Campamento de entrenamiento:
Videl abrió la puerta de su habitación tras los insistentes toques. Apple Bloom, Sweetie Bell y Scootaloo la miraban muy emocionadas.
—¿Ya están listas para el campamento luego de la temporada de sidra, señorita Videl? — preguntó emocionadísima Apple Bloom.
Videl sonrió divertida y asintió.
—He estado preparándome desde la noche anterior, Gohan también, pero recuerden que no sólo iremos a jugar y a contar historias de fantasmas. Gohan quiere aprovechar para entrenar muy duro.
—¡Estamos más que listas! — dijeron las tres a coro.
—Por cierto, ¿Gohan ya se levantó? — preguntó Applejack acercándose por detrás.
—Sí — dijo Videl mirando hacia dentro de su cuarto. — Pero está... digamos que ocupado.
—¿Ocupado con qué? — preguntó Twillght, que iba junto a Applejack.
Videl se apartó de la puerta mostrando a Gohan posando ante un el espejo de cuerpo completo que les había regalado Rarity. Llevaba puesto un uniforme color negro con botas verdes, cuatro estrellas color verde también en el centro, y un casco negro con visor verde también, el uniforme de Gran Saiyaman que Rarity hizo para él.
—Yo jamás... ¡Perdonaré a los que trabajan para el mal! ¡Soy el héroe que lucha por la justicia! ¡SOY EL GRAN SAIYAMAN! Sí, con esta nueva pose dejaré a todos impresionados.
Applejack y Twillight pusieron sus ojos en blanco, las niñas sólo se echaron a reír. De no ser porque sabían que Gohan usaba su uniforme de Saiyaman para no llamar la atención sobre él; hacía tiempo que hubieran tratado de bajarle los humos igual que a Rainbow Dash. En todo caso Gohan se alegró mucho de verlas.
—¡Vaya! No me digan que se me pasó el tiempo, en un minuto estaré con ustedes, no se vayan sin mí — pidió el chico quitándose cuidadosamente su uniforme nuevo.
La única desventaja del traje de Rarity sobre el de Bulma, era que no tenía la facilidad de cambiarse con sólo tocar un botón. Y tras una breve pausa, se pusieron en camino para el campamento.
Applejack tenía la costumbre de acampar con Apple Bloom luego que terminara la temporada de la sidra, como un buen descanso para su trabajo duro; pero esta vez la pequeña había insistido en llevar también a sus amigas y a sus maestros, que tanto habían ayudado durante aquella temporada tan crítica. Y claro que aceptaron, pero gohan impuso la condición que tendrían que entrenar muy duro durante el campamento, ya que la temporada de la sidra los mantenía a todos tan ocupados que casi no pudieron entrenar. Las niñas aceptaron entusiasmadas.
Por su parte Twillight también se apuntó luego de unos días bastante cansados para ella. En primer lugar porque la Princesa Celestia llegó a Ponyville en cuanto se enteró que había sido atacado por una usuaria de magia oscura, y por supuesto también se enteró de la aparición de una misteriosa Princesa Alicornio que los salvó a todos. Fue un momento de muchos nervios para Twillght, pero al final se había salvado que nadie pudiera recordar bien el nombre de su misteriosa salvadora. Su segundo problema fue que Rainbow Dash la había obligado a acampar junto a Sweet Apple Acres para que pudiera comprarle el barril que habían apostado. Y finalmente su tercer problema era que Rainbow Dash no dejaba de insistirle que volvieran a probar la fusión, pues le había encantado el efecto. También a Twillght, pero su paranoia a que alguien las viera y le contara a la Princesa hacía que le diera largas al asunto. Finalmente accedió a ir al campamento más por probar la fusión en un lugar donde nadie llegara a molestar; así pues Rainbow Dash también se unió, así como Pinkie Pie, Fluttershy y a regañadientes Rarity.
—Si ya estamos todos, avancemos pues — dijo Applejack dirigiéndose hacia el bosque donde solían hacer los campamentos junto a su hermanita.
Todos avanzaron rápidamente, menos Sweetie Bell, que llevaba una gran carreta con todo lo que su hermana mayor consideraba "absolutamente necesario"; pues era la única forma en que la pequeña pudo convencer a su hermana de acompañarlos. Gohan miró a la pequeña tirar de la carreta y le acarició la cabeza con cariño.
—No te preocupes Sweetie Bell, sólo carga eso por treinta minutos y luego te reemplazará Applebloom y finalmente Scootaloo.
