Nuevo capitulo de esta locura, muchas gracias por seguirme. Tienen una sorpresa (Por ser buenos lectores/as) después de mitad de capitulo :D.
Comenzando a entender.
-Entonces...-Defteros miraba a Kanon, quien no tenía drama de hacer muestra de su gran destreza en la cocina.
-Me vas a preguntar algo, del pasado, pero no sabes cómo empezar.-el otro ni le miro, mientras seguía picando sin problema unas judías.
-Sí.
-Lo que un hermano tiene, el otro no. Por eso lo quiere.
-¿Qué quiere decir eso?-le miro algo confundido, Kanon le observo de reojo dándole a entender una cosa.- ¿Es un acertijo?
-Tal vez...
-¿Otra pista menos complicada?
-Por qué no lo debates con tus camaradas...
-Digamos que no todos son una luz...-admitió Defteros, ignorante que Aspros espiaba la escena.- no te afectara en nada dar otra pista.
-Por una flor ha nacido, aunque no siempre es como lo digo.-Ahora era turno de Aspros de no entender de que hablaba Kanon.
-¿Podría ser otra pista?-el gemelo entro, miro a su hermano que se encogió de hombros y luego a Kanon.- Por favor.
-Tendrán que debatirlo con el resto...-comento Kanon, mientras comenzaba a cortar otra verdura.- si no es molestia, me gusta cocinar solo.
-¿No quieres que te copien la receta?-pregunto Defteros burlón, Kanon se dio vuelta y clavo la cuchilla en la mesada del medio.
-No, es que solo estando solo escucho a los que no se ven.-la mirada de Kanon les decía todo, las palabras iban muy en serio.
-¿Acaso crees en fantasmas?-el chico destrabo la cuchilla y apunto hacia Aspros.
-Aunque puede ser peligroso... Otra pista.-la mirada de Kanon se mostraba tan peligrosa como la hoja de la cuchilla- No siempre se ve, pero siempre está presente. Reina en el mundo, a pesar de no ser rey.-dejo la cuchilla en la mesada y se dirigió a la despensa a buscar vete a saber qué. Aspros toco el hombro de Defteros y salieron de la cocina, era muy claro que Kanon quería que le dejaran solo.
Habitación de Aspros.
-"Lo que un hermano tiene, el otro no. Por eso lo quiere."
-Pareciera que hablara de un capricho... o tal vez de una adulación entre hermanos...-comento Defteros, Aspros hizo una mueca- ¿Cuál era la otra pista?
-"Por una flor ha nacido, aunque no siempre es como lo digo"
-Ahí estoy en blanco.-Admitió el demonio.
-Igual...-Aspros se cruzó de brazos y observo a Defteros que estaba sentado en su cama- La última... esa me puso algo nervioso...-admitió, ante la mirada de su hermano comprendió que se sentían iguales.
-"No siempre se ve, pero siempre está presente."-el joven paro para tomar aire- "Reina en el mundo, a pesar de no ser rey".-concluyo- Kanon es un rebuscado a la hora de acertijos...
-Fíjate si hay algo con que escribir en el escritorio-Ordeno Aspros, el otro así lo hizo encontrando lápiz y papel.- Anota estas palabras... -Defteros asintió- tiene, quiere, flor, nacido, reina y rey. Algo me dice, que esas palabras no fueron elegidas al azar...
-No eres el único...-Defteros mordió uno de los extremos del lápiz- hay otra cosa que me preocupo...
-¿Cuál?
-Kanon menciono a los que no se ven...-Defteros le miro como si quisiera develar un secreto que se ocultaba en los ojos de Aspros- y Shion había dicho que "algo" incitaba ese odio...-Aspros pareció meditarlo- luego nos enteramos que Saga fue un contenedor...-Aspros al oír eso se le abrieron los ojos de forma desmesurada- ¿No lo sabias?
-No...-ahí estaba la ficha que le faltaba- Defteros... ¿Y si Kanon está haciendo referencia a un dios?
