Muchas gracias por su apoyo, cuando empecé esto jamas pensé que fuera leído y mucho menos que gustara, por eso me complace saber que no solo lo leen sino que gusta.
No me gusta ser dramática pero si que se valoren los sentimiento, y como en la vida real cuando tus suegros te quieren, tu pareja es infiel, y cuando tu pareja es perfecta, tus suegros no te pueden ni ver... experiencias de la vida
CAPITULO 11 Punto y final
Hoy Carlisle me daría el alta, así podría volver a mi rutina y sobre todo a mi casa. Las cosas con mis amigas estaban muy bien, ellas me apoyaban, y como amigas, me refiero a Rose y Ángela. Emmet es caso aparte pues tiene muchas ganas de hablar con Edward acerca de el control de natalidad y la prevención de enfermedades venéreas, pues no podía entender como un medico no se había cuidado. Yo justifique a Edward, pues a lo mejor el pensó que tomaba la píldora, pero claro como iba a usarla si no tenia necesidad de ello.
Desde ayer estaba planeando el viaje a Chicago, no había llamado a Edward desde que ingrese en el hospital no quería que se preocupara, además que quería darle una sorpresa cuando me viera en el hospital.
Lo único que no he podido es conseguir ir sola, pues por "suerte" íbamos Rose y yo, ya que Emmet se quedaba, la idea que tenia cuando estuviera allí, no le hacia mucha gracia a Carlisle. La idea de Emmet era explicarle el concepto de prevención de la natalidad de una manera muy física, y asegurarse que me daba la cara y se comprometia conmigo y nuestro bebe.
Carlisle que presencio la conversión le pidió calma, y que esa mejor que fuera solo con Rosalie, no fuera a probocarme una subida de tensión, la preocupación de Carlisle por ni novio era casi igual a la mía o mayor.
Las palabras de mi Doctor aun las tenia en mi mente.
"No vayamos a dejar a esta mujer y mi nietecito político sin papa, antes de saber que piensan hacer él papa."dijo Carlisle
Emmet muy enfadado se contuvo y abdico amenazando que si Edward no se comportaba y respondía, el mismo le partiría la cara, que con las ganas no se quedaba.
Bueno haciendo un repaso mental a los sucesos, me dejaba a mi amada Jessica, que por la situación de el otro día había discutido muy acalorada mente con Jake, su relación no aguanto los arrebatos de celos y odio que Jess me mandaba. Él me explico que no habría salido con ella de no ser por mi insistencia.
En las dos veces que me había visitado, sin contar el día de la discusión, Jacob se había posicionado en distintos puntos, el primero que me deshiciera de mi bebe y tuviera uno de él.
Lo que me hizo aclarar que si tenia este bebe era por que era el fruto del amor de Edward y mio, yo no buscaba un bebe pero no lo iba a eliminar sabiendo que amaba al padre, y ahora a mi hijo.
El siguiente, fue la aceptación de la situación y la oferta de que mi bebe fuera un Black, eso implicaba capilla, anillos y un cura amigo suyo que nos casaba sin salir de el hospital. Ésa ni la conteste, si me tenia que casar algún día seria por amor y no por el que dirán.
La ultima de las artimañas, fue la psicología inversa, de la que me salvo un muy enfadado Carlisle, al darse cuenta de las tretas de este chico. Mi reacción fue muy rápida, deje claro mi amor y fidelidad al padre de mi hijo.
No pensaba dejarme embaucar por cosas tan simples, como lo que la gente pensara o lo que mi hijo me preguntaría cuando se viera solo con su madre, pero tenia claro quien es el papa de mi bebe, no tenia intención de mentir le si Edward no quería hacerse cargo de nosotros, solo lo suavizaria al máximo.
Hoy era jueves trece de agosto, justo eran pasadas las once y cuarto, ya estaba vestida y preparada para marchar, me senté en la cama a la espera de el certificado de alta. Mañana a esta hora estaría en el avión a Chicago, en unas horas, dirección a el hotel que Rose reservo para nosotras.
Me removí incomoda, quería irme a casa y preparar mi equipaje. Estos días me he estado reflexionando sobre lo que le diría a Edward, sobre nuestro bebe.
Mi mirada se perdía en el vació, y mi mente viajo a otros lugares mas lejanos.
-Yo, primero me aseguraría que de verdad quiere estar contigo -su voz me distrajo de mi mundo devolviendo me a la realidad -averigua si te... quiere por ti y no por el bebe.
Levante mi cara y mis ojos parpadearon buscando hacer mas nítida la imagen de la persona que me hablaba.
No tarde mucho en que mi vista se aclarara, pero mi garganta era otra cosa. Aclare mi garganta y conteste.
-Se que me ama.-frunció el ceño y se acerco a mi hasta tocar mi mejilla con su mano derecha.
-Bella, los hombres somos... convenidos.
-¿Que quiere decir eso?-ahora era yo la que fruncía el ceño, su semblante se relajo pero sus hombros seguían tensos.
-Un hombre te prometerá la luna y todos las estrellas de el firmamento, si ve que puede conseguir lo que quiere.
