Happiness

Capítulo 12

Riza se revolvió en la cama, Hayate estaba ladrando, seguramente pidiendo su desayuno, lo que hizo que la rubia despertara de su letargo. Al abrir los ojos sintió como le cegaban los rayos del sol que entraban por la ventana, cuando su vista se acostumbró divisó que se encontraba sola en la cama.

Riza se sintió decepcionada, esperaba encontrar a su coronel aún durmiendo con ella y no estar sola. La rubia se sintió un poco molesta. Ya que le dejaba su cama, en la cual se había metido como un polizón cualquiera. Podía haber tenido un poco de caballerosidad y haberle dado las gracias… o un beso de buenos días. No era habitual que su coronel durmiera con ella. Y por una vez que se quedaba le hubiera gustado que como mínimo al despertar él hubiera seguido a su lado.

La rubia suspiró y se tapó la cabeza con la almohada. ¿Por qué seguía esperando algo de él? Ya sabía que la relación que ambos tenían era puramente por sexo y nada más. Y ella aún sabiéndolo, seguía teniendo una pequeña esperanza en su corazón que algún día su coronel quisiera sentar la cabeza y no seguir jugando con ella. Aunque con el paso de los años esta ilusión se iba reduciendo poco a poco.

Riza sintió como se abría la puerta de su habitación y unos pasos le indicaban que alguien había entrado.

-Matt ¿Cuántas veces te he dicho que llames antes de entrar? –preguntó la rubia aún con la almohada sobre su cabeza. Se sentía perezosa esa mañana y quería estar en la cama un poco más.

El intruso siguió avanzando hasta llegar a la cama y ponerse sobre la rubia. Esta iba a volverse para asestarle un buen golpe a Matt cuando sintió que sus manos eran agarradas a su espalda.

Riza se asustó un poco, ya que Matt no era capaz de ser más rápido que ella, la verdad es que era bastante fuerte pero muy lento de movimientos.

El intruso le quitó a la rubia la almohada de la cabeza y se acercó hasta ella para susurrarle al oído.

-¿No deberías de mirar a quien entra en tu habitación antes de que te atrapen?

Riza reconoció enseguida la voz de Roy. Sinceramente le había dado un buen susto por un momento pensó que intentaban volver a raptarla. Riza alzó la mirada para encontrarse con los ojos divertidos de Roy.

-¿Y si llega a ser Matt? -preguntó un poco enfadado, no quería que ese indeseable se acercara a Riza demasiado, por eso le molestaba tanto que estuviera viviendo en casa de Riza, porque la tenía muy accesible.

-Matt es lento –respondió la rubia – ¿esta es forma de dar los buenos días? –preguntó a Roy, el cual seguía sobre ella agarrándole las manos.

-No es la más adecuada, pero a mí me resulta divertida –Roy soltó las manos de Riza, el hombre aún sobre su teniente, le levantó un poco la camiseta que llevaba la rubia para ver la nueva cicatriz que la mujer tenía en su espalda, resultado de su rapto. La palabra "vida" se podía ver perfectamente –parece que se va a quedar la cicatriz –Roy se sentía culpable por la nueva cicatriz en la espalda de Riza. Que la hubieran raptado en el mismo cuartel delante de sus propias narices era algo que aún no podía perdonarse. Tuvo que haber tenido más cuidado con ella.

-Winry me llamó ayer, ya sabes que ella y Edward han venido a vivir a central, porque él va a estudiar en la universidad de aquí.

Roy recordó como cuando Winry y Edward habían ido a visitar a Riza al hospital lo habían estado comentando. Edward al ya no poder hacer alquimia había decidió ir a estudiar a la universidad y por ello Winry había decidido seguirlo y poner en central su propio negocio de automails.

-Ella me ha dicho que va a venir Alphonse de Xing, él ha aprendido el arte del rentanjutsu y ha logrado hacer desaparecer las cicatrices por completo. El cerrara las cicatrices de Eliccia y mía. Aunque me da igual que este ahí o no. Solo es una cicatriz más.

