No tengas miedo a vivir.
Acto doce.
No tengas miedo a vivir.
Cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc Cc
Era un fresco día de primavera cuando Kaoru le terminó de hacer el nudo de la corbata a su padre y dio un paso hacia atrás para contemplarlo. Se veía guapísimo con el frac.
El matrimonio con Naoko se hizo en una iglesia preciosa y Kaoru acompañó a su padre hasta el altar. Le deseó buena suerte y se sentó junto a Kenshin y Shinta en las bancas. Había poca gente y estaba bien, pues la fiesta durante la noche fue muy amena, sólo entre amigos.
Naoko reía y sonreía, sintiéndose dichosa y bailando entre los brazos de su amado. No podía creer su suerte, ¡una familia! Una hija como Kaoru era más de lo que ella alguna vez pudo haber soñado. Se instaló en el departamento de la familia Kamiya y se olvidó de su sauce y los campos de té que conocieron su dolor. Una vida nueva... una vida linda... una vida como la que siempre tuvo que haber tenido.
Aunque ya no era una jovencita, su cuerpo cobró vida cada noche con las caricias de Kojiro. Ahora, como esposa, su lugar era la casa. Kaoru pasaba gran parte de la mañana fuera porque estudiaba, y Kojiro llegaba al atardecer. Mantenía limpio y ordenado y su único contacto con la naturaleza era el jazmín y la camelia de Kaoru. Veía muchos doramas por la tele y preparaba exquisitos platos. Cuando llegó la época de vacaciones de Kaoru, fueron juntas al campo mientras Kojiro les daba alcance. Vivieron con la abuela Nadesico y admiraron su nueva casa. La abuela estaba fuerte y no había que preocuparse de ella. Regresó a la ciudad dichosa.
Un mediodía, Kenshin se apareció en la puerta.
-Hola, señora Naoko, Kaoru ha dejado una carpeta sobre su cama y necesita que yo se la lleve ahora. ¿Me la podría pasar?
Callada y ligeramente temblorosa, Naoko hizo caso. Kenshin la miró de reojo, un poco extrañado, sin embargo no tenía tiempo de pensar en ello.
La pasó a ver unos días después, al salir del trabajo. Y luego la semana que siguió. Un día que se reunió con Kaoru decidió indagar un poco.
-¿Naoko tiene problemas con el alcohol?.
-No. Ahora no. Los tenía, pero dejó de tomar para casarse con papá, y ha cumplido. Sólo bebe en la noche, con él luego del trabajo, apenas una copa.
-¿Estás segura?-
-¿A qué vienes con esto? ¿Qué quieres decir?
Kenshin no supo si contarle lo que suponía. Se decidió.
-Naoko bebe por las mañanas. He ido a visitarla temprano y la he visto. No sé en qué cantidad o qué toma, pero estoy seguro que lo hace. Sé que no debo meterme en los problemas de tu familia, pero pienso que tu padre y tú deben ver ese tema. Espero estar equivocado.
El alma de Kaoru se fue a sus pies cuando tras comentarle a su padre lo de Kenshin, se encontraron a Naoko completamente borracha a las once de la mañana. Kojiro no supo cómo reaccionar y sólo atinó a meter a su esposa bajo la ducha de agua helada. Naoko gritó, jadeó y suplicó; ya durante la tarde se sentaron a conversar los tres.
-Lo siento.- repitió cada vez que le preguntaron por qué lo hacía si ahora tenía todo lo que quería.
Kaoru le contó a Kenshin que su padre se iría a Fukuoka con Naoko unos días porque quizá ella extrañaba ese entorno. El bombero acarició el mentón de Kaoru con gentileza.
-Dile que no pierda su tiempo en eso, pequeña. Naoko no necesita aires de campo, necesita rehabilitarse. Conozco un centro muy bueno al que fue un amigo mío. Le vendrá muy bien.
-Sería cruel llevarla. Kenshin, Naoko ha sido una persona que ha sufrido mucho en su vida y por eso bebe. Sólo necesita que le demos amor y la queramos mucho para poder enfrentar...-
-No importa si la has pasado bien o mal, el alcohol te atrapa y no te suelta. He visto familias destruirse por eso. Padres tan borrachos que abusaron de sus propias hijas al no tener conciencia de sus actos, mujeres maduras que salieron ebrias a la calle y fueron violadas múltiples veces y ellas no se enteraron hasta que despertaron con la ropa desgarrada. He perdido la cuenta de jóvenes que he sacado de entre los fierros retorcidos de los autos que asisto con olor a alcohol. He rescatado cadáveres de niños que iban al lado de una persona con copas de más... Puedo asegurarte que muchas de esas personas tuvieron amor y más para realizar sus vidas y no les importó, y no porque fueran malas personas, si no porque estaban atrapadas bajo los efectos del alcohol. Por favor, piensa en mi consejo y busca la manera de que Naoko reciba ayuda especializada.
Kaoru conversó con su padre el tema y luego con Naoko. Al sentir que le estaba fallando a su nueva familia, Naoko se deprimió y aumentó su consumo de licor. Tomoe, que barría la calle, la vio pasar un día tambaleándose por la vereda. Con mucha gentileza la guió al interior de su florería y le sirvió un café mientras llegaba Kenshin.
-Disculpa que te haya llamado, pero Kaoru tiene apagado su celular y no tengo el número del señor Kamiya.
