Los cachorros que se habían quedado mientas Skye y Chase estaban fuera, se estaban entreteniendo en los aposentos del Rey Eduardo, Zuma y Marshall peleaban con espadas reales, Everest y Tracker se probaban ropa de la época, Rubble para variar estaba comiendo, los cocineros reales le habían hecho un banquete solo para el, y Rocky se encontraba en la biblioteca, aunque parecía mas un santuario, leyendo sobre caballeros, dragones y princesas, cosa que a Rocky le aburría pero al estar en una época antigua, todo le era nuevo, ya que eran cosas que nadie de su época había leído, como una obra pérdida de la historia o algo así.
-No! No me mates!- decía el dálmata Marshall siendo perseguido por Zuma y su espada, pasando justo detrás de Rocky.
-Hey... *Cof* dejen de correr con eso- se quejo Rocky aun atento a su lectura, sin embargo esa molesta tos seguía irritándole la garganta, sintiéndose aun peor que antes. -*Cof Cof Cof*-
-Rocky, seguro te sientes bien?- pregunta Marshall acercándose al Mestizo, pero después se alejo un poco al ver que el pelaje de su amigo tenía unas cuantas manchas algo inusuales.
-Este pues... Creo que te esta pasando algo muy grabe- dijo Zuma sujetando un Escudo, ya que Marshall aun tenía la espada en las patas.
-Tengo algo malo?- preguntó Rocky inclinando su cabeza, to preocupado.
-Ven con nosotros- Marshall sujeto a su amigo de una pata, Zuma hizo lo mismo y se lo llevaron a un lugar donde pudieran ayudarle, en menos de un minuto encontraron a una de las sirvientas que se encargaba de la limpieza, así que fueron con ella a ver si sabía algo. -Disculpe, mi amigo no se siente bien, sabe que ocurre?- pregunto el Dálmata.
-Claro- La sirvienta se dio la vuelta para ver al cachorro, pero después de verlo detenidamente fue retrocediendo poco a poco. -Ayuda!! Un Infectado en el castillo!!- grito toda aterrada, luego salio corriendo. -Aaaaah!!-
-Eskiusmi?- pregunto Zuma sin entender que estaba pasando.
En eso varios guardias aparecieron y se llevaron a los tres a un lugar seguro, en este caso una habitación algo alejada del salón principal, había cama, Muebles, y hasta una ventana, todo bastante normal, sin embargo los guardias habían dejado encerrados a los 3 cachorros.
-Dijeron que soy un... *Cof Cof* infectado?- pregunta Rocky acostándose en la cama, retorciéndose con las patas en la barriga.
-No estoy entendiendo nada- susurra Marshall mirando toda la habitación de reojo.
Mientras tanto muy muy profundo en el bosque...
El Pastor Alemán y la Cockapoo se encontraban caminando Rio arriba, ya estaba cerca de la cabaña de ese tal Albert. Chase tenia preparada su espada por si acaso, mientras Skye sugetaba el báculo, pero sería inútil ya que no tenía nada de poderoso.
-Tu crees que el Hechisero Albert quiera ayudar?- pregunta Skye mirando el cielo, viendo como las nubes grises tapaban la luz de la luna. -y no debimos de salir mejor en la mañana?-
-Primero: yo digo que si, no creo que se niegue a ayudar- responde Chase. -Segundo: si, debimos salir en la mañana pero al Autor de este Fanfic se le olvido ese pequeñisimo detalle- dijo en un tono burlón mientras le guiña un ojo al lector.
-Ah, Como sea, mejor apresuremonos- sugirió la cachorra aumentando la velocidad debido a que había escuchado el cantar de unos grillos.
Después de una media hora de Recorrido lograron llegar a una cabaña, la cual se encontraba lo suficientemente alejada del poblado, pero sin salir de los limites del reino, esta cabaña parecía estar construida con Rocas, madera, un poco de barro, y plantas, así todo mal hecho.
Chase se acercó, y tímidamente decidió tocar la puerta, los dos retrocedieron un poco y se prepararon de lo que sea que vaya a salir de esa puerta. La puerta de madera se fue abriendo poco a poco, dejando ver mas del interior, pero, quien recibía a los cachorros no parecía ser un hechicero.
-Holi :3- saludo un pequeño Pastor Belga Malinois, con pelaje marrón claro y oscuro. -que los trae por aquí, viajeros?- pregunto el inclinando la cabeza a un lado.
-Este...- dice Chase sus saber que responder, pero después se pone firme tratando de mantener la seriedad. -Buscamos a Albert, el Hechisero, sera que podamos hablar con el?-
-Lo siento pero Mi dueño Albert no se encuentra... Fue a ver a su doctor por unas complicaciones de salud... Yo soy Káiser y estoy a cargo! Ruaff Ruaff!- ladro el cachorro emocionado.