-Lo hubiera conseguido sin prometer nada -dije en un susurro. Suspiro con desaprobación.
-Solo te pido que no le ruegues... si no quiere saber de ti... me llamas y arreglare los papeles de custodia.
-Marco no creo que sea..
-¿¿Necesario?? Bella, no quiero ser duro, pero lo que dijo el otro día el chico ese, que no me cae nada bien, pero tiene razón, no has sabido nada de él desde que se fue, ni una llamada, nada.
-Es por trabajo.
-Bien, ve y habla con él, pero por si acaso lo del bebe deja lo para el final.-lo mire escéptica -promete lo.-me presiono con la mirada.
La verdad tenia razón, si Edward no quería saber de mi, yo no quería que me alejara de mi hijo o tener que pelearme con él en un tribunal.
-Bien, lo prometo.
-¿Que promete?-dijo Carlisle desde la puerta.
-Que no le diré al papa de mi hijo que estoy embarazada...-los ojos de Carlisle se abrieron desmesurada mente.
-Pero eso no es justo.
-Lo que no es justo cuñado, es que en un mes y medio desde que ese se fue no la haya ni llamado ni nada. Lo que no seria justo, es que se juntara con ella sin amarla, solo por la responsabilidad de un bebe. Mi hija se merece mas!!-dijo exasperado, Carlisle bajo la cabeza apenado por su intento de defender a Edward
-Bueno pero si él la quiere se lo dirás ¿no?
-Claro -conteste lo mas rápido que puede.
-Pero si él no quiere saber nada de ella, le preparare los papeles de custodia absoluta y los que le impidan reclamarlo.
-Marco, eso no es muy extremo -Carlisle me miro pidiendo disculpas por lo que iba a decir -si quiere al bebe, pero no quiere nada con Bella. Él tiene derechos... puede verlo, y obligaciones... mantenerlo.
-Sabes tan bien como yo que nunca pagan, y los hombres se suelen deshacerse de las cargas.
-HEY, basta -grite -si eso pasa que no pasara, él me ama por eso me dio un anillo -señale mi alianza.
Ambos se callaron de discutir, y me miraron, salte de la cama y extendí mi mano esperando por mi alta, los dos rieron y se golpearon el hombro en signo de camaradería.
-Vamos que mañana tengo que tomar un avión -dije feliz
-Bella, por que no lo retrasas un poco??-pregunto Marco algo asustado, me sonroje.
-No quiero que se me note cuando le diga que estoy embarazada.-Marco miro a Carlisle buscando apoyo.
-No hay riesgo -aseguro Carlisle -el feto tiene casi trece semana y esta bien adherido, de todas formas si notas algo raro al estar en Chicago ves al hospital y me llamas y tomare el próximo vuelo.
-Si tu no eres ginecólogo, ni matrona -dijo Marco con voz sorprendida -¿Que arias tu allí?
Carlisle se quedo pensativo, como si lo hubieran pillado en algo grabe.
-Bueno, pero soy medico y lo creas o no he hecho nacer a niños cuando estaba en la medicina publica, entiendo perfecta mente el funciona miento de...
-Yo le pedí que fuera mi medico -la sonrisa de Carlisle reflejaba, agrade cimiento y alegría por la sorpresa de ser mi medico.
-Claro que contaremos con la ayuda de un buen especialista amigo mio.
-Saber que tu te encargas de mis dos tesoros, me hace dormir mas tranquilo, pero si en Chicago no te encuentras bien nos llamas a los dos.
-Si, abuelitos no os preocupéis, que mi chica cuidara de este huevo kinder -dijo la voz inconfundible de Emmet desde detrás de Marco y Carlisle, junto a él estaba su esplendida prometida y mi hermana, o como si lo fuera.
-Chicos,-me acerque a ellos y fui besada y abrazada por ambos. En el abrazo de oso de Emmet note que se contenía, pero creo que fue por la mirada inquisitiva de Carlisle.-No te preocupes nunca dejaría que nada, ni nadie le haga daño a mi bebe.
-Bueno, ya tienes el alta? -dijo Rose frotándose las manos.
-A eso estábamos -señale con mi mano los papeles de las manos de Carlisle.
-Si -me los entrego y se puso serio -Bella, es pronto pero si tu presión no baja o no te mantienes tranquila, y a eso me refiero a excesos y disgustos -se puso mas serio aun, si se podía-un solo disgusto por pequeño que sea, te ingresare el resto de el embarazo. ¿A que no quieres eso? -negué con la cabeza y puse los mejores ojos de cordero degollado que sabia poner.
-Bueno pues vámonos, que he dejado el coche en donde las ambulancias paran para las emergencias. -dijo Emmet muy tranquilo, mientras todos poníamos cara de horror a que llegara alguna urgencia y no pudieran pasar.
-¿Pero..?
-Hay!! -dijo Emmet -Nena es broma.
-Con esas cosas no se juegan.
Salimos todos de la habitacion sin hablar de nada en realidad. Al llegar a la recepción di mis datos para pagar la cuenta de el hospital, pero la chica de administración me dijo que ya estaba todo arreglado. Me gire buscando a mis amigos pero no los encontré, salí por las puertas automáticas buscando los pero no los vi por ninguna parte.
