la esperanza de verlo cuando el digihuevo apareciera.

-¿Estás segura? –indagó Hikari quien comenzaba a dejar de sollozar.

-Sí, lo siento. No sé cómo, pero lo presiento por medio de mi anillo, hace unos momentos lo sentí y cuando vino Dark a confirmarlo sólo lo entendí. Fue un digimon quien murió, no uno de los niños.

Ante tal declaración todos se sentían más aliviados, claro, sin dejar de entristecer por el niño que sufría por la pérdida de su compañero, en especial el portador de la esperanza que comprendía mejor la situación. Pasaron unas horas, y todos seguían sin emitir sonidos, lo único que se escuchaba era un ligero sonido de teclas que el ex portador del emblema del conocimiento hacía de su computadora portátil y de tamaño súper pequeño que podía confundirse con un antiguo D-3.

-¡Me he contactado con mi hija Chikako! –dijo en voz alta y emocionada por su más reciente logro. Todos, elegidos y digimons, fueron hasta el lugar de Koushiro a pesar de estar con esas cadenas invisibles que tanto incomodaban. Claro está que se pusieron felices al ver que Chika contestaba al mensaje de su padre.

-O.o.O.o.O-

Los niños y digimons se encontraban despiertos después de la dura noche que pasaron. Tenían sólo un par de días en ese digimundo y todos ya habían aprendido demasiado de muchas cosas. La noche anterior derrotaron a Devimon completamente y a pesar de haber perdido a un camarada digimon ellos estaban más unidos que nunca; esa misma noche decidieron emprender un viaje a un lugar desconocido para ellos: El continente Sever. Debían buscar las digiesferas, impedir que los malos consiguiesen los emblemas, rescatar a sus padres, restaurar las curvaturas en los mundos y regresar a sus hogares. Todo eso para unos niños que iban desde los siete a los trece años; claro que sin mencionar a los bebés y a los que venían en camino.

-Yo propongo que hagamos una balsa con troncos de madera de los árboles y nos aventuremos al mar. Eso es lo que hicieron nuestros padres y sí que les funcionó. –propuso Saki sentándose en su lugar.

-dejemos eso como plan D. –opinó Souta.

-A mi me parece bueno. –mencionó Yori llevándose sus manos a la nuca. –Tal vez podamos encontrarnos con Whamon y nos lleve al continente Siver.

-Se dije Sever, Yori. –le corrigió su reciente novia, Miyu.

-Pues Ai y yo fuimos al continente Sever por medio de atajos, entramos por un tronco, de ahí fuimos a otro lugar y ahí encontramos una gran piedra que nos llevó al desierto donde está la profecía.

-Creo que será adecuado que primero investiguemos los lugares por los que hay atajos e intentemos ir, ya si no podemos de esa forma, será mejor que sí construyamos la balsa. –estableció Chikako.

-Sí, creo que es mejor. –dijo Amai.

Mientras que Shun, Souta, Yori, Miyu, Amai, Kotaro, Saki, Daichi, Aiko y Chikako conversaban acerca de los planes para ir al nuevo continente, el resto de los pequeños hicieron un círculo con sus cuerpos alrededor del digihuevo de Yu.

-Oye, Yu ¿va a romperse? –preguntó inocentemente Juni.

-Eso espero, mi hermana me dijo que si lo deseaba iba a romperse pronto. –contestó sin apartar la vista del cascaron.

-Entonces hay que desearlo mucho, mi mami dice que los sueños se hacen realidad si lo deseas con todo tu corazón. –continuó la niña de la pureza.

-Sí, mi emblema es el de los sueños, y yo lo creo de la misma manera.

-Entonces hagámoslo. –estableció Kazuyo.

-¡Sí!

Era una tierna escena viendo cómo es que Katashi, Yume, Chikako, Yuujou, Juni y Kenshi cerraban sus ojos y pedían en anhelos que el pequeño digimon regresara. Talvez funcionó, o talvez fue suerte, o talvez así lo decía la vida, pero el digihuevo comenzó a moverse.

