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El Pacto
Capítulo 12. Confianza.
Sai había escuchado la historia de Itachi y Danzo sin moverse del sitio ya que Sasuke no le había permitido acercarse. Cuando el relato terminó, el ANBU le dedicó al mayor de los Uchiha una nueva mirada.
Si esa historia era verdad, entonces Uchiha Itachi no era un traidor, sino un héroe que se había sacrificado por Konoha y por su hermano.
- ¿Tienes pruebas de ello?- se dirigió a Sakura.
La pelirrosa enarcó una ceja con altanería.
- ¿Las necesitas? – le preguntó con sarcasmo mientras señalaba con la cabeza a Sasuke e Itachi. ¿Qué más pruebas podía querer? Los dos estaban vivos y cooperando. ¿De veras creía que si no fuera cierto estarían en el mismo lugar sin intentar matarse?. Era algo absurdo cuando el menor de los Uchiha había consagrado la mitad de su vida a pregonar a los cuatro vientos que acabaría con su odiado hermano.
Sai sonrió levemente y negó con la cabeza.
- Te creo, aunque esto complica infinitamente las cosas – dijo tranquilamente – Supongo que ahora volveréis a Konoha – dijo mirando a Itachi.
Este asintió con la cabeza mirándole impasible.
- Sabes que Danzo no lo permitirá – apuntó dirigiéndose a Sakura de nuevo – y tampoco que el niño viva, la próxima vez no será a mí a quien envíe y entonces no fallará.
- No habrá próxima vez – aseguró Sasuke hablando por fin – acabaré con él – declaró mandando al ANBU una mirada desafiante.
Sai se tensó, creía la historia y llegaba a comprender que su jefe era un ninja sin escrúpulos que haría lo que fuera para llegar al poder. Entendía eso, pero seguía siendo su jefe. Durante toda su vida era lo único que había conocido hasta que se topó con el equipo siete, y por ello le costaba cambiar su mentalidad.
- ¿Nos ayudarás? – Preguntó la pelirrosa – sé que es difícil para ti. Pero no tenemos otra opción, él nos matará si la damos la oportunidad. Esto no es un juego y finalmente todos deberemos tomar partido aunque no lo deseemos.
- Aclarando, chico – intervino Suigetsu, que ya se estaba cansando de escuchar sin hacer nada – o estás con nosotros, o estás contra nosotros – simplificó lanzándole una mirada retadora al tiempo que acariciaba el mango de Samehada.
-… …- Sai miró al niño encaramado a Itachi que lo cargaba en brazos, sus ojos dispares lo observaban detenidamente con la inocencia que sólo un chiquillo puede tener.
Podía percibir que estaba enfadado con él, pero se le pasaría, siempre que se enfurruñaba terminaban haciendo las paces frente a un tazón de ramen con Naruto. No podía permitir que le ocurriese nada al pequeño, él no tenía la culpa. Debería ser protegido no repudiado.
Sakura tenía razón. ¿Desde cuándo matar niños y atacar a tus amigos es lo mejor para la villa?.
- Os diré lo que sepa sobre los planes de Danzo – decidió finalmente.
Sakura le sonrió cálidamente en agradecimiento.
- Avancemos un poco más – sugirió la pelirrosa – así podremos descansar y hablar más cómodos.
Una imperceptible mueca de desagrado cruzó el rostro de Sasuke, la cual sólo fue captada por Sakura que era capaz de detectar las nimias expresiones del Uchiha como un radar. Le miró significativamente esperando que entendiera la velada advertencia de no hacer ningún comentario.
- ¿Te fías de él? – Se oyó una voz detrás de ellos. La pelirrosa se giró para observar a Karin que había formulado la pregunta.
- Claro – respondió como si fuera obvio y mirándola como preguntándole por qué razón no habría de hacerlo.
- Ese tipo, ha estado a punto de matarte a ti y a tu hermano. – le recordó la pelirroja estupefacta sin entender la tranquilidad de su compañera.
- Ya – respondió la kunoichi, mirándola como si no entendiera dónde quería ir a parar con sus palabras, exponiendo unos hechos que ya sabía.
Sakura captó la exasperación de Karin que decía con su expresión "¡¿y te parece normal?!".
- Ay, cuatro ojos, el caso es que no lo ha hecho. Ya sabes, sin sangre no hay culpa. – dijo la pelirrosa moviendo la mano para restarle importancia.
Karin miró a los demás esperando que alguno dijera algo coherente. ¿Cómo podían confiar el alguien, el cual ha admitido que vino con intención de matarles?.