-Utilizará la misma técnica que Mai-chan cuando te cerró la herida del cuello – el hombre obligó a la rubia a darse la vuelta, le apartó el cabello suelto sobre la zona donde había sido herida Riza.

Roy al acordarse de ese momento se sintió mal. Ese día en verdad había temido por la vida de Riza. Tenía mucho que agradecer a la pequeña Mai por ello. Todas las cicatrices que había en el cuerpo de Riza eran por su culpa si él hubiera sido más fuerte y hubiera apartado a Riza de todo lo que tuviera que ver con los militares ella no hubiera tenido ninguna cicatriz y ahora sería más feliz. Roy se reprochó a él mismo por dejar a Riza sola tras la muerte de su padre. Estaba demasiado cegado en sus propias metas, como para pensar en nadie más y ahora se arrepentía de ello. Aunque también sabía del carácter de la rubia y sabía que ella no se hubiera dejado ayudar. Ella era una persona muy fuerte y se había abierto camino en el mundo ella solita, sin ayuda alguna. Admiraba la fortaleza de Riza, era algo que le gustaba mucho de ella.

-Así que Alphonse ha logrado aprender el rentanjutsu, será interesante ver su nueva técnica – Roy se fijo en la mujer que tenía bajo él. Se veía terriblemente sexy con esos pantalones de pijama blanco muy ajustados y una blusa gris sin mangas tan fina y escotada que poco dejaba a la imaginación y a la vez se veía horrible con todo el cabello revuelto los ojos aún un poco entrecerrados por el sol. Roy comenzó a reír –te ves horrible recién levantada.

Riza como respuesta lo empujó para que se quitara sobre ella y se sentó en la cama dándole la espalda. Encima de que se metía en su cama sin permiso, se levantaba sola, la asustaba y para rematar la insultaba. Ahora si que se sentía muy molesta con Roy. Se iba a enterar cuando fueran al trabajo, le iba a poner a firmar todo el trabajo lo de un año de papeleo.

-No te enfades mujer –Roy se colocó sentado tras ella, rodeándole con sus brazos la cintura –solo es una broma, me parece que estas bastante mona recién levantada.

Riza se sonrojó por este gesto de cariño por parte de Roy. Pero todo eso estaba siendo muy raro, ya que Roy rara vez mostraba tanto cariño en un solo día.

El coronel comenzó a besar el cuello de su teniente, el hombre se sintió más que satisfecho de su trabajo al sentir como esta inclinaba un poco su cuello para que él tuviera un mejor acceso a este. Roy comenzó a dejar volar sus manos por el cuerpo de Riza y la blusa que llevaba era su mayor obstáculo, por lo que poco le duro puesta a rubia. Una vez despojada de ella, Roy se alegró de ver que la mujer no llevaba sujetador, algo menos que quitar, pensó el moreno mientras comenzaba a masajear los pechos de Riza.

Riza comenzó a dar leves gemidos de placer. Solo le bastaba un roce de él para que ella se sintiera en el cielo. Las manos de su coronel comenzaron a bajar por su cuerpo hasta llegar la cinturilla del pantalón del pijama, Roy la adentró dentro de este con la intención de comenzar a acariciar la intimidad de la rubia. Riza ante esto se tensó un poco. Su relación solo era sexo, su coronel solo quería eso de ella, por eso estaba siendo tan cariñoso con ella.

-¡Basta! –Riza se levantó de la cama apartando a Roy. Este se encontraba bastante contrariado por el comportamiento de Riza. La mujer se cubrió su pecho con la blusa que yacía en el suelo –es tarde, debo arreglarme para ir a trabajar –sin más que decir Riza se metió en el baño que se encontraba en su habitación. Tras cerrar la puerta del baño Riza se tapó la cara con las manos. ¿Qué acababa de hacer? Sabía que si Roy no tenía cubierta sus necesidades sexuales, se buscaría a otra, para él cualquiera le valdría con tal de saciarse estaría bien. Pero es que ella se estaba comenzando a cansar de esa situación. ¿Solo era cariñoso con ella porque le daba placer? ¿Solo se daba cuenta de que ella existía cuando necesitaba saciarse con alguien?

