Capitulo 13: Ingenuidad a la moda.
Todo se encontraba silencioso, el valiente guerrero puso todo sus sentidos en alerta ante la aparición del enemigo, ningún milímetro de suelo o aire pasaba inadvertido ante su gran percepción, hasta que:
Rodro: ¡AHÍ ESTAS!
Pablo: ¡Toma!
Sonido: (*¡TCHIU!*)
Chocaron las dos espadas laser, ninguno de los dos contendientes cedía.
Pablo: Admítelo Rodro, yo te ganaré.
Rodro: Ni hablar, ahora estás en mi elemento, no tienes ninguna oportunidad.
La épica escena se desarrollaba en una base espacial cerca de un planeta desierto. Los dos tomaron posición para hacer el movimiento final.
Pablo: Todo o nada, ¡Aquí voy!
Rodro: ¡YIAAAAAA!
Ninguno se echó a atrás, se aproximaron velozmente el uno hacia el otro hasta que una misteriosa fuerza desconocida los hizo caer y los golpeaba sin cesar.
Rodro: Agh, ¿qué es todo esto?, ¡ay!
Pablo: No lo se.. ¡auch!
Lo que pasaba en realidad era que los chicos estaban jugando con cascos de realidad virtual y Domo quien corría entre las piernas de ambos era perseguido por Ami y Yumi por lo que era inevitable chocar.
Domo: ¡Guau guau!
Yumi: ¡Domo, vuelve acá!
Ami: ¡Eso no es para comer!
Y cayeron los dos, se quitaron los cascos y Pablo dijo.
Pablo: Auch... esto significa sólo una cosa, ¡qué me retiro invicto!
Rodro: Oye, eso no se vale, nos interrumpieron, exijo la revancha.
Domo: ¡Guau!
Ami y Yumi: ¡Atrápalo!
Los dos: ¡AAAHHH!
Ami y Yumi les cayeron encima a los dos dejándolos K.O.
Yumi: Bien Domo, se acabó, suelta ese álbum de fotografías.
Ami: Oh oh.
Yumi: Kaz no debería dejar el sushi cerca de las cosas importantes, en fin, ahora podremos elegir las fotos.
Ami: Yumi.
Yumi: ¿Qué pasa?
Ami: Mira sobre quienes estamos.
Yumi: ¡Ay no, Pablo, dime algo!
Pablo: Tu... me dejas sin aliento.
Yumi: Oh, amor, que bueno que estás bien, discúlpame.
Pablo: No hay problema pero avísame cuando vayas a lanzarte hacia mi para estar preparado, jejeje.
Rodro: A propósito chicas, de qué es ese álbum.
Ami: Ah, ¿esto?, es un álbum de las fotografías que hemos tomado desde que comenzamos nuestra carrera de cantantes hasta hoy.
Tenía de todo, fotos del primer hotel donde se alojaron, cuando Kaz y las gatas se quedaron calvos por el tónico para el cabello, cuando Ami y Yumi se batieron a duelo con unos cuatreros en el oeste, cuando a Ami le exploto la guitarra eléctrica en la boca durante la visita de su abuela, aquel jornada en la isla de Manukia, la competencia de baile de Clarín el bailarín, cuando se despidieron de los alienígenas banana después de que se cansaron de perseguir a Kaz, cuando estaban en la prehistoria, en la antigua Roma, etc.
Rodro: ¿Esperen un momento, acaso viajaron hasta esas épocas tan lejanas?
Yumi: Claro que no, actuamos en un documental sobre la historia del rock.
Ami: Fue un trabajo largo pero nos divertimos mucho.
Pablo: Pues debo decirlo Yumi, luces muy bien usando toga y con ese prendedor de hueso en el cabello.
Yumi: No sigas que me sonrojo tonto, jajaja.
Rodro: Que raro, jamás había visto a Yumi comportarse así con alguien.
Ami: Así es cuando está con Pablo, su duro exterior de rockera se deshace.
Rodro: En fin, ¿y qué van a hacer con esas fotos que las querían con tanta urgencia?
Ami: Pues el diario J-Pop News quiere unas fotografías nuestras para ponerlas en primera plana para hablar el comienzo de la gira en Latinoamérica.
