Disclaimer: Ni como entrenar a tu dragón ni el origen de los guardianes me pertenecen.

Advertencia: Muerte de personajes, posible LEMMON, sufrimiento de personajes. Si no quieres leer no leas.

Capítulo 12 Final 1

—Son ciento cincuenta, señora —un repartidor de pizza estaba haciendo una entrega en una casa cercana, y apenas ver la moto, Jack ni lo dudo y ya estaba arrancando— hey, regrese ladrón! Se lleva mi moto! Ladrón! —Jack se alejó pisando el acelerador a fondo, y tras el voló una salvaje estela de queso y peperoni.

—Suéltenme! Auxilio, alguien ayúdeme! Haagg! Quien sea, ayúdeme! POR FAVOR!

—Jajajaja! Ahora sí que me vas a divertir —el grupo de pandilleros se había llevado a Hipo a una bodega abandonada, y el ambiente era oscuro y húmedo—, Hipo! No sabes cuánto tiempo he deseado hacerte esto!

—HAAaagg! NO, POR FAVOR! Snif... AUXILIO!

—Mírelo, jefe, ni lo ha golpeado y ya está chillando del susto! Jajaja! Tenga cuidado o meara la ropa!

—Cállate, basura, y sostenlo... jejeje... Hipo, Hipo, Hipo...

—No, NO! NOOooo! —sosteniendo a Hipo entre todos, Dagur logró quitarle los pantalones y calzoncillos.

—Haaa! Pero qué es esto? —preguntó entre risas— Hipo, ya has estado divirtiéndote, he? Jajajaja! Quien lo iba a pensar de ti —el ano de Hipo estaba más abierto de lo que Dagur esperaba, y es que apenas abrirle las nalgas supo con verlo que ya no era virgen.

— ¡Por favor, déjame ir, Dagur! ¡No quiero hacer esto! ¡Suéltame, déjame! ¡Por favor!

—JAJAJAJA! EN TUS SUEÑOS, HIPO! DE AQUÍ NO TE VAS SIN UN BUEN SERVICIO!

Fuera de la bodega, Jack al fin llegaba; Detuvo la moto de forma casi acecina y entró a la bodega corriendo lleno de miedo y furia.- Al estar ahí no tardo en ver a la pandilla y a Hipo, y sintió de inmediato un duro golpe en el corazón.- Dagur estaba violando a Hipo y el chico gritaba y lloraba pidiendo ayuda.

—MALDITOS! —gritó corriendo hacia ellos, y ni tiempo tuvieron de reaccionar; Jack levantó a Dagur de un jalón y lo precipitó de un puñetazo hasta el otro lado de la pared; medio noqueó a los otros y aprovechó para ayudar a Hipo a incorporarse— ¡Corre, Hipo! ¡Sal y ponte a salvo!

—Snif! Jack!

—CORRE! APURATE! Hagg! —uno de los chicos se levantó y golpeó a Jack, luego los demás se le abalanzaron y comenzó la pelea.- Hipo apenas alcanzó a reaccionar y salió de ahí con el corazón latiéndole a toda velocidad— me las pagaran por haberlo lastimado! DESGRACIADOS!

—Snif, snif... —afuera, al pasar el área cercada de la bodega, y apenas habiéndose terminado de acomodar los pantalones, Hipo cruzó la calle sin ninguna precaución; en un momento se detuvo en seco mirando a un lado suyo y sus pupilas se dilataron del susto.

—Malditos, tomen esto! —Jack estaba por golpear a otro de los matones cuando el sonido de un choque lo detuvo todo— Ho, no... Hipo... HIPO! Hagg! —otro de los chicos aprovechó para tirar a Jack al suelo.

—Vámonos, jefe, vámonos! Vendrá la policía! —Jack tomó sus fuerzas en cuanto estuvo en tierra firme; los matones escaparon por un lado y el salió corriendo por la entrada.

En el sitio del accidente, el conductor salió con paso lento como no creyendo lo que estaba pasando, había una multitud de gente reuniéndose alrededor y a ninguno se le ocurría sacar sus celulares y llamar por ayuda.

—Hipo! Hipo! Déjenme pasar! —En efecto, al lograr cruzar entre la multitud de personas, Jack descubrió que a quien habían atropellado, era a Hipo— Dios... no puede ser... snif... HIPO! —el chico se arrodillo a coger en brazos a su compañero— Hipo, háblame! Responde me, Hipo! Tienes que estar bien! DIME ALGO! LO QUE SEA!

—Haagg... haa...

—Hipo! Estas vivo, Hipo... snif...

—Qué me... paso...? dónde estoy...?

—Estás conmigo, Hipo! Todo va a estar bien, solo resiste!