-¿A qué te refieres?
-Hay un dios... que es hermano de Athena, que nació por causa de una flor y las guerras siempre están presentes en el mundo... a pesar que no se las vea.
-No creerás que Kanon está hablando de...
-Ares.-concluyo Aspros completamente pálido- creo que está hablando de Ares. En uno de los mitos Hera queda embarazada, de Ares, por tocar una flor... "Por una flor ha nacido"...
-Aspros...-Defteros se levantó e hizo que su hermano se sentara en la cama.- Aspros estas pálido... ¡SAGA! ¡KANON!
30 minutos después.
Los gemelos miraban todo desde la puerta, muertos de curiosidad, lo que su maestro hacía. Le dio una pastilla amarilla a Aspros que le miro algo desconfiado.
-Si descubriste lo que Kanon, cree que descubrieron, la vas a necesitar...-informo el primer gemelo tranquilo, Aspros se tomó la pastilla y le devolvió el vaso al guardián de Géminis.- A su cuarto y no salen hasta que diga lo contrario.-los niños desaparecieron de la puerta. Kanon se recargo en esta, para asegurarse que los niños no espiaran.
-¿Ares?-Defteros les miro- ¿Eso fue lo que paso?-rogaba que le dijeran que no.
-Si... y fue peor de lo que ustedes se imaginan.-informo Saga, mientras corría las ventanas- será mejor que Aspros descanse, lo que tuvo fue un pico de estrés... eso le hará relajarse y dormir un rato.
-¿Que tan peor?-se aventuró a preguntar Aspros con un hilo de voz y con el alma queriendo escapar de su cuerpo. Su pulso temblaba ligeramente y se sentía incapaz de levantar la mirada del suelo.
-En números-Kanon miro fijamente a Aspros- alrededor de 10.000 entre caballeros y civiles.-Defteros, recargado en el escritorio, cerro los puños ante la frialdad de su reencarnación- mantengan la boca cerrada, a pesar que sean vidas humanas... Me temo que será necesario...
-¿Eso fue lo que hizo que se pelearan?-Aspros cerro los ojos y recargo su frente en la palma de su mano- Ares metiéndose en el cuerpo de tu hermano.
-Si...-Kanon cerró los ojos- Necesitaba que Saga estuviera solo...
-En realidad-Saga dejo libre un suspiro y se quedó mirando un momento las cortinas- había elegido a Kanon, pero como él había preferido hacer otras cosa con su vida... Se declinó por mí...-Se dio vuelta y miro fijamente al gemelo menor del siglo XVIII- La idea de Ares era matarme y aprovechar el momento de tristeza para meterse en su cuerpo. Kanon sin darse cuenta estropeo sus planes y pasó lo que paso...
-Aspros... intenta dormir-Kanon mantuvo los ojos cerrados- no será tu culpa, así que no tienes de que andar preocupándote. Como veras, todo termino saliendo "bien". Ares jamás obtuvo lo que quiso...
-¿Por cuánto tiempo?- Aspros miro, a Saga, a los ojos- ¿Por cuánto tiempo viviste siendo el títere de un dios...?
-13 años.-Saga se retiró en compañía de Kanon, quien cerró la puerta tras ellos. Defteros se acercó a Aspros, se sentó a su lado y le abrazo. No sabía que le había llevado a hacer eso, hacía mucho tiempo que no abrazaba a su hermano. Grande fue su sorpresa al recibir un abrazo como respuesta.
-No dejare que pase-prometió Defteros- no sé cómo lo haré... pero no dejare que sufras por 13 años...
-Solo con que me abraces, ahora, me basta...-fue la respuesta de Aspros, quien cerró los ojos y se dispuso a escuchar el sedante latido del corazón de su hermano- es bueno saber que cuento contigo en momentos difíciles...-Defteros comenzó a acariciar el cabello de Aspros, al que solo le llevo unos minutos (por causa del calmante que le dio Saga) quedarse dormido.