—¿Que qué? — preguntaron todas mirando fijamente a Gohan.
El chico se encogió de hombros.
—Recuerden que vamos al campamento a entrenar. Esta será la primera fase, así que ánimo Sweetie Bell.
Las tres niñas gritaron de emoción ahora que cargar la carreta de Rarity se había hecho más interesante. Así pues fueron en marcha, turnándose para llevar el enorme cargamento.
Cuando por fin llegaron, Rainbow Dash ya los esperaba.
—¿Qué los hizo tardarse tanto?
—Ah, Rainbow Dash, deberías haberlo visto, fue el entrenamiento del siglo, las niñas se turnaban para cargar la ropa de Rarity y se cansaron mucho, y... — comenzó a contar Pinkie Pie mientras saltaba alegremente y señalaba hacia atrás.
Gohan llevaba en un casco el cargamento, con el peso agregado de sus tres alumnas que dormían plácidamente. Videl sonreía divertida.
—Y una vez más las pequeñas se exigen demasiado — dijo ella. — Gohan dejó claro que únicamente treinta minutos por potra, pero ellas insistían en seguir entrenando.
Gohan dejó el cargamento en el suelo ligeramente.
—Bueno, ahora hay que dejarlas descansar, más tarde seguiremos entrenando.
Las mayores se dieron por satisfechas, entonces Twillight se acercó a Rainbow Dash con un considerable cargamento de libros.
—Muy bien Rainbow, comencemos.
—No pienso leer en un campamento — dijo la pegaso cian mirando hacia los libros de su amiga.
—No seas ridícula Rainbow Dash, estos son los libros con los hechizos más poderosos conocidos por los ponis. Estaba pensando en que podríamos divertirnos un poco cuando nos convirtamos en Rainbow Sparkle.
—Ah — dijo la pegaso. — Eso sí me agrada más, pero primero acomodemos el campamento.
Twillght estuvo de acuerdo y levantó la primera tienda con la ayuda de su magia. Applejack mientras tanto se disponía a encender el fuego mientras Videl cortaba enormes troncos a patadas y Gohan los arrastraba alrededor de la fogata para acomodarse. Rarity igual apartó delicadamente a su hermanita y levantó la tienda con su cuerno; y más que tienda parecía una casa en miniatura, pero nadie le dijo nada. Pinkie puso la suya entre saltos y risas; Fluttershy también, ayudada por algunas criaturas del bosque.
Applejack seguía luchando contra las varitas cuando Apple Bloom finalmente se despertó.
—Hermana, déjame echarte un casco — dijo lanzando una pequeña cantidad de energía, que encendió los troncos casi de inmediato.
—Insisto que me costará acostumbrarme — dijo por lo bajo la mayor. — Pero bueno, ya estamos listas. ¿Comenzamos con el espectáculo del día?
Rainbow sonrió emocionada y se colocó en pose de hacer la fusión. Twillight sonrió también y la imitó. Ambas elevaron su Ki.
—Muy bien... Fu...
—¡SIÓN!
Ambas hicieron los pasos y avanzaban ya listas para convertirse en alicornio, cuando Gohan se levantó y quiso advertir algo, pero ya era demasiado tarde. Frente a ellos se encontraba una alicornio con serios problemas de peso. Al igual que Rainbow Sparkle conservaba los ojos de Twillight y la melena de Rainbow Dash, pero ésta era del tamaño de un poni normal, y claro demasiado gorda. Pinkie Pie estalló en carcajadas, contagiando al resto en unos instantes.
—¿Qué rayos es eso? — quiso saber Fluttershy limpiándose las lágrimas de la risa.
—Oigan, dejen de burlarse. ¿No saben que están ante una poderosa Princesa Alicornio? Mi nombre es Twillight Dash y no permitiré que nadie se ría de mí...
Pinkie se acercó graciosamente y comenzó a tocar con su casco la prominente barriga de la alicornio.
—Jajajaja... bonki, bonki, bonki... ¿no rebotas de casualidad?
Más risas generales.
Rainbow Sparkle quiso poner a la poni terrestre en su lugar y usó su magia contra ella, llegando a aparecer únicamente medio bigote.
—Oigan, esto no debería pasar...
—Bueno, bueno — comenzó Gohan en tono conciliador. — Lo que iba a advertirle a la señorita Twillight es que la posición de los cascos traseros era incorrecta, los tenía cruzados en la dirección que no era. Como resultado los poderes de ambas se han debilitado.
