Los personajes no me pertenecen, solo los uso para esparcimiento y diversión, son propiedad intelectual de su creadora. La familia Volkov y el Príncipe Onix Black por el contrario si es mía.


CAPITULO 12

UN AMARGO FINAL

A pesar de los increíbles poderes oscursos que demostró, el Gran Sabio tenia a Black Lady tomada del cuello riendo ante su aplastante victoria con los demás combatientes que estaban al límite de sus fuerzas varios metros por debajo de él.

- ¡Pudiese ser mi reina! ¡Pero no! Eres una tonta a fin de cuentas, ahora y en el pasado. – Dice con ironía.

Con fuerza la lanza contra el piso, pero antes de que golpee sin poder protegerse contra el suelo una solitaria Sailor amortigua su caída. Dolorida la pelirosa mira a su amiga con una sonrisa.

- Te dije que cuidaras a Aika. – Cuestiona dolorida.

- No podía dejarte sola, no ahora que se que te amo. – Responde con ternura mientras que la pelirosa se abraza y una lágrima corre por su rostro.

- Vete, no quiero que mueras. – Suplica aun en sus brazos.

- Moriremos juntas, porque jamás te volveré a dejar sola. – Asegura con determinación.

Ambas se ponen de pie para enfrentar al ente maligno, pero este hace brillar sus ojos y una enorme presión las aplasta dolorosamente contra el suelo. Steven y Sailor Júpiter veían la situación y trataron de incorporase para contraatacar al igual que las Sailors de Kinmoku. Pero esta misma fuerza comenzó a aplastarlos también. Junto con el inmenso dolor sentían la despreciable risa del Gran Sabio burlándose de su inevitable destino.

De la nada aparece un papel volando con un Kanji inscripto hasta la frente del siniestro enemigo seguido de una gran llamarada. Casi instantáneamente la presión sobre los combatientes seso junto con un grito de dolor del enemigo. Agotados levantaron la vista y vieron frente a ellos un grupo muy particular.

- ¡Desiste y no sufrirás las consecuencias de tus actos! – Amenaza la nueva Sailor Venus apuntándole con su dedo indice.

- ¿Quien se creen que son para llegar a enfrentarme con esos poderes tan básicos? – Cuestiona con ironía y molestia.

- ¿Básicos eh? – Se cuestiona Milda. – ¡Cadena de amor de Venus!

Una enorme cadena ataca al Gran Sabio seguido de una gran llamarada como una Saeta de Marte que su hermano convoco sin abrir la boca.

Cuando el fuego seso el Gran Sabio seguía allí, por lo que Lila, Mercury y Neptun se miraron y decidieron atacar. La nueva Sailor Mercury uso el poder mas letal de su predecesora, Sailor Neptun el Maremoto de Neptuno mientras que Lila se concentro haciendo que una corriente eléctrica comenzara a recorre su cuerpo mientras que con los ojos cerrados canalizo todo su poder a su mano y un gran rayo oscuro fue lanzado en simultaneo contra el ente.

Al igual que el anterior ataque no surtió efecto. Con ese pequeño respiro todos se pararon y atacaron a un sorprendido Gran Sabio con todas sus fuerzas mientras eran observados por la atenta mirada de una joven que aun no comprendía lo que sucedía. El ataque tampoco dio resultado y esta vez ataco con mas fuerzas contra todos, dolorosamente todos comenzaron a retorcerse en el piso. Aika miraba todo, se sentía inútil y desesperada mientras veía a su ahora hermana en el piso sufriendo y a ese joven de ojos amatistas que la había cautivado. Una lágrima de desesperación corrió por su mejilla y esta llego hasta su pecho en el cual acuñaba el Cristal de su hermana. Sin saber porque este comenzó a brillar. El brillo plateado cegó a todos y tras desvanecerse una nueva Sailor salió a la luz. De pelo azabache con dos oldalgos, un traje alado color blanco con un broche con forma de estrella en el centro de un moño color negro.

- ¡El Cristal de Plata! ¡Esta nuevamente en todo su esplendor! – Grita el gran sabio flotando hacia Aika olvidándose de sus víctimas.

Ante la proximidad del ente que se acercaba a la nueva y temerosa Sailor, Kenneth, Fighter y Steven salieron corriendo hacia para interceptarlo. Estando a pocos metros de tomarla en sus garras Lila aparece detrás de ella y tras tomarla por la cintura desaparece nuevamente.

- No importa… de todas maneras ya no necesito esa piedra… ya la tendré cuando destruya el mundo.

Haciendo ostentación de su poder abre un portal en el cielo de Némesis. A través de este se veía un planeta conocido por todos, La Tierra. Conjugando sus poderes una niebla emerge de el y esta se transforma en una gran nube negra comienza a envolverlo lentamente.

Bastardos sin Gloria

En el palacio de Tokio Cristal, más precisamente en el cuarto de la Reina, Serena estaba afligida en su cama, pues sentía que algo estaba mal. De repente la presencia de dos poderosas personas que aparecieron de la nada la saco de sus pensamientos. Cuando las miro, se sorprendió de ver a Aika y Lila. Esta última cayó al piso agotada y herida por lo que las dos mujeres fueron a socorrerla. En el momento en el que estaban tratando de despertar a la joven Serenity levanta la vista y se percata de que la joven Aika esta convertida en una Sailor.