-Miren. –pidió el pelirrojo. –se… se… se… ¡Hermana!

Los mayores sólo voltearon con miedo por pensar que era posible que un enemigo asechara los lugares contornos, pero no era esa la razón. Al ver el motivo del llamamiento, quedaron asombrados y felices por ver a un niño pelirrojo con un digimon bebé en manos.

-¡ya nació! Pronto va a digievolucionar y se convertirá en Tsunomon. –mencionó Souta.

-Eso espero. –dijo Yu.

Después de un par de charlas, tanto del reciente nacimiento del digimon y de los planes para ir al continente llamado Sever, apareció un holograma en medio de ellos sorprendiéndolos: Era Genai.

-¡Genai!

-Muy buenos días niños elegidos. Quiero felicitar a todos ustedes, niños y digimons, por haber destruido a uno de los enemigos, ahora quedan menos. Lograron la digievolución en sólo dos días, ni siquiera sus padres lo lograron.

-¿En serio? ¡Wow! ¡Rompimos un record! –gritó emocionado el hijo menor de la esperanza y la luz.

-Así es Saki, pueden decirlo así. Además, debos decirles que no tengo mucho tiempo para comunicarme con ustedes. –todos prestaron atención. –Los enemigos creen que me destruyeron cuando intente avisar a sus padres que serían secuestrados, por eso es que no me han inspeccionado, a parte yo estoy de incógnito y he ocultado muchas cosas a ustedes por muy tiempo, pero quiero decirles que si no lo hacía habría sido muy peligroso. El punto es que les dije a Daichi y a Aiko que debían avisarles sobre ir al continente, allá los veré…

-Sí, mi primo ya nos había dicho algo por el estilo. –mencionó Kotaro, quien seguía algo aturdido por la pelea de anoche, más por volver a ver a Devimon.

-Sí, me lo suponía. Tienen que venir cuando antes. Aquí están algo seguros porque la Isla File no se mantiene alejada de la maldad hasta cierto punto, además que aquí está la ciudad del inicio y es algo más pura que lo demás. Pero lo verdaderamente importante es que vencieron a uno de los ocho enemigos.

-¿OCHO?

-Sí, ocho: Devimon, los cuatro Dark Masters, Demon, Diaboromon y Myotismon. Ellos ocho quieren manipular los emblemas para atacarlos y formar el emblema de la maldad. De ese modo podrán absorber sus energías negativas y unir a las dimensiones. Pero no lo lograrán si unen las digiesferas y consiguen liberar el emblema de la Unión.

-¿Unión? ¿Cómo podemos liberarlo? ¿A quién pertenece? –preguntó la niña del conocimiento.

-Ese emblema fue mandado a una de ustedes hace mucho tiempo. –dijo mientras veía a cierta rubia. –Aiko… te lo enviamos hace varios meses para que lo cuidarás y haz hecho un gran trabajo, ya que comprendiste la primera cualidad de la unión: El Amor.

-Uno momento, ¿Aiko lo tenía? –preguntó asombrado Yori.

-¿Porqué no nos dijiste? –cuestionó Daichi.

Genai entendió que esa situación era algo incomoda para la niña del amor, así que intervino. –Se le pidió que no dijese nada para evitar problemas, pero ahora ese emblema es indispensable que vuelva a su respectiva dueña. Rescatarán las digiesferas y tendrán la cualidad de la unión. Sólo bastará con acercar el emblema para que se libere, no es un gran trabajo, pero buscar las esferas, sí. Confío en que pueden lograr esto y más, a parte, como dato adicional, les diré que una vez que logren tener el emblema de la unión, podrán entrar al castillo en donde están sus padres y rescatarlos; y si tiene suerte, podrán comunicarse con ellos. –con estás palabras los niños se animaron mucho más. –La mejor manera de ir al continente es por medio de atajos. Chika –la llamó –Te envié un mapa que contiene todos los atajos del digimundo, con él podrás ver la localización de los elegidos y sus padres, además podrás ver la ubicación de los enemigos y de los aliados. Cuando lleguen al continente Sever vayan a mi casa y les explicaré con mayor detenimiento.

