¡¡¡Holaaa!!! Aquí vuelvo con otro capítulo. Espero realmente que lo disfruten yyy… eso xD ¡Los veo abajo!

Capítulo Once: El Festival de Primavera

Las tres semanas pasaron a una velocidad alarmante y, antes de que se dieran cuenta, ya solo quedaban dos días para el tan ansiado festival de primavera.

Nuestros personajes no solo estaban ocupadísimos con la obra de teatro, la cual llegó incluso a necesitar horas extra de ensayo. Además debían preocuparse del stand propio de su curso. Ese año les había tocado el puesto de los aperitivos y todos los alumnos debían realizar un turno. Después de varias discusiones, acordaron que en el turno de Relena la acompañarían Heero y Trowa.

Pero el preparar aperitivos no tenía ninguna importancia. Todos estaban metidos de lleno en la obra. Hilde se la pasaba de acá para allá corrigiendo cosas y dando sugerencias, aunque de repente se le agotaba la paciencia.

-¡¡¡No, no NOO!!! Himori, aunque estés obligando a tu hija a casarse contra su voluntad, no puedes ser tan agresivo. Y tú Katsumoto, ¡DÉJATE MATAR DE UNA MALDITA VEZ! Eres el villano, no puedes ganar.

Mientras Mari, como guionista, hacía lo posible para que todos tuvieran diálogos fáciles de recordar, pero no había contado con las posibles dificultades.

-Mira, lo único que debes decir es "Mi pequeña, el verte tan infeliz me parte el corazón, pero debes acatar lo que dice tu padre". ¿Lo entiendes?

-¿No puedo simplemente decir "Lo siento, tienes que casarte"?

-Mmm… no.

Wufei y Quatre fueron los que mejor lo pasaron, ya que su especialidad era manejar la tecnología y ser técnicos no presentaba ningún problema, excepto algunas quejas por algunos aparatos que resultaban ser, en opinión de Wufei, obsoletos.

Para Trowa las cosas eran un poco más difíciles. Como habían ido surgiendo más personajes, al final sólo quedaron él y Midi como escenógrafos. En un principio, el silencio era tan incómodo y tenso que las clases apenas sí eran soportables. Pero con el paso de los días (y porque, sencillamente, estaban contra el tiempo) Midi comenzó a pedirle su opinión acerca del tipo de pintura que debía usar o si el panel estaba en buen estado o no.

-¿No crees que para la escena de Heero y Lena, esa en la que se encuentran de noche en el jardín, podríamos usar los árboles móviles que tenemos guardados? Tendría un mejor efecto que si está todo pintado- sugería Midi observando la escena con ojo crítico.

-Puede ser. ¿Qué crees, candelabros o una araña de cristal para la boda?

-Mmm… la araña. Es más pomposa.

-Tienes razón.

Duo y Heero vivieron sus primeros momentos artísticos de diferentes maneras. Duo estaba en su elemento. Aunque hubiera preferido un personaje más cómico, desempeñaba su papel con desenvoltura y en ningún momento recibió ninguna reprimenda de Hilde (N/A: aunque a mí se me hace que no lo reta por otra cosa…).

A Heero le costaba un poco más. El representar a un héroe romántico no era su especialidad, que digamos. Muchas de las cosas que debía decirle a Relena las encontraba cursis y se moría de vergüenza al pronunciarlas. Aunque también tenía sus cosas buenas. Relena y él debían abrazarse cada vez que estaban juntos en una misma escena y ella no paraba de decirle cuanto lo amaba. El escucharlo, aunque fuera una actuación, lo llenaba de una alegría que no podía comprender.

Pero aunque era maravilloso abrazarla y escuchar sus declaraciones, no estaba del todo preparado para lo que se venía.

-¿Besarnos?- exclamaron los dos a una sonriente Hilde.

-Sip, Mari añadió unas líneas hermosas y es impensable no aceptarlas- Hilde caminó hacia el centro del escenario con las manos juntas y los ojos brillantes- La noche antes de la boda, cuando Kathryn y Edward deben despedirse para siempre, él le declara su amor nuevamente y jura que volverá por ella para que puedan ser felices. Justo entonces, coge dulcemente su rostro y la besa. ¿No es maravilloso?