-No sé qué haré, pero no te dejare sufrir.-prometió en el silencio de esa habitación.
Casa de Virgo.
-Tu cosmos... es muy sereno-Shun se dio vuelta y se topó con Asmita, quien le "observaba" meditar- ¿te molesta si te acompaño?
-No, para nada.-informo el sonriente japonés.
-Hay algo en tu cosmos, que me llama la atención... y no tiene que ver solamente con tu poder.-comento el rubio, mientras se sentaba frente al joven japonés- ¿Sabes a qué me refiero?
-Shion nos pidió no contarle a nadie, no lo tome como una falta de confianza por parte de él.-informo en un tono apenado.- tampoco le considere una falta de respeto.
-Shion fue muy precavido a pedir eso-informo el tranquilo Asmita- el alma más pura del mundo...-susurro tranquilo- curioso el destino, esta vez el enemigo estaba más cerca de lo que cualquiera hubiera esperado.
-Mi destino, lo marco Andrómeda... y fui yo quien decidió seguirlo o no. Hades nunca tuvo un control total...
-Tu voluntad, fue suficiente para enfrentar a Hades...-argumento el rubio serenamente, hacía rato que deseaba tener una charla así de calma con Shun.
-Soy un caballero leal a la señorita Saori. -Shun cerró los ojos- si tengo que sacrificar mi vida por ella, o por el mundo, lo haré con gusto.
-Llamas a Athena, por su nombre mortal- Asmita sonrió con calma- es curioso ese echo...
-Parte de mi vida la transite en el orfanato de la fundación, del abuelo, de la señorita Saori.
-Una vez más, un orfanato y una vez más...-el rubio hizo un ligero suspenso- La princesa Athena queda cerca del contenedor de Hades.
-Usted sabe que paso aquí... ¿No?-Asmita no replico- Kali ya nos informó que sabe...
-¿Qué quieres que diga al respecto?
-Quiero saber qué piensa de ello.
-Todo pasa por algo Shun de Andrómeda, futuro portador de Virgo.-informo sereno el rubio- si Ares no se hubiera apoderado del cuerpo de Saga de Géminis, Aioros de Sagitario jamás hubiera huido con la princesa Athena. -hizo una pequeña pausa- y en consecuencia usted jamás la hubiera conocido y posiblemente jamás se hubiera topado con su destino como caballero.
-Eso...
-Es posible, el destino tiene varias líneas que cruzan paralelas y jamás se tocan.-el muchacho comenzó a meditar esas palabras y termino dando como ciertas (a pesar que no estuviera muy feliz por todo lo que había que tenido que pasar, para que Athena terminara cerca del contenedor de su peor enemigo)
Casa de Escorpio. Dos horas después.
Kardia se levantó y salió de la habitación, la molestia en su pecho no le permitía dormir plácidamente. Se dirigió a la sala y de esta paso al comedor. Donde encontró a Milo completamente concentrado en una hoja, frente al actual escorpio había varios lápices de colores y virutas de madera que habían sido producidas por el constante afilar de los lápices.
-¿Qué haces?-pregunto, mientras se para tras su reencarnación e intentaba ver que dibujaba.
-El regalo de navidad de Cam.
-¿Y eso es?
-Secreto.
-Vamos... Puedes mostrarme.-informo Kardia con cara de niño bueno. Milo miro por encima del hombro y luego se corrió un poco, dejando a la vista el dibujo.- Son ustedes... de niños- informo al ver el retrato de dos sonrientes infantes a medio terminar.
-El pelo de Camus es todo un reto, es un color verde que media con el azul...-se quejó Milo, en eso Kardia presto atención a los colores que el joven tenía sobre la mesa eran todos de las gamas verde y azul.
-¿Por qué le haces dibujos?
-Por qué sé que Camus los va a valorar más que una prenda...-informo Milo, en eso miro de nuevo a Kardia- ¿Te sientes bien?
-Me siento algo acalorado...
