Disclaimer: todos los personajes son de Stephenie Meyer, solo la historia salió de mi imaginación

Nuevamente una actualización, esta vez en una semana. Se que prometí subirlo antes pero me surgió un viaje y luego ocurrió una fatalidad con la muerte de la mamá de una de mis mejores amigas y no me encontraba con ánimos suficiente para escribir un capítulo como este. Por suerte en el transcurso de los días mi animo fue recuperándose y creo que logré algo bueno (ustedes se encargaran más tarde de juzgarlo ¬¬ )

Antes que me olvide... Gra: gracias por tu comentario, como no me sale tu correo no pude contestarte. Espero que disfrutes el capítulo, cumplí tus deseos de un buen Lemmon jajajajajaja

Bueno me voy despidiendo, asi dejo que disfruten de la lectura; llegó la cena y la presentación ante los amigos ¿Lo aceptarán? y lo mas importante ¿Bella se quedará quietesita en su silla o nos encontraremos con una Bich Bella?...jajajaja

Como consejo, ambienten con buena música, se disfruta más la lectura. Yo les dejo algunas canciones que escuchaba mientras escribía:

King of Leon: Cold Desert; True love way; Closer y Sex on fire

Por último recuerden que es una clasificación M, por lo tanto contiene material fuerte. Ahora si las abandono


Capítulo 11

Bpov

¿Tuviste miedo en conocer a mi papá, mamá y hermana?- pregunté

No ¿por?- contestó el muy ingenuo.

Porque estás por ingresar a la boca del león- me reí y lo arrastré hasta la mesa, donde ví a la congregación de brujas reunidas con sus parejas, conversando amenamente. Mis amadas amigas.

Avanzamos a un paso normal. Todos se encontraban muy metidos en su conversación que no se percataron de nuestra presencia; hasta que el duende miró directamente a nuestra dirección y una sonrisa se le formó en el rostro, levantándose de un salto.

Bella hasta que llevas, ya estábamos por llamar a la policía para que te buscaran- comentó mientras corría para abrazarme. Todos se giraron, mirando de arriba a bajo a mí acompañante- y este adonis ¿es Edward?- movió sugerentemente las cejas.

ALICE BRANDON- grité- compórtate una vez en tu vida- ayy había momentos que era una mujer imposible, no paraba de hacerle caritas a Edward.

Belly bels no seas tan santurrona, tu y yo sabemos que de santa no tienes nada- me clavó la mirada. Yo estaba roja de vergüenza, lo único que me limité a hacer fue esconderme en el pecho de Edward- Para que mi amiga la "santa" no se enoje, me presentaré correctamente. Soy Alice, un gusto al fin conocerte- le dio su mano.

Edward, el gusto también es mío- saludó tan cortés como siempre.

Alice dejá de robar el protagonismo, acá la agasajada soy yo y merecía el primer saludo- dije Kate haciendo un adorable puchero, Garret estaba a su lado.

Amor relájate, sabes que tus nervios no le hacen bien al bebé- acarició la incipiente barriga. Ella negó con la cabeza.

Bienvenido Edward, al fin te conocemos, Bella no hace más que hablar de ti desde que regresó de Londres. Tienes que contarme que le hiciste- se acomodó del otro lado de él y me dio una sonrisa cómplice.

La verdad tendríamos que preguntarle a ella, que hizo para hechizarme de esta forma- dijo firmemente, apretando mí mano. Yo solo suspiré; Edward era tan romántico, cada vez me acostumbraba más a sus cálidos gestos.

Bueno entonces ya encontramos otro tema de conversación a parte de mi embarazo y me casamiento- reímos- hablando de eso, te presento al novio y futuro marido- se acercó nuevamente a Garret- Edward él es Garret.

Mucho gusto- dijeron al mismo tiempo, tomándose de las manos.

Nosotros también queremos presentaciones, o prefieren que nos sentemos en otra mesa- hablo Ben desde la mesa, levantando la mano.

Porque mejor no vamos a acomodarnos- comencé a moverme junto a Edward.

Por fin hablaste Bella, pensamos que los ratones comieron tú lengua- todos, incluido Edward se rieron. Yo solo quería que la tierra me tragara. ¿A caso no era él quién tenía que estar nervios y avergonzado?. Pero no, Edward estaba más cómodo que nunca.

Vamos bebé no te pongas nerviosa- susurró en mi odio- yo estoy a tu lado- besó mi cuello.

Será mejor que no juegues con fuego Edward, que te puedes quemar- contesté muy bajito, mientras nos acercábamos a nuestros lugares.

No tengo miedo en quemarme- me sopló el cuello

Te arrepentirás de tus palabras- contesté riéndome bajito. Oh si haré que se arrepienta de sus palabras.

Al llegar a la mesa Ángela nos miraba con una gran sonrisa. Jasper y Ben estaban ansiosos de conocer al nuevo integrante del grupo. En mis adentros esperaba que se llevaran bien.

Damas y caballeros les presento a Edward Cullen- lo presento Kate y comenzaron los saludos.

Un gusto Edward, soy Ángela y bienvenido, espero que Ali no te haya asustado- como siempre Angie era la más educada de nosotras.

Jasper, disculpa a mi novia, es hiperquinética- comentó Jazz, ganándose un codazo de Alice.

Ben, y quédate tranquilo acá la única loca es Alice, el resto son más o menos tranquilas, claro, mientras no las hagas enojar. Si te llega a pasar al por el estilo nos avisas que te damos unos consejos- dije Ben, palmeándole la espalda.

Gracias por el consejo, lo tendré en cuenta- contestó Edward.