Rodro: Ah, ya veo.
Yumi: ¿Ami, ya elegiste las tuyas?
Ami: Hi.
Yumi: Correcto, ahora las meteremos a este sobre y se las daremos al cartero que está a punto de.
Sonido: ¡Ding dong!
Yumi: Ya llegó.
Un cartero que andaba en su motocicleta (¿mencione que el autobús está conduciéndose solo por fuerzas que ni el mismo escritor de la serie original conoce?) recibió la carta y se fue directo a su próximo destino, la oficina de correos. Al llegar allá chocó con otro cartero y algunas de las cartas cayeron al suelo y se abrieron.
Al día siguiente las chicas estaban terminando de firmar autógrafos para sus fans en el centro comercial.
Yumi: Suficientes firmas por hoy, como siempre digo no debo acalambrar la mano que toca la guitarra.
Ami: Ya que estamos libres ¿que tal si vamos a hacer algo divertido?
Yumi: Excelente idea, ¿y a dónde vamos primero?
Ami: Videojuegos...
Yumi: Pizza...
Las dos: ... ¡FOTOMANÍA!
Ami: Un segundo, si entramos ¿qué haremos si aparece Armonía a lamerte la cara nuevamente?
Yumi: Relájate, ella no sabe que nosotras estamos acá.
Ami: Tienes razón, creo que son traumas que no se van tan fácil, vamos.
Las dos entran a la cabina y la cámara captura todo. Ami toma la tira y con Yumi se ponen a observar las fotos, todas estaban bien excepto por una donde había un espectro oscuro.
Ami: ¡Ay no!
Yumi: ¡Huyamos!
Las dos se salieron apenas vieron a la figura que estaba detrás suyo. Yumi tira la cabina al suelo de una patada.
Yumi: ¡HAIYAAA!... No nos acosarás cómo la otra vez, rápido Ami, pásame esa máquina de dulces y esa máquina de sodas.
Ami: ¡Aquí te van!
Y apilaron sobre la cabina cuanto encontraron a su alrededor.
Yumi: Listo... ¡Y no te atrevas a salir de ahí o ya verás Armonía!
¿?: ¡Oigan, déjenme salir, todo es un mal entendido!
Ami: Oh oh, creo que cometimos un error.
Yumi: Yo no lo pienso así, que nos demuestre lo contrario ahora mismo.
¿?: ¡IIIICK!... ¡Pant!... ¡pant!... tomen.
Con mucha dificultad Armonía (según Yumi) debajo de todo eso les pasó una tarjeta de presentación.
Yumi: Veamos... ¡Ay!, tenías razón, saquémoslo de ahí ahora.
Dos minutos después.
¿?: Ahora si, me presento, soy Napoleón Le Bonacorte y soy poseedor de La Bona Mode, la línea de ropa más fina de toda Centroamérica y el mar Caribe.
Ami: ¿En serio, y qué se le ofrece?
Le Bonacorte: Ayer debía recibir una carta de parte de un socio en Jamaica y por error recibí estas fotografías suyas con la nota, entonces decidí venir a verlas en persona.
Yumi: Bueno, si quiere un autógrafo no hay problema, le firmaré lo que quiera.
Le Bonacorte: Jajaja, eres muy graciosa niñita pero no he venido para eso, quiero que modelen en mis próximos desfiles de moda.
Ami: ¡¿Habla en serio?
Yumi: Yo paso, me gusta la ropa pero usar cosas tan dulces y poco rudas, ni hablar.
Le Bonacorte: ¿Mencione que automáticamente recibirán una membresía gratuita de la revista de la ardilla?
Yumi: ¡¿DÓNDE FIRMO?
También recibió la fotografía donde Yumi estaba pasando lista en el club de las ardillas en su época de preparatoria del cual ella era vicepresidente (presidente es una palabra de género mixto y por eso se usa tanto para mujeres como para hombres igual que intendente y otros títulos terminados en ente. Así es, ahora también nos preocupamos por rescatar el uso correcto del lenguaje en Hispanoamérica).