-¿Cómo daremos con tu casa? Danos la dirección para no perdernos. –pidió inocentemente Juni.

-Sólo sigan las mariposas. –contestó como si fuera una especie de código. –Ellas les dirán que camino tomar. Por último, les diré algo que no he podido decir: Aiko, Yuu..ou… des… no… to… s..o… e… u…a … me…ti…a, su… dre… vo.

-La oscuridad vuelve, por eso es que no podemos entenderte Genai. –dijo alarmada Miyu.

Genai perdió contacto con ellos… ¿qué es lo que no ha podido decirles?

Al cabo de la charla con la base de datos, los chicos empezaron a analizar el mapa que envió Genai. El atajo más cercano para ir por el digimundo, era el que Dai y Ai usaron el día de ayer. Antes de irse, dieron un vistazo para ver sí podían comunicarse con sus padres, y lo lograron.

-¡Me he comunicado con mi padre! –gritó eufórica Chikako.

-O.o.O.o.O-

-¡Me he contactado con mi hija Chikako! –gritó el investigador en campo digital mientras mostraba su mini mini laptop a sus camaradas. Todos fueron a ver y de esa manera comenzó una plática virtual, y lo mejor era que tenía cámara y podían verse.

-¡Chikako, Kazuyo! ¿Cómo están, mis niñas? –preguntó May que se acercaba cada vez más a su esposo y a la computadora.

-¡Mamá! –Kazu comenzó a sollozar por ver a su progenitora, era claro que todos comenzaban a impacientarse por querer tener su momento familiar-virtual.

-Tranquilas, no pasa nada. Su padre y yo estamos bien, así que no se preocupen y aléjense de todo peligro.

-Papá, vamos a ir al continente Sever, Genai nos dio todas las instrucciones para llegar, así que no se preocupen que en cuestión de horas estaremos allá y comenzaremos a rescatarlos. –avisó la pelirroja.

-No, hija, es muy peligroso.

-No importa.

-Además que ya tenemos las digievoluciones de todos, y entre todos nos vamos a cuidar. –dijo Souta que asomaba su cabeza a la cámara. Ahora era el turno de los Kido para ver a sus padres.

-Shun, Souta, Katashi. –susurró Momoe al ver a sus hijos.

-Estamos bien, papás, no se preocupen. –aclaró el menor de ellos.

-Me alegro. Cuídense mucho. Los amamos, recuerden que ustedes pueden lograr todo lo que se propongan. –recordó su padre.

-Nosotros también los amamos. –dijo Shun con la voz entre cortada al ver a sus padres en un par de días.

-¡Mi turno, cuñado! –se escuchó el grito de Yolei al lado. -¡Miyu, Kenshi! ¿Cómo están?

-Mamá, Papá… estamos bien. Iremos en poco para salvarlos, ahora sabemos los planes de los enemigos. –comentó Miyu.

-Además entre todos nos estamos cuidando. –avisó Kenshi.

-Me alegra. Los amamos, nunca se rindan, hijos, ustedes son muy fuertes.

-Sí…

Ken tuvo que consolar a Yolei porque se agarró a llorar en su hombro, pero no evitó que pasara la computadora a su amigo que estaba al lado.

-¡Yori, Yume! –llamó Noriko que tomó lugar al lado de su esposo.

-¡Mamá! –respondió Yori que comenzó a ponerse sentimental y más por la condición en la que estaban todos.

-Tranquilo. No hagan nada peligroso y por favor no vayan a dejar que la maldad pueda más que las ganas de soñar, créanme que los sueños son capaces de muchas cosas. –repitió por millonésima vez en su vida.

