Hola chicos! Les traigo otro cap ; )

Espero que estén todos bien.

Respuestas para:

Risard: Jajajaja no podría hacer eso porque amo a los gemelos ; ) como hermanos y como pareja jejejeje lo se, lo se, estoy loca, no me hagas caso ; )

Saorii-chan: Siiii los gemelos son buenos y haré que sean felices, solo porque cuidaran de mi lindo Harry : ) y no desesperes...aquí esta el siguiente capitulo : D

: Ohhh pero MUY SEXY papá : P

Pd: Me encanto tu imagen de perfil...si mi memoria no falla es de Love Stage cierto? ame ese anime : D

ADVERTENCIA! El tan deseado capitulo esta aquí! El REENCUENTRO de Papi Tom y mi lindo Harry : D


Capítulo 12: ¿Padre, eres tu?

TR***LV

Dentro de la mansión en ruinas, el Señor Oscuro caminaba furioso por los pasillos buscando a Snape. No era posible que nadie lo haya visto en todo el día y para mejorar su humor Nagini aún no regresaba de caza, pero ambos pagarían por hacerlo esperar.

– Mi señor, ¿se le ofrece algo? en…

¡Crucio! – "si no quieren sufrir lo mejor será que no se atraviesen en mi camino, pero por supuesto que no se los diré, me sirven para quitarme el estrés".

Doblo en la esquina y vio a otro infeliz cruzarse en un mal momento, pero que podía hacer el si se le iban poniendo enfrente, más que aprovechar y quitar frustración.

– Mi señor, escuche que estaba buscando a…

¡Crucio!"insolente como se atreve a… espera a que se refiere" – repite lo que dijiste– dijo una vez que le quito la maldición.

Vio al hombre dejar de gritar y moverse en el suelo pero no le importo en lo más mínimo.

– Mi señor sé que está buscando a Snape…solo venía a decirle que me envió una lechuza hace unos minutos diciendo que se retrasaría un poco pero que no tardaba en llegar y…

– Perfecto, espéralo en la entrada y dile que lo quiero cuanto antes en mi habitación y más te vale que no se demore más o pagaras tu– dicho esto se dio la vuelta y regreso a su habitación.

SB&RL***RL&SB

– ¡Draco Lucius Malfoy Black! ¡Basta!– grito Sirius colérico– ¡Para de andar paseando por todo la habitación!, ¿¡que no vez que me dará un ataque!?– terminó, respirando agitadamente.

Draco se había quedado inmóvil en el centro de la sala con cara de sorpresa, tan inquieto estaba por lo que sentía que no se había dado cuenta de que estaba haciendo una zanja enfrente de la chimenea.

– Nunca había visto a un Malfoy perder así la compostura– Remus se acercó al chico y despacio le coloco una mano en el hombro– pero debes tranquilizarte, estoy seguro que Harry no debe tardar, en unas cuantas horas estará de regreso.

Mientras Remus lo conducía con cautela al sofá, Sirius le traía una taza de té bien cargado.

– Es que ustedes no entienden– dijo despacio– sé que algo no está bien, lo siento. Es como si Harry estuviera sufriendo mucho y me siento encerrado al saber que no puedo salir a buscarlo–. Tomo un pequeño sorbo de su té antes de mirar de nuevo a los adultos– Solo necesito saber que está bien para poder respirar tranquilo.

Al ver las miradas sorprendidas de los adultos se sintió demasiado débil por lo que había dicho que se levantó y salió rápidamente rumbo a su habitación mientras los adultos le seguían con la mirada.

– Solo esta imaginando cosas– dijo Sirius cerca de Remus– no creo que le hagan algo. Molly lo quiere como uno más de sus hijos, de hecho el año pasado discutimos por eso, se estaba tomando muchas atribuciones que no le correspondían.

– No lo sé Canuto. Había estado tranquilo, pero de repente se levantó del sofá y comenzó a caminar, se le veía muy preocupado.

– Pero no es posible que sintiera lo que le sucede a Harry– dijo sonriendo– porque de ser así…– la sonrisa se le congelo en la cara– ellos serían… pero eso no es posible– movió la cabeza enérgicamente para olvidar ese pensamiento.

– Pues yo no estaría tan seguro Siri– se giró y coloco sus manos sobre los brazos de Sirius– los viste estos días, están tan unidos que parecían uno solo, se complementaban en frases, acciones y decisiones.

Sonrió de medio lado al ver a su pareja en shock, le dio un beso suave y salió rumbo a la cocina.