-Me lleva, ahora que hacemos? Albert era el único que podía recargar esta cosa- dice Skye mostrándole el Báculo al pequeño Káiser.
-Ah, ustedes deben ser Skye y Chase, entren, les daré lo que necesitan- dijo el pastor moviéndose a un lado, los dos cachorros entraron al recinto, estaba algo desordenado y sucio, todo normal hasta ahí. -Quien tomar Té?... Ruaff! Té por favor!- ladro el cachorro, en eso una tetera y unas cuantas tazas aparecieron de la nada, estas se quedaron flotando al rededor del pequeño.
Skye y Chase se miraron de reojo, el pastor dio un paso al frente, tomo una de las tazas de Té y se la tomó.
-Káiser, supongo que ya sabes que hacemos aquí, no?- pregunta Chase.
-Desde luego, se quienes son y de donde vienen- responde Káiser tomando Té. -Vienen del futuro, un futuro tecnológico y moderno, han viajado por tierras desérticas, gélidas y salvajes, quieren regresar a su hogar pero no pueden ya que su único medio de trasporte esta descompuesto, y ahora tienen que acabar con la vida de un Dragón para que el Rey Eduardo no los asesine... O me equivoco?- preguntó mirando a los dos cachorros con ojos desafiantes.
-Si... Así es...- dijo Skye con una gotita de sudor en su cabeza. -Este... Quieres ayudarnos con esto?- le muestra el Báculo.
-Claro, Skye- agarra el artefacto con sus poderes telepáticos y lo atrajo. -Mmmm... Creo que tengo el hechizo perfecto por acá...- se acerca a su librero, luego tomo un libro color rojo y lo abrió. -A ver... Recharging!!- grito con el báculo en las patas. -Oh, espera, ese no es... Ah, este si!... Azarath Metrion Zinthos!!...- no pasa nada. -Oww... Ese tampoco...-
-Seguro que sabes lo que haces?- pregunta Chase.
-Claro, pero Albert es quien sabe mas de esto...- dijo Káiser revisando el libro. -Ya lo encontré!- deja el libro en el suelo y sugeta el báculo con las dos patas. -Per barbam Troglodytarum pennasque phoenicem, telum potestatem auferri draco!!-
(Se supone que tenia que rimar)
El báculo empezó a brillar con un intenzo color morado, ya estaba recargado, ahora Skye podrá usarlo sin problema.
-Aquí tienes, usalo con cuidado- dijo Káiser entregandole el artefacto a la cachorra.
-Gracias, ahora...- se da la vuelta y le dispara una rayo de luz a una de las tazas de Té, esta recibió el impacto y se destruyó, expulsando pedazos de porcelana y Té caliente por todas partes. -Genial, supongo que tendré que practicar mas-
-Hey! Te dije que con cuidado! La magia es una fuerza inestable que no se tiene que tomar a la ligera, podrías lastimar a alguien- decial el pastor belga regañando a la Cockapoo.
-Lo siento- se disculpó apenada.
-Además, aun tienes que aprender unos hechizos, te recomiendo leer esto- le entrega una hoja a Skye, en esta venían unos cuantos hechizos en latín, los cuales le ayudaran a realizar todo tipo de ataques.
-Muchas gracias, tendré cuidado- dijo ella guardando la oja en su mochila.
-Bueno, gracias por todo Káiser, ahora necesitamos irnos- dijo Chase dándose la vuelta para salir del lugar.
-Esperen- Káiser se muestra preocupado. -Se esta haciendo muy noche, este bosque es peligroso cuando la oscuridad lo invade, les recomendaría quedarse aquí hasta mañana-
-Mmmm... No lo se, preferiría ir a matar a esa tal Sofia de una vez- respondió Chase.
-Vamos amor, no creo que sea tan malo, además, no se sabe que puede haber allá afuera- dijo Skye tratando de convencer a su pareja. -Por favor-
-Se los pido, me siento un poco solo ahora que Albert salio- dijo Káiser un poco apenado. -Saben que? Si se quedan... Les mostrare a Ryder- sugirió el cachorro.
-Como? A Ryder?- pregunto la pareja de cachorros con curiosidad.
-Claro, su dueño Ryder, un chico de 10 años, muy bueno, y dispuesto a ayudar a quien sea, era su cumpleaños el día del accidente, y... El esta... Preocupado por ustedes- decía Káiser alegremente, pero, con un aire de misterio.
-Enserio puedes mostrarnoslo?- pregunta Chase todo emocionado.
-Que si- respondió el pastor rodando los ojos.
