¡Hola! Aquí esta el siguiente chap. Sinceramente este capitulo no es muy interesante ya que es un enlace para el próximo pero aun así espero que disfruteis leyendolo.

- Recomendación musical: Rosas - La Oreja de Van Gogh

Espero que os guste :) y... ¡a leer!

CAPITULO 11

Preparativos

Era miércoles y los Slytherin entrenaban en el campo de Quidditch. Eran un equipo fuerte con algunos puntos débiles en el ataque que contrarrestaban con una defensa agresiva. Draco era el buscador del equipo, volaba bien y con seguridad, pero sus movimientos no eran tan ajustados y precisos como los de Potter por lo que perdía mucha velocidad contra él. Sabía perfectamente que el moreno era mejor que él, pero aún así en cada partido intentaba superarse a si mismo porque le gustaba el Quidditch además de que también le gustaba ganar.

El entrenamiento era bastante duro ya que Montague, el capitán, era muy perfeccionista y no soportaba perder. Ellos todavía no habían jugado, jugarían contra Ravenclaw el fin de semana anterior a que les dieran las vacaciones. Los Ravenclaws eran rápidos pero poco defensivos por lo que tenían ánimos suficientes para ganar.

Varios Slytherins estaban viendo el entrenamiento desde las gradas. La mayoría eran chicas que estaban sentadas en grupos ordenadas por cursos, había chicas desde primero hasta séptimo. Las chicas de primero, segundo y tercero iban a ver a su más reciente adquisición, un chico de tercero llamado Jules Dollens que ocupaba uno de los puestos de cazador. El único problema para él era que los cazadores de los otros equipos eran más mayores por lo tanto había veces en las que al empujarle le podrían hacer caer de la escoba, pero su puntería era magnifica, pero los otros dos cazadores le subestimaban por lo que la Quaffle raras veces acababa en sus manos.

Fue entonces cuando la vio, en otra gradería, la correspondiente a los Ravenclaws. Los demás Slytherin también la vieron y la gritaron que se marchara. Rebeca miró significativamente a Draco y ladeó un poco la cabeza dándole a entender que le esperaba fuera. La chica se levantó y caminó fuera del estadio. El entrenamiento duró bastante más y a Draco no le importó que la chica le estuviera esperando, a lo mejor con un poco de suerte se marchaba aburrida o por el frío, que era bastante gélido a pesar de que no había vuelto a nevar.

Para su desgracia cuando salió de los vestuarios la chica estaba allí. Draco se situó frente a ella mirándola fríamente. La chica le sonrío mientras se ajustaba la bufanda con los colores de su casa. Cuando terminó de hacer ese gesto levantó sus ojos azules hacia Draco.

—¿Vas a venir conmigo a la cena?

—No.

—¿Por qué?

—Porque no me da la gana.

—¿Puedo hacer algo para que cambies de opinión? — preguntó agachando la mirada como si estuviera decepcionada y dolida por la negativa del rubio.

—No. Creo que ya hemos mantenido esta conversación antes —dijo el rubio sin afectarse por el intento de dar pena que hizo la chica, estaba acostumbrado a ellos.

—Pensaba que podrías haber cambiado de idea.

—Deje muy claro que no quiero nada contigo. ¿Por que no te buscas a alguien de tu edad?

—Porque, aparte de que lo que quiero ellos no me lo pueden dar, te quiero a ti.

—Pero es que a mi no me interesa una niña como tú.

La chica se encontraba dolida, ella no era una niña. Sabía que el chico iba a ser difícil de conquistar, quizá debería haberse conformado con el chico más guapo de su edad. Pero es que tenía razón, no podía darle nada que otras chicas no pudieran hacerlo. Pero aún así no iba a rendirse a la primera sin luchar por lo que quería.

Draco observaba a la chica con el ceño fruncido. Podía tener a cualquier chica de su edad o mayor, ¿para que iba a querer estar con una chica de catorce años sin ninguna experiencia? Miró hacia el castillo, deseando que la chica se diera por vencida y se fuera. Cuando volvió a posar la vista en la chica esta se acercó rápidamente agarrándole de la túnica, el chico intentó echarse para atrás pero la castaña atrapó sus labios con velocidad.

La chica movía los labios con experiencia y fogosidad, el chico no correspondía al beso, simplemente apretó los labios y dejó las manos laxas a los costados, en ningún momento cerró los ojos. La chica al ver que el chico no hacía nada metió una mano por debajo de la camisa del chico acariciando su espalda con deseo. Para el chico eso ya era demasiado así que dio un paso atrás separándose de la chica.