TR***LV

Voldemort estaba rechinando los dientes de coraje, ninguno se había presentado y el odiaba que lo hicieran esperar. Se removió inquieto en la silla, con los ojos clavados en la puerta. Estaba demasiado intranquilo así que se levantó y comenzó a pasear por toda la habitación.

"Algo no está bien y lo peor de todo es que no sé qué es, necesito a ese par de inútiles ¡pero ya!"

Tan concentrado estaba que no se dio cuenta que solo estaba dando vueltas alrededor de su sillón, como tampoco se dio cuenta que un par de ojos burlones estaban siguiendo sus movimientos.

Nagini había regresado ya de su pequeño festín pero al entrar en la mansión había percibido la intranquilidad de Tom en el aire, así que se deslizo rápidamente a su habitación. La escena que encontró era muy divertida, pocas veces se veía a un Tom nervioso y dando vueltas alrededor de un sillón como poseído.

"Si no te conociera diría que estas preocupado por algo" siseo divertida al ver el pequeño salto que dio Tom.

– Estúpida serpiente ¿que no te enseñaron a tocar?– siseo molesto.

"Si, seguro. Sera para la próxima. Es que traía mis "manos" ocupadas– siseo moviendo la cola.

– Ahhh olvídalo. Solo quiero que vayas a visitar los lugares donde guardo mis valiosas pertenencias– siseo regresando al sillón– tengo el presentimiento de que algo no está bien, pero no sé qué es y mientras no lo averigüe no podré bajar la guardia– silbo girando la varita entre sus dedos.

Nagini se deslizo por el suelo y se subió a sus hombros.

"Está bien Tom– siseo restregando su enorme cabeza en el suave cuello del Lord– No te preocupes por eso, ya me encargare…

Pero fue interrumpida por unos golpes en la puerta.

– Oh, ese debe ser Severus.

Con un movimiento de muñeca abrió la puerta, revelando a un Severus con su clásica túnica negra. Se le veía relajado como siempre, pero el Señor Oscuro fue capaz de ver un par de gotas resbalar por su sien, señal de que había corrido para llegar cuanto antes. No pudo reprimir una sonrisa de satisfacción al ver que el hombre aún seguía temiéndole.

– Pasa Severus– observo avanzar al hombre y cerrar la puerta– bien, necesito que vayas con el viejo loco y averigües que se trae entre sus ancianas manos. Hay algo que no me cuadra y necesito saber que él no ha metido su varita en nada.

– Por supuesto mi señor– dijo haciendo una pequeña reverencia– y, ¿cuál sería ese pretexto con el que me voy a presentar ante el director?

– Dile que va a haber un ataque en…mmmm– medito unos segundos– no puede ser cerca de Little Whinging porque podrían buscar a Potter y eso me causaría problemas…cerca del Colegio tampoco porque eso los podría llevar a Potter de nuevo…ni Hogsmeade porque ya hubo ataques ahí– dijo con un dedo sobre la barbilla– ¡ahh ya se! Dile que va a ser cerca del Callejón Diagon, mandare unos mortífagos ahí para llamar la atención. Pero lo más importante es que le saques algo al anciano– dijo satisfecho recostándose en el respaldo del sillón.

Severus le miro confuso y parpadeo un par de veces pero aun así asintió.

– Cualquier cosa de la que puedas enterarte me la reportas inmediatamente y después de eso quiero que…– pero se detuvo de golpe al sentir una ligera opresión en el pecho.

"Qué diablos"

– ¿Mi señor?– pregunto Severus confundido.

Voldemort no le escucho, estaba concentrado en la sensación que tenía. Recordaba haberla sentido alguna vez… ¡Es tristeza, ahora recuerdo! La sentí alguna vez cuando estaba solo en el orfanato. Pero no tiene sentido, no tengo porque…

Sus pensamientos se interrumpieron cuando sintió un dolor agudo atravesarle el pecho y sin poder evitarlo cayó de rodillas al suelo respirando con dificultad. A través de sus ojos nublados logro distinguir a Nagini cerca de él y a Severus arrodillado a su lado. Parpadeando furiosamente logro enfocar a un Severus en shock, pero lo ignoro cuando sintió algo correr por sus mejillas humedeciéndolas, así que llevo una mano a su cara creyendo que estaba herido. Pero al retirarla vio con sorpresa que lo que salía de sus ojos era una sustancia transparente como agua ¡y entonces recordó!

"Él, siendo golpeado por otros niños…él, siendo rechazado por los niños…él, jugando solo, escondido en su habitación y…él, llorando encerrado en el armario para acallar sus sollozos".

