Estoy exhausta pero logré terminar este episodio, les prometo que para el día lunes tendrán el que sigue pero por ahora espero disfruten de este, gracias por los reviews y en serio son un amor, me hacen reír a veces con sus reviews y eso me anima más. Y bueno, agradecimientos a Thomas Astruc y compañía por la creación de tan geniales personajes y sin más que decir… COMENZAMOS!
….
Capítulo 12.
Juego de niños.
Esa mañana Marinette no podía estar más ocupada, no, un akuma no estaba invadiendo la ciudad, tampoco estaba haciendo alguna prenda. La razón era que el huracán Manon atacaba su habitación.
-Manon espera, ¡Manon!- la pequeña reía mientras en su mano tenía un sombrero en que había estado trabajando, una boina negra con un moño rojo con puntos negros.
-¡Por aquí Marinette!- pasó por debajo de su cama y luego a su diván donde Marinette tropezó y cayó sobre sus telas.
-Manon…- rogaba en silencio ante las risas de la pequeña, Sabine Cheng que había escuchado aquello subió y al ver a su hija en el suelo no dudó en reírse tapando su boca.
-Parece que Manon comió más azúcar de lo normal.
-Culpo a papá.
-Puedes llamar a Bridgette para que te ayude.
-No, ella está ocupada hoy con algo importante, no deseo molestarla además.
-Bueno, por cierto, ¿hoy no ibas a salir?
-Iba, pero sabes que la señora Chamack pidió que cuidara a Manon y…
-Oh, tonterías, vas a ir al parque, puedes llevarla y que juegue en los juegos mientras la vigilas.
-¿En serio? ¡Eres la mejor mamá!- abrazó a su madre al tiempo que Manon tiraba algunas cosas.
-Ups…
-Mejor vas rápido querida.- sugirió su madre y Marinette suspiró sabiendo que tendría que limpiar ese desastre después.
En una cafetería del centro de Paris Bridgette miraba a Jean Claude que tenía la mirada agachada, éste suspiró y movió la pajilla de la soda que tenía enfrente.
-Lo siento mucho Claude…
-No, yo… lo siento Brid, debí saberlo desde el principio. Tú… no correspondes a mis sentimientos, eso lo entiendo, entiendo que no me quieras.
-No, no digas eso, te quiero, pero no de la manera que tú quisieras, te conozco desde el jardín de niños, eres como el hermano que siempre quise tener, te quiero como no tienes idea, más que a un amigo, pero no tanto como un novio.- el castaño con peluca rubia se inclinó en la silla donde estaba sentado y miró el techo del lugar tras esas gafas.- Yo… sé que soy una persona horrible, lo siento, lo siento de verdad, sino quieres volver a hablarme en tu vida lo entenderé y…
-Espera, espera, Brid, jamás podría odiarte.- le miró Jean Claude.- Eres muy importante para mí Brid, jamás podría odiarte aunque quisiera. Eres también muy especial para mí. Pero… si en serio no tengo oportunidad, al menos estoy feliz de saber que soy importante para ti, aunque nunca podré llegar a ser algo más.
-Claude…
-Bridgette.- tomó sus manos y las besó con una sonrisa.- Solo quiero que seas feliz, y si estoy a tu lado estoy feliz de ser tu hermano. Solo...dame un poco de tiempo para asimilarlo, ¿está bien?- a Bridgette se le salieron un par de lágrimas que el chico no dudó en limpiar con su pulgar, ésta le abrazó y suspiró intentando no poner una expresión triste a la que era y sería su hermanita no importando qué.
En el parque ambos Agrste estaban en una nueva sesión de fotos, al parecer con Félix ayudando a modelar, Gabriel Agreste se sentía más creativo al tener a dos modelos que reflejaban lo contrario, Adrien era la apariencia jovial, enérgica y dinámica mientras Félix podía pelearse entre lo moderno y lo clásico con una frialdad y madurez increíbles. Adrien vestía con una camiseta negra con una chaqueta de mangas hasta los codos y Félix con una camisa negra con un chaleco de un azul grisáceo, el fotógrafo también estaba emocionado.
-¡Perfecto! Félix mira bien a la cámara y Adrien sonríe, eso es, muy bien. Ufff, me acabé el último rollo de cámara, ¡veinte minutos!- ambos rubios suspiran cansados.
-¡Adrien!- la voz de Manon trajo a la realidad al chico que al ver a Manon correr a él no dudó en abrazar a la pequeña niña.
-Manon, cuánto tiempo.- ve atrás caminando a paso lento a Marinette.- Y veo que tu linda niñera te trajo.
-Ho-Hola Adrien, t-te veías genial, digo, no es que no siempre te veas espectacular, tú siempre te ves muy bien y b-bueno…- Adrien sonríe y se acerca para con la cabeza darle una caricia como si fuese un gato en su mejilla.
-Me alegra también verte princesa.- Manon miró curiosa la escena pero a quien miró más curiosa fue a Félx.
-¿Y ese quién es?- preguntó señalando a Félix y éste no pudo evitar sentir un escalofrío al ver bien a la niña.
-Él es Félix, mi primo.
-Tiene cara de amargado.
-Como si me importase lo que piense una enana.- respondió Félix y Manon le miró mal.
-¡Eres feo! Me gusta más Adrien.
-¿En serio? Qué lástima. Y estamos ocupados, deberías llevártela Marinette.- Manon le saca la lengua y Marinette la toma en sus brazos.
-Ven Manon, no molestemos a los chicos.
-Pero quiero estar un rato más con Adrien.
-Después puedo estar con ustedes.- dijo Adrien e hizo una reverencia.- Me encantaría después estar junto a dos lindas chicas.- Marinette rodó los ojos pero no pudo evitar sonreír y Manon se rió y ambas fueron a los juegos, cuando se fueron Adrien miró a Félix.- ¿Por qué fue eso? Solo es una niña.
-En mi mundo Manon es cuidada por Bridgette, y es un pequeño demonio.- arrastró la última palabra con una ira oculta, cosa que notó Adrien.
-Vaya, Bridgette debe tener problemas con ella.- en ese momento aparece el Plagg de Félix que estaba dentro de una maleta de fotografía con su homónimo.
-Qué va, Brid es buena con los niños, pero Manon se ponía celosa cuando Brid le ponía más atención a él que a ella, por eso cada que ve a Félix intenta ahuyentarlo- Félix gruñó a lo bajo.