Esa misma tarde las chicas fueron a hacer un ensayo al estudio de fotografía, primero Ami vistio un hermoso vestido X y Yumi uno Y.
Yumi: Terminemos pronto para volver al centro comercial.
Fotógrafo de relleno 1: Bien Yumi, levanta un poco ese mentón, bien, ahora sonríe para la cámara. Dije sonreír, no fruncir el ceño, ¿ves como si podías?, bien, ahora Ami sostén tu falda como si hicieras una reverencia... vaya, te sale muy natural. Bien, ahora denme otro ángulo, así, eso, muy bien, otra más, denme más emoción, si, ustedes nacieron para algo más que cantar, si, así es, ¿dónde estuvieron toda mi vida?.
Ami: ¿No crees que nos adulan demasiado?
LeBonacorte: Tonterías, ustedes son las chicas que me harán rico... ¡digo!, llegarán a las estrellas, ¿oh no muchachos?
Iluminador de relleno 1: Si, está en lo cierto señor .
Iluminador de relleno 2: Ustedes son las mejores.
Iluminador de relleno 3: Es un honor que nos deslumbren con su belleza.
Yumi: Pues no se qué decir, es como si todos los fans que no pueden pasar a seguridad nos hablaran en persona. Creo que podría acostumbrarme.
Ami: Y yo igual.
Siguió la sesión con unos lindos vestidos de campo con sombreros de mimbre, luego pantalones de encaje y blusas sueltas para dar un toque más primaveral, trajes de baño que se ajustan a la perfección a sus siluetas y estilos, vestuarios tradicionales de los países de la zona, y aún más, luego durante el resto del día Ami y Yumi posaron ante las cámaras en las pasarelas, el público se deslumbró con su sola presencia y detrás de los telones eran consentidas por el equipo de producción con regalos de los asistentes al desfile de moda además de una que otra palabra (bueno, las muchas palabras) de los iluminadores y encargados de vestuario.
Terminando la jornada el móvil de Yumi comenzó a sonar, era Pablo, Yumi contestó al instante.
Yumi: ¿Alo?
Pablo: ¿Alo, Yumi?. ¿Ya es de noche, dónde estás amor?
Yumi: En un salón de eventos Pablo, luego te lo cuento cuando lleguemos con Ami.
Pablo: ¿Ah ya, y no quieres que llevemos el autobús hasta allá para recogerlas?
Yumi: Si, eso estaría genial, entonces nos vemos en un rato. ¡Te quiero!
Pablo: ¡Yo te quiero más!
Yumi: No, yo te quiero más.
Pablo: Jajaja. Ok, nos vemos Yumi-chan, ¡adiós!... (*¡Clic!*)
Ami: Hacía mucho que no me divertía tanto en algo que no fuera un concierto. Oiga señor LeBonacorte le agradecemos mucho la invitación.
LeBonacorte: Soy yo el que está agradecido chicas pero adivinen que, esto fue solo el comienzo.
Yumi: Aguarde un segundo, ¿a qué se refiere?
LeBonacorte: Vamos a tener muchos más desfiles y sesiones durante la siguiente semana así que pueden seguir modelando como hoy. ¿Qué dicen?
Ami: ¡Grandioso, cuente con nosotras!
Yumi: Ami, bájale a tus revoluciones.
Ami: ¿Qué sucede?
Yumi: Pues hay un pequeño inconveniente con el itinerario, ¿sabes?
Ami: Oh, ya recuerdo.
Yumi: Tenga por seguro que volveremos mañana.
Le Bonacorte: Fabuloso, fabuloso, nos vemos mañana a las 2, ¡hasta pronto!
Más tarde en el autobús.
Yumi: Y me encantaría seguir yendo.
Pablo: Pues seremos novios y ninguno tiene derecho de impedirle al otro hacer lo que le guste así que no hay problema.
Yumi: Genial.
Pablo: Pero por favor el martes sal antes de las 8 en punto para que podamos ir a nuestra cita, una cena solos tu y yo en el mejor restaurante francés de la ciudad.
Yumi: Yo también lo deseo, hace mucho tiempo que no salimos juntos. ¡Órale, no me perderé esa velada por nada del mundo, arigato Pablo-kun!