-Entonces espera aquí, mejor vete a acostar, que voy por Degel.
-¿Y quién te dijo que quiero ayuda de Degel?
-Pues, los amigos se piden ayuda-informo Milo, mientras metía el dibujo a medio hacer en una carpeta.
-Estamos peleados...-gruño Kardia.
-¿Enserio?-El joven le miro algo perdido- por la forma que se tratan pensé que eran re compinches...
-¿Compinches?-Kardia arqueo una ceja y comenzó a pensar esa palabra.- no estamos amigados... sigo enojado con ese idiota-Ahora era turno de Milo el de arquear una ceja.- Aunque tal vez si me esté sintiendo algo mal desde hace uno o dos días... Pero eso no significa que me vaya a arrastrar para pedirle ayuda.-informo cruzándose de brazos y mirando hacia otro lado tratando de salvar su orgullo. Ahora que Milo se lo decía, comenzaba a caerle la verdad como agua fresca... Sin decirlo, sin dar señales de arrepentimiento por las palabras dichas... Se habían vuelto a amigar, ninguno había dicho nada solo se habían acercado nuevamente y volvían a ser amigos...
Aunque tenía que reconocer que, en parte, él dio el primer pasó. Fue él quien busco los datos de esos dos caballeros nunca antes vistos en su época, el que le llevo un libro que si se le permitía leer.
-Kardia... mejor acuéstate, se nota que estas afectado...-Milo dejo las palabras en suspenso antes de agregar- por la enfermedad.-Kardia miro a Milo y algo a regañadientes volvió al cuarto.
Habitación de Kardia. Treinta minutos después.
El aire fresco llego a él, aliviando el agobiante calor que le aquejaba... No tenía necesidad de abrir los ojos para saber quién era el que llevaba la deliciosa calma del frió a su atormentado, y ardiente, cuerpo.
-¿Degel?-pregunto sin mucho rodeo, aun con los ojos cerrados- ¿O eres Camus?
-Soy Degel...-el tono del otro sonó claramente ofendido, al parecer que creyera que fuera Camus le hubiera ofendido- aunque bien sabes que era yo...
-A no se... como se supone que soy un "ser insoportable e inculto" -Kardia abrió los ojos y le miro de soslayo- pensé que no te molestarías en bajar...
-Ja. ¿Acaso crees que yo, "un ratón de biblioteca antisocial", te voy a dejar padecer en una cama?-Degel le miró fijamente- Sabiendo que eso es lo que más odias...
-¿Debo felicitarte por conocer algo que odio?-pregunto el otro sarcástico.
-¿Tienen que comportarse como niños?-Degel cerro la boca, conteniendo la ironía que iba a decir, ante las palabras de Milo- te dejo agua, fría, por si llegas a tener sed.-comenzó a salir del cuarto luego de dejar la jarra en una cajonera.
-Como si nunca te pelearas con Camus...
-Cuando peleamos...-Milo observo al convaleciente Kardia, que aún estaba postrado en la cama.- Lo hacemos de una forma más "caballerosa"-dijo con total ironía.- la ironía, pasa a segundo plano.
-¿A sí?-Ahora era Degel quien le miraba molesto, que le interrumpieran no era bienvenido por ninguno de los dos caballeros del siglo XVIII.- ¿Y cómo se pelean ustedes? -El caballero del siglo XX se acercó a la puerta y emitió un grito.
-¡CAMIL!
-¡TE DIJE QUE NO ME DIGAS CAMIL!-recibió como respuesta desde la sala.- ¡INTENTO DE PERSONA!
-Es sí es un motivo real de pelea, no el quien es más terco y quien no sabe aceptar al otro como es...-informo antes de salir y dejar boquiabiertos a los dos caballeros.
-Kardia...
-Te escucho.
-¿Qué es lo que más te enoja de mí?