-Siempre interrumpía las sesiones. Bridgette siempre me acosaba, era molesto y con esa niña era peor.
-Tus sesiones a las que Bridgette iba sin falta a dejarte un bocadillo, y cuando estaba presente esa mocosa gustaba comerse parte de él.
-¿Bridgette te llevaba un almuerzo?- preguntó curioso Adrien.- Vaya, quién lo diría, y comías todo, ¿no?
-Adrien, te agradecería que dejásemos el tema en paz o créeme que no quieres verme enojado.- Adrien levantó las manos en señal de paz pero aquello era una información valiosa.
En la oscura habitación los akumas se movían inquietos, dos sombras parecían discutir sobre quién iría y ninguna parecía quererles interrumpir, al contrario, estaban entretenidas observando a ambas sombras, una más grande que la otra. Cuando de repente entre las dos sombras surge una tercera que no dudó en deshacerse de las dos sombras lanzándolas al otro lado del muro. Las sombras se rieron y aplaudieron al ganador. Hawk Moth sentado en una elegante silla de terciopelo rojo sonrió al ver a la sombra que se acercó a paso tranquilo.
-Ah, puedo ver un gran potencial, muy bien, siembra el miedo y la confusión y sobre todo no olvides que quiero el anillo de Black Cat, no me falles como a los otros.- el akuma se posó en su mano y se volvió de color rojizo, la sombra hizo una reverencia y siguió a la mariposa que voló fuera de la habitación.
Marinette empujó a Manon en los columpios, la pequeña niña estaba divirtiéndose cuando escucha lo que son pequeño cohetes cerca de allí.
-Marinette, ¿qué es?
-Oh…- no muy lejos ve un pequeño escenario, muchos niños empiezan a juntarse.
-Parece ser que va a haber un pequeño espectáculo, ¿quieres ir?
-¡Sí! ¡Vamos! ¡Vamos!- jaló la mano de Marinette que le siguió.
-Ya voy no tienes que jalar.- la llevó tomada de la mano.
-Marinette, tú y Adrien ¿son novios?
-¡N-Novios! P-Pues sí… lo somos.
-Y cuando tengan niños ¿yo voy a cuidarlos?
-¡¿N-Niños?!
-Pues sí, cuando se son novios se casan y luego piden bebes, ¿yo puedo cuidarlos?- una risa nerviosa afloró e la garganta de Marinette que ya se estaba imaginando a sus futuros tres hijos.
-Y-Ya lo veremos llegado el momento.- con esa respuesta Manon sonrió. Cerca del espectáculo le impresionó reconocer a una pequeña niña rubia.
-¡Manon!
-¡Charlotte! Marinette, ¿puedo ir con ella?
-Está bien, pero quiero que sea donde pueda verlas.
-¡Gracias!- fue con su amiga y con los que parecían ser sus padres, las pequeñas niñas fueron al frente.
Cerca del parque Juliet caminaba con Claude no dejando de ver su celular.
-Awww, es que es una monada. Mírala, ¿no es la cosa más linda que hayas visto?- Claude baja los hombros al ver a su novia enternecida con la foto de una bebe recién nacida de cabellos rubios y rizados.- Tres kilos seiscientos gramos de ternura.
-Es muy bonita, entonces ya eres tía oficialmente, ¿y cómo se llama la pequeña?
-Iris, mi hermano quiso ponerle el nombre de nuestra madre, así que a mí me va a tocar usar el nombre de Renne cuando tenga hijos.- Claude ya estaba imaginando el nombre, Renne Le Blanc, no sonaba nada mal.
-Hey chico, deja tus ensoñaciones.- se quejó Sain y Claude se ríe rascando su nuca.
-¿Y a qué vamos con Marinette?
-Pues… le voy a pedir que le haga algo a mi sobrinita, ya fui a las tiendas y…- la chica suspira.- Mi billetera no me da para tanto.- Breezy se asoma del bolso de su portadora.
-Yo por eso te dije que debimos hacer un ahorro.
-Yo fui la que sugiero eso, pero por alguna razón mis ahorros son mínimos.- Sain se ríe.
-Oh, yo podría saber esa razón, ¿no Breezy?
-O sea, perdona pero compro para mi portadora lo que es absolutamente necesario.
-Ajá…- Sain entrecerró sus ojitos.
-¡Lo digo en serio!- Juliet suspira y al pasar por el parque notan lejos que hay un pequeño espectáculo para niños.
-Ah, vaya, que lindo, ¿de qué será?
-Tal vez algo de títeres, o un payaso.
-¿Vamos a ver?
-Como desees mi ángel pero si es un payaso no me voy a reír, los detesto.
-A mí tampoco me gustan mucho. Son algo… escalofriantes.
-¿Te he dicho que eres perfecta?- dijo abrazándola contra de él haciéndola reír. En el pequeño escenario dos pequeños cañones truenan llenando el cielo de confeti para gusto de los niños, los chicos se quedaron cerca, no lejos Adrien se acercó sin dudar al ver que se tomaría más tiempo el descanso y Félix suspiró negando con la cabeza al ver al rubio irse a ver a su novia.
-Félix.- reconoció esa vocecita, y sí, al voltear ve a Bridgette con Jean Claude, éste alzó la ceja al verles.- ¡M-Me alegro verte aquí! ¿Estás en una sesión?
-Supongo que es obvio.- dijo señalando el equipo fotográfico.
-Tienes razón que tonta soy.- rió nerviosa rascándose atrás de la cabeza.
-¿No vas a ignorarme? Porque me gustaba más esa actitud.
-¿A qué te refieres?
-La última vez me ignoraste, con lo de Plagg pensé que ya te habías olvidado de mí al fin.
-¿Yo hice eso?- hizo memoria y se espantó al recordarlo.- ¡YO HICE ESO! ¡Félix en serio lo siento! Nunca te ignoraría, es que Plagg y yo extrañamos a Tikki y me preocupé muchísimo, además sabes que no es la primera vez que conozco a Plagg y con esto nos entendemos mucho sobre eso y…
-Te dije que no importa, por mí puedes ignorarme cuando quieras.
-Pe-Pero…
-Brid.- le llamó la atención Jean.- Mira, hay un espectáculo, vamos a ver.