La jornada siguiente Le Bonacorte las recibió con dos grandes sorpresas.
Le Bonacorte: Chicas, adivinen, les tengo dos grandes sorpresas.
Ami: ¿De veras?
Yumi: ¿Y cuales son?
Le Bonacorte: La primera se encuentra detrás de esa puerta.
Yumi: Me pregunto que será.
Y Yumi abre la puerta, enseguida una gran torre de obsequios florales y otra clase de presentes colapsó encima de las dos, son los regalos que enviaron las personas que asistieron al desfile de modas del día anterior, había de todo, lápiz labial, diamantes, cadenas de oro, abrigos de piel, perfumes, sales de baño, zapatos de diseñador, etc.
Ami: ¡Esencia de flor de Niss, pensé que nunca la encontraría!
Yumi: ¡Y mira estos anillos, oh, un broche de araña de cristal, siempre quise uno como este!
Ami: Y aquí se encuentra tu primera edición de la revista de las ardillas.
Yumi: ¡Si, si, si, si, si, si , si!
Le Bonacorte: Y eso no es todo chicas, la segunda sorpresa consiste en una colección inspirada sólo en ustedes.
Ami: Eso quiere decir que tomará nuestros estilos y los podremos lucir frente a las pasarelas.
Le Bonacorte: Oh, que clase de persona sería si no lo hago posible.
Yumi: Esto es simplemente maravilloso, creo que me voy a acostumbrar a esto de ser modelo profesional.
Le Bonacorte: Pues entonces no hagamos esperar más a las cámaras, es hora de modelar.
Las dos: ¡Si!
El día fue muy grato, ahora las dos gozaron de las bondades que el lugar les ofrecía las chicas le hicieron ver a los diseñadores los detalles que les gustaban y los que no de todas las prendas. La elogiada sesión acabó y cuando volvieron al autobús alguien las estaba esperando.
Julius: Chicas, llegan tarde, se suponía que probaríamos los nuevos aditamentos que les puse a sus instrumentos.
Ami: Ay, disculpa Julius, se nos olvidó.
Yumi: Pero anímate, mañana lo haremos sin falta, ahora estamos agotadas.
Julius: Bien, cómo sea, que tengan buen descanso.
La jornada del día siguiente fue muy similar a la anterior, más regalos, más elogios, más opiniones, etc, pero algo ya no era igual que antes.
Rodro: Chicas, se suponía que hoy les tocaba revisión y no asistieron.
Ami: No es para tanto.
Rodro: ¿No es para tanto?, Ami, tuve que suspender dos consultas para poder hacer tiempo para revisarlas, esto no es un juego.
Yumi: Bien, bien, solo no te sulfures amigo.
Rodro: Mmm.
Ahora todo cambió, cuando regresaron:
Kaz: Chicas, faltaron a la conferencia de prensa de hoy, exijo que me den una explicación.
Ami: Mira, estamos agotadas de tanto trabajo, ¿si?
Yumi: Así que se útil y tráenos algo para beber.
Kaz: ¡Oigan, no me cambien el...!
Las dos: ¡Ahora!
Kaz: Ok, ok, no estoy sordo.
Ami: Que sean un par de sodas bien frías.
Todo este asunto de ser modelos ha hecho que cambie su comportamiento, sino miren lo que ocurre a continuación.
Kaz: Aquí tienen.
Ami: Dije que la quería fría, no que la quería con hielo, tráeme otra.
Kaz: Pero que bicho les...
Yumi: Silencio, no me dejas oír la televisión.
Todo este ambiente en el que ellas se han inmerso las ha cambiado, se comportan como unas divas. Se creen lo mejor del mundo y ya no se preocupan de lo que pasé a su alrededor a menos que sea algo de propio provecho.
El día martes durante el descanso:
Ami: Oye tonta, dije que quería pan danés, no biscochos, ¿acaso no prestas atención a lo que te digo?
Tramoyista de Relleno 1: Si, lo lamento señorita Ami pero es difícil encontrar.
Ami: No quiero excusas, ¡apresúrate!