-Recuerden que pase lo que pase no se rindan. –les recomendó su padre, que se dio cuenta que Yori ya no tenía los googles de él, pero supuso que se los había dado a Daichi, y no se equivocó.

-Sí, no se preocupen, jamás lo haremos. –dijo el muchacho Motomiya.

Davis y Noriko sonrieron y pasaron el aparato a los Hida.

-¡Amai! ¿Cómo estás hija?

-Bien, papá. No se preocupen, todos estamos bien… ¿Cómo se encuentra mi hermano, mamá? –preguntó con algo de temor.

-Está bien, hijita, todos lo estamos. Por favor, cuídate, tu padre y yo te queremos mucho y no importa lo que pase, por favor no dejes de ser como eres. –pidió su madre Hiromi con una sonrisa.

-Nunca tomes venganza por ti misma, verás que la vida se encargará de ello. Te amamos Amai. –dijo Cody.

-Yo también los amo. Cuídense. –el abogado pasó la pantalla virtual al escrito de libros.

-¡Kotaro! ¡Saki!

-¡Papás! Estamos bien, ya logramos la digievolución con Salamon y Tokomon. Estamos bien ¿Ustedes cómo están?

-Bien, Saki, bien. Cuídense mucho, y te repito: Nunca dejen su esperanza por más oscuro que esté todo, la esperanza siempre brillará. –dijo Kari.

-Ustedes pueden, no se desanimen. Su madre y yo los estaremos esperando. –TK pasó la computadora a Tai y Mimi.

-¡Mamá! ¡Papá! –gritó Juni al verlos. –Los quiero mucho.

-Nosotros también, mi princesa, a ti y a Daichi, son lo más importante para nosotros. –contestó Tai.

-Cuídense mucho, nosotros estaremos bien si ustedes lo están, por favor, ninguno de ustedes dejen de mantener su emblema, a verán que van a poder con esto y más. –les dijo la chef Mimi.

-Sí mami.

Por último Sora. Mimi le dio la máquina antes de mirar a su amiga y darle apoyo con la mirada, sabía que esto sería muy difícil para ella.

-¡Mamá! –gritaron los niños al borde de las lágrimas.

-Mis niños, tranquilos, esto es una prueba más que van a vencer. Ustedes pueden, así que no se derrumben. Nosotros pudimos con esas aventuras mucho tiempo atrás y sin saber nada de lo que pasaba a nuestro alrededor, ahora ustedes tienen todo para saber lo que pasa y más que eso, ustedes son amigos que jamás se abandonarán. Ustedes pueden, son el orgullo más grande que tengo, así que adelante.

-Mami… te extraño mucho, te necesito mucho… Tsunomon se murió por salvarme, mami. –dijo Yu haciéndose el fuerte mientras ahora mostraba al recién nacido digimon.

Sora, cayendo en cuenta que a su hijo le había tocado esa mala experiencia intentó animarlo. –Pues ya salió del digihuevo, eso es una buena noticia, ya verás que en poco tiempo volverá Tsunomon y lo tendrás de nuevo para jugar. -Yu se animó mucho.

-Ma… ¿cómo te sientes?

-Bien, hija, no te preocupes por mí, por ahora cuídense y cuida a tu hermano, no se preocupen por mí ni por nosotros terminen su misión y ya verán que vamos a salir de esta. –dijo con seguridad única de una madre.

-Sí, mama… te amamos, y gracias por entenderme y hacer que viera la vida de un modo diferente. –dijo Aiko mientras derramaba algunas lagrimas.

-Sí mi niña, ustedes son muy fuertes y van a poder con todo. Los amo. –finalizó para pasar la laptop de nuevo con su amigo Izzy.

-Papá, nosotros iremos por medio de los atajos, al continente Sever. No se preocupen, pronto estaremos ahí. Genai nos va a ayudar y también las mariposas blancas. –finalizó.