Claro acá la loca es Alice- dijo ofendida- mira Edward te seré sincera- apoyó ambas manos en la mesa, dando a entender que se trataba de algo de suma importancia- si soy un poco ansiosa y tengo más energía de la normal, pero aquí de las cuatro la verdadera loca es la que tienes a tú lado- me señaló a mí- siento mucho darte esta noticia- bajo la vista moviendo su cabeza de un lado a otro- pero te a tocado la peor de nosotras; ni siquiera puede hacer un huevo frito sin quemarlo- de nuevo yo era el chiste de todos, ya que reían como locos.

Gracias Alice- me senté- si no encuentras el sábado tu vestido, puede ser que se me haya olvidado recogerlo- yo había ido a buscar los vestidos de las cuatro y se encontraban en mi casa.

Bella era broma- puso cara de perro mojado

Sabes que no me gusta las bromas y menos cuando me usan para ella- dije muy ofendida- creo que no te lo perdonaré.

Bella no te enojes, fue divertido- tomó de mí mano- Además para mí eres la loca más bonita que he conocido- me iba a dar un beso rápido; pero fui más rápida y lo tomé del cuello, profundizando más el beso y él no se negó. Nuestras lenguas jugaron suavemente; la ansiedad, había quedado en el auto. Era tan adictivo besarnos, que nos olvidábamos de los espectadores presente.

Garret, parece que no eres el único en afrontar a una mujer con las hormonas revolucionadas, Bella le está haciendo competencia a Kate.- el grupo rió. Nosotros nos separamos ante el comentario. Mi cara era un completo tomate a causa del espectáculo que dimos.

Yo no me quejo de las hormonas de mi futura esposa- dijo Garret, dándole un pequeño beso a Kate- No cierto que uno lo disfruta mucho Edward- pregunto, tomando un sorbo de vino.

Pues la verdad yo tampoco me quejo- me beso la mano que llevábamos entrelazada, me limité a sonreírle- hablando de hormonas- levantó el regalo que había acomodado en el suelo- este es un pequeño presente para ustedes, va más bien para el bebé- les dio la caja.

Oh gracias Edward no debiste molestarte- contestó Kate mientras abría ansiosa el obsequio.

No es nada, solo quería que tuvieran algo de mí parte. Bella fue bastante testaruda en que les regalara algo, pero luego logré conversarla- dijo con esa sonrisa torcida que me dejaba como estúpida observándolo.

Kate se quedó como tonta mirando y tocando las pequeñas prendas; sin poder evitar que las lagrimas se le derramaran.

Edward es divino, y tan tierno muchísimas gracias- se levanto para agradecerle con un beso- cuídala mucho, ella se lo merece- lo dijo bajito, en su oído, pero logré escucharla. Edward asintió con la cabeza- bueno basta de llanto- se secó las lagrimas- mejor comencemos a comer y a preguntarle de todo a Edward- todos volvimos a reír.

Te dije que te arrepentirías de esta noche- mordí su oreja y el se tensó inmediatamente.

La cena fue muy amena y divertida. Sin duda, lo llenaron de preguntas, a Alice solo le faltó sacarle una muestra de ADN. Igual lo importante era que lo habían integrado rápidamente al grupo y él parecía sentirse cómodos con todos, inclusive con las chicas, sobretodo con la duende hiperquinética.

Con los chicos, a pesar que él era mayor que ellos, hablaron sobre deportes y trabajo. Jazz quedó muy entusiasmado al saber que Edward en el próximo semestre se recibiría de arquitecto, y a pesar que él recién comenzaba con sus estudios, ya planeaban trabajar juntos en el futuro.

Las chicas estaban más embobadas que yo, por todos los gestos de tiernos que tenía Edward conmigo, como llenarme siempre la copa antes que se vaciara o tranquilizarme con un beso o una caricia cada vez que las chicas se empeñaban en sacar mis recuerdos del pasado.

Por otro lado yo también me lo estaba pasando de lo lindo, volviendo loco a Edward. Cada tanto tocaba su muslo con firmeza, subiendo lentamente hasta su amigo, al que rozaba delicadamente, sintiendo como se despertaba ante mi tacto, provocando que el se removiera en la mesa. También lo excitaba, besando suavemente su cuello, sin llegar a poner mis labios en el, pero dejando que mi respiración le pusiera la piel de gallina y alguna que otra mordida de oreja.

Lo más jugado que hice fue, intencionalmente tirar mi tenedor al suelo; Edward se iba a agachar a tomarlo pero yo ya me encontraba en el suelo en su búsqueda, o al menos eso era lo que él creía. Aprovechando que el mantel llegaba hasta el piso, me escurrí debajo del mismo y me puse frente a Edward. Nunca había hecho nada parecido, pero si lo ví varias veces en las películas y siempre fue una fantasía.

Con mucha sutileza me arrodille, acomodándome entre sus piernas y comencé a acariciar el interior de su muslo hasta llegar a mi punto soñado. Lo masajeaba suavemente, sintiendo como con cada roce se volvió más firme; él se removía con cuidado para no llamar la atención de mis amigos y lograrme quitar de ahí. Pero yo, ni pensaba levantarme todavía de ahí. Me aventuré un poco más, besando los costados de su bulto, que a estas alturas era un montaña.