Tramoyista de Relleno 1: Lo haré, usted es una inspiración para mi.
Ami: Menos charla y más acción.
Yumi: ¡ATCHIS!, ¿Cuántas veces debo decirles que no laven estos guantes con detergente barato?, ¿Acaso quieren que me muera de una alegría?
Tramoyista de Relleno 2: Mil disculpas pero yo no me encargo de la lavandería, solo las trai...
Yumi: ¡Ve a lavarlas inmediatamente holgazán! ¡Y toma, te dije que quería limonada, no jugo de lima!
Yumi le lanzó el jarro con jugo al tramoyista.
Tramoyista de Relleno 2: ¡AY, MIS OJOS!... es cómo una bendición.
Luego aparece Le Bonacorte.
Le Bonacorte: Chicas, ¿listas para continuar con la sesión?
Ami: Si, mientras antes terminemos mejor.
Yumi: Así no trataremos con estos principiantes.
Le Bonacorte: Oh, descuiden, ya estoy trabajando en eso, en un santiamén no deberán preocuparse más por eso.
Yumi: Más vale que así sea, esta ropa sería horrenda si no fuera por nuestro buen ojo.
La situación en el estudio se repitió en el autobús.
Ami: Quiero chocolate sin azúcar, ¿acaso quieres que engorde?
Rodro: Ay lo siento, errar es humano, ¿lo sabías?
Yumi: Y que sucedió con mis botas, no se pondrán solas.
Julius: Oye, baja la voz que ya las lustré.
Kaz: Oigan, no más, ya he respondido como chorrocientos mil correos de sus fans, ya no puedo más.
Ami: No se yo pero alguien debe hacer eso.
Julius: Pero.
Yumi: Y no se queden mirándonos como bobos, si no fuera por nosotras nada funcionaría en este lugar.
Rodro: ¿Perdón?, desde que comenzaron con todo este trabajito suyo de modelar no han hecho más que cargarnos todas las labores a nosotros.
Kaz: Sin mencionar que nos han tratado pésimo los últimos días, ¿qué rayos sucede con ustedes?
Julius: Y han faltado a sus deberes, todos debemos colaborar acá y mostrar respeto.
Ami: ¿Desde cuando los empleados tienen derecho a reclamar?...
Rodro: Así que eso piensas de mi, ¿eh?. Yo no soy el empleado de nadie, soy médico y no me quedaré aquí a ser tratado mal por un par de extrañas. ¡Me voy!
Yumi: Bien, no te necesitamos, ahora Julius ve por.
Julius: Yo tampoco haré nada más, estoy cansado, Junior, tomemos nuestras pertenencias porque nos largamos.
Ami: Entonces...
Kaz: Estoy de acuerdo con ellos, hasta nunca, quienes quieran que sean.
Rápidamente todos abandonaron el autobús, quedando Ami y Yumi completamente solas.
Yumi: Lo encuentro insólito, simplemente no me cabe en la cabeza como pudimos juntarnos con ellos.
Ami: Ya volverán arrastrándose a nuestros pies, todos lo hacen.
Ya era pasada la medianoche, el teléfono de la sala sonó, Yumi lo contestó.
Yumi: ¿Alo?
Pablo: Yumi, te he estado tratando de llamar desde hace horas, ¿qué pasó?
Yumi: Nada en especial, ¿desde donde me llamas?
Pablo: Desde el restaurante francés.
Yumi: ¿Y por qué estás ahí?
Pablo: Lo olvidaste... – Dijo Pablo con tristeza.
Yumi: ¿Disculpa?
Pablo: Nuestra cita romántica, me prometiste que nos juntaríamos antes de las 8.
Yumi: Pablo, disculpa, es solo que tuve que hacer una última cosa y...
Pablo: Por lo menos me pudiste avisar para no preocuparme.
Yumi: Oye, no fue mi culpa, es que...
Pablo: Descuida, te dejaré tranquila si eso es lo que quieres. Adiós. (*¡Clic!*)
Esto la preocupó de verdad, Pablo nunca se había molestado con ella pero luego lo ignoró y se fue a dormir.