-Casi nada... solo que me intentes imponer tu estilo de vida. -Respondió el otro en automático.- te recuerdo que mi vida puede emitir su gran brillo y al siguiente segundo estaré muerto.-Degel le miro- entiende de una vez... Tu gozas de salud, yo no. Es mi cuerpo el que tiene "limitaciones"... No el tuyo...
-¿Acaso te molesta...-Degel pensó bien sus palabras- que no disfrute de esa ventaja?
-Hasta que comprendes...-el otro soltó un gruñido.- yo aprovecho mi vida al máximo, con o sin limitación, intento llevar a mi cuerpo hasta más allá de mis limites siempre...-Kardia le dedico una mirada que parecía traer una locura profunda, pero a la vez mostraba la total cordura con la que decía esas palabras- Degel, si tienes una vida y oportunidades para vivirla... ¿Por qué diablos te escondes tras los libros?-Degel se sorprendió un poco ante el poco tacto de su amigo- si quieres aventuras, sal a vivirlas... ¡NO LAS LEAS VIVELAS POR TI MISMO!-Le grito completamente colérico.- Y NO ME VENGAS CON QUE NO LEES AVENTURAS, POR QUE BIEN SE QUE TIENES UN BAÚL LLENO DE LIBROS DE AVENTURAS.-El otro se sonrojo, a pesar de que eso no fuera nada malo, hasta el momento había pensado que ese secreto no lo sabía nadie.
-es difícil...-trato de excusarse- no es fácil tener una aventura.
-¿Difícil?-Kardia estallo en risas, mientras que Degel se sentía algo avergonzado.- en cualquier momento se puede tener una aventura...
-Tú lo dices, porque siempre estás viviendo una...-espeto molesto- yo no sé... como hacer para tener una...
-Sal del cuarto...-Degel le miro algo perdido- me quiero cambiar... Vamos a ir por una aventura nocturna...
-Kardia... no creo que sea.
-Cállate.-le hizo un gesto con la mano, para indicarle que se callara- solo sal del cuarto y espera a que te diga de entrar... o mejor... espera aquí que me cambio en el baño...-Informo Kardia, mientras se salía de la cama y tomaba algunas mudas de ropa. Solo pasaron unos minutos antes de que Kardia volviera ya vestido.- ¿Listo para irnos?
-¿A dónde?
-Solo sígueme... no es difícil iniciar una aventura.-informo Kardia, mientras le guiñaba el ojo y abría la ventana.- solo tienes que evitar a las personas, no queremos preguntas-Degel parpadeo un par de veces, ya el hecho de evitar a los otros era un reto a medias.- vamos Degel... aprovechemos que esos dos están en la otra punta de Escorpio y exploremos el mundo del siglo XX...
-Pero Kardia... no debemos salir del santuario...-el otro sonrió con ligera picardía.
- pero podemos hacerlo... no hay nada físico que nos lo impida... ¿O acaso Shion puso alguna barrera para impedirnos salir?
-No, pero...
-¿Entonces?-Kardia le indico la ventana- vamos... solo tienes que saltar por la ventana.-Degel sabía que no sería capaz de hacerlo, pero antes que se diera cuenta (o su mente se diera cuenta) estaba cayendo y sus pies tocaban con un golpe seco la tierra. - ¿Fue difícil?
-No... Pero...-el hombre miro la ventana abierta.- ¿Salte?
-Sí... ya estas fuera, vamos... tenemos que vivir una aventura...-Kardia tomo a Degel de la muñeca y lo comenzó a guiar hacia una escalera oculta entre unas rocas- por aquí podemos salir de Escorpio sin ser detectados al cruzar las otras casas.-Degel no sabía explicarlo, pero su corazón comenzó a latir con fuerza a cada paso. Pero extrañamente, esos latidos le sabían a gloria y no les sentía como señal de un gran esfuerzo.
Pasillo, fuera del cuarto de Kardia, Casa de Escorpio.
-¿Le decimos a Shion?-pregunto Milo, sentado cómodamente en el suelo, mientras se metía un bombón relleno a la boca.- este tenía whisky...