Suigetsu y Juugo tenían la misma expresión de desconcierto que ella. Bueno, por lo menos no era la única que pensaba que Sakura se había ido de la cabeza.
Observó a los hermanos Uchiha, esperando captar la mirada de alguno de ellos para que le impusieran un poco de cordura a la pelirrosa que había decidido, mandando al cuerno toda precaución, confiar en ese extraño ANBU.
Pero lo que vio no era lo que esperaba. En lugar de componer miradas de asombro o preocupación, Sasuke, que ya había comenzado a andar, solo fruncía el ceño, levemente molesto pero sin aparentes muestras de contradecir a la pelirrosa. Y en cuanto a Itachi, les seguía como si fuera la situación más normal del mundo, sin mostrar ningún signo de recelo. El niño por su parte había corrido para alcanzar a Sai y hablaba enfurruñado con él, mientras este le contestaba sonriente.
Karin comenzó a preguntarse si sería algo común entre los ninjas de Konoha, qué una vez que alguno de los suyos decretaba que una persona era digna de confianza los demás lo dieran por hecho inmediatamente sin dudar.
Desde luego, la villa oculta de la Hoja era la cuna de los ninjas con más raras costumbres que nunca había visto, y los Uchihas no se salvaban de ello por mucho que pareciera lo contrario, ya que aceptaban como lo más normal y cotidiano algo que las demás personas no consentirían sin cuestionar.
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Una vez llegaron a un claro, se acomodaron para escuchar la información que Sai estaba dispuesto a revelarles y para acordar que plan seguirían de acuerdo a ello.
- No sé muchas cosas – comenzó a hablar el ANBU – Danzo no revela sus planes ante nadie, él da órdenes y esas órdenes se cumplen sin preguntar.
- ¿Quieres decir que te mandó a eliminarnos sin explicarte por qué? – preguntó la pelirrosa con una oscura mirada.
- …Más o menos – concedió Sai con una sonrisa – Pero yo me sorprendí y le pregunté que habías hecho que mereciera la muerte, e intenté convencerle de que jamás harías nada contra Konoha.
Sakura le miró cálidamente en agradecimiento. Puede que Sai aun no entendiera mucho de los sentimientos de las personas, pero en ocasiones podía ser un encanto.
- Entonces él me contestó que eras una zorra traidora que se metía en la cama del criminal Uchiha Sasuke como una cualquiera, y que no merecías ningún tipo de consideración porque eras una ramera – soltó de sopetón el ninja sin perder su tono gentil, como si estuviera hablándole de lo bonita que era su casa.
En un rápido y afortunado movimiento, Itachi y Juugo impidieron que Sasuke se lanzara sobre Sai para empalarlo con su katana y hacerle sufrir la peor de las torturas en la dimensión del Sharingan que giraba descontrolado en sus ojos.
-……Sai…- una tenebrosa voz de ultratumba salió de la boca de la pelirrosa que crispaba un puño en actitud de rabia contenida. Los ojos no se le veían ya que el pelo se los tapaba y un aura maligna de ira homicida la envolvía. Todos se quedaron inmóviles.
- Tra- tranquila Sakura – sonrió nerviosamente el ANBU, comenzando a sudar frío, y se levantó con cautela intentando reprimir el instinto de supervivencia que le gritaba que se alejase de allí – yo sólo retransmito lo que él me dijo…
Sai incluso creyó ver un destello rojo en los ojos de Sakura cuando esta se le echó encima moliéndolo a golpes. Ahora entendía como se sentía Naruto. Realmente, enfadar a la pelirrosa era algo muy peligroso y más con el mal carácter que se gastaba.
En cuanto terminó de vapulear al muchacho, volvió a sentarse con un tic en su ceja y sacudiéndose las manos con satisfacción. Los demás la miraban con un nudo en la garganta, cuidándose de hacer algún comentario en vista de cómo había quedado el ninja de la Hoja, y tomaron nota mental de lo que era capaz de hacer la pelirrosa cuando se enfadaba.
- ¿Sigue vivo? – susurró Kotaro a Itachi en voz baja. Pero una mirada asesina de parte de Sakura, que habría podido competir con las de Sasuke, hizo que el pequeño se escondiera tras el mayor de los Uchiha.
- Bien, - dijo la ojijade dirigiéndose a Sai que hacía muecas de dolor – continua por favor – pidió gentilmente.