A la mañana siguiente Ami y Yumi entraron al estudio de modelaje como lo habían hecho los últimos días. En la sala de fotografía estaban unas cuantas súper modelos que jamás habían visto dando ordenes a destajo, los tramoyistas corrían como correcaminos para intentar complacer sus deseos.
Tramoyista de Relleno 1: Aquí tiene su limonada señorita.
Modelo de Relleno1: ¡Puaj! Esta es limonada artificial, yo pedí limonada natural, ¿acaso no puedes hacer nada bien incompetente?
Tramoyista de Relleno1: Lo lamento, no volverá a pasar.
Modelo de Relleno1: Por supuesto que no porque haré que te pongan de patitas en la calle, ¡ahora fuera de mi vista.
Tramoyista de Relleno1: ¡BUA AHAHAH!
La pobre tramoyista se fue llorando.
Modelo de Relleno2: No eres más bruto porque no naciste antes, veamos, ¿de qué color son estos guantes?
Tramoyista de Relleno2: Pues... son rojos, los que usted me...
Modelo de Relleno2: ¡ERROR!, son magenta, yo odio el color magenta, te lo he repetido mil veces.
Tramoyista de Relleno: La verdad esta es la primera vez que me lo...
Modelo de Relleno2: ¡CALLÁTE!, ahora quiero que te agaches y cierres los ojos.
Tramoyista de Relleno2: (*¡PAFF!*) ¡Auch!... ¿Por qué tenía que usar taco aguja?
Modelo de Relleno3: ¿Oye tu sucia rata, acaso quieres hacerme el hazmerreír de todos?
Tramoyista de Relleno3: No le entiendo, ¿a que se refiere?
Modelo de Relleno3: Estas fotografías están a contraluz, yo no luzco bien a contra luz.
Tramoyista de Relleno3: Oiga, yo solo las traje, no las edito y además es mi primer día.
Modelo de Relleno3: Excusas baratas, mira lo que le haré al cheque de tu paga.
Y la modelo hizo pedacitos las fotos.
Tramoyista de Relleno3: No por favor, con eso mantendré a mi familia.
Modelo de Relleno 3: Pues ya no, ¡Ja!
Después de ver ese espectáculo de humillación de las modelos contra los pobres tramoyistas Ami y Yumi se dieron cuenta de que se estaban transformando en algo horrible, pero notaron algo más, las modelos estaban usando la colección que fue creada para si mismas.
Entonces Le Bonacorte aparece nuevamente.
Le Bonacorte: ¿Qué tal chicas?
Ami: Oiga, señor Le Bonacorte, ¿por qué esas modelos están usando nuestra ropa?
Yumi: ¿No se suponía que solo nosotras dos las íbamos a presentar?
Le Bonacorte: Jajaja, ese es un buen chiste niñita.
Yumi: ¿Cómo?
Le Bonacorte: Solo necesitaba la asesoría de alguien para arreglar y confeccionar adecuadamente todas las prendas para la presentación, y ustedes fueron las candidatas perfectas.
Ami: ¿Qué?
Le Bonacorte: Fue demasiado fácil para mi, en serio, me ahorraron un montón de trabajo, ahora solo debo dejar que las verdaderas supermodelos los luzcan.
Yumi: Aguarde ahí, ¿qué hay de nuestras sesiones de fotografía?
Ami: ¿Y nuestros desfiles de moda?
Yumi: ¿Y los presentes?
Le Bonacorte: Todo era falso, monté un escenario para hacerlas creer que realmente estaban modelando y así sacarles información y la mayor parte de los presentes era utilería barata.
Yumi: Pero.
Ami: Pero.
Le Bonacorte: Si les hace sentir mejor pueden quedarse con las fotografías que les tomamos, a mi ya no me sirven para nada, y ahora lárguense de mi estudio antes de que llame a la policía.
Las dos: ...
Le Bonacorte: ¡ESTÁN DESPEDIDAS!
Le Bonacorte las empujó fuera del estudio y les cerró la puerta en la cara.
Ami: Nos engaño completamente, ay, ojalá le vaya muy mal por esto.
Yumi: Jamás me habían tratado así en la vida... Ay no, los chicos.