-¿Para qué?-Camus se comiera otro bombón- este era de café...
-No sé... ¿Para molestarlos?-le dio una pequeña mordido a otro- este es de menta...-se lo tendió a Camus quien lo engullo completo.- Aunque mejor, dejemos que Shion se entere por su cuenta propia...
-Podríamos recibir castigo por ello, por no informar sus ausencias...-apunto Camus.- ¿Cuánto crees que nos cobre Kanon por pedirle que nos haga de abogado?
-No sé... puede que nos haga precio por ser su "hermano" y su amigo.-comento el otro, mientras se comía otro bombón.- Me hubiera gustado ver la cara de Degel, cuando Kardia le grito que sabía del baúl lleno de libros de aventura...
-El vicio secreto de mi anterior reencarnación...-los dos estallaron en risas, en eso la puerta del cuarto de Muriu se abrió y el nene les chisto.
-Perdona Muriu.-se disculpó su maestro, antes de levantarse y llevarlo a la cama de nuevo.- descansa pequeño- Que yo me voy a poner borracho con Camus, agrego para si antes de besarle la frente al niño.
Habitación de El Cid. Casa de Capricornio.
El Cid estaba meta golpear su almohada con rabia, si no golpeaba la almohada deformaría a puñetazos el rostro de alguno de sus camaradas. Escuchar como su reencarnación aprovechaba la ausencia de sus aprendices, realmente había sido algo absolutamente vergonzoso... Tenía tanta rabia consigo mismos, por haber accedido, que tenía que descargarla con algo... y la almohada parecía perfecta para eso.
-No sirve, tendré que buscar otra forma para descargar mi rabia...-se acostó en la cama y miro el techo- no recuerdo, cuando fue la última vez que sentí tanta furia...-comenzó a hacer tronar sus puños- supongo que mañana podría entrenar... y usar un poco más de fuerza de la habitual...
Coliseo, Mañana siguiente.
-¿Degel y Kardia?-Al escuchar la pregunta de Regulus, todos parecieron caer en la cuenta de la ausencia de los dos mencionados. El Cid decidió que dejaría para luego su entrenamiento, con Shura, y también noto una tercera ausencia.
-También falta Manigoldo...-apunto en eso miro a los del siglo XX, la gran mayoría estaba a la distancia.- es raro que Degel desaparezca...
-También es raro Manigoldo...-comento Sísifo- normalmente, anda cerca de Albafica...
-La última vez que le vi-comenzó el caballero de Piscis- estaba entrando a Cáncer...
-Y eso fue ayer...
-Sí, estaba con ustedes.-recordó el pisciano.- desde entonces que no lo veo...
-¿Dónde se habrá metido?
Monte Yomotsu, inframundo. Al mismo tiempo.
-¿Cómo carajo termine aquí?-el caballero se levantó del suelo y comenzó a limpiar la tierra que tenía encima- ¿Que hago en el inframundo? ¿Qué paso?-trato de hacer memoria, no recordaba muy bien que había pasado antes.- ¿Por qué no estoy en Cáncer?
Casa de Cáncer.
-¿Quién es el bastardo de papá?-como respuesta recibió una risita y un ligero pataleo- sí, vos eres mi bastardo...-Ángelo, teniendo las manitos del bebe entre sus manos, hizo que este aplaudiera- tu eres el pequeño bastardo de papi...-termino de ponerle la ropa, al pequeñín, y lo tomo con cuidado en brazos- justo hoy tu abuela tenía que "enfermarse"...-acerco sus labios al oído del infante- no le cuentes a mami, pero tire el alma de la nona al Yomotsu.-Como respuesta recibió otra risita del bebe, por alguna razón todo lo que su padre le dijera era gracioso.-ven... vamos a buscar a los inadaptados que tienes como tíos...-informo mientras cubría al bebe con una manta adornada con ositos.- hay que abrigarte bien… por que hace frio…
Continuara.