Sasuke observó a la pelirrosa con una media sonrisa complacida. Ver como ella apaleaba a ese idiota había sido sumamente agradable, ya que él mismo no había podido darle una buena paliza. No le gustaba ese ninja de fingidas sonrisas, su reemplazo. Ja, más quisiera. Y el hecho de que Sakura pareciera confiar en él sin reservas hacía que sus celos afloraran. Sí, celos, porque ahora ya no podía fingir que no era eso lo que sentía.
- Bueno, como iba diciendo – continuó Sai, cuando pudo incorporarse, mostrando una sonrisa que conservaba, milagrosamente, todos los dientes. – Lanzó acusaciones desagradables contra Sakura y me dijo que el niño podría destruirnos a todos y era un peligro.
- Eso no es nada que no supiéramos – habló Karin.
- Por lo que pude averiguar. Danzo sabe que Sasuke-san y su grupo viaja con Sakura, también conoce la habilidad especial de Karin-san – dijo dirigiéndose a la pelirroja – ese fue el motivo por el que no nos detectaste, uno de mis compañeros poseía la misma habilidad y la contrarrestó.
La kunoichi asintió comprendiendo por fin la razón por la que su don había fallado.
- Estoy seguro de que piensa que Itachi-san está muerto. Pero sospecha que Tsunade-sama conoce algo que podría perjudicarle y por consiguiente Sakura también. Por eso está siendo muy cuidadoso y nos envió sin demora para realizar la misión. Él creía que el niño seguía en manos de Akatsuki, por lo que nuestra misión consistía en eliminarte a ti, feíta y después encontrar al niño y hacer lo mismo.
Kotaro se revolvió inquieto y dejó de entretenerse dibujando figuras en la arena, como había estado haciendo, para mirar a Sai con una expresión muy parecida a la que solía poner Sakura cuando algo la entristecía.
- Por su actitud, yo diría que está esperando que Akatsuki ataque para hacerse con el poder en medio del caos, cuando todos los apoyos de Tsunade- sama estén ocupados defendiendo la aldea. – concluyó el ANBU.
- Si hace eso Akatsuki destruirá Konoha. – sentenció Sasuke – si los ninjas tienen que preocuparse por los atacantes y además la traición entre sus propias filas no tendrán oportunidad de ganar.
- Al menos ya no tienen el poder de Kotaro-chan de su parte – dijo Juugo. – eso es una ventaja.
- Sí, pero tampoco se pueda decir que el poder lo tengamos nosotros – aclaró la pelirrosa – según nos contó Itachi, Deidara dijo que no habían encontrado ninguna capacidad excepcional en Kotaro. Tal vez la profecía esté equivocada – finalizó pensativa.
- Tal vez, pero lo importante ahora es advertir a Gondaime de que Akatsuki prepara un ataque inminente contra Konoha y que Danzo atacará entonces. Deben prepararse. – intervino Itachi.
- Tienes razón, yo volveré a Konoha rápidamente e informaré a Danzo de que la misión ha fracasado, pero no le comentare nada sobre Itachi-san. De este modo cuando lleguéis a la villa no se lo esperará. También pondré al corriente a Tsunade-sama sobre los planes de Akatsuki.
- ¿Y la Hokage te creerá? Podría pensar que es una trampa – apuntó Suigetsu.
Los ninjas de Konoha podían confiar mucho en sus camaradas, tanto como para confiar en personas que no conocían si estos aseguraban su lealtad, pero no creía que fueran tan estúpidos como para dar información a un potencial enemigo como había sido ese ANBU hasta el momento.
- Yo le daré una carta para ella y así sabrá que es de fiar – dijo distraídamente la pelirrosa mientras fruncía el ceño sumida en sus pensamientos, parecía estar dándole vueltas a una idea desde hace un rato.
- Bien, dámela ya. Yo me marcho. – la apremió Sai.
La pelirrosa se apresuró a escribir unas líneas para Tsunade.
"Faltan pocos dÍas pAra que lleguemos, Todos estamos biEn. DilE a Naruto que estÉ tranquiLo. tened cuidado".
En el texto había incluido un mensaje entre líneas para que su maestra supiera que podía confiar en Sai. Cerró el sobre con un jutsu y se lo entregó al ANBU, que lo guardó preparado para marcharse.
- Ten mucho cuidado Sai. No dejes que te descubra. – Y sin que el muchacho se lo esperase le estrechó en un cálido abrazo – muchas gracias por todo.
El ninja se tensó, nadie le había abrazado desde que tenía memoria y no sabía cómo reaccionar. Había leído en un libro algo al respecto, en él se citaban varias maneras de responder a un abrazo.