-B-Bueno…- dijo un poco cabizbaja, Jean Claude no pudo evitar fulminarlo con la mirada, él daría lo que fuese para que Bridgette lo quisiera de la forma que quiere a Félix pero es obvio que aunque nunca fuera así le hacía rabiar ver como el pobre corazón de Bridgette siempre era rechazado por Félix.
El espectáculo comenzó, era un espectáculo de magia, los niños estaban impresionados, otros no tanto pero sus padres los callaban cuando querían decir algo en voz alta, cuando el mago desapareció una paloma dentro de su sombrero todos aplaudieron, mayormente Adrien que pensó que estornudaría en cualquier momento por culpa del ave.
-Y ahora pediré a alguien del público algún objeto, veamos…- el mago sonrió y se acercó a las pequeñas niñas.- Linda damita, ¿me permitiría su preciosa tiara?- Charlotte asintió y se quitó su tiara que también servía como un broche que recogía un cabello por arriba.- Gracias y ahora…- el mago regresó al escenario.- Voy a poner esta bonita tiara bajo este pañuelo.- sin fijarse una mariposa negra se escabulló entre el mago y su objetivo quedando bajo el pañuelo.- Y ahora las palabras mágicas. ¿Quieren decirlas conmigo niños?- Marinette vio a Bridgette y a Jean Claude a lado de ellos y se saludaron en silencio pero a quien vio emocionado fue a Adrien que parecía que gritaría como los otros niños, cosa que la enterneció en sobremanera, Félix a lo lejos rodó los ojos fastidiado.- ¡Abracadabra!
-/¡Abracadabra!/- gritaron los niños y hasta Adrien, Juliet y Bridgette aunque éstas dos solo para apoyar a los gritos infantiles, y cuando levanto el pañuelo un miasma oscuro estaba formándose sobre el objeto hasta dar forma al nuevo akuma.
-¡Ta-da!- se burló Dísira y todos retrocedieron.- Una buena entrada ¿qué no hay aplausos? Qué agua fiestas…- el rayo de su corona golpeó a un par de niños que no tardaron en convertirse en adultos y a otro par de adultos que no tardaron en convertirse en niños, todo el caos se desató.- Ese sí que es un buen truco.
-¡Manon!- todos corrían de un lado a otro y la pequeña Manon corrió hacia Marinette donde no dudó en ponerla a salvo tras unos arbustos.
-Quédate aquí y no salgas.- con Adrien buscó algún lugar para esconderse pero los niños y adultos estaban corriendo y ocultándose por todos lados, Bridgette y Jean Claude no dudaron en esconderse rápidamente y Félix fue más ágil, o eso pensó él…
-Ser adulto es lo mejor, pero no aburridos, los adultos deben aprender ser como niños y los niños a disfrutar ser como adultos.- disparó su rayo al azar y antes de que Félix pudiese encontrar un lugar, que lamentablemente ya estaba ocupado no pudo esquivar el rayo. Otro caso fue el de Claude y Juliet, éste no estaba dispuesto a volver a ser un enano de nuevo por lo que cuando tomó la mano de su querida novia le pareció raro sentirla detenerse cuando vio a un par de niños, antes adultos, llorar, y quiso ayudarles.
-Juliet, vamos…
-Pero es que esos niños…
-Lo haremos cuando estemos transformados, pero ahora…- éste esquivó un rayo que le pasó muy cerca pero Juliet no vio el que le golpeó.
La akuma siguió riendo hasta que un yoyo la toma de su mano.
-Ya no más juegos Dísira, no sabes jugar.
-Ladybug…- disparó su rayo pero Chat Noir hizo girar su bastón impidiendo que el rayo le golpease.
-¿Quieres volver a jugar con nosotros? Este gato ha aprendido trucos nuevos.
-Aunque quisiera ustedes no son mi objetivo.
-¡Marinette! ¡Marinette!- Manon se asomó de su escondite tras los arbustos llamando a su niñera y la akuma sonríe.
-Pero ustedes los grandes tienen cosas qué hacer.
-¡NO!- gritó Ladybug, había sido tonta en dejar a Manon en un escondite como ese, pero siente como Dísira la jala del yoyo que le sujetaba dándole una vuelta y ésta chocara con Chat Noir, Manon se volvió a ocultar, pero era tarde, un rayo se perdió entre los arbustos y cuando iba a ver qué pasaba algo le hace chocar.
-Si no lo ves lo crees.- declaró el mimo que puso una pared invisible, tocó la pared y ésta se derrumbó sobre la akuma que sintió como algo golpeaba su cabeza. Ella retrocedió y al ver detrás que Ladybug y Chat Noir se recuperaban flotó y miró alrededor.
-Esto no se quedará así, ¡Y tendré ese anillo!- gritó en un berrinche y se marchó. Chat Noir miró alrededor.
-¿Y dónde están los demás?
-A-Aquí…- dijo Claude tras un árbol con una pequeña niña de camiseta blanca y una falda rosa con estampado de pequeños conejitos, la niña miró asustada a todos y sus ojitos no pudieron evitar llenarse de lágrimas.
-¿D-Donde está buelita? ¿Buelita?- Bridgette salió de su escondite tras unos arbustos.
-Creo que ha de tener cinco años… y también lo cree.- la pequeña Juliet no pudo evitar echarse a llorar y Claude no sabía qué hacer.
-Ju-Juliet, linda, tranquila.- Bridgette suspira y le quita de los brazos a Juliet que mira a Bridgette que le sonríe.
-Tranquila, tu abuela no está pero dejo encargado a este guapo y divertido chico para cuidarte.- Juliet miró a Claude y sorbió su nariz, Claude se acerca y saca su pañuelo para limpiarle la nariz, Bridgette se la pasa a él de nuevo.
-Siento haberte asustado Juliet, ¿ya estás mejor?- la niña asiente cuando otra vocecita se escucha.
-¿Brid?- al voltear Bridgette se quedó sin aliento al ver al pequeño rubio de camisa azul cielo de manga corta, pantaloncitos cortos negros con dos tirantes caídos a los lados.
-F-Félix…
-¿Eres tú?- se acercó mirándola comom si fuese ahora un gigante.- ¿Qué paso? ¿Cómo creciste?
-¿Eh? Y-Yo no…
-¡Bridy!- la abrazó con una enorme sonrisa.- Yo también quiero ser grande, ¿Cómo le hiciste?
