¿Te sientes bien Hinata? —Preguntó Neji recostado contra un árbol.

Sí, es solo que… aún no me acostumbro a… bueno ya sabes… todo esto —Hinata bebió un trago de agua y vio llegar a Naruto cargado a caballito por Kakashi con rostro cansado— ¡Naruto-kun! —Le saludó.

Pero él no se dio cuenta ya que estaba siendo vitoreado por la aldea.

No se esfuerce Hinata-sama —previno Neji tomando a su prima en brazos.

Neji, no me llames así que no me gusta —susurró abochornada.

Pero Hinata, debemos comportarnos como lo harían ellos… ya sabes lo que podría pasar… —la advirtió en susurros.

Sí… —susurró Hinata mirando con una sonrisa a Naruto.

Naruto, cuando por fin dejó de ser alzado por la gente de la aldea, se acercó a donde estaba Sakura esperándolo con una sonrisa y el rostro surcado de lágrimas siendo seguido por su maestro Kakashi y el capitán Yamato.

¡Sakura-chan! ¿Cómo está la vieja? —Preguntó una vez que hubo saludado a todos los Shinobis

Bueno… Tsunade utilizó mucho chacra para proteger a los aldeanos así que… ¡pe-pero se recuperará! —Contestó Sakura sonriendo no muy segura.

Vallamos a verla —dijo Naruto.

"Me pregunto si lo que me dijo mi padre es cierto, si es verdad de Kyuubi fue invocado por un Uchiha…" pensaba.

Naruto calló de pronto al suelo y una corriente eléctrica recorrió su cuerpo. Sakura empezó a curarle con el Ninjutsu médico rápidamente pero este no parecía surtir efecto. Yamato no podía utilizar ninguna técnica de contención en caso de que fuera obra del Kyuubi ya que el collar había sido destruido. Kakashi observó el chacra de Naruto moverse irracionalmente pero sin la más mínima presencia del chacra del zorro. ¿Qué ocurría con Naruto?

Le conozco —admitió una voz conocida para Naruto

Así me gusta, ¿y por qué no lo has dicho en primer lugar?"esa es la voz de Pein… pero no puede ser" pensaba Naruto mientras las cargas eléctricas corrían su cuerpo.

No sabía que Naruto fuese la reencarnación de aquel Jinyurichi "Un momento… Esa es la voz de Sasuke" pensó alarmado.

Por más que intentó moverse y abrir los ojos, no pudo. Solo podía escuchar la conversación que mantenían Sasuke y Pein. "¿Será un recuerdo que me esté mostrando él? ¿Pero por qué ahora?"

No me refiero a eso, me refiero a de qué le conoces.

Ah… púes Naruto es amigo mío de la infancia.

Ya… ¿y por qué no le has reconocido hasta más ahora?—Preguntó desconfiado.

Pues porque se marchó a New York hace diez años y es la primera vez que le veo.

"¿New York? No conozco ninguna aldea con ese nombre-ttebayou… está claro que eso es mentira" pensó enfurruñado.


¿Qué pasa Jiraiya? —Preguntó Shikamaru.

La Hija de Tsunade está hospitalizada, nosotros iremos a verla, vosotros id al hotel, yo os alcanzo luego.

Entiendo, espero que no sea muy grave. Llamaré a los hermanos para avisarles —Kankuro y Gaara iban en el taxi de adelante y no sabían nada del cambio de planes— Sí eso es lo que pasa… —le explicaba a Kankuro—Tsk que problemático —dijo una vez que hubo colgado— Me bajaré en el próximo semáforo e iré en el taxi de ellos hasta el hotel.

Gracias —Jiraiya se giró y tomó a su amiga entre los brazos— se pondrá bien Tsunade, recuerda de quién es hija…

Así pues, el taxi paró en el siguiente semáforo y Shikamaru y Jiraiya cargaron las maletas al otro taxi. Shikamaru se marchó al hotel con los hermanos y Jiraiya con Tsunade al hospital. Después de diez minutos llegaron al Hakurame. Tsunade se mordía las uñas con impaciencia mientras esperaban a que la recepcionista les diese el número de habitación de Sakura.