-Pierde cuidado. Y muchas gracias por llamar.-
Ya en casa, Naoko lloró y gimoteó diciendo que ella era una basura y que no merecía estar allí. Kenshin la contempló compasivamente mientras ella hablaba de que tenía que marcharse para dejar de ser una carga para su familia. Dialogar con Naoko en ese estado le pareció una pérdida de tiempo, asi que la dejó explayarse mientras Kojiro se reunía con ellos.
Kenshin se comprometió a buscar los datos del centro de rehabilitación de su amigo y Kojiro pensó que mientras, sería bueno que Naoko tuviera una ocupación para distraerse del hecho de estar sola todo el día en casa. Como la ayudante de Tomoe se había ido, Kenshin habló con ella y de buena gana la florista aceptó darle empleo.
Los días pasaron y la armonía volvió al hogar de los Kamiya. Naoko se veía muy contenta con eso de cuidar y vender flores y estaba todo bien. Kaoru se pasaba a la florería a buscarla o verla al terminar sus clases y conversaban las tres mujeres de diferentes cosas. Había vuelto a ser amiga de Tomoe y disfrutaba su compañía, como en los viejos tiempos. Por eso fue la primera en enterarse de que Tomoe y Kiyosato estaban pensando contraer matrimonio.
-Ha sido muy insistente, pero está bien, me siento a gusto en su compañía, realmente me gustaría intentarlo con él.-
-Debe ser lindo eso.- dijo Kaoru.
-Al principio no quería oír hablar del tema, pero pienso que haberlo hecho mal una vez, no implica que deba salir mal la segunda. Además, realmente me emociona mucho Akira, de verdad... oh, no sé qué digo. Estoy enamorada!- dijo Tomoe sonrojada.
Por la noche, gentilmente, Kojiro abrazaba a Naoko en su cama y la interrogaba amablemente sobre su día. Parecía mejorar, pero no duró mucho.
Fue que Tomoe se reportó enferma y Naoko quedó sola unos días a cargo. Pensó que una cerveza no estaría mal, pues se lo merecía por llevar tantos días de abstinencia. Como nadie pareció notarlo, siguió así unos días. Luego que Tomoe regresó a trabajar, Naoko aprovechaba los momentos que Tomoe salía a efectuar pagos o hacer compras y rápidamente perdió el control. Coincidió con la época en que por estudios, Kaoru no podía verla en la florería.
Kenshin pasó un día a saludar a Tomoe para felicitarla por su nueva boda, y desearle lo mejor. Por ahí apareció Akira y hablaron amigablemente de algunas cosas. Tomoe le había hablado bien de Kenshin y le contó que ella no quiso seguir el matrimonio, de modo que él no tenía problemas con el pelirrojo. Como Kenshin iba a ver a Kaoru, siguieron los tres el mismo rumbo. A Kenshin le extrañó que Naoko no estuviera con ellos.
-Se retiró temprano.
Pasando por un callejón a media cuadra, escucharon unos gemidos. Kenshin notó algo raro y se internó en el lugar. Akira indicó a Tomoe que llamara a la policía y siguió a Kenshin.
Kenshin no notó de inmediato a Naoko. Sólo vio a un tipo que estaba teniendo sexo con ella que al parecer, apenas estaba consciente. Afortunadamente, una patrulla pasaba cerca y Tomoe les hizo señas. Aprehendieron al violador y sus amigos que andaban cerca. Naoko fue al hospital a constatar lesiones y vaya que las tenía.
Kojiro palideció notoriamente ante el parte médico.
-Hay indicios de que ha sido violentada sexualmente con anterioridad. Fue bastante golpeada, los indicios de ahora indican que fue una violación y ya tenemos las muestras para peritajes. Pero también debo decirles que tiene un alto grado de alcohol en la sangre. Sugiero que si no está en alguna terapia para dejar de beber, la tome apenas salga de este hospital. No me extrañaría que estos sujetos la hayan notado ebria y eso los haya decidido a actuar. Les indicaré una fecha para que la señora se realice un test de Elisa.
Unos días después, en casa, Naoko se sentía incapaz de mirar a la cara a su familia.
Kaoru trataba de hacerle llevadera la vida, pero Kojiro, ampliamente superado, apenas la miraba.
-Te vas a rehabilitar.- dijo Kaoru una noche.- No podemos seguir así.
-Entiendo que por mi comportamiento ya no me quieran.- dijo Naoko cabizbaja.
-No se trata de eso. Te queremos, por eso irás a un centro. No quiero verte nunca más en una camilla de hospital recuperándote de lesiones que pudiste haber evitado de andar sobria por la calle.
-Lo siento.-
-Kenshin me ha facilitado algunos folletos, de modo que los estudiaremos con mi padre y luego contigo. Naoko, entiende, por favor, que te amamos y no queremos ver que te sigues haciendo daño.
-Llevo muchos años así. Tantos que perdí la cuenta. No sé si sea capaz de dejarlo del todo.
-Debemos intentarlo, al menos.- dijo Kaoru, y se fue con sus folletos al cuarto de su padre.
Cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc Cc
-Lo primero es que la señora reconozca que tiene un problema y quiera dejarlo voluntariamente. Hasta el momento lo que he visto es una mujer culposa que se siente basura, sin embargo no ve eso como un producto de su alcoholismo, sino de su forma de ser. Ella realmente no cree que sea necesario llegar a esta instancia.- Dijo un joven doctor que se disculpó por ser tan directo con ellos.
Kenshin y Kaoru se miraron.