—¿Y no pueden volver a la normalidad? — preguntó Rarity.
—En treinta minutos cuando acabe la fusión — dijo Videl como quien no quiere la cosa. — En fin!
Pinkie reía y miraba de todos los ángulos posibles a esta nueva alicornio. Luego miró fijamente a Fllutershy.
—¿Sí? — preguntó la pegaso, algo incómoda por la mirada fija de su amiga.
—Fluttershy, hagámoslo. Tal vez nos convirtamos en Flutter Pie o en Pinkie Shy. ¿O qué tal tú, Applejack? — preguntó volviéndose a la vaquera. — ¡Nos convertiremos en un delicioso Pie de manzana, Apple Pie, comprenden? ¡O hasta podríamos ser Pinkiety o Rarypie! ¡O mejor...!
Rarity sacó un cupcake de su tienda y se lo ofreció a Pinkie Pie que lo devoró muy feliz.
—Hasta que se calmó.
Nadie dijo nada, aunque estuvieron de acuerdo. Mientras, la alicornio con sobrepeso se frustró con sus trucos de magia fallidos y quiso probar suerte en el vuelo. Su velocidad seguía siendo impresionante, pero no tanto como cuando era Rainbow Dash. Aún así quería seguir acelerando, ver a qué tanto podía llegar, cuando se acabó el tiempo de la Fusión y Twillight cayó al vació.
—¡AUXILIOOOOOOO! — gritó ella.
Rainbow Dash se encontraba desconcertada el principio, pero reaccionó rápido y fue a salvar a su compañera.
—Twillight, ¿estás bien? — preguntó atrapándola a dos metros de estrellarse contra el suelo.
—Sí, sí, gracias. Oye Rainbow Dash, la próxima que quieras volar, ¡HAZLO SIENDO SÓLO TÚ! CASI ME MATAS.
—Oye Twillight, tú tienes la mitad de la culpa de todo lo que hacemos, deja de culparme por todo.
—Sí pero...
—Basta — pidió Gohan. — Creo que lo más prudente sería dejarlas descansar un momento antes de volver a probar la fusión. De momento es el momento de entrenar con las niñas. Vamos, Cutie Mark Crussaders.
Las niñas intercambiaron comentarios de emoción y se elevaron tras sus maestros, para comenzar a luchar. Desde abajo las mayores observaban la feroz lucha, relajándose con un poco de té. Pinke por su parte comió otro cupcake y sacó dos banderines con los que se puso a brincar y a dar ánimos a los peleadores cada vez que caían. La niñas cayeron varias veces, pero para sorpresa de todas, también Gohan y Videl. Era evidente que se hacían más y más fuertes con el duro entrenamiento que recibían.
Finalmente cayó la noche, tras aquella pelea que duró bastante más que sus peleas comunes y una fusión que sí estuvo bien hecha. El problema fue que Rainbow Sparkle se puso a presumir y a fastidiar a todos con su habilidad tanto en vuelo como en magia. Por su parte las niñas admiraban la capacidad de la alicornio, que feliz recibía los elogios y hacía aparecer geniales fuegos artificiales cada vez que lograba hacer una proeza. Pero la fusión terminó y ahora era el momento de descansar tras un campamento nada común. Applejack se sentía algo dejada de lado, pero al menos Apple Bloom, Sweetie Bell y Scootaloo la pasaban bien con su nuevo maestro y eso era lo importante.
—Pero en serio, ustedes dos se pasan de molestas cuando se fusionan — dijo Rarity. — Cambiar mi melena a rojo, luego a verde y luego despeinarme... ¿en qué demonios pensaban?
—Y asustaron a todos los animalitos de por aquí — reprendió Fluttershy.
—Yo estoy feliz con mi barba y bigote — dijo Pinkie Pie admirando su peinado dado por la magia de Rainbow Sparkle.
—Sí bueno, díganselo a Rainbow Dash. — De defendió Twillight.
Raibow iba a responder cuando Videl interrumpió.
—No es culpa de nadie. La fusión amplifica todo. Desde lo positivo como lo es un gran manejo de la magia o del vuelo, hasta lo negativo como la tendencia a presumir por cada tontería. Imagino que también Rainbow Sparkle ha de tener una lealtad increíble, pues ese es el elemento de Rainbow Dash.
Rainbow Dash agradeció el comentario y la discusión no pasó a más. Entonces la pegaso cian hizo una macabra mueca.