No eran de las cosas que más me gustaba realizar, pero me encontraba más que sobre excitada, con mis bragas hechas una piscina y con muchas ganas se sentirlo dentro de mí boca. Llevé mis manos hasta el cierre del pantalón para bajarlo e introducirlas en su bóxer para liberar su masculinidad, y al fin conocerla. Quedé completamente anonadada cuando lo tuve frente a mí; su pene era enorme y grueso, me lo quedé tocándolo de arriba a bajo, embobada por el tamaño. El único que conocí en vivo y en directo era el de Jacob, creyendo que era más grande que el estándar general, pero por lo visto estaba muy equivocada; Edward lo superaba con creces.

Sin perder más tiempo, le dí un lengüetazo a todo su tronco y empecé a succionar su caliente glande, tal como si fuera un chupetín, el más rico de los chupetines, y con mis manos tocaba el resto de él. Edward se atragantó con el vino, cuando se percató de mí labor; todos preguntaron si se encontraba bien y en ese momento, relajando lo más que pude mi garganta, ingerí lo más que pude de su miembro. Él pobre no podía ni hablar y no paraba de toser; sus manos fueron hasta mí pelo, intentado sacarme de mi tarea y aunque yo no quería levarme hasta no recibir todo de él, ya hacía demasiado tiempo que me encontraba debajo de la mesa y obviamente se iban a percatar de mi ausencia. Con desgano, lo saqué de mi boca, dándole el último besito.

Más tarde, prometo conocernos un poco más, Eddy- dije en un susurro para que nadie me escuchara mientras lo acomodaba nuevamente dentro del pantalón.

Lo acaricié por última vez, me acomodé un poco el pelo, tomé el tenedor y subí nuevamente, para ubicarme en mi silla como si nada hubiera sucedido, con mi mejor cara de ángel.

Miré a Edward, tenía los ojos cerrados y respiraba con dificultad; intentando, seguramente, calmar un poco a Eddy.

¿Encontraste tu tenedor Bella?- preguntó Ben

Este... si acá lo tengo- se lo mostré

Pero si que tardaste en encontrarlo- dijo irónica Kate- te perdiste cuando el pobre de Edward se atragantó con el vino- movió sus cejas sugerentemente.

Mientras él se atragantó con el vino, Belsita se atragantaba con otra cosa- comentó Ali mientras hacia que tomaba agua y esta vez fui yo quien se atragantó con un pedazo de comida.

Bella, respirá- me decía Angie, a la vez que me daba golpecitos en la espalda.

¿Estás bien?- preguntó Edward mientras me acercaba un vaso de agua, del cual tome unos sorbos- eso te pasa por ser mala- mordió el lóbulo de mí oído

Si... ya pasó. Se me fue una almendra por otro lado- intenté hacerme la tonta.

Bueno, entonces ahora que los atragantados siguen vivos, pidamos un café con la torta, les parece- dijo Garret.

Por mí no hay problema cariño. Él bebé ya me pide algo de azúcar- Kate se tocó la panza.

Yo también quiero algo dulce- me acerque a Edward- porque me quedé con ganas de más- le susurré- él me iba a contestar, pero justo Kate habló.

Chicas me acompañan al baño mientras llegan los postres- todas asentimos con la cabeza. Tomé mi cartera.

Ya regreso cielo- acaricié su rostro.

Ve a refrescarte un poco- me sonrió divertido, dándome una palmadita en el trasero.

Una vez en el baño Alice cerró la puerta con seguro y las tres me acorralaron entre el lava manos y la pared.

¿Donde quedó la dulce Bella?- dijo Ángela, con voz de sorprendida.

Dios Bella, casi nos matas a todas del calor- Kate se abanicaba con la mano- tú sabes como me tienen las hormonas; y no ayudas mucho a que me controle haciéndole un oral a Edward debajo de la mesa.

Oh mi Dios, se dieron cuenta- me tape la cara llena de vergüenza.

Oh mi Dios nada, ahora no te hagas la santurrona, y dinos en que momento de la novela nos perdimos, porque a la Bella ninfomanía, que le gustara la exhibición no la conocíamos- habló Ali

Yo tampoco se como me atreví hacer eso. Edward saca un lado de mí que no lo conocía. Si me hizo llegar al más fantástico de los orgasmo en el auto, con solo tocar un poco mi intimidad. Hay no se que me pasa- me agaché y me escondí entre mis piernas.

Bella, se llama deseo y es normal cuando alguien te gusta- Angie me levantó el rostro.

Además con el Dios griego que te conseguiste, hasta yo estaría on fire- comentó Alice a la vez que se retocaba el maquillaje- claro si no tuviera a mi Jazzy- todas reímos por su comentario y me reincorporé.

Por lo que hiciste debajo de la mesa, indica que esta noche dormirán juntos- dijo Kate desde el interior de unos de los baños.

No lo se... cuando estamos cara a cara con Edward, se vuelve un poco reticente a avanzar un poco más. Además ni siquiera hemos hablado de que somos o lo que queremos ser en el futuro, y tampoco se lo puede pedir, si a penas salimos una vez en Londres- dije resignada.

Bels quizás vos no lo veas, pero para el resto de la gente, con solo mirarlos se ve de lejos el amor que se tienen el uno por el otro. Ninguno de los dos se quito los ojos del otro y jamás vimos el brillo que irradian los tuyos, cada vez que el habla de ti y viceversa- habló Ange, sentándose sobre el lava mano.

Tengo miedo chicas- hable después de unos segundo en silencio- y... ¿si me equivoco nuevamente?... tal vez estamos apresurando demasiado todo, dejándonos llevar por el deseo y al final termino nuevamente sola... sin nada.