Se limpió rápidamente la cara pero el dolor y las lágrimas no paraban de salir de sus ojos.

– Mi se-señor, ¿Qué sucede?– pregunto Severus un poco más recuperado del shock.

– N-no sé, pero…du-duele mu-mucho– logro decir con voz entrecortada por el dolor– has que s-se de-detenga…S-severus.

Severus se levantó rápido y miro al hombre arrodillado en el suelo llorando, no sabía que podía hacer, jamás había visto llorar al Señor Oscuro. Ese hombre que se veía tan patético y débil en el suelo, no encajaba con el Lord que él conocía. Ese comportamiento era típico de chicos Hufflepuff o hasta Gryffindor, de hecho Potter sería tan patético para llorar de ese modo pero no…

"Un momento… ¡Potter! ¡No es el Señor Oscuro, es Potter! Oh no, esto no está bien, debo detenerlo rápido e ir a buscar al descerebrado de Potter".

– Mi señor, ¡es la conexión!– dijo arrodillándose al lado del Lord– debe romper la conexión con Potter, las emociones del chico son tan fuertes que ha logrado transmitírselas– escucho jadear al Lord y lo presiono– debe romper la conexión ¡ya!, antes de que le sea imposible.

– Ha-harry– tomo una corta bocanada de aire antes de forzar sus barreras, cuando lo logro el pánico comenzó a llenarlo– Harry, ¡algo le paso a mi hijo!, debo encontrarlo Severus, llévame a la mansión Black. Sé que tú sabes la localización, necesito…

– ¡Debe calmarse!– dijo Severus, sintiéndose fuera de lugar y sorprendido por lo que acababa de escuchar, realmente sorprendido.

Tom se levantó y tomo una profunda bocanada de aire antes de volver a hablar, esta vez con más tranquilidad pero no por eso menos preocupado y ahora además, furioso.

– Severus– dijo despacio pero con una amenaza implícita que hizo que el susodicho se estremeciera ligeramente– me llevaras en este momento a la mansión Black y no me importa si no puedes acceder, romperé todas las barreras del estúpido vejete si es necesario y más le vale a esos Weasley que mi hijo este bien, porque de lo contrario ¡nada ni nadie los salvara de la furia de Lord Voldemort!

No se había dado cuenta que los ojos se habían teñido de rojo, pero Nagini y Severus sí que se habían dado cuenta y ese era el motivo de que la pobre serpiente estuviera enroscada en una esquina y Severus estuviera con un mano temblorosa sobre el pomo de la puerta sin apartar sus ojos del hombre frente a él.

– P-por supuesto, m-mi señor– se aclaró la garganta antes de continuar– los apareceré lo más cerca que me permitan las protecciones.

– Tan servicial como siempre Severus– dijo burlón– ahora vámonos, tengo una familia de comadrejas pobretonas que torturar.

H&D***D&H

Harry fue vagamente consciente del tirón de la desaparición. Su mente estaba llena de todos los recuerdos de sus amigos, de todo lo bueno y lo malo que habían pasado juntos. No podía creer lo que le habían hecho.

Cuando abrió nuevamente los ojos estaba parado en el centro de la sala o eso creía, su vista estaba borrosa por todas las lágrimas que estaba derramando. Alcanzo a ver de reojo a Kreacher retorcerse las manos, pero el solo fue capaz de negar en silencio y pronunciar un suave "quiero estar solo" y sin decir una palabra más, se dejó caer al suelo detrás del sillón, abrazando sus piernas y enterrando su cabeza entre sus rodillas. No quería aceptar la realidad, hace tan solo dos días que había salido de la mansión creyendo fervientemente que sus amigos estarían con él, y ahora ni siquiera sabe si algún día habían sido verdaderamente sus amigos.

Kreacher observo llorar en silencio a su amo, estaba parado cerca de la cocina así que no lo vería. Tomando valor dio media vuelta y se dirigió a la biblioteca pero antes de entrar fue abierta bruscamente por el amito Draco.

– Sentí vibrar las protecciones, ¿es Harry?, ¿trajiste a Harry?– pregunto desesperado, mirando a su alrededor con rapidez.

– Si, es solo que el amo Harry no quiere…– se detuvo, no debía desobedecer a su amo.

– ¿Qué tiene Harry? ¿Dónde está? ¡Dímelo!– grito zarandeando al elfo del cuello de la prenda.

– El amo Harry está detrás del sillón llorando, pero le había dicho a Kreacher que no dijera que había llegado y Kreacher ha desobedecido– dijo con dificultad.

