CAPÍTULO 12: EL PRADO
BELLA POV
Como era de esperar, Leo había conseguido su cita con Ángela, así que el viernes como siempre, me fui con Jasper a cenar donde los Cullen.
Alice chilló emocionada cuando vio a Jasper, y se lanzó a sus brazos para darle un caluroso beso.
- ¡Bella!- saludó Emmett- ¡Qué sorpresa! No te esperábamos.
- ¿En serio?- pregunté extrañada.
- Pensamos que salías con Barnett- dijo Emmett.
- Ehm… – titubeé, pero antes que pudiera decir algo más, Alice respondió:
- Ay, hermano, vas tan atrasado…
- ¿Atrasado?- dijo Edward, que venía bajando las escaleras con un libro en sus manos- ¿Por qué ya cenaron?- levantó una ceja.- Ah, hola Bella- ¿me sonrió?
- No me refería a ti- Alice rodó los ojos- hablaba de Emmett.
- ¡Dime enana! ¿Qué me perdí?- gritó Emmett.
- Bella…- dijo sonriendo malévolamente- no está saliendo con Leo- Edward se tropezó con un escalón. Alice siguió como si nada- Sólo era una estrategia…
- ¿Estrategia?- rió Jasper.
- Sí… sólo estaba consiguiéndole una cita con Ángela- dijo Alice sonriendo.
- ¿Y desde cuándo necesitas planear una estrategia para tener una cita?- preguntó Emmett confundido.
- Son cosas de chicas, Emmett, no entiendes- dijo Rosalie.,
- Quizás ese es tu problema- le dijo Emmett a Edward que se acababa de sentar en un sillón- tienes una mala estrategia, por eso no consigues citas.
- No creo que sea eso- murmuró Jasper.
- ¿A qué te refieres?- siguió Emmett escéptico.
- Hay varias chicas interesadas en Edward- Jasper se encogió de hombros. Emmett estalló en risas. Edward gruñó molesto.- Es sólo que él no se da cuenta
- O no quiere darse cuenta- dijo Alice.
- O quizás se da cuenta y hace nada- continuó Rosalie.
- Emmett- dijo Edward sin levantar la vista de su libro- ¿no tienes algo mejor que hacer que hablar de mí?- miró suspicazmente a Rosalie- ¿o es que es una excusa para ignorar que… quizás tu relación con Rose no está bien?- dijo enarcando una ceja maliciosamente, pero antes que Emmett pudiera lanzarse sobre Edward, Alice preguntó:
- ¿Qué harás para las vacaciones, Bella?
- Uhm… iré a Arizona a ver mi madre, la extraño mucho- sonreí nostálgica.
- ¿Cuándo vuelves?- preguntó Edward, al ver mi cara de asombro, agregó- El juego de Emmett es el segundo sábado de las vacaciones y, dado que no habla de otra cosa- lo miró de reojo- te sugiero que vayas si no quieres que te lo recrimine el resto del año- dijo encogiéndose de hombros.
- Vamos, Edward- dijo Emmett, olvidándose por completo de sus ganas de asesinarlo minutos atrás- no me creerás capaz de eso ¿o sí?- preguntó con falsa inocencia.
Yo que tú, Bella, no me arriesgaría- sugirió Jasper, mientras todos estallaban en risas.
EDWARD POV
El sábado me levanté temprano y bajé a desayunar, sólo estaban mis padres y Bella, que se había quedado a dormir. Por el comportamiento de todos, parecía algo habitual, en realidad no podía saber con certeza si se había quedado antes, pocas veces desayunaba.
- Buenos días- saludé.
- Buenos días, hijo- respondió mi padre.
- Buenos días para ti también, cariño- dijo mi madre besándome el cabello. Normalmente esto no me incomodaba, pero estando Bella presente, era algo totalmente diferente.
- Hola, Edward- me saludó con una tímida sonrisa.
- Hola, ¿cómo amaneciste?- era una pregunta estúpida, claramente había dormido bien, se le notaba en su cara, pero no se me ocurrió qué más decir.
