Mil disculpas por la tardanza, ahora los capítulos serán tan frecuentes como lo fueron en un principio. Agradezco a todos su paciencia y sus reviews que siguen siendo un gran incentivo para esta historia.
-"Sakura"-
Mi cuerpo se tensó debido a su presencia irritante, inoportuna y sin modales.
-"¿No te enseñaron a tocar la puerta Haruno?"-
Sus ojos verdes miraron al suelo y mi irritación solo pudo crecer un poco más por su comportamiento.
-"Lo siento Sasuke-kun, Hinata-chan, no era mi intención interrumpir…"-
Me erguí mirando el sonrojo en las mejillas de mi esposa y me separé de ella un poco no sin antes dedicarle una media sonrisa de complicidad para después, sin volverme siquiera a mirar a la molesta peli rosa, dirigirme hacia la ventana para observar el "paisaje", sabía porque ella estaba aquí, y, en orden de poder llevarme a Hinata lo antes posible, debía dejar que la ninja médico hiciera su trabajo.
-"N-No se p-preocupe S-Sakura-san…"- escuché como las sábanas que cubrían el cuerpo de mi mujer deslizarse para dejar su cuerpo cubierto solo por la bata a merced de Sakura, no pude evitar cerrar mis puños y esperar…
-"Dolerá un poco Hinata"- sentí el chakra emanar de su cuerpo en una cantidad casi monstruosa y tuve que obligarme a mí mismo a no hacer ni un solo movimiento, todo iría bien.
-"L-Lo sé…"-tomó aire-"…e-estoy lista"-
La respiración de Hinata se agitó levemente, sentí tensión en la habitación como si mi mujer tratara de retener gritos desesperados y no me volví hasta que uno de ellos salió por entre sus labios; En segundos me encontraba interponiéndome entre la ninja médico y mi esposa con la ira reflejada en mis ojos que miraban los ojos jade de mi excompañera de equipo…
-"Basta"-
-"Pero Sasuke-"-
-"¡He dicho Basta!"-
-"S-Sasuke-kun tranquilo…"- su delicada mano se colocó en el inicio de mi espalda-"… no es t-tan doloroso c-como antes, p-puedo soportarlo."-
La confusión inundó mi mente debido a sus palabras, ¿Tan doloroso como antes?... un momento.
-"¿A qué te refieres con "tan doloroso"?, quieres decir que…"- no pude siquiera terminar la frase, mi rostro, que se había vuelto para mirar el rostro adolorido de mi esposa se centró en la ojijade nuevamente -"Sakura"- "explícame esto ahora"-.
-"Sasuke-kun, este procedimiento era realizado repetidas veces al día con el doble de cantidad de chakra en el cuerpo de Hinata, por tanto doblemente doloroso, la reacción que ha tenido ella en estos momentos es porque hace ya un tiempo que no se le realizaba ningún tipo de tratamiento puesto que no había recaído"-
Sus últimas palabras me dieron de lleno en el pecho: ella había recaído y había sido por mi culpa... y ahora ella tenía que pasar por esto de nuevo.
-"¿Por cuánto tiempo le trataste?"- necesitaba preguntar.
-"Casi un año y diariamente"-
La mano que estaba posada en mi espalda baja estrujó un poco la tela de mi vestimenta y yo no pude más que volverme para encontrarme con sus orbes opalinas quienes recibieron mi mirada confusa con una de comprensión y afecto, sabía que solo ella podía notar el deje de arrepentimiento en mis ojos…"Hinata".
-"¿Cuánto tiempo tendrá que estar aquí esta vez?"- pregunté con voz inmutable.
-"Podrán irse si me dejas terminar"- su mano se posó en mi hombro y me volví para encararle de nuevo-"lo prometo."-
Lo analicé por un momento y caí en cuenta de que, de no ser por Sakura, Hinata no estuviese viva, así que me convencí a mí mismo que debía confiar en ella y asentí mirándole directamente a los ojos…
-"Bien"-
Esta vez caminé detrás de ella dirigiéndome a una silla que estaba cercana a la puerta, me senté y volví a sentir la masiva cantidad de chakra en la habitación, esta vez pude controlarme, podría llevármela a casa cuando Sakura terminase y no podía sentirme más tranquilo por este hecho… esperé un tiempo y al no escuchar ningún sonido proveniente de mi esposa dirigí mi mirada hacia su cuerpo casi inmóvil, y, de no ser por sus delicadas manos apretando fuertemente las sábanas de la cama del hospital, me hubiese parecido que esta vez no sentía tanto dolor… más no era así.
Me puse de pie y caminé en su dirección, Sakura titubeó un poco al sentirme cerca de nuevo pero se relajó de nuevo al ver cómo me dirigía hacia el lado opuesto de la camilla quedando de pie frente a ella y tomaba la mano derecha de Hinata entre las mías, quién, al sentir mi agarre entreabrió sus ojos y me miró con el dolor clavado en su mirada albina y permití que apretara mi mano con la fuerza que necesitase mientras mis ojos seguían fijos en los suyos y perdí la noción del tiempo...
-"Listo"- la voz de mi excompañera de equipo me volvió a la realidad y seguido a eso la mano de Hinata relajó su agarre en la mía y solté un respiro que ignoraba haber contenido. –"retiraré las intravenosas y el equipo, lo has hecho bien Hinata"- el cansancio en su voz era casi tangible, más ella no lo demostró ni un momento, en ese instante reconocí que había madurado y se había vuelto muy fuerte, en contra de todo lo que yo hubiese imaginado-"si me disculpan"- con una sonrisa se volvió para retirarse pero después de unos cuantos pasos se detuvo y se volvió hacia nosotros de nuevo-"¡Lo había olvidado!, el día de la ceremonia no tuve oportunidad de decirlo debido a tanta gente, pero quiero extenderles mis felicitaciones por su unión y les deseo lo mejor, Hinata tú y Sasuke merecen ser felices"- cierta melancolía se denotaba en su voz pero sus palabras eran sinceras.
-"G-Gracias S-Sakura-san"- le agradeció mi esposa amablemente.
La peli rosa se giró de nuevo girando el pomo de la puerta…
-"Hmph..."- detuvo sus movimientos-"Gracias, Sakura"- su cabeza miró al suelo y pude ver como su cuerpo se relajaba como si mis palabras le hubiesen quitado un gran peso de encima, un peso que cargaba desde hacía muchos años…
-"Sé feliz, Sasuke-kun"- sus ojos esmeralda me miraron una vez más con un cariño que pude identificar como aquel que se le tiene a un preciado amigo o hermano, y entendí, que aquello que le había otorgado con mis palabras, aún sin estar completamente consciente de ello, había sido su libertad…
Mi mirada seguía aún fija en la puerta, la peli rosa se había ido ya desde hace un tiempo y sentí la calma colarse en mi cuerpo formándose una sonrisa de medio lado en mi rostro, me volví a ver a mi esposa que trataba, sin éxito alguno, de incorporarse…
-"Hinata…"- me miró y pude ver como su rostro se teñía de nuevo de ese color rosado tan característico en ella a causa de mi mirada, me incliné hacía ella y tomé sus brazos haciendo que rodeara con ellos mi cuello, la cercanía de mi rostro con el suyo le hizo enrojecer aún más, pero no me alejó, pasé mi brazo izquierdo alrededor de sus espalda y mi brazo derecho por debajo de sus rodillas, mirándole a los ojos levanté su cuerpo de la camilla y la sostuve firmemente entre mis brazos.-"Vamos a casa".