– Llorando…– repitió, comprendiendo lo que había sucedido– ¡esos imbéciles!– vio al elfo golpearse fuertemente contra la pared y lo detuvo– no me importa si te quieres castigar pero antes debes buscar al Profesor Remus y a Black y diles que Harry regreso y que nos busquen rápido.

Ni siquiera había terminado de hablar cuando ya estaba corriendo hacia la sala, pero al llegar se detuvo de golpe, no quería asustar a Harry. Lo vio hecho un ovillo detrás del sillón con la cara escondida pero sus sollozos eran claros. Verlo tan indefenso y frágil hizo que su sangre hirviera y apretara sus puños con fuerza, maldiciendo mil veces a todos los Weasley por haberlo herido de esa forma.

Se acercó despacio y agachándose tomo el rostro de Harry y lo alzo. Sintió que su corazón se quebraba al ver todo el dolor en la cara de su Harry. Limpio sus mejillas, miro sus ojos tristes y sin poder ni querer evitarlo poso suavemente sus labios sobre los de Harry para después levantarlo entre sus brazos. Sintió a Harry aferrarse a su pecho y llorar, se sentó en el sillón y acomodo al moreno sobre sus piernas sin dejar de abrazarlo y acariciar su cabello.

Lo arrullo suevamente mientras le murmuraba palabras de consuelo, pasados unos minutos el llanto de Harry disminuyo y levanto la mirada buscando la de Draco.

Draco le miro a los ojos y con su pañuelo seco las mejillas del moreno.

– ¿Estas mejor?– pregunto Draco.

Harry solo asintió, no confiando en su voz para expresar su agradecimiento se inclinó ligeramente y poso sus labios sobre los de un Draco sorprendido.

Draco vio a Harry aproximarse y abrió los ojos sorprendido pero al sentir el calor de los labios de Harry cerro sus ojos y dejo descansar sus manos sobre el muslo y la espalda del moreno. El contacto solo duro unos segundos pero cuando se separaron Harry se sentía avergonzado.

– ¡Hey, no has hecho nada malo!– dijo Draco al ver el sonrojo de Harry– lo que me recuerda… ¿quieres contarme que sucedió?– pregunto, colocando una mano sobre la mejilla del moreno.

Harry negó suavemente antes de hablar.

– Solo déjame descansar contigo un rato más– dijo Harry mientras se inclinaba más hacia la cálida mano de Draco– además, no quiero volver a repetirlo, prefiero esperar a mi padrino y Remus si no te importa– terminó indeciso.

– Por supuesto que no, lo importante es que tú estés bien– dijo levantándose con su Harry en brazos– te llevare a tu habitación para que descanses.

Harry se aferró al cuello de Draco con fuerza mientras se dirigían a su habitación.

– ¿Te quedaras conmigo?– pregunto en un susurro.

– Siempre que tú lo desees– dijo acomodando al moreno sobre la cama.

– ¿Y si deseo que te quedes conmigo para siempre?– pregunto mirándolo fijamente.

Draco le miro directo a los ojos antes de contestar.

– Entonces estaré contigo para siempre– dijo sonriendo– y ahora, déjame lugar. A menos que hayas cambiado de opinión.

Harry negó frenéticamente antes de hacerse a un lado para permitirle a Draco recostarse junto a él. Draco rio divertido por el comportamiento infantil de Harry y acomodándose jalo a Harry hacia él, colocándolo sobre su pecho. Harry ronroneo complacido cuando sintió los suaves dedos de Draco deslizarse por su cabello, poco después se quedó dormido.

Draco observo dormir a Harry, pero él seguía preocupado por lo que había pasado en casa de la comadreja. Perdido en sus pensamientos como estaba, se sobresaltó cuando la puerta fue abierta violentamente.

– ¿Qué sucedió? ¿Harry está bien?– pregunto Sirius alterado mirando a los lados, pero cuando poso sus ojos sobre los chicos, puso los ojos en blanco– puedo saber… ¿por qué diablos les gusta dormir en "esa" posición siempre que están juntos?– pregunto molesto.

– No te enojes padrino, lo que pasa es que el pecho de Draco es muy suave– dijo Harry frotándose los ojos.

Sirius se puso rojo en el rostro pero su respuesta se quedó en los labios.

– Tranquilízate Sirius o te sacare de aquí– dijo serio Remus mientras se acercaba a la cama– Kreacher estaba demasiado alterado y solo balbuceaba algo sobre que no debía desobedecerte pero que teníamos que venir a verte– dijo preocupado acariciando la cabeza de Harry, quien seguía acostado sobre el rubio.