¿Te importa si me quedo aquí abajo Tsunade? —Preguntó Jiraiya con algo de angustia.

Oh… —musitó al recordar aquello. Le sonrió— claro, aunque márchate si quieres…

Gracias —contestó Jiraiya, no le hacía ninguna gracia estar en ese lugar por más tiempo.

Y diciendo eso Tsunade dejó a Jiraiya en la sala de espera de la recepción del hospital y se metió en el ascensor. Era cierto que la noticia de Sasuke la había provocado un gran shock, Naruto necesitaba su ayuda urgentemente… pero Sakura era su hija y aunque la doliese elegir entre ellos -ya que consideraba a Naruto como un hijo- Sakura iba primero. De todas formas no dejaría a Naruto desatendido ni mucho menos, al salir del ascensor y llegar al pasillo de la habitación de Sakura, se encontró con la imagen desolada de Sasuke. Se quedó impresionada, nunca había visto a Sasuke tan afectado por algo. Y no era para menos con todos los problemas que acarreaba el Uchiha.

Sasuke —llamó a su nuero.

Este levantó la cabeza y al ver a su suegra, para sorpresa de esta, se acercó casi corriendo y la abrazó. Tsunade notó que el chico estaba derruido. Se le veía cansado y ausente. Se había desplomado justo cuando Tsunade había aparecido. "Ya… ya estoy en mi límite" reconoció interiormente.

Bienvenida Tsunade-san —saludó Sasuke cuando se hubo separado después de un rato de estar abrazados, desahogándose.

¿Cómo está? —Preguntó preocupada pero sin perder la calma.

El médico dice que su vida no corre peligro —el corazón de Tsunade comenzó a latir a un ritmo normal— pero… —se aceleró— está en coma y… ha perdido… nuestro hijo —dijo al fin con la mirada fija en él a algún punto lejano y voz monótona.

Eso… eso ya me lo contaste —contestó mirando la puerta de la habitación de su hija— ¿puedo verla? —Preguntó, más bien rogó.

Claro —Sasuke sentó de nuevo y dio paso a la mujer.

Tsunade entró con los nervios a flor de piel, pero se tranquilizó al ver que su hija dormía plácidamente. Se sentó en una silla y agarró la mano de su hija.

La habitación era de forma rectangular, las cortinas de la ventana eran amarillentas debido al paso del tiempo y los colores de las paredes se habían aclarado por el sol. Antes debía ser una habitación preciosa. Se levantó y corrió las cortinas dejando el aire entrar para refrescar la habitación. Solo la luz exterior iluminaba la cara dormida de Sakura. Debía estar soñando algo agradable ya que una sonrisa adornaba su rostro. Tsunade salió de la habitación encontrándose con las sillas del pasillo vacías. Sasuke ya se había marchado. Tsunade decidió que pasaría la coche en compañía de su hija, quizás no toda, pero sí la mayoría.


Shikamaru, Kankuro y Gaara llegaron por fin al hotel después de un largo y cansado viaje. El edificio era antiguo, sus paredes estaban recubiertas por enredaderas y solo asomaban las ventanas y la puerta. El jardín estaba algo descuidado, había malas hierbas y el césped crecía libre. "Es perfecto" pensó Gaara. "¿Esto es un hotel? Pues no me quiero ni imaginar la caseta del perro…" pensó Kankuro. "Tsk, qué problemático" pensó Shikamaru chasqueando la lengua.

El botones vestía un traje impecable de color negro y llevaba el típico sombrerito ridículo que se ponen los árabes [N.A: me refiero a que el gorro le queda ridículo, no me estoy burlando de la cultura árabe XD]. El botones llamó a sus compañeros y juntos siguieron a los clientes hasta la recepción cargando sus maletas.

¡Won! —Exclamó Kankuro sorprendido. Gaara abrió un poco los ojos por la sorpresa y Shikamaru asintió sin motivo aparente.