- Aika… yo…

- !Solo ayúdame a derrotar a esa cosa, no sé cómo ayudar! – Suplica con los ojos llorosos y asustada.

- Tienes el poder del Cristal de Plata, tienes el poder de las Sailors contigo y tienes que usar esto. – Serenity extiende su mano y de esta aparece el Cetro de Eternal. – Ahora ve y enfréntalo. Eres la única que puede.

- Madre… ayúdame.

El corazón de la Reina se presiono al escuchar esa declaración, no supo que contestar. Pero sabía que ya no tenía el poder para ayudarla.

- Mi pequeña, ya no tengo el poder de ayudar a nadie, no tengo más poder. Es hora… – Serenity suspira resignada – Es hora de que hagas cargo de las cosas… si la Pequeña Dama no puede o quiere, tienes que tomar mi lugar y proteger este mundo.

- ¡Pero no sé cómo! – La joven derrama un par de lágrimas. – No sé, siempre te admire y soñé llegar a ser como tú, pero ahora… tengo miedo.

- Solo cree en ti… – En ese momento Endimion y las demás entraron al cuarto de la reina observando la situación. – Como mis amigas creyeron en mí hace tanto tiempo atrás… Yo creo en ti mi pequeña. ¡Ayuda a los demás Sailor Star Moon!

La joven se pone de pie, camina hacia la ventana y con decisión mira hacia el cielo donde las nubes oscuras entraban por el portal de Némesis. Ella vuelve a mirar a la Reina y sale volando hacia el portal.

- Endimión, ayuda a Lila, esta inconsciente y perdiendo sangre. – Pide la Reina volviendo su mirada hacia la joven que yacía en el suelo.

- ¡Rei! – Dice acercándose a la joven – Ve a mi cuarto y busca mi maletín en el ropero. Ami ayúdame a estabilizarla. – Ordena levantando a la joven.

Mientras Rei sale corriendo hacia el cuarto de Endimión con cuidado la dejan en la cama de la Soberana donde ve que la herida era más seria de lo que la joven acuso en el templo minutos antes.

Bastardos sin Gloria

Todos los combatientes miraban casi sin poder hacer nada, estaban agotados y sin fuerzas. Steven intento pararse pero el Gran Sabio lo lanzo lejos nuevamente golpeando contra una columna.

- Verán en primera plana como se destruye su mundo. Debiste haber accedido hace años como los idiotas de tus hermanos. – Dice dirigiéndose a Steven. – Sufriste por tu lealtad antes y lo harás ahora ¡Y lo mejor es que no podrás hacer nada! - Ríe con malicia - Pero antes matare a esas molestas niñas.

Levanta su mano contra las jóvenes Sailor´s y nadie podía hacer algo al respecto por impedirlo. La siniestra risa helo la sangre de las veteranas guerreras que intentaban por todos los medios poder impedirlo. Las jóvenes solo cerraron sus ojos ante su inminente final.

- ¡GRITO MORTAL!

- !TIERRA TIEMBLA!

Los poderes combinados de las Outhers no pudo evitar el ataque, pero la Sailor de cabellos cenizos muñida de un espejo creó una barrera para defender a las jóvenes.

- !Dame tu fuerza mi sirena para proteger a nuestra pequeña! - Dijo la Ruda Sailor Urano aguantando el ataque.

Este rio y arrojo a las recién llegada junto al agotado grupo.

- Insignificantes humanos… morirán todos…

Las nubes estaban a punto de encerrar la Tierra cuando un brillo entro por el portal. Este resplandor se transformo en una la joven temerosa e inexperta Sailor se paro entre el grupo y el Gran Sabio. Este rio maliciosamente al verla tan desprotegida, aun así esta apretó los puños y amenazo al ente con el cetro de la Reina.

- Niña, si me entregas el Cristal de Plata perdonare sus vidas. – Ofrece con malicia.

- ¡No! ¡Tu arrepiéntete y nadie saldrá lastimado! – Responde con decisión. – ¡O te castigare en el nombre de la Luna!

- ¡Como quieras mocosa!

El maligno ente usa su poder y ataca a la joven con toda su fuerza, mientras que esta se defiende con su nuevo poder. Aun así era una lucha desigual, el Gran Sabio estaba ganando terreno. La joven comenzaba a cansarse rápidamente y cae de rodillas aun manteniendo su defensa. Casi resignada siente una mano en su hombro. Al girar su rostro lo ve a él, Kenneth con su espada en la mano, luego a su hermana al otro lado. Estos se concentraron y dieron mas poder al Cristal. Se acercaron Jupiter y Saturn, luego las nuevas Mercury, Venus y Neptun que entendieron que tenían que dar su poder. Urano y Plut se unieron al sentir que era la Heredera a quien tenían enfrente. Por último lo hicieron las Star Ligth encabezados por Figther los cuales también brindaron su poder a la joven. Con un gran resplandor el Cristal de Plata resplandeció como hacía siglos no lo hacía y sello para siempre el oscuro poder el Gran Sabio. Cuando este desapareció de los cielos un cuerpo cayo inerte. El príncipe de Nemesis. Con rapidez Steven lo toma antes de que caiga al piso notando que era el solo un niño, mismo que conoció veinte años atrás dejándolo en el piso con cuidado. La joven Aika intenta levantarse tras la victoria pero cayo desmayada en los brazos de Kenneth desesperando al grupo y en particular a Figther. El portal se cerró lentamente y las oscuras nubes desaparecieron en el acto dejando ver el cielo despejado.