Bella en algún momento vas a tener que dejar el miedo de lado, mejor dicho tu pasado con el miserable de Black y confiar nuevamente. Además por lo poco que ví, Edward es el polo opuesto a él, es cariñoso, atento, no intenta impresionar a los demás. Para mí están los dos hechos el uno para el otro- Alice se recostó en la puerta de uno de los baños y Kate salía de uno de ellos.

Concuerdo con Alice Bels, por uno vez en tu vida, no pienses en los demás o en el que dirán. Simplemente limítate a disfrutar y ser feliz- dijo Kate.

Me quedé unos momentos meditando las palabras de mis amigas. Ellas, mejor que nadie, me conocían y me incentivaban para seguir avanzando. No quería negar más, lo que todos veían.

Sí, yo quería a Edward más allá del deseo hacia su cuerpo, eso lo tenía claro desde aquel beso en la noria en Londres. Pero deseaba que tuviéramos algo; algo más que amigos que pasan buenos momentos. Quería entregarme a él, como no lo había hecho con Jacob... y eso era lo que iba a hacer. Iba a entregarme por primera vez al amor.

Esta bien- hablé y las tres me miraron- voy a seguir adelante con Edward y ver lo que sucede. Tal vez si haya encontrado a mí alma gemela- las tres corrieron para abrazarme.

Vas a ver que no te arrepentirás. Yo nunca fallo cuando digo algo- comentó Alice.

Ok mi pequeña psíquica. Ahora dime... ¿cómo hago para que Edward duerma conmigo esta noche? Él ya me dijo en el auto que quería algo muy especial para nuestra primera vez junto y dudo mucho que lo haga cambiar de opinión.

Tú misma lo dijiste Belly Bels- me tocó con su dedo índice la cabeza- nada te impide que "duermas"- hizo comillas con los dedos- con él esta noche. Hay muchas formas de tener sexo, para calmar la ansiedad, sin llegar a un coito con todas las letras. Por lo que vimos él no se negó ni un poquito en recibir el entretenimiento que le brindaste debajo de la mesa- movió las cejas sugerentemente.

Ustedes dicen que termine con mi "trabajo"- también utilice las comillas. Todas asintieron con la cabeza, con una sonrisa perversa- pero ¿donde?. En casa olvídelo, porque están mis papá y Kristen.

Emmet está de viaje no- pregunto Ángela.

Si ¿por?- no entendía a qué venía su pregunta

Usá su departamento, no está tan lejos de aquí y tu tienes las llaves- todas nos quedamos sorprendidas, viendo lo que Ange decía. Ella era la más correcta de las cuatro- ¿Qué?... ¿acaso lo que te dije está mal?- la abracé y la llené de besos

Te quiero, te quiero, te quiero... eres la mejor ¿sabes?- Alice y Kate carraspearon- son las mejores- y se incluyeron en el abrazo.

Bueno ahora que todo está solucionado, regresemos con nuestros hombres que deben estar ansiosos esperándonos- dijo Alice dando saltitos. Me puse un poco más de labial y perfume, antes de salir a reencontrarme con mi cielo personal.

Ya en la mesa se hallaba los cafés y las porciones de torta, con nuestros adorados chicos charlando muy entretenidos. Las cuatro nos sentamos en nuestros lugares; Edward pasó su brazo alrededor de mi cintura, atrayéndome más a él.

Parece que me extrañaste cielo- acaricie su pierna, al tiempo que le dí un pequeño beso.

Sabes que siempre te extraño, cuando no estás a mi lado- beso mi cabeza y yo me acomodé sobre su duro pecho.

Ayyyy paren ya los dos con tanta miel, que nos va a dar una hiperglucemia a todos los presentes- comentó Ben y todos reímos. Esta vez no me puse como un tomate, porque me agradada como Edward era cariñoso conmigo frente a los demás y no tenía vergüenza en el que dirán.

Una vez que terminamos con él postre, nos quedamos charlando un rato más. Hacía tiempo que no lo pasábamos tan bien todos juntos y creo que nunca nos quedamos las cuatro parejas conversando tanto.

Garret fue el que nos preguntó si ya no era hora de irnos, ya que Kate se estaba quedando dormida en su hombro. La pobre estuvo todo el día de aquí para allá para terminar los últimos detalles de la boda, sumado el embarazo y los finales, se encontraba aniquilada.

Nos dirigimos hasta la puerta del hotel, donde esperábamos los autos. La noche había refrescado bastante y si bien traía un saco puesto, este era demasiado fino causando que comenzara a tiritar. Edward se dio cuenta de cómo movía las piernas para mantener el calor y se colocó detrás mío abrazándome, para protegerme del viento, mientras me frotaba los brazos.

¿Quieres qué te de mí saco?- preguntó, apegándome más a él.

No- negué con la cabeza- ya traen el auto y pondremos la calefacción- asintió, besándome tiernamente. Con su beso me bastó para volver a entrar en calor ya que mi corazón latía apresuradamente.

Aquí tiene señor Cullen- dijo mismo chico que nos había atendido a la entrada, interrumpiendo nuestro beso y ganándose otro gruñido de Edward.

Gracias- contestó secamente, tomando las llaves del Volvo para luego darle una generosa propina.

Bueno llegó la hora de despedirnos- dijo Kate mientras se desperezaba- Edward fue un placer conocerte. Es una lástima que no nos puedas acompañar el sábado. ¿Estás seguro que no puedes ver a tu abuela otro día?- preguntó

Es que sólo viene una vez cada tanto a visitarnos y hace tiempo que no la veo- contestó algo nervios o al menos así me pareció a mí.

Está bien, diviértete con tú abuela te perderás de una GRAN FIESTA- dijo Alice media despechada, enfatizando la gran fiesta.