Si por fuera el hotel parecía una cochambrera, por dentro era todo lo contrario. El suelo era de mármol blanco y las paredes de color crema. Había varios sillones ocres en torno a una mesa de cristal pequeña con revistas y periódicos. La mujer que atendía la recepción tenía el pelo negro recogido en una coleta alta y vestía un traje de ejecutiva -de esos para mujer pero sin falda- que era de color azul marino con una corbatita roja.

Buenas noches…

Tenemos habitaciones reservadas —cortó Gaara a la chica.

Ah… ¿a nombre de?

Suna, Jiraiya y Tsunade.

Un momento por favor.

¿Y yo? —Preguntó Shikamaru.

Estás en la misma habitación que Jiraiya-san —le explicó Kankuro.

Qué problemático.

¡Estar en una habitación con migo es lo mejor que te puede pasar! —Exclamó Jiraiya que acababa de llegar.

¿Y Tsunade-san? —Preguntó Gaara

Dijo que se quedaría en el hospital un rato más.

La habitación 101 para Suna-san, la 102 para Tsunade-san y por último la habitación 105 para Jiraiya-san

¿La 105? ¿Por qué? —Preguntó indignado el peliblanco.

Tsunade-san pidió explícitamente que su habitación estuviese en una planta distinta —contestó con una sonrisa la recepcionista.

Será para que no la espíes —dijo Kankuro

— ¡Hm! ¡Quién querría espiar a esa vieja borracha! —se defendió.

¿Quién es una vieja borracha? —Dijo Gaara imitando la voz de Tsunade.

Jiraiya se puso a sudar y todos rieron por su reacción.

Cogieron las llaves y se montaron en el antiguo ascensor de reja hasta el segundo y tercer piso. En el segundo se bajaron los hermanos cuya habitación era sencilla; dos camas, baño, minibar y poco más. En la tercera planta se bajaron Shikamaru y Jiraiya. Su habitación doble, con baño, minibar y un añadido, TV. Las colchas eran de color azul, el suelo moqueta celeste y las paredes blancas en la habitación de los hermanos. En la habitación de los otros dos, las colchas eran verdes, la moqueta pistacho [N.A: odio ese color] y las paredes blancas.

Gaara se duchó con parsimonia mientras su hermano instalaba y cambiaba las sábanas de la cama de Gaara. El pelirrojo era muy delicado y no podía dormir con sábanas que no fuesen de colores naranja, suaves y que olieran a lavanda.

Shikamaru encendió su PSP y se puso a jugar a TRANSFORMERS® mientras que Jiraiya ya estaba acostado soñando cosas dignas de un pervertido como él.

Cuando Gaara salió del baño, su hermano ya le había dejado todo preparado para irse a dormir como lo hacía el castaño en esos momentos.

Shikamaru se acostó cuando la batería se agotó y como era demasiado problemático poner la videoconsola a cargar a esas horas, simplemente la dejó guardada en un cajón de la mesilla.


Sasuke tomó dos refrescos de la máquina y entró a la habitación donde Tsunade se había quedado dormida. Mientras tomaba el primer trago de café, se alarmó pensando en el porqué de la repentina visita de su suegra. ¿Y si se había enterado del estado de Naruto? ¿Y si este le había dicho algo sobre él?

Después de todo Tsunade era la jefa de la policía secreta Neoyorkina y coordinadora de la INTERPOL. Sasuke se levantó alterado dejando caer la lata de café -si es que se le puede llamar café a eso- y salió de la habitación con prisa. No podría permitir que nadie descubriese nada. Nadie podía saber el motivo por el cual Uchiha Sasuke estaba aliado con Uchiha Maadara y era el pupilo de Orochimaru además de añadir que trabajaba en Akatsuki.

Se montó en su flamante mercedes plateado y salió a toda prisa del garaje en dirección a la casa de la única persona que le podía ayudar.


Quizás si se metía los dedos más adentro y lograra vomitar, las migrañas producidas por el uso de Mangekyo Sharingan tal vez desaparecieran. Era una idea absurda y sin ningún tipo de garantía pero le hacía sentirse bien. Sonrió imperceptiblemente cuando oyó que Sasuke gritaba para que abriese la puerta. Se quitó la ropa y la tiró en la cesta de la ropa sucia. No se molestó en envolverse en una toalla pues no le hacía falta. Recompuso su mueca de siempre y fue a abrir a su hermanito enfurruñado. Oh… cuando Itachi sintió el puñetazo de su hermano en la cara con rostro afligido, Itachi se sintió la persona más feliz del mundo.