-Y-Yo…
-¡Manon!- Ladybug y Chat Noir se acercan a los arbustos pero retroceden cuando alguien sale de éstos, una chica mayor que ellos de largo cabello y bonitos ojos ambarinos, vestía una blusa sin mangas larga color violetas y unos pantalones que apenas rebasaban su rodilla con sandalias negras, la chica al alzarse era más alta que ambos chicos.
-¿Ladybug?- se mira bien, era una adulta, más alta que cualquiera y no pudo evitar gritar pero no del miedo sino de la emoción.- ¡Soy grande!- Chat Noir mira a Ladybug que parece estar en shock.
-Creo que aunque sean adultos siguen con su mentalidad de niños.- Ladybug reacciona y toma de los hombros a Manon.
-Manon, no te muevas, iré a buscar a tu niñera, ¿pueden vigilarla?- pregunto a los demás y Kid Mime mueve los hombros.
-No hay problema, así aprovecho para llamar a los otros.
-Gracias. Ven Chat.- lo jaló del traje y fueron tras unos árboles donde quitaron su transformación, apenas lo hicieron Marinette se puso histérica.- ¡Esto no puede estar pasando! ¿Cómo la dulce y pequeña Manon es ahora una chica mayor que yo? Cuando su madre se entere…- quería morderse las uñas de los nervios.- Cuando madame Chamack se entere perderá su confianza en mí, mi madre se desilusionará, ¡nunca más confiarán en mí! ¡Mi autoestima bajará y no podré ser una buena Ladybug! ¡Todo por ese akuma!- Adrien se sorprendió de ver como Marinette no tomó aire para decir todo eso, se rió y abrazó a su linda mariquita.
-Tranquila Marinette, arreglaremos esto, y antes de que digas Miraculous todo se habrá arreglado.
-Miraculous…- Adrien se rió.
-Dilo cien veces.
-Miraculous, Miraculous…- al regresar con los chicos ven que Manon ya no está.- ¿Y Manon?- el mimo miró a los chicos y sonrió como pudo.
-Eh…solo fue un segundo y…ups.
-¡¿Cómo que ups?!- gritó Marinette.- Debemos encontrarla ¡YA! ¡Manon!- Adrien suspira al ver a su novia irse corriendo pero antes de seguirla mira a los chicos.
-Kid, que Mercury, Melody y Jade busquen al akuma, Claude, cuida a Juliet y Brid puede llevar a Félix a la mansión, allí estará bien. Suerte, ¡Marinette!- corrió tras su novia y Kid Mime mira a Bridgette y sonríe, quitando de por medio que quien le abrazaba era Félix Bridgette se veía adorable.
-Voy a por los demás, cuiden bien de ellos, suerte.- corrió y saltó con gran agilidad, Bridgette y Claude se miraron y sonrieron hasta que Bridgette recuerda algo.
-¿Y los kwamis?
-¡Aquí!- Plagg aparece detrás de unas hojas y se las quita.- Me salí antes de que le pegara el rayo ese.
-¡Y yo estoy aquí!- el bolso de Juliet estaba en el suelo y Breezy se asoma.
-O sea, Juliet tiene unos reflejos horribles.- salió y se sacudió un poco, ambos pequeños niños miraron a los kwamis con grandes ojos.
-/¿Hadas?/- dijeron al mismo tiempo y ambos kwamis se miran.
Manon estaba feliz por las calles de Paris, por ser una adulta podía cruzar la calle sola, podía saludar a extraños, y podía probarse toda la ropa que siempre quiso, incluso los tacones le quedaban, dejó ropa tirada en aquella tienda antes de irse cuando Marinette entró.
-Manon, espe… ¡Ah!- cayó al suelo por toda la ropa y zapatos tirados.- Auch…- de repente al ver a los dependientes alrededor de ella tan molestos se rió nerviosa. Pero no fue la única, Manon creía que podía tomar y comer lo que quisiera y entrar en aquella chocolatería fue un paraíso para ella, cuando Adrien la vio salir con la boca llena de chocolate intentó seguirla.
-¡Manon!- pero una gran mano le detiene y al voltear ve al dueño que se veía muy molesto, éste rió nervioso.
Bridgette llevó a Félix a la mansión donde Allegra y Allan salían corriendo pero se detienen al ver al pequeño Félix en brazos de su amiga.
-No me digas que este es mi amigo.
-Ammm, ok, no te digo.- respondió Bridgette y Allegra se acerca.
-Vaya, ¿cómo un niño tan lindo se hizo… Félix?- no quiso decir nada ofensivo con el pequeño en frente, Félix abrazó más a Bridgette ocultando su rostro de los demás.
-Creo que le gustas.- bromeó Allan y Allegra le da un buen codazo en las costillas.- ¿Qué dije?
-Olvídalo, nos vemos Brid.
-Ah, Allegra…- la rubia se detiene mientras Allan se marcha.- Ya…ya hablé con él, solo quedamos como amigos, nada más.
-Oh, Brid… no sé qué decir.
-Sólo que pase lo que pase estarán bien, por favor.
-Entiendo. Cuida bien al pequeño Félix y gracias.- Allegra abraza a su amiga como puede y se marcha a dar alcance a su amigo. Cuando se quedan solos Bridgette suspira y Félix mira a la chica con grandes ojos.
-¿Me vas a decir como estas taaaaaaan grande?- Bridgette no puede evitar reír.
-En realidad…
-Señorita Bridgette.- Arella baja las escaleras mirando curiosa a la joven.- ¿Ocurrió algo?- Félix sonríe ampliamente al ver a Arella y de un salto baja de brazos de la chica.
-¡Mami! ¡Mami!- se abraza de las piernas de la mujer que miró al pequeño.- Mami mira, Brid se hizo grande.
-¿Félix?- Arella acarició la cabeza del pequeño y miró a Bridgette que sonrió algo nerviosa.
-Yo le cuento todo.
Claude se había detenido cerca del Trocadero, no podía ni de broma llevarla con su abuela y parecía más interesada en hablar con Breezy ahora.
-¿Cuántos años tienes?
-Tengo más años de los que te puedes imaginar y eso no se pregunta es de mala educación.
-Perdón, yo tengo cinco. ¿Tienes poderes mágicos?
-Claro que sí, soy una kwami.
-Mmmm, ¿concedes deseos?
-Depende, puedo volverte una diosa del glamour si quieres.