Heero y Relena se miraron para luego desviar la vista, ambos totalmente sonrojados. ¿Besarse? ¿Es que Mari se había vuelto loca? ¿Y en público?

-De ninguna manera- dijeron nuevamente al unísono.

-¿Cómo es eso? ¿Oí una negativa?- preguntó Amy, apareciendo de la nada gracias a sus sensores de profe metiche- ¿Qué ocurre?

-Es la escena nueva, Amy- contestó Hilde haciendo pucheros- Relena y Heero no quieren besarse.

-¿Y por qué no? Chicos, esto es por el bien de la obra, no me vengan con rollos de castidad que no se los compro.

-Pero, Amy…- empezó Relena, tratando de hacerla cambiar de opinión.

-¡Sin peros! ¡Esta es nuestra gran oportunidad para que tomen el teatro en serio y no lo dejaré pasar.

-Pero no puede- trató de decir Heero.

-¡CLARO QUE PUEDO Y LO HARÉ! ¡VAN A BESARSE O ME COMERÉ SUS SESOS SI NO LO HACEN!- gritó una Amy gigante, amenazando con el puño a Heero y Relena, quienes la miraron con temor antes de asentir.

-Me alegro que hayan entendido- continuó Amy, nuevamente sonriente y se alejó dando saltitos (N/A: me salió bipolar la tipa o.o)

-Muy bien, ahora que estamos todos de acuerdo, tomen sus guiones y practiquen la escena- dijo Hilde, tendiéndoles los libretos.

-¿Qué? ¿Ahora?

-Pues claro. No me voy a arriesgar a que se queden paralizados en medio de la obra con las caras a un cm. de distancia. No, no, esto debe practicarse.

-Esto hay que verlo- murmuró Duo maliciosamente.

Y tenía razón. Todos, absolutamente TODOS interrumpieron sus deberes para ver como Heero y Relena tomaban sus posiciones con los rostros al rojo vivo. Heero leyó su diálogo y casi le da un síncope al leer lo que tenía que hacer. Eso requeriría todos sus años de entrenamiento, estaba a punto de enfrentar la misión más peligrosa de su vida y, para rematar, a la vista de todos.

-Yyy… ¡ACCIÓN!- exclamó Hilde.

-Mi querido Edward- comenzó Relena, sonrojada al extremo y apenas sí miró a Heero a los ojos- ya es suficiente. No podemos seguir torturándonos con esto. Mañana me casaré y, si volvemos a vernos, mi esposo te matará. Prefiero vivir toda una vida infelizmente casada que vivirla de la misma manera sabiendo que moriste por mi culpa. Te lo suplico, ya es hora de despedirnos.

Relena sabía que no había sido su mejor representación. Había hablado muy despacio, casi ni se había movido y no miró a Heero ni una sola vez. Pero le importaba bien poco. El saber que Heero estaba a segundos de besarla hacía que su estómago se pusiera al revés. Un poco más y empezaría a temblar.

-Nunca- murmuró Heero. También él estaba nervioso- Kathryn, puedes pedirme mil cosas, pero eso es lo único que jamás cumpliré. Prefiero morir mañana que pasar el resto de mi vida sin ti. – dicho eso, Heero tomó sus manos. Gracias a Dios, no le temblaron- Te amo, y no me cansaré de repetírtelo. Juro que hallaré la forma de impedir tu boda, nada logrará separarme de ti. ¿Comprendes? Nada.

Era el momento. Todo el salón permaneció un silencio expectante, Hilde arrugaba el guión entre sus manos sin notarlo. A su lado estaba Amy, con las manos juntas y el rostro embelesado, inclinándose hacia adelante inconscientemente. Tras bambalinas, el resto de los pilotos y las chicas miraban la escena con la boca abierta.