Ami: Nos comportamos como unas verdaderas brujas con ellos
Yumi: Me siento terrible, la verdad no sé lo que me pasó.
Ami: Se nos subió el ego por los cielos y no pensamos en los sentimientos de los demás, tenemos que encontrarlos y pedirles que nos disculpen antes de que sea tarde.
Yumi: Tienes razón... espero que Pablo todavía me dirija la palabra, bien, vamos andando.
Y así parten a buscar a los chicos pero en un descuido Yumi deja caer al suelo un par de fotografías.
Estuvieron revisando todos los hoteles de la ciudad para dar con el paradero de los muchachos pero siempre recibían ésta respuesta "disculpe pero no hay nadie llamado así que se hospede en nuestras habitaciones", aún así no se rindieron, no dejaron de buscar en las calles en el autobús ni para ir a cargar combustible.
Yumi: Ya hemos visto en 47 hoteles y nada.
Ami: Mira, otro hotel más , estaciónate aquí Yumi-chan, algo me dice que este podría ser el lugar.
Yumi: Órale.
Una vez en el hotel preguntaron por los muchachos.
Recepcionista: Veamos, un chico rubio y de gafas púrpuras, otro que usa bastones, un calvito enano y uno de cabello oscuro, si, se alojaron en la habitación 89 anoche.
Ami: ¿Y se encuentran acá?
Recepcionista: No, se fueron hace unos cuantos minutos, pidieron un taxi al aeropuerto de Managua, Nicaragua.
Yumi: ¿Al aeropuerto?, ¡tenemos que darnos prisa!
Ami: ¡Arigato godaimazu!
Las chicas suben al autobús y se ponen en marcha.
Yumi: Ahora nada nos detendrá, ¡Adelante!
¿Cuántas veces debemos repetirles que no digan eso?, la avenida principal se llenó de automóviles dejando al autobús atrapado en el estacionamiento.
Ami: ¿Grandioso, que más puede pasar ahora?
Pues que se queden sin combustible, eso les pasó por no fijarse antes.
Ami: ¡Ay,... por favor!
Yumi: Ni siquiera las motonetas pueden pasar por espacios tan pequeños.
Ami: ¡Vamos por las patinetas!
Yumi: Buena idea.
Inmediatamente las chicas se deslizaron entre los autos para evitar que los chicos se marcharan para siempre. Un compacto se puso encima de Ami pero ella dio un brinco, caminó encima del techo y luego subió de nuevo. Un camión con piezas muy grandes de tubería se aproximo peligrosamente a Yumi pero ella no tuvo problema en meterse adentro del tubo y luego salir para adelantarse. Luego un automóvil lleno de payasos se puso en frente a Yumi, ella intentó cubrir sus oídos para que el pequeño pero poderoso claxon que tiene no le rompiera los tímpanos (el claxon estaba atascado), el payaso chofer sacó un globo hizo unas orejeras y se las arrojó a Yumi.
Yumi: ¡GRACIAS!
Payaso chofer: ¡Mándale mis saludos a Ami!
Si, era uno de los payasos que actuaba con Ami en el circo cuando ella preparaba uno de los bandaniversario. Una máquina excavadora se ponía en el camino de Ami pero ella agarró unos cuantos caramelos rompe-muelas y los disparó hacia la rueda más grande. Tuvo éxito, la rueda se soltó y ella pudo pasar por debajo.
Fue una carrera épica, las dos sortearon con éxito todos los obstáculos que se les ponían en el camino.
Llegaron al aeropuerto y vieron las siluetas de los chicos entrando por la pasarela hacia el avión con destino a Argentina.
Yumi: ¡Chicos, esperen por favor!
Ami: ¡No se vayan!
Tarde, puerta del avión se cerro, así que...
Yumi: ¡De ninguna manera, vamos a la pista!
Corrieron hasta la vista y persiguieron al avión para evitar que despegara usando uno de los cargadores para maletas que hay en la pista.
Ami: ¡Detengan ese avión!
Yumi: ¡Por favor!
Se pusieron justo en frente del avión, incluso intentaron subirse a las ruedas pero fue inútil, éste despegó de todas formas.