Steven se acerca al grupo de guerreras, extremadamente orgulloso por la fuerza y determinación de sus hijos, cuando estuvo cerca de Júpiter este le extiende la mano, ella había quedado tendía en el piso agotada. Ella la toma y al pararse la acerca sin que esta pueda hacer algo cruzando sus brazos por la cintura y sin espéraselo él la besa como si fuera la última vez. Ella se separa al faltarle el aire con una sonrisa, pero le da un cachetazo. Esto confunde de sobremanera a Steven, pero no le importo, mantuvo su sonrisa.

- Eso fue por mentirme. – Ella lo besa nuevamente – Y esto porque lo necesitaba. – Finaliza abrazándolo con fuerza.

Ella abre los ojos lanzando a Steven a un lado sorprendiendo a todos, inmediatamente se escucha un disparo y ella cae al piso dejando ver detrás a un herido General Rubeus con una de las armas que habían quedado tirada en el piso. Antes que pueda disparar de nuevo una lanza atraviesa al hombre que cae muerto en el acto, Sailor Saturn no se dio cuenta en que momento Black Lady le había arrebatado la Oz del Destino para acabar con el ultimo enemigo.

Bastardos sin Gloria

Los ojos de Lila se abrieron mientras Endimion terminaba de cerrar la herida y sin que nadie pudiera hacer algo su marca apareció en su frente y desapareció de la cama.

Bastardos sin Gloria

Steven toma a Sailor Jupiter entre sus brazos viendo que la sangre brotaba de su pecho sin control. Desesperado intento contener presionando con su mano, sus ojos se cristalizaron ante la impotencia de la situación, con lo que le quedaba de fuerza ella acaricia el rostro de su amado casi con devoción.

- Cuida a nuestra pequeña…

- No lo haremos juntos. – Responde derramando gruesas lagrimas. – ¡No te atrevas a dejarme nuevamente!

- Esta vez no quiero… pero creo que es mi hora. – Declara con una sonrisa. – Te amo.

La mano de Júpiter cae al piso y su cuerpo comienza a brillar lentamente. El cierra sus ojos con fuerza pero levanta la vista con decisión hacia su hija Ariel.

- ¡Ariel Tu espada Ahora!

Casi sin pensarlo ella le lanza la espada la cual atrapa en el aire. Deja el cuerpo de Júpiter en el piso y corta rápidamente su pierna derecha ante el silencio y la triste mirada de los presentes. Todos esperaban que saliera sangre, cosa que no sucedió. El deja la espada en el piso y de lo que fuera su pierna extrae un trozo de cristal negro. Arrodillado comienza a recitar una extraña plegaria mientras el cuerpo de la Sailor casi se había desvanecido.

- ¡No lo hagas Steven! – Advierte Black Lady.

Él la mira y sonríe con tristeza sin dejar de hacer lo que estaba haciendo. El brillo del cuerpo de ceso y lentamente volvió a la normalidad ante la sorpresa y esperanza de todos. Sailor Júpiter dio paso a Lita que como si de un mal sueño se tratara abrió los ojos y lo vio. El de rodillas con la mirada perdida y aunque ella quería decirle algo su cuerpo aun no podía. Cuando la plegaria termino el Cristal Oscuro, uno de los últimos existentes, se desintegro y ella pudo moverse al fin abrazando a Steven, pero este no le respondió. Ella lo mira a los ojos y lo sacude preocupada, pero estos estaban sin vida y lejanos.

- ¡Steven! ¡Steven! ¡Por favor reacciona! – Comienza a gritarle desesperada.

- No te molestes. – Dice Black Lady con pesar. – El… el ya no está.

- ¿Que quieres decir?

- El se sacrifico para que regresaras…. – Los ojos se le cristalizaron. – Es un antiguo ritual Nemukiano, para regresar a alguien algo tiene que ser sacrificado.

- ¡NO! Steven por favor. ¡No me dejes no ahora! ¡Perdóname por ser tan idiota! No te vayas… – Termina de decir con un hilo de vos.

Se aferro al inerte cuerpo con el alma partida en pedazos derramando gruesas lágrimas. Una sombra apareció delante de ella y el pesado golpe de Lila cayendo de rodillas a su lado. Lita levanta la vista y la ve con los ojos derramando gruesas lagrimas. La joven se abraza al cuerpo de su padre y luego los demás hermanos se acercan. Entre todos levantan el cuerpo y lo trasladan en lastimosa procesión dentro del Castillo hacia la habitación de este donde Heart intenta curarlo durante horas sin éxito. Mientras que Aika fue llevada hacia su habitación donde Seiya permaneció a su lado.