-¿No la puede recibir?-
-Puedo. Pero sería perder el tiempo. La persona debe estar consciente de que quiere vivir ese proceso porque del otro lado la espera algo mejor. Trátenla con amor y comprensión y vean si pueden ayudarla a querer entrar al proceso de rehabilitación. Los estaremos esperando.
A pesar de la amabilidad del director, Kaoru salió abatida. Kenshin la animó llevándola a comer helados.
-Después de todo, con esto de Naoko, apenas te he visto. Nos vendría bien una tarde para nosotros.-
A Kaoru le encantó la idea y durante su paseo conversaron de las cosas que sentían cuando se conocieron, como el sentimiento de culpa con el que cargaron. Recordaron la fiesta de graduación y lo bella que se veía Kaoru esa noche, o del paseo con las amigas, cuando Makoto se insinuó tan abiertamente a Kenshin. En la actualidad, la chica apenas lo miraba y respetaba como el novio de su amiga.
Recordaron el día en que Kenshin le pidió formalmente que sea su novia, obsequiándole un fino anillo de diseño delicado.
-No podía creerlo.- le dijo Kaoru, apoyando su cabeza en el hombro de él, sentados en una banca.- Nunca me esperé que el anillo viniera en el collar de la gatita que me regalaste.
-Lo que yo no me esperé es que fueras alérgica a los gatos.
Kaoru rió.
-Tomoe adoró a la minina. Ella la cuida en su casa y yo a veces puedo acariciarla. Y estornudo.
Kenshin sonrió.
-De todos modos quería regalarte algo tierno.
-Tú eres todo lo tierno que necesito. Además, eres un bombero. !Todas las chicas sueñan con un bombero!
-Yo no bailo.- comentó Kenshin, y por el sonrojo de Kaoru, supo que había entendido el comentario.
Cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc Cc
Era difícil no encariñarse con Naoko. Siguió trabajando para Tomoe, e hicieron un pacto de no beber alcohol durante la jornada. Claro que llegando a casa, Naoko empezaba a beber.
A veces tomaba poco, otros días no lo hacía. Otras veces bebía en exceso y fue un día de Noviembre que Kenshin pasó a verla.
Ese día había sido especialmente caótico para él. Estaba agotado y lo único que quería era ver a Kaoru, para que ella lo acariciara y la dijera que todo estaba bien, porque él sólo creería eso de los labios de ella. Ver niños morir siempre lo ponía mal.
El problema fue que Kaoru no estaba en casa cuando llegó y en cambio Naoko estaba muy pasada.
Insistente, lo invitó a pasar. Dijo que Kaoru se enfadaría si sabía que él había estado allí y no la había esperado.
Estaba muy contenta y Kenshin decidió irse, pero recibió una llamada a su celular. Al tomar el aparato, Naoko se lo arrebató y contestó.
-Regresa, Kaoru... tu Keensshin está aquí en gasa... casa... jiji...-
En ese momento regresó el señor Kamiya. Suspirando, le pidió una disculpa a Kenshin por lo que pasaba y el teléfono volvió a sonar. Pero Naoko lo tenía entre su ropa. En un movimiento torpe, Kojiro lo recuperó, pero de un manotazo fue a parar al fondo de la olla con la sopa hirviendo.
Superado, Kenshin gimió y se hundió en el sofá. Apenas escuchaba las avergonzadas disculpas que le daba Kojiro.
-Esto no puede empeorar.- se dijo.
Decidió esperar a Kaoru unos minutos más y se quedó dormido mientras Kojiro metía a Naoko bajo el agua. Entonces sonó el teléfono de la casa, sacándolo del sueño. Contestó. Era Kaoru.
-¿Kenshin? ¿Pero qué haces allí?-
-¿Ehh?... pues pasé a verte... ¿pasa algo?-
-Vete al Hospital de Tokio, voy con tu padre en la ambulancia. Ay, Kenshin, le dio otro infarto... me llamó a mi teléfono antes de desplomarse...
Kojiro se asomó a preguntar quien llamaba cuando encontró a Kenshin poniéndose la chaqueta.
-¿Pasa algo, hijo?
Pero Kenshin estaba controlándose a penas.
-Mi padre está grave... ¡llamó a Kaoru porque no pude contestar mi teléfono! ¡Él siempre me llama a mí cuando se siente mal y hoy no contesté cuando me necesitó!
Salió dando un portazo tal que hizo remecer el bloque de departamentos. Kojiro no pudo decir nada.
Cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc Cc
Cuando Naoko despertó, Kojiro estaba sentado, dándole la espalda, en la cama.
Con los hombros caídos, Kojiro se miraba las manos con una copa de sake entre ellas.
-¿Querido?
La reacción fue automática. Kojiro se levantó, giró y lanzó la pequeña copa a la pared. Se rompió en varios pedazos.
Naoko se encogió.
-¡No sé cómo voy a mirar a Kenshin a la cara si algo le llega a pasar a su padre...!
-¿De qué hablas?
-No me extraña que no te acuerdes. Estabas borracha!
Naoko lo miró, contrariada.
