Tres días después
Yakov frunció el ceño dolorosamente mientras observaba con cautela el mensaje en el aparato electrónico; Le parecía una horrible idea, perverso.
Numero Privado (Desconocido):
« Sabe quien soy; Viktor se encuentra en excelentes condiciones justo ahora, no tiene por qué preocuparse. Creo que no es necesario que le informe con exactitud lo que no debe de hacer ahora en adelante, pero, como me considero una persona educada lo hare de todas formas.
No se pregunte quien soy.
No entrometa a la policía.
No entrometa a nadie más.
Nunca llame a este número de no ser necesario; o si no le contacto antes.
De romper alguna de estas reglas me veré en la penosa situación de matarle.
Si quiere de verdad ayudar a Viktor teniendo en cuenta las consecuencias; Entonces deberá de seguir cada una de las órdenes que le daré a continuación.
Viktor nos sirve mucho mas muerto; Nadie debe de saber que vive y para corroborar a esto tomaremos ventaja de la incapacidad que se tiene para reconocer a los cadáveres. Usaremos eso a nuestro favor.
¿Viktor tiene alguna pertenecía única que podría identificarlo de los demás? Si es así; Deberá entonces llevar dicho objeto a la dirección que pronto le enviare. Allí algunos de mis hombres lo recibirán para luego encargarse de lo demás. Usted solo deberá llorarle con sentimiento en el funeral.
Y claro de ser llamado a reconocer el cadáver; Sabrá que decir.
¿Está de acuerdo con el plan?
Finjamos que me interesa su opinión; Señor Yakov espero su pronta respuesta, no me gusta esperar.
K
« ¡Maldición Vitya con quién diablos te metiste! » El ruso se masajeo la sien incomodo; Estaba aterrado. Temía infinitamente por la vida de quien consideraba su hijo.
Resoplo molesto mientras releía el mensaje nuevamente; Qué podía haber tenido de especial Viktor como para que alguien de ese tipo se interesara en el. Es decir, su pupilo era hermoso pero ¿Solo eso le bastaba?
Unas traicioneras lagrimas se deslizaron por sus cansados ojos, no había opción si ese hombre le daba una efímera esperanza de volver a ver a Viktor apostaría todo. Tecleo una temblorosa afirmación y se dispuso a rebuscar sus llaves del apartamento de su pupilo.
—Solo espero que estés bien… — Llevo sus callosos dedos a su rostro limpiando cada rastro de lagrimas que ensuciara su rostro; Un pequeño ruido le alerto, llevo su vista al suelo para encontrarse con el caniche que recostaba daba pequeños y lastimeros lloriqueos.
—Makkachin; ¿También lo extrañas? — Pregunto mientras se levantaba para acariciar el suave pelaje; El animal ni se inmuto, como venía haciendo desde que todo comenzó.
Makkachin soltó un alarido mientras observaba por el rabillo del ojo a aquel molesto ratón que corría debajo de los muebles; No se movió ni una pizca, porque sin su persona nada tenía sentido.
…
« Los expertos intentan diariamente dar con la identidad de cada uno de los reclusos que fueron víctima del acto terrorista que se llevo a cabo hace unos días atrás; Entre estos se encontraban personas de suma importancia tal como lo fue, Viktor Nikiforov ex patinador artístico medallista de oro de nuestra natal Rusia San Petersburgo. El ex patinador fue acusado de violar a su pupilo Yuri Plisetsky… »
— ¡Podrías apagar eso! ¡No lo soporto! — Su garganta quemo al intentar alzar la voz siendo que esta ya esta había sido agotada días atrás; Entrecerró los ojos mientras se llevaba las manos a las orejas.
« Era SU culpa »
— Oh gatito ¿Por qué debería? ¡Esto es magnífico! — El pelinegro se levanto del mullido colchón para caminar hasta el joven que se hacia bolita en el sofá. ¡Oh! ¡Como amaba verlo en esa faceta tan frágil!
Yuri entrecerró los ojos mientras sus uñas se clavaban el sofá; Queriendo desaparecer de allí, los ojos grises del pelinegro conectaron con los verdes regalándole una prepotente sonrisa.
—Jean…— Escupió sintiendo nauseas; Pronunciar ese nombre se sentía como tomar acido. El nombrado solo negó suavemente una vez estuvo frente al adolescente; Llevo su mano al pálido rostro para acariciarle.