– Bueno, yo…– no quería hablar sobre lo sucedido pero sabía que tenía que hacerlo. Así que soltó un suspiro y levantándose del pecho de Draco miro a ambos hombres y susurro– las cosas no salieron bien y yo… no lo soporte, tenía que salir de ahí. Así que los gemelos me ayudaron a salir sin que me vieran y…

– ¿Los gemelos?– interrumpió Draco con incredulidad, sentándose sobre la cama y mirando a Harry.

– Si, bueno…al parecer son los únicos que me apoyan…

– ¿Los únicos?– pregunto Sirius en un tono idéntico al de Draco– ¿Qué hay de Molly? ¿Ron? ¿Hermione?– dijo alterado.

Harry solo bajo la vista, sintiendo sus ojos arder con nuevas lágrimas y negó despacio. Remus y Draco miraron mal a Sirius mientras el segundo abrazaba al moreno.

– Harry sé que lo menos que quisieras hacer es recordar todo, pero si es así, las cosas se pondrán aún más difíciles y tenemos que saber exactamente qué sucedió para estar preparados– vio a Harry asentir y añadió– te prepararemos un té y te esperaremos en la sala cuando estés listo, ¿verdad Sirius?– pregunto con un tono que no dejaba lugar a discusiones.

– Te estaremos esperando abajo Harry– dicho esto salieron de la habitación.

– Soy patético ¿no? Quizás hice algo malo sin darme cuenta y ahora estoy pagando– dijo sin levantar la vista.

– ¡Claro que no! Y tampoco hiciste nada malo, pero ellos sí. Se atrevieron a meterse con quien no debían y juro por Merlín que pagaran por ello– dijo arrastrando las palabras e impregnando con odio cada una de ellas.

Harry lo miro asustado.

– ¡No hagas nada Draco!– dijo apresuradamente– ellos tendrán la protección del ministerio y del director. No quiero que te lastimen por mi culpa– dijo preocupado.

– Las serpientes somos astutas– fue lo único que dijo.

Harry sonrió suavemente antes de depositar un suave beso en los labios del rubio.

– ¿Qué significa esto Harry?– pregunto Draco con incertidumbre.

– No tengo cabeza para pensar en esto ahora, solo sé que me gusta hacerlo– dijo mirándolo fijamente.

Draco sonrió y negó con la cabeza, murmurando algo que sonó como "Gryffindor". Se inclinó y tomo el labio inferior de Harry entre los suyos unos segundos antes de separarse.

– Sera mejor que bajemos o Black subirá por nosotros.

Harry asintió sonrojado.

Cuando bajaron, los adultos los esperaban con tazas de té en la sala. Draco y Harry tomaron asiento frente a los adultos.

Harry les miro unos segundos, se sentía incómodo bajo sus miradas. Como si estuviera otra vez en una audiencia en el ministerio.

– Bien, después de mi declaración solo pido un Obliviate, solo eso y me declaro culpable– dijo seriamente mientras se retorcía las manos con nerviosismo.

Las tres personas que escuchaban expectantes parpadearon confusos, mirándose entre ellos sin comprender hasta que pasados uno segundos Sirius soltó una ruidosa carcajada mientras aplaudía, causando que los demás rieran con él.

– Si todavía puedes bromear, quiere decir que te recuperaras pronto. ¡Así se hace pequeño Prongs!– dijo Sirius orgulloso.

Harry sonrió, contento con la aprobación de su padrino. Después de todo necesitaba esa pequeña pizca de humor para enfrentar lo que vendría.

Inspiro profundamente y comenzó a relatarles todo lo que había vivido en la Madriguera, contando con todo el apoyo de Draco en los momentos más difíciles. Cuando por fin termino se sentía muy cansado, pero también libre de esa soledad que se le había instalado en su corazón al saberse traicionado.

Las sensaciones durante su relato no se hicieron esperar, desde dolor, tristeza, decepción hasta asombro. Pero lo que impero sobre las demás fue la ira, el coraje hacia aquellos que se habían atrevido a lastimar a Harry, aquellos a quienes habían considerado sus amigos.

Harry los observo sorprendido. Si no fuera porque sabía que Draco y su padrino eran familia tendría sospechas al respecto, eran tan parecidos en algunas cosas ¡hasta habían reaccionado igual! Los dos estaban fúricos, diciendo como los torturarían poco a poco hasta que vinieran de rodillas a pedirle perdón a Harry y solo entonces los matarían como las comadrejas que eran.