-Te doy todo y más de lo que una mujer quisiera y así y todo no es suficiente. Me aburrí de pelear contigo por el tema del alcohol. Yo me casé para vivir una vida contigo, porque vi cualidades en tí que conforme pasa el tiempo, más me cuesta ver...-
-Kojiro, lo siento... he tenido una vida difícil...-
-¿Y yo? ¿Acaso yo no? ¿Crees que no me sentí una mierda cuando me vendieron mis padres, cuando sentí rencor? Creí tocar el cielo con mi primer matrimonio pero no alcancé a disfrutarla mucho tiempo y la perdí! Y tuve que criar a Kaoru sólo y por Dios que me costó trabajo y lágrimas y en todo ese tiempo no tuve espacio para salir a emborracharme, porque mi hija me necesitaba sobrio las 24 horas del día. Sólo he bebido durante las noches, una o dos copas y nada más. No sé si mi vida ha sido más difícil que la tuya, pero la viví, fue mía, sentí los desvelos cuando mi hija enfermó y el cansancio cuando tuve que ir a trabajar al día siguiente y cuando un chico le rompió el corazón y tuve que consolarla sintiendo su dolor como mío y nunca, nunca se me ocurrió que yo debería hacer algo para evadirlo. Hace unos meses mi hija universitaria obtuvo la máxima calificación y nos invitó a celebrarlo con ella y ¡tú te lo perdiste porque no pude despertarte para que asistieras!
-Pero Kojiro... lo siento... -
-¡Es que no me sirve que lo sientas! Tú dices "lo siento" como si esa palabra hiciera que todo se deshiciera y se reescribiera en mis recuerdos y no funciona así, porque yo me casé contigo para vivir, ¡VIVIR! y no lo estás haciendo. Te tomas tu sake o tu cerveza o tu ron o lo que sea que consigas y dices "lo siento" y eso no me sirve. Y no le sirve a Kaoru. Ella te adora. Mi hija, lo más sagrado que tengo, te adora y aboga por tí cada vez que le digo que te internemos a la fuerza.
Naoko se levantó pesadamente.
-Comprendo. Lo mejor es que me vaya, entonces. No soy capaz...
-No estoy hablando de eso. ¿Ves? Simplemente te convences de que no puedes o no debes y te rehúsas a hacer tu parte. Pensé que eras más valiente. Qué desilusión más grande. Esperaba que me dijeras que querías cambiar.
Kojiro se movió hacia la puerta, entonces vio a Kaoru plantada allí.
-No quería escuchar, pero te venía a contar lo que había pasado, papá.-
-Está bien. Somos una familia. Esto también te incumbe.
Naoko tenía los ojos arrasados en lágrimas. Kaoru sintió ganas de abrazarla y decirle que todo estaría bien, pero no pudo. Pasó saliva con dificultad y se dirigió a Kojiro.
-Vine a cambiarme ropa porque hace frío. El señor Himura está muy grave aunque ya pasó lo peor.
-¿Y Kenshin?
-Pasó a su casa a cambiarse. Está muy... muy dolido. Yo, papá, yo quiero acompañarlo.
-Está bien, hija. No te preocupes. Los iré a dejar. Es lo menos que puedo hacer por él. Además, quiero saber cómo está mi amigo.
Cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc Cc
Amanecía cuando Naoko se fue. Se llevó lo puesto. No le importó el frío ni la llovizna. Tampoco le importó lo que pudieran pensar Kaoru, Kojiro y Kenshin. Regresó a Fukuoka, a sentarse bajo su sauce.
Cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc Cc
Shinta fue sometido a un par de operaciones y su recuperación fue más bien lenta, pero pudo regresar a casa para navidad. Kenshin lo recibió con la sorpresa de que tenían un nuevo departamento, en el primer piso del bloque donde vivía Kaoru, su padre y Tomoe.
-Me aseguraré de que nunca más estés solo si vuelves a enfermar.
Shinta no pudo quejarse. Kaoru le había contado lo difícil que fue para los paramédicos sacarlo de su casa, ya que la camilla no cabía en el ascensor y costaba mucho hacerla girar en la escalera.
Sobre Naoko, nadie quería hablar. Para Kenshin no había persona más importante que su padre y que ella no le haya avisado lo que pasaba lo ponía mal. Y que haya impedido la comunicación también.
-Tenías tu celular apagado, pensé que seguías en el trabajo y le avisé a la señora Kamiya que te avisara que no me sentía bien y que me trajeras algo para el estómago. Como hacía frío, me dolía mucho la rodilla para salir a andar.- le dijo Shinta.- Cuando empezó el dolor del pecho, te llamé varias veces, incluso alguien me contestó y dijo cosas... que no entendí. Por eso llamé a Kaoru.
-Yo estaba llegando de la universidad y corrí a verlo. Yo llamé a urgencias y traté de reanimarlo.
Sobre Kojiro, no hablaba de ella, pero Kaoru reconocía en él una tristeza muy honda. Cuando habló con Shinta del tema, le confesó que se sentía profundamente desilusionado.
-Se acobardó. Prefirió escapar y no enfrentar el hecho de que ella está mal y su vicio nos afecta. Una vez metió gente a la casa. Suerte que Kaoru no había llegado aún, porque había un tipo en su dormitorio hurgando en su ropa íntima.
-¿Pero la quieres todavía?
-No puedo dejar de hacerlo.
-¿Y si la vas a buscar?
Kojiro suspiró y movió la cabeza.
-Ya lo hice. La traje y me casé con ella y fui muy feliz estos años. Ya no más, amigo. Es ella la que tiene que dar el paso que sigue.-
Un día, Kenshin organizó un almuerzo con carne asada en su departamento. Kojiro y Kaoru asistieron de buena gana y bromearon sobre algunas cosas.
