Disclaimer: Los personajes pertenecen a Naoko-sensei.

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Capítulo 12

"Reversión"

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POV Mina

—Positivo.

Usagi declaró al mirar ella misma la prueba de embarazo casero. Acuné mi rostro en mis manos, mientras me friccionaba toda la cara, el flequillo y todo lo que me rodeara. Estaba segura de que estaba muy colorada, pues mis mejillas ardían.

Mi amiga se encogió de hombros en la silla de frente. Seiya estaba en la cocina preparando té. En ese momento, transcurrió toda mi vida por la cabeza, sentimientos encontrados, sentimientos que me decían que sí, que lo continúe, y otros que no, que era muy joven, que deseaba terminar la universidad al menos.

¿Yaten? ¿Cómo lo tomaría él? ¿Estará contento? ¿Mal? ¿Y sí me pide que lo interrumpa y yo no quiero? ¿O sí sucede al revés?

Me pasaban ochomil preguntas por minuto, y no sabía cual formular primero.

Tomé aire y largué el que tenía contenido antes de poder decirle algo a Usagi que la pobre, me estaba esperando para hablar seguramente.

—Minako, no te preocupes — ella me sonrió desde su silla, dejó la prueba en su cajita y luego lo apoyó en la mesa—. No te voy a preguntar cosas que te incomoden, solo quiero saber…, ¿Qué harás? Sabes que puedes contar conmigo en lo que necesites.

—Es lo que me pregunto Usagi-chan, ¿qué haré? —le respondí, intenté no sonar irónica, pero creo que no funcionó, después de todo, ella me estaba dando ánimos y creo que yo no estaba respondiendo bien.

—Lo que hagas, tendrás mi total apoyo — me volvió a sonreír, la vi con intenciones de ponerse de pie, le negué con la cabeza y me levanté yo para abrazarla.

—Gracias Usagi, en verdad —le agradecí mientras le acariciaba el pelo.

Y también me siento una egoísta, pues al final, la pobre Usagi que esta recién rehabilitando, y yo trayéndole más problemas que soluciones.

—Ja, ja, Michiru embarazada, y ahora tú, ¿no será contagioso eso? — se río y me sentí contagiada por un momento.

Seiya llegó con una bandeja de té, jugo y masitas comestibles. Me miró mientras yo ayudaba a Usagi a sentarse en la mesa para que pudiese comer tranquila.

—Mina-chan — dijo Seiya mientras me seguía mirando, él estaba sentado frente a mí, de repente vi que le tomo la mano a Usagi—, sabes que no le diré nada a Yaten, asique lo que necesitas, cuenta conmigo, lo que sea — amplió su sonrisa, con esa expresión, entendí de que iba.

—Gracias Seiya, en verdad, es un momento complicado creo, pero lo que sea que suceda, sé que estarán ustedes — asentí nuevamente.

—Ahora el enano ese no tendrá escusas para sentar cabeza — dijo cómicamente y nos reímos los tres. Es sabido que a Yaten no le gustan mucho las bendiciones y las responsabilidades.

Me sentía culpable en parte por tomármelo en gracia, pero por otra parte, sé que Seiya lo decía para distender.

A veces me hacia un mundo de problemas con éste nuevo suceso, y por otro lado, pensaba que si Yaten me ama como él dice, quizá cambiaría de parecer.

Y otra vez volvía el bucle de preguntas en mi cabeza.

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Al llegar a casa, Yaten estaba cenando, y sentí otra vez ese sentimiento de culpa.

En cambio, él me sonreía.

—Hola cariño — me dijo con la boca media llena. Me dio gracia en parte.

Me acerqué y le di un beso en los labios con gusto a teriyaki.

—Hola Yaten, ¿Cómo estás? — le pregunté, mientras dejaba mi bolso encima de un modular. Me senté a su lado y le sonreí.

—¿Quieres un poco? — me preguntó mientras me ofrecía una porción. Le negué y le agradecí, no tenía apetito de repente, solo más que sueño—. ¿Cómo está Usagi? Le prometí a Seiya pasar por ahí y estoy fallando. —declaró en tono culposo.