Heero soltó las manos de Relena para tomar su barbilla y alzar su rostro. No pudo evitar pensar que estaba hermosa, toda sonrojada y con los ojos brillantes. Por su parte, ella estaba tan nerviosa que creía que se pondría a gritar de un momento a otro. También el estaba sonrojado y tenía una expresión seria y determinada.

Heero bajó el rostro mientras ella cerraba los ojos. Más cerca, más…..

-¡¡COOORTEEN!!- exclamó Amy.

Todos, incluyendo a Heero, cayeron patas pa`arriba xD

-Estuvo bonito, chicos, pero le falta chispa- exclamó Amy como si nada, como si no hubiera interrumpido ningún momento histórico ni nada parecido- Relena, debes parecer más ansiosa, es Edward quien te besa, el apuesto y gallardo Edward, no ese asqueroso de tu prometido, sin ofender Katsumoto- dijo sonriéndole al aludido quien la miró con rencor- Muéstrate más deseosa. Y tú, Heero, vas bien, muy bien, pero sé un poco más pasional.

-¿Pasional?- preguntó él como si esa palabra no existiera en su vocabulario. A sus espaldas, Duo se rió.

-Sí, sí, pasional. Abrázala, acaricia su pelo, qué sé yo. Las cosas que hacen ustedes los jóvenes. De nuevo, desde que empieza el beso. ¡Acción!

Heero suspiró antes de encarar a Relena nuevamente y volver a tomarle el mentón. Ella, tratando de hacer el papel de "deseosa" se inclinó, apoyando las manos sobre su pecho y cerró los ojos. Heero se detuvo, medio paralizado al verla apoyada sobre él, con la boca fruncida y los ojos cerrados. Tratando de salir lo más rápido posible, bajó la cabeza y capturó sus labios con los propios.

Una exclamación ahogada se oyó por todo el salón. Los pilotos y las chicas lo miraban ahora con la boca hasta el suelo.

-¡¡COOORTEEN!!- exclamó Amy nuevamente.

Heero alzó la cabeza rápidamente. Relena se quedó donde estaba, abriendo lentamente los ojos, con la cara ya fucsia. Ninguno se atrevió a mirar al otro, solamente dirigieron su atención a su profesora.

-¿Y ahora qué?

-No me gustó- contestó Amy, amurrada. Los demás la miraron con cara de what?? Pero ella no hizo caso- ¡Heerooo, te dije que fueras más pasional!- exclamó con voz de niña chica con pataleta- ¡De nuevo!

Ahora las caras de lelos ni se las podían. Relena volvió a mirar a Heero, atónita. No lo haría de nuevo ¿cierto? ¿¿CIERTO??

Heero puso los ojos en blanco y volvió a coger su rostro.

-"Oh, mierda. Sí va a hacerlo de nuevo"

Esta vez no se anduvo con tantos preámbulos. La besó antes de que se pudiera dar cuenta. Ni siquiera le dio tiempo para cerrar los ojos y parecer "deseosa". Inmediatamente, sintió su mano en su cintura y la otra en su cabeza, acariciándola lentamente. Le pareció que iba a estallar en llamas.

-¡¡Corte, corte!!

-¿OTRA VEZ?- exclamaron todos.

-¡Todavía no me gusta!- dijo Amy agitando los brazos- Tienen que hacerlo todo: Pasional y deseosa, todo. Y Heero, dale tiempo, no te le eches encima.

A Heero le apareció un tic en la ceja antes de volverse a Relena por cuarta vez. Ya ni siquiera estaba sonrojado. Y a decir verdad, ella tampoco. El besarse por tres veces seguidas frente a toda una clase y una profe exigente y criticona le quitaba todo el romanticismo a la escena.

Se miraron a los ojos antes de empezar. Ya no se sentían avergonzados, sólo querían hacerlo bien de una vez y acordaron hacerlo todo perfectamente.

Heero tomó el mentón de Relena y se agachó. Ella volvió a apoyarse en su pecho y se inclinó con los ojos cerrados. Por tercera vez en menos de cinco minutos, Heero y Relena se besaron. Él soltó su rostro para abrazarla y acariciar su cabello con lo que se suponía era ternura mientras ella le rodeaba el cuello con los brazos. Tras unos segundos, se separaron y, sin siquiera mirarse, observaron a Amy para ver si por fin habían tenido su aprobación.

