Bienvenidos lectores a un nuevo capítulo de la sangre llama a la sangre, antes que nada lamento la demora, tendré que admitir que este fue uno de los capítulos que no sabía cómo comenzar y que rumbo iba a tomar la historia, pero cuando la idea llegó no podía dejar de escribir, espero que les guste el nuevo giro que va a tener la historia


-¿Qué fue lo que pasó Yuma?- Kou seguía a paso veloz a Yuma, quien llevaba en sus brazos a Mako, ella ya había cubierto gran parte de su suéter de sangre.

-Ella de la nada comenzó a toser sangre y ahora no para de temblar- daban vueltas en los pasillos en busca de Ruki

-Ruki y Azusa salieron a investigar, algunos familiares fueron asesinados en la entrada y dejaron una nota, ellos van tras Makoto- Yuma estaba sorprendido por la declaración de Kou, no pudo evitar preguntarse y el estado de Makoto tenía algo que ver con las amenazas.

Aquella niña en sus brazos,¿quién podría hacerle daño?¿quién se atrevería a meterse contra la "hermana" de cuatro vampiros?

Ruki y Azusa habían revisado en todos los rincones alrededor de la mansión, no habían encontrado nada, pero un ligero olor a sangre en el aire llamó su atención, ambos conocían esa esencia, Makoto, corrieron hasta la mansión, en la mente de ambos vampiros cruzó la peor de las ideas.

Imágenes distorsionadas pasaban frente a los ojos de Makoto, ella no podía distinguir qué era lo que tenía delante, poco a poco estas comenzaban a tomar forma.

-¡Papá, papá! mira lo que hice- era una niña corriendo a los brazos de su padre

-Muéstrame- el padre de la niña la levantaba entre sus brazos, y ella sonreía alegremente al tiempo que abría sus manos y de ellas escapaba una mariposa azul

-Ya se escapó- la niña hacía pucheros

-Es mejor que la dejes en libertad, ¿no lo crees?- el padre acariciaba la mejilla de la niña- Son hermosas cuando están en libertad

La escena llenó de calidez el pecho de Makoto, pero algo la molestaba, ella nunca había conocido a su verdadero padre, su abuelo Karl, estaba para cumplir ese rol, pero no era lo mismo.

-Es una linda escena, ¿no lo crees?- una extraña voz se había hecho presente, pero no importaba hacia donde mirara Makoto, no podía encontrar la raíz de aquella voz

-¿Quién eres?- preguntó Mako

-Vamos Mako-chan, de todas las cosas que puedes preguntarme, eliges esa banalidad- respondía la voz con una risa burlona

-No me llames de ese modo, muéstrate- Makoto buscaba con la mirada pero nadie aparecía

-De verdad que eres encantadora- una ligera brisa tocó la mejilla de Makoto, aunque el sentir de ella fue como si la mano de alguien quisiera tocarla- Pero no me gustan las formalidades

-¿Dónde estamos?- el paisaje que estaba frente a Makoto comenzaba a perderse en el horizonte

-Pequeña, estamos en tu mente- la declaración había sorprendido a Makoto, lo último que recordaba era estar con Yuma-¿en serio no recuerdas nada?

-Digamos que después de eso, tuviste un accidente y ahora estamos aquí- le había leído la mente, tal vez tenía razón pero no iba a confiar en lo que estuviera pasando

-Vamos Makoto, siempre piensas mucho, me creerías si te dijera que se lo del incidente de Azusa y de tu sed de sangre- sólo los implicados sabían de eso y nadie más, un presentimiento le dijo que lo que la voz decía era cierto

-¿Para qué me trajiste aquí?- Makoto decidió cambiar de tema, no era el momento de recordar aquella situación

-Tu siempre quisiste eso ¿no?- ignorando la pregunta de Makoto, ella siguió hablando-Un padre, una madre, alguien que te quisiera-

-Karl, me quiere- no estaba segura de a dónde se dirigía

-Si de verdad te quisiera ¿por qué siempre estaba ausente? ¿por qué te regaló con los Mukami?- las palabras que decía abrieron una pequeña llaga en su interior

-Era parte de su trabajo y él no quería que estuviera sola- la respuesta de Makoto no la convencía del todo.

