¡Muchas gracias por tomarse la molestia de leer! Me alegra que les esté gustando ¡Me hace feliz! Jaja.


Capítulo 12

Cálido y encantador, como si perteneciere ahí. Leon suspiró profundamente aferrándose a la persona entre sus brazos, pasando sus dedos por el cabello platinado, besando la suave piel detrás de su oído, aspirando un dulce aroma tan característico. No podía haber nada mejor...excepto… ¿Cómo se sentirían esos labios color rosa pálido? ¿Cómo sería aprisionarlos entre los suyos hasta enrojecerlos un poco más? ¿Cómo sería dejarle sin aliento?

Leon rompió el abrazo, suavemente, como si no quisiese perder ni un instante de esa calidez y comodidad que tener a Emil en sus brazos le provocaba; levantó por el mentón el rostro del chico y le miró a los ojos, Emil parpadeó un par de veces antes de cerrar los ojos por completo y preparar sus labios para aquel beso y susurró «Leon». Anonadado por semejante vista, Leon se paralizó un instante antes de cerrar los ojos e inclinarse hacia Emil, más cerca y cada vez más cerca…

— ¿Emil?

Una voz interrumpió el momento.

— Emil, ¿Qué haces aquí? — De pronto Hyung, se encontraba junto a ellos y el entorno blanco poco a poco se desaparecía para dejar a su paso un