Durante la noche nadie dice nada, fue una victoria amarga para el grupo de guerreros. La noche se hace día y algunos problemas comenzaban a aparecer en el Reino sin soberano.

Con las primera horas de mañana, Black Lady y Hotaru estaban en el salón de reuniones. Hotaru estaba abrazada da una triste Dama, la cual estaba agotada, había pasado toda la noche en vela leyendo los antiguos pergaminos en busca de una cura para su amigo sin mayor éxito. Se separaron cuando uno de los generales que quedaban se presenta y planteo el hecho de que si no hay alguien para suceder a Onix la guerra sería inevitable en el planeta en busca del control de este. Tras meditarlo por varios minutos Hotaru fue la que hablo.

- Me temo que si hay una heredera al trono. – Dice pensativa.

- ¿Quien? El Linaje Black termino. Onix olvido todo, es un niño ahora y Steven…

- Hay una última Black, Lila, Es la hija Legitima de Steven, por ende una princesa y heredera al trono.

- ¡No voy a permitirlo! – Dice Lita entrando al lugar. – Ella no se va a quedar en este horrible planeta.

- Me temo que tu también estas ligada a este lugar. – Cuestiona Rini.

- ¿Por qué lo dices?

- Porque nunca te separaste de Steven, aun eres su esposa, por ende serias la Reina Regente en estos momentos.

- ¿Como sabes eso? – Cuestiona sorprendida.

- El era mi amigo, es más. – Ella saca un anillo del bolsillo. – Este es tu anillo de bodas, el que te dio en París cuando se casaron en secreto.

Lita toma con sus manos temblorosas y sus ojos se cargaron de lágrimas al tenerlo nuevamente consigo. Lita vuelve a mirar a la Black Lady y antes que pudiera articular palabra alguna esta le responde.

- El día que lo echaste de tu vida, dejaste caer este anillo al piso, así que lo tome y lo conserve. Recuerdo que me dijo antes de que viajaran: "Junte dinero por meses para conseguir esta esmeralda, es la que más se asemeja a sus ojos". ¡Dios eses hombre está totalmente perdido por ti! – Asegura echándose hacia atrás en la silla.

- Estaba… – Recuerda con tristeza Hotaru.

- ¿Pudiste averiguar algo, lo que hizo por mi tiene vuelta a tras? - Consulta tratando de contener sus lagrimas.

- Anoche estuve en la Gran Biblioteca y no encontré nada, Lo siento, pero él no volverá. – Responde con pesar.

- ¿Como esta Lila? – Consulta Hotaru.

- Se recupera rápidamente de sus heridas gracias a Healer, pero como sus hermanos está destrozada. Al menos Ellen y Milda están con sus padres en el comedor en estos momentos. Kenneth esta con ella ahora.

- Al menos no está sola… Me gustaría estar con mis padres. – Dice pensativa la guerrera de la destrucción.

- Me tienes a mí. – Recuerda Rini tomando su mano. Esta entrelaza sus dedos y comparten una sincera sonrisa. – Siempre me tendrás y nunca me apartare de ti.

En el salón comedor cuatro mujeres estaban compartiendo el desayuno. En realidad dos de ellas tomaban café, mientras que las jóvenes estaban idas.

- Entonces… – Comienza Yaten. – Tú eres la hija de la Gran Sailor Venus. – Comienza abordando despacio. – Como respuesta la joven rubia mueve la cabeza afirmativamente mientras seguía jugando con la cuchara.

- Me parece que no es el momento hermana. – Dice Taiki tomando el hombro de esta.

- ¿Momento para que... Padre. – Dice Ellen directamente.

- ¿Como es que… – Cuestiona sorprendido.

- Herede tus ojos y altura, la inteligencia de mama y espero por todos los cielos que siga siendo mujer. – Dice con algo de gracia para cortar el lúgubre ambiente y toma la mano de la guerrera de Kinmiku.

- Hace unos días Steven nos confundió con ustedes. – Dice Yaten. – Me dijo "Milda, no te hagas la tonta, no es lo tuyo, y ese feo maquillaje no es propio de ti."

- Es cierto, no te queda bien. – Responde con una sonrisa. – Quizás tendrías que pedirle consejos de belleza a mama.

- ¡Oye pequeña! – Dice molesto, pero su hermana la calma.

- Ahora entiendo de donde saque ese mal carácter cuando me enojo. – Responde tomando su mano. – Pero no entiendo como ustedes y nuestras madres… – Menea la cabeza sin saber cómo completar la frase.

Los Kinmukianos ríen entre ellos y se ponen de pie. Un brillos los transformo en los hombres que amaron sus madres desde hacia tanto. Las dos sorprendidas jóvenes tenían los ojos muy abiertos.

- ¡Dime que eso no me va a pasar! – Dice Milda mirando a su hermana preocupada y los hombres ríen ante el comentario.

Los cuatro siguieron hablando de su vida y como era que podían hacer ese cambio.