-A mí me parece fenómeno vivir aquí.- dijo Shinta masticando unas verduras.- La calle es tranquila, veo la gente pasar. Además, me volvió a llamar mi socio prevencionista de riesgos para que le de una mano con algunos temas. Soy afortunado. Incluso Tomoe se preocupa por mi.
-Al final terminamos todos viviendo juntos.- repuso Kaoru.
-Pues espero que cuando yo tenga problemas de desplazamiento se desocupe el cuarto al lado del de mi amigo Shinta para ocuparlo.-
-En ese caso, mejor se va a vivir con él.- dijo Kenshin.- Entonces, yo me quedo arriba con Kaoru.-
-Olvida eso, muchacho.- repuso Kojiro aparentando ser severo.- A mí esas cosas no me gustan. ¿Quieres vivir con mi hija? Papeles, pues. Papeles y anillo.
Repentinamente emocionado, Kenshin miró a la joven con los ojos brillantes.
-¿Y si...?
La pregunta quedó flotando en el aire, pero Kojiro supo que el tiempo junto a Kaoru se le estaba terminando.
Cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc Cc
Naoko estaba reparando su vieja camioneta cuando Kaoru, con una mochila tras ella, se apareció de repente. La saludó apenas.
-Me caso el próximo año y quiero que estés con mi padre en la boda. Él te ama y te extraña mucho.-
La mujer tomó sus herramientas y cerró la capota. Se dirigió a la casa.
-Kaoru, yo no sirvo como mujer de familia. Lo mejor es que me quede acá.
-¿Tan difícil es dejar de beber? Siempre pensé que era más difícil salir de la cama para ir a la escuela. Mi padre tenía mucho trabajo levantándome, pero consiguió que yo entendiera que era por algo mejor. Este año egreso de mi carrera...
-No puedo dejar de beber. Lo he intentado, Kaoru. Por eso creo que Kojiro debería olvidarme.
-Pobre papá... años solo y cuando por fin se decide a elegir, lo hace mal. Tienes razón, Naoko... tal vez tú no eres la persona que creíamos.
Kaoru iba a agregar algo más, cuando Naoko cayó a tierra, en un desmayo. Kenshin, que venía adando más atrás, ayudó a meter la mujer a la casa.
Nadesico ya había perdonado a Kenshin por creer que él era culpable de que se quemara su casa en en gran incendio de años atrás, y no puso mala cara cuando él entró con Naoko en brazos. Le dieron a oler colonia y la recuperaron un rato después. Nadesico les comentó que no era el primer desmayo que tenía.
-A veces pienso que está embarazada...- dijo la abuela con esperanza. Pero Kaoru, que sabía que eso era imposible, se asustó con el comentario.- Tiene náuseas...
El lunes, Kenshin arrastró a Naoko al médico, pues tenía la fuerza física para cargarla si era necesario. Para el médico no pasaron desapercibidos algunos signos físicos y ordenó algunos exámenes. Si bien el viaje de Kaoru estaba planeado para durar una semana, tuvieron que quedarse más tiempo hasta que pudieron confirmar la cirrosis.
-Señora, voy a ser claro. Tiene que dejar de beber AHORA. ¿Entiende? Si no lo hace, su vida no se extenderá más allá de unos cuantos años. Cuatro o cinco, tal vez. Si usted pierde el hígado por alcoholismo, en ninguna parte va a ser candidata para trasplante de ese órgano. Hágase un favor y entre a un programa de rehabilitación. Aún está a tiempo.-
Regresaron a casa cabizbajos y Naoko sin pensarlo se dirigió a la despensa a servirse algo. Kaoru se puso histérica.
-¡Pero cómo se te ocurre ponerte a tomar ahora! ¡En qué estás pensando!-
-¿Y qué más da? Pronto me voy a morir.
-¡Pero cómo! Mi papá te ama, hizo un paraíso para tí en nuestra casa. ¿Acaso piensas que algún día encontrarás a alguien como él? !Eres estúpida y te odio, porque si te pasa algo él sufrirá mucho y no te importa!
Kenshin sacó a Kaoru de la habitación, porque ella lloraba y gritaba fuera de si. Naoko la observaba y pronto se puso a tomar. Media hora después, Kaoru entró a la cocina, más calmada y acompañó a Naoko, bebiendo a la par con ella, o al menos eso simuló.
Cuando la mujer despertó, iban a medio camino con rumbo a Tokio, en su vieja camioneta. Kenshin, al volante, rogaba para que no quedaran tirados y a su lado iban Kaoru y Nadesico cerrando el paso a la puerta.
-Te vas a internar a la buena o a la mala.- dijo Kaoru.- Asi tenga que sobornar al doctor, pero esto se termina.-
La verdad es que Kojiro no supo qué pensar cuando vio a Naoko en su casa. Lo primero, claro, fue abrazarla y darle la bienvenida con un afecto y ternura que hizo que los demás prefirieran salir y dejarle su espacio. Pero más tarde, cuando supo de la cirrosis, su rostro cambió.
-De eso murió mi padre... - comentó sombrío, y Kaoru no tuvo que explicarle nada más.
Cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc Cc
Tomoe y Akira se casaron un día de Mayo. Kenshin y Kaoru había fijado su fecha para el año siguiente, con el fin de que la joven pudiera acabar de estudiar. Bailaron felices al son de la música y Kaoru no podía esperar a que sea el turno de ella. Kenshin tampoco.
-Te ves muy hermosa esta noche. Eres la dama de honor más guapa que he visto.