Recordó las ilustraciones, algunas respondían con un beso, pero algo en la mirada que el Uchiha le estaba dedicando le decía que si se le ocurría algo así no duraría vivo más de dos segundos. Otras cogían a la chica en brazos y le daban vueltas, pero tampoco parecía muy adecuada pues acabaría igualmente muerto por un Chidori. Así que eligió la que menos contacto físico requería, le dio unas suaves palmaditas en el hombro.
- Tranquila, feíta. Todo saldrá bien. – y se separó de ella ofreciéndole una de sus sonrisas.
Sai sintió un pequeño tirón en la ropa y bajó la vista para encontrarse con el pequeño Haruno que lo miraba sonriente.
- Adiós, Sai-baka. Recuerda que me debes una cena en Ichiraku – el ANBU le revolvió el pelo.
- Adiós renacuajo, a ver si creces un poco.
Tras despedirse, Sai sacó uno de sus rollos de pergamino y convocó un gran pájaro con su jutsu de tinta. Montó en él dispuesto a partir hacia Konoha.
- Suerte a todos. Nos vemos. – y mientras comenzaba a elevarse le dirigió una última mirada a Sasuke – cuida de ellos.
El Uchiha elevó una ceja con altanería. Por supuesto que iba a cuidarlos, no hacía falta que se lo recordase. Pero si volvía a tocar a Sakura mínimamente ese sonriente ANBU no volvería a ver amanecer, esperó que hubiera entendido la amenaza implícita en la mirada que le dedicó al marcharse.
Agradecía enormemente que el indeseado visitante no se hubiera quedado por más tiempo, ya que no estaba seguro de haber podido controlar las ganas de borrarle la sonrisa con un Chidori. Todavía le hervía la sangre al recordar que se había atrevido a abrazar a su Sakura.
Con un último aleteo el pájaro se perdió en el horizonte dejando de nuevo a Taka solos.
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Durante los días anteriores que estuvieron viajando desde que rescataron a Kotaro, habían decidido que siempre que pudieran, pasarían la noche en una aldea. Ya que era más cómodo para el niño que tener que estar acampando por ahí.
Así que después de que Sai se marchara, se encaminaron a pedir alojamiento en una población cercana.
Esta vez, el hostal no se trataba de un edificio con varias habitaciones para los huéspedes, sino que tenía pequeñas casas compartidas para varias personas con habitaciones, salón y cocina. De modo que entre los seis, el niño no contaba porque dormía con Sakura, llenaron el cupo para tener una para ellos solos.
En cuanto estuvieron instalados, la pelirrosa dejó a Kotaro con Itachi y bajó a la sala de estar para buscar a Sasuke.
- Sasuke – lo llamó cuando lo encontró al pie de las escaleras – tengo que hablar contigo. – dijo en tono serio.
- Hmp – le contestó el pelinegro acercándose a ella.
- He estado pensando sobre la profecía y Kotaro – le miró para saber que la escuchaba – y he llegado a la conclusión de que necesitamos saber más acerca de ese supuesto poder. Quizá sea mentira, no lo sé. Pero si realmente Akatsuki y Danzo van a atacarnos a la vez, es vital que sepamos cómo usar esa ventaja, si es que la tenemos.
Sasuke asintió con la cabeza sin saber a donde quería ir a parar.
- …Me gustaría…- hizo una pausa como tomando fuerzas para hablar – me gustaría ir al oráculo Suishi para preguntarle a la sacerdotisa sobre la profecía.
- Hmp. Tardaríamos mucho en llegar a Konoha, y es necesario que lleguemos allí lo antes posible. – razonó el pelinegro no entendiendo muy bien la aprensión de la chica.
- Sí, por eso creo que…yo debería encargarme de ello.- completó con decisión.
- ¿Cómo dices? – preguntó el Uchiha comprendiendo por fin lo que quería decirle.
- Digo, que vosotros debéis ir a Konoha y seguir con el plan. Yo iré al oráculo y me reuniré con vosotros en la villa. Sola viajaré rápido.
- De ninguna manera irás sola – sentenció Sasuke con voz tajante.
- ¿Pero no ves que es la mejor opción?. De nada servirá llegar a Konoha si Danzo y Akatsuki nos destruyen a todos, entender la profecía nos ayudará a sobrevivir. – intentó explicarle exasperada.
- Iré contigo entones – contraatacó el Uchiha.
- No puedes, tú debes ir a Konoha para ayudar a Tsunade a derrocar al Consejo – ambos habían comenzado a elevar el tono de voz por la acalorada discusión.