En otra parte del Castillo un hombre de pelo azabache custodiaba los sueños de la joven que seguía durmiendo totalmente agotada por lo acontecido la tarde anterior. La miraba dormir desde que la dejaron en la cama. Estuvo toda la noche en vela, feliz de ver el fruto de su eterno amor con la Reina de la luna y su corazón. Quien lo viera no sabría que sentía, era una mezcla de nostalgia, paternidad, muchas cosas que procesar, pero aun así el velaría por su hija sin importar lo que depararía del futuro.

Kenneth se mantuvo en vela al lado de su hermana preocupado por su salud. Solo se retiro de su lado para ver a sus hermanas y a la joven Aika, por la que extrañamente no podía dejar de pensar. Cerca del mediodía Lila despierta sobresaltada y sus ojos sea anegaron de lagrimas instantáneamente.

- Tranquila hermana, aquí estoy. – Dice tomando sus manos.

- Dime que fue una pesadilla. – Responde abrazándolo.

- Tranquila, ya lo solucionaremos. Se fuerte.

- No quiero ser fuerte, lo quiero a él… ¡Quiero a mi padre! – Responde quebrándose el un angustioso llanto.

Así se mantuvo un largo rato hasta que tocaron la puerta. Al abrirla era Lita con una bandeja con el desayuno, tenía la mirada angustiada, aun así le dedico una sincera sonrisa al verla despierta. Kenneth entendió que era el momento de dejarlas solas, por lo que tomo su espada que estaba en la cabecera de la cama y salió saludando a Lita con la cabeza.

- Te traje algo para que desayunes. – Comienza dejando la comida en la mesa de luz. – Debes comer algo, desde ayer que no lo haces.

- No tengo hambre, gracias. – Responde con seriedad abrazándose a sus rodillas.

- Te hará mal si no lo haces, al menos un poco. ¿Si? – Contesta con ternura.

- Ya nada mas puede hacerme mal, nada…

- No quiero que enfermes, no quiero… – Su vos se quiebra. – No quiero perderte a ti también. – Ahora sus ojos se cargan de lágrimas. – Ya no quiero perder más tiempo. Lo siento tanto.

La guerrera se desploma en la cama llorando desconsoladamente por lo que Lila la abraza y comienza a llorar junto a ella.

- Tranquila… – Dice Lila acariciando su espalda. – Tranquila… mama.

El llanto de Lita aumento al escuchar de su hija esa simple palabra y se abrazaron aun más fuerte. Lila fue la primera en separarse y limpiándose las lagrimas con la mano la mira con falsa seriedad.

- No te acostumbres tan rápido. – Advierte – Y ayúdame con esto, preparaste un desayuno para una familia. – Trata de continuar con gracia.

Las dos mujeres comienzan a desayunar, sabían que algo nuevo comenzaba con ellas, sabían que si ellas no estaban juntas no superarían lo de Steven.

En una de las torres del Castillo una solitaria Sailor Neptun continuaba montando guardia en soledad. Apoyada contra la pared tenía un cigarro en su boca mientras jugaba con el encendedor en la mano. Miraba al cielo que estaba nublado y oscuro como el ánimo de todos dentro del castillo. Hasta que un ruido la sobresalto sacándola de sus pensamientos poniéndose en guardia.

- Eres muy joven para tener esos feos vicios. – Le reclama una varonil vos de mujer.

- Habrías hecho falta desde el principio. Ya todo está resuelto.

- Claro que sí. Pero sabes que mi deber es con la reina.

- El mío con mi familia. Puedes irte o ver al las princesas que están abajo. – Responde prendiendo el cigarro.

- Sabes que no viene por ellas. – Ariel la mira ocultando su sorpresa. – Ahora que te veo bien entiendo porque muchos no me quieren.

- No necesito que me quieran. – Responde cortante.

- Pues necesito que sepas que yo sí. – Declara la regente de Urano. – Solo vine porque quería saber si estabas bien.

- Entonces puedes irte. – Responde con frialdad.

Urano se acerca y se para delante de la joven que se coloca en guardia instintivamente. Sailor Urano la toma por sorpresa abrazándola con cariño, un cariño que le transmitió a la recia joven. Esta lo abraza y por primera vez desde que los hechos se suscitaron comenzó a llorar amargamente liberando toda la pena que tenia por el destino de su padre adoptivo. Cuando se separa Ariel la mira limpiándose las lagrimas.

- No creas que te llamare Madre o Padre, Tenoe.

- Conque hablemos me conformo… Volkov. – Responde con una genuina sonrisa revolviendo sus pelos logrando que esta se moleste.

Cerca del atardecer una serie de luces se encendieron en las puertas del Castillo. Cuando las guerreras se acercaron comprobaron que era el ejército de Némesis en la puerta de este listo para tomarlo. Antes que pudieran planear algo las puertas fueron destruidas y dirigidos por otro de los generales comenzaron a tomar posiciones para retomar el control de la cede de poder del planeta. Casi instantáneamente las guerreras se transformaron y tomaron posiciones defensiva dispuestas a entrar nuevamente en combate contra el gran ejército. A pocos metros de tomar contacto un fuerte viento sacudió a todos los presentes y una sombra tenuemente iluminada por el atardecer se mostró. Nadie supo de inmediato quien era, una femenina figura flotaba con su pelo recogido en una cola, llegaba puesta una armadura Real Nemesiana, igual a la que había usado Steven y en su mano la espada que esta había utilizado por última vez. Flotando lentamente descendió entre las fuerzas parándose delante del disidente General. Ella miro a los soldados los cuales reconocieron la marca en su frente. Todos incluso el general se inclinaron en señal de respeto ante la heredera de la corona.