-pues si, nos quedaremos, y espero no nos mientas- dijo Skye accediendo a la propuesta del cachorro.
-Bueno, pongan se cómodos, yo tengo que hacer algo importante- añadió Káiser caminando de nuevo al librero. Skye y Chase dejaron en un rincón todo lo que tenían; el báculo mágico, el cetro sagrado de Ra, y sus mochilas, después los dos se pusieron en medio de la habitación. -Bueno... Es hora...- agregó Káiser acercándose con el libro. -Astral Trium peregrinatione, peregrinatione tempore, ne in futuro nobis: vide quid est!!-
(Otra vez tenia que rimar :v)
En eso, el lugar empezó a desvanecerse, las paredes se iban destrullendo, el techo se hizo pedazos, y el suelo se estaba separando, todo quedo completamente blanco, los tres cachorros se encontraban en un lugar vacío.
-Esto me recuerda al Pixelador- dijo Skye recordando algo que vio en una caricatura.
-Ah mi me recuerda a cuando Calamardo se quedó Solo... Solo... Solo...- dijo Chase fingiendo hacer eco con su voz.
-Ustedes solo esperen- dijo Káiser mirando hacia arriba, el lugar se empezó a trasformar de arriba para abajo, ahora estaban en medio del patio de los Paw Patrol, se podía ver el cuartel y las casitas de los cachorros en sus lugares. -Este es su hogar, no?-
-Si, estamos en... Bahía Aventura!- respondió Skye corriendo hacia el cuartel, de la puerta de este salio el chico Ryder, se veía algo triste, demasiado a decir verdad. -Ryder!- grito Skye saltando hacia su dueño, pero término por atravesarlo, la cachorra callo dentro del cuartel toda confundida, al darse la vuelta solo vio a Ryder caminando, alejándose del sitio.
-Ryder?- pregunto Chase inclinando la cabeza.
-Chase, nosotros sólo estamos viendo el futuro, no estamos interactuando con el, nadie puede vernos pero nosotros a ellos si- explicó Káiser mirando hacia el océano.
-Ah como lo que paso en esa película de Fantasmas navideños!- añadió Chase recordando esa película que vio la pasada navidad.
-Si, algo así- dijo el Pastor Belga.
-Creí que estábamos realmente aquí...- dijo Skye acercándose con desilusión.
-Saben algo cachorros?- pregunta Káiser. -Estado viéndolos por mucho tiempo, no acostumbro ver como es el futuro, dice Albert que podría ocasionar cosas malas, pero ahora que el se fue me eh tomado la libertad de ver estos tiempos, cuando vi que habían viajado en el tiempo, me propuse a buscarlos, tanto pasado como futuro, eh visto cosas asombrosas para ustedes cachorros, pero... No puedo decírselos que les depara en su siguiente aventura, ustedes tendrán que averiguarlo solos en este viaje- el cachorro se veía sereno y relajado, llenando de determinación a Chase y a Skye.
-Eso es genial, pero yo quiero ver a mi dueño- dijo Skye llendose al lugar, estaba caminando hacia la misma dirección a la que se había ido Ryder.
-Ay Skye- dijo Chase suspirando.
-Ruaff!- ladro Káiser hacia el horizonte, los tres cachorros se habían teletransportado a la veterinaria de Katie, donde se suponía que seria la fiesta de cumpleaños de Ryder. -de nada-
Del local salio Katie, tenia el móvil en las manos intentando llamar a los cachorros, se veía preocupada y angustiada. -Vamos, Contesten... Chase, Marshall, Rocky, alguien?!-
-Hola Katie!- saludo Ryder llegando a la clínica. -Oye, creo que los cachorros olvidaron que hoy es mi cumpleaños...- mete las manos en sus bolsillos, luego miro a Katie, la cual se veía nerviosa. -Todo bien?-
-Si... Eso solo que...- se acerca a la puerta y la abre, dejando que Ryder viera la decoración que ella y los perritos habían hecho. -Te habíamos planeado una fiesta sorpresa, pero... No se donde están los cachorros, no puedo comunicarme con ellos-
-Que?- pregunta Ryder sorprendido y alegre, pero, lo ultimo lo dejó dudoso. -Espera, no puedes llamarlos?- Saca su PawPad e intenta llamarles, pero no tiene éxito. -Ellos nunca se desconectan... Algo anda mal-
Todo esto ocurría mientras Chase, Skye y Káiser seguían observando, espectantes y ajenos a los que estaba pasando, Chase y Skye bajaron la mirada, tratando de no ver a su querido dueño tan preocupado.
-Ruaff!- ladro Káiser una vez mas, se había hecho de noche, Ryder patrullaba toda la ciudad en su todo terreno, tratando de buscar a sus perros, sus ojos estaban empapados en lágrimas, pensando en que todo esto pasará, pero todo era inútil.