La chica tenía las pupilas dilatadas y la respiración algo entrecortada. El chico se limpió la boca con la mano con un gesto de asco. Miró a la chica con furia y hielo en los ojos, lo que hizo que Rebeca retrocediera un paso.

—No quiero que vuelcas a hacer eso —siseó amenazante.

—Yo...

—Tú, nada. Iré contigo a esa estúpida fiesta, pero con una condición. Ignorarme.

—¿Qué?

—Que no me vuelvas a buscar, no me mires, no me hables. ¿Lo has entendido?

La chica asintió nerviosa, había conseguido lo que quería pero ahora que había probado los labios del chico, quería más. Y lo conseguiría.


Hermione y Ginny estaban en la habitación de la última hablando sobre la cena del viernes. Ginny trataba de decidir que ponerse, un pantalón blanco y un jersey con un cuello redondeado, que dejaba ver sus hombros cubiertos de graciosas pecas, de color lila o un pantalón marrón con una camisa naranja que llevaría abierta dejando ver una camiseta roja.

—Creo que a Harry le gustará mas el conjunto del jersey lila —comentó Hermione.

—¿Tu crees? — preguntó. Hasta que se dio cuenta de lo que había dicho la castaña —. Es decir, me da igual que le guste a Harry.

—Claro, claro —rió la castaña —. ¿Con quién vas a ir?

—Con Dean Thomas. Es guapo y majo.

—Y está coladito por ti, pero no es Harry.

—¡Qué va! No le gusto. Y deja de insinuar que me gusta Harry.

—Pero si te has sonrojado y todo.

—No. ¿Tú con quién vas a ir?

—No sé.

—¿No se lo has pedido a nadie?¿No pensarás ir sola, verdad?

—Ni siquiera quiero ir.

—Claro que vas a ir y acompañada – dijo Ginny -. ¿Por qué no se lo pides a alguien?

—Por qué no quiero ir con nadie.

—Tranquila, yo encontraré a alguien para que te acompañe.

—¡Ginny! No quiero ir con nadie.

—Claro que quieres, tonta.

Ginny guardó con cuidado el conjunto que iba a ponerse, Pansy también la había recomendado el lila. Ahora tendría que buscar también ropa para Hermione, si no se había molestado en buscarse acompañante dudaba que hubiera elegido ropa adecuada, seguro que pensaba ponerse lo primero que encontrara y eso, como decía Pansy, era un delito.

—Vamos a tu armario, tendrás que estar guapa para el chico que voy a buscarte.

La castaña se vio arrastrada hasta su habitación donde por suerte no estaban ni Lavender ni Parvati. Ella se sentó en la cama mientras la Weasley buscaba en su armario. Se sentó cruzando las piernas como un indio y se quedó con la mirada perdida pensando en que no quería ir a esa cena y ver a unas chicas vestidas despampanantes, con peinados definidos y perfectos mientras ella se quedaba en un rincón con cara seria, seguro que ningún chico quería ir con ella a esa cena. ¿Quien iba a querer con la comelibros, aburrida, sosa, fea y pelo de arbusto Granger? Nadie.

—Ya está, ¡ta-chán! — dijo Ginny mostrando el conjunto. Hermione no reconoció esa ropa de su armario así que miró interrogante a Ginny.

—¿De dónde...?

—He hecho algunos cambios a algunas prendas de tu armario, soy genial ¿verdad? — dijo Ginny —. Pruébatelo.

Ginny esperó sentada en la cama a que Hermione saliera del baño. Y cuando lo hizo se quedo con la boca abierta. Hermione llevaba puesto un pantalón pitillo gris de tela vaquera con algunos agujeros y zonas desgastadas que se adaptaba a su cuerpo perfectamente. La parte de arriba había sido una camisa de su madre de cuadros roja, era una prenda vieja que sentaba mal a todo el mundo que se la pusiera ya que no debía estar bien hecha. Ginny la había transformado de una forma magnifica convirtiéndola en una camisa palabra de honor que caía fresca después de estar ajustada a la altura de los pechos, también había transformado algunos de los hilos rojos en hilos plateados que le daban un toque más de fiesta a la prenda.

—Estas guapísima. Que envidia me das cabrona —bromeó la pelirroja.