- ¡Es hora que todo este odio se termine de una vez y para siempre! – Dice con solemnidad.

- ¿Usted es la hija de Berilio Black? – Pregunta el general adelantándose e inclinándose nuevamente.

- Si. Y les ordeno irse a sus hogares en paz. No quiero más sangre derramada en vano. – Contesta con tristeza.

Los soldados acataron la orden sin pestañear sorprendiendo a las guerreras y sus hermanos. Lita se adelanta con tristeza.

- Entonces… ¿Serás la próxima Reina de Némesis?

- Si madre. – La mencionada se sorprendió de la sinceridad y sus ojos se cristalizaron. – Lo aprendí de mi padre. Hay que hacer lo correcto aun si eso lastima o hiere a los que te aman.

Ante el comentario Lita abraza a su hija con profundo orgullo ante el destino al que se estaba atando.

- No tienes que hacerlo, no quiero verte sacrificada como yo, con una obligación que jamás quise. Quiero que tengas una vida normal, que seas feliz.

- Seré feliz, ahora que te tengo a mi lado. Ahora que se lo que sacrificaron por el bien de todos… es la única manera de retribuir el sacrificio de mi padre. ¿Lo entiendes?

- Si mi pequeña, claro que si… Estoy orgullosa de la mujer en la que te estás convirtiendo.

Ambas mujeres se abrazaron y luego entraron con el resto al castillo. Luego de cenar y con poco dialogo fueron a descansar, pues el día siguiente Lila debía tomar el juramento como nueva soberana.

Cerca de la medianoche Aika despertó aun aturdida por lo sucedido. Por un momento creyó que había sido un sueño, pero al despertar vio a un hombre de larga coleta azabache a su lado. Ella le sonrió y le dio un beso en la frente al darse cuenta de quién era. Este solo sonrió al cálido contacto, pero ella salió, no quería despertarlo pues se veía extremadamente agotado. Al salir al pasillo encontró a otra persona que evidentemente intentaba custodiar sus sueños. El joven Kenneth estaba sentado en una silla dormido con su espada en el regazo, su pecho latió con fuerza al verlo allí, pero al igual que Seiya tampoco quiso despertarlo. Camino por el largo pasillo, que a esas horas estaba deshabitado hasta llegar a la que era la recamara de Steven. Esta estaba entre abierta y pudo sentir que alguien sollozaba dentro. Al mirar por la puerta vio a una de las guerreras de la Reina, Lita, la cual yacía a los pies de la cama, tenía la mano de Steven entre las suyas y sobre ella apoyada su cabeza. Decidió entrar, con sigilo llego hasta la cama en donde se dio cuenta que Lita se había dormido entre lagrimas, sintió una opresión en su pecho por la tristeza que transmitía la castaña. Simplemente la tapo con una manta que estaba a los pies de la cama y salió del lugar. Llego a la cocina del castillo y tomo de una de las heladera una jarra de leche y unas galletas que su ahora hermana le preparaba. Se sentó en la mesa en soledad, pensando todo lo que había acontecido en el día de ayer hasta que la presencia de otra persona la saco de sus meditación.

- ¿Como debo llamarte ahora? – Pregunto la joven de pelos azabaches.

- Mmm… no lo sé. Pero llámame como quieras. – Dice Black Lady sentándose a su lado.

- ¿Desde cuándo la sabes? - Cuestiona Aika.

- Desde el día que te invite a viajar… creo que desde que todo se empezó a ir al diablo. – Dice con gracia.

- ¿Fue por eso que decidiste escapar? ¿Porque te enteraste que somos hermanas o por otra cosa? – La pelirosa reacciono ante la palabra hermana con una media sonrisa.

- El saber que eras mi hermana fue un golpe duro, no me gusto que me lo oculten, puesto que siempre quise un hermano. Quizás por eso fue que te quise desde que te vi. Sabía que me ocultaban algo importante, lo que me llevo a investigar un poco mas y eso me llevo a saber de los hijos de mi amigo, y otras cosas que también me molestaron, pero fue saber que eras mi hermana y que creí que la persona que amaba me uso hizo emerger mi lado oscuro. – Explica con pesar.

- ¿Helios? Pensé que estabas enamorada de él. – Cuestiona sorprendida.

- Yo amo a Hotaru, no sé como paso, pero esa amistad cambio y lo que fue un juego termino en que no podía dejarla. Siempre fui egoísta, presuntuosa, altanera. Pero con ella era yo, me siento tan bien a su lado… no sé como explicártelo y sé que debe ser extraño que me allá enamorado de una mujer.

- No es extraño, recuerda que Haruka es mi profesora de piano. – Ambas ríen ante el comentario.

