Hola chicas!
Quiero agradecerles un monton...son ya 210 reviews, 1,650 visitas a mi blog y 16 seguidoras! Son un amor...muchisimas gracias por leerme.
Las dejo con el siguiente capitulo...ojala les guste!
Disclaimer: Los personajes son de Meyer, la historia es mia.
Capítulo 12
Edward POV
—¡Dime! ¿Pensaste que te saldrías con la tuya fácilmente? Eh!—me gritó mientras se acercaba más y me picaba el pecho con su dedo índice. Trate de retroceder pero estaba atrapado.
—No hagas eso—Proteste. Me dirigió una mirada asesina y volvió a picarme con su dedo—Bella, basta—Estaba tan cerca de mí que comenzaba a perder el control.
—No quiero ¿Qué piensas hacer? ¡¿eh? —se acercó más a mí, podía sentir el calor que irradiaba su cuerpo, volvió a picarme el pecho con su dedo y me miró a los ojos desafiante, pero yo ya estaba perdiendo la batalla, su olor dulce había acabado de invadir mi cuerpo prendiendo llamaradas de deseo.
—¡Contesta Edward! ¿Qué piensas hacerme? —volvió a provocarme…la pregunta que había formulado solo había servido para que miles de imágenes de ella y yo haciendo el amor se aglomeraran en mi mente.
—Isabella—Me costaba respirar, definitivamente Bella era capaz de hacerme perder el control hasta tal punto de enloquecer de deseo por ella—será mejor que te alejes, si no quieres que termine por…—me detuve, tenía que detenerme, una provocación más y terminaría por estallar…sus ojos adquirieron un brillo hermoso.
—¡¿Por qué? —Me gritó acercando su rostro más al mío.
Y eso fue todo, exploté, deseaba a Bella desde hace mucho, la deseaba de una manera tan enfermiza que había sido capaz de perder el control con un solo toque de ella. Había sido capaz de excitarme con sólo sentir su aliento cerca de mi rostro. La deseaba tanto que ya me encontraba erecto y listo para el combate.
Tomé su hombros y la hice girar desesperadamente hasta dejarla apoyada en la pared, la tome por las muñecas colocándoselas por encima de su cabeza, no pude evitar admirar las suaves curvas de su cuerpo, un hermoso sonrojo cubrió su rostro ante mi mirada hambrienta. Lentamente acerque mis labios a los suyos, los bese suavemente disfrutando la suave textura, de su sabor tan adictivo.
—Edward—susurró cargada de deseo, una llama se incendió en mi interior y mis labios se comenzaron a mover desesperadamente sobre los suyos. Bella enredó sus manos en mi cintura haciendo que nuestras pelvis chocaran arrancándome un gemido al sentir aquel contacto tan íntimo.
Dejé sus labios para mordisquear impetuosamente su cuello, moría por hacerla mía, sentir su piel caliente, quería escucharla gemir, que gritara mi nombre, quería hacerla mía de una vez por todas. Mis labios viajaron a su hombro y más abajo, besando el nacimiento de sus pechos.
La aprisioné más contra la pared, mientras desesperadamente trataba de quitar los botones de la estorbosa pijama que me impedía estar más cerca de la gloria, lo logré dejando caer la pijama dejando a Bella solo en ropa interior, casi siento enloquecer al ver a Bella casi desnuda. La apretujé más contra mí, mientras mis labios se apoderaban apasionadamente de los de ella, quien me respondió con igual ahínco. Mis manos cobraron vida propia y comenzaron a viajar por sus piernas, sus muslos hasta apretar las nalgas de Bella. Si creía que estaba ardiendo de deseo, ahora mismo estaba sufriendo una combustión ante la sedosidad de su piel bajo mi mano, podía sentir como temblaba de placer ante mis caricias, un fuego agradable se posaba en mi miembro haciendo que la necesidad se hiciera más grande, sus manos apretaban con más fuerza contra mi espalda, iba enloquecer ante ese gesto, me enloquecía aquello, pareciera que era como un incentivo para seguir con lo que estaba haciendo, no me importaba que me arrancara la espalda, quería verla gemir de placer, quería que gritara de puro deseo.
—Ed…Edward—la voz apenas le salía de lo agitada de su respiración—Va…vamos a la cama—me dijo mientras se acercaba más a mí, haciendo que como consecuencia soltara un fuerte gemido al sentir mi erección rozar entre sus piernas.
—No puedes aguantar más ¿No es cierto? —dije divertido mientras mis manos se iban hacia sus muslos acercándola más hacia mí, haciendo de nuevo aquel contacto íntimo, logrando otro gemido de Bella.