-Oye…- intervino Claude mirando a la kwami que estaba oculta en el bolso que la pequeña niña llevaba en sus bracitos.- Es una niña, no entiende de eso.
-¿Qué es gamur?- ahora preguntó a Claude que sonríe enternecido al ver a la adorable niña.
-Glamour es cuando una chica se pone muy guapa, se pone pinturas en la cara y vestidos bonitos.
-Ooooh… como las que pasan en la tele.
-Algo así.
-Claude, tengo hambre.
-¿Y qué quieres comer?
-Esto…- la niña se lo pensó arrugando un poco su nariz, ahora entendía que ese gesto siempre lo había tenido.
-No puedes comer dulces, eso sí que no.- la pequeña infla las mejillas molesta.
-Pues quero pizza.
-¿Pizza?
-Sí, me gusta la pizza de tres carnes. Papá sieeeeeempre la pedía cuando mamá no trabajaba, mamá cocinaba feo.- hizo una mueca y Claude se ríe.
-Bueno pues mis habilidades culinarias tampoco son buenas, así que iremos a comprar una.- la toma de la mano y ella camina, aunque había notado que de vez en cuando miraba el cielo como si buscara algo.- ¿Qué miras?
-El cielo. Mami y papi viven allí ahora.- Claude se quedó paralizado, nunca hablaba de sus padres y esa niña ahora le estaba diciendo cosas de ellos.
-Oh, ya veo…
-Sipi, buelita y hermano dicen que no me ponga triste porque ellos ahora están arriba mirándome aunque yo no los vea, y que ahora me cuidan arriba.
-Ah… ¿Qué edad tiene tu hermano?
-16, pronto va a estudiar para hacerme muchos juegos o eso dice él.
-Ya… pues que bueno es tu hermano.
-Sipi, pero Christian estudia mucho, no juega conmigo como papá, por eso buelita me regalo a Wilson, está chiquito como yo, tiene dos años, pero esta gordo y tira mucha baba.- Claude casi se ríe al escuchar a Breezy gruñir desde el bolso, vaya que la kwami la sufría con el perro, pero la niña siguió hablando.- Yo no sé porque se fueron arriba, pero escuché que iban en el carro viendo el mar, no me gusta el mar sabe feo, y se cayeron porque un camionsote los empujó y luego subieron arriba, no sé cómo, y hace una semana me hicieron vestir un feo vestido negro, muy feo, no me gustó, todos lloraron y me asustaban y las flores estaban feas también, todos estaban tristes y me ponían tristes.- jala el brazo del castaño.- ¿Tú tienes mamá?
-S-Sí.
-¿Y papá?
-Sí, tengo un papá y una mamá.
-¿Y los quieres mucho?
-… Sí, los adoro con mi vida.
-Yo también, quiero a mis papás aunque estén arriba y no los vea.- Claude no pudo evitarlo y se agachó para abrazarla con fuerza, intentó con todas sus fuerzas infundirle algo de cariño a esa pequeña niña, que en ese momento no tenía idea de lo que realmente había pasado en esa etapa de su vida.
-Y tus padres también te aman y están muy orgullosos de ti.- la niña le abraza también y de repente éste le alza y le pone sobre sus hombros.- ¿Así estás mejor? ¿Puedes ver el cielo más cerca no?
-¡Sí!
-Perfecto, cuando lleguemos a la pizzería comeremos tanta pizza como podamos, ¿sí?
-¡SÍ!- rió la niña que ahora tenía sus manitas en la cabeza del castaño, Sain se asomó a ver a su portador y ambos sonrieron, Sain estaba muy orgulloso de él.
Era extraño, pero no había rastro de la akuma, era como si se hubiese desaparecido.
-¿Dónde estará?- preguntó Mercury y Melody niega con la cabeza.
-Será mejor que nos separemos así cubrimos más terreno y tardaríamos menos.
-Buena idea Melody.- dijo Kid que le sonrió ampliamente, la tortuga se nos unirá cuando pueda, pido norte.- Mercury asintió a su amigo.
-Yo sur, nos vemos.- se fue corriendo de allí hasta desaparecer de la vista de sus amigos, pero cuando Kid se iba a marchar Melody le detiene.
-Kid, espera, hay…hay algo que me gustaría decirte.
-¿Ahora?
-N-No, sería después de encontrar a la akuma, pero… es importante.- Kid Mime asiente y sonríe.
-Entendido, te escucharé sin falta Melody. Por ahora hay trabajo que hacer, suerte y ten cuidado.
-Tú igual mimo.- él se va primero, Melody suspira y se dirige al lado este de la ciudad sintiéndose más ansiosa que nunca.
En la mansión Agreste Félix corría feliz después de descubrir que tenía un pequeño gatito, y el "hada" lo cuidaba mientras Arella hablaba con Bridgette sin dejar de observar al pequeño niño.
-Gracias por todo señora Agreste.
-No pasa nada, Félix me recuerda tanto a Adrien a esa edad.
-Era un niño muy expresivo antes…- contestó Bridgette sin dejar de ver a Félix.- Pero… cuando su madre falleció mucho cambió para él.- Arella le miró fijamente, Bridgette suspiró viendo cómo Félix abrazaba al pequeño gatito y Arella sonrió.
-Lo amas demasiado.- Bridgette por primera vez mira a Arella con los ojos como de platos.
-¿Q-Qué? Ah, bueno sí, y-yo lo quiero, digo, yo le quiero, bueno yo…- Arella rió a lo bajo y sin previo aviso abrazó a Bridgette.
-Tal vez yo no sea su verdadera madre, pero te puedo asegurar que estaría más que feliz que alguien como tú cuide bien de mi hijo. Eres un completo sol Bridgette.- Bridgette aguantó las ganas de llorar y correspondió al abrazo hasta que siente como Félix le jala de la chaqueta.
-No mamá, Brid es mía, no la abraces.- ambas se rieron por lo bajo y Brid se agacha para estar a la altura de Félix que la abraza.
-¿Solo soy tuya? Pero me puedes compartir con tu mamá.
-¡No! Con nadie, y cuando seas chiquita otra vez solo estarás conmigo.
-¿Y eso por qué?
-Porque serás mi esposa de grande y no puedes abrazar a cualquiera.
-¿Y si no vuelvo a ser pequeña?- preguntó divirtiéndose a costa del pequeño que infló las mejillas molesto.
-¡Entonces yo me hago grande! Pero eres mía, ¡Brid es mi novia mamá!
-Claro tesoro.- Arella estaba demasiado enternecida y aguantando la risa de las caras que ponía el niño.- Brid es toda tuya.
Ciertas cosas eran raras de ver en Paris así que ver a una adulta siendo arrastrada por dos chicos adolescentes no era algo diferente a los akumas que enfrentaban y de los que tenían que huir. Marinette y Adrien siguieron caminando aún ante la reticencia de Manon.
-Te has pasado Manon.- le regañaba Marinette.- No puedes entrar y hacer un desastre solo porque sí, eso estuvo mal.
-Pero ya soy adulta, los adultos hacen lo que quieren.
-Claro que no, los adultos tienen muchas responsabilidades y tampoco van mordiendo cuanto dulce se les ponga en camino y se van sin pagar, eso se le llama robar Manon y Adrien se metió en un grave problema.
-Ya me disculpe…- hizo un mohín que no enterneció a Marinette que se mantuvo firme.
-No, Manon, te disculpaste con los de las tiendas, pero no te has disculpado ni conmigo que tuve que quedarme a arreglar el desastre que hiciste con la ropa, ni con Adrien que pagó por todo lo que te comiste. Ser un adulto significa hacer frente a tus errores.- Manon baja la mirada.
-Perdónenme.
-Mucho mejor Manon.- Adrien no pudo evitar sonreír al ver a Marinette hablarle ahora con cierta ternura en su voz no importando que ya no era la adorable Manon. Pero antes de abrir la boca el sonido de niños llorando y adultos gritando llama la atención de ambos al ver a Dísira.
Félix había insistido tanto en salir con Bridgette que ésta no se negó, aunque tenía sus reservas.
-¿Y a donde vamos Félix?
-A casarnos.- Bridgette aguantó la risa tapándose la boca.
-Anda, ¿me vas a comprar mi vestido de novia?
-Nop, tú te lo puedes hacer. Te gusta hacer ropa, vas a hacer tu vestido y nos vamos a la iglesia después.
-Pero eso tarda mucho Félix.- dijo dejando que el niño la arrastrara, su pequeña e infantil mano no soltaba la de ella.
-¡Pues me voy a presentar con tus tíos!- el pequeño se exasperó e infló sus mejillas.
-¿Por qué estás enojado?
-Todos te abrazan, Plagg, mi gato, mamá y cuando llegó papá te revolvió el cabello como lo hace conmigo y no quiero que nadie más haga eso, ¡solo yo!- se impresionó de ver lo posesivo y celoso que era el pequeño.
-Solo estaré contigo Félix, no te preocupes.- Félix aun así infla sus mejillas y Bridgette no puede evitar reírse ante lo adorable que era Félix, todo iba bien cuando de repente al dar vuelta a la calle Mercury es lanzado al otro lado de la calle cayendo de cabeza y con los pies en el aire.- ¡Mercury!- Bridgette de inmediato cubre a Félix cuando ve un rayo rojo muy cerca de ellos y éste destroza parte del local de la esquina hasta que Melody la distrae con su flauta y Ladybug toma a la akuma por un brazo.- Debemos irnos.
-¿Son súper héroes?
-Sí, pero no debemos quedarnos, es peligroso.- y como si lo hubiese predicho cuando Chat Noir iba a atacar para quitarle la tiara Dísira dispara aquel rayo rojo que hace que todos se cubran, pero éste pasó muy cerca de Bridgette, lo esquivó, pero pasó algo más que la dejó tirada en el suelo.
-¡Brid!- gritó Félix moviendo a Bridgette que se quejaba levemente pero sentía que la cabeza le daba vueltas.
-E-Estoy bien, yo…- cerró de nuevo los ojos, un fuerte mareo y un escalofrío en todo su cuerpo.
-¡Bridgette!- Claude apenas llegaba a la acción, se acercó y con cuidado la apoya contra la pared, al ver la preocupación del niño intenta calmarlo.- Tranquilo Félix, ella estará bien.
-Claude…- Juliet agarró del pantalón al castaño cuando se levantó para ir a ayudar a sus compañeros, él con cuidado tomó sus manitas, se hincó y sonrió.
-Tranquila pequeño ángel, ya vuelvo a por ti.- le guiñó el ojo.- Sain…
-Mira que eres descarado en coquetear con una niña.
-Tú calla, Sain, Transfórmame.- ambos niños vieron al héroe Vulpine y éste se despidió con un gesto de su mano para ir contra la akuma que no tardó en transformar en pequeños infantes que apenas caminaban o hablaban a Melody y a Mercury.- No me digas que es verdad lo que veo… ¡Ah- esquivó un rayo y mantuvo el escudo cerca de él. Ladybug miró a sus compañeros.
-¡Jade, Kid! Cuiden a Mercury y Melody, nosotros nos encargamos.
-Enterado.- confirmó Jade Shell que tomó con Kid a los pequeños y fueron a un lugar más seguro. Pero quien no estaba tranquilo era Félix, movía a Bridgette que ahora empezó a marearse por lo que hacía.
-Brid, levántate, por favor, Bridgette.
-Félix, calma, yo…- se tomó la cabeza.- Solo dame un segundo.
-¿Te pegaste en la cabeza? ¿Dónde?
-N-No me pegué.
-Mentirosa, te tomas la cabeza.-el pequeño se acercó y puso sus manitas sobre ésta.- Sana, sana, sana…- Bridgette hubiese reído ante lo que hacía el pequeño Félix pero no pudo al sentirse mal. Félix mira por la calle, a lado suyo vio a Juliet pero no le prestó demasiada atención y miró con rabia a la akuma esquivar con agilidad los ataques de los héroes. Miró a Plagg y apretó los puños.
-Plagg, ¿eres un hada no? Entonces concédeme un deseo.- Plagg bufa y niega con la cabeza.
-No cumplo deseos, solo doy mala suerte a la gente.
-Pues entonces ¡quiero mala suerte! Quiero darle mala suerte a esa señora mala por dañar a Brid.- Plagg sonríe y se pone frente a Félix.
-Entonces escúchame bien, tú también niña si quieres ayudar al zorro.- dijo viendo a Juliet que no quitaba la vista de Vulpine.
Chat Noir retrocedió y se ocultó por los techos junto a Ladybug, intentaban recuperar el aliento ya que la akuma era más rápida y fuerte de como la recordaban.
-Salgan a jugar, o ¿es que ya se cansaron?- Chat lanzó un bufido.
-¿Es que no puede ser como los demás niños buenos e irse a tomar la siesta?
-Recuerda que es una adulta Chat. Debemos distraerla de algún modo y quitarle esa tiara.
-¿Pero cómo?
-¡Ah!- Vulpine gritó cuando cubrió con su escudo un rayo, pero perdió el equilibrio cayendo de espaldas.
-¡Vulpine!- gritó Ladybug y Dísira sonrió ampliamente.
-¿Listo para volver a ser un infante?- pero antes de proceder con otro rayo un pequeño proyectil de polen explota en su cara y retrocede flotando y mirando a la calle.- ¿Quién se atreve…?
-/¡Nosotros!/- gritaron los dos niños interrumpiendo a la villana, el traje de Black Cat había cambiado, su cuello siempre alto estaba doblado como si se tratase de una camisa, su cascabel era más grande, su cinturón tenía la hebilla de gato justo al frente y no al costado, y sus botas eran tan cortas como las de Chat Noir, Bee también había cambiado, ahora su traje era un vestido, conservando las líneas y colores de siempre aunque parecía que tuviese mallas negras de lo que antes eran sus botas, y en su cabello había un moño color amarillo.- Dísira gruñe molesta.
-¡Ya verán! ¡Esto no se quedará así!
-¡Lo mismo digo bruja! Adelante.- dijo Black Cat y Bee asintió, los dos pequeños corrieron a lo largo de la calle mientras la akuma disparaba sus rayos, los esquivaron con gran agilidad, saltando sobre los autos y las farolas de las calles hasta tomar impulso y comenzar a correr por las paredes, al tomar altura Bee lanzó más proyectiles de polen que hicieron retroceder a la akuma y Black Cat la atacó con su bastón justo en el pecho. Todos estaban más que impresionados por ambos niños pero Ladybug no podía desaprovechar la oportunidad.
-¡Lucky Charm!- en sus manos cayó una bolsa de confeti rojo y negro, aquello era confuso.- ¿Confeti?
-¿Es que haremos una fiesta my lady?- Ladybug miró alrededor de la calle, miró la cerbatana de Bee, el techo de tela del exterior de un café y sonrió.
-Tengo una idea.
Ahora Black Cat ya no podía alcanzar a la akuma, ésta había flotado más alto para que no le quitaran la tiara y los niños no le siguieran golpeando.
-¿Qué pasa? ¿El gatito no puede subir?- Black Cat gruñó mostrando sus colmillitos cuando Ladybug aparece a lado de los niños.
-¿Y a ti no te han dicho que te metas con alguien de tu tamaño?- la akuma frunció el ceño y apuntó.
-Lástima que no se puede, ¿no Ladybug?
-¡Ilusoire Fire!- Vulpine creo decenas de copias de todos ellos para que la akuma no les distinguiera.
-¡Ja! ¿Escondidas? Detesto las escondidas.- se burló la kwami y Ladybug habla de entre las copias.
-No es el juego de las escondidas, es el juego de las atrapadas.- lanzó la bolsa de confeti a la cara de la akuma y antes de que le tocara el escudo de Vulpine rompe la bolsa frente a ella, la akuma tose un poco por haberse tragado algunos confetis pero no puede ver cuando el pequeño gato lanzado por su mayor, o sea, Chat Noir, y pasó por encima de ella. La golpeó con su bastón extendido hacia abajo, allí Chat estaba por debajo del techo y le agarró de ambos soportes.
¡Cataclysm!- al no haber soportes que la estiraran el techo iba a enrollarse pero Chat la toma y Bee aprovecha.
-¡Honey Drop! ¡Explota! ¡Boom!- el techo quedó por completo pegajoso y Chat soltó cuando Dísira cayó siendo atrapada por el techo y un gatito que le cayó encima.
-¡Cataclysm!- tomó la tiara que se hizo polvo en sus manos, la akuma desapareció y Félix fue atrapado por Chat Noir antes de que cayera al suelo. Al ver a la mariposa tratar de huir Ladybug niega con la cabeza.
-Que mal perdedor, ya no harás más daño pequeña mariposa.- hizo girar su yoyo y lo lanzó.- ¡Yo te libero del mal! Te tengo.- atrapó a la mariposa sin problema.- Adiós pequeña mariposa.- soltó a la pequeña y blanca mariposa que se perdió en el cielo de Paris y lanzó la bolsa de confeti.- ¡Miraculous Ladybug!- todos los destrozos son reparados, y las personas vuelven a la normalidad, Manon que estaba escondida en una tienda sonríe al ver que ya era de nuevo una niña, también todos los héroes regresan a sus formas originales, aunque a quien no le causó mucha gracias fue a Jade Shell que tenía cargado a Mercury mientras Kid tenía a su amiga entre sus brazos y Melody no pudo evitar sonrojarse. Black Cat y Bee sonrieron al verse de nuevo como adultos y todos chocan sus puños.
-/¡Bien hecho!/
Esa misma tarde en la mansión Agreste todos festejaban, Bridgette se había alejado de la celebración y burlas de sus compañeros para ir a un balcón a ver el bonito cielo que pronto mostraría sus estrellas.
-Deberías estar con los demás.- al voltear se sorprende de ver a Félix, con aquella pose seria y digna de él, Bridgette movió los hombros.
-Ellos tienen mucho que celebrar.
-¿Y tú? ¿Estás bien?
-Oh, sí, solo fue un ligero mareo cuando esquivamos el rayo y… ¿recuerdas todo?
-Una gran parte, lo que me hace preguntarte, ¿desde hace cuánto te conozco? Mi yo infantil te conocía, ¿por qué?- frunció el ceño levemente y Bridgette amplia más su sonrisa.
-Bueno… digamos que cuando era niña y no conocía a nadie de este país, un pequeño niño hizo lo que fuera para hacerme sonreír, no importaba lo asustada o llorona que era, ese niño me decía que sonriera no importando qué, porque aunque pasen cosas malas hay otras buenas.- Félix se movió un tanto incómodo.
-No te recuerdo.
-Fue antes de que tu madre falleciera, supongo que bloqueaste muchas cosas.- Bridgette estira sus brazos como si apenas se hubiese levantado de la cama y suspira con satisfacción.- Ya quería decir esto hace mucho, bueno, los veré después, debo llegar con el maestro o se preocupará y no quiero que mande a Wayzz a vigilarme o algo peor.- cuando iba a pasar a Félix este la observa.
-Bridgette… ¿por qué te enamoraste de mí?- ella se detiene y sonríe dulcemente antes de responder.
-Me enamoré del niño que intentas ocultar, y también del gato.- eso sorprende a Félix.- Y me alegra ver a ese niño cada vez que veo al gato. Nos vemos.- Bridgette se fue dejando solo a Félix, Plagg se asoma y vuela cerca de su portador.
-O sea que le gustabas desde antes del instituto. Y tú que decías que era solo una fan más…
-No la recuerdo…
-Tú no, pero tu yo niño sí, y vaya que las proposiciones de matrimonio y los celos se te daban desde niño.- Félix le fulmina con la mirada y desvía la vista avergonzado de lo que dijo.
-Tú cállate.- Plagg no pudo evitar reírse al ver ese leve sonrojo del rostro de su portador.
Juliet bebió un poco de zumo cuando Claude se sentó a lado de ella, ella bajó la mirada.
-Disculpa.- Claude le mira un poco confundido.
-¿Qué dijiste?
-Perdón, de seguro te hice pasar un rato un poco incómodo por lo de… bueno, es por eso que no lo comento mucho, la gente se pone algo incómoda y no sabe qué decir y…
-Juliet, no tiene nada de malo. Y eras una niña adorable y dulce. Aunque… hay algo que me molestó mucho.
-Ah, ¿ah sí?
-Sí, y es que no hablas mucho de tus padres, me gustaría escuchar más de ellos, después de todo son mis suegros.
-¡C-Claude!
-¿Qué?- ella baja los hombros.
-¿Qué quieres saber?
-No lo sé. Cuéntame las cosas que hacías con ellos y te hacían feliz o alguna travesura infantil.
-B-Bueno, pero para que lo sepas no cuento cosas no solo por eso sino porque…apenas recuerdo, solo tengo pocos relatos, lo demás me llega cuando veo fotos o imágenes.
-Entonces la próxima vez que vaya a tu casa me gustaría ver algún álbum de fotos tuyo.- ella le mira y sonríe viendo su vaso de zumo.
-Eres increíble…- Claude no dice nada, solo sonríe al verla tan dulce como siempre.
No todo era felicidad en ese momento, Jean Claude miraba a Allegra como si le hubiese salido una segunda cabeza y ella esperaba una respuesta, el chico se muerde el labio y se rasca la cabeza, mala señal.
-Yo…
-Oye, tranquilo, no te lo dije para que correspondieras mis sentimientos.
-Lo siento Allegra, pero es que, te veo como una amiga, una gran amiga, pero…no puedo.- ella asiente aguantando las ganas de llorar.
-Lo sé. Pero como dije no espero que los correpondas, y sabía que me probablemente me ibas a rechazar.
-Lo siento…de verdad.
-No te preocupes.- se acerca a él y pone su mano sobre su hombro.- Me gustaría que siguiésemos siendo amigos, eres muy importante para mí Claude.
-Y tú para mí.- ambos sonríen y Allegra le da un leve golpe en el brazo.
-Volvamos con los demás, mimo, o se acabarán los bocadillos.
-Ya te alcanzo.- Allegra se va y al estar solo Mimme se asoma para ver a su portador.
-Claude… Jean Claude.
-Esto es injusto Mimme, la chica que quiero no me corresponde y mi amiga estuvo enamorada de mí, es injusto.
-Calma chico, el corazón no se gobierna, y sé que estarás bien pase lo que pase. Solo necesitas tiempo.
-¿Tú crees?
-Oye, tal vez sea un kwami incompleto pero he vivido la misma cantidad de años que Plagg y Tikki.- Jean se ríe y acaricia la cabeza de su kwami.
-Incompleto o no eres genial Mimme.
-Dime algo que no sepa.- Jean se ríe a lo bajo, su humor había mejorado al menos un poco.
Marinette tenía a una durmiente Manon entre sus brazos, Adrien miró la escena enternecido.
-¿Por qué me miras así chaton?- preguntó Marinette ante la penetrante mirada del rubio.
-Pienso que serás una buena madre.- Marinette se sonroja de inmediato.
-¿A-Ah sí? Y-Yo no lo creo, apenas controlo a Manon.
-Eso no es cierto, sabes controlarla y hoy fuiste dura y firme al regañarla.
-B-Bueno es que…
-Y es obvio que te adora. En serio Marinette, vas a ser una excelente madre.- Marinette se sonroja aún más y queda completamente embelesada del chico con mirada de gato.
-¿C-Crees que seré una buena madre para Louis, Emma y Hugo?
-¿Quiénes?- la voz y el aire se atoran en la garganta de Marinette al darse cuenta de su error.
-N-Nadie, no dije nada.
-Te escuche claramente bichito, no me puedes mentir, no me digas que…
-¡No es nada Adrien!
-Bueno… me gusta el nombre de Emma, es lindo, ¿quieres que ya planeemos la boda?
-¡Adrien!- las risas de Tikki se escuchan desde el bolso.
-Tienes razón, este gato tiene que presentarse formalmente hacia tus padres.- Marinette se cubre el rostro como puede avergonzada, Adrien sonrío al verla tan adorable hasta que Plagg asomó su cabeza.
-Perdón, lo dice el chico que planeó su vida con su lady acerca de dónde iban a vivir y cuántos gatitos iban a tener.
-¡Plagg!- ahora quien estaba avergonzado era Adrien, por suerte Manon no despertó ante el escándalo, la niña por el momento prefería estar así por ahora, disfrutar su infancia y dejarse mimar. El tiempo de crecer para todos algún día llegaría.
…
Lo debí haber terminado ayer pero el cansancio me hizo casi dormirme en el teclado, pero recién lo termino ahora. Gracias por los reviews, gracias de corazón por su apoyo y por piedad, nada de tomatazos TwT por último una disculpa porque esta vez no habrá respuestas, no me da tiempo, pero gracias por hacerme reír con algunos XD Y en el próximo capítulo habrá más Feligette. Y sin más que decir aparte de que quejen review purr favor… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