Ya chicas habrá muchas ocasiones más para celebrar y de esas no libra- dije moviendo mi cuello hacia un lado para mirarlo seriamente, ya que todavía me encontraba rodeaba por su fuertes brazos.

Te aseguro que me las perderé bebé- besó mi frente.

Bueno vamos yendo que mañana nos depara un largo día hacia los Hamptons- mencionó Garret, abriendo la puerta de copiloto para Kate.

Ok mi apurado futuro marido, llévame hasta la casa de mis papás para disfrutar de mi anteúltima noche de soltera- rió Kate.

Nosotros también ya nos vamos- hablo Ben. Angie y el nos saludaron y se metieron en el auto.

A mí me queda terminar de empacar- dijo Alice

Pero si ya preparaste dos maletas completas. ¿Qué más necesitas para tres días?- preguntó con un poco de desesperación Jasper

Todavía me falta guardar lo más importante. En las otra dos valijas solo llevo cosas por si las dudas- Jasper solo se limito a rodar los ojos e irse para el auto- Edward un placer conocerte. Nos vemos la semana entrante para ver todas las fotos- se acercó a saludarlo.

Claro Alie, será muyyyy divertido ver las fotos de la ceremonia- reí por su comentario sarcástico, mientras me sentaba en el asiento del copiloto y él cerraba la puerta.

Divierte esta noche Bella- grito Alice y le guiñó el ojo a Edward

Chau Alice- saqué la mano por la ventanilla. Edward se acomodó en su asiento y puso en marcha el auto

Bueno bebé hora de volver a casa- su tono de voz se volvió un poco triste.

Oh me había olvidado- golpeé mí cabeza, haciendo que recordaba algo- dejé los zapatos que me compré para la boda en el departamento de mí hermano. ¿Te molestaría pasar antes por ahí?- cruzaba los dedos entre mis piernas para que no se negara a acompañarme.

Claro bebé, solo dime la dirección- contestó con una gran sonrisa.

Durante el viaje, puso música clásica, instantáneamente descubrí de quien se trataba la dulce melodía, era de Chopin, Nocturne Op. 9 Nº2. Una de las canciones preferidas de Kristen, había sido una de las primeras que aprendió a tocar de memoria.

Esta música es muy relajante- me acomodé sobre su hombro

Tu eres relajante bebé- me dio un beso tierno en la cabeza y cerré mis ojos

El viaja transcurrió en un silencio absoluto. Un silencio cómodo. Nos bastaba simplemente con estar juntos, en compañía el uno con del otro, sin palabras en el medio para ser felices y sentirnos a gusto. Solo se escuchaba la suave melodía y nuestra tranquila respiración. Llevábamos nuestras manos entrelazadas, acariciándonos mutuamente.

No me encontraba dormida, pero si muy calmada y no me percaté de cuando llegamos hasta el departamento de Emmet.

Bella- beso- bebé- beso- despierta- beso- ya llegamos- beso.

Ummm- me acaricio.

Vamos bella durmiente, cuando más rápido busques los zapatos, más rápido estarás en tu cama- sonreí al escuchar su voz cálida y suave

Y quién te dijo que me encontraba dormida- me levanté de su hombre, lo tomé del cuello y lo besé apasionadamente.

Esta vez respondió con la misma urgencia que la mía en sentir su dócil lengua en mi boca. Una vez más en la noche libramos el juegos que más amábamos jugar. Ninguno de los dos dábamos el brazo a torcer, ambos queríamos vencer al otro. Nuestras manos recorrían apresuradas sobre nuestros cuerpos, tocándonos todo lo que podíamos en el reducido espacio que teníamos. Nos separamos cuando el oxigeno se hizo primordial para seguir viviendo, apoyándonos frente a frente.

Si que eres una buena actriz- dijo agitado.

Puedo ser aún mejor Cullen, no me conoces ni un poco- contesté sugestivamente, abriendo la puerta del auto, dirigiéndome hasta el departamento.

Cullen me acompañas o te quedarás esperándome aquí abajo. Puede que me tarde un poco más- intenté sacar mi lado sensual.

Él automáticamente bajo del auto y me siguió como un perrito faldero hasta el ascensor. Para desgracia nuestra, este era muy pequeño, solo cabían cuatro personas y en ese momento se encontraban esperando un matrimonio de ancianos que nos saludaron con una sonrisa.

Nosotros íbamos al noveno piso y ellos al décimo. Como el espacio era reducido, estamos muy apretados; Edward iba detrás de mí, abrazando mi estómago y la parejita de ancianos adelante conversando animadamente. En ese instante se me ocurrió jugar un poco con él hasta llegar a nuestros destino.

Muy disimuladamente, me apoye más sobre él; poniendo mi trasero justo encima de su miembro, para luego empezar a moverme con sutileza sobre el mismo. Se tenso rápidamente.

Bella deja de jugar- susurró en mí odio, logrando que removiera con más rapidez

Divierte un rato Cullen- me puse en puntita de pie y lamí su cuello.

Edward me pegó más a su cuerpo y sus manos soltaron mi estomago para encaminarse hasta los costados de mis glúteos apretándolos con fuerza. Él también se removía haciéndome motar cuando despierto se encontraba Eddy.

Como los ancianos no parecía percatarse de nuestro jueguito, me atreví a ser aún más osada. Elevé la parte de atrás de mi vestido, dejando a la vista la minúscula braguita que traía puesta. Juro que escuché gruñir a Edward, quien se aferró más a mí, logrando percibir más su enorme excitación; colocó una de sus manos entre nosotros para jugar con el triangulito de la parte posterior de mí tanga, me mordía los labios para que no se me escapara un gemido.