Café/Restaurante, decía un letrero enorme frente mio, con una flecha mirando hacia, la izquierda, indicaba que estaba bajando las escaleras a la izquierda. Baje y mire por la ventana, y allí como si no fuera un hospital estaban los cuatro hablando. Entre y me acerque a la mesa sin armar mucho ruido, amas con el ruido que ya había nunca me habrían oído.
-Ese niño va ser un consentido -decía Marco, que estaba dando me la espalda.
-Cuñado te voy a robar a esa niña y la voy a adoptar formal mente, para que esa niña hermosa que va tener sea una Cullen.-decía Carlisle al lado de Marco -O mejor se la presento a mi hijo y ya.
-Os olvideis del sinvergüenza que... el papa de el bebe. -dijo Emmet molesto.
-Bueno a lo mejor no la dejo y la ama, seguro que es como piensa ella y cuando la vea cae a sus pies.-le contesto Carlisle -ha veces pasa, puede que la secretaria no le de los recados.
-Bueno para eso vamos ¿no? -Rose intento quitar hierro al asunto.
-Bebé, si él patán no se comporta, me avisas, no se lo digas a Bella, pero yo iré a partirle la cara mínimo.-ella asintió y sigue tomando de su refresco.
Tome aire y me acerque a la mesa tenia que saber sobre mi cuenta del hospital. No quería que nadie pagara por mi, yo ya pago mis cosas y dentro de poco las de mi hijo.
Mientras caminaba pensé en que seria si niño o niña.
"Que sea varón"
"Un Edward, con unos ojos verdes que quiten el aliento y un pero bronce rizado como el mio y el de su papa"
Cerré los ojos para pedir lo a ...
-Bella, te has mareado?? -dijo la voz asustada y mas alta de lo normal de Rose.
-No -alzo una ceja expectante -pensaba en que me gustaria que fuera un niño -me senté en la mesa y todos lo ojos se se fijaron en mi -un niño de ojos verdes.
-Hija no hay problema tu tía tiene los ojos verdes mas bonitos que he visto, seguro los hereda mi nieto -dijo Marco como si nada.
-Ehm... si pero yo no tengo parentesco de sangre con tu cuñada -dije lo mas dulce posible.
-Bueno pero si los saca son de Esme -dijo tan tranquilo consiguiendo que negara con la cabeza.
-Entonces también seria mi nieto -dijo un Carlisle muy feliz con la idea de ser abuelo.
-Lo que quieres es quitar me a mi hija y mi nieto
-Y por que no lo comparten ¿si?-ambos se miraron y asintieron
-BIEN -dijeron al unisono, provocando risas a todos.
Me tome un zumo de naranja por prescripción medica y emprendimos camino a mi casa, tenia que hacer la maleta esa misma tarde, porque la noche la pasaría en casa de Rose, no querían dejarme sola.
Antes de salir de la cafetería descubrí que la cuenta no seria cargada, pues mi ahora medico me dijo que todo lo referente a mi y mi embarazo iba de su cuenta, por mas que me negué, entre los dos abuelos de mi hijo me obligaron a aceptar, por que a eso no se le puede llamar convencer.
Estaba en casa con Rose y Marco preparando la maleta, la cual seria muy escueta. Tenia ordenes muy directas de volver a casa, salieran las cosas como salieran. Emmet quería conocer a Edward antes de que me fuera a vivir con el.
-Pequeña, recuerda llevar la direccion de su casa, el nombre de el hospital y sus números de teléfono.
-Si, ya no me acordaba, lo tengo en el bolso que use esa noche. Aunque números de teléfono solo tengo uno, el que grabe a los días en mi teléfono.-dije mientras me acercaba a mi enorme armario, donde se encontraba el bolso color plata vieja con pedrería, lo compre por recomendación de Alice, y fue un acierto, era el complemento perfecto, cerraba mi conjunto como si lo hubieran diseñado para mi y en exclusiva para esa noche.
Tarde un poco a encontrar lo pues mi armario era un caos, y la zona de los complementos mas. Después de diez minutos de rebuscar debajo de cinturones, botas, bailarinas, converse y sandalias de casi todos los colores, lo encontré debajo de mi bufanda blanca de terciopelo. Lo abrí desesperada y saque el papel que hace un mes guarde a toda velocidad, para ir a ver a mi padre.
-Ya lo tengo -grite eufórica por la emoción que en unas horas estaba con Edward -Rose acerca me mi bolso de diario -en nada la tenia al lado mio con el bolso en sus manos.-Gracias.
-De nada -saque de el bolso mi agenda donde apuntaba todo y guardaba todo tipo de cosas importantes. Coloque el papel con el logotipo del hotel en la pequeña carpeta de esta, la cual estaba algo concurrida. Deje la nota y cerré el clip que sujetaba la lengüeta, volví a meter la agenda en si sitio y con ella dos libros que tenia que leer para mi trabajo.