Sonreí.

—Ella está mejor, pero bueno, el proceso no es nada fácil además que necesita ayuda para desplazarse aún— no me di cuenta de que cuando agarré el vaso para servirme un poco de zumo, estaba temblando, y Yaten advirtió enseguida de eso.

—¿Estás bien? — preguntó apoyando suavemente su mano sobre mi brazo. Me estremecí.

—E-Estoy bien Yaten — intenté sonreírle —, estoy cansada nada más, y mañana tengo mucho que estudiar aun — le mentí. Apoye mi otra mano sobre la suya.

Estoy segura de que no se lo tragó, porque entrecerró los ojos.

—Esta bien, ve a acostarte si quieres, luego voy, ¿sí? — sonrió de lado. Yaten es un tipo al que no se le puede subestimar, supongo que deberé decirle pronto.

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POV Usagi

Mi mamá me aviso que regresaría muy tarde, y la tensión que generó lo que le paso a Minako, aun se podía palpar en el aire.

Apagué la televisión, no había nada interesante. Seiya ya había retirado las vajillas de la mesa para lavarla. Me levanté para ir a verlo, aunque con dificultad, pero finalmente llegué, de hecho, Seiya me escruto con su mirada.

—Me aburró si me quedo siempre sentada— él revoleo los ojos y bufó—, y no puedo caminar bien, sino te diría de tomar unas cervezas —me apoye contra el marco de la puerta de la cocina.

Pareció meditarlo incluso, pero desecho la idea enseguida cuando negó con la cabeza.

—Realmente me encantaría, pero estoy súper cansado Usagi-chan. Seria mejor el fin de semana— propuso, y por primera vez, no me parecía mala idea de hecho.

—¿E-en serio lo dices, Seiya? —le pregunté anonadada, la verdad no pensaba que se lo podía tomar en verdad.

—Sí claro — me dijo mientras lavaba los trastos, me sonrió alegremente, hacia demasiado tiempo que no le veía esa sonrisa tan típica de él—. Me parece una idea genial para despejarnos un poco del estrés, pero tendrás que hablarlo bien con tu mamá —me guiñó el ojo.

Silbe por lo bajo ante el comentario y sus carcajadas fueron desvergonzadas. Finalmente, yo también me reí después de todo.

—La pasaremos bien —le dije.

Luego de que termino de hacer los quehaceres, fuimos a la habitación. Me tomó de la cintura y me pego hacia su cuerpo. Me beso la frente y luego los labios mientras me robaba el aire.

Sentí el olor de su piel y me quería perder allí para siempre al mismo tiempo que me derretía en sus labios. Quería estar así todo el tiempo posible. Seiya era mi perdición en medio de la tormenta, era mi salvavidas en el naufragio y deseaba yo ser igual para él.

Enrede mis brazos por su cuello, mientras nos seguíamos besando. Sentí mi pulso acelerado a medida que nos íbamos arrastrando hasta la cama. Seiya me tomó de la cintura y me acostó, cuidadosamente, se arrimó encima de mí.

Sentí su bulto por mi valle y me arqueé al mismo tiempo, Seiya hundió su rostro por el hueco de mi cuello al mismo tiempo que pasaba su lengua por ahí provocando jadeos de mi boca. Podía sentir un cosquilleo en mi cuerpo subir al mismo tiempo que con movimientos torpes, nos desvestíamos hasta quedar completamente piel a piel.

Seiya repasaba cada parte de mi cuerpo mientras me observaba, me beso en los labios y luego comenzó a hacer un camino de besos hasta llegar allí abajo. Hundí con fuerza mis dedos entre sus cabellos de placer, provocando gemidos y jadeos.

Él me miró desde allí maliciosamente, suscitando un gruñido de mi parte al ver que estaba jugando conmigo. Volvió a pasar su lengua por allí. Quería más, exigía más. Seiya estuvo provocándome por mucho tiempo, y la verdad no tenía idea cuanto tiempo estuvo así, pero parecía una eternidad, subió nuevamente hasta mi boca, reclamándola como suya, y luego se introdujo.