En el momento que sentí como uno de sus dedos querían ingresar en mí interior, el timbre del ascensor nos indicó que habíamos llegado a nuestro destino. Rápidamente baje mí vestido, tomando de la mano a Edward para que nos marcháramos; él pobre estaba todo traspirado.

Cuando salimos del elevador, él me quiso acorralar en la pared pero fui más rápida, me escapé y llegué a abrir la puerta del departamento.

Vamos cielo, no te quedes ahí parado- hice como si nada hubiera pasado

Isabella- llamó mi atención, rogando por algo más de cariños. Aún se notaba su miembro erguido.

Tu dijiste que cuando más rápido encontrara los zapatos, más pronto llegaría a mi casita para dormir placidamente. No sabes el sueño que me dio- llevé mi mano a la boca simulando un bostezo.

Entra yo ya te sigo- el pobre traía una cara de cordero a medio morir.

Aproveche que se quedo rezagado para ir corriendo hasta la habitación de Emmet. Sabía que no era del todo educado que me acostara en su cama con un hombre, pero no íbamos a tener verdaderamente sexo, solo nos conoceríamos un poco más; así que esto no está del todo mal ¿no?.

Prendí las luces de los veladores y les puse unos pañuelos que encontré para creer un clima más intimo. Como seguramente, por más que lo tiente, Edward no se acostaría conmigo, tomé medidas drásticas; me saqué el vestido y me quede simplemente con la ropa interior y mis preciosos stilletos.

Escuché como se cerró la puerta de entrada, lo que me demostró que ya se encontraba adentro. Me fui al baño, para soltarme el cabello y acomodarlo sobre mis hombros; me puse un poco de perfume que llevaba en la cartera, en diferentes zonas del cuerpo y un poco más de labial. Me miré por última vez.

Que empiece el espectáculo- me dije a mí misma y lo llamé desde el baño.

Edward, cielo, me puedes ayudar con una caja que se encuentra muy alta- mentí para que viniera a la habitación.

Ahí voy- escuche desde el living. Como el departamento no era muy grande solo había una sola habitación, así que era imposible que se perdiera- Bebé ¿donde estás?- me llamó

Aquí cielo- lo llamé sensualmente, apoyándome sobre el marco de la puerta.

Edward se tambaleó cuando al fin me encontró. Sus ojos se hallaban salidos de su orbita. No sabia si mirar, respirar, tragar saliva o arrancarse de los pelos.

Por ser la primera vez que seducía aun hombre no me estaba saliendo nada mal

- B-e-l-l-a- tartamudeó

¿Hay algo que te guste? Cielo- dije sensual mente mientras caminaba hacia él contoneando mis caderas

Todo- tragó saliva, yo le dedica una picara sonrisa

Sabes buscando la caja me dio mucho calor- moví mis mano abanicándome- y decidí sacarme el vestido para refrescarme. No te molesta ¿no?- hice puchero. Él negó con la cabeza como un robot, le costaba respirar- además fui una tonta, recordé que los zapatos están en mi casa- jugué con el cuello de su camisa, dando pequeños besos por su cuello hasta llegar a la comisura de sus labios.

Bella, por favor- pedía con voz ronca

Por favor qué- yo seguía repartiendo besos por toda su cara e iba desprendiendo de a poco su camisa.

Para bebé- me agarró de las muñecas. Solo un poco más y se rendiría, su tono de voz me decía que su voluntad se estaba haciendo añicos. Me separé un poco de él para hablarle directamente a los ojos.

Edward no te pido que tengas sexo conmigo- iba a hablar pero lo calle con el dedo- déjame terminar... tú me pediste tiempo para que nuestra primera vez juntos sea especial y yo accedí- acaricié su rostro- pero eso no nos impide conocernos un poco más sin llegar a ...- me interrumpió

Me estas diciendo que quieres que...- no termino la oración

Solo te pido disfrutarnos mutuamente- y lo besé.

Por la forma en que me abrazó por la cintura, me dió a entender que había aceptado mi propuesta.

El beso se volvió cada vez mas demandante, muestras lenguas no paraban de acariciarse y cuando se acaba el aire, nuestros labios iban hasta el cuello, hombros y oídos. Comenzamos a movernos hacia la cama, sin dejar de besarnos y tocarnos.

Edward me tonó de mi trasero, y por inercia envolví mis piernas alrededor de él, estirando de su pelo, cuando sentí su pene golpeando mi húmeda vagina. Un gemido se nos escapó a ambos.

E-d-w-a-r-d- dije débilmente, al blando colchón en mi espalda. Edward se encontraba entretenido besando, apretando y lamiendo la parte superior de mis pechos. Mis manos quedaron atrapadas por encima de mi cabeza por sus fuertes brazos- tienes demasiada...ahhhhh- gemí al sentir sus dientes en mi pezón derecho. Estiré de su pelo para sacarlo de ahí- ropa aún- solo me sonrió, poniéndose de pie para desvestirse lo más rápido que sus manos le permitían. Yo me puse sobre mis codos para tener una mejor vista de mí escultural hombre; se iba a sacar su bóxer pero no se lo permití

No, no, no- moví el dedo- esa prenda te la saco yo- dije con voz ronca- ahora vuelve a seguir donde te quedaste- lo atraje con el dedo.