Kaoru sonrió y miró de reojo a su padre, que se entretenía bailando con la mamá de Tomoe. Tras una reprimenda de varios días, Naoko accedió solita a ir al centro de rehabilitación y allí estaba internada.
O eso pensaron.
Unos días después, les informaron que Naoko se había marchado del lugar. Kojiro, que recibió el llamado, se encerró en su cuarto tres días, en los cuales no fue al trabajo y sólo se oían sus sollozos. Kaoru y Nadesico ya no sabían qué hacer para sacarlo de ahí y darle algo de comer y en su desesperación, le pidieron al señor Shinta que hiciera algo.
El padre de Kenshin subió la escalera con dificultad y tras un breve diálogo, pudo entrar a la habitación. No alcanzó a estar cinco minutos.
Cojeando, apoyado en su bastón, pidió a Kaoru té caliente y algo para comer. La joven no esperó a que se lo repitieran y en eso llegó Kenshin, que la abrazó apenas Shinta entró al cuarto con la comida.
-Tranquila, todo estará bien. Tu papá es muy fuerte y estará bien. Seguramente necesitaba un tiempo para desahogarse de las cosas que le pasan. Yo no sé qué haría si tú no quisieras vivir conmigo.
-Le dije que iría a buscar a Naoko y me dijo que la deje ir. Que ella ya tomó su opción.-
Cuando Shinta volvió a salir, tras él venía Kojiro. Kaoru saltó a sus brazos llorando y agradeciendo verlo bien. Kojiro le pidió una disculpa. Y que en lo que a él respectaba, nunca más la haría llorar.
-Naoko eligió morir.- comunicó a Kaoru. Y no hablaron más de ella.
Cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc Cc
-Asi que te casas.-
-Si, señor.-
-Ya veo.- dijo Saito.- Pues no hay problema que uses tu traje de gala para tu matrimonio. En realidad, eres un gran miembro de nuestro equipo, nosotros somos los honrados con tal decisión.
Kenshin sonrió.
Había pasado casi un año desde que Naoko se había ido y Kaoru había egresado finalmente como Profesora de Educación Física para niños. Se sentía muy orgulloso de ella.
-Vamos a poner un escuadrón que te hará un saludo al salir de la iglesia y un par de carros bombas con el fin de que pongan un poco de ruido. Supongo que estoy invitado.
-Desde luego, señor. Aquí mismo traigo la invitación.
-Pues bien, mis mejores deseos de prosperidad y que tengas una buena familia. Te daremos tres semanas para la luna de miel, después de eso te quiero aquí listo para trabajar duro.
Kenshin sonrió... tres semanas se le harían poco.
Habían acordado con Kaoru no tener relaciones sexuales hasta el día del matrimonio. No sabía si ella había tenido problemas con eso, pero él se dio tantas duchas de agua fría como su salud se lo permitió. Afortunadamente tenía experiencia previa, y se pasó varias noches pensando en el repertorio que le iba a brindar en su noche de bodas. Estaba seguro de que esa noche sería LA noche. Claro que debía ir con cuidado, después de todo no podía asustarla. Quería que fuera para ella una verdadera noche para recordar.
Finalmente llegó el gran día. Shinta no quiso usar su gala para no opacar a su hijo, y Kaoru, que no tenía idea de nada, no pudo ocultar su cara de sorpresa cuando salió de la iglesia y vio a los amigos de Kenshin mostrándole sus respetos, mientras las sirenas de los carros bomba se hacían oír.
-No lo puedo creer. Papá... - murmuró, encontrando a Kojiro emocionado al lado de ella.
-Elegiste a un bombero. ¿Qué esperabas? Son todos unos bulliciosos.-
Al mirar con más atención, Kaoru notó que uno de los carros venía adornado. ¿Acaso iban a pasear en él? Los invitados jóvenes a la ceremonia de inmediato instalaron latas en el parachoque del carro y luego de las fotos de rigor, Kaoru se levantó un poco el vestido para escalar al vehículo. Dieron un paseo por la ciudad antes de llegar a la fiesta.
Emocionada, dedicó un pensamiento a Naoko. Hubiera dado cualquier cosa por tenerla allí ese día, pero no fue posible.
Ya en la fiesta, los novios abrieron el banquete con algunas palabras. Kaoru dijo que ese era el día más feliz de su vida y que se alegraba mucho de haber encontrado en Kenshin al hombre de su vida. Kenshin entonces tomó la palabra.
-Durante estos años de conocernos, he temido. He temido que la niña que conocí creciera y prefiriera otro tipo de hombre. Temí que la niña se asustara de mi profesión. No es fácil para una mujer aceptar el riesgo. Temí que la niña cambiara al crecer. Pero Kaoru ha madurado en estos años y me ha permitido ver de cerca la excelente mujer que es, lo valiente que puede llegar a ser, el profundo amor que puede transmitir a los suyos... y todo eso que he visto lo he amado y lo he querido tener y ahora por fin formaré un hogar con todos esos sentimientos que ella expresa... y la amo. Señor Kamiya, estoy verdaderamente comprometido con hacer feliz a su hija, porque nada me haría más feliz que verla sonreír.
-Yo me siento muy orgulloso de que desde hoy seas mi pariente, aunque hace tiempo que te veo como un hijo más. Yo también me sentí preocupado.- dijo Kojiro.- por pensar que eras mayor para mi hija, por pensar que al principio, no fuiste tal vez el candidato que hubiera elegido como padre. Sin embargo, las cosas han cambiado y sé que mi mayor tesoro está a salvo... ni más ni menos que con un bombero!
