Nunca solo, nunca más
Disclaimer: Harry Potter y el maravilloso mundo de J.K. Rowling no me pertenece y tampoco a la autora. Y este fic ni siquiera me pertenece a mí, fue escrito por Bored Beyond Belief, yo sólo hago de intermediaria entre el fic original 'Never Alone Never Again' y éste. No gano nada de dinero con esto, solo algo que hacer durante las vacaciones.
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12. Sospechas y sorpresas
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Harry suspiró, su tenedor chocó estrepitosamente contra el plato cuando trataba de dejarlo suavemente en la mesa. Podía sentir todos los ojos sobre él, pero se rehusó a levantar la mirada, silenciosamente maldiciendo el embarazoso sonrojo que coloreaba su piel. La plática comenzó nuevamente, y Sirius se inclinó hacia Harry.
"¿Terminaste?" le preguntó suavemente. Harry asintió. De hecho, sabía que comió más hoy día de lo que había comido en un mes. Se sentía bien comer tanto. Pecaminoso, la verdad.
"La comida estuvo excelente, señora Weasley. Y la salchicha fue realmente sorprendente," dijo Harry. La señora Weasley incluso rió tontamente. Remus le sonrió ampliamente, y Sirius tenía una perversa sonrisa de oreja a oreja.
Sirius era una buena influencia para Remus, notó Harry, en muchos niveles. Remus Lupin había mostrado mucha más emoción, mucho más ánimo en los últimos días de lo que lo había hecho en todo el año escolar que enseñó en Hogwarts. Ooops, Harry se sintió tambalear hacia un lado y trató discretamente de darse soporte en la butaca. Sirius notó el pequeño movimiento y se paró rápidamente, posando su mano en el hombro de su ahijado para estabilizarlo.
"¿Por qué mejor no te llevamos de vuelta al sofá?" sugirió Sirius, pero no esperó por una respuesta y lo cogió en brazos. Harry notó la cruda preocupación en la cara de Ron y Hermione, y deseó poder ofrecerles un poco de consuelo. Pero no podía. Ni siquiera podía decirles que al menos no sentía dolor. Sí lo hacía. La cicatriz latía constantemente ahora, aparentemente pulsando al ritmo de su palpitar. Él se ajustaría al malestar, tendría otro sueño, y luego el dolor aumentaría... sólo un poco. Eso lo asustaba de una manera fundamental, pero no era nada que pudiera expresar. Era como si con cada sueño su lazo con Voldemort se fortaleciera. La idea hacía que se sintiera mareado.
Al principio del verano, cuando sus sueños comenzaban a ponerse serios, había pasado por alto los crecientes dolores de cabeza. Justo una semana antes que Sirius llegara, sin embargo, tuvo que aceptarlo. No sólo eran los sueños más frecuentes, eran más vividos, además. Las personas siempre le habían dicho a Harry que la gente soñaba en blanco y negro. Él ciertamente no lo hacía. Pero mientras los sueños incrementaban, también lo hacia su percepción sensorial. El olor de un lugar; era rancio,¿había un incienso encendido? La sensación de la alfombra contra sus pies, o el fresco de las lisas baldosas. Piedra a veces. Sonidos... el silencioso desesperado jadear de alguien que sabía que no tenía posibilidad, pero que aun se rehusaba a rogar, quien desesperadamente trataba de no gritar...
"¿Harry?" preguntó Sirius, paralizado por la mirada que debió haber visto en su rostro.
"¿Sí?" respondió él. "Wow, hasta aquí llegamos con la idea de disfrutar tu cumpleaños, Potter," se dijo gravemente con una sacudida mental. "Ahora para con esta tontería," se reprendió y le sonrió a Sirius.
"¿Todo bien?" Harry asintió, cerrando sus ojos y envolviendo sus brazos apretadamente alrededor del cuello de Sirius en un fiero abrazo cuando lo iba a dejar en el sofá.
"Me encantó como atrapaste a los gemelos. Nunca había visto algo como eso. No puedo esperar a que descubran que tú y Remus son los Merodeadores," dijo Harry. Odiaba cuán débil sonaba su voz, pero logró transmitir su encanto a pesar todo. Sirius hizo una pausa en sorpresa por el abrazo solo un momento antes de responderle de igual manera, acercándolo y apretando la cabeza de su ahijado contra su hombro. Harry se acurrucó aun más en el hombro de Sirius, deleitándose con la sensación de su nueva túnica.
