De nuevo por aquí, trayéndoles la décimo primer viñeta de la serie... creo que le he tomado cariño, pero terminará al llegar a la décimo tercera, en serio espero que este final alterno que me construí, esté siendo para ustedes una aventura, tal como lo ha venido siendo a lo largo de este tiempo para mí.

En esta ocasión, la canción no es otra que: Me Haces Tanto Bien, de Amistades Peligrosas.


Family Portraits

11th. Portrait: Me haces tanto bien

Cassiopea Rowland había tenido una vida algo complicada, desde que era muy pequeña se había podido ver que su corazón era mucho más grande de lo que aparentaba para el delicado tamaño de su pecho; era intensa y enamoradiza, siempre había puesto los ojos en más de una causa perdida, por tanto, terminaba generalmente con el corazón hecho jirones. Al paso del tiempo, encontró en la fotografía y el periodismo un remanso de calma en donde refugiarse y vivir en lo que ella llamaba "plena felicidad".

Cassie –como su padre solía llamarla—, asistió a Hogwarts y fue una de las más brillantes Ravenclaw de su generación, vivía encantada con estudios muggles, astronomía y encantamientos, pasaba largos ratos en la biblioteca o al pie de algún árbol leyendo, estudiando o simplemente relajándose un poco. Durante su estancia en el colegio, se negó a salir con ningún muchacho y al iniciar con su vida adulta, se dedicó a la prensa, primero cubriendo los artículos ministeriales de El Profeta, y después en un ataque de rebeldía crónica, a difundir ciertos trapos sucios en El Quibbler.

Fue justamente su ingreso al Quibbler, el que la llevó directo a un cambio drástico en su vida; había logrado mantenerse alejada de todo aquello que pudiera significarle un corazón roto 'es lo último que necesito… un tipo haciéndome la vida pesada', repetía a menudo, cuando sus amigas le hacían preguntas. Lejos estaba de imaginar, que su entrada esa revista, le llevaría por obra de la casualidad a perderse en las inmediaciones de St. Catchpole, donde un día de tormenta, hallaría a un pelirrojo degnomizando un enorme jardín.

George y Fred Weasley solían pasar cortas temporadas visitando a sus padres desde su memorable huída de Hogwarts, se habían convertido en adinerados empresarios. George, a pesar de lo que cualquiera pudiese haber pensado, era listo y un excelente estudiante, uno muy revoltoso, pero muy bueno y se había acostumbrado a llevar una vida ¿tranquila? en compañía de su gemelo, compañero, cómplice y confidente: Fred. Ambos llevaban un rol clarísimo en la relación, Fred era el de la mente creativa y George quien perfeccionaba cada detalle en los productos y planes.

Aunque no le gustaba reconocerlo, menos aún frente a Fred, George gustaba de leer y había heredado un poco de la pasión de Arthur por los muggles y sus artefactos; sabía que en algún momento esas chucherías podrían servir de algo y así fue: usando la bolsa de una aspiradora, había logrado perfeccionar la técnica de degnomización del jardín. Un día de lluvia torrencial, él y su hermano degnomizaban el jardín y fue cuando, lanzando lejos a uno de los gnomos, dio de lleno a una chica que empapada, y con el cabello cubriéndole parcialmente los ojos, cayó al suelo ante aquel golpe inesperado.

George, corrió a ver que suerte había corrido la extraña; por su lado, Cassie, trataba de incorporarse, maldiciendo por lo bajo al que le había golpeado. Pronto, George se encontró literalmente bombardeado por pergaminos empapados y sucios, gritos y uno que otro puñetazo en los hombros, Cassie se había enfurecido y cuando por fin pudo reparar en el muchacho, se sonrojó y dejó de gritarle, aunque George se empeñaba en decirle que merecía eso y más por su descuido, así fue como la ayudó a entrar en la madriguera con todo y sus pergaminos empapados.

Como era de esperarse, Molly Weasley reprendió a los gemelos fuertemente, mientras envolvía a la pobre chica en una toalla mullida y la empezaba a guiar hacia el baño para ducharse, por primera vez en años, George calló, aceptando el regaño de su madre, mientras Fred replicaba su inocencia '¿qué diablos hacía alguien paseándose por la madriguera en pleno aguacero?' Finalmente, Cassie bajó limpia y seca del baño de los Weasley, y George volvió a ofrecerle disculpas, entregándole sus pergaminos reparados, por lo menos lo mejor que pudo hacer en un caso de tal emergencia; ella aceptó las disculpas medio seria y después, ambos estallaron en una carcajada al ver la cara del otro.