-¡¡Maravilloso, muchachos!!- exclamó la profesora con lagrimitas en los ojos- Realmente, no sé cómo lo hacen.

Los alumnos se miraron entre sí con gotanics. Ese día, su profesora estaba más loca de lo habitual.

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-¿Cómo estuvo el ensayo, chicos?- preguntó Milliardo a la hora de la cena.

Nadie respondió. ¿Qué podían decirle? ¿Sí, Milliardo, estuvo muy bien con la excepción de que Heero y Relena tuvieron que repetir tres veces la escena del beso para que la profesora se diera por satisfecha? Sería como firmar una sentencia de muerte.

-Estuvo bien- respondió Relena con la mirada fija en su plato.

-¿De qué trata la obra, querida?- preguntó Noin- Aún no me han contado nada, salvo que tu y Heero son los protagonistas.

-Pues- comenzó Relena titubeante mientras se llevaba el tenedor a la boca para ganar tiempo- se trata de una joven que está obligada a casarse. Ella está enamorada de otro hombre y… eso. La obra es básicamente los conflictos que pasan para impedir la boda.

-Parece interesante. Y aparte de Heero ¿Alguno de uds actuará?

-El gran Shinigami debutará también en la obra. Soy el amigo de Heero que lo ayuda al final a impedir la boda.

-¿Heero y Duo actuando? No me lo pierdo- masculló Zechs.

Relena se atragantó y comenzó a toser. Quatre, que estaba a su lado, le dio palmaditas en la espalda con carita de susto.

-¿Está bien srta. Relena? ¿Necesita un vaso de agua?- le acercó su vaso para que pudiera beber.

-¿Vas… vas a ir a ver la obra, hermano?- preguntó medio afónica y con una expresión de terror.

-Claro que sí. No puedo perderme esta oportunidad. Quién sabe, puedes hacerlo fatal y me reiré durante décadas- contestó Milliardo con una sonrisita.

-¡No puedes!

-Por supuesto que puedo. De hecho, ya reservé asientos en la primera fila y llevaré la cámara para registrarlo todo- ahora su hermano la miraba con una sonrisa maquiavélica- ¿Por qué? ¿Hay algo que no quieres que vea?

Relena bajó la mirada y negó con la cabeza. Frente a ella, Heero meditaba seriamente si sería seguro para él besar a una chica frente a su celoso, posesivo y ultramega fastidioso hermano, que aparte era su jefe y, no menos importante, tenía siempre una bonita pistola bajo la manga.

-"No, no lo es- suspiró y luego se persignó- Que el cielo me proteja"

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Finalmente, llegó el tan esperado Festival de Primavera.

Toda la escuela estaba decorada tal como indicaba el nombre. Las guirnaldas de flores colgaban por doquier y los puestos estaban llenos de color.

Se habían cerrado las aulas y la piscina, pero el resto de la escuela estaba a libre disposición de los visitantes. Cada curso tenía una obligación. Los más pequeños se encargaron de los juegos (desde la mansión del terror hasta tirar peluches con pelotas) mientras los mayores, de la comida.

Relena y Midi, con unos bonitos delantales blancos con la insignia de la escuela, atendían muy sonrientes a los clientes.

-Buenas tardes, bienvenidos al puesto de aperitivos del Festival. ¿Qué desean para beber?

Detrás de ellas, Heero y Trowa preparaban las bebidas. O mejor dicho, lo intentaban.

-¿Qué es esto?- preguntó Trowa observando un recipiente plateado vacío.

-Es la coctelera, se supone que ahí debes mezclar los licores- susurró Midi. Luego con voz normal se dirigió a otro cliente- ¿Una margarita? Enseguida.

Heero oyó el pedido y vio los ingredientes que se supone que llevaba la tal margarita. Los juntó todos en la coctelera, los batió y sirvió en un vaso de plástico.