Bella me tomo fuertemente por lo cabellos acercándome a su rostro, haciendo que la mirara a los ojos—Deja de ser un maldito engreído Cullen—me dijo completamente enojada—llévame ahora mismo a la cama o te juro que te arrepentirás—aquella amenaza me había encendido por completo. La tome de los muslos elevándola del suelo, Bella rodeo mi cintura con las piernas.
Fueron tan solo unos segundos lo que me tomo llegar a la cama y acostarla en ella sin despegarme de su agarre. Comencé a mordisquear su cuello, sus hombros, deslice delicadamente el tirante del brassier y antes de terminar de hacerlo Bella se incorporó tumbándome en la cama y sentándose a horcajadas sobre mí.
—Te advierto que no tendrás el mando por mucho tiempo—murmuré mientras acercaba mis manos a los pechos de Bella acariciándolos por encima de la tela, Bella se estremeció ante mi caricia.
—¿Me dejas al mando? —preguntó incrédula Bella mientras me acariciaba el torso. Un suspiro salió de mi boca ante su suave caricia—No creo que quieras quitármelo, te gusta demasiado lo que ves para hacerlo—me dijo sensualmente mientras comenzaba a quitarse el sujetador, me quedé como estatúa ante aquel espectáculo, mi miembro palpito ante lo que veían mis ojos. Sonreí. No sabía que Bella podía ser tan desinhibida en este aspecto, y me encantaba. Bella desabrocho el brassier dejando al descubierto sus pechos.
Una explosión se produjo en mi cuerpo ante aquella imagen que tenía frente de mí, sin pensarlo levante mi rostro hasta que mis labios aprisionaron un rosado pezón de Bella, haciendo que ella se estremeciera.
—Edward…—Bella gimió mi nombre al momento de que comenzaba a mover las caderas contra las mías. Un gruñido salió de mi boca, aquel roce me hizo olvidarme completamente del trabajo de mi boca. En un movimiento rápido cambie de posiciones dejando a Bella bajo mi cuerpo.
—Tenías razón al decir que me gustaba la vista, pero es mi turno—le dije mientras comenzaba a besar su cuello con desesperación, Bella comenzó a bajar el pantalón que llevaba con las plantas de los pies al mismo tiempo que se deshacía de mi camisa, le ayudé quitándome todo y quedando completamente desnudo ante ella.
Bella enfocó sus ojos hacia esa parte de mi anatomía. Sonreí.
—¿Te gusta lo que ves? —le pregunté. Bella me miro inmediatamente al rostro y se puso completamente roja. Sonreí más. Comencé acariciar sus rodillas, sus piernas hasta llegar a la pantaleta, quitándoselas quedando en las mismas circunstancias.
—Eres tan hermosa—le dije antes de volverla a besar apasionadamente, Bella acariciaba mi espalda, enviándome miles de escalofríos encendiendo aún más el fuego, Bella movió sus caderas hacia mi haciéndome jadear de placer ante la sensación.
Ya no podía aguantar ni un minuto más, la necesidad de hacerla mía era inminente, comencé a besar su cuello desesperadamente, sus pechos, su abdomen. Bella no podía hacer más que gemir ante mis caricias.
Seguí mi camino hasta que llegué a su intimidad, lamí lentamente los labios de su intimidad maravillándome del suspiro que dio mi esposa al momento que se arqueaba por lo placentera de la sensación, volví a lamerlos mientras sentía como sus manos me sujetaban fuertemente el cabello incitándome a seguir. A medida que pasaban los segundos aquel beso tan íntimo se tornaba más vehemente, su sabor era adictivo. Los gemidos de Bella se hacían más sonoros.
—Edward—gritó mi nombre mientras halaba más mi cabello, sus piernas me aprisionaron mientras su orgasmo llegaba y yo me sacie de su dulce sabor, quería seguir disfrutando de su sabor a pesar de que mi pene ya palpitaba de puro deseo, pero me halo de los cabellos poniéndome a la altura de su rostro, ya no lo soportaba, comenzaba a sentir una especie de dolor por lo dura de mi erección, necesitaba enterrarme en ella.
Dejando mi instinto animal florecer por completo me coloqué en la entrada de su intimidad, logrando que Bella gimiera audiblemente, un mar de sensaciones hicieron que perdiera completamente la razón, adentrándome un poco más en ella, quería arremeterla, pero mi autocontrol me decía que debía ir despacio. La observé buscando su aprobación con la mirada, ella apretó mis nalgas en señal de que podía seguir. Me enterré completamente en ella.