Durante la tormenta, Cassie no tuvo más opción que esperar, no iba a arriesgarse a sufrir otro incidente igual y George, tras haberse presentado adecuadamente con ella, se ofreció a llevarle a la casa de los Lovegood en cuanto dejara de llover; así pasaron un largo rato charlando, mientras Fred sólo miraba a su hermano con algo de burla, Al pasar la lluvia, George llevó a Cassie tal como prometió, a la casa de los Lovegood, donde se despidieron tras intercambiar direcciones y quedar en enviarse lechuzas de vez en cuando.

Con el tiempo, las lechuzas se fueron convirtiendo en ocasionales encuentros en el callejón Diagon, algunas escapadas nocturnas al Londres muggle y poco a poco, a algo más que una amistad. Era obvio como se atraían, George pasaba un tiempo increíble con ella y Cassie, se sentía muy a gusto en su compañía, parecían funcionar como una máquina perfecta, se coordinaban en casi todo lo que hacían y decían… sin darse cuenta, eran prácticamente una pareja sin el título de por medio.

Una tarde, Cassie trabajaba en un artículo sentada en una mesa de Florean Fortescue y George llegó a su encuentro algo tenso y agitado, le pidió acompañarlo y le guió a la parte trasera de la tienda; 'Cassiopea… hay algo que debes saber', le dijo en tono serio, ella le miró atenta, escuchándole sorprendida: él colaboraba con la Orden del Fénix y que con la guerra que se levantaba, tendría que participar de la última vez que Harry Potter sería trasladado de la casa de sus tíos a un lugar seguro. Ella simplemente resopló y fue a abrazarlo, le dijo que estaría ahí para lo que fuera necesario.

A partir de entonces, Cassiopea se dedicaba no sólo a investigar su trabajo para el profeta, que cayó en el poder de Voldemort y compañía, y las notas para el Quibbler; ahora también pasaba información de prensa de primera mano a la Orden. Pasaron largo tiempo separados y también la comunicación vía lechuza se había reducido prácticamente a nada, el contacto de Cassie con la Orden era Lee Jordan, quien de vez en vez le daba mensajes cifrados en clave que sólo ellos lograban comprender.

Finalmente una noche en la transmisión de Potterwatch, la voz de George en tono tétrico se levantó en la radio mágica con un mensaje que sólo ella pudo ser capaz de entender 'Seamos fuertes, magos y brujas de Inglaterra, si nos mantenemos unidos, ni siquiera el-que-no-debe-ser-nombrado podrá separarnos y cuando el sol de nuevo brille para todos, en Potterwatch, estaremos felices de saber, que TÚ, que ahora nos escuchas y todos aquellos a tu alrededor, estarán aquí para comenzar de nuevo'.

La noche en que Harry Potter venció a Voldemort, Cassiopea estaba en un rincón apartado del gran salón, mirando a través del arco de sus enormes puertas, George la buscaba pues estaba seguro de haberla escuchado lanzar un grito de guerra. Cuando por fin la encontró, se hincó junto a ella, que tenía el rostro bañado en lágrimas desesperadas; George le levantó el rostro y Cassie sonrió a medias, él le limpió las lágrimas con la manga de su camisa y la abrazó, ella le susurró al oído: 'estoy aquí y estoy lista para empezar de nuevo'.

Una semana después de aquello, George sacaba sus pertenencias del piso superior de la tienda, se mudaba con Cassiopea, estaban empezando de nuevo y a su modo, no necesitaban un título para estar juntos. Tres años después, en un día de campo, se tomaría la fotografía en que Cassie y George, corrían detrás de Fred Jr. y George Jr., que a hurtadillas habían alejado la carreola donde su hermana Loraine dormía la siesta.


Sig: gracias de nuevo por pasarte por aquí, en serio valoro el tiempo que te das para seguir la serie, espero que también este otro lado del galeón te haya gustado.

Jillian Saiph Lestrange-Black.