-Pero tú no crees esas palabras- era duro, pero en el fondo sabía que tenía razón, aún tenía dudas -Para los Mukami, no eres nada, sólo te tienen ahí porque fue una orden de Karl, todo lo que han hecho hasta ahora es una mentira, Yuma está obsesionado con tu sangre, Azusa con el dolor que le infringes al morderlo, Kou sólo mata el tiempo contigo y Ruki sólo sigue órdenes- las palabras se convertían en pequeños cuchillos que sólo agrandaban la llaga que ya estaba abierta, Mako no era de las personas que creía que con palabras puedes lastimar a una persona, pero realmente eso la hacía cuestionarse esa creencia

-No es cierto- negaba con vehemencia

-Subaru sólo te tiene lástima, no te haz dado cuenta, siempre te atraviesas en su camino cuando tienes problemas y él se ve en la obligación de ayudarte, eres como el cachorro que está bajo la lluvia, es imposible no ayudarlo, y bueno Raito, ¿enserio quieres que te lo diga?- su risa burlona al terminar de decir la oración provocó que algo se rompiera en su interior

-¡Basta!-gritó Makoto, sus piernas flaquearon, un intenso dolor se instaló en su cabeza

-¿De verdad creías que alguno de ellos podría interesarse en ti?- una silueta comenzaba a formarse enfrente de Makoto quien yacía arrodillada en el suelo, cubriéndose los oídos-Si ni siquiera tus padres estuvieron para ti- la persona enfrente de Makoto se puso a su altura y con suavidad retiró las manos de sus oídos-Ambas sabemos lo que eres, dime Mako-chan ¿quién podría amar a un monstruo como nosotras? - con suma delicadeza levantó su mentón obligándola a verla- ¿Qué otra persona podría conocer los oscuros rincones de tu mente sino eres tú misma?- los ojos de Makoto se abrieron ante la persona que estaba enfrente de ella-

-No puede ser- se negaba a creerlo

-Creelo pequeña-

Ruki y Azusa llegaron lo más rápido posible a la mansión, seguían el olor a sangre, primero llegaron a la habitación de Makoto, en la cual la cama estaba cubierta de sangre

-Kou, Yuma- les llamó Ruki

Al principio no obtuvieron respuesta, pero un camino de sangre les mostró el lugar al cual debían dirigirse, este los llevó hasta el baño que se encontraba al otro lado da la mansión

-¿Qué pasó aquí?- preguntó Ruki, Mako estaba cubierta de sangre, pero al menos había parado de vomitar

-¿Le ha pasado algo a Mako-chan?- Azusa se acercó a ella, con sus dedos ligeramente tocó la frente de Makoto- Está ardiendo- el tacto frío de Azusa ayudaba a calmar la fiebre de su hermana

-Estaba con ella en su cuarto cuando comenzó a vomitar sangre, apareció en la puerta Kou y me dijo lo de la amenaza, teníamos que sacarla de ahí lo más antes posible y ponerla a salvo si es que alguien la estaba buscando- respondió Yuma, cambiando la toalla que tenía sobre su cabeza

-Pero ella se comenzó a ahogar y no tuvimos tiempo para salir de aquí, por lo que entramos en la primera habitación que vimos, teníamos que tratar de estabilizarla, en caso de que la única solución fuera trasladarse al mundo de los demonios- completó Kou

-Ella no puede ir al mundo de los demonios- dijo Ruki- Sería muy peligroso para ella

-Ruki, ¿Mako-chan se pondrá bien?- Azusa estaba arrodillado a lado de ella

-Por el momento no hay mucho que hacer, lo que está pasando no es una coincidencia, no podemos hacer mucho por ella en este momento, la persona que escribió la nota es la misma que hizo que Makoto se encuentre en ese estado- Ruki había tomado entre sus brazos a Makoto, y la llevó a la habitación más cercana- Si los síntomas siguen o empeoran tendremos que ver a los Sakamaki- Ruki la depositó suavemente en la cama

-¿Después de lo que le hicieron?- Yuma estaba en completo desacuerdo

-Yuma tiene razón, Ruki, no sabemos que le puedan hacer ellos a Makoto- Kou estaba de acuerdo con su hermano

-Tampoco quisiera llegar a eso, pero Reiji Sakamaki, podría tener alguna poción que remediase esto- odiaba admitirlo pero si querían ayudar a su "hermana" tendrían que pedirle ayuda a los Sakamaki, ellos no se podrían negar después de lo que le habían hecho

-¿Y si fueron ellos los que lo provocaron?- el castaño buscaba cualquier cosa para evitar que estuvieran ellos en contacto con Mako

-Lo averiguaremos, pero es más importante que ella esté bien- admitió Ruki, ninguno de ellos le pondría una mano encima a Makoto, y menos tras beber su sangre, era inevitable que los recuerdos de cierta rubia los golpearan.