Más gemidos originados a través del éxtasis de placer. Sus embestidas acompasadas provocaban gran mella en mi cuerpo, me sentía un volcán a punto de erupción.

Nos agarramos con tanta pasión, con tanta calentura, y lo disfrutábamos. Cuando la razón me perdió profundamente, me aferré a su cuello cuando llegamos juntos al final de la travesía.

Sentí su cuerpo aflojarse encima de mí, al mismo tiempo que nos abrazábamos fuerte, como si no quisiéramos despegarnos nunca. Sonaba a miel, lo sé, pero me sentía bien así con él.

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Al día siguiente, mi mamá me acompañó a mi psicóloga. La doctora Kaeru iba a probar nuevamente una sesión con reversión, pues la primera vez salió mal y los resultados no fueron los esperados. Ésta vez, tenía confianza en que la reversión me ayudaría a recordar el accidente finalmente.

Entré al consultorio y cerré la puerta, saludé a la doctora estrechándole la mano.

—Hola Usagi, ¿cómo te sientes? — me preguntó ella mientras me invitaba a sentarme en un sillón largo, ella se sentó en otro pero individual con una carpeta y hojas en la mano.

La mujer es alta, de cabello largo por la cintura, su color es albino y brilloso, y casi puedo jurar que en la luz, la mujer brilla. Me miró a través de sus gafas de lectura, sus ojos son de color plateado. Se cruzo de piernas mientras toma notas.

—Hola doctora — dije cuando pude sentarme en el sillón mullido—. Me encuentro bien, aunque aún me cuesta movilizarme. Por suerte tengo mucho apoyo de mi familia.

—Me alegro mucho— ella sonrío, más como una cortesía que otra cosa—. Vamos a intentar nuevamente la reversión Usagi — me dijo mientras dejaba de escribir y me miraba fijo. Asentí estando de acuerdo—. Te voy a pedir que te acuestes, y que prestes atención a mis palabras solamente.

Hice todo lo que ella me pidió, mientras veía que ella ponía un reloj con una aguja que se movía de un lado a otro y se podía oír el sonido del "tic-tac".

«—Ahora cierra los ojos, respira hondo, inhala, exhala— me decía lentamente, mientras intentaba concentrarme en su voz—, ahora solo escúchame a mí Usagi. Quiero que cuentes hasta diez, cuando termines de hacerlo, imagina que estas en un bosque con una laguna enorme…

—Uno, dos, tres…—empecé a contar lentamente, intenté despejar mi mente, que ningún pensamiento ingresase—, cuatro, cinco, seis— de algún modo, sentía mi cuerpo más relajado, aunque el sonido del "tic-tac" lo podía sentir cada vez más lejos—, siete, ocho, nueve, diez…

De repente, todo se veía blanco, como si me estuviera dando el sol fuertemente. La voz de la doctora se coló como ecos en mi mente.

—Usagi, ¿estás en el bosque? —me preguntó, busqué el bosque, al mismo tiempo que la luz se alejaba de mi vista, había una puerta de madera en frente de mí y fruncí el ceño.

—Hay una puerta— sé que pude modular mis labios al decir eso.

—Ábrela — me pidió amablemente ella.

Lo hice, baje el picaporte y empuje la puerta…, detrás de ella, había un hermoso bosque, mucho verde, arboles frondosos, pajaritos volando y piando con su familia. Moviendo mis labios, empecé a describirle a la doctora lo que iba viendo, y ella me pedía que siguiera caminando hasta encontrar el bosque.

No sé que clase de magia tenía esto, pero hasta podía sentir el olor a tierra, el olor a las flores, la frescura del viento puro, podía sentir cada emoción y sensación a medida que caminaba, hasta que a unos metros, encontré el lago que la doctora me insistía. Cuando se lo comenté, ella me pidió que me acercará más a él. Finalmente, pude ver mi reflejo en el agua cristalina.

«—Ahora que te ves reflejada en el agua, debes sumergirte mientras recuerdas el camino de tu casa hasta el día del accidente.