—Ya que estamos aquí... ¿alguien desea escuchar mi historia del espectro que ronda por estos bosques?
Fluttershy saltó sobre los cascos de Pinkie, que la abrazó con ternura mientras las Crussaders se abrazaban asustadas. Entonces comenzó. Gohan y Videl escuchaban interesados, pero al final la historia no fue tan terrible, aunque a las niñas parecía haberlas asustados.
—¿Qué haremos si el poni avejentado se aparece preguntando por su herradura? — preguntó Scootaloo con un hilo de voz.
Gohan la animó
—No te preocupes, Scootaloo. Si se te aparece, únicamente le lanzas un Kame-Hame-Ha y el que se asuste será él.
Las pequeñas se animaron. Rainbow gruñó decepcionada.
—Gracias por aguarme la fiesta. ¿Alguien tiene una historia mejor que sí asuste?
—Yo tengo una — dijo Videl sonriendo.
Todos se acercaron a ella.
—Hace mucho tiempo, la galaxia era protegida por cinco poderoso dioses llamados los Supremos Kaio-Sama. Pero un día un malvado mago llamado Bibidi creó a un monstruo llamado Majin Bu, un ser sin la capacidad de razonar y cuyo único deseo era la muerte y destrucción de todo el universo... Los cinco supremos Kaio-Sama lucharon inútilmente contra Majin-Bu, tratando detenerlo pero él los exterminó a todos con una facilidad increíble. Sólo había una oportunidad y era que el mago, que no podía controlar a su propio monstruo, lo encerraba en un huevecillo cada vez que terminaba un trabajo. Tras encerrarlo, el Supremo Kaio-Sama eliminó a Bibidi, pero jamás se atrevió a tocar el huevecillo; pues el más mínimo movimiento podría hacer que el monstruo volviera a nacer. Y dicen que aún Majin Bu espera a ser despertado, para acabar con lo que había comenzado y exterminar la vida en el universo entero.
Todas se quedaron en silencio con el relato, algo extraño pero era uno bueno. Gohan se rascó la cabeza confundido.
—Pero Videl, creía que ya habíamos derrotado a Majin Bu — dijo inocentemente.
Se hizo un silencio expectante mientras Videl se llevaba su casco a su rostro en señal de exasperación.
—Un minuto — dijo Fluttershy. —¿Me están diciendo que esa cosa fue real?
Gohan asintió.
—Fue muy difícil, esa fue nuestra última pelea grande. Luego de eso nos hemos dedicado a luchar contra el crimen solamente.
Tras unos cuantos comentarios de incredulidad, mejor cada quien se fue a acostar.
Gohan y Videl se quedaron solos junto al fuego. El joven parecía deprimido.
—¿Estás bien? — preguntó su novia.
—Más o menos Videl. Me es muy agradable estar con ellas, son grandes amigas; y también con las pequeñas; pero me siento... siento que quiero volver a casa lo más pronto posible y abrazar a mamá, a Goten y...
—Te entiendo. Yo extraño a mi papá, por muy molesto que sea pero hace falta.
Los dos suspiraron y miraron hacia el cielo estrellado de Equestria preguntándose cuándo podrían regresar a su hogar.
El campamento pasó rápidamente con las niñas entrenando junto a Gohan y Videl; al igual que Twillight y Rainbow Dash que habían aprendido a dominar los hechizos más poderoso jamás creados con el poder combinado de Rainbow Sparkle. Finalmente regresaron a Ponyville para volver a sus rutinas.
En Sweet Apple Acres, Spike los esperaba muy excitado.
—¡Twillight, todas, finalmente han vuelto! — gritó emocionado el dragón. — ¡Tengo increíbles noticias!
—¿Qué sucede, Spike? — preguntó Twillight ladeando la cabeza.
Spike le pasó la carta enviada por Celestia. Twillight la leyó por completo y luego se sumió en un profundo silencio.
—¿Y bien, cariño, de qué se trata? — preguntó Rarity.
Twillight sonrió tristemente.
—Es que... parece que la Princesa finalmente ha averiguado cómo enviar a Gohan y Videl de vuelta a su hogar y solicitan que vayamos a Canterlot de inmediato.
El silencio fue grande, nadie sabía cómo reaccionar.
Sí, bueno, este cap fue más de relleno y de acción lenta; pero no teman. Prometo que dentro de muy poco vendrá lo bueno. De momento sólo puedo decir:
Chao; nos leemos!