Ami: Se...
Yumi: Se han ido...
Ami: Y es nuestra culpa...
Resignadas las dos regresaron al interior del aeropuerto, pero de repente.
Kaz: ¡Chicas!, ¿Qué hacen aquí?
Las dos: ¿Kaz?
Los chicos estaban saliendo de una tienda de recuerdos al interior del aeropuerto.
Ami: ¡Chicos!
Yumi: ¡Están aquí!
Pablo: ¡Yumi!
Yumi: Pablo, perdóname por dejarte plantado en el restaurante ayer.
Ami: Chicos, discúlpennos por la forma en que los tratamos.
Julius: Descuiden, las chicas que habían estado en ese autobús gritándonos no eran ustedes.
Rodro: Es cierto, ¿acaso no se dieron cuenta de que no las llamamos por sus nombres durante ese tiempo?
Las dos: ¿Nanu?
Pablo: Sabíamos que el ego exaltado las tendría así durante algún tiempo así que preferimos darles tiempo para que volvieran en si.
Yumi: ¿Entonces... por qué estaban acá?
Kaz: Olvidamos pasar por las tiendas de recuerdos.
Ami: Bueno, eso resuelve todo. ¿Qué tal si regresamos al autobús?
Rodro: Ni hablar.
Yumi: ¿Qué?
Julius: ¡Tenemos pagada una noche más en el hotel así que vamos a aprovecharla para celebrar por su regreso chicas!
Ami: Grandioso, ¿qué estamos esperando?, vayamos rápido.
Yumi: ¿Ami, ya lo olvidaste?
Ami: ¿El qué?
Yumi: Dejamos el autobús en el hotel.
Kaz: Que mal, pensé que ya no tendría que pagar más por un taxi.
Todos: ¡Jajajajaja!
Todos se reconciliaron y como siempre hicieron una fiesta esa noche. La mañana siguiente Kaz estaba revisando el periódico matutino había algo muy interesante.
Ami: Buenos días Kaz.
Kaz: Ami, dile a Yumi que venga rápido.
Yumi: ¿Qué ocurre?
Kaz: Lean esto.
El periódico habla sobre el autentico desfile de modas de Napoleón Le Bonacorte, fue un total fracaso, ninguna persona quiso ver a las modelos usando la colección de Ami y Yumi.
Yumi: Uy...
Kaz: Espera, aún hay más.
Ami: ¡Mira eso!
Las fotos que se les cayeron al suelo fueron encontradas por un periodista suertudo porque estaba a punto de sufrir una rebaja de sueldo si no encontraba algo bueno.
Yumi: ... pero la conocidas estrellas Puffy Ami Yumi debieron salir a las pasarelas en lugar de esas mujeres falsas, todos los expertos de la moda se han vuelto locos con estas imágenes... ¡Wow!
Ami: Ese hombre malvado no se pudo salir con la suya.
Sonido: ¡Ding dong!
Yumi: Me pregunto quién será - Dijo ella con sarcasmo mientras abría la puerta.
Le Bonacorte: Ami, Yumi, que bueno que las encuentro, no habrán creído en la absurda y descomunal broma que les hice antes, ¿o si?
Ami: Déjeme adivinar, vino hasta aquí para suplicarnos que volvamos con usted para que hagamos otro desfile.
Le Bonacorte: Pues no, vine para que renuncien a sus derechos de posesión de la colección para que yo no tenga que pagarles nada.
Las dos no dijeron nada, simplemente le cerraron la puerta en la cara.
Yumi: Es increíble saber que haya alguien más inepto que Kaz para los negocios.
Kaz: Tienes toda la razón... ¡Oye!, ¿quisiste decirme algo?
Yumi: ¿Yo?, no, para nada.
Ami: ¡Jejejeje!
Las chicas jamás permitieron que algo más se interpusiera entre sus amigos y la banda. Pablo se quedó con todas las fotos de Yumi y las usó para mandar a confeccionar sus vestidos para sus cumpleaños.
Se ha resuelto uno de los misterios más importantes del universo y ese es que existe alguien más inepto que Kaz (el de la caricatura, no el real porque es un genio).