En el trabajo la rubia estaba un poco distraída, ya que no paraba de darle vueltas a la cabeza debido a lo ocurrido en la mañana. Su coronel actuaba normal, aunque casi no la miraba. De seguro que se había enfadado y ya estaba pensando a que secretaria engatusaría para poder tener sexo con ella. Riza sintió una punzada en el pecho al pensar en su coronel con otra mujer.

La puerta se abrió y por ella entró Havoc, el segundo teniente se acercó hasta su coronel y tras hacer el típico saludo militar se dispuso a informar a su superior.

-Señor Balzár va a salir de la cárcel esta misma tarde.

-¿Por qué? –preguntó bastante molesto Roy. Si no hubiera sido por él ni Riza ni Eliccia hubieran sido secuestradas.

-Porque han probado que Balzár no se encontraba en su puesto en la salida trasera del cuartel porque se encontraba mal. Parece ser que antes de que ocurriera todo esto había ido a la enfermería por un dolor de estómago y a alegando que cuando sonó la alarma se encontraba en el baño, vomitando –el teniente hizo un gesto de repulsión.

-Ya, pero él como encargado de la entrada trasera, no puede dejarla descuidada, en ningún momento y bajo ninguna circunstancia.

-Por ello sufrirá una amonestación. Aunque no han informado de cuál será su castigo señor.

-Estoy seguro que él ha tenido que ver en el secuestro –Roy golpeó la mesa enfadado ¿Cómo podían ser tan tontos y dejar salir a un sospechoso como Balzár?

-No hay ninguna prueba sobre él, por ello no podemos retenerlo por más tiempo.

-Debemos seguir investigando sobre él y no podemos perderlo de vista. Teniente Hawkeye, recuerde que este no puede acercarse a usted, por lo que si en algún momento se lo encuentra, quiero que me lo diga enseguida.

-¡A la orden! -contestó la rubia.

La puerta del despachó sonó, tras eso se abrió un poco y la cabecita de una niña se asomó mirando el interior.

-¿Se puede entrar? –preguntó Eliccia mirando un poco asustada.

Havoc se acercó enseguida a la puerta para abrirla y dejó pasar a Gracia y a Eliccia, ambas parecían muy felices de que se encontrara Havoc en la oficina.

-Disculpa Mustang, pero hemos venido para dar un recado.

-¡Havoc mira lo que he hecho! –interrumpió la niña alzando su mano en la cual llevaba un dibujo que le entregó a Havoc. El hombre miró el dibujo de un hombre vestido de azul llevando a una chica en brazos, estaba verdaderamente muy bien hecho –en clase de arte hemos tenido que dibujar algo que nos hubiera pasado y que nos hubiera gustado mucho. Y a mí lo que más me ha gustado es que me salvaras de los hombres que nos raptaron. Además de que me has salvado dos veces… eres mi héroe –se sonrojó la niña al decirlo y tras eso se abrazó al teniente.

El teniente recibió el abrazo de buena gana, no quería decirlo, pero había echado de menos a la niña.

-¡Esta muy bien dibujado!

-Si, es que de mayor quiero ser dibujante de manga ¡Dibujaré shojo! –hablo ilusionada la pequeña.

-Eliccia deja de molestar al teniente –le reprimió la madre a la niña, la cual puso un puchero.

-No pasa nada, no me molesta –Havoc miró a la mujer, por fin veía sonreír a Gracia. Lo había pasado muy mal con lo ocurrido a su hija y verla volver a la normalidad era un alivio. El teniente se sintió extraño, al darse cuenta de que le gustaba ver sonreír a la mujer, le parecía que su sonrisa era bastante hermosa.

Los demás presentes veían la escena extrañados. Ya que la cara del teniente era bastante rara, tenía una extraña sonrisa bobalicona en el rostro mientras miraba a la mujer y a la niña.

-Nosotras hemos venido a parte de que mi hija quería darte su dibujo, porque Winry me ha dado un recado para todos vosotros. Este sábado dará una fiesta en su casa y quiere inaugurarla con amigos, palabras de ella, por lo que quiere que vengáis todos. Y no quiere ninguna excusa. Y Riza dice que traigas a Matt, que piensa poner celoso a Edward.

