De veras lamento que el capítulo pasado haya sido tan corto, pero en ese momento se me ocurrió dejar un enorme suspenso, jajajaj
Bueno ya iniciaré este capítulo de una vez, ahora que sé que inesperada es solamente con una n.
Una paga inesperada
El pasillo de la nave estaba silenciosa, mientras que Sabine, Kanan y Hera observaban al chico que estaba inconsciente en el piso, y que hace rato tenía algo en la cara, pero ahora ya no estaba. Y aquella marca era tan rara que ni podían describirla. Pero por el momento no pareciera que este iba a despertar pronto, así que Kanan lo tuvo que cargar a su camarote que compartía con Zeb, aprovechando que el lasat no estaba en la nave. No tardaron mucho en llegar al camarote, ya que Ezra se había colapsado cerca de este, así que parecía que se dirigía ahí antes de caer inconsciente.
-¿Desde cuando los motores de las naves imperiales tienen distintos sonidos?-preguntó la joven mandaloriana.
- Durante la guerra de los clones, conocí un jedi que con la fuerza podía amplificar sus sentidos, y diferenciar distintos motores. Pero nunca supe su nombre.- comentó Kanan recostando a Ezra en la cama, pero notó que este movió levemente sus pupilas. –Creo que va a despertar.-
-¿Derrotamos a esas naves?-preguntó el padawan con los ojos cerrados, a lo que todos asintieron con la cabeza. Después este abrió los ojos pero no estaban mirándolos fijamente. Hera le pasó la mano frente a su rostro pero este no reaccionaba, dando entender que el chico estaba ciego.
-Ezra, ¿Acaso eres ciego?-preguntó preocupadamente Sabine a su compañero de tripulación.
-Temporalmente, solo sucede de vez en cuando.- respondió mirando al vacío.
-Ezra, porque no nos dices la verdad.- comentó Kanan.
-¡No entiendes que yo tampoco sé nada!- exclamó repentinamente el chico. -¡Trato de desbloquearlo de mi mente, pero no puedo!- Ezra se agarró la cabeza y se las puso en las rodillas. -¡Por esto, he hecho muchas cosas terribles y asesiné a 187, no sé porque!- este chico estaba empezando a llorar desesperadamente, pero Kanan, su maestro no sabía que hacer, el jedi de ojos verdes no se sentía preparado para hacer algo que ayudase a su padawan, nada más que romper esa barrera mental y así este fuera libre de la organización que prácticamente le salvó la vida, pero a un costo enorme.
Kanan seguía en sus pensamientos que fueron interrumpidos por un abrazo repentino que le dio Hera y Sabine al chico que tenía la cara manchada de lagrimas y la vista perdida en lo que de seguro era oscuridad. Entonces Kanan se paró de donde esta y puso su mano en la frente de su padawan, y lo miró fijamente a los ojos. –Ezra, somos ahora tu familia, y nosotros estaremos siempre para ti.- De repente Ezra lo miró hacia los ojos, mostrando que recuperó su vista.
-¡Ya recordé, finalmente la barrera se desbloquéo!. Exclamó Ezra, hasta que denor de unos cuantos segundos, este se desmayó y cayó encima del hombro de Hera.
-¿Creen que el problema se haya solucionado?-preguntó Sabine con una mirada compasiva sobre Ezra.
-No.- contestó el jedi llamando la atención de sus compañeras. –Solo se rompió una mínima parte de este, pero en la mente de Ezra se siente enorme, pero en este especifico momento no podemos realmente confiar mucho en lo que el nos diga.-
-¿Qué quieres decir?- preguntó la piloto.
-Finalmente logré entrar a su mente a través de nuestra conexión de padawan y maestro, por lo que sé que su mente es frágil y me parece un milagro que no haya perdido su cordura.-
-Pero es tan joven.- comentó tristemente la twi´lek. –No parece justo que alguien de su edad sufra tanto desde que tenía ocho años, primero sus padres y ahora esto.-
-Vamos Hera, ustedes no son tan viejos.- dijo comicamente la mandaloriana, haciendo reir levemente a la piloto al jedi.
-Ezra se quedara aquí encerrado, y solo podrá salir con vigilancia, así que lastimosamente tendré que compartir habitación con Zeb.-
Otra vez el fuego ardiente que consumía la bodega, y unos ojos azules llenos de lagrimas cayentes sobre las mejillas de un muchacho, que recientemente había matado por razones que ni el mismo entendía, a su mentor y mejor amigo, quien ahora estaba muerto en el piso junto a el, con su sangre manchando los pastizales de Lothal.
El chico se sentó junto al cadáver, y lo sentó de piernas cruzadas tal como estaba el.
-187, ¿Qué te parece el clima de hoy? Lindo. ¿No?- preguntó Ezra al cuerpo frío con una alegría fingida que trataba de tapar lo que era una tristeza, arrepentimiento y confusión enorme. De repente este sintió un dolor agudo en el ojo derecho, tapándoselo así con su mano, y al retirar su mano de su cara, el color del ojo derecho era ahora color ambar, así desmayandose inmediatamente.
El padawan despertó repentinamente en la cabina del fantasma, se paró pero se dio cuenta que la puerta estaba con seguro, y las ventilaciones tapadas.
"Debes huir de ahí" decía una voz interna. "Sal de ahí"
-¡Ya para!-gritó desesperadamente Ezra. -¡Ya sé que tengo que salir!-
"Regresa"
-¡Callate!. Dijo con lagrimas en los ojos.
"Sabes lo que debes hacer"
-¡Dejame en paz!-
"No puedes huir de tu destino."
-Lo que debo hacer es cumplirlo.- dijo Ezra levantando la mirada fríamente con su ojo derecho ambar y una extraña marca negra arriba de su ceja derecha. –Debo salir de aquí, y cumplir mi deber.- De repente el seguro se quitó y la puerta que antes lo retenía ya no estaba.
Jejejeje espero que les haya gustado, creo que estoy siendo cruel con Ezra jaja ups
Bueno, espero que sigan el siguiente capítulo, y hasta luego
Gracias a los que han seguido y comentado esta historia, lo aprecio mucho