-Yuma, Ruki tiene razón hay que hacer lo mejor para Mako-chan- dijo Azusa-Despierta pronto Mako-chan-

Ruki,Yuma,Kou y Azusa se convertirían en los guardianes de Makoto, de alguna manera siempre lo habían sido pero con el estado actual en el que ella se encontraba ese sentimiento se hacía más latente, pero no importaba cuanto la protegieran del mundo exterior, el verdadero peligro estaba dentro de ella.

¿Cómo salvar a alguien de sí mismo?

Un peliblanco daba vueltas en su habitación preguntándose qué era lo que había hecho, se había dejado llevar por el momento, su rostro se encontraba sonrojado al recordar el suave tacto de los labios de Makoto Mukami, los sentimientos que él albergaba por Yui Komori lo hacían cuestionarse si había seguido adelante , pero una y otra vez él negaba la respuesta, él se sentía responsable de lo que había pasado, tal vez si hubiera hecho las cosas diferentes, ella no hubiese desaparecido.

Paredes rotas, era la única forma de descargar su rabia, estaba enojado con él mismo, le había fallado a Yui, dos veces.

A su puerta tocaron fervientemente, pero él no estaba de humor para lidiar con sus hermanos, simplemente ignoró el sonido de la puerta.

-¡Subaru! - era Ayato- Para de una vez con eso, Reiji quiere vernos a todos en el comedor, ahora- fue todo lo que dijo

-Tsk- a pesar de que él no quería encontrarse con sus hermanos después de lo que había pasado con Makoto, sabía que no había otra opción

Bajó por las escaleras para encontrarse en el comedor con todos sus hermanos, justo delante de él, se encontraban los culpables que casi mataban a Makoto, si él no hubiera llegado justo en el momento preciso

-¿Para qué nos reuniste Reiji?- preguntó un Ayato molesto

-Alguien ha dejado una amenaza en la puerta- comenzó a decir Reiji

-¿Cómo si alguien pudiese hacer algo en contra de nosotros?- replicó Subaru

-Los familiares que resguardaban la mansión están muertos, quién quiera que haya mandado esta amenaza sabe que somos vampiros-

-Pero nadie sería tan tonto como para amenazar a un grupo de vampiros- declaró Raito

-Sólo aquellos que saben que nosotros somos vampiros- dijo Kanato, quien seguía jugando con su oso Teddy

-Estas hablando de esos sujetos- a pesar que parecía que Shu estaba dormido como de costumbre, estaba al tanto de la conversación que estaba teniendo lugar enfrente de él

-¿Cuál podría ser la razón por la cual ellos quisieran atacarnos?- la pregunta que había lanzado Subaru quedó en el aire.

Era cierto, no había una razón clara por la que pelear o al menos eso creían, y fue el mismo Subaru quien contestó la pregunta.

-Makoto- su voz casi era un susurro

-¿Cuál es la relación que tiene la hermana de los Mukami con la razón de la amenaza?- preguntó Reiji

-¿Qué no es obvio?, lo que ellos hicieron- había señalado a sus dos hermanos- Casi la matan por beber de ella

-No es justo Teddy, ellos estuvieron jugando con la muñeca de los Mukami, ¿no crees que son unos egoístas, Teddy?- dijo Kanato

-Subaru tiene un punto- declaró Reiji- Si nunca mostraste interés en ella ¿por qué hacerlo ahora?- la razón era un misterio, sabía que su hermano nunca había puesto ningún interés en las decisiones que su padre tomaba, por qué ahora lo mostraba

-Ese no es asunto suyo- respondió el aludido, pero Reiji no sabía que desde el primer día que había tropezado con ella en la mansión había descubierto la cruz que cierta rubia llevaba a todos lados colgando de su cuello, así como el día en que había ido a comprobar a la enfermería si sus sospechas sobre este collar eran ciertas y desde ese día buscaba la oportunidad de beber la sangre de ella y conocer la relación que la portadora actual de la cruz tenía con Yui, pero lo que nunca esperó fue el hecho que al encajarle los colmillos en su piel, fuera golpeado por los recuerdo de la rubia y pasó lo mismo con su hermano, él había aparecido cuando estaba embriagado por la sangre, siendo presa del olor no pudo evitar hincarle los colmillos, estaba consciente de que si Subaru no hubiese aparecido en el momento preciso, ella podría haber muerto.