Bella se aferró a mi espalda y yo la mire sorprendido. ¡Era virgen! Por dentro sentí un alivio enorme, los tormentosos pensamientos de Jacob acariciándola, haciéndola suya habían sido en vano, ella era mía, solamente mía, feliz comencé a besar sus mejillas, controlándome de no embestirla con tal demencia como en este momento sentía deseos de hacerlo.
Rodeo mi cintura con las piernas acercándonos. Yo trataba de respirar profundamente tratando de controlar mi instinto que me decía que empezara a moverme contra ella.
—Edward…por favor—nuestras miradas se encontraron ante su súplica, no pude evitar esbozar una sonrisa, aquella suplica me había aumentado el ego hasta el máximo.
Poco a poco comencé el rítmico movimiento de cadera, sintiendo como el calor de mi cuerpo incrementaba, las sensaciones eran indescriptibles, cada minuto que pasaba la necesidad crecía, los movimientos se iban haciendo cada vez más rápidos, más enérgicos, Sentía que me estaba volviendo demente ante tanto placer, mis movimientos se estaban convirtiendo en vehementes, bruscos, tratando de conseguir más fricción, más profundidad. Mis manos no parecían querer estar quietas, recorrían la figura de Bella con tal adoración y pasión que era difícil de describir, tomé sus caderas para poder tener más empuje, me empujé fuerte logrando sacar de los labios de Bella gemidos.
Minuto tras minuto este rítmico baile se volvía más apasiónate y vehemente, volviéndose una tormentosa hoguera de placer.
—Más rápido Edward—me suplico Bella, la timidez e inhibición habían desaparecido.
—¿Soy bueno en esto no? —dije bromeando.
—Engreído—Me regañó Bella. Me tomó de la nuca, me acercó a su rostro y me besó descontrolablemente.
Los espasmos cada vez se hacían más fuertes e incontrolables, justo cuando pensé que no aguantaría más Bella enterró sus uñas en mi espalda y sentí como su calidad cavidad se cerraba alrededor de mi pene, cerrando los ojos me deje llevar por el placer que como fuego consumía todos mis sentidos llevándonos a una pasión desenfrenada hasta sentir como mi semen se disparaba dentro de ella.
En la habitación solo podía escucharse nuestra jadeante respiración, rodé sobre mi costado quedando acostado a un lado de Bella, rápidamente la rodee con mi brazo acercándola a mi cuerpo.
—Eres preciosa—le dije después de que la habitación se quedó en quietud. Bella puso su cabeza en mi pecho y me dio un pequeño beso ahí— ¿Ya estoy perdonado? —pregunté. Bella me dio un pequeño manotazo en mi estómago—¡auch!—fingí que me dolió, pero fallé porque al final acabé riéndome. Bella se separó de mí y se levantó un poco apoyando su cabeza en su palma y su codo en el colchón con una sonrisa adornando su rostro.
—No, no estas perdonado, aunque fue…—no continuó se puso roja. Me reí. Me devolvió una mirada asesina—tu sabes cómo fue…pero no ha sido suficiente para comprarme
—Entonces está claro que tengo que esmerarme más—le dije mientras hacía que pusiera la cabeza en la almohada, y la bese al principio suave y luego fui subiendo el tono del beso.
¿Y ahora que iba hacer? Bella era una adicción para mí, mi marca de heroína…
La había probado, la había hecho mía, si antes me era difícil contenerme ante el deseo ahora lo veía imposible, ya sabía lo delicioso de su sexo, de sus pechos de toda su piel satinada y endulzada.
Sentí miedo, ahora si estaba perdido, estaba a merced de Bella, estaba completamente a sus pies.
Y por fin sucede!
¿que les ha parecido?...¿Me dejan un review?
En mi blog esta el adelanto del siguiente capitulo
Ya son 14 mienbros del club...pasen a votar por su nombre favorito. Ya casi se cierran las votaciones.
Respondiento RR
Nanos: Miles de gracias por tu rr...¿Que te ha parecido el capi de hoy? Nos estamos leyendo. Besos.
Jane2: Gracias por tu rr...jajaja...paracer como si odiaras al pobre de Edward, lo haces sufrir mucho para llegar a su fin (bueno yo tampoco me quedo atras eh) pero me agradan tus ideas, jejeje. Espero te haya gustado el capitulo. Nos estamos leyendo. Besos.
Juliana: En situaciones desesperada, medidas desesperadas...jajaja...lo bueno es q Bella no necesito de esas estrategias suyas... Y ya somos varias las que odiamos a Jacob...te nos unes al club de las fobicas a Jacob?
Muchisimas gracias por tu rr...nos estamos leyendo. Besos.
Camiswancullen: Muchisimas gracias por tu rr...¿que tal estuvo el momento? y todavia no termina...=)
Y estoy contigo: ¡Que vivan las pervertidas! jajaja