- Muy bien, gracias ¿y tú?- preguntó.
- Bien- respondí cortante. Mi madre sintió la tensión en el aire y cambió rápidamente de tema.
- ¿Y Bella, hasta cuando te quedarás con tu mamá?
- Hasta el viernes, creo, quiero estar de vuelta para el juego de Emmett el sábado- rió.
- Te vas hoy en la tarde, ¿cierto?- preguntó mi padre- si quieres puedo llevarte a tu casa, tengo que ir al hospital dentro de un rato- dijo mirando su reloj- porque si esperas a que Emmett despierte…
- Puedo irme en mi bici, Carlisle, gracias- sonrió Bella.
- No es molestia alguna, Bella- dijo mi madre- me sentiré más tranquila si Carlisle te deja en casa. En ese minuto, una persona amable invadió mi cuerpo y dijo:
- Puedo llevarla yo, papá, así no te desvías, de todas formas voy saliendo, pasaré el día afuera- dije encogiéndome de hombros. Las caras de asombro de mis padres eran algo impagable, no pude evitar sonreír.
Un rato después, estaba con Bella en mi auto.
- Lindo día- comenté. Era cierto había sol, algo muy raro en Forks.
- Sí… muy bonito- coincidió ella.
- Uhm… ¿a qué hora sale tu vuelo?
- En la tarde, ¿por qué?
- Hay un lugar por acá cerca que… vale la pena conocer, si tienes tiempo… -dije mirando el reloj- puedo mostrártelo no nos quitará mucho tiempo y te aseguro que valdrá la pena- le sonreí. La cara de Bella era de extremo asombro, al parecer hoy era el día de "Edward, el asombroso".
- Claro… - dijo con voz temblorosa- ¿por qué no?- sonriendo fijé mi vista en el camino y nos dirigimos a mi lugar favorito.
BELLA POV
Después de dejar el auto a la orilla de la carretera y caminar unos 15 minutos, llegamos a un pequeño prado de forma circular donde la luz del sol penetraba totalmente en él, era un lugar hermoso, contrastaba enormemente con la imagen que tenía de Forks. El prado era tan iluminado, todo lo contrario del bosque que rodeaba el resto del pueblo.
- Es hermoso… -murmuré.
- Sí… te dije que valdría la pena venir- dijo Edward sentándose en el pasto- vengo acá cuando quiero estar solo- agregó mientras miraba el horizonte. No supe qué decir, así que mantuve mi boca cerrada. – El día que descubrí este lugar, recuerdo que salí de casa porque no quería estar allí, y me interné en el bosque, estuve un buen rato vagando cuando de pronto vi una luz. Al principio, pensé que era un reflejo de algo- me miró fugazmente-pero como no tenía algo mejor que hacer, decidí averiguar qué era- sonrió torcidamente-y la luz se empezó a hacer más y más grande… hasta que llegué acá.
- Si yo vagara por el bosque de seguro me perdería- dije avergonzada.
- Sí… - dijo mientras cruzaba sus piernas y adoptaba la posición india- ahora que lo dices… tuve suerte de no perderme… quizás sea porque queda cerca de casa… en auto parece que fuera más lejos, el camino es algo más engorroso, pero de casa es mucho más recto. Aunque siempre prefiero tomar el camino largo, si saliera de casa, alguno de mis adorables hermanos me seguiría- rió- y dejaría de ser mi lugar secreto.
- Pero si es tu lugar secreto… ¿por qué me lo mostraste?- pregunté con curiosidad. Me miró con una expresión extraña antes de responder.
- No lo sé…- murmuró frunciendo el ceño- supongo que es porque me inspiras confianza- me miró con detención por unos segundos y luego desvió la vista hacia el bosque. Pasamos un buen rato en silencio observando el paisaje, hasta que Edward se levantó, miró su reloj y me dijo:
- Deberíamos irnos, no querrás perder tu avión- me sonrió. Le sonreí de vuelta y emprendimos el camino a mi casa.
Hola!
Les adelanto que en el próximo capítulo sabrán qué pasó con Tanya!