-Tú querías hacer lo mismo Subaru, ¿acaso me equivoco?- las palabras que había dicho Ayato, sólo habían dejado en evidencia a Subaru, él también hubiera deseado probar la sangre de Makoto, pero siempre había controlado aquel deseo

-No sólo es eso Ayato, Subaru se interesa por ella- Raito había hablado - ~Neh, o vas a negar que no me dejaste continuar con nuestro juego, siendo que ella había sido la que había venido a mí-

Subaru había golpeado la mesa, lo cual llamó la atención de todos los presentes en ese instante.

-Subaru- le llamó la atención Reiji

-Tsk- él sabía que las palabras de sus hermanos eran ciertas, pero no estaba dispuesto a reconocerlas ante ellos.

-Si no admites lo que sientes, simplemente otro vampiro podría ir y robartela- la sonrisa de Raito se hacía más grande -De hecho parece que alguien ya tomó la delantera-

-¿Cómo estás tan seguro de que no va a pasar lo mismo contigo?- Subaru trataba de esconder su sonrojo, pero sospechaba que el interés que el ojiverde tenía con la Mukami era algo más allá que el simple hecho que ella estuviera prohibida

-Porque ella vino a mí por cuenta propia- Raito se acomodaba el sombrero en señal de victoria- dos veces- los presentes en la mesa sabían de la primera vez que había ido a la implicada había ido a la mansión Sakamaki por cuenta propia, y el resultado no había sido para nada bueno, el olor a sangre había quedado impregnado en cada rincón, poniendo alerta a todos, pero la segunda vez solo los implicados sabían lo que había ocurrido -pero en ambas nos interrumpiste, ella debería ser capaz de hacerse responsable de sus decisiones-

-¿De qué están hablando?-preguntaron Ayato y Reiji al mismo tiempo

-Me pregunto qué es lo que tendrá de especial la hermana de esos sujetos, Teddy ya va siendo hora de que le hagamos una visita- había susurrado Kanato, Shu había escuchado lo que había dicho

-Si ese sujeto la mandó a ese lugar sus razones ha de tener- dio a manera de respuesta Shu

-Entonces ninguno debería de intervenir, pero es todo lo contrario- Reiji trataba de calmar los ánimos, cada uno de sus hermanos comenzaba a entablar una discusión con otro

-Si tú mismo te ofreciste a disciplinar a su hermana, hasta tú sabes que el que ella llegará trae consigo un plan de ese sujeto- respondió Subaru

-Eso no tenía ninguna relación en ese momento- respondió Reji sin perder la calma, pero en lo segundo que había dicho Subaru estaba lleno de razón, no podía ser solo una novia más.

Esperando en un vestíbulo, una mujer de larga cabellera roja esperaba a que la recibiera el político de fama internacional por los diferentes tratados que había firmado, esa misma mujer miraba por la ventana, sabía que después de encontrarse con Tougo Sakamaki, la guerra estaría declarada, pero ella tenía un as bajo la manga.

-He hecho todo lo que me ha pedido, mi señora- un joven rubio estaba arrodillado enfrente de ella, al levantarse el vestido blanco vaporoso que llevaba daba la imagen que ella estuviera volando, lucía como un ángel pero la realidad estaba más lejos de aquella imagen que proyectaba, el fuego en su cabellera prometía arrasar con todo lo que se interpusiera en su camino, con paso firme se dirigió al joven que estaba enfrente de ella

-Muy bien hecho, Yuu-san- ella había acariciado su mejilla, provocando que este inclinará su cabeza a un lado para sentir su tacto- Lo haz hecho bien, pronto ella se quebrará y podremos usarla para nuestro beneficio, mírame Yuu, lo haz hecho bien, te voy a dar tu recompensa- puso un dedo en sus labios y lentamente fue descendiendo separando un poco sus labios- Cuando el plan resulte- ella puso una sonrisa que la hacía verse más joven de lo que era, los ojos grises del rubio sólo la observaban con anhelo

El crepúsculo caía sobre el edificio de vidrio, y la mujer del cabello rojo mordía su labio, esperaba el momento en el que Karl Heinz la recibiera, al fin y al cabo, había sido él quien la había llamado.