-Bueno habrá que ir y ver cuantos centímetros ha crecido Edward –Mustang ya estaba buscando bromas para hacerle al rubio, era tan fácil enfadarlo que le resultaba bastante divertido.

-Ya nos vamos que no queremos interrumpir más vuestro trabajo –se despidieron ambas.

Havoc las acompaño hasta la puerta. El hombre cuando se dio la vuelta se dio cuenta de que todos sus compañeros lo estaban mirando

-¿Qué? –Preguntó mirando extrañados a todos sus compañeros –envidia me tenéis porque capaz de conquistar hasta a las niñas de 10 años –puso tono triunfal.

En la casa solo se escuchaba el bullicio de mucha gente conversando animadamente, sobre todo el bullicio se escuchó el sonido del timbre que anunciaba a los últimos invitados en llegar.

Winry se levantó rápidamente y fue a abrir a los recién llegados.

-¡Bienvenidos! Ya os estábamos esperando –Winry saludó a ambos y los dejó pasar al interior de la casa.

-Es que la "señorita" se ha tirado dos horas dentro del baño arreglándose –habló Riza enfadada, de todo lo que había tenido que esperar para que Matt se arreglara.

-Es que debía decidirme que color de camisa resaltaba más mis ojos –habló Matt seductoramente –al final opte por una camisa blanca ¿me queda bien?

-Genial –contestó Winry un tanto embobada en el hombre, la camisa le quedaba bastante ceñida y se le podía notar lo bien formado que tenía su cuerpo.

Cuando entraron al salón ya estaban todos los invitados, que a no ser de por la amplitud del salón no podrían haber metido allí a tanta gente. Edward y Winry habían adquirido una casa preciosa y muy amplia con dos plantas y un precioso jardín rodeándola.

-Sentaos, estáis en vuestra casa –ofreció amablemente la rubia.

Riza vio como su coronel disimuladamente le había dejado un lugar a su lado, pero ella buscaba a otra persona. En cuanto la logró ver se fue directamente a sentarse junto a ella.

María estaba sentada con Megumi en brazos. Riza fue directa hasta donde estaban ambas, María le saludo amigablemente y al ver como Riza miraba a su pequeña se la dio para que pudiera cogerla, sabía que lo estaba deseando.

La rubia cogió al bebe en brazos, en cuanto lo tuvo en brazos, le volvió la sensación de calidez y felicidad que tenía cada vez que cogía a la pequeña, era tan agradable, que le gustaría no tener que soltarla.

-Riza que linda se te ve con un bebe en brazos –le dijo Matt a Riza, esta lo miro como respuesta –deberías tener uno.

-No digas estupideces, como si fuera fácil.

-La verdad es que estás en la edad perfecta para tener un bebe Riza –le habló María, la cual miraba divertida la situación de poner a Riza un poco nerviosa.

-Y además tienes al padre perfecto –Matt apoyó su cabeza en el hombro de Riza y la miro con ojos tiernos.

Riza odiaba esa mirada, con ella Matt había logrado tantas cosas de ella, aunque de una cosa estaba segura, no iba a conseguir un bebe con solo una mirada.

-Soy amable, tranquilo, cariñoso, hago la comida, friego, plancho, soy modelo… -Matt intentaba convencer a Riza de todas sus dotes.

-Además de muy muy , pero sobre todo e importante muy listo –apuntó Roy.

-Si me pides a mí un hijo de esa forma, te doy todos los que quieras –interrumpió Rebecca antes de que Matt y Mustang se sacaran los ojos.

Riza miró mal a su amiga, no le había gustado para nada ese comentario. Sabía que Rebecca era famosa por ir detrás de todos los hombres de la tierra y a ella le daba exactamente igual siempre y cuando no se acercara a los hombres que a ella le importaba y Matt le importaba y mucho.

-Rebecca no juegues con el mayor tabú que hay entre amigas –Gracia le regaño a Rebecca, ya que si la morena decía algo más estaba segura de que Riza no la iba a perdonar.