-Creo que lo tengo todo -
"Ropa interior tres mudas, pijama, dos baqueros, tres camisas, dos sweaters, un vestido, mis convers negras y un par de botas blancas de tacón limitado para mi estado, calcetines."
En mi lista metal no me dejaba nada, Rose se encargo de preparar mi neceser.
-Bien tus vitaminas, las metí en el neceser, y algunas cosas para ponerte decente y quitarte esas ojeras horribles que tras desde hace días.
-Rose no la asuses, que no es bueno -dijo mi salvador desde el pasillo -Bella, no quiero ser metiche, pero sabes que sola aquí hasta que no pase lo de el embarazo no te puedes quedar.
-Pero yo estoy bien y siempre tengo mi móvil cargado -dije como niña pequeña que pillan haciendo algo malo -os puedo llamar si pasa algo -negó con la cabeza.
-No, sola no te quedas, si no te quieres quedar con tu amiga por no molestarle o no sentirte incomoda por que son una pareja te vienes a mi casa y ya.
-Noo, eso nooo -"como me voy a ir a su casa que vergüenza"pensé -hablare con......
-Ángela!! -dijo Rose no muy segura -lo digo por que desde hace días no esta muy bien con la bruja.
-No le digas así a Jess
-AAAAAAAhhh, y entonces es una santa después de lo que te ha hecho.
-¿Que le ha hecho? -pregunto marco disgustado de que no le haya contado.
-No es nada.
-Bella, por su culpa casi te violan -dijo exasperada y furiosa -y todo por celos, siempre le ha tenido celos -dijo mirando a Marco.
-Bueno pues si te molesta me dices -miro a Rose -o mejor me dices tu y pediré una orden de alejamiento por acoso.-yo baje la cabeza y negué sin mirar a al cara a ninguno de los dos.
-Bien ten mis llaves -se las pase a Marco -No se para que las quieres pero bueno.
-Bella, lo de el embarazo de dejo tonta o que.-bufo Rose -Los de la editorial te mandan paquetes todos los días, así él podría recogerte los, sin nadie se de cuenta que no estas y te entren ladrones o ocupas, que es lo que mas anda a la orden del día.
No conteste, para que, no tenia sentido discutir.
Cerré la maleta y la deje en la cama para que la sacaran. Y en media hora ya estaba de camino a casa de mi amiga, aunque esa palabra era poco para referirse a ella. Marco, mi papa se despido de mi cuando salí de casa, en este ultimo mes este grupo de personas me han hecho resistir todo el trauma de mi padre y la soledad en la que me sentí por no estar con la persona que amo. Me quede con Charlie y fue un error, el no me quiere cerca, y por ahora yo tampoco.
Rose me enseño mi habitación por esta noche, la cama era enorme, mas grande que la mía. Emmet me dejo una camiseta suya para dormir, así no tendría que deshacer el equipaje.
Después de cenar me retire a mi cuarto para descansar, no sin antes rogarle a Rose que no tuviera sexo con Em esas noche, no podría soportar la vergüenza de oir los haciendo eso. Para mi desgracia me dijo que no me lo podia asegurar.
Me metí en la cama rezando dormirme pronto y no pasar por ese trauma. Pero no me hizo falta rezar mucho me dormí en cuanto mi cuerpo toco la cama.
-Bella!!-sacudida -BELLA!! -sacudida -BEBE, SE MURIO -grito Em -bueno pues si esta muerta que me devuelva mi camiseta -y con esas palabras note como desaparecía el calor de las sabanas y mantas que me arropaban y algo o alguien tiraba de la camiseta que llevaba, debajo de la cual llevaba...
"NADA"
"ESO LLEVABA"
"MIS BRAGUITAS DE EBCAJE ROSA Y ENCIMA NADA"
-NADA -grite mientras saltaba de la cama aferrándome a mi misma, mi cara de espanto le hizo gracia a Em que empezó a reírse, tanto que se cayó de la cama -eres un animal, como me despiertas así.
-Cumplía ordenes de mi amorcito -dijo muy orgulloso.
-Esto se lo voy a contar a tu amorcito -lo amenace con el dedo.
-Em, como la has despertado, esta pálida.........
Y ahí salí corriendo a el baño a ver mi cena de nuevo. Esto era odioso, el comer dos veces.
-Belli, te vamos a no dejar comer, si ese malcriado solo desperdicia comida... con la de niños que hay pasando hambre en el mundo -decía mi amigo desde el otro lado de la puerta -has se lo entender o tendré que decir se lo yo -dijo con fingido enfado. Negué con la cabeza y me enjuague la cara y mi boca.
-Emmy deja la ya, no ves que eso no es divertido.
Cuando salí del baño ya no había nadie en el pasillo. Volví a la habitación y me vestí, en breve estaría con Edward. El desayuno fue algo ligero no tenia el estomago para muchas cosas, y lo que menos deseaba era pasar todo el viaje de avión en el baño, minúsculo, con olores de todo tipo. No eso no lo quería.
Estaba tan nerviosa que el camino a el aeropuerto se me hizo eterno y eso que solo fue media hora de camino. Parecía que Emmy conducía como una anciana.