Remus se acercó a Harry y lo tomo de las manos.

– Lo bueno de esto es que si se atreven a entregarte a Voldemort estarás a salvo– dijo mirándolo cálidamente.

Los dos Black pararon su diatriba y miraron a Remus sorprendidos.

– No había pensado en eso Moony, pero creo que tienes razón– y después añadió en un tono más bajo– o eso espero.

Pero no sabían que estaban a punto de comprobarlo.

TR***LV

Mientras ellos platicaban, Tom apareció con Severus y Nagini cerca del número 12 de Grimmauld Place.

Severus se veía tranquilo pero escudriñaba las calles buscando alguna señal de aurores en el área o de la Orden del Fénix. Se dirigieron juntos hacia el espacio entre el número 11 y 13.

– Debo aceptar que Dumbledore protege a Potter con todo– dijo Tom, sintiendo las firmas mágicas en los diferentes hechizos que se entretejían alrededor de la mansión.

Severus bufo.

– No esperaba menos, es su chico de oro– dijo con tono burlón.

Era Severus, era. Ahora se tendrá que buscar otra marioneta, porque Potter se viene conmigo quiera o no quiera– dijo con voz firme.

"Ese viejo chiflado no volverá a utilizar a mi hijo".

Tom alzo la mano derecha en dirección a la casa y con la palma extendida pronuncio un hechizo en pársel, donde para su satisfacción vio aparecer el número 12 entre las demás casas. Sonrió con altanería mientras pronunciaba el siguiente hechizo, donde para asombro de Severus apareció una gran cantidad de hilos plateados entretejidos, como una enorme telaraña que cubría toda la mansión.

Tom frunció el ceño unos segundos antes de sacar su varita.

– Podría romper hechizo por hechizo y acabar con las barreras, pero sería darle tiempo a la orden si es que se dispara alguna alarma. Así que mejor…– Dirigió su varita al suelo y pronuncio otro hechizo en pársel. Enseguida una densa neblina empezó a salir de su varita y comenzó a deslizarse metiéndose entre los hilos plateados– destruyo todas juntas.

Tras decir esto dirigió su varita al centro y pronuncio un hechizo antiguo. Observo la neblina brillar tenuemente y un segundo después tanto la neblina como las protecciones resplandecieron con un dorado intenso que cegó por un momento a Severus. Con un perezoso giro de muñeca, Tom rompió las protecciones en mil pedazos haciendo cimbrar los cimientos de la mansión.

– Demasiado fácil, lo único que necesitaba era la localización– dijo con autosuficiencia– Severus, coloca un hechizo anti-aparición antes de que se escapen y entremos rápido– dicho esto se encamino hacia la puerta siendo seguido de cerca por Severus.

Al llegar abrió violentamente la puerta con un movimiento de varita y se adentraron en un lóbrego pasillo, siguiendo los murmullos que llegaban del fondo.

H&D***D&H

Harry estaba cavilando acerca de cómo tendría que comportarse con los Weasley en el colegio o de si debía enfrentarlos en cuanto los viera. Levanto la mirada para ver a las tres personas frente a él discutir acerca de cómo debían proceder y justo cuando estaba por llamar su atención un temblor recorrió la mansión. En unos segundos se escuchó un fuerte ruido proveniente del corredor y al segundo siguiente cuatro varitas apuntaban en esa dirección.

Harry esperaba encontrar a Dumbledore o el Ministro irrumpiendo en su casa, pero jamás pensó ver a un tipo tan apuesto acompañando a Severus. El shock era claro en sus rostros, todos se preguntaban quién era ese hombre tan apuesto. Harry curioso por saber quién era se comenzó a acercar, tenía un cierto aire familiar que le estaba intrigando. Sin ser consciente se había acercado más de lo que quería pero se paró en seco al ver la sonrisa burlona del hombre. En definitiva, estaba seguro de que lo conocía de algún lugar.

– Que pasa Potter, ¿no me reconoces?– pregunto con una sonrisa de medio lado, haciendo brillar traviesamente sus ojos.

Los presentes salieron de su shock y blandieron firmemente sus varitas. Draco al ver la intención de Harry de acercarse más se posiciono delante de él, amenazando al hombre frente a él y siendo seguido por los dos mayores. Formando así una barrera de protección.

Tom los miro uno por uno, sonriendo satisfecho al ver que estaban dispuestos a defender a su hijo, pero cuando su mirada cayo en Sirius hizo una mueca de disgusto.