-Dios Santísimo- suspiró Relena- Midi, Trowa, encárguense de los pedidos.

Tomó el vaso de plástico y botó su contenido. Luego se volvió hacia Heero e hizo ella el trago, enseñándole la debida forma de hacerlo.

-No debes echar la sal en la coctelera. Solo debes ponerla en el borde del vaso. De un vaso de vidrio, por favor. El resto lo mezclas, pero con hielo.

Heero observó atentamente. Su única aportación fue agregarle una rodaja de limón al vaso.

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Mientras tanto, Hilde y Duo estaban de lo más entretenidos tirándoles pelotas a los peluches. Duo ganó tantas veces que le dieron un enorme oso morado de premio, con tal que no siguiera jugando.

-¡Nadie puede vencer a Shinigami, poderoso lanzador de pelotas!- exclamó sosteniendo el peluche en pose de trinufo. Cuando se volvió hacia Hilde, esta tenía unos ojitos de cachorro abandonado y hacia pucheros.

-¿Qué? Oooh, está bien- gruñó Duo antes de entregarle el oso gigantesco a Hilde.

-¡Síiii!

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-No entiendo porque me dejaron contigo, mujer- gruñó Wufei caminando detrás de Iyomi.

-Nadie te pidió que me acompañaras. Tú comenzaste a seguirme- le tiró ella de vuelta.

-Esto es aburrido- rezongó Wufei- Esta cosa de festival está llena de eventos. Deberíamos hacer algo.

-¿Te parece eso?- preguntó Iyomi señalando una pequeña tienda. Esta tenía un gran cartel colgando en la entrada con la inscripción "Madame Celsa, poderosa vidente y lectora de tarot. Entre y conozca lo que le depara el futuro".

De puros aburridos entraron. Dentro hacía un calor asfixiante y el olor a incienso era tan fuerte que mareaba. Madame Celsa, una mujer gorda con un pañuelo rosa fuerte en la cabeza y un vestido morado y con vuelos, se sentaba en un rincón oscuro frente a una mesa. En ella había cartas, una bola de cristal, runas y un paquete de goma de mascar.

-Siéntense y conozcan su futuro, mis queridos- susurró la señora con un tono que trataba de ser misterioso. Wufei e Iyomi se sentaron con las mismas caras de aburrimiento.

Madame Celsa comenzó con su magia. Tiró runas, sacó cartas y observó su bola de cristal, gesticulando bastante. Finalmente, los miró.

-Mis queridos, no les espera un futuro grato- anunció con voz depresiva- Tú- señaló a Wufei- tu novia te volverá loco y despertará sentimientos que jamás sentiste antes. También sufrirás una gran enfermedad, algo que tiene que ver con tu temor a las alturas. Y tú- siguió con Iyomi- no aguantarás ni un segundo más al lado de este sujeto. Agarrarás a tus hijos y te irás del país. Las cartas son firmes en eso. ¿Alguna pregunta?

-Sí- contestó Iyomi- ¿Para qué es la goma de mascar?

-…….. Eso….. no creo que sea de tu incumbencia, querida.

-Bueno, yo solo preguntaba. En todo caso, da igual tener problemas de mal aliento.

Dicho eso, se levantó y se fue. Wufei se fue tras ella, dejando a Madame Celsa con la palabra en la boca.

-Un novio e hijos ¿eh?- preguntó Iyomi con tono de burla.

-Dimelo a mí. Soy piloto y con miedo a las alturas- respondió Wufei con sorna.

Ambos sonrieron y les recomendaron a una emocionada pareja que estaba en la entrada que la gran Madame Celsa era todo un fracaso.

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Quatre y Mari saboreaban felizmente sus conos de helado mientras miraban cada puesto y juego del festival. Ambos aplaudieron con entusiasmo a la banda que tocaba en vivo, ambos rechazaron vergonzosamente la invitación al karaoke y ambos temblaron de miedo cuando se detuvieron frente a la mansión del terror (N/A: wow, son la pareja ideal)

-¿Qué dice, señorita Mari? ¿Lo intentamos?