Remus había insistido que Sirius la consiguiera para el cumpleaños de Harry. Éste había argumentado que a él no le importaba qué clase de traje Sirius vistiera mientras no fuera en la túnica de cumpleaños del propio Harry. La gruesa tela arañaba delicadamente la mejilla de Harry, y aun podía detectar el tenue olor a tintura. También podía oler apenas lo que debía haber sido el shampoo o crema de afeitar de Sirius. Tenía un toque de pimienta y romero.
Tomó un profundo respiro en satisfacción, sólo distantemente fastidiado cuando sus sentidos comenzaron a dar vueltas. Se estaba quedando dormido. Luchó para mantener sus ojos abiertos por un momento. Después de todo, recién se había levantado, pero Sirius continuaba manteniéndolo cerca. Su agarre se aflojó, y suspiró débilmente mientras caía dormido, demasiado cansado para luchar contra el sueño y demasiado contento para que le importara. El último sonido del que estuvo consciente fue la dulce risita de Sirius al colocar a Harry en el sofá, luego todo se volvió felizmente silencioso.
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"¡Ginny!" exclamó Ron alegremente cuando ella apareció frente a la chimenea, con hollín ensuciándole la cara y la túnica. Ella le sonrió calidamente, luego dejó salir una especie de 'woof' cuando Hermione la abrazó. La diferencia de altura entre las dos chicas fue notoria para Ron. Hermione sobrepasaba a Ginny en casi la misma forma que Ron lo hacía sobre Hermione. Ron miró a Hermione, sorprendido por su afecto. No se había dado cuenta que fueran tan unidas.
"Es bueno verte, Ginny," dijo Hermione, apretándola fuertemente. Ginny le dio palmaditas en la espalda, obviamente encantada, pero también un poco sorprendida, luego sus ojos se deslizaron hacia Harry, dormido en el sofá. Ron indicó con su cabeza hacia la cocina.
"Hola, chicos, profesor Lupin," susurró Ginny.
"Ginny, por favor, llámame Remus," la corrigió él y Hermione sofocó una risita. Ron frunció el ceño un momento, pero no pudo ver qué era lo gracioso.
"¿Cómo está?" preguntó silenciosamente, sus ojos fijos en Harry. Ron la miró intensamente. Intercambiaron miradas por un momento, y Ginny asintió, bajando sus ojos rápidamente, pero no lo suficiente como para que Ron se perdiera las lágrimas que brillaban sin ser derramadas. Había cosas acerca de las que Ron no estaba dispuesto a expresar su miedo aun, pero era evidente que Harry no se estaba mejorando. Ginny lo entendía. Ron indicó con su cabeza la cocina, indicando que sería mejor llevar la conversación allá. Hermione y Ginny asintieron.
Ron sabía la verdadera razón por la que su madre había mandado a Ginny con Charlie. Ya no había garantías con Harry. En los primeros días después de que lo llevaron a La Madriguera, la señora Weasley había decidido que las pesadillas recurrentes de Ginny no iban a ser aliviados por los gritos aterrorizados y llenos de dolor de Harry. Mandó inmediatamente a otro lado a Ginny, para el completo disgusto de su hija, y la hubiera mantenido allá hasta que el colegio iniciara si Charlie hubiera sido capaz de tenerla. Desafortunadamente (para mamá, no para Charlie) él había descubierto un nido de dragón en Albania que requería gran cantidad de tiempo y planeamiento para llegar a él, y se vio forzado a enviar a Ginny a casa antes.
"¿Ya terminaste la tarea asignada en vacaciones?" la molestó Hermione cuando entraron a la cocina, diciendo lo que todos esperaban que dijera, incluso probablemente para darles el gusto y para romper el prolongado silencio. Ron elevó sus manos al cielo dramáticamente.
"¡Oh!¿Por qué yo? Por qué... ¡Eeep!" chilló al ser levantado del suelo por dos pares de manos, sus piernas pateando en el aire por la sorpresa. Ginny miró hacia arriba, sorprendida, al techo para ver a Fred y George, agachándose hacia arriba con Ron firmemente sujeto entre ellos.