– Oh Black, ¿no te pudiste esperar más tiempo antes de regresar?– dijo con fastidio.

Harry dio un respingo y quiso acercarse a su padrino para defenderlo pero se vio detenido por tres voces.

– ¡No Harry!

Tom conecto su mirada con unos ojos verdes iguales a los suyos y sonrió, pero su objeto de estudio se vio tapado con otro cuerpo un poco más alto. Molesto, fijo su mirada en unos orbes grises y fríos como el hielo.

– Oh, ya es suficiente de este espectáculo– dijo mirando seriamente a todos– vine a ver a Potter no a ustedes.

Dicho esto movió ligeramente la varita y los tres hombres que protegían a Harry salieron volando en direcciones contrarias siendo inmovilizados en la pared. Harry solo fue capaz de ver como se deshacían de su familia, sin poder hacer nada, pero su protesta murió en sus labios al ver que no los estaba lastimando.

– Así está mejor– dijo Tom centrando su atención en Harry.

Lo observo detenidamente y se acercó despacio al moreno quien retrocedió un paso antes de ser inmovilizado por Tom. Lo miro directo a los ojos y toco con su mano la mejilla de Harry suavemente antes de quitarle el hechizo.

– Te pareces mucho a James– dijo sorprendiendo al chico– pero eres más pequeño y débil que el– dijo con una mueca burlona.

– ¡No fue culpa mía, reclámele a mis tíos!– dijo frunciendo el ceño molesto, retando con la mirada al extraño. No le gustaba que le hicieran mención a su tamaño o falta de peso– además, ¿Quién es usted y porque irrumpió así en nuestra casa?– pregunto, dando otro paso atrás.

– Vaya, tienes carácter– dijo tomándolo de la barbilla y acercando su rostro– aunque aún pareces un gatito asustado.

– ¡Suéltalo! No te atrevas a hacerle daño porque te matare– grito Draco intentando liberarse del hechizo– y tú, padrino, ¿cómo pudiste?

– No te entrometas en esto Draco– dijo serio Severus.

– ¡Suficiente!– dijo Tom molesto.

Nagini que había estado resguardada en las sombras decidió aparecer antes de que Tom cruciara al pobre rubio y molestara a Harry por eso. Se deslizo suavemente y se acercó a los pies del moreno.

"Hola Harry, ¿me recuerdas?" siseo enroscándose alrededor de sus pies.

– "Nagini– susurro Harry sorprendido y entonces levanto la cabeza rápidamente para ver una sonrisa formarse en el rostro del hombre frente a él– ¿Tom Riddle?– pregunto despacio, observando detenidamente su rostro. Se veía más apuesto que en el recuerdo pero aun así…– ¿padre, eres tú?– una sonrisa torcida le respondió y se lanzó a los brazos de un Tom sorprendido que solo atino a colocar sus manos sobre los hombros del chico que lo apretaba con fuerza.

Tom estaba tan sorprendido que no podía reaccionar, hasta que una fuerte explosión de magia atrajo su atención un segundo antes de que un hechizo pasara rozando el lado derecho de su cara. Levanto la mirada para ver a un furioso Draco Malfoy apuntándole directo mientras respiraba agitadamente.

El alboroto sirvió para que Harry soltara a su padre y mirara confundido la escena.

– No vuelvas a poner tus asquerosas manos sobre Harry– dijo furioso.

Tom entrecerró los ojos observando al chico unos segundos. Debería haberse calmado un poco, después de todo él no quería hacerle daño solo lo estaba abrazando.

Entonces comprendió.

Sonrió con arrogancia antes de jalar a Harry por la cintura y pegarlo completamente a su pecho, mirando retador al rubio.

– ¿Y que si lo hago?– pregunto, ampliando su sonrisa al ver como temblaba de furia el chico Malfoy– después de todo, estoy en todo mi derecho. Potter es mío.

Harry estaba ajeno a lo que sucedía a su alrededor, en lo único en lo que podía pensar era en su padre abrazándolo por voluntad propia por primera vez, así que hizo lo que todo hijo hace cuando su padre lo abraza: correspondió el abrazo.

Todos observaban el intercambio de palabras con asombro pero sus ojos se desorbitaron al ver como Harry se aferraba a ese hombre.

– ¡Maldito bastardo!– grito Draco furioso– te dije que…

– ¡Draco!– grito Severus horrorizado– Mi Señor, le pido que…

Tom lo silenció con la mano, pero fue demasiado tarde. Todos habían quedado en shock después de lo escuchado.

