¡Muy buenas a todos!
¿Qué tal habéis estado durante mi ausencia? Espero que me hayáis echado mucho de menos!!jaja
Bueno, sé que no me merezco mucho después de haber tardado tanto tiempo en subir, peo es que la inspiración escasea y no estaba muy contenta con la historia...
Pero aunque sólo sea para vosotros, la terminaré lo mejor que pueda!!
Y ya sin más preámbulos os dejo con el nuevo capítulo:
Olvidarse
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Hermione lloraba y lloraba mientras bajaba a toda prisa por las escaleras que llevaban a su Sala Común.
Nunca antes se había sentido tan mal y tan despreciada… ¿por qué Malfoy había tenido que comportarse así¿Es que no le valía con criticarla e insultarla siempre que podía¿Es que lo único que deseaba era arrebatarle su dignidad?
Temía haberle concedido demasiado desde el momento en que su corazón se entregó a un falso Slytherin contra el que competía otro rubio, y ahora que había descubierto que ambos eran la misma persona…
Dios… se sentía tan confundida y aturdida… No era consciente de todo lo que había pasado ni de lo mucho que se habían reído de ella, y cuanto más lo pensaba, era como si recibiese un mazazo que la devolvía a la realidad y que le hacía llorar más y más.
Necesitaba desahogarse y no sabía cómo, así que las lágrimas eran su medio de escape.
Sólo necesitaba un abrazo, saber que alguien la apreciaba de veras, y la única persona que le había proporcionado ese apoyo era la misma que se había estado riendo de ella durante más de tres meses.
Le había dado tanto… y ahora¿qué?
Todo había sido una mentira y lo peor era que ahora mismo, Draco Malfoy se estaría retorciendo en el suelo de la risa.
No podía haberle pasado con otro, no… tenía que ser él quien la hubiera degradado tanto… ¿de quién más se podría pensar?
Y el colmo era ya que la persona de quien creía haberse enamorado y la que la besaba de esa manera eran la misma de quien ella se fijó las primeras semanas de curso.
No sabía qué hacer.
No podía acudir a nadie ya que sus amigos no tenían ni idea de todo lo ocurrido y ella no se lo podía confesar pues éstos eran demasiado prejuiciosos y en lugar de animarla la hundirían aún más y eso era más de lo que Hermione podría soportar.
Que sus propios amigos la abandonaran sería algo contra lo que no podría luchar y que la resultaría más difícil aún.
Se sentía sola.
Sola y desamparada.
Alguien a quien nadie quiere y que sólo estaba considerada como la alumna modelo de Hogwarts aunque en esos momentos se sintiera como una mierda.
Y encima ni siquiera podía acudir a sus padres, pues éstos estaban en el mundo muggle y ella no podría marcharse a casa ya que ese último año tenían lugar sus Éxtasis y no podía permitirse el lujo de abandonar el colegio.
¡Éxtasis!¡Eso era!
Sus libros eran los que siempre le ayudaban, con los que siempre podía contar y los que nunca le fallaban.
Decidió permitirse esa noche de amargura, mas al día siguiente se convertiría en una autómata y en la empollona a la que todos conocían.
No dejaría que nadie le volviera a hacer daño nunca más.
Expulsaría los sentimientos de su interior, como hacía Malfoy… así nunca más se tendría que volver a preocupar de sufrir.
"Ni una lágrima más" – pensó mientras se echaba las sábanas encima para arroparse y se secaba sus húmedos ojos.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
¿Qué había hecho?
Había fallado a la única persona que le había importado y que se había preocupado por él de verdad.
¿Cómo había podido comportarse así?
"-¿Qué coño dices, Draco?"- pensó recapacitándolo un poco – "esa sangre sucia se lo merecía y has hecho lo que debías"
Pero si era así¿por qué se sentía tan miserable?
Una oleada de culpabilidad le atravesó y sintió como si cada parte de su ser se desprendiera en pequeños trozos.
La había perdido para siempre, y lo peor es que lo había hecho por su cobardía.
¿Intentar recuperarla¿Para qué?
Lo mejor era alejarse de ella y dejarla vivir en paz… así nunca más volvería a hacerla daño y ella le olvidaría.
Sí, definitivamente nada de esto tenía que haber sucedido.
Había sido un estúpido error por parte de los dos creer que una relación entre un Slytherin y una Gryffindor podría llegar a buen puerto.
Y menos si se trataba de esos dos alumnos especialmente.