"Hola, hermanita. ¡Bienvenida a casa! Creo que necesitamos la receta para esta broma, Fred. Hay demasiadas cosas que podemos hacer desde aquí. Imagina... combinar esto con un encantamiento para flotar, y podríamos caminar por los pasillos de Hogwarts prácticamente sin ser detectados. Nadie mira hacia arriba, Es perfecto," exclamó George con un brillo en sus ojos.
"Bájenme," exigió Ron, sin pelear, más bien tratando de prepararse para lo que sabía que iba a pasar a continuación...
"Como desees," y los dos inmediatamente lo soltaron, dejándolo caer al piso. Todos en la habitación se paralizaron cuando Ron casi chocó con el bote de basura, que por suerte se apartó del camino a tiempo. Ahora completamente quieto, Ron tenía miedo de que hubieran hecho mucho ruido y despertaran a Harry. Ansiosamente, miró a hurtadillas a la sala de estar, pero Sirius enlazó ojos con él y negó con la cabeza. Suspiró, agradecido de que Harry todavía estuviera dormido. Sirius miró fijamente a los gemelos, quienes se veían culpables y se movían tímidamente. Ginny, también, se acobardó bajo esa mirada, claramente incómoda.
"Lo sentimos," los dos modularon sin emitir sonido a Sirius tímidamente, y se pararon. Estando de pie hacia abajo sus cabezas estaban apenas a unos cuantos metros arriba de Ron, su cabello en todas las direcciones ya que evidentemente sólo sus cuerpos fueron afectados por el hechizo de Sirius.
"¿Por qué no salen a jugar un poco de Quidditch?" sugirió Ron con seca amenaza. Ellos se miraron seriamente por un momento.
"Sabes... volar cabeza abajo puede probar ser intrigante," indicó Fred y Ron sintió a sus ojos ensancharse. Él lo había dicho en broma.
"¡No harán tal cosa!" la señora Weasley susurró fieramente. Ron estaba sorprendido de cómo su madre siempre parecía escuchar a los gemelos cuando sus maquinaciones estaban apunto de salir fuera de control. Se preguntaba si ella tenía que calibrar lo que 'escuchaba' y lo que no. "¿Y por qué están todos congregados aquí? Es el primer sueño decente que Harry ha tenido en días. Si yo fuera ustedes no me gustaría ser el que lo despertara," amenazó, luego sus ojos se iluminaron al ver a su hija. "¡Ginny, estás en casa! Vamos, te ayudaré a desempacar," dijo cálidamente, y Ron vio a Ginny seguirla escaleras arriba.
Ginny y la señora Weasley eludieron las piernas de Fred y George que se balanceaban en el aire en las escaleras, hablando en voz baja. Los gemelos colgaron del barandal un momento, antes de caer a las escaleras de arriba.
Después de que los gemelos desaparecieran, Ron permaneció en la puerta de la cocina estudiando a Sirius mientras éste veía a Harry dormir. Era un hombre que lucía desgarbado, alto, de movimientos bruscos. Hacía todo rápido y abruptamente. Caminaba con largas y poderosas zancadas y se dejaba caer en las sillas tan pesadamente que éstas habían comenzado a protestar audiblemente, tratando de correr a refugiarse con miedo cuando Sirius se acercaba a ellas con intención de usarlas.
Justo en ese momento, Sirius estaba sentada al lado de Harry, aparentemente preparado para saltar en su ayuda o defenderlo al momento de verlo en apuros. Su cara estaba demacrada, ensombrecida y tosca, pero su sonrisa, las pocas veces que Ron la había visto, lo hacía parecer un nuevo hombre. Ron no estaba seguro si las negras ojeras bajo sus ojos eran por sus propias pesadillas o por quedarse despierto para velar a Harry. Sirius tenía unos claros ojos azules casi antinaturales, y algunas veces la mirada en ellos hacía que Ron temblara. Doce años en Azkaban. Ni siquiera podía comenzar a imaginárselo.
"¿Ginny sigue teniendo pesadillas?" preguntó Hermione, rompiendo con su meditación. Ron la miró en sorpresa. Ella se encogió de hombros.
"En el dormitorio de niñas, no mucho pasa sin ser notado. Ten eso en mente," comentó Hermione sarcásticamente. Ron se sintió sonrojar sin siquiera saber por qué. Hermione le sonrió con suficiencia y miró fijamente de nuevo a Harry cuando Ron asintió.
"Dumbledore vendrá hoy." Ella asintió.