¡Itachi por dios! —Gritó Sasuke algo sonrojado— ¡Te he dicho miles de veces que te vistas antes de abrir la puerta!

No hay nada que no hayas visto antes estúpido hermano pequeño—dijo Itachi levantándose y sobándose la cara.

Itachi fue a vestirse y Sasuke esperó impacientemente a que su hermano volviese. No sabía si matar a su hermano o partirse de la risa. Itachi estaba disfrazado se oso con la cabeza al descubierto -pero como es un Uchiha- se levantó y le dio una paliza a su hermano tirándolo al suelo y posicionándose encima mientras este sonreía divertido. Itachi llevó su mano hasta la cara de su hermano y este apoyó la mejilla. Cerró los ojos y depositó un beso en la palma de la mano. Itachi atrajo a su hermano y le abrazó. Sasuke escondió la cara en el hombro de su hermano y se permitió llorar en silencio mientras este le acariciaba la espalda hasta detenerse en el trasero y estrujarlo con fuerza haciendo que Sasuke pegase un bote.

¡Itachi! —Gritó enfadado frente a la cara de su hermano

Tonto hermano —contestó Itachi con sorna rozando sus labios con los jadeantes de su hermano antes de unirse en un beso desesperado.

AVISO: Uchihaincest

Sasuke no se resistió al beso de su incestuoso hermano, ahora mismo necesitaba un poco de calor humano. Itachi invirtió las posiciones y comenzó a desvestir a su hermano quien permanecía con los ojos cerrados. Sabía que su amor fraternal se había convertido hacía tiempo en otro tipo de amor, obsesión quizás, pero su Hermano era todo lo que tenía. Si acostarse con la novia de su hermano quedaba catalogado como algo inmoral, cruel y rastrero, él lo haría con gusto, así podría estar más cerca de Sasuke, aunque solo fuese a través de otro cuerpo que había tocado el de su hermano.

Las ropas se iban esparciendo por la habitación. Sasuke abrió los ojos y se encontró la profunda y significante mirada de su hermano ¿cómo había caído tan bajo? Él no había venido buscando eso.

Tembló cuando sintió sus dedos posarse sobre la piel de su querido hermano pequeño. Sasuke reprimió un gemido cuando sintió la intrusión de su hermano. No sabía si le había estado estimulando previamente pues no se había dado cuenta, su cabeza estaba llena de otros pensamientos. "Tus ojos serán míos hermano pequeño" pensaba Itachi mientras envestía a su hermanito y le veía retorcerse de placer acallando sus propios gemidos con los labios fruncidos y sellados.

Itachi lloró silenciosamente con el corazón roto, sabía que su hermano no le pertenecía y además sabía que nunca le correspondería. Si no lo hizo en el pasado, ¿Qué le había hecho pensar que en esta sí lo haría? Por lo menos se llevaría le recuerdo de haber poseído a su hermano.

Mírame Sasuke —pidió Itachi cuando avecinó el clímax.

Obedeció a su hermano y miró sus orbes de obsidiana ennegrecidas por el súbito placer que estaba alcanzando.

Sasuke sintió que una energía nueva y poderosa se colaba y agitaba bajo su piel. Itachi y Sasuke se miraban en silencio mientras las penetraciones se iban haciendo más profundas a medida que ambos terminaban con ese doloroso placer. Itachi alargó su mano y acarició la mirada de su hermano mientras sentía sus energías desaparecer.

Siempre estaré contigo Sasuke —dijo en un susurro tan bajo que Sasuke no escuchó.

Justo antes de llegar al clímax, Itachi besó a su hermano con las lágrimas mojando su rostro. Sasuke cerró los ojos y disfrutó por unos momentos de ese contacto para cuando al abrirlos encontrarse completamente solo.

Herman…


Joker: nos acercamos al final... pasaros por mi perfil para más información sobre este y otros fics.