Las personas aplaudieron y siguió el turno de Shinta.
-No han sido años fáciles para mi. Estuve muy enfermo y temí por mi vida. Sin embargo, de pronto aparece mi hijo con una niña preciosa que me hizo sentir la esperanza de que mi hijo conocería el cariño sincero de una mujer. Ella nos ha demostrado ser una persona muy solidaria, estuve muy feliz de que sea mi nuera. Además, yo siempre supe que los aretes de plata eran para ella.
Todos aplaudieron y Kaoru se tocó las joyas que traía y que Shinta le obsequió no más conocerla.
Todos tenían una palabra amable y buenos deseos para ellos. Tomoe y Akira les desearon lo mejor del mundo. La abuela Nadesiko también quiso dar su opinión.
-Yo conocí al señor Himura poco antes del gran incendio. Creo que ustedes que viven aquí en la ciudad se pueden sentir seguros porque él los está cuidando durante el día. Creo que es un gran hombre, capaz de hacer feliz, de proteger y de cuidar a mi nieta. Realmente lo pienso. Es un hombre que no tiene miedo a vivir y hace lo necesario para seguir adelante, tal cual mi querido yerno, Kojiro. Son hombres admirables... qué feliz me siento por mi nieta.
Más tarde, cuando la fiesta estaba en su apogeo Kaoru decidió ir al baño. Kenshin la atrapó en el camino.
-Pronto escaparemos.
La joven sonrió y siguió. Se encontró a su padre cuando salía del baño un poco pálido.
Una mirada de él le bastó saber que algo estaba mal, pero él le aseguró que estaba todo bien, que no se preocupara y que él la cubriría para que escapara con Kenshin.
Kaoru sonrió confiada y siguió adelante con sus planes.
Cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc Cc
Mientras Kenshin hacía probar a Kaoru los placeres del matrimonio, Kojiro no perdió el tiempo y tomó un tren y luego otro y otro hasta llegar a Fukuoka. De ahí al hospital, donde Naoko se encontraba internada.
Fue solo, vestido de frac. Cuando Naoko abrió los ojos por la mañana, se encontró con el hombre más cansado y más guapo que había visto jamás. Kojiro se acercó a ella.
-Encontraron mi nombre en tu anillo de casada. Me avisaron durante el matrimonio de Kaoru.-
-¿E-ella?-
-No podía arruinar el día más feliz de mi hija. No lo sabe ¿Qué te pasó?-
-No lo sé muy bien. No estoy segura. Quizá sólo fue lo de siempre. Me caí por ahí, me dormí y alguien se aprovechó.
-Te golpearon mucho.
-No lo sé. No lo sentí. No lo siento. ¿Por qué viniste? Te dejé.
-Porque como te dije una vez, yo asumo las cosas que me tocan. Y tú sigues siendo mi esposa. Tuviste problemas y alguien me contactó para hacerme cargo.-
-No quiero regresar a tu casa.
Kojiro pasó saliva.
-Lo sé. Hace tiempo te dije adiós y sé que no puedo esperar nada de tí. Sólo quería decirte que la autocompasión no sirve de nada porque no te permite avanzar. Yo tampoco quiero sentirla. No sé si alguna vez me vuelva a enamorar, pero sé que si sucede, iré por ese sentimiento.
-Yo te amo. Eres lo mejor que ha podido pasar por mi vida.- dijo Naoko.- Nunca te lo dije, pero es lo que siento.-
Ante lo inesperado de la confesión, Kojiro se desarmó. Una lágrima se asomó y cayó luego. Y así otras que siguieron. Le tomó una mano.
-Entonces por qué, ¿por qué nos haces esto? Kaoru tuvo hasta el último momento la esperanza de que aparecieras a celebrar con ella. Y yo no he dejado de hacerlo, aún cuando me prometí no hablar de ti. Naoko... ¿por qué te es tan difícil aceptar nuestro cariño? No te hemos pedido nada descabellado, sólo dejar de beber como lo haces. Es algo que más allá de si nos moleste o no, es por tu salud.-
El médico entró al cuarto, tras ser informado de que el señor Kamiya se encontraba allí.
-La señora ingresó de urgencia el día jueves a las 18:30 horas, con severos traumatismos, hemorragias por cortadura, fisuras anales y vaginales coincidentes con violaciones reiteradas, compromiso de conciencia y un alto grado de alcohol en la sangre. La hemos estabilizado y hecho algunos exámenes. La señora presenta cirrosis hepática en un grado medio, de modo que estamos administrando un medicamento que ayudará a desintoxicar su cuerpo del alcohol. La situación no es grave aún, pero sí delicada. Para empezar, la señora no debe nunca más beber alcohol y seguir estrictamente una dieta que le daremos, además de que debe asistir a los controles que le haremos. De eso depende su vida. Señora, si usted pierde su hígado, no será candidata a trasplante. Por otro lado tiene infección urinaria y debe seguir un tratamiento. Su presión arterial está pésima y está malnutrida.
El médico siguió hablando y la mirada de Kojiro se vaciaba más y más de ese brillo de esperanza de llevarse a Naoko a casa.
Naoko lo observó tras la salida de médico. La enfermera administró algunos calmantes aptos para su condición de cirrosis a la vía y se fue, dejando a Kojiro solo.