-El señor Sakamaki va a recibirla ahora- una mujer menuda en un traje azul se había presentado delante de ella sacándola de todos sus pensamientos, la siguió hasta su oficina

-Eso es todo por hoy, ya puede retirarse- la puerta se cerró tras ella

-Se pueden conocer las razones por las cuales Karl Heinz me ha llamado- la pelirroja jugaba con su cabello

-Si es así como quieres empezar, no hay razón por la cual escondernos- el político Tougo Sakamaki, se retiraba los lentes con sumo cuidado, la penumbra de la noche había caído, la farsa del político filántropo había terminado y salía a la luz el rey de los vampiros, Karl Heinz -¿Por qué no te pones cómoda?-

-Así estoy bien- respondió serenamente

-Se avecina una tormenta, y puedo darme cuenta que eres tú la que ha traído la lluvia- él tomaba asiento delante de su invitada

-Las nubes ya estaban ahí sólo era cuestión de tiempo-

-Así que ¿qué es lo que haz estado buscando desesperadamente en la mansión Mukami y en mi residencia- Karl fue directo al gran

-Lo que podría ser capaz de destruir todo el mundo como lo conocemos, algo con lo que haz estado jugando- la mujer se inspeccionaba que el vestido estuviera pulcro

-En esos lugares no hay nada que le pudieran interesar a una mujer como tú-

-Mi búsqueda fue prolífica- sonreía satisfecha

-Y ¿Qué fue lo que encontraste ?- Karl Heinz sabía cómo mover sus cartas

-Haz sellado uno de tus experimentos, esta vez en una niña, ¿que no aprendiste la lección con tu primera esposa?-

-Ella no es un experimento, ella forma parte de la nueva generación- la tensión se podía cortar con un hilo

-Lo dices como si ella fuera producto del amor que se tenían sus padres, en serio Karl ambos anhelamos que despierte, ella marca el inicio de una nueva era- pero los planes de la pelirroja eran más oscuros que lo que revelaba

-Entonces todo lo de tu venganza quedó en el pasado- Karl Heinz analizaba la situación

-Digamos que para el inicio de una nueva era siempre existe la destrucción del mundo que conoces, y con eso me doy por más que satisfecha, eres tú él que debería preocuparse, si esto se escapa de tus manos-

-Puedo ver entre las dimensiones, ¿acaso crees que algo se me podría escapar?- se acercó a ella en forma seductora- Nadie da un paso sin que yo lo sepa, soy quien controla todo lo que ocurre a tu alrededor

-Eso te va a llevar a la perdición- bufó

-Si tan sólo me encuentro con ella, toda habrá valido la pena-

-Sigues enamorado de esa niñata-

-Celosa de haber perdido ante su sangre-

-No fue a mí a quien me la arrebataron-

-Sin embargo tu también has perdido mucho-

-Esta reunión acabó- soltó la mujer de repente

-Espera, si ambos queremos lo mismo ¿por qué no hacemos un trato? Si logras que despierte, yo no me meteré en tus planes

-¿Cuál es el truco?-preguntó con desconfianza

-No hay truco, ambos deseamos lo mismo- dijo Karl Heinz antes de cerrar el trato

La caja de Pandora se ha abierto.


En un principio estos personajes no estaban planeados que aparecieran en el fic, sin embargo cuando iba escribiendo la historia sentía que le hacía falta un antagonista, alguien que de alguna manera empujará a la protagonista.

Espero que les haya gustado el capítulo de hoy, y si es así dejen un review, para conocer su opinión sobre este nuevo giro en la historia.

Por cierto, los vampiros que mordieron a Makoto no necesariamente van a ser su padre, porque la sangre llama de muchas maneras :P, y todavía no hay nada seguro en la historia, aunque hagan sus apuestas, me gustaría escuchar sus teorías :3

Bueno creo que eso es todo por hoy, espero leerlas en los siguientes capítulos