Autor: Usagi—Asakura
Fandom: World Series: Hetalia.
Disclaimer: Personajes a Hidekaz Himaruya.
Claim: España/México [Antonio/Pedro]
Tabla: Relaciones #5—Separados.
Advertencias: Universos alternos, mucho OOC de mi parte. Algunas cosas que están fuera de mi propia imaginación. Dedicado a musa_hetaliana, que siempre tienen buenas tablas. Por favor, si tiene línea histórica, ni me he dado cuenta. Gracias. Como siempre, he usado el nombre de Pedro para México, aunque haya más nombres que en verdad me están gustando, ya veré más adelante si lo cambio.


5.-Separados.

Cuando aquel hombre firmó el documento, no pensó que le fuese a doler como lo estaba haciendo. Porque al fin y al cabo eso era lo que deseaba, ¿no? Trató de pensar en todo lo que pronto se le vendría encima una vez que Antonio saliese de la estancia.

Sería libre.

Libre para aprender, libre para conocer, libre para establecerse como el país que soñaba ser. Y si todo aquello era lo que deseaba, ¿por qué entonces sentía que le ardían los ojos?

—¿De verdad es lo que quieres? —preguntó de pronto España—. ¿De verdad deseas tu emancipación?

Pedro le miró, perplejo. ¿Por qué preguntaba eso? Por un momento se preguntó nuevamente si aquello era lo que de verdad deseaba. Se removió en el lugar que ocupaba en la pequeña sala, los ojos penetrantes del español no le dejaban de ver. Se sintió solo con él, pues a su parecer, todos a su alrededor habían desaparecido para ambos.

Nueva España cambió rápidamente su semblante, después se quedó quieto y entrelazó sus brazos en la mesa.

—¿No crees que es tarde para preguntar eso? —dijo con el poco valor que tenía.

—Entiendo —balbuceó España.

El corazón de Pedro latió fuertemente al ver cómo el otro firmaba el documento. Durante un momento, sintió que el aire le faltaba al tomarlo entre sus dedos. Ahí, al lado derecho, se encontraba la letra de España. La firma que le daba la libertad que tanto había añorado y que ahora se convertía en su separación.

Separación, pensó por primera vez. Escuchó el ruido de las sillas con más ahínco de lo normal, Pedro se encaminó temblando hacia donde se encontraba España. Su estómago se contrajo ante la mirada tan profunda que el otro le daba, ¿qué estaría pensando Antonio en esos momentos? Volvió a mirar el documento y volteó su vista hacia atrás. Ahora, estaba seguro, aquello era su completa separación. Y de nuevo sintió que los ojos le ardían.

Fin.