Pasaron varios días antes de que ella estabilizara al punto de que le dieran el alta y siempre que miró a su lado, Kojiro estaba ahí. No sabía donde dormía o comía, pero un día apareció con ropa nueva. Seguramente la había comprado.
-Llévame a Tokio, contigo.- dijo la mañana que salió del hospital.-Y déjame en un lugar en el que me pueda mejorar.
Kojiro hizo caso pero no se quiso dar esperanzas. Sin embargo se permitió vivir unos días con ella en su casa, aprovechando la ausencia de su hija. Fue como volver a ser joven con su querida esposa. Era tan graciosa, tan amable... Naoko le dijo que ahora sabía por qué quería luchar y que ya no tenía miedo a vivir. Por eso se fue al centro donde la aceptaron de inmediato.
Kojiro le dio un beso y la abrazó sin querer soltarla. Sería la última vez que la viera.
Kaoru nunca supo de este encuentro, si acaso muchos años más tarde, cuando su padre era ya un anciano y le contó. Kojiro quería darle la sorpresa un día de encontrarse a Naoko rehabilitada y por otra parte, le prohibió a Shinta hablar cuando las cosas no resultaron. Pero lo cierto es que Naoko no pudo estar lejos de la bebida mucho tiempo y esta vez, antes de salir a andar por ahí, se quitó el anillo de casada y falleció una noche, tres años después, de una falla hepática que nunca intentó cuidar.
El día que le avisaron a Kojiro, suspiró de alivio. Él ya sabía que eso sucedería, y cada noche se acostó con la incertidumbre de recibir esa llamada. Por otra parte, los tres días que se encerró en su cuarto, fueron para llorar lo que él sabía sucedería.
Acompañó a Naoko en su funeral hasta el crematorio. Kaoru y Kenshin, ya con un hijo, lo acompañaron. Shinta como siempre le brindó su apoyo.
Cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc Cc
Tal como un día Kenshin anticipó medio en broma, fue como pasaron las cosas. Kojiro se mudó a vivir con Shinta y Kenshin y Kaoru se quedaron el departamento de arriba. Un día Tomoe se mudó a un lugar más amplio, y aunque Kaoru la echó en falta, pronto apareció un matrimonio joven a arrendar el lugar, que traían un hijo pequeño. De algún modo, Kaoru supo que ella y Misao serían amigas y así mismo sus hijos. Aoshi, el esposo de Misao, resultó ser compañero de labores de Kenshin, en el mismo turno.
Las cosas no estaban tan mal.
Cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc Cc
-¿Entonces, lo hacemos?
Shinta miraba expectante a Kojiro.
-Vamos los niños estarán bien. No pasa nada. Todavía no estoy tan viejo y tú no has cumplido los cincuenta, aprovechemos la energía que queda en nuestros cuerpos y si alcanzamos, ligamos a alguna veterana.
-Está bien.- dijo Kamiya.- Ya es tiempo de hacer algo mejor que repartir agua y jugar dominó contigo por la noche.
Kojiro renunció a su trabajo y Shinta también.
Habían estado jugando a las apuestas cada semana y de pronto sacaron el premio mayor. Era más dinero del que podían gastar entre los dos incluyendo a sus hijos y nietos. Les pareció genial despilfarrarlo.
Ninguno de los dos se quiso despedir en persona de Kenshin y Kaoru, así que les dejaron una carta y un maletín a reventar con dinero y se marcharon de madrugada.
"Nos vamos a buscar el mejor lugar para ver amanecer y anochecer. Vamos en busca de mujeres... vamos en busca de placer. Vamos en busca de las personas que somos cuando no somos padres.
Nos vamos a vivir.
Los estaremos llamando. Los amamos profundamente.
Shinta y Kojiro."
Lo siguiente que supieron de ellos fue cuando llegó una mega computadora portatil con una cámara integrada, y así pudieron ver a sus padres en sus andanzas, que fueron muchas y muy entretenidas. Kenshin abrazó a Kaoru y a su hijo, sin una pizca de envidia, pensando que por lejos, él estaba mejor que ese par de locos.
Su vida no podía ser mejor.
Cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc cc Cc
Fin acto doce
No tengas miedo a vivir.
Abril 24, 2013.
Notas de autora.
Hum... no puse "final" porque si dejo esto como final, ustedes me fusilan, pero si, es como un final para parte de los personajes.
Normalmente, lo entretenido de una historia es el conflicto que impide que el romance de los personajes prospere, y claro, los conflictos terminaron cuando Kojiro empieza a ver con buenos ojos a Kenshin en el capítulo anterior. No sabía qué podía contar y me acordé de Naoko y aunque ha quedado un poco trágico, me ha gustado el capi que hace un rápido repaso por los años.
Para esta alcohólica en particular me basé en alguien que conozco, que actualmente es anciana sin rehabilitar y un amor de persona. Los hechos sobre abusos podemos decir que se basan en la realidad. Si bien al final Naoko muere sola, creo que se entiende que es por su propia decisión, no se atrevió a hacer el cambio necesario para estar con un atractivo hombre de 40 años, qué es más o menos la edad de Kojiro.
El próximo capítulo será el final final final, y me gustaría relatar quizá estos mismos hechos, pero desde la perspectiva de pareja de Kenshin y Kaoru. Aquí hay conflicto de más.
Quiero pedir disculpas a quienes estudian medicina, yo no entiendo mucho de esos temas, pero me esforcé. Si hay algún error, lo lamento y espero me ayuden a notarlos.
Un cariño a todas ustedes.
Blankaoru.