-Emmy, vida, seguro que este anciano que tienes como coche puede ir a esa velocidad?? -dije con todo el sarcasmo que tenia en mis venas -tu no vaya a ir mas rápido, no vaya a ser que adelantemos a la luz.
-Bella, voy al limite...
-Si pero, al limite de tu coche -Rose y yo no pudimos evitar las carcajadas, por el espejo retrovisor vi la cara de Em, se había enfurruñado como un nene pequeño. No es que yo me comportara mejor pero bueno en mi estado se me perdona.
Una vez en el aeropuerto facturamos nuestros equipajes y nos despedimos de Em.
-Belli, solo un llamada, y ese tipo va a correr por todo Chicago llamando a si mama.
-Ya se Em, pero no creo que haga falta.
Entremos por los conductos de detección de metales, yo con mi mala suerte pite y me separaron de el resto de pasajeros para cachear me, cosa que no me hizo mucha gracia, pero no me podría negar.
Una vez en el avión todo se me hizo confuso, con el despegue turbulento, me maree. A la hora de estar en el aire las azafatas pasaron con un carrito, que me provoco las nauseas por el olor a café y te. Apreté el con fuerza el asiento intentando controlar las arcadas. No se si podía aguantar todo el viaje con esa sensación.
-Bella -dijo mi amiga agarrando mi mano -relaja te -la mire con pánico "si me relajo te enseño el desayuno" -si vas a vomitar haz lo en la bolsa preparada para ello -no le conteste solo tome la bolsa de papel de su mano y la apreté con la mía, cerré los ojos y me relaje todo lo que puede, no se en que momento deje que mi subconsciente tomara el control de mi cuerpo, pero fue lo mejor que puedo haber me pasado.
-Bella,-no te una sacudida muy leve -pequeña, ya llegamos -me volvió a sacudir muy despacio en el hombro -estamos descendiendo a tu amorcito.
Con esa palabra se me puso en la boca la sonrisa mas boba que se pueda tener, abrí mis ojos poco a poco
-Buenas tardes -dije con la boca pastosa
-Buenas - me senté bien en mi asiento para mirar su cara, en ella había duda y incertidumbre -Creo que lo mejor, sera que cuando lleguemos cenemos y durmamos, así mañana podrás ver Edward.
-Pero aun es pronto, solo son las cuatro -hice un mohín, con toda la intención de cambiar el planning que ya había montado -nos da tiempo acercarnos a el hospital o su casa.
-Bella! -su tono era serio -No iremos a su casa.
-Mañana pasamos par ella -entrecerró los ojos -por si esta su coche, seria una tontería ir al hospital cuando puede que este en casa.
-Bien pero lo que queda de día lo pasamos tranquilas en el hotel.
-SSSiii
La tarde fue como mi maravillosa y mandona amiga me dijo. Nuestra habitacion era pequeña, solo había un armario dos mesitas y dos cama individua les, el baño simple en colores salmón y la habitación en los mismos tonos, nada fuera de lo común.
No eran las diez cuando no metimos en nuestras respectivas camas a ver la tele hasta que el sueño nos venció, no antes de colocar mi despertador para que sonara a eso de las nueve.
Cuando cerré los ojos solo podía ver la cara de un ser divino, de el hombre mas perfecto si eso podía existir. Solo que el no me miraba, él me decía adiós y lloraba, lloraba por mi. Mire a mi alrededor y vi mis maletas, las mismas que tenia cuando viné de la universidad, grandes y voluminosas, lo volví a mirar y ahora estaba de rodillas y aun seguía llorando, me quise acercar pero no pude, él cada vez estaba mas lejos.
-Edward no te vayas, no me dejes.-mis lágrimas inundaban mi ojos y me impedían la vista. Pero cuando conseguí aclarar mi vista el ya no estaba, todo era oscuro no había nada mas, solo oscuridad y frió, mucho frió.
Abrí mis ojos sobre saltada, mis mejillas frías por las lágrimas y mi respiración entrecortada, por el dolor de lo soñado, era lo único que tenia de ese sueño horrible. Tome mi móvil en la mano y presione una tecla al azar, la pantalla se ilumino, eran las cinco y cinco de la mañana.
"Seguro ya no me puedo volver a dormir" pensé tumbando me de nuevo , el techo es de un color blanco sucio, eso fue en lo único que fije mi mente hasta que mi móvil empezo a tocar. realmente se puede pasar horas perdido en la nada.
Pare el insistente y molesto sonido, zumbaba por toda la habitación. Me senté muy despacio, arrastrando mi cuerpo y mis piernas al borde de la cama, no quería hacer movimientos rápidos y hacer daño a mi bebe o marearme.
-Rosalie McCarty, levanta ese culito pálido tullo de hay!!!!-le chille desde mi hombro, pues su cama estaba tras la mía -Tenemos un día ajetreado.
-Ssssshhhhh, no chilles te van a escuchar.
-Venga,- me levante, fui hasta ella y la zarandee por el hombro -yo me ducho antes, así podrás pasar revista a mi ropa -su cara se ilumino y yo desaparecí en el baño.