—no veo nada... que está pasando...? —Jack sintió un susto aun mayor al oír eso, quería decir que Hipo ni sabía de su presencia, y al ver que la hemorragia del chico se incrementaba perdió el control total de sus nervios.

— ¡Que alguien llame a una ambulancia! —Jack miró a la gente cerca suyo, y todos estaban como idos— ¡Por favor, alguien llame a un médico! ¡ALGUIEN PIDA AYUDA! Snif... por favor...

—Yo... yo traigo un celular —exclamó uno y comenzó a marcar a urgencias.

—Hipo... snif... Hipo, tienes que resistir, dime que puedes verme... tienes que poder verme... snif...

—Snif... me duele... donde estoy, quien está ahí? todo esta oscuro... —todo lo que Hipo percibía era que alguien lo estaba tocando, y tenía miedo.

—Hipo! Aquí estoy! Soy yo, Jack Frost! El Jack que te quiere, el estúpido Jack que te dijo que corrieras! Snif... Hipo, no puedes dejarme... —sin saber que más hacer, Jack acercó a Hipo y le dio un beso en los labios.

—Hagg... Ja-Jack, eres tú...?

—Hipo!

—No puedo verte, snif... tengo mucho miedo, Jack... snif! El dolor! Snif!

—Hipo... —Jack, viendo que Hipo lo reconoció con ese beso, volvió a besarlo una vez, y otra vez, y otra.

—Jeje... snif... eres tú, que bueno... snif, snif... no quiero morir! Snif!

—Hipo, por Dios, escúchame, tan solo una palabra! Snif...

—Jack...?

—Hipo...? me escuchaste...?

—Jack...? —los ánimos de Jack se desplomaron una vez más— snif... no me sueltes, Jack, por favor... snif... no me sueltes!

— ¡No lo haré, Hipo, no lo haré! ¡Solo no te mueras por favor! ¡¿Dónde demonios esta esa ambulancia? ¡Mi novio se está muriendo! Ha! —de repente se escuchaba la ruidosa sirena del equipo médico acercándose, en unos segundos estarían ahí— son ellos... ¡Hipo, ya van a ayudarte, resiste! ¡Por favor, resiste! —Jack abrazaba a Hipo más y más cerca de él.

— ¡No me sueltes, por favor, Jack! ¡Tengo miedo, no me sueltes, snif! —Hipo no decía otra cosa, parecía no sentir lo fuerte que su novio lo tenía aferrado, y así Jack comprendió lo que sucedía...

—Hipo... —llorando, incrédulo, sabiendo la verdad, Jack tomó a Hipo de su mano lastimada, y la apretó con gran fuerza hasta que temió romperle los huesos.

—Snif... gracias, Jack... gracias...

—Snif... nooo... ¿Hipo...? ¿Hipo, que pasa? Háblame... ¿Hipo...? snif... no te vayas... —Hipo permanecía inmóvil— Hipo, tienes que vivir, snif, tienes que vivir... —Jack abrió el suéter de Hipo y le tocó el pecho... no latía... — ¡NO, HIPO!

— ¡Traigan el equipo de resucitación! —De repente un paramédico estaba gritando al lado de Jack; la ambulancia había llegado, y los paramédicos le arrebataban a Hipo mismo donde estaba para darle auxilio— vamos, muchacho, reacciona —el hombre daba un choque y otro en el pecho de Hipo, y el pecho subía como si Hipo se contorsionara, pero no había señales de vida.

Jack veía todo suceder ante sus ojos, sin que él pudiera intervenir; su ser se había relajado a un punto que antes le era desconocido, parecía que nada era verdad, y a la vez, en su interior, sabía plenamente que lo era.

—Está muerto...


Dos días después.

—No puedo creerlo aun… que Hipo se fue… ! —Jack, Noah y su hijo, estaban frente a la lápida de Hipo— yo estaba ahí! fui a ayudarlo, y en lugar de eso, lo hice que se matara... snif...!

—No te culpes por lo que paso, Jack —le dijo Noah—, no podías evitarlo, tú no sabías que sucedería... Hipo debió estar muy asustado, era natural que no pensara en lo que hacía después de que lo violaron... ese día las cosas fueron muy duras para el...

—Lo dices tan fácil, snif... quisiera tener tú calma, al menos así, snif... si Hipo me estuviera viendo, no desearía decirme: No llores, Jack, no es tu culpa, no es tan malo... snif...! pero carajo, si es muy malo, Hipo!

—Cálmate, Hipo no habría querido que sufrieras así... me duele tanto como a ti...

—Papi...?

—Shhh, ya está bien, Torch, ya vamos a casa —él bebe había comenzado a decir sus primeras palabras— solo vamos a despedirnos de Hipo.

