Draco corrió rápidamente por los pasillos que daban a la torre de Gryffindor sin siquiera percatarse a quien golpeaba al pasar en su camino; escuchó varios ¡Hey!, ¡Cuidado por dónde vas!, y hasta un par de improperios provenientes de Peeves.

Finalmente llegó frente al retrato de La Dama Gorda.

-¿Contraseña?- preguntó con el seño fruncido al reconocer quién quería ingresar a la torre.

-¡No me interesa la maldita contraseña, necesito hablar con Potter de inmediato!- le dijo bastante acalorado y cansado por haber corrido.

-Mmm- respondió socarronamente- Un Slytherin quiere hablar con Harry Potter en la Sala común de Gryffindor, eso sí que no lo había visto nunca.-

-¿Puede dejar de decir tonterías y hacerme pasar La Torre de una condenada vez?- continuó el muchacho, ya perdiendo la paciencia.

-Pues no. No puedo… muchacho malcriado- y sin más se alejó del retrato para seguramente comentarles a sus amigas lo que había visto.

-¡Por Merlín!-dijo Draco molesto- ¡Potter, sal de ahí! ¡Necesito hablar contigo!- aunque sabía que no lo escuchaba, le ayudaba un poco a sacarse la rabia de encima.

Decidió ir a buscarlo a los terrenos, tal vez pudiera dar con él afuera; pero antes de darse la vuelta el retrato se abrió mostrando a un muchacho pálido y con cara de temor al ver quién lo esperaba afuera.

-¡Longbottom!- le dijo rápidamente Draco, necesito que llames a Potter, ¡Es urgente!-

-Ma-malfoy- respondió el muchacho un poco intimidado pero a la defensiva-¿Para qué quieres hablar con Harry?-

-Eso no es de tu incumbencia, sólo llámalo o entraré a la fuerza- Draco ya volvía a perder los estribos ¿Cómo era posible que fuera tan difícil hablar con el cabeza-rajada?, vamos, no era el Ministro de Magia.

-Pues no te-tengo miedo Malfoy- respondió Neville.

-¡ME IMPORTA UN REAL CARAJO SI ME TIENES MIEDO O NO! ¡LLAMA A POTTER DE UNA MALDITA VEZ O ENTRARÉ POR ÉL!- El rubio ya estaba fuera de sí.

-Pues no hará falta que entres por mi Malfoy- dijo Harry saliendo del retrato con el entrecejo fruncido y con la varita en su mano. Lo seguía Ginny; Draco se sorprendió un poco al no ver señales de Weasley.

-Pues ya era hora Potter, necesito hablar urgentemente contigo-.

-Anda, lo que tengas que decirme dímelo delante de mis amigos- respondió desafiante.

-No seas ridículo Potter, no puedo hacerlo delante de todos, esto es algo privado-.

-No hay secretos entre nosotros, así que tú decides, es aquí o te lo callas-. Le dijo de manera tajante.

Draco se lo pensó un segundo; no había tiempo que perder. Debía tragarse el orgullo por unos minutos y decirles lo que había pasado con Hermione. No podía dejar que la estupidez lo cegara de nuevo. Ya tendría tiempo para recuperar su fachada, por ahora, debía explicarles que la muchacha se había ido para salvarlos y que probablemente cometería alguna locura si eso no encontraba otra solución.

-mmm, está bien- concedió el rubio.

Todos los presentes lo miraban sorprendidos, ninguno había pensado que realmente accedería a comtar lo que fuera que tenía que decirles, o la broma estaba muy bien preparada, ya que tenía un semblante de ansias y preocupación bastante creíble o realmente era algo importante.

-Es acerca de Hermione- espetó finalmente.

Harry, Ginny y Neville contuvieron la respiración. Definitivamente no se esperaban que Draco Malfoy fuera a la Torre de Gryffindor a hablarles de Hermione, realmente parecía una broma.

-¿Qué sabes de ella?- preguntó Ginny incapaz de contenerse.

-Es un poco largo de explicar, lo que importa ahora es que se ha ido, y no creo que tenga intenciones de volver-.

-¿A dónde ha ido?-preguntó Harry comenzado a asustarse-.

-Ese es el problema, no me lo ha dicho- contestó Draco muy escuetamente, no creía adentrarse más en todo el tiempo que había pasado con ella, y menos delante de Potter y sus amigos.

-¿Y por qué demonios tendría Hermione que decírtelo a ti?- interrumpió Ron saliendo del agujero del retrato; estaba rojo de la rabia, y mantenía los puños crispados como si estuviera a punto de lanzarse en picada contra el primero que le hablara.

-Pues imagino que si me lo ha dicho a mi debe ser porque pensó que yo lo entendería, no puedo culparla, tu estupidez no te permite ver más allá de tu nariz, comadreja- le dijo ya sin ocultar su molestia, definitivamente había sido una mala idea venir a hablar con estos estúpidos, no dejaban de hacerle preguntas sin sentido, todo mientras la vida de Granger estaba en peligro.