No tarde nada en estar frente a mi maleta pensando que me ponga para ver al hombre de mi vida.
-Atractiva -dijo la voz segura y sugerente de mi amiga -que vea lo que tiene, y pueda presumir de ti, cuando..se reconcilien.-no hice mas comentario saque mis baqueros negros y mi blusa de raso, muy suave por cierto, con un estampado abstracto en blanco y negro con unas lineas entre medias en un plata brillante. Los complementos sean mi botas blancas, cinturón y bolso a juego, mi americana negra baquera del mismo tono de mi baqueros. Lo extendí todo en mi cama y me peine y maquille levemente.
-Estoy es para hacerle una foto, tu maquillando te y no solo eso sino que ya te has peinado.
-El lo vale -se acerco y tomo mi mano.
-No, no te equivoques, tu lo vales. Sabes lo que pienso,-asentí -pero te voy a apoyar, en todo.
Con esas palabras nos abrazamos como si no nos viéramos en años.
Una vez en el taxi, abrí mi agenda y saque los papeles que guardaba allí, con la nota de Edward también saque la del ángel que me ayudo el día que cambio mi vida. Lo mire pero no muy atenta, cambie de papel y leí la dirección de Edward.
-Señorita ¿¿a donde??
-Hee... si, a calle Stanford 1712 en Bridgeview
-Les queda un poco lejos de el hotel Chicago South Loop,-nuestro hotel.
-No se preocupe, no tenemos otra manera de ir.-el señor asintió.
-Bella?? y si no esta en casa??
-Pues iremos al hospital.
-Pero...-bufo -¿¿como sabes si esta en casa??
-Jajaja-la risa que me dio era imparable, como una nena pequeña que no te quiere decir que su regalo no le gusta -conozco su coche, un volvo C30 plateado, si esta en casa estará a la vista.
-Y si tiene cochera??
-Bueno pues la ventanas estarán abiertas, yo que se. No me pongas mas nerviosa.
-Bien.
El resto de el camino fue calmado, bueno eso sin contar las dos veces que el pobre conductor tubo que parar para que no arrojara en su coche. El hombre al principio pensó que eramos dos de esas que llegan de fiesta a esa hora, pero cuando le explique que estaba embarazada, se puso muy contento y comprensivo. Nos contó la historia de su vida, que el no tenia hijos pues su mujer no podía, y se quedo con las ganas de llamar a su hijo si lo pudiera tener, Mark.
-Es un nombre muy bonito -dijimos Rose y yo.
-Ya a pensado en alguno señorita??
-EDWARD o EDWARDA....-dijo la voz ronronean te de Rose.
-Noo...-me miro incrédula
-Es un honor para un padre que su hijo lleve su nombre.
-Si, pero si es niño, que espero que sea niño-toque mi vientre plano -se llamara Anthony el segundo nombre de su papa -dije orgullosa
-Y si es niña?-dijo Rose
-Mi mama se llamaba Reneé y mi abuela Marie, pero no creo que siga la tradición -pensé por un momento -Erica, Valentina, Elena, tengo muchos, si es niña tengo que ver le la cara para ver cual le pega.
-Y el segundo nombre si es niño??-dijo el conductor
-Pues por todo lo que ha pasado...-baje la cabeza al pensar en mi padre, pero con ese concepto ahora ya no estaba Charlie sino... -Marco y Carlisle, son bonitos.
-Si le pones a ese bebe Anthony Carlisle o Marco, seguro los matas de la ilusión o eso de que van a se abuelos.-las dos reímos pero esto era algo que aun no tenia muy claro.
Mire por la ventanilla, y a mi vista vino un barrio de casas con jardín, la mayoría de dos o tres pisos, todas ellas de ladrillo rojo.
-Esto es Bridgeview.
-Es muy bonito -dijo Rose yo por otra parte solo podía imaginar a mi hijo corriendo por un jardín como este, jugando con la pelota a fútbol con su papa. Yo los veía desde la ventana de mi dormitorio que da al inmenso jardín. Un sueño que seguro se hace verdad.
-Bueno señoritas es aquí.
No conteste, mire la casa delante mi y reconocí el numero dorado al lateral de la puerta, el jardín verde y bien cuidado, la casa de tres pisos de ladrillo rojo pero mas brillante que las demás, las ventanas y puertas blancas, el balcón que caía encima de el porche tenia una yedra verde llena de vida, que se encontraba en lo alto de la baranda formando un arco con la pared, parecía un sueño, uno muy bonito.
-Bella es aquí, pero no se ve si hay alguien -mire mas a mi derecha y vi la puerta doble de garaje, banca, cerrada.
-No estará, seguro esta en el hospital, el trabaja mucho.
-Entonces no se quedan aquí? -dijo el conductor
-No, llevenos al hospital Comer Children's
-Bien, pero recuerde que si tiene que soltar las tres me avisa ¿si?
-Si -asentí sonrojando me, esto no lo podía evitar.
El viaje tardo lo mismo o puede que mas de lo que nos había costado llegar a su casa. Tuvimos que parar un par de veces, pero de todas formas llegamos. Le paguemos la carrera al amable conductor del taxi y salí del coche, mire la puerta giratoria de la entrada principal. El edificio imponía, ha saber cuantas vidas a salvado Edward en su vida, sobre todo niños.