—Hiiivo?

—No, Hipo, mi amor... —Noah beso al bebe en sus mejillas— di adiós a tu tío Hipo.

—...Hiipo... —no dijo más.

—Ojalá Hipo lo hubiera escuchado hablar... —dijo Noah con gran pena— es triste pensar... que Torch nunca tendrá un recuerdo de Hipo... snif... hermanito...

— ¿Qué hicimos mal, Noah...? ¿Por qué se tuvo que morir...? no puede ser que yo tuviera que dejar que lo violaran para que lo regresaran vivo... ¡ni siquiera han podido encontrar a esos criminales! ¡Y parece que a nadie le importa...!

—Supongo que... nadie tiene la culpa de estas cosas... solo pasan... ese chico molestó a Hipo, él no acepto que lo acompañaras, yo tenía que atender a Torch... y quién nos iba a decir que esos matones irían al mismo lugar que él al mismo tiempo...? snif...

— ¿Es que todos teníamos que fallarle? Snif! ¡Y yo le prometí que no dejaría que nada malo le pasara! —Noah miró a Jack, y no tenía más palabras para tratar de consolarlo... ni aun las tenía para él.

—Toma... —Noah le extendió un objeto.

— ¿Qué... qué es...?

—Pienso que Hipo habría querido que lo tuvieras...

—Una foto... snif... —la foto eran de Jack e Hipo, estaba doblada y manchada de sangre— Es-spero que en el cielo nos recuerde... snif... por qué un ángel como él tiene que estar allá, y poder ver y... y oír... snif! Como siempre lo deseó... —Noah trago saliva al recordar las cosas crueles que alguna vez había dicho a Hipo sobre su sordera, y fue como si una fuerza invisible le oprimiera el pecho.- Apretó con su mano al hombro de Jack, y se despidió.

—Ya debo irme, Jack...

—Sí, todo mundo tiene prisa... snif... —Noah bajó la mirada, y poco a poco, se alejó— snif... Hipo, mí Hipo... —el cielo comenzó a oscurecerse y a llenarse de nubes negras, algunos truenos ya comenzaban a hacer su eco amenazante, y Jack aun así no se apuró a partir.

Una vez en su apartamento, Jack se encontraba solo, sentado en el sofá mientras fingía observar la tele, y aun no paraba de llorar.- El clima estaba horrendo, la tormenta llenó las calles de agua hasta subir a las aceras, las cloacas no se daban abasto y la lluvia caía tupida, cual gruesa cortina de gotas crasas; Jack escuchaba los relámpagos caer a lo lejos y el agua al resbalar por el cristal de su ventana.- Volteó a ver el panorama del exterior con el rostro marcado de trazas lamentables secas y frescas, se dirigió hacia la mesita cerca del ventanal, y miró largamente la foto de Hipo.- Sin aviso, la luz se fue.- La tele se apagó y la habitación quedó en la negrura, y a Jack no se le hacía tan drástico el cambio; tomó la foto en sus manos y sus lágrimas cayeron sobre ellas, mezclándose con la sangre y haciéndola ceder.

Pocos minutos después, Jack salió del edificio y miró al cielo; quedó empapado en un segundo, y no le temía ya a nada; se acercó torpemente a la pared del edificio sin dejar de mirar los nubarrones sobre su cabeza, y apenas sintió el concreto en su brazo y se dejó resbalar hasta tocar el suelo.

Lloraba, lloraba amargamente y la lluvia lo encubría en su dolor, seguía mirando al cielo ennegrecido y volvían a su mente los recuerdos de los días felices con Hipo, y el timbre dulce de su voz animándolo constantemente, diciéndole que las cosas serían buenas...

Aún tenía en la mano la foto de su Hipo, y la apretó con fuerza llevándosela al pecho; las mangas de la sudadera se le caían hasta los codos, el cuello se le colgaba pesadamente, y miraba entre su cabello como la foto se arrugaba en su puño.- Como lo lamentaba, porque quería creer en las palabras de Hipo y no podía.

En un momento sintió como si algo lo fuera a inflar por dentro hasta que explotara, sin poder expulsarlo.- Volvió a recordar a Hipo, y sus lágrimas se renovaron por ese pensamiento una última vez antes de decir la única palabra que tenía en la mente— Este mundo es una mierda...

FIN


"La felicidad no existe, es una mera ilusión nacida para que las personas sean incapaces de acostumbrarse al dolor llamado vida"


Notas del autor:

Bien es el primer final de mi fic espero les guste, y tenga me paciencia por favor porque la verdad los finales se me complican mucho y mas cuando no son tristes, así que por favor esperen me.