—Nadie se fijará en mí si vas tú a mi lado Ginny. Y has hecho un trabajo increíble con mi ropa.

—Lo sé —sonrió —. Vas a dejarles a todos con la boca abierta.

Hermione rió, no creía que nadie se quedara con la boca abierta por que fuera guapa, en todo caso por que nunca la habían visto tan bien vestida. Dio un giro sobre si misma mientras se observaba en el espejo, tenía la sensación de que iba a ser una fiesta muy interesante.

—Y que chico vas a buscarme, ¿tienes alguno en mente?

—Sí.

—¿Quién?

—Es — hizo una pausa para darle emoción — ¡Sorpresa!

—Pero, Ginny... — se quejó la castaña.

—No, no te lo voy a decir —dijo antes de salir corriendo por el marco de la puerta.

La castaña se quedó sentada sobre su cama mientras sonreía. Estiró los brazos perezosamente antes de levantarse para ir a cambiarse no podía aparecer así vestida en la biblioteca.


Harry caminaba solo por los pasillos del castillo, últimamente prefería estar solo que con Ron y la prolongación que le había salido en la boca, más conocida como Lavender. No sabía que le molestaba más si Lavender y Ron con sus asquerosidades, o Parvati con sus cotilleos y charlas insulsas.

Se revolvió el cabello mirando al suelo y después alzó la vista. Unos pasos delante Luna Lovegood caminaba en círculos mirando el suelo como si buscara algo. Se acercó a ella sonriendo con felicidad, la muchacha siempre le trasmitía paz y le aconsejaba con certeza.

—Hola Luna.

—¡Hola! — exclamó alegre pero sin levantar la cabeza.

—¿Qué haces?

—Busco Toporolos.

—¿Toporolos?

—Sí, se dedican a esconder la ropa de las personas.

—¿Quieres que te ayude?

—Claro —contestó mirando a Harry con los ojos muy abiertos.

—Vale —dijo Harry.

Y allí pasaron la tarde. Harry pensó que hacia tiempo que no pasaba una tarde tan agradable. Sonrío, hacía tanto que no reía de verdad o tenía una simple conversación, más o menos desde que Ron había empezado a salir con Lavender y Hermione a independizarse más de ellos. La sonrisa se le borró de la cara al darse cuenta de que el trío dorado no era tan unido como antes.

—Harry —llamó Luna —. ¿Vienes conmigo el viernes a buscar Corcelsos cerca del lago?

—No puedo, tengo la cena de Slughorn.

—¡Oh! — exclamó —. Que pena.

—¿Quieres venir conmigo? — preguntó al ver la cara de tristeza de Luna.

—Pues, claro —dijo sonriendo y los ojos se abrieron mucho más, llegando a asustar un poco a Harry.

—Pues, nos vemos —se despidió el chico con una sonrisa.

—Hasta luego.

Ambos sonrieron y se fueron por caminos contrarios. Harry suspiró aliviado, esperaba que la presencia de Luna hiciera más amena la cena del viernes. Pero algo le decía que no debía confiarse.

Pansy se encontraba sentada sobre la cama con la cabeza apoyada en el cabecero mientras pensaba en todas las situaciones que estaba viviendo en esos momentos. Desde pequeña le habían fascinado los retos y sobre todo, superar todas esas pruebas. Pero, ahora, todo se le escapaba de las manos.

Cuando tenía catorce años se había propuesto salir con Draco Malfoy, y de cierta manera lo había conseguido, habían perdido la virginidad juntos pero ninguno llegó a sentir algo más por el otro, pero se habían conocido mucho el uno al otro. Por eso ahora estaba inquieta ya que no sabía que era lo que pasaba por la mente del rubio, no habían tenido una charla en la que se contaran sus cosas desde que terminó el curso anterior, o mejor dicho, cuando encerraron a Lucius Malfoy.

A los quince, se había propuesto vivir el año más alocado de su vida. Y lo consiguió, todo fueron fiestas, salir con chicos mayores, alcohol y sexo. Y ahora a los dieciséis tenía un nuevo juego entre manos pero este tenía nombre y apellidos: Ginny Weasley. Pero esta vez era un juego demasiado peligroso, había tantos factores en contra que dejaba a sus anteriores retos como un simple juego de niños. En este reto que parecía simple y solo un entretenimiento, que era como había empezado, ahora había muchas cosas más: había entablado una amistad con la pelirroja a pesar de todos los daños que esto influiría en las dos cuando la guerra estallara.