El ruso tenía ojos hinchados; Y la piel blanca como un papel.
Yuri hizo una mueca de desagrado alejándose lo más que pudo, fracasando al toparse con el respaldo del sillón; Sus ojos comenzaron a picar nuevamente mientras que alguna que otra lágrima se derramaba injustamente por su mejilla ¿Acaso aun podía llorar? se maldijo mentalmente por mostrarse tan débil ante el monstro que se alzaba frente él.
— No lo ves gatito; Las cosas no podían ser mejores, nuestro plan no otro más que se pudriera en esa cárcel, ver su rostro perder día a día aquel brillo que le caracterizaba— Comenzó tomándolo por la barbilla presionándolo con innecesaria fuerza; Y Yuri sentía su estomago contraerse cuando él hablaba en pasado.
— ¡Pero el destino está de nuestro lado! ¡Ahora desapareció! Se quemo lentamente en las llamas; Ahora tú serás el mejor patinador artístico que rusa tendrá y yo… — Sonrió de oreja a oreja soltando el agarre.
—Obtuviste tu venganza— Yuri completo mientras alzaba la mirada molesto — ¡Jean vas a pagar por todo lo que hiciste! ¡Yo jamás quise esto! —Su voz se quebró; bajo la mirada negando rotundamente.
Jean bufo tomándolo nuevamente de las rubias hebras para halarlo hasta tirarlo al suelo; Yuri gimió adolorido en el frio piso intentando incorporarse, siendo detenido por el peso de la pierna del mayor.
— Gatito; Sabes que no me gusta que me llames de ese modo…— Comenzó haciendo un puchero; Negó varias veces mientras comenzaba quitarse los pantalones ónix que tenia — Llámame J.J el Rey; Ahora quítate la ropa — Pidió con voz gruesa provocando arcadas en el menor.
«Es repúgnate»
…
— Yuuri ¿Qué es eso? — Otabek alzo una ceja mientras que se inclinaba solo un poco sobre el escritorio para obtener una mejor vista de la pequeña y casi imperceptible marca rojiza en el cuello de su acompañante.
Yuuri entrecerró los ojos, algo molesto; Recién llegaba a casa luego de haberse ausentado tres días seguidos por asuntos de trabajo, estaba agotado. Y ahora Otabek no hacia más que fastidiarlo.
«Debes hacer el papeleo» Había dicho para después encerrarlo en aquel despacho.
—Piérdete Otabek… ¿No tienes trabajo que hacer? Creo que si… — Yuuri se apresuro a detener al otro; Posicionando la palma de su mano en el rostro del Kajazo impidiendo que continuara.
Solo que el otro continuo, ejerciendo mas fuerza.
— ¿Qué le ocultas a tu mejor amigo? — Dijo y Yuuri no supo si Beka se sentía indignado porque su rostro y voz no cambiaron absolutamente nada. Así que soltó un bufido.
—Nada; Solo me mordió un bicho — El japonés se echo hacia atrás cuando el otro subía una rodilla en el escritorio; ¿Qué intentaba?
—Me vas a decir o no — Pidió ya sobre el escritorio quitando de su rostro la molesta mano que no le dejaba respirar bien.
Yuuri maldijo en su idioma levantándose para tumbarlo contra el escritorio; Quedando la cara del menor entre sus piernas, le miro coqueto.
— Si querías chupármela solo debías pedírmelo Beka…— Jugueteó con voz melosa; Mientras que sonreía un poco.
— ¿Quieres que te la chupe o no? — Bromeo aun manteniendo su rostro inexpresivo; Aunque tal vez no estaba bromeando por completo.
Yuuri solo soltó una carcajada; Contagiando al otro en el proceso, quizás porque el japonés no solía reír de esa manera muy seguido. Mucho menos cuando llegaba de acabar con todo un clan entero.
— Señor Katsuki ¿Puedo entrar? — La voz dulce de Danielle llego a sus oídos; Yuuri se alejo del otro para volver a tomar asiento en su lugar, Otabek repito su acción.
—Pasa linda… — El nipón alzo la voz volviendo a sus papeles, tenía demasiado trabajo. Una vez la puerta se abrió la chica entro con una sonrisa cariñosa para acercarse a su jefe.
— ¿Sucede algo? — Tras bajar los papeles para enfocar su mirada en la chica quien desvió la mirada un poco; Solo porque su jefe en ese traje de color vino lucia demasiado seductor.