Sentí un escalofrió en mi espalda. Titubeé un poco antes de sumergirme, pero con paso decidido lo hice, me metí desde la cabeza. Al principió sentí que me asfixiaba, pero luego me di cuenta que podía respirar normalmente. Traté de llegar a ese día mientras nadaba.

Un circulo frente de mí se amplio y pude verme a mí misma, dándole un beso a Seiya, luego baje normalmente a la calle y empecé a caminar tranquilamente, el día estaba soleado. Al menos creo que hice dos cuadras y cuando estaba por cruzar, un vehículo de color oscuro aceleró, dejándome totalmente en shock, el vehículo me llevó por delante, pero antes de terminar bajo las ruedas, vi el rostro transformado de Ami, me miraba con odio mientras miraba sin pestañear. Pude sentir el golpe fuerte en la cabeza contra el asfalto, al mismo tiempo que me la agarraba. Ya después de ahí, mis ojos se cerraron.

Cuando terminé de relatarle a la doctora, escuché su voz en mi mente pidiéndome que regresé por donde vine. Nadé hasta llegar a la orilla, e increíblemente cuando salí, no tenía ni una gota de agua en mi ropa y en mi cuerpo, y me sorprendió. Me quedé pensando en el rostro de Ami, en el vehículo, en todo el suceso, y sentí nuevamente ese escalofrió pasando por mi espalda. Demoré un poco en caminar hasta meterme en el bosque profundo, caminé, sintiendo nuevamente la brisa alrededor. Llegué hasta la puerta de madera y nuevamente la empuje para ingresar a ese lugar blanco, de fondo podía escuchar como retumbaba el "tic-tac" del reloj.

Tic-tac, tic-tac, tic-tac.

«—Y ahora Usagi, cuenta desde diez para atrás, y cuando llegues a uno, abrirás los ojos, ¿de acuerdo?

Creo que asentí.

—Diez, nueve, ocho, siete— respiré profundamente—, seis, cinco, cuatro—podía sentir el control de mi cuerpo nuevamente como antes—, tres, dos, uno.

Abrí los ojos, y me encontré con la doctora que aun seguía sentada en su sillón, mientras me observaba. Sentí mi respiración agitada en ese instante…, el aire me hacia falta y me sentía morir, enseguida, la otra mujer llegó a mí y me abrazo.

—Calma Usagi, tranquilízate—me dijo mientras me acunaba en su pecho—, es solo un ataque de pánico, debes relajarte y respirar —ella hacia la imitación para inhalar y exhalar, asique intenté seguirla.

Me costo mucho volver a respirar con tranquilidad.

Y la doctora Kaeru me retuvo allí hasta asegurarse de que estuviera bien en compañía de mi mamá, y no es que no me sintiera cómoda con mi madre, pero necesitaba que Seiya me abrazará, no me podía quitar de la cabeza la cara de Ami y no estaba segura como podía reaccionar si la volvía a ver. No quería irme de ahí hasta que no llegará Seiya a buscarme.

Sonaba demasiada caprichoso, pero él solo me comprendería.

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Seiya había ido a buscarnos y me sentí mejor cuando llegamos a casa. Mi mamá quería hacernos un té, pero yo no quería nada, solamente estar abrazada de Seiya todo el día si era posible, ni siquiera tenía ganas de dormir.

Él se sentó conmigo en el sillón, golpeteo su regazo para que acostará mi cabeza ahí, me acarició el cabello mientras y me sonrió.

—Ya estoy aquí contigo, y nada te pasará mientras yo éste aquí, ¿lo sabes? — no pude evitar sonreír al sentir tan hermosas palabras confortándome.

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Continuará…

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N/A:

¿Me creen si les digo que no estoy muy conforme de como quedo? Por ahí me agarra la loca y lo bajo y lo edito. Estoy falta de ideas con el fanfic, espero haber podido avanzar lo suficiente para desenredar todo el enigma con Ami finalmente.

Todos los reviews están respondidos, agradezco los comentarios en guest también y los favoritos.

¡Nos leemos en la próxima!

Yuki Kou.