-¿Cuál? –preguntó la morena.

-Los ex de tus amigas no se tocan, nuca y bajo ningún concepto.

-Un momento yo no soy el ex de Riza. Yo soy el novio de ella. Ella nunca me dejó y yo estoy aquí para retomar nuestra relación –Matt miro a Riza, esta estaba mirando a Roy y él a ella, por lo que Matt en un arranque de celos le pasó el brazo por la cintura atrayéndola hacia él.

Riza miró a Matt fijamente, sabía que hacía eso por celos, cada vez que él y Roy estaban juntos siempre le pasaba lo mismo, intentaba acaparar su atención de la manera que fuera posible. Matt la había querido siempre, aunque sabía que ella amaba a Roy, pero a Matt esto siempre le había importado poco y la había querido y la seguía queriendo. No sabía que decirle, era verdad lo de que nunca lo dejaron y ahora ella lo dejaba vivir en su casa y le gustaba mucho vivir con él, pero se sentía confusa y atrapada en ese momento.

-Bueno eso son cosas que a nosotros no nos concierne –Alphonse se había levantado de su asiento y había puesto una mano sobre el hombro de Roy, el cual estaba a punto de levantarse para separar a ambos –quiero que las señoritas Riza y Eliccia-chan vengan conmigo, vamos a cerrar las heridas que le quedaron tras su secuestro de una vez por todas.

Alphonse se dirigió hacia una habitación del segundo piso acompañado de su hermano, tras ellos le seguían Riza, Eliccia, Mustang y Amstrong. Ellos como alquimistas querían ver los nuevos poderes del menor de los Elric.

-¿Al quieres que lo haga yo? –Preguntó Mai-chan al rubio –todavía no lo dominas bien y podrías dejarle alguna cicatriz.

-Seguro que lo hago bien Mai ¡Ya lo veras!

Al invito a la teniente a que se tumbara en la cama, para poder comenzar con su tarea.

-Ya sé que es un poco tonto pero… meda vergüenza levantarle la blusa a una mujer –el rubio se había quedado plantado delante de de la mujer sin saber qué hacer.

Tras varias risas Roy se adelantó y descubrió la zona baja de la espalda de Riza donde se encontraba la herida, esta ya había comenzado el proceso de cicatrización tras una terrible infección, pero aún se podía leer claramente la palabra "vida" sobre ella.

Roy paso sus cálidas manos por la espalda de la rubia, esta se estremeció al contacto, sintiendo como su piel se erizaba.

Alphonse se preparó y juntó sus manos para dar una palmada, acto seguido puso sus manos sobre la herida de Riza, enseguida un círculo de transmutación se iluminó envolviendo a Alphonse en su labor. El chico estaba totalmente concentrado en su tarea. Cuando Alphonse hubo finalizado se apagó el círculo de transmutación y levantó sus manos y observó el lugar donde reinaba la cicatriz, la cual había desaparecido por completo.

Todos felicitaron a Alphonse por su labor. Mai-chan orgullosa de él abrazó al rubio haciendo que este se sonrojara.

Una vez más tranquilo Alphonse hizo lo mismo con Eliccia obteniendo los mismos resultados.

Tras las "curas" comenzó la cena en la casa de Edward y Winry. Todo estaba delicioso y había comida hasta reventar, todos disfrutaban de una velada tranquila entre amigos y conocidos, aunque hubo un bombardeo de guisantes por parte de Roy y Matt, aunque los presentes prefirieron eso antes de que se liaran a golpes, o peor que el alquimista de fuego hiciera una exhibición de lo que era capaz de llegar a hacer.

Tras la cena Riza junto con todas las mujeres se fueron deambulando por la casa hasta acabar en la habitación de Winry y Edward en el segundo piso. Todas conversaban y reían animadamente.

-Riza –Roy apareció en la puerta de la habitación. Quería aprovechar que ahora Matt no estaba tras ella y así podrían hablar -¿Puedes venir un momento?