—Es sobre Viktor; Desde hace tiempo no hace más que dormir en su habitación sin salir, no ha probado bocado y mucho menos ha cenado. ¿Qué debería hacer? — Danielle de verdad estaba preocupada; Por la repentina actitud del ruso.
—Tu mascota te da problemas… ¿Por qué no solo lo dejas en alguna zanja? — Otabek sugirió obteniendo un chillido de la chica y una mirada intimidante del japonés.
— ¿No tenias trabajo?— Pregunto con voz ronca; Otabek asintió girando los ojos para levantarse e irse, no sin antes enseñarle el dedo corazón.
La chica rio un poco; Era gracioso ver como ambos actuaban en compañía del otro cuando estaban solos.
— ¿Dices que no ha comido? ¿Hace cuanto? — Inquirió levantándose de su puesto mirándola con ojos cálidos.
— Exactamente los tres días de su ausencia… — Mascullo siguiéndole el paso al nipón; Quien había comenzado a caminar al cuarto del ruso con pose pensativa.
—Muchas gracias por avisarme; Veré que puedo hacer — Yuuri le sonrió cálido; Provocándole un suave sonrojo.
…
Viktor observaba con rostro impasible el molesto reloj que se encontraba en su mano; Eran las 10:00 am y el no tenía ni una pizca de hambre. Desde hace tres días para ser exactos; Era curioso, una vez tubo el tiempo necesario para sentarse a pensar con calma las circunstancias no había podido evitar deprimirse. ¿Por qué Yuri hacia eso? ¿Creería que estaba muerto? De ser así porque patinaba con tanta perfección.
Alzo la mirada para observar en la pantalla a aquel que; Justo ahora se alzaba en el podio con una medalla de oro, sonriente. Había logrado su clasificación para el Grand Prix de este año.
Nada había parado; El Grand Prix continuaba, los patinadores daban lo mejor de sí. Rusia ahora proclama a una nueva estrella naciente.
El mundo no esperaba por él.
« El nuevo orgullo de Rusia Yuri Plisetsky» Había dicho aquel narrador sonriente; Todos celebraban aquel logro.
La puerta hizo un ruido; Mientras que el nipón entraba a la oscura estancia, frunció el entrecejo al observar al ruso aun envuelto en las mantas observando con rostro cansado aquel enorme televisor.
«Un nuevo prodigio a nacido en Rusia…» Solo oír aquello le había bastado al japonés para comprender el estado tan patético en el cual se sumergía el peli plateado.
Viktor observo como una pequeña ráfaga de luz entraba en su cuarto.
— ¿Yuuri?—Viktor se giro un poco para encontrase con el hombre que le miraba desde el umbral; Este solo le dedico una pequeña y casi imperceptible sonrisa para girarse a encender la luz.
Viktor se quejo sintiendo sus ojos arder por haberse acostumbrado a la oscuridad de aquel cuarto, combinado con la lagrimas derramadas claro está. Yuuri sintió una leve punzada en su pecho al observar aquellas orbes decoradas con un intenso color rojo; Producto de la hinchazón.
Eso no lo iba a permitir.
—Levántate iremos a comer — Le ordeno mientras que caminaba hasta la cama para tomar el control y apagar el molesto aparato que emitía palabras problemáticas.
Viktor le miro con rostro sorprendido; No esperaba eso, creyó que solo vendría a reclamar su cuerpo… o insinuársele. ¿Por qué preocuparse más de lo necesario?
—Viktor te estoy hablando; Muévete — Yuuri entrecerró los ojos para quitar las sabanas que lo cubrían; Viktor apretó los labios sintiendo irremediablemente su corazón palpitar. Lo atribuyo a la falta que tenia de sentirse querido, que alguien se preocupara por él.
Porque era evidente que Yuuri fingía.
Yuuri se exaspero entonces al notar algo importante; Aquellas ropas las había visto antes ¡Hace tres días! ¿No se había duchado? Frunció el ceño llevando una mano a su cien.
« ¿Y a ti qué? » Aquella voz apareció molesta; Tenía razón. Habían sido días largos de molesto trabajo. No había descansado correctamente y no tenía porque pelear con alguien tan patético.
—No tengo hambre… — Viktor hablo con cautela haciendo un puchero; Era estúpido, pero no podía evitar actuar de aquella forma. No importaba si Yuuri fingía preocupación por él, la necesitaba.