Tsk. Sakura tenía razón, debía ir para acabar con la vida de esos desgraciados que les habían hecho sufrir tanto a Itachi y a él. Definitivamente, tenía que terminar con su venganza de una vez por todas.
- ¿No entiendes que es peligroso que vayas? – le preguntó exasperado.
- El mayor peligro será estar en Konoha porque está en el punto de mira de un ataque, a nadie se le ocurrirá ir un oráculo en estos momentos – le contestó irritada.
- ¡Te he dicho que no, Sakura! – debía estar muy enfadado si había llegado al punto de gritar.
- ¡Yo no te estoy pidiendo permiso! ¡Voy a ir quieras o no! – le gritó la pelirrosa de vuelta.
Sus gritos habían atraído al resto de Taka que los miraban asombrados. Los había visto discutir muchas veces pero jamás gritarse de ese modo.
- ¿Tan débil me crees como para no poder cumplir una sencilla misión de recogida de información? – decía Sakura enfadada.
- Eres una molestia. ¿No ves que tal y como está la situación cualquier misión es peligrosa?
- ¡Pero es necesario! No va a pasar nada, se cuidarme.
Tsk. Estaba muy enfadado, ella estaba en lo cierto en cuanto a que sería necesario averiguar más sobre el poder del niño, pero no iría, era demasiado peligroso.
- Tenemos un plan. Cíñete a él y punto. – intentó hacerla entender el pelinegro.
- Esta discusión se acaba aquí Sasuke. Voy a ir y no hay nada más que decir. Por favor confía en mí – finalizó con tono triste la pelirrosa.
Su intención no había sido discutir con él, entendía perfectamente que no quisiera dejarla ir, pero era importante que lo hiciera y algo le decía que debía ir sola. Le habría gustado que Sasuke la apoyara en su decisión, y no quería que se enfadara con ella aunque tuviera motivos para ello.
- Muy bien, lárgate. Haz lo que quieras. Me da igual – le dijo fríamente.
Sakura recibió su tono indiferente peor que una bofetada, esquivó sus ojos y se mordió el labio, luchando por no derramar delante de él las lágrimas que se agolpaban en sus ojos.
Sasuke subió a zancadas las escaleras y cerró de un portazo la puerta de su habitación.
Sakura se percató entonces de que Taka la observaban preocupados, sin decir una palabra se dirigió a la puerta de la casa. Aun así todos los presentes pudieron ver con claridad las brillantes lágrimas que se escurrían por el rostro de la pelirrosa.
Hola!!! Aquí estoy de nuevo, esta vez he tardado un poquito más que de costumbre pero bueno ojalá que la espera no se os haya hecho muy larga.
Por supuesto Sai no se iba a ir sin llevarse como recuerdo una bonita paliza de parte de Sakura jeje ese pobre debería controlar lo que dice. Y hablando de eso, he decidido que en este fic Sai no tenga el sello que le impide hablar de Danzo, tal y como habéis visto puede largar todo lo que quiera de él.
En cuanto al exceso de confianza de los ninjas de Konoha, me pareció bonito que fuera una especie de costumbre entre ellos confiar en las personas que sus compañeros aprecian como si fuera algo normal ya que esto demuestra que sus vínculos con los demás miembros de la villa son fuertes, tanto como para aceptar a gente que no conocen. Y el hecho de que los Uchiha, Sakura y Kotaro no vean rara esta actitud se debe a que es lo que ellos siempre han conocido al vivir en Konoha, y por este motivo el resto de Taka ve con asombro la despreocupación de sus compañeros.
Por cierto, supongo que todos habréis averiguado el mensaje "oculto" de Sakura para Tsunade, es facilito y además sé que sois muy perspicaces descifrando jeje
Bueno y que comentar de Sasuke y Sakura, problemillas… no podía ser todo tan bonito. Sakura quiere ir al oráculo y Sasuke no está de acuerdo ya que él debe ir a Konoha. Veremos cómo resulta esta discusión.
Ya sé que otra vez he defraudado a los que pensaban que llegarían a la villa en este capítulo :S lo siento. Pero para que estéis tranquilos he decidido deciros en que capítulo llegarán…será en…(tatarara)…el 14!!! Así que no os desesperéis que Narutin ya está cerca jeje.
A todas las que dejasteis review muchísimas gracias, aprecio mucho vuestras opiniones y vuestros ánimos. Me encanta saber que mi trabajo es apreciado y así escribo más contenta sabiendo que hay gente maravillosa a la que le gustan mis locas ideas. De todo corazón muchas gracias.
Como siempre dudas y sugerencias serán bien recibidas ;)
Besos Ela.