- Lo que fui hace tanto tiempo nunca se fue, Black Lady es parte de mí y con el Cristal de Plata que ya no me respondía solo me quedo eso. Esa parte mía siempre tuvo poder y lo use para alejarnos de todo. Quería una vida normal para ti, pero creo que metí la pata en venir a este planeta.

- No hermana, te agradezco. Enserio te agradezco que me hallas traído y permitido pelear a tu lado. – Ella saca el cristal y se lo entrega. – Esto es tuyo.

- Ahora es tuyo. – Responde rechazando el cristal – Tu lo puedes usar, eres una Sailor Scout y yo solo una bruja con poderes oscuros. Mantén esa pureza viva en tu corazón y al igual que nuestra madre podrás hacer cosas increíbles. Créeme, es una tonta y atolondrada bajo esa imagen de reina perfecta. – Ambas vuelven a reír – Pero es increíblemente poderosa, aun ahora que está perdiendo sus poderes.

- ¿Que le sucede? – Cuestiona preocupada.

- Eso no lo sé. Simplemente está perdiendo sus poderes. Debe ser la carga que soporta, tantas mentiras, mi rechazo a mis obligaciones, no poder abrazarte como la hija que eres. Es más eres la confirmación de que en realidad no ama a papa.

- Mi padre está arriba durmiendo… – Dice con una sonrisa. – Todavía no lo pudo creer.

Ambas se quedan pensando en todo lo que tenían que asimilar hasta que Aika recuerda.

- ¿Que le sucedió a Steven? ¿Porque la señorita Lita está destrozada?

- El se sacrifico por ella. El entrego su alma por la vida de ella. Es un antiguo ritual Nemesiano del cual esta bruja no tiene respuestas. Nuevamente pase la noche en vela tratando de encontrar una respuesta en la biblioteca oscura y en los pergaminos prohibidos que estaban en el cuarto privado de Onix y nada. Solo encontré una poción de amor y un conjuro para alejar los malos espíritus que se lo voy a pasar a Rei… pero para traer a Steven de nuevo, nada.

- Y si… – Ella muestra el Cristal de Plata como sugiriendo usarlo.

- ¡No te atrevas, puede ser muy peligroso! – Advierte tocando sus manos. – Aun la Reina no se atrevió a usarlo.

Aika baja la cabeza y tras unos minutos de silencio siguieron hablando otras cosas. Un rato más tarde se fueron cada una a su habitación. Antes de entrar Aika miro hacia la habitación de Steven y se dirigió nuevamente. Cuando entro Lita seguía en la misma posición, solo que ahora parecía que ya no sufría. Aun a pesar de la advertencia de su ahora hermana ella saco el Cristal de Plata y cerrando sus ojos se concentro sin saber que hacer deseando el regreso de la persona que arriesgo todo por amor. En ese momento recordó las palabras de la Reina. "No hay fuerza más poderosa en este universo que el amor, con el podrás hacer cosas que jamás te imaginarías" una mano toco su hombro y se sobresalto al girar y encontrar esos profundos ojos amatistas que le robaron un suspiro la primera vez que los vio.

- ¿Qué haces? – Pregunta despacio e intrigado.

- No lo sé. – Responde con la respiración entre cortada.

- Deberías descansar.

- Lo sé… pero me gustaría poder ayudarlo… aun no sé cómo.

- Yo también quisiera…

- Si supiera usarlo. – Dice mostrándole su Cristal.

- Ya podrás. – Responde tomando sus manos mirándose a los ojos.

Se miraron intensamente hasta que el Cristal de Plata y su cristal de Marte brillaron con intensidad. También el Cristal de Lita brillo despertándola.

- ¿Qué significa? – Pregunta Aika.

- ¡Princesa! – Dice Haruka entrando por la puerta apresurada con su cristal brillando.

Segundos después también lo hizo el resto de las Sailors junto con Black Lady

- ¡No lo hagas, no sabes usarlo!

- La reina me dio la clave hace años. Confía en mí.

Ella giro hacia Steven con el cristal en su mano, este brillo con fuerza junto con los cristales de los presentes, incluyendo los broches de transformación de las Star Light. Cuando el brillos seso todos miraron hacia la cama, pero Steven seguía sin cambio.

- No lo entiendo… – Se pregunto a si misma Aika soltando lagrimas de frustración.

- Tranquila, lo intentaste. – Dice Kenneth conteniendo a la joven ante la escrupulosa y seria mirada de Seiya.

- Si tan solo pudiera pedirle perdón… – Dice Lita sentándose en la cama acariciando su rostro. – Lo seguiría hasta el fin del universo… – Finaliza dándole un tierno beso en los labios.

Ese tierno momento fue interrumpido cuando inesperadamente dio un gran suspiro inflando su pecho y luego sin razón alguna el corazón de Steven dejo de latir. Casi de inmediato su cuerpo comenzó a brillar, Lita se aferro a él con vehemencia, lo apretó contra si sintiendo su calidez por última vez. Un grito desgarrador se sintió en todo el castillo haciendo que los que lo escucharan jamás lo olvidaran. El cielo que estaba nublado pareció reaccionar con la tristeza de los presentes y una melancólica lluvia cayó copiosamente. Sobre la cama quedo tendida Lita la cual era consolada por Haruka que no encontraba palabras, por el contrario Kenneth y sus hermanas llevaron a Lila a su cuarto que se había desmallado cuando escucho el grito de su madre en el pasillo a poco de entrar al cuarto.