Riza salió de la habitación y fue detrás de Roy, ambos se dirigieron a un lugar menos concurrido de gente, por lo que acabaron en la cocina que tras la cena era un lugar en el que podrían hablar sin que nadie les molestara.

-¿Qué te ocurre conmigo Riza? –Roy prefirió ir directo al grano, antes de que pudieran interrumpirles.

-No me ocurre nada contigo –Riza ya esperaba esta conversación, sabía que su coronel llevaba toda la semana intentando hablar con ella y gracias a toda la cantidad de trabajo que habían tenido lo había utilizado como excusa, alargando así lo que finalmente iba a ser inevitable.

-¿Y por qué me evitas? Casi ni me miras –Riza se había llevado toda la semana evitándolo. Desde que le rechazó en su casa Riza no había vuelto a ser la misma.

-Te repito que no me ocurre nada –Riza vio sorprendida como Roy en un rápido movimiento la había acorralado contra la encimera de la cocina, el cuerpo de su coronel se pegó completamente al suyo incitándola.

-No me gusta que este distante conmigo –Roy acercó sus labios a los de Riza tanto que hasta se rozaban –no te alejes de mi.

La rubia sentía como sus labios respondían a los roces de los labios de su coronel. Se odiaba a si misma por dejarse llevar tan fácilmente por sus sentimientos hacia su coronel. Debía de ser realista y Roy solo se daba cuenta de su existencia cuando necesitaba desahogarse, podría sustituirla por otra en cualquier momento. Días tras días Riza había tenido ese miedo desde que ellos comenzaron a mantener relaciones. Sabía que si él se cansaba de estar siempre con la misma mujer se hubiera conseguido a otra y por ello se había esforzado al máximo en su labor como amante, para no perder a Roy Mustang aunque solo fuera de esa forma. Pero esa situación ya le estaba cansando, estaba harta de esa situación y ella se había dado cuenta de esto con la llegada de Matt.

El volver diariamente a su casa y tener a alguien que te escuché cuando necesites hablar y que te eche una mano cuando necesites ayuda, llegar y sentirte querida por alguien completamente y no solo cuando tenga ganas de practicar sexo. Todo eso le había hecho replantearse muy seriamente la relación que llevaba con su coronel.

-Riza –susurró Roy sobre los labios de la rubia haciendo que ella finalmente terminara besándolo. Los besos de Riza siempre eran dulces y lentos, ella se recreaba acariciando la boca de él con su lengua. A Roy le encantaba cuando ella tomaba la iniciativa.

Roy sintió como Riza comenzaba a llorar sintiendo como las lágrimas de la mujer caían sobre sus mejillas. Roy se separó de ella dejándole espacio.

Riza al sentirse libre se alejó de su coronel y salió corriendo de allí. La rubia no paro de correr hasta llegar a la habitación de Winry, donde aún se concentraban todas las mujeres conversando. La rubia se tiró a los brazos de Gracia, la mujer la abrazó sorprendida.

-¿Riza qué te ocurre? –Pregunto Gracia cuando sintió que Riza se había tranquilizado -¿Qué te ha hecho Mustang?

Riza contó todo lo que le había se le estaba pasando por su cabeza de su relación con Roy y Matt.

A Riza no le costó mucho contar sus pensamientos, ya que entre ellas habían creado un círculo de amigas en las que confiaba y entre ellas se contaban todo lo que les preocupaba.

Riza volvió a romper a llorar, sabía que había tomado una decisión. Su relación con Roy no podía seguir como hasta ahora. Ella no podía seguir así, aunque eso significara que debería perder nuevamente a su coronel.

Continuara.

^0^

Nueva actualización, ha sido una capi tranquilo, pero necesario para que Riza se decidiera si seguir con Roy como amantes o no… y bueno ya sabéis su decisión, espero k no me matéis XD

Bueno no tengo mucho tiempo y no puedo contestar a los review, pero MUCHAS GRACIAS a Andyhaikufma y Darkrukia4 os adoro! ^0^ Muchas gracias por vuestro apoyo.

Y por supuesto también agradecer a tods los que leéis mi historia!

Hasta el siguiente capi.

Xaiiiiiiiiitoooooooooooooo