Como un gato salvaje se lanzo sobre mí

Ha sido una niña mala Isabella Swan- su mirada destilaba lujuria- toda la noche te la pasaste provocándome- una se sus manos se dirigió a mí ropa interior- y no me gusta que me dejen con las ganas- sentí como iba pasando dentro de ella y sus dedos jugaban con mis labios mayores. Me removía para buscar mayor fricción- shhh quieta- paró de tocarme- es hora de tu castigo pequeña. Es mi turno de jugar- metió un dedo en mi interior, logrando que gritara de placer

Bebé están tan húmeda y cálida. Me vuelves loco- me beso, mordiendo mi labio inferior.

Yo simplemente no dejaba de gemir y removerme de placer por todas las caricias que me estaba brindando.

Abandonó mis labios para dirigirse nuevamente hacia mis senos, que reclamaban ansiosos sus caricias. Los apretaba con su mano libre y los besaba por encima de la tela, hasta que quiso más, sacándolos de su guarida pero sin desabrocharme el corpiño. Los succionaba con tanta fuerza y desesperación que seguramente mañana tendría más de una marca.

Sin dejar de desatender a mis senos, sumó un dedo más a mi vagina, curvándolos para que tocaran mi punto G y lo consiguió

Oh por Dios- grite y él me dio una sonrisa ladina- sigue así cielo- lo atraje más a mí abrazándolo con todas mis fuerzas- justo ahí amor

Eso bebé dime como te gusta- un tercer dedo se sumó a la fiesta y su pulgar tocó mi clítoris, ya no aguantaba mucho más.

Edward... estoy cerca... me vengo- gritaba apretándolo aún más

Córrete pequeña... baña mis dedos con tus jugos- esas últimas palabras bastaron para que viera estrellitas de colores y clavara mis uñas en su espalda.

Me encontraba temblando. Edward sacó sus dedos de mi interior y se puso de rodillas a un costado mío. Los llevó hasta su boca y degusto los rastros de mi orgasmo.

ummm, más deliciosa que en mis sueños- ¿Qué? ¿había soñado conmigo de una forma más intima?

Cuando reaccione ya lo tenía de regreso encima mío. Esta vez había sacado los zapatos y desprendido mi corpiño. Por vergüenza a mis pequeños senos (Jake siempre se quejaba de ellos) los tapé automáticamente.

No te los cubras Bella- sacó mis manos.

Son pequeños- dije tímidamente y el los tocó

Son perfectos para mí- se agacho hasta que estuvieron a su altura- son suaves y firmes- los acarició con delicadeza, besándolos poco a poco.

Nuevamente me entregue al placer de sus caricias. El podría hacer lo que quisiera con mí cuerpo, porque conseguía que me sintiera la más linda del planeta.

Sus besos fueron abandonando mis senos para ir descendiendo con sutileza por mi abdomen; su preciosas par de piedras verdes brillaban con tanta energía ocasionando que se me pusiera la piel de gallina.

Llegó hasta mí pelvis, regando besos de una punta a otra de la cadera, al tiempo que sus dedos bajaban pausadamente mis bragas. Una vez que se deshizo de ellas, fue abriendo con ternura mis pierna, acomodándose entre ellas.

Bella- me llamó tan pausadamente para preguntarme si deseba lo que estaba a punto de hacer- puedo parar si me lo pides.

Hazlo- mi voz salió con un tono de orden.

Y si con su dedos mágicos había disfrutado, no eran nada comparado con lo que su maravillosa lengua me estaba haciendo.

No era apresurado, se tomaba su tiempo para recorrerme entera. Se alejaba un poco solo para soplarme y sentir su aliento; besaba la cara interna de mis muslos y regresaba a continuar jugueteando con mis labios y mi clítoris, quitando todo el néctar que salía.

Tuvo que sostener mi cadera con sus manos porque yo no dejaba de moverme para lograr que él alcanzara internarse aún más en mi interior.

Edward- lo llamé desesperada para pedirle que se apresurar y no me hizo caso- Edward- volví a intentar sin conseguir nada- EDWARD- grite, no para llamarlo sino porque a parte de su lengua, volvió a meter uno de sus dedos en mi vagina- lo tomé de los pelos acercándolo lo más que podía, no me importaba si lo dejaba sin aire, solo quería liberarme. El rió y yo no dejaba de gemir y decir incoherencias.

Cielo... por favor deja de jugar... conmigo- rogaba casi sin voz. Levanto su cara, pero sin retirar su dedo.

Tú misma me dijiste que me divirtiera en el ascensor- su lengua enrolló mi clítoris y lo succiono con fuerza.

OH POR DIOS- grite desesperada, cuando parecía que acabaría, el muy malvado se retiro- Edward... no me... dejes así

Pídeme disculpas, por jugar conmigo- comenzó a soplar mi clítoris haciéndome sufrir aún más- pídemelo Bella- dijo en un tono autoritario que me encanto.

Los siento- hablé como pude.

No te escuche bebé- lamió mis labios vaginales e ingresó otro dedo.

LO SIENTO- grité.

Edward como un poseso, aumentó sus movimientos, sincronizando sus dedos con su lengua. Mi cuerpo comenzó a dar pequeñas convulsiones, una burbuja de placer se formaba en mi estómago que terminó estallando en una gran tormenta, cuando lo sentí morder mí botón.

Nunca había sentido un orgasmo como ese, quede convulsionando igual que si me hubiera caído un rayo encima. Lo tomé por los hombros y subió para besarnos apasionadamente. Probé mi propio sabor en su boca, volviéndome frenética de lujuria; friccionando nuestros sexos, aprecié como su miembro pedía un poco de atención. Lo moví y él quedó sobre el colchón. Ahora era mi turno de jugar.