-Pobre Ryder...- dijo Skye tratando asimilar lo que veía.
-Su dueño esta muy preocupado por todos, cada minuto que el no paso con ustedes fue una tortura, hasta el punto de... Enloquecer- dijo Káiser cerrando los ojos. -Ruaff!- ladro otra vez, el tiempo cambio nuevamente, ahora se encontraban dentro del cuartel Paw Patrol, ahi mismo estaban Ryder y Katie, ya habían pasado varios días desde que los cachorros habían desaparecido, por lo que Ryder no podía aguantar más tiempo sin sus mascotas.
-Ryder, deja eso! No funcionara!- decía Katie tratando de convencer a su amigo de que lo que estaba haciendo era una locura.
-Voy a volver en el tiempo para recuperarlos, se que funcionara, se que lo hará!- decía Ryder atornillando un aparato con forma cubica, parecía un especie de Reloj.
-Ya te dije que es una tontería, no puede ser posible que intentes algo tan ridículo- decía Katie regañándole. -Yo me largo, has cambiado mucho, ah mi también me dolió perder a los cachorros... Pero te conportas como un irresponsable...- se fue limpiando sus lágrimas.
-Agh- se quejo el chico golpeando la mesa con su mano... En eso el reloj se encendió, estaba cambiando las fechas de manera aleatoria, al igual que el Reloj que Tracker encontró en la selva en su momento. -Si... Si!- dijo Ryder tomando el reloj en sus manos, este género una esfera de energía, llevándose a Ryder del lugar.
Todo quedo en un silencio absoluto, Chase y Skye estaban atónitos, era increíble, el Reloj fue creado por Ryder!
-Entonces... Estamos aquí por el?- pregunto Chase volteando a ver a Káiser.
-No puedo decirles eso cachorros, solo les mostré lo necesario...- respondió Káiser caminando hacia la salida. -Ruaff!- Ladro el cachorro por ultima vez, en eso un montón de futuras escenas fueron apareciendo enfrente de los cachorros, cada una peor que la anterior; el alcalde Humdinger logró desprestigiar a la Bahía y darle una pésima reputación; Sid y Arrby asaltaban y robaban Barcos y pueblos con mas frecuencia; Danny X se amputó las 2 piernas tras una acrobacia bastante peligrosa; Jack cerro el centro de SnowBoard por falta de presupuesto y mantenimiento; la ciudad de Puplantis fue destruida y la raza de los Sirena-Can se extinguió; y Sweetie logro robar la corona exitosamente, convirtiéndose en la reina del Barkingburg moderno, causando problemas económicos, políticos y sociales debido a su falta de liderazgo, llevando el reino a la ruina.
De pronto todo se detuvo, todo eso desapareció, llevando a los tres perros nuevamente al Barkingburg Medieval.
-Bueno, eso fue todo lo que quería mostrarles, su presencia en su ciudad es vital para que todo este en orden, así que, es necesario que vuelvan a su época, viajeros- decía Káiser caminando a una silla para subirse en ella y sentarse.
-Pues... Muchas gracias por mostrarnos nuestra ciudad nuevamente, trataremos de regresar lo mas pronto posible- dijo Chase asintiendo con la cabeza, luego dio un bostezo.
-Bueno, creo que ya es hora de dormir- dijo Skye caminando había un trapo viejo que estaba ahí y se acostó en el. -Buenas noches- bosteza.
-Descansen cachorros!- dijo Káiser. -Ruaff!- las luces, o bueno, velas que iluminaban el lugar se apagaron, quedan completamente a oscuras~
Mientras tanto en el castillo Barkingburg...
Rocky, Marshall y Zuma seguían encerrados en esa habitación tan extraña, la situación del mestizo estaba empeorando, ahora su pelaje tenia unas cuantas manchas muy extrañas, y no dejaba de toser con mucha fuerza.
-Que le estará pasando?- pregunta Zuma tomando la pata de su amigo mestizo.
-Ni idea, parece una tos fuerte- respondió Marshall dando un diagnóstico algo pobre debido a que no tiene su equipo médico.
En eso alguien entro por la puerta, era un hombre, estaba vestido enteramente de negro, tenia un delantal de cuero, un sombrero de ala ancha, un bastón con un rejoj de arena, y en su espalda cargaba un Pedestal pequeño de madera con unos tubos de ensallo, pero lo mas destacable de su apariencia era su máscara, era la de un pájaro negro con 2 ojos de cristal, dándole un aspecto algo aterrador.
-Diganme... Quien tiene la peste?- pregunto el misterioso hombre acomodando su sombrero con su bastón~