¡Joder! Yuuri parpadeo suavemente; Eso era jugar sucio. Espabilo soltando un bufido, no había nada de malo en involucrase un poco mas fuera de lo sexual con el ¿No?
— ¡Quieres morir! Me lo hubieras dicho y te dejo en la cárcel; No molestes, anda a ducharte que no creas que no lo note — Grito sintiéndose un poco inquieto; Con su manos le dio un leve empujón para que se levantara de una vez.
— ¿Qué? ¡Yo no te pedí que me llevaras contigo! Para tu información fuiste tú quien pidió mi compañía seduciéndome con ojitos lindos y contoneando tu perfecto cuerpo — Se levanto tomando una de las almohadas para cerrar y abrir los ojos repetidamente plagiando a alguna princesa animada.
Y dicho de aquella forma; Yuuri se sonrojo un poco, solo un poco. Afortunadamente Viktor había lanzado una almohada a su cara he evitado ver aquello.
— Entonces crees que mis ojos son lindos; Y tengo un cuerpo perfecto…— Yuuri sonrió coqueto; Mordiendo su labio — Si mal no recuerdo ese mismo día tu mirabas con descaró mi culo — Contraataco; Viktor se sonrojo sintiéndose atrapado.
Silencio; Yuuri había ganado aquella batalla.
—Como sea; ¿Qué solo no querías mi cuerpo? ¿Qué te importa lo demás? — No pudo evitar preguntar, Alzo su vista encontrándose con aquellos ojos cafés rojizos electrizantes.
Yuuri sonrió de lado.
—Para tu información no me acostaría con alguien fuera de forma o que no se ha duchado en tres días; Justo ahora me das algo de asco Nikiforov — Soltó juguetonamente, sonriendo al notar el rostro de indignación del ruso.
—Bueno en eso tienes razón...— Viktor trago saliva observando con detalle los rosados labios que ahora tenían un tono rojizo por haber sido recientemente mordidos.
El quería morderlos.
—Ahora ve a ducharte; Saldremos a comer — Yuuri repitió para caminar hasta la puerta y retirarse, debía ducharse el también. Porque el olor a muerte se encontraba impregnado en su piel.
…
Viktor caminaba con algo de recelo tras el japonés que le guiaba fuera del apartamento sin salir todavía del edificio; Entones el ruso noto que sería la primera vez que saldría de allí. Caminaron hasta llegar a una especie de garaje demasiado espacioso.
— ¡Amazing! — Viktor admiro cada uno de los autos y algunas motocicletas que adornaban el lugar; El tenía un auto lujoso pero esto estaba lleno de carros que valían una cifra difícil de nombrar; Incluyendo las motocicletas.
—Yuuri tus vecinos deben de tener mucho dinero; ¿Cuál es el tuyo? — Emocionado camino hasta el nipón quien se acercaba a un Bugatti Veyron de color negro en conjunto con rojo. Yuuri al oírlo giro a verlo para después pasear la vista por todo el lugar sin saber que responder exactamente.
—Bueno; Este piso es mío — Yuuri sonrió un poco para abrir la puerta del copiloto e invitar al europeo a entrar; Viktor se sintió algo confuso, sin entender exactamente a qué se refería. Entro en el carro no sin antes enviarle una mirada confusa al japonés.
Analizo las palabras; Yuuri entro descuidadamente encendiendo el auto, sonrió acomodándose los lentes al observar al ruso perdido en sus pensamientos.
—Viktor todos estos autos y motocicletas me pertenecen— Explico para comenzar a andar; Viktor lo miro con ojos abiertos.
«Supongo que los órganos son caros…» Viktor se retracto por pensar algo tan cruel y mantuvo la mirada fija en el camino; Observando el hermoso paisaje que Japón de brindaba.
El camino a donde sea que Yuuri le llevaba fue silencioso; Viktor no se atrevía a decir nada, el ambiente en si no le molestaba. Porque de alguna forma no era incomodo.
Tras manejar un buen rato Yuuri finalmente se posicionó frente un edificio con un aspecto modernista bastante grande; Era realmente hermoso y se veía de un alto costo. Se estacionaron al frente para ser recibidos por un japonés que tomo las llaves del auto para después guardar el automóvil.
Viktor siguió a Yuuri hasta entrar al restaurant que si bien tenía aspecto lujoso era bastante acogedor; Yuuri fue bien recibido por el dueño del lugar que rápidamente los guio al último piso llevándolos a una mesa privada con una hermosa vista.