-Vamos?? -Rose me saco de mis divagaciones. No le conteste, solo asentí y camine delante de ella. me acerque a la recepción, donde había dos mujeres de unos cuarenta y tantos años una con cara de simpática y la otra de siesa. Me acerque a ellas y espere que me vieran.
-Buenos días, en que puedo ayudar -me dijo la siesa, con una sonrisa forzada.
-Buenos días, venia buscando al Doctor Edward Anthony
-Edward Anthony ¿que? -levanto las cejas en espera.
-Oh, si, espere -saque que mi agenda y busque en su pequeña carpeta, saque un papel y leí el nombre -Lo siento -Edward A. Cullen, revise el papel y vi que era la nota de el hombre que me encontró en la carretera, la solté, negué con la cabeza,y saque la que me dio mi Edward -Edward Anthony C...
-¿Que le pasa señorita?-me dijo la siesa
-Disculpe me -me gire y tome el brazo de mi amiga.
-Bella ¿que pasa?
-Es él
-Si , bueno por él estas aquí ¿no?
-Rose, mi ángel, el hombre que me ayudo y me cuido en la carretera el día que descubrí a Mike, es Edward -se tapo la boca con la mano.
-Que fuerte -aun tenia los ojos fuera de sus órbitas -él no te lo contó?
-No
-Porque?
-No lo se.
-Se lo tienes que preguntar-negué con la cabeza -pues se lo pregunto yo.-se levanto de la silla en la cual no savia que estábamos, pero al hacerlo tan rápido me maree y otra oleada de nauseas me dio de frente.
-Un Baño??-pregunte entre arcadas a la recepcionista simpática
-Ese pasillo a la derecha, enseguida se ve -no había terminado de hablar yo ya corría al baño, con Rose pegada a mis talones. Entre a la cabina y cerré, no quería que me viera en una situación tan desagradable.
-Bella, voy a llamar a Carlisle.
-Nooo -balbucee
-Bella, a lo mejor te puede mandar unas pastillas o jarabe para las nauseas, hoy has vomitado mas que de costumbre.-tenia razón, y una jarabe o pastillas para mantener mi comida no me vendria mal.
-Bien pero no exageres.-oí a mi amiga salir del baño.
Cuando termine Rose no había vuelto, me lave la boca y me puse a mascar chicle de meta para quitar el sabor y olor a agrio, retoque mi maquillaje y salí de allí. Busque por el pasillo a Rose pero no la vi así que me decide a hacer lo que tenia planeado. Ande decidida a la recepción y volví a esperar. Esta vez fue la simpática la que me atendió.
-Diga me señorita esta mejor??
-Si, gracias, el embarazo me tiene el estomago fatal.
-En que la puedo ayudar?
-Mire vengo buscando al Doctor Edward Anthony Cullen -Cullen, Cullen, Carlisle Cullen, no!!!!!!!!
-Señorita, señorita?
-Perdón -me mordí el labio por la vergüenza.
-No se preocupe, le decía que suba al primer piso y vera un pasillo a su derecha siga lo es la consulta trece.
-Muchas gracias.
-De nada y enhorabuena por el bebe -le ronrei en agradecimiento y me dirigi a los ascensores. Una vez en el pasillo camine hasta la consulta trece. Al entrar a esta vi una chica rubia muy bonita, en su mirada se la veia coqueta y petulante, mire a mi alrededor a ver si veia a Edward pero no estaba por ningun lado, asi que me hacerque la estirada de es escritorio.
Al acercarme le vi la placa Lauren Mallory, decía esta.
-Señorita Mallory -espere a tener contacto visual, pues ella se estaba limando las uñas -buscaba a Edward -dije cuando me miro.
-A mi Edward -el mi rechino en mis oídos -si es que el doctor y yo somos novios.
NOVIOS
NOVIOS
¿DESDE CUANDO?
-¿Desde...?-no pude terminar, por eso no me había llamado ni atendido mis recados y mensajes.
-Desde hace unos meses -se quedo pensando -así como unos siete o ocho, mira tu y que estamos hablando de matrimonio, solo estamos esperando a su traslado a Seattle.
Otra ola de nauseas me abordo y salí corriendo en busca de el baño, baje las escaleras y corrí como nunca por el pasillo hasta el baño.
"Soy una tonta"
"Su juguete"
"Una golfa de una noche"
Repetí lo de antes solo que y salí fuera, para caer sentada en una silla de el pasillo, mareada y sedienta espere a que Rose me encontrara.
-Señorita, se encuentra bien.-una voz nada conocida me abordo, se agacho junto a mi y toco mi hombro.
-NO -mis ojos soltaron unas lágrimas traicioneras.
-Esta muy pálida, esta enferma.
-Estoy embarazada, y h estado vomitando mucho, hoy en la mañana.
-Soy Ginecólogo adjunto quiere que la revise.-no le conteste, solo asentí, el estres que estaba teniendo no era bueno para mi bebe, a el no le podía pasar nada.