- No te atrevas a decir que la conocer más que yo, estúpido hurón pedante, si ella no vino a contarnos lo que está pasando debe haber tenido un buen motivo-. Ron ya comenzaba a temblar de la rabia.

Harry notaba que se avecinaba la pelea, lo que menos necesitaban ahora era un duelo entre Ron y Malfoy, sobretodo si este último tenía información valiosa acerca de su amiga. Pero antes que pudiera decir algo, Ginny ya había intercedido.

-¡Protego!- chispas de color morado salieron de su varita, y un escudo invisible se poso entre el pelirrojo y el rubio.

-No me interesa porque Hermione te dijo lo que sucedía antes que a mi o al resto de nosotros- comenzó con un tono autoritario, dejando en claro que hablaba en serio- Ahora lo que importa es ella, di lo que sea que le está pasando, y si alguien te interrumpe juro que le lanzaré un maleficio tan fuerte que deseará no haber nacido- un brillo peligroso se asomaba de los ojos de Ginny, amenazando con la mirada a quien fuera que la contradijera.

Todos los presentes se pararon en seco, pero al ver a la pelirroja, optaron por no llevarle la contraria, bien sabían sus amigos que era bastante peligrosa cuando se lo proponía, y aunque Malfoy no la conocía, podía presentir que era mejor no tentar a la suerte.

Draco y Ron guardaron lentamente sus varitas, aún mirándose con odio el uno al otro, Neville tragó saliva fuertemente, y Harry miró a la pelirroja un poco intimidado.

-Es-está bien- Comenzó el rubio, tratando de sonar seguro- Hay cosas que no puedo explicarles ahora, porque si se los dijera probablemente costaría la vida de Granger y de paso la de ustedes, aunque ahora que lo pienso, no sería del todo malo…- dijo mirando directamente a Ron y asomando una sonrisa.

Todos pusieron cara de horror al escuchar esto y prefirieron omitir el último comentario.

-Pero si puedo decirles que ha decidido marcharse de Hogwarts para salvarles a vida- continuó- El maleficio que la golpeó ese día en la batalla, hizo mucho más en su interior de lo que piensan, y ella…está cambiando-. La nota de tristeza que se asomó al terminar la frase pasó inadvertida para todos.

-¿A qué te refieres con cambiando?- preguntó Ron cerrando fuertemente los ojos, no quería seguir escuchando, esto le dolía demasiado. Su Hermione se había ido para salvarlo, una vez más… y él, había dudado de ella, nuevamente. Se sentía miserable. Lo que decía en su carta no podía ser más cierto, ella no lo merecía.

-Ella esta dejando de ser… ella misma, para ser alguien más- dijo Draco incómodo, sabía que no debía revelar demasiado, pero hacían muchas preguntas, estaba sientiendose acorralado.

-¿Alguien más?- preguntó Harry confundido-Vamos Malfoy, habla claramente de una vez-.

-Hermione ha estado actuando extraño porque está bajo los efectos de una maldición y si no la detenemos se transformará en otra persona, probablemente querrá acabar con su vida antes de que eso suceda- les dijo rápidamente, ya quería irse, no quería hablar más, se estaba involucrando demasiado y lo sabía, era mejor que no supieran todo de una vez, ya Hermione se encargaría de decirles la historia completa. porque ella sobreviviría, de eso estaba seguro o al menos quería estarlo.

Habría problemas por esto, y El Señor Oscuro no tenía piedad, nunca.

-Harry- dijo Ginny con lágrimas en los ojos- yo lo sabía, presentía que no actuaba así por su propia cuenta, tenemos que hacer algo antes que se convierta en lo que sea que la está transformando o cometa alguna locura-.

-Entonces- preguntó Ron, con la cabeza gacha- ¿La carta que recibimos no la escribió ella?-

-No seas ridículo Weasley, es obvio que la escribió ella, pero para mantenerlos alejados del peligro que representaba ella misma para ustedes, no para herirlos… Por Merlín hasta un bebé podría haberse dado cuenta de eso, y yo que pensé que no se lo tragarían, le dije que con su carta estaba siendo muy obvia, pero veo que me equivoqué- dijo con una nota de desdén.

-Eh… bien- continuó Harry, un poco avergonzado de haber creído las palabras en la carta de Hermione - Debemos dar con ella ahora mismo-.

-Está bien, eso era todo lo que tenía que decirte- Draco comenzaba a alejarse lentamente- Espero que den con ella, antes que sea demasiado tarde-.

-Malfoy, detente-pidió Harry antes de que el muchacho pudiera voltearse.

-¿Qué sucede ahora?- dijo Ron, mirando a su amigo con el ceño fruncido- Ya dijo lo que tenía que decir, es mejor que se vaya de una vez, no debemos seguir perdiendo el tiempo, Hermione nos necesita…-.

Pero Harry lo ignoró para mirar a Draco directamente.

-Tú- señaló al Slytherin con la cabeza- vienes con nosotros-.