"¿Madame Pomfrey también?" preguntó ella. Ron se encogió de hombros. "Me pregunto si tienen al profesor Snape trabajando en una nueva poción para dormir para Harry," dijo ella ociosamente. Ron sintió a su mandíbula caer.
"Tienes que estar bromeando." Hermione puso los ojos en blanco.
"Ron, por favor, él es un maestro en pociones. No hay más de diez en el mundo tan buenos como él. Harry necesita tener cierta distancia entre esos ataques y sus sueños, o..." la voz de Hermione se apagó. Ron gruñó.
"Todos sabemos lo que podría pasar, Hermione..." soltó Ron bruscamente. Hermione negó con la cabeza.
"No, no es eso," ella lo interrumpió levantando la mano, mirando a Harry intensamente.
"¿Qué?"
"Déjame pensar. Tenemos tres días antes que Harry tenga que estar sin la poción¿verdad?" Ron asintió con irritación. "Puede que tenga una idea. Pero necesito conseguir más información antes...", y ahora Ron la interrumpió.
"¿Antes de qué?"
"Te diré cuando crea que la idea pueda ser factible," respondió, y Ron la miró fijamente por un momento.
"Siempre me dejas a medias," gruñó. Hermione se rió, luego se dio vuelta solemnemente.
"Necesito preguntarle a tu papá un par de cosas que no estoy segura que quiera responder cuando llegue a casa hoy."
"No hay problema. Si crees que puede ayudar a Harry, él hará cualquier cosa. Nunca lo había visto tan conmocionado como cuando trajo a Harry de la casa de los Dursley..." dijo Ron, luego hizo una pausa. "Hermione¿sabías acerca de ellos...?" preguntó él. Vio la cruda mirada de dolor y vergüenza en su cara al negar con la cabeza.
"Me siento como una imbécil por no haberlo visto, Ron. Quiero decir, todos sabíamos que era malo. Tú me habías contado lo que les habías escuchado decir. Por supuesto, ése no habría sido el limite," dijo ella en disgusto. Sorpresivamente, Ron se sintió mejor. Ni siquiera Hermione había sospechado.
"Bueno, no puedo esperar a que papá llegue a casa. Es entonces cuando le daremos sus regalos a Harry. Estoy ansioso por ver la cara que pondrá," dijo Ron con una gran sonrisa. Casi saltaba de arriba a abajo en anticipación. Los ojos e Hermione se agrandaron, pero Ron negó con la cabeza. "Sólo espera y verás," contento de ser capaz tomarle el pelo con un misterio por su cuenta. Hermione se rió, y luego fueron calladamente a unirse a Sirius en la sala de estar.
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Chan. El Ron introspectivo y más... profundo? de lo que siempre es me perturba un poco... Habría sido interesante ver si los gemelos podían jugar Quidditch de cabeza... Bueno, para otra ocasión será. Y mencionaron a Snape, chan chaaaaan (wow, lo siento, pero me encanta él).
Ahora, les tengo buenas y malas noticias. En el disclaimer dudo que hayan notado (realmente es fome leer disclaimers) que no hice referencia a que era demasiado floja para buscar trabajo. Bueno, lo soy, pero internet es poderoso. Asi que conseguí trabajo. Probablemente me aburra a la semana, pero aun asi tengo. Empiezo el jueves. Ésa era la buena y mala noticia. Buena porque es dinero para mi :D y mala para ustedes porque puede afectar en la frecuencia de las actualizaciones. Pero hasta ahora no teman, tengo la intención de seguir igual de constante. De heho tengo 3 capitulos traducidos por adelantado, asi que por lo menos hasta finales de febrero voy a seguir igual. De ahi veremos qué pasa despues.
Chapi beteado por Petuniz :D ::aplausos:: Recibí solo dos reviews de Iserith (que lo mandó como al segundo después que yo subiera el capitulo o.o) y de Ninpha. Pero igual toy feliz porque he tenido hartos Hits. Asi que hay hartas personas leyendo o es solo una persona que se entretiene mucho entrando y saliendo de la página ¬¬.
Como sea, muchas gracias por los reviews. Para los que les interese no me he muerto de hambre y no he quemado casi nada en la cocina xD. Y ahora los reviews que lleguen se ganan un vaso de bebida (porque eso no necesita cocinarse). Ahora voy a ir a ver qué me cocino para almorzar :)
Siguiente chapi el viernes!