Me coloqué a horcadas sobre él, acariciando su duro pecho, apreciando como se estremecía ante el paso de las yemas de mis dedos. Con devoción besaba su cuello, de un lado a otro; al llegar a su nuez de Adán, besé con más ímpetu. Al mismo tiempo, mis manos se encontraban en el inicio de su bóxer, empecé a bajarlos. Escuche como le costo tragar en el instante que su pene, que se hallaba tan duro como el titaneo, rozó mi humedad.

Descendí serpenteando sobre su musculatura, besando cada sector de él. Estaba embrujada por su aroma tan masculino mezclado con algo de mi sudor y perfume. Su respiración se volvía cada vez más errática, y más aún cuando se percató de lo cercano que me encontraba de su miembro.

Elevé mi cabeza, para observarlo en toda su magnificencia, era aún más grande de lo que pensé debajo de la mesa. Sin dudarlo un instante, tomé su base y recorrí su tallo con mi lengua hasta alcanzar la cúspide. Edward se aferró a las sábanas, gimiendo sin cesar, al tiempo que me encontraba saboreando su cabeza; volví a relajar lo más que pude mi garganta y lo devoré hasta hacer tope con mis cuerdas vocales, del resto se dedicó una de mis manos en masajearlo de arriba a bajo y la otra jugó con sus testículos. Sentí una mano sobre mía cabello, que intentaba marcar un ritmo más lento, intercalados con algunos más rápido.

Calculé que no le quedaba mucho más para alcanzar su orgasmo, al sentir como se endurecía más en mi boca; cuando me propuse intensificar más mis caricias me detuvo.

¿Qué te sucede? ¿A caso lo estaba haciendo mal?- no tenía mucho práctica en estos menesteres y tal vez no le gustaba lo que intentaba darle

No mi Bella- su voz salío ronca, pero me tranquilizo- solo que también quiero darte placer- ¿acaso era lo que yo me imaginaba?- Quiero que lleguemos juntos- se sentó y tomó de mi rostro y me quedé prendida en sus luceros verdes- esto es lo más intimo que podremos alcanzar esta noche- me beso suavemente- date la vuelta- dijo con delicadeza y como una autónoma respondí a su pedido.

Se volvió a recostar y yo me acomode, de la forma contraria a la que me encontraba en ese instante. Me puse en cuatro sobre él, dejando mi vagina al completo alcance de su boca, e inmediatamente volvió a torturarme con su lengua. Causaba tanto placer, que me olvide completamente de su miembro y me limité a disfrutar; hasta que una pequeña nalgada, me atrajo a la realidad y continua con mi faena.

Ahora era un juego mutuo, donde él ganador era aquel que primero hiciera llegar al otro hasta el cielo.

Edward, lamía con desesperación todo lo que encontraba a su alrededor, ayudándose con sus dedos para correr mis labios y tener más zona para entretenerse.

Yo tampoco me quedé atrás, ahora podía coordinar mejor la respiración con cada succión y logré hacerla más profunda.

Nos encontrábamos ambos al límite, Edward metió uno de sus dedos curvándolo, tocando justo mi zona más sensible, intentando que lo soltara para poder gemir, pero me aferré más a él y puse más ahínco.

Quería ganar esta mano, esta noche había llegado al nirvana tres veces y él ni una sola, por lo que dirigí una mano hacia su periné y con un dedo comencé a hacer presión en la zona. Con a penas unos roces bastó para que llegara a su orgasmo y unos estocadas más de su lengua con su dedo, me hicieron ver fuegos artificiales.

Sentí como su néctar se descargaba en mi boca; tenía un sabor agridulce y sin pensarlo mucho empecé a dirigirlo, hasta dejarlo completamente limpio; él hizo lo mismo con mí esencia.

Me recosté a un costado suyo, totalmente rendida, sin energía al igual que él; pero al segundo aprecié como sus brazos me acomodaban sobre su pecho; levanté mi mirada y lo besé por última vez. Sin ninguna prisa, ambos degustamos el sabor del otro en nuestra boca.

No habíamos llegado a intimar del todo, pero creo que con esto estuvimos más que cerca de unirnos en un solo ser.

Fue la mejor noche de mi vida Edward- dije mientras me acomodaba sobre su pecho, ya que mis ojos se estaban por cerrar.

Aún nos queda muchas noches más por vivir- beso mi cabeza; tomó el acolchado y nos tapó a ambos.

Te quiero- bese su pecho y me abracé más a él enredando mis piernas con las suyas.

Yo también te quiero, mi Bella- y ambos, sintiendo solo el sonido de nuestros corazones, nos rendimos a los brazos de Morfeo.


Y... ¿Qué les pareció?... ¿Merezco tomatazos por el lemmon o unos lindos comentarios?...Ustedes saben que me alegran el día con un simple me gusto la historia.

Bueno como suelen decir, todo lo bueno tiene su final, y es algo que no puedo retrasar más. En el próximo vuelve el drama y nuestro amado Jacob ¿Cómo imaginan que lastimará a Bella? ¿Edward podrá ayudarla o no se encontrará presente?...todas las dudas serán despejadas en unos días.

Como siempre gracias a mis lectoras mudas y a los nuevos alertas.

Nos leemos en el próximo capítulo.

Besos

Natalí

P.D: ESTE MENSAJE ES ÚNICAMENTE PARA KAREN MUÑOZ (ALIAS MAMITAKAREN): MEJOR QUE VEA UN COMENTARIO TUYO O NO ESCUCHARAS NUNCA MÁS MI LINDA VOCESITA POR EL SKYPE. ¡ESTAS ADVERTIDA!