Me llevo a una sala y me hizo sentar en la camilla.
-Bueno señorita yo soy el Doctor Elezar Mendez y usted?
-Bella, Isabella Swan -la cara de el doctor cambio, lo mire sin saber si había dicho algo mal -pasa algo??
-Usted no es de aquí?? -negué con la cabeza
-Soy de Seattle
-Y que hace aquí, se perdió -dijo divertido mientras me miraba la presión
-No vine buscando a alguien.
-Un colega mio.
-Si -pero ya no lo buscaba, ya no. De vio notar mi cambio de expresión por que cambio de tema, y siguió su examen medico.
-Su medico es, para hacer el reporte.
-Carlisle Cullen, esta en la cli...
-Se en donde esta es unos de los mejores cirujanos del mundo, tiene mucha suerte que el se quiera hacer cargo de su embarazo. Aquí trabaja uno de sus hijos.-forcé una sonrisa y me entrego una carta cerrada.
-Gracias
-No, Señorita Sw..
-Bella
-Bueno Bella le ha pasado lo mismo que en Seattle, por eso vomitaba tanto, solo descanse o la ingresare -me sonrió, su sonrisa era cálida como si me conociera.
-De nuevo gracias pero me voy mañana.
-Tan pronto -asentí -¿ya vio a quien venia a ver?
-Digamos que esta con su novia Lauren haciendo planes de boda.-me gire y me fui pasillo arriba buscando la salida.
Como pensaba Rose estaba sentada en la sala de espera de la entrada me acerque y le esplique todo lo que me había pasado.
-Bella, ya estas aquí, si esta con esa tipa que te enfrente.
-Y quedo como la otra despechada.
-No, como la madre de su hijo -negué con la cabeza
-Este estres no es bueno para el bebe.
-Bien, deja le una nota -hice una mueca de horror por decirle que es padre con una nota -no le digas de tu embarazo, solo lo que sientes. Y se la das a la chica simpática de recepción.
Lo pensé por un momento y asentí.
Termine mi café y me tome una cucharada de le jarabe que me mando Carlisle, padre de Edward, creo.
"Luego llamo a Marco y el me lo dice"
Hable con la recepcionista y me dijo que ella me hacia el favor de dárselo ella misma, me dio también un sobre. Arranque una hoja de mi agenda, la misma de la fecha en que lo conocí el veintiséis y veintisiete de junio. Mi mano se movía sola por el papel, ni siquiera me pare a ver si tenia sentido, la doble y metí en el sobre con el nombre de Edward, lo cerré y bese como sello, rosado.
"Ahora todo era cosa de Edward"
Se lo entregue al a chica.
"Yo lo esperare por siempre"
-Gracias.
-Se lo entregare no se preocupe.
Guarde mi agenda en el bolso y me acerque a Rose
-Vamos, que tengo que llamar a Marco. -saque mi móvil y sin esperar repuesta por parte de mi amiga llame mientras buscábamos un taxi.
-Hola Bella,¿como estas?
-Ehhh, bien, te tenia que preguntar algo?
-Di me, es malo?
-Nooo, solo curiosidad.
-Bueno pregunta.
-El hijo de Carlisle como se llama?? -que no diga Edward, que no diga Edward.
-EEEEhhh, Anthony.... Edward Anthony, creo -deje caer el teléfono, el mundo no es tan pequeño como para que a mi me pase eso
Rose recogió el teléfono y me disculpo y se despidió de él.
-¿Que fue eso?
-Es su hijo.
-¿De quien?
-Edward y Carlisle, son familia.
-AAhh -se le abrieron los ojos como platos al entender lo que les estaba diciendo -Carlisle si es el abuelo de tu hijo -no era una pregunta sino una afirmación pero de todas formas asentí y cerré mis ojos.
Yo no podía hacer le estoy a ese hombre, él no se lo merecía, aunque su hijo no me quisiera, él si quiere al bebe.
-Se lo vas a decir?? -negué -tiene derecho a saber.
-Y que pensara, que soy una golfa, que me acosté con su hijo sin protección alguna, y se guro piensa que lo hice por quedar embarazada y atrapar a una hombre joven, guapo y con dinero como es Edward. Entonces mi padre tendría razón, soy basura.
-Bella, el no pensara eso. Y que vas hacer, no dejar que vea al bebe, vas a huir.
-NO!! yo no soy así, no le diré que mi hijo es de Edward, lo dejare todo como esta, cuando lo quiera ver y eso pues lo vera, pero no le diré de su parentesco.
-Al menos conocerá a su nieto.
Ya no le hice mas caso cerré los ojos y eche la cabeza atrás, deje que la pena y la desilusión me embargaran.
Ahora se había acabado una etapa de mi vida, un continuara, pero en la historia de amor en la que vivía esto es un punto y final.
ESTAMOS EN EL ECUADOR DE ESTA HISTORIA.
CUANDO TODO VA MUY MAL YA NO PUEDE EMPEORAR NO SE DICE ESO
GRACIAS BESOS.
PD:decirme lo que esperáis de el final.