Sólo necesitaban un poco de tiempo para olvidarse mutuamente y todo volvería a la normalidad, como antes de ese séptimo curso.
Mientras caminaba rumbo a las mazmorras sólo había una persona acaparando todos sus pensamientos: la única de la que debía olvidarse para siempre.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Al día siguiente, Hermione tenía los ojos hinchados y muy pocas ganas de levantarse.
Sabía lo que le esperaba en Defensa Contra las Artes Oscuras y no creía poder soportar que Drac… que Malfoy se mofara de ella ante toda la clase, mas tampoco podía dejar de acudir a clase sólo por su estúpido orgullo y su miedo.
Al bajar a desayunar y sentarse en la mesa de los de su casa rodeada de todos, Ron se le acercó.
- ¿Te pasa algo, Hermione? – preguntó con preocupación
- Ayer no supimos nada de ti ni tampoco cuándo regresaste a la Sala.
- Eh… - titubeó – estuve en la biblioteca hasta tarde y… ya sabes.
- Entiendo – se dio por satisfecho el pelirrojo.
Pero ella se sentía sucia y una traidora por haberle tenido que mentir.
¿Por qué las cosas no podían ser de otra forma?
¿Por qué había tenido que ser precisamente Malfoy el impostor?
De no ser así, se hubiera podido desahogar tranquilamente con alguno de sus amigos.
De repente, al acordarse de ese nombre, tuvo el instinto de mirar hacia la mesa de las serpientes, pero el rubio parecía pasárselo en grande riéndose escandalosamente por algo muy gracioso que debería haber dicho Crabbe.
"¡Qué paradójico!" – se jactó Hermione para sus adentros.
Increíble, después de haber sido pisoteada aún podía llegar a ser irónica.
Decidió no pensar en ello y siguió mirando al ojigris, pero éste no parecido percatarse en todo el desayuno de cómo le miraba, porque no le dirigió ni la más mínima atención.
Ya en clase, Hermione se sentó muy abatida.
¿Qué esperaba, alguna clase de perdón por parte de la persona más despreciable del mundo?
Tal vez en cierto modo sí.
No sabía cómo había podido aguantar durante el desayuno sin derrumbarse, pero ahora que se encontraba en las mazmorras, ese aire tan lúgubre le hacía sentir triste y sólo tenía ganas de llorar como una niña.
En ese momento, Draco entró en el aula y se sentó en un asiento contiguo al suyo, mas ésta no pareció percatarse pues estaba demasiado sumida en sus desolados pensamientos.
Una oleada de recuerdos la inundaron: la salida a Hogsmeade, la Sala de los Menesteres, las Navidades… y no parecía haberse dado cuenta hasta ese momento de que todo había sido nada. De que le había dado su corazón a quien menos debía haberlo hecho.
El rubio no pudo soportarlo más y cedió a los deseos de mirarla, algo que se había prometido esa noche en la que no pudo dormir.
La chica parecía muy abatida "¡y todo por culpa tuya, gilipollas!" – se reprendió.
Tenía ganas de abrazarla, de hacerla sentir que la quer… ¿qué acababa de pensar¿Qué la quería?
Eso no podía ser cierto, era sólo que le pesaba que esa broma hubiera llegado tan lejos¿no?
Gracias a Dios, Snape hizo su aparición en la clase y puso todo el interés que pudo en concentrarse durante la mañana.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Al acabar el día, Draco no podía más.
Tenía que hacer algo para recuperarla, pero ¿qué?
Le había hecho tantísimo daño que ella no querría volver a saber nada más de él y eso le asustaba.
¿Desde cuándo le importaba tanto una chica y menos esa sangre sucia?
La verdad era que él nunca había conocido el cariño y ella era la que le había enseñado a querer a otra persona por encima de uno mismo.
Ella le había confesado sus miedos, sus pasiones y anhelos… y él se lo había pagado mintiéndola y haciéndola sentir como una basura.
Seguramente se alejaría de él y le intentaría evitar.
"Pues bien" – se dijo con una maliciosa sonrisa en los labios – "si no quiere verme por propia voluntad, ya me encargaré yo de que sea a la fuerza".
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
¿Y bien? Espero que os haya gustado y de nuevo, perdón por la tardanza!!
Qué queréis, una hace lo que puede!!
Una vez más, agradeceros todo vuestro apoyo; cada vez que recibo un review me siento realizada!!jajaja
1Besazo a todos!!Prometo intentar subir más pronto!!
R
E
V
I
E
W
S