- Vamos Lita, ve a dormir, no te hará bien. – Dice Haruka llevándola casi a la rastra.

- No déjame aquí… solo déjame...

Ella aceptó sin decir nada, y todos regresaron a sus camas, pero esa noche nadie pudo dormir. Cerca del amanecer mientras seguía llorando en la cama recordó la carta que le había dado Hotaru. Con las mando temblorosas abre el sobre sacado la carta con cuidado, de inmediato sus ojos se anegaron de lagrimas nuevamente al ver su caligrafía.

Querida Lita:

Si estás leyendo esta carta significa que no voy a poder estar a tu lado y que mi misión quizás haya fallado. Lo cierto es que te pido que trates de solucionar las cosas con Lila, nuestra pequeña. No tienes idea la gran mujer que es, tiene tanto de ti, lamente tanto no haberle dicho que era su padre, pero a estas alturas de seguro sabrá la verdad. Protégela, pues yo ya no podre hacerlo. Me habría gustado que los tres hubiéramos viviéramos como la familia que se merecían. Lila siempre quiso tener una madre que la quiera y la cuide. Te suplico que vuelvas a ser la maravillosa persona que eras y que por mi pasado y demás circunstancias dejaste de ser. Te amo tanto, de no haber sido por Lila y mis hijos habría muerto lentamente, pues eres lo mejor que me paso en la vida, lo único que valió la pena haberla vivido…

Quiero que vivas tu vida con esa hermosa sonrisa que alegraba mi vida todas las mañanas y que ya no tendré. Si tengo la oportunidad de renacer te buscare, no dudes de ello. Recuerda que te amo Lita.

Eternamente tuyo Steven.

Lita se llevo la carta a su pecho mientras le dolían sus ojos de tanto llorar, así siguió amargamente hasta quedar dormida. Pocas horas después se levanto y puso todo de ella, a pesar de estar casi muerta por dentro, para que su hija pueda seguir y hacer todo lo posible para hacerla feliz.

Continuara


Espero que les haya gustado hasta acá, esta historia está casi en su fin. Quizás me quieran matar por lo que paso, pero salió así, y el no podía dejar que pasara. En el próximo espero remediar las cosas entre algunos de los personajes.

Agradecimientos:

Alejasmin kou: Si las chicas son las sucesoras, ese era su destino, incluso el de Kenneth. Me temo que si has de haber llorado y ya queda solo el Epilogo.

Martha Kou: Gracias por haber empezado! Si parte de los jóvenes tienen mucho de sus madres, en particular Ariel. Si ya se encontraran en persona y ella tendrá que dar las explicaciones. A todo el mundo le encanto el tena de la nalgada! La batalla termino y espero que te haya gustado. Solo queda un solo capitulo. Y si la pelinegra y la pelirrosa si se aman y mucho. Gracias por leer mi locura!

KatKou: Me alegra que te haya gustado y que te gusten las chicas. Ariel es la frutilla de la torta, pues en un principio no pensaba ponerla, pero me pudo la idea y la actitud, en particular porque es Haruka en pinta! Haruka se molesta porque nunca tubo que lidiar consigo misma! Gracias por haber leído mi mas grande locura!

Andreita kou: Para el reencuentro entré Serena y Seiya esperaras el siguiente cuando regresan a al tierra. Y ya habrás disto la interacción entre las otras Star Lights con las otras chicas. Las mujeres son Hotaru y Rini. Gracias!

Kamisumi Shirohoshi: Gracias por poder lerlo! Quizás fue corto, pero tampoco quería ahcer un cap del doble de palabras! Si lo del Gran Sabio salio sobre la marcha, pues la otra la idea, pero termine por descartarla. Ya habras visto que las cosas no salieron como pensaba y Serena ya no es la de siempre, Espero que te guste este capitulo y habrá que esperar al Epilogo para eso… Quizas…

Elenmar: Si no les fue fácil su primera misión y no termino todavía y por suerte estuvieron a la altura de la circunstancia! Si el Gran Sabio salió sobre la marcha! Que te pareció este segundo encuentro? Y Como adivinaste Aika se puso a cargo de la situación y si hay algo que nacerá entre ellos. Gracias por seguir esta loca aventura y espero que te haya gustado este capítulo. Ya el ultimo esta en el horno, falta retocarlo!

Saori serena kou: Gracias por haber leído todo el paquete Bastardo! Y las chicas no piensan que murieron, si no que les borraron la mente con el Cristal de Plata. Serena no esta en la mejor de las posiciones ahora para remediar las cosas, pero esta presente. En el ultimo capitulo casi todos serán felices.. o todos!

Lector Anonimo: Gracias por seguir allí y espero que te haya gustado hasta aquí!

Muchas gracias a todos y los espero en mi último capítulo!

Nos leemos!