– ¿Mi-mi-mi señor?– pregunto Draco palideciendo cual fantasma y bajando la varita unos segundos antes de caer sobre su rodilla derecha con la cabeza baja– le pido perdone mi comportamiento, no fui capaz de reconocerlo pero…acepto mi castigo por…

Harry que estaba asombrado por la manera en la que Draco, ¡un Malfoy!, se estaba humillando poniéndose de rodillas frente a un mago, frunció el ceño molesto al oír sus últimas palabras y le interrumpió escandalizado.

– ¡Por supuesto que no!– dijo asombrando a todos y ganándose una mirada de advertencia de su padre que ignoro olímpicamente antes de llegar en dos zancadas a Draco y levantarlo por los brazos– nadie te castigara, sobre todo porque me imagino que tipo de castigos usas– dijo mirando a su padre– y…

– Potter– siseo Tom peligrosamente bajo, provocando un escalofrió en todos los presentes menos en la persona que él quería.

– tampoco tienes que arrodillarte ante el– continuo pasándose la advertencia de su padre por el arco del triunfo y fulminándolo con la mirada– si Severus quiere hacerlo es su problema pero ninguno de los que estamos aquí lo haremos– terminó cruzándose de brazos con determinación.

Voldemort estaba que echaba chispas por los ojos, si no fuera porque ahora sabía que es su hijo seguro ya lo estaría cruciando hasta la inconsciencia. Aunque su varita quemaba por lanzar el hechizo.

– Por esta vez te saldrás con la tuya mocoso insolente y tienes suerte de que no te lance un Crucio, pero recuerda que no habrá una próxima vez– dijo mirándolo seriamente.

Severus no podía creer lo que había visto, ese Potter sí que tenía pantalones para haberle hablado así al Señor Oscuro, aunque sea su hijo podría haberlo cruciado pero tal parece que el mocoso siempre se sale con la suya.

Por su parte, Harry sonrió satisfecho de haber logrado salir ileso de ese enfrentamiento, no creía poder lograrlo siempre.

– Y ahora te quiero enseguida en la biblioteca, tú y yo tenemos que hablar– dijo soltando a los dos hombres con un movimiento de varita y dando media vuelta– ah por cierto…– agito su varita y ante la sorpresa de todos, Harry quedo completamente desnudo– eso te enseñara a respetarme jovencito, no tolerare que me hables en ese tono. Ah, y estás castigado.

Harry solo alcanzo a cubrirse la parte de enfrente y cerrar fuertemente los ojos para evitar ver las miradas que estaba recibiendo de todos.

Las exclamaciones no se hicieron esperar, "¡Cachorro!", "¡Prongs!", "¡Harry!" "¡Por Merlín!" fueron frases que hicieron que sintiera que se prendía en llamas, pero no le pediría a su padre su ropa.

Remus, Sirius y Severus solo atinaron a girarse rápidamente evitando mirar hacia un Harry Potter desnudo de pies a cabeza, pero cierto rubio fue incapaz de reaccionar como los demás y solo se quedó devorando el cuerpo de su Harry con los ojos como platos y abriendo la boca como pez fuera del agua.

Tom sonrió de medio lado divertido ante las exclamaciones que soltaron todos y decidió que ya era suficiente castigo, así que dio media vuelta para vestir a Potter, pero de su garganta solo salió un gruñido amenazador al ver como el pequeño Malfoy se devoraba con los ojos el cuerpo de SU hijo sin ningún tipo de vergüenza. Con un movimiento violento de varita lo desapareció, mandándolo a una bañera llena de agua helada y sonrió con satisfacción al escuchar el pequeño grito que salió de una de las habitaciones de arriba.

– Bien, y ahora vayámonos antes de que cambie de opinión– con un pase de varita vistió a su hijo y lo tomo de la muñeca para dirigirse hacia la biblioteca, siendo seguido por un dócil Harry que solo clavo la mirada en el suelo murmurando un débil "Si, padre" haciendo que el pecho de Tom se hinchase de alegría al escuchar que Harry lo llamaba padre. Sonriendo de medio lado, aflojo un poco el agarre de su muñeca mientras pensaba "este mocoso solo necesita un poco de mano firme".


Siendo sincera este es uno de mis capítulos favoritos ; ) jajajaja me divertí mucho escribiéndolo y adore, literalmente, adore, a Tommy-Tom

Bueno, espero poder leer lo que piensan del capitulo : D

Besos, cuidence y nos leemos el sábado.

Bye-bye