-E… Está bien.

Se formaron y esperaron su turno para entrar. La mansión del terror era el juego más solicitado, se veía en la cantidad impresionante de gente que había en la fila.

Cuando por fin les tocó, entraron a través de unas cortinas negras a una estancia oscura iluminada con velas. De pronto, se escuchó un jadeo (N/A: como el de Kayako de "el grito" ok? xD) que les puso el cabello de punta. Unos extraños ruidos les llegaron desde atrás. Al volverse, vieron como una mujer de pelo largo y negro se les acercaba dando contorsiones y jadeando.

-¡¡¡WAAAA!!!!

Echaron a correr solo para toparse con Jason, quien sostenía una motosierra y empezó a perseguirlos.

-¡¡¡¡¡WAAAAAA!!!!!

Siguieron corriendo para toparse con una niña rubia que peinaba una cabeza. La niña levantó la mirada para verlos. No tenía ojos y ríos de sangre le corrían por las mejillas (N/A: que sata O.o lo siento si hay alguien sensible leyendo esto, pero es la mansión del terror xD)

-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡WAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!

Ahora iban a toda máquina. Cuando por fin se distinguía la salida, arañas, ratones y murciélagos les cayeron del techo. Justo antes de salir, un tipo decapitado sostenía su propia cabeza sonriente y les decía adiós.

-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡WAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Quatre y Mari salieron corriendo como almas que las lleva el diablo. Pasaron frente a una pareja, que los miró con desconcierto.

-Parece que la casa del terror está bien buena. ¿Quieres entrar?- le preguntó la mujer a su pareja.

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En el puesto de aperitivos, Relena, Midi, Trowa y Heero miraban muy sorprendidos la escena frente a ellos. Duo lucía muy orgulloso de sí mismo, con el brazo alrededor de los hombros de una sonriente Hilde, que sostenía un oso del tamaño de un rottweiler. Quatre y Mari contaban entre sollozos una horrible experiencia y que los habían perseguido para asesinarlos. Casi al mismo tiempo, Iyomi se reía de una tal Madame Celsa, quien al parecer era una farsante de primera.

-¿Puedes creer que me dijo que tendría problemas con mi novio y mis hijos? ¡Qué locura!

-Y luego lancé la bola definitiva, la que me daría la victoria.

-¡¡¡Y luego encendió una motosierra!!!

-Miedo a las alturas. Ya quisiera ella que yo tuviera miedo a las alturas.

-¡¡¡Y no tenía ojos!!!

-Es hermoso mi oso, ¿cierto? ¡Te llamaré Larry!

-¿Cómo pueden contratar a alguien así?

-¡¡¡Y la cabeza sonreía!!!

-Parece- dijo Relena mirando a Heero- que el festival de primavera está siendo un éxito.

-Eso parece- respondió él.

Antes de que los demás pudieran seguir, Amy llegó exhausta. Al parecer hacía rato que andaba tras ellos.

-¡¿Dónde diablos estaban?! La obra empezará en media hora. ¡Apresúrense!

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¡¡Hola, hola, hola!! ¿Pueden creer que escribí todo este capítulo en solo una noche? Debió ser porque hace días que ando con ganas de escribir y recién hoy pude sentarme a hacerlo.

¿Qué les pareció? Me basé en las kermeses de mi colegio, aunque ya me gustaría que la casa del terror fuera tan buena. ¿Y qué tal el ensayo del beso? Algo frustrante, me parece xD

Seguiré pronto esta historia, aprovechando los pocos días que me quedan de vacaciones. En el siguiente capítulo, si no fallan mis cálculos, habrá una obra y algo más de acción.

Les doy las gracias a todos los que me dieron ánimos con toda esta cosa del robo. Estoy recuperando algunas cosas, gracias a mis amigos, pero sus mensajes fueron de mucha ayuda. Muchas, muchas muchísimas gracias!!!

Y ya no los aburro más, solo les pido lo de siempre: REVIEWS!!

Mata ne!!