Una vez sentados el japonés se retiro no sin antes decir algo que solo Yuuri comprendió asintiendo ligeramente; Pronto quedaron solos y Viktor pudo relajarse medianamente, porque desde que entraron todos mantenían la vista en el pelinegro e inclusive él.
—Fue a buscar el menú; Pronto vendrá — Explico Yuuri para clavar sus ojos en el demacrado rostro que poseía ahora el ruso.
No pudo evitar pensar que podía hacer para quitarlo.
—Entiendo… — Viktor asintió sintiendo su cuerpo cosquillear al tener aquellos ojos fijos en los suyos; Aquellas reacciones de su cuerpo aun no podía entenderlas por completo.
—La razón por la cual estabas de esta forma ¿Cuál es? — Yuuri se inclino un poco hacia adelante sin dejar de observar al otro; Ya podía imaginarse la razón pero quería que el otro la digiera.
Viktor se mantuvo en silencio un tiempo pensando si era correcto abrirse a ese chico; Aunque pensándolo bien ¿Qué podía perder?
—No puedo comprender porque Yuri hizo esto… Es decir ambos teníamos una buena relación — Comenzó sonriendo amargamente — Inclusive; Lo podía considerar un hijo para mí — Tras terminar, una joven entro para entregarle el menú, Viktor no comprendió que había allí escrito así que solo pidió lo mismo que Yuuri.
Yuuri soltó una pequeña risa cuando fueron dejados solos nuevamente; Viktor alzo una ceja sin comprender.
— ¿Qué? — Viktor se sintió un poco molesto pensando que podía estar burlándose de él y su situación; Y Yuuri negó, solo había caído en cuenta de algo que era un poco irónico y gracioso.
—No es nada, solo pensaba que ese chico y yo compartimos el mismo nombre — El nipón alzo ambos hombros desinteresadamente, y Viktor rio un poco también al notar finalmente aquel detalle.
El ambiente se relajo bastante mientras la comía era servida; Ambos se dispusieron a comer manteniendo el silencio por un tiempo.
—Es un niño — Yuuri hablo captando la atención del otro; Quien levanto la mirada de su plato sin comprender aquellas palabras.
—Ese chico es un niño; No podría idear un plan con coartadas tan perfectas él solo, debe de haber alguien involucrado — Explico mientras peinaba sus cabellos hacia atrás; Su mirada brillo y observo con intensidad al ruso.
— ¿Tú crees que Yuri haya sido manipulado? — El ruso cayó en cuenta sintiendo un pequeño alivio en su pecho; Yuri podría no ser el culpable directo de su desgracia.
—Bueno eso no lo puedo asegurar pero es una pequeña posibilidad; Así que relájate un poco — Yuuri le regalo una sonrisa sincera para volver a su comida.
Viktor hizo lo mismo sonriendo cálidamente; Abrazando aquella hermosa posibilidad con entusiasmó; No importaba si solo era un 1% apostaría por ello.
Ese día tal vez algo pequeño afloro en el pecho de ambos; La necesidad de hacer sentir cómodo a un ruso como la gratitud absoluta a un japonés.
Continuara…
Ok lo admito tal vez me desespere para subir este capítulo; Es que ya quiero escribir lo que viene ¡Lo he tenido planeado desde que empecé el fic y mi corazón va explotar! Pero quedara para el próximo porque está muy largo.
Espero que les guste y gracias a quienes se toman el momento de leer este capítulo; Ya ven que se aclaran aquí un poco más de las acciones de cada quien. Respiren todas aquellas fanáticas de Yuri P. no es malo, en realidad me lo imagino incapaz de hacer algo malo.
Un pequeño dato para que no haya confusiones; J.J no es un patinador. En realidad no sabía a quién poner como el villano porque los amo a todos ¡Pero necesitaba eso! Otro dato… Todavía no se viene lo sad.
Pero habrá bastante.
Así que gracias por leer, votar y comentar; Me ayudaría si les gusta mi patética historia que me recomendara a sus amigos criaturitas del inframundo. Las amo Bye.
AH otra cosa; No estoy segura pero me gustaría que alguien me ayudara a corregir luego de escribir el capitulo, ¿Alguna interesada? Porque admito que me da flojera leer después que escribo (Mas bien vergüenza)