Se levantó con pesadez de la cama, le dolía la cabeza de dar vueltas a la cabeza intentando encontrar una solución. Intentó mantener sus pensamientos alejados de esas cosas, eso hizo que comenzara a pensar en sus compañeros de curso: Crabbe y Goyle seguían como siempre, dos gorilas estúpidos y manejables con la diferencia de que, en vez de lamer el culo a Draco, ahora se lo lamían a Blaise. Al pensar en él un escalofrío recorrió su espalda y se le erizaron los pelos de los brazos.

Blaise miraba a Draco calculador y con envidia e ira contenida. Sabía que lo más seguro eran simples celos como los que muchos otros Slytherins le profesaban al rubio pero algo en la mirada y el comportamiento de Blaise hacia que Pansy sospechara que no era como los demás. Además del comportamiento que tenía con Draco, estaba el que tenía con ella; reprimió otro escalofrío mientras salía a la sala común con la mente algo confusa.


Draco Malfoy se encontraba en la biblioteca, se había sentado en la mesa que Granger solía ocupar y leía un libro de Quidditch para descansar la mente que estaba llena de recetas de pociones y de hechizos. Cerró los ojos visualizando la jugada que acababa de leer, pensó en que era imposible que el equipo de las serpientes pudiera ejecutarlo a la perfección.

Levantó la mirada cuando sintió que otra persona clavaba sus ojos sobre él. Hermione le miraba con molestia, tenía una mano en la cadera mientras con el otro brazo sujetaba sus libros. Draco observó que los libros que llevaba la castaña eran antiguos y pesados, se sorprendió al ver como la chica los dejaba sobre la mesa haciendo el menor ruido posible. ¿Es que acaso pensaba sentarse con él? Fue lo que pasó por la mente del chico.

—Esta es mi mesa —dijo Hermione con autoridad.

Draco alzó una ceja, ya decía él que era muy extraño que la castaña se sentará con él. Habían compartido varios castigos más juntos pero aún así no lograban pasar más de diez minutos sin pelear.

—¿Tu mesa? ¿Es que acaso pone tu nombre?

—No, pero yo siempre me siento aquí.

—Pues hoy soy yo el que está en la mesa.

—Pero yo...

—Nada de peros —interrumpió el rubio —. Si no quieres sentarte aquí, largate.

—No me voy a ir —dijo la castaña con furia.

—Pues entonces siéntate y cállate.

Hermione se sentó en la silla que había frente al chico mientras refunfuñaba entredientes. El Slytherin solo sonreía por el comportamiento de la castaña mientras la miraba con burla y diversión. Hermione leía su libro intentando concentrarse, cosa que le estaba siendo imposible. No había pasado de la primera página ya que cuando llevaba un párrafo más o menos levantaba la vista para ver que hacía el chico y perdía toda la concentración que tenía.

El chico solo estaba viendo las imágenes del libro de Quidditch ya que en cuanto empezaba a leer se perdía al sentir la mirada de la castaña sobre él. No entendía por que se ponía tan nervioso, estaba acostumbrado a que le miraran todo el rato pero sentir la mirada de Granger sobre él hacía que tuviera que mantener con todo su auto control las ganas de mirarla.

Draco no aguantaba más la tensión así que, se puso de pie arrastrando la silla. Recogió sus libros y se marchó con la mirada alta. Pero, justo antes de salir, giró la cabeza para mirar a Granger que en ese mismo momento estaba mirando hacia Malfoy, así que sus miradas se cruzaron. Solo fue un segundo o quizás algo más pero ese simple acto había hecho que Hermione se sonrojara y hundiera su mirada en el libro; y que Draco se insultara a si mismo sin ninguna delicadeza por el fallo que acababa de cometer.


Bueno espero que os haya gustado y gracias por leer :) asi que decidme si os a gustado con un review. Como habreis podido deducir el próximo capitulo será la fiesta de Slughorn asi que descubriremos quien es la pareja que Ginny le ha buscado a Hermione y que tal se lo pasan. No tengo nada mas que comentar asi que ahora contestare a los reviews.

luna-maga: si los castigos hacen milagros :) espero que te haya gustado también este chap... Nos vemos en el siguiente :)

Gracias a todos los que habeis leido y en especial gracias a:

luna-maga - maaddy ddibiiaSe - DoriChaan - Sabaana

Nos leemos en el próximo capitulo

Mona