Dulce Enemistad
Capítulo 11: El Viaje
Al fin llego viernes por la tarde, después de toda la semana trabajando sin descanso Kagome se pudo estirar en el sofá de su departamento sin problema alguno… o eso pensaba ella.
Kagome sin darse cuenta se durmió y al cabo de 1 hora fue despertada por el timbre de la puerta, al abrir la puerta se quedó sorprendida de ver a un Inuyasha más guapo que nunca con una maleta del tamaño de una nevera.
Kagome se froto los ojos para ver si estaba soñando
Pero no, Inuyasha seguía allí enfrente de ella observándola hasta que al final él habló.
-¿Estas preparada?-preguntó Inuyasha
-¿Preparada para qué?-preguntó Kagome sin entender
-Para irnos a la casa de campo de tu madre ¿recuerdas?-le pregunto él como si ella fuese estúpida.
-¡Ah no, eso si que no! Yo contigo no voy ni a la vuelta de la esquina-respondió bastante alterada.
-¿Tanto miedo te da ir conmigo? Tranquila que no muerdo…por ahora-dijo él pícaramente.
-No es miedo, simplemente es mi momento de descanso y no quiero estar estresada por tu entre comillas agradable compañía-respondió ella sarcástica.
-Bueno, bueno… si que estamos de mal humor ¿qué estabas haciendo antes de que yo llegara para interrumpir tu gran momento de descanso?-le respondió él de igual forma.
-Pues…y a ti que te importa-le respondió Kagome malhumorada al ver que estuvo a punto de contárselo
Inuyasha consiguió entrar dentro y se fijo en que todo estaba en su sitio, ordenado y limpio...
-¿Cómo es que tu casa siempre está tan envidiablemente ordenada?-preguntó Inuyasha sin poder evitarlo
-Pues simplemente ordenado las cosas que no están bien colocadas-respondió Kagome como si fuese la cosa más sencilla del mundo
-Entonces tendrías que venir a mi casa a echarme una mano de vez en cuando porque está que da pena-dijo Inuyasha sonriendo, pero sin malicia
-Con mucho gusto te daría unas clases de limpieza que jamás en la vida olvidarías, justo como la que me dio mi madre cuando cumplí los 13 años.-respondió Kagome
-Que miedo me da-respondió Inuyasha recordando que la madre de Kagome no era muy normal.
-¿A que si? Pues imagínate lo que tuve que hacer, y eso, que tú aún no conoces a mi madre al cien por cien porque sino ya te da un ataque al corazón.
-Ya…creo que nos estamos desviando mucho de la conversación-comentó Inuyasha
-Esta bien, veo que no te podré convencer de que no quiero ir contigo a la casa de campo de mi madre ¿no es verdad?-dijo con un suspiro Kagome
-Tienes mucha razón, no me podrás convencer soy tanto o más terco que tú ¿Qué me dices preparas las maletas?-Inuyasha cruzó los dedos para que Kagome le dijera que si.
-Está bien, como si estuvieras en tu casa de mientras yo iré arreglando las cosas para irme contigo-respondió Kagome
Inuyasha comenzó a mirar detenidamente la casa de Kagome y se encontró con unas fotos de cuando era adolescente y la verdad, es que Kagome había sido muy difícil de mirar, por lo menos tendrían que mirarla dos veces para ver si la chica era real porque como diría su sobrino: Fea es un rato largo.
Aunque viéndola ahora la notaba muy distinta, como que tenía más fortaleza, luego posó la mirada en otra imagen en la que ya había cambiado totalmente, paso de estar obesa a estar en la mas absoluta miseria, Inuyasha sintió una opresión en el pecho al ver a Kagome en aquel estado tan demacrado, casi sin vida.
-Son de cuando era adolescente-dijo una voz detrás de él
-La verdad es que estas muy cambiada-dijo él intentando ahogar esas sensaciones que sentía en su pecho, pues sabia, que aquello no sería nada bueno.
-La verdad es que antes era muy fea y para acabar de rematar tenía muchos granos y la ropa que llevaba también dejaba mucho que desear-dijo ella con tristeza al recordar los malos momentos de su infancia, en que todos la criticaban y la insultaban por ser como era y por tener esa apariencia
-Tuviste que tener muchos problemas en la adolescencia por culpa de eso ¿no?-dijo un Inuyasha sin malicia alguna y con mucha preocupación en su voz
-Sí…pero no quiero hablar de ello, si no te importa, ya tengo la maleta arreglada-respondió Kagome
-Vale, vamos abajo que tengo el coche aparcado justo en frente de tu casa-
Inuyasha y Kagome bajaron al portal de Kagome con sus respectivas maletas y fueron directamente al descapotable negro de Inuyasha.
Se pusieron en marcha y estuvieron hablando durante todo el trayecto durante aproximadamente unas 3 horas, ya que la casa de campo de la madre de Kagome, quedaba a quilómetros y quilómetros lejos de la ciudad.
Kagome se quedó mirando el paisaje y justo al ver la casa se lo dijo a Inuyasha inmediatamente, Inuyasha aparco en frente de la casa de campo y apagó el motor, ambos salieron del coche.
La verdad es que la casa no estaba en tan mal estado como ambos se pensaban, ya que era una casa mas o menos del siglo 19 y pensaban que estaría en ruina pero se dieron cuenta que se podía arreglar , que todo lo que pudiera tener aquella casa era reparable, ya que la madre de Kagome estuvo viviendo allí una temporada y les comentó algo de que las tuberías estaban nuevas y la cocina era semi-nueva y la calefacción estaba en perfectas condiciones y muy nueva de echo hacía 5 meses que la madre de Kagome las hizo cambiar.
Inuyasha y Kagome entraron en la casa y se fijaron que la decoración a pesar de ser antigua daba un toque acogedor a la casa, y continuaron su recorrido por la casa hasta llegar a las habitaciones y se dieron cuenta que solo había una habitación decente y justo era la habitación de matrimonio, entonces sin saber porque Inuyasha miro de reojo a Kagome para ver la reacción que ella tendría ahora o muy pronto ya que se quedo en una especie de trance.
Kagome al final se recobró y dijo: -Me pillo la cama tú al sofá-
-¿Estás loca? El sofá tiene pinta de ser incómodo-le replicó el con carita de niño.
-Si, la verdad es que debo de estar loca por pasar contigo un mes entero aquí y con las palabras de mi madre rondando por tu cabeza… ¡ah! Y por cierto no pienso acostarme contigo- respondió Kagome sin vergüenza alguna.
-Jamás se me paso acostarme contigo-mintió él, la verdad es que si se le había ocurrido y no una vez solamente, sinó desde la primera vez que la vio en la oficina justo ella tendría unos 19 años.
-Seguro-dijo ella en un tono que claramente decía: "no me lo creo"
-Lo que a mi se me paso por la cabeza es hacer esto-afirmó él.
Inuyasha agarro de la cintura a Kagome y la arrojo encima de la cama para luego él subirse encima de ella y comenzar a besarle la boca para luego pasar sus labios al cuello de ella.
-Estate quieto-le dijo ella en un susurro
- No quiero, me gustas demasiado-dijo él sin poder contenerse
-Sal de encima mío -dijo ella comenzándose a asustar
-Esta bien-dijo él en un suspiro, se notó que el quería haber continuado pero que tenía que controlarse ya que había escuchado el tono asustado en la voz de Kagome.
Inuyasha salio de encima de ella y se fue abajo al comedor para continuar viendo la decoración.
Kagome aún estaba en la cama sin poder creerse que Inuyasha le hubiera echo sentir deseo, se asustó por la reacción de su cuerpo, pro eso quiso que Inuyasha se quitara de encima de ella.
Kagome se levanto de la cama y comenzó a limpiar la habitación donde ella tendría que dormir durante un mes, solo tardo media hora en recogerla ya que era una experta en la limpieza.
Inuyasha durante la media hora que Kagome se dedico a recoger la habitación el se dedico a hacerse un bocadillo de jamón ya que esa mañana se había olvidado de hacerse el café. Y al terminarse el bocadillo se quedo quieto en la silla pensando formas para que Kagome se rindiera a sus encantos, pero había comenzado con mal pie y lo único que él hizo fue asustarla sin querer, pero su gran pregunta era ¿Qué es lo que e echo mal?
Kagome bajo al comedor y al ver a Inuyasha sentado tan pensativo dudó de acercarse a él pero luego se dio cuenta que él ya la había visto y por lo tanto tendría que ir hacía él.
-Hola-dijo Kagome
-Hola-respondió él, tratando de olvidar la escena bochornosa.
-¿Estás enfadado?-pregunto ella inocentemente
-No, en realidad me avergüenzo de haberte echo pasarlo mal, lo siento-dijo él con el corazón en la mano, esperando que realmente no la hubiera cagado lo suficiente como para que ella no pudiese perdonarlo
-No pasa nada, la que no debí retarte inconscientemente fui yo, así que también te debo una disculpa.-dijo ella con los sentimientos a flor de piel.
-No hay nada que disculpar, la verdad es que ambos actuamos de forma extrañas desde la semana en que nos conocimos, desde que comencé a hablar contigo jamás me sentí tan bien, y e echo cosas que jamás hice con mis anteriores novias-dijo él con una sinceridad que llego al alma de Kagome
-Yo la verdad es que creo que tengo demasiado miedo a las emociones que desconozco por eso actúe de esa forma en la habitación, tuve miedo de mis instintos y de mis emociones, espero que con el tiempo yo pueda dejar de temer a algo tan natural como las emociones- le contesto ella con una sonrisa dulce en sus labios.
-La verdad es que los dos somos imbéciles, teniendo miedo de cosas que en realidad es natura, desde un principio pensé que jamás podría sentir lo que yo siento por ti, se que no soy la mejor persona del mundo y que tengo un carácter terrible y que tengo mi casa echa una pocilga-dijo él intentando no reírse, la verdad es que la conversación que estaba teniendo era parecida a la de una pareja enamorada
-Un momento-pensó él-no puede ser, no puede ser que yo esté tan enamorado de ella, si solo hace una semana y poco que e comenzado a hablar con ella-continuo pensando él.
-¿Te encuentras bien?-pregunto una Kagome preocupada al ver que él se había quedado callado de sopetón
-Si, estoy bien solo que me quede perdido en mí pensamiento-contestó él con una sonrisa en los labios.
-Uy…esa sonrisa que miedo me da ¿Qué has pensado?-le pregunto ella fingiendo miedo
-Muchas cosas pero toda de ellas ninguna buena, la verdad es que me gustaría besarte pero se que me pegarás y me llamaras: pervertido y me echaras de la casa de campo de tu madre de una patada en el trasero y…
No le dio tiempo a continuar porque de repente unos labios cálidos impidieron que siguiera hablando
Inuyasha se quedó sorprendido al sentir los delicados labios de Kagome en los suyos y como no, él no iba a desperdiciar esa oportunidad de intentar aclarar sus pensamientos sobre lo que sentía por Kagome
El beso comenzó a volverse muy apasionado.
Al final se tuvieron que separar por falta de oxigeno
-¿He resuelto tus deseos?-pregunto Kagome con una sonrisa
-Si, pero a la vez has resuelto mis pensamientos-dijo él con una seguridad en la voz increíble
-¿Qué pensamientos?-pregunto ella
-Tu preguntas mucho ¿lo sabías?-le dijo él con algo de malicia en la voz y los ojos ardiendo en llamas de deseo
-Si lo sé pero es que no puedo evitarlo, la verdad es que quiero saber que es lo que tienes en tu cabeza-dijo ella sin poder evitarlo, la verdad es que mas que sin poder evitarlo se le escapo de la boca
-¿Con que te interesa saber todo lo que pienso?-pregunto él ahora con picardía
Kagome pudo ver en los ojos de él diversión,
Inuyasha se estaba divirtiendo a su costa
-¿Te estás riendo de mí Inuyasha?-pregunto ella intentando no reirse, la verdad es que los ojos de Inuyasha cambiaban continuamente de emociones, desde el deseo hasta la diversión
-¿Yo?-pregunto Inuyasha inocentemente
-No, mi padre-contesto ella burlonamente
-No te queda nada bien la burla-dijo él mientras la agarraba de la cintura y comenzaba a besarla con pasión
-Inuyasha…-susurro ella,-estate quieto-continuo diciendo ella al ver que Inuyasha había metido una de sus manos en el escote de la camisa de ella
-Siempre me quitas la diversión-dijo él enfadado o al menos intentando enfadarse, ya que tenía la costumbre de interrumpirle en la mejor parte.
-Quiero que recojamos la casa de campo antes que nada, es que me da asco estar llena entre tanta suciedad- dijo ella con carita de niña pequeña
-Esta bien-suspiro él, sabiendo que no conseguiría nada de ella a menos que él colaborara en algo
Inuyasha y Kagome se pusieron en marcha y comenzaron a limpiar de arriba abajo toda la casa, todos los platos, y como no fue suficiente dejaron la casa brillando como el oro y todo esto en unas seis horas, ya que la casa tenía mas suciedad que otra cosa y como la dejaron en perfecto estado.
-Tengo hambre- se quejo Inuyasha
-Ahora mismo me pongo a hacer la comida pero procura no manchar nada-dijo Kagome mientras se daba la vuelta
-Kagome-la llamo él
-¿Qué quieres?-pregunto Kagome
Inuyasha se quedo en frente de ella y le dio un beso en los labios, después se fue al comedor a ver la tele que tenía la madre de Kagome
Kagome en unos veinte minutos tuvo la comida, unos bistecs con patatas que tenían un aspecto delicioso
Y así continuaron comiendo hasta que acabaron y entonces Kagome soltó
-Te toca fregar los platos-dijo Kagome
-¿Por qué?-pregunto el como un crío
-Porque yo e echo la comida-respondió ella simplemente
Inuyasha a sabiendas que no podría ganar decidió hacer lo que ella quiso
Cuando acabo de limpiar los platos Inuyasha se dirigió hacía donde estaba Kagome
-Kagome ¿podría dormir en la cama contigo y no en el sofá por favor?-preguntó él
-¿Solo sería dormir?-pregunto ella insegura
-Claro a no ser que tu quieras que ocurra algo más-pregunto el con picardía
-Bueno esta bien pero no hace falta que ocurra nada-respondió ella intentando librarse del camino que recorría la conversación
-¿Por qué? ¿Tienes miedo a que te viole en mitad de la noche?-pregunto él en una mezcla e burla y arrogancia masculina innata en él
-No, porque si lo intentas olvídate de dormir conmigo alguna vez-respondió ella tajante intentando dar por terminada la discusión
-¿Por qué intentas siempre evadir el tema de las relaciones sexuales?-pregunto él
-Porque no me interesa hablar de ese tema
-¿No me digas, eres virgen?-pregunto el intentando hacer burla a eso
Kagome se sintió humillada como jamás lo había sentido
-¿Kagome?-pregunto él preocupado
-Si, soy virgen ¿y que? Tú eres subnormal y nadie te dice nada-dijo ella intentando controlar las lágrimas
Inuyasha se quedo sorprendido por el carácter que Kagome saco en el momento en que intento intimidarla
-No era mi intención insultarte-dijo él
-Pues lo parecía, por lo menos la virginidad se puede arreglar pero alguien que es subnormal ya no tiene arreglo
-Lamento que te hayas sentido insultada-respondió él
Inuyasha se fue a la habitación donde tendrían que dormir ellos dos
Kagome al darse cuenta que ella le había herido se sintió culpable y fue corriendo detrás de él para pedirle perdón
-Si no quieres que duerma contigo no lo haré-dijo él intentando ocultar el dolor que sentía en su corazón
-Harás algo mas que dormir conmigo-respondió ella
Inuyasha le miro con los ojos muy abierto, no podía creerse lo que Kagome le había propuesto, no podía, tenia que ser una broma de muy mal gusto, o quizás había malinterpretado sus palabras
-¿Qué quieres decir con eso?-pregunto él para asegurarse bien de que había oído correctamente
-Quiero que tú seas el primero-respondió ella sin vergüenza alguna, ella estaba segura de que quería perder su virginidad con él, porque, porque realmente ella estaba enamorada de él, aunque para algunos eso fuese una tontería para ella no lo era y estaba muy seguro de ello
-¿Estás segura?-pregunto él muy emocionado
-Si, jamás estuve tan segura porque yo, te amo-dijo ella al fin
Inuyasha no podía creerse que él tuviera tanta suerte
Kagome agacho la cabeza al sentir vergüenza por haberle dicho que ella le amaba
-Se que te parecerá muy raro que te diga que te ame pero esque desde que comencé a hablar contigo comencé a sentir cosas que nunca sentí ni siquiera cuando pensé que estaba enamorada de un chico había sentido algo tan fuerte como lo que siente por ti, se que es muy posible que tu no me ames porque quizás ya tengas a alguien a quien ames o porque estés casado o no quieras compromisos, solo quería que supieras que te amo y que me da igual la vergüenza que estoy sintiendo en estos momento yo…-ella no pudo terminar ya que él la beso con pasión
-La verdad es que yo también siento lo mismo que tu y si, estoy enamorado de una chica que es cabezota, chillona, malhumorada y que a rechazado mis caricias y mis proposiciones de acostarme con ella pero aun así la amo, te amo, ya se que suena como una mariconada pero esque no lo puedo evitar-dijo él
Continuará
Bueno solo decirles que a parte de pedir disculpas por mi retraso, solo quedan unos dos o tres capítulos mas como a máximo creo que cuatro con epilogo incluido, y pues estoy muy contenta por que la gente me a apoyado en el Fic y me a alegrado con sus rw que e recibido a través de todos los capítulos y quería agradecer a todas esas personas:
-pss
-sonia-sandria
-Xtina Odds
-carito-gn8
-Angy Malfoy
-PaauLaa! :D
Algo que e estado a punto de olvidarme y es que como ya habrán intuido, en el próximo capítulo habrá Lemon jejeje espero que me salga bien y que sea del agrado de los lectores
