Capitulo 13
TERCER ORACULO. MANIPURA.
CUARTO ORACULO. ANAJATA.
Llegamos al templo, y nos recibió una hermosa, mujer de cabellos rubios como las hebras del maíz, corto a la altura de la barbilla y de unos ojos color jade muy intensos, vistiendo una hermosa tunica amarilla.
Sean bienvenidos a este mi hogar, el templo del oráculo de la voluntad, pero al parecer no hay consejos que darles, ya que todas tienen una gran fuerza de voluntad, y su punto de energía se encuentra activado desde hace muchísimo tiempo, así que son libres de pasar al siguiente templo.
Espero alcancen a las asuras, no deben estar muy lejos de aquí- finalizo.
Pasamos al siguiente templo, en el cual para nuestra sorpresa, estaba resguardado por una pequeña de no mas de diez años, con un cabello largo y lacio del color del ébano, y unos hermosos y penetrantes ojos grises, nos recibió con una calida sonrisa.
Hola guerreras, soy Anajata, guardiana del oráculo del amor, para poder encender este siguiente punto de energía, necesitan deshacerse del dolor, todas pueden seguir adelante con su camino, a excepción de la guerrera Marte.
Todas nos sorprendimos al saber que Rei se quedaría, nos invadió una gran preocupación, Rei lo pudo ver en nuestros rostros, así que nos dijo:
Ustedes sigan adelante, si quiero desarrollar todo mi poder debo de entrar aquí- y diciendo esto, nos mostró una sonrisa despreocupada.
En el templo…
Guerrera, has sido la única a la que he llamado, ya que puedo sentir el dolor en ti que no deja fluir el amor, y para poder encender el siguiente punto de energía, debes dejar ir el dolor y dejar fluir el amor, así que cierra los ojos y piensa en que o quienes les han causado dolor…
Sumida en mis pensamientos llego una voz…
Guerrero Marte, para dejar fluir el amor, debes de recordar que o quienes te han causado dolor…
A mi mente acudieron principalmente, el egoísmo de mi padre, que a pesar de haber perdido a mi madre, no he recibido una muestra de su afecto, prefirió seguir adelante con su carrera política dejándome en el templo a cargo de mi abuelo…
Y tu abuelo te ama no es así?
Si… y yo también lo amo…
Muy bien vamos por buen camino, ahora háblame de tu madre…
Mi madre, fue un ama de casa dedicada, a su hogar, me amaba mucho…- mientras recordaba a mi madre, una lagrima corrió por mi rostro.- al morir me dejo tan sola…
No guerrero Marte… ahora ya no estas sola…
Mientras escuchaba estas palabras, vinieron a mi mente uno a uno los rostros de las chicas, el de ami siempre tan comprensiva y dispuesta a escucharte, lita y sus delicia culinarias, mina con sus comentarios tan fuera de lugar, y finalmente, el rostro de serena, tan llorona pero con sus locuras que aunque me enfadaban me hacían reír mucho…
El amor, es la forma de energía que fluye entre nosotros, y ese amor que tu manifiestas por tu madre, se ha manifestado en un nuevo amor; el amor que sientes por tus amigas.
Enjuagándome mis lagrimas con el dorso de la mano, abrí los ojos y ya no me encontraba en el templo.