-De acuerdo, obedezcan a Genai en todo y por favor, no se rindan. Ahora sabemos cómo comunicarnos. –dijo Izzy.

-Sí, adiós. –dijo la portadora del conocimiento en nombre de todos los demás.

La habitación volvió a estar en el silencio. Estaban más tranquilos de saber que sus hijos estaban bien, pero no podían dejar de inquietar sus mentes con imágenes de los malos y de sus hijos.

-Esto es demasiado, no puedo con esto, no sé que más nos puede pasar. –susurró Mimi.

-Si algo les llegase a pasar... –comenzó Momoe.

-Tranquilos, ellos estarán bien. –intentó alentar su digimon Jiyumon.

-¿Y si no pueden? –preguntó Mimi empezando a sollozar.

-Claro que van a poder. –se escuchó un susurro a punto de romperse en llanto. Todos intentaron ver la proveniencia de la voz, y encontraron a una bella mujer pelirroja que tenía los ojos llorosos, pero de pie con una firmeza que se veía a kilómetros: Sora. –Ellos son nuestros hijos y... si son como nosotros, van a descubrir la verdad y los ánimos para seguir. Además, debemos confiar en ellos, porque si nosotros hicimos bien al educarlos, si hicimos un buen trabajo como padres; ellos van a poder con esto y más.

-Sora tiene razón, ellos van a poder. Han logrado mucho en tan sólo tres días aquí, así que no podemos perder las esperanzas. –animó Davis.

-¡Sí!

-O.o.O.o.O-

Los niños obedecieron las indicaciones de Genai. Fueron a la parte de la Isla File dedicada a la tundra, encontraron el tronco por el que Dai y Ai pasaron, después llegaron al lugar en el que años atrás Sora y Yamato hicieron muchas promesas, mismo que un día anterior Aiko había visitado con la ayuda de Genai y de dos seres misteriosos. Una vez estando en ese lugar, encontraron la piedra que mantenía el atajo al continente Sever.

-¿Qué dicen? –preguntó Koromon al ver que todos se detenían en la entrada.

-No lo sé, hermano, tengo miedo. –dijo Juni mientras se apegaba a Daichi.

-Insisto en hacer la balsa con troncos de madera. –mencionó Saki por centésima vez desde que se alejaron del lugar en donde se pudieron comunicar con sus padres.

-Ya dijimos que ese es otro plan en caso que no funcione este. –recordó Chikako.

Todos tenían miedo, era verdad que debían aventurarse más allá de los límites que habían conocido, pero el miedo y la necesidad de un abrazo por parte de sus padres les hacían dudar.

-¡Vamos chicos! ¡Sino, no podemos garantizar nuestras vidas ni las de nuestros padres, ni la de los digimon y menos la de los mundos! Escuchamos a nuestros papás, ellos nos dijeron que podíamos, ellos nos dijeron que tienen la confianza en nosotros así que nosotros debemos tenerla en nosotros mismos. Es verdad que pueden ocurrir peligros y que tal vez no obtengamos el resultado esperado... pero no vamos a ganar nada preguntándonos qué podría pasar con los brazos cruzados. Nosotros podemos, sólo basta intentarlo, estamos juntos y juntos vamos a estar. –monologó Daichi como todo buen líder merecedor de esos googles antiguos en su cabeza con cabello alborotado.

Un líder no aquella persona que manda, exige y recuerda todo el tiempo su autoridad como jefe; sino aquella que te motiva y da la confianza necesaria para seguir luchando a pesar de los problemas, es aquella persona que procura el bien, aquella persona que sirve a los demás, aquella persona que desea el bienestar de los suyos... porque a final de cuentas todos mirar lo que líder realiza para después hacerlo. Y Daichi, a pesar de su corta edad, realizaba un excelente trabajo al igual que su padre en muchas ocasiones.

-Daichi tiene razón. –siguió Yori como buen vicelíder según el acuerdo dos días atrás. –Debemos ir. Yo te acompaño.

Temerosos, se tomaron las manos y entraron a través de la piedra enorme.

En un abrir y cerrar de ojos... ellos llegaron a una pirámide en medio del desierto del continente Sever.

Misión cumplida, ellos llegaron ahí. El primer paso estaba dado y bien realizado.

-Estamos... ¡Lo logramos! ¡Funcionó! –gritó eufórico Kenshi al darse cuenta que estaban en una pirámide igualmente descrita por sus amigos.

-Es verdad... –murmuró Ai al reconocer el lugar.

Después de inspeccionar el lugar y reconocerlo como nuevo centro de trabajo, los chicos prestaron atención a unas inscripciones en la pared. También notaron que en el cielo del mundo digital se veía una curvatura, lo cual sólo significaba que el mal cobraba fuerza.

Tenían otra tarea: Descifrar la profecía para después encontrar las digiesferas y derrotar a los malos.

Como la noche estaba cerca, decidieron descansar en ese lugar, pudieron mandar unos mensajes a su padres para decir que habían llegado y por indicaciones de Koushiro aplicaron una barrera digital para evitar que los vieran.

-Aiko... por favor cuida de mi emblema: Unión.

Se escuchó en un susurro perfectamente audible sólo para Kotaro y Aiko.

Ahora todos estaban en busca de un misterio y una respuesta, iban a pelear y a descifrar su destino en ese lugar: El continente Sever.

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(comienza a sonar Butterfly)

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Empieza el ardua labor de entrenar, descifrar la profecía, madurar y crecer en tan sólo un par de días.

Los niños comienzan a desesperarse,

pero con la llegada de otro enemigo, las cosas cambiaran porque más que nunca estarán a flote la oscuridad y la luz.

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Encontaran una digiesfera y la manera de encontrar las demás, ahora comienzan a solucionarse los problemas.

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No se pierdan el próximo capitulo de Digimon Adventure 03

Ahora es cuando la aventura…

¡DIGIEVOLUCIONA!

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Capitulo 13: Nictofobia y Fotofobia

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Notas de la autora:

Este capitulo fue básicamente de puro relleno para aclarar algunas cosillas, no es de gran trascendencia para el fic, pero tenía que actualizar.

Ya nació el digimon de Yuujou! sí, no iba a dejar al pobre infante sin su amiguito, ya o hice sufrir bastante sin su padre.

¿se fijaron que en el capitulo pasado olvide poner el nombre de este capi? Es que ya era tarde cuando publiqué y traía un millón de ocupaciones, sorry. El siguiente capitulo se llama así porque significan:

Nictofobia: miedo a la oscuridad; Fotofobia: miedo a la luz. Ya deben imaginarse los por qué.

En comentarios me preguntaron varias cosillas:

1-¿Sora está embarazada? lo dejo a su criterio

2-¿Quiénes eran las rubias? ¿eran Ami y Akari? ¿están vivas? La verdad es que a ninguno de los dos temas puedo decirles porque se echaría a perder el fic (no se echaría a perder, pero quiero darles suspenso) XD

3-Ya sabemos quién es Dark. Esta idea de malo comenzó desde que hice El poder del amor y la amistad y tuve que ponerla, descuiden que pronto se aclarará todo. (capitulos 13 y 14)

Aprovecho para agradecer los comentarios en el capitulo anterior:

Marin-Ishida; Fabiola; Edith; Mike; Yurei (Yureik); y de manera muy especial agradezco su palabras a Un lector. Me animaron bastante (en especial el último) créanme que mi mayor premio es ver mis historias aquí y escribir, ya que me encanta y es uno de mis pasatiempos preferidos, pero el saber que muchas personas les gusta mi trabajo, que valoran mi esfuerzo y se dedican de decirme palabras tan bonitas que elevan mi autoestima por los aires me hace sentir mucho mejor, ¡gracias!

Espero que les haya gustado y que le entiendan.

¡Gracias por leer!

Dios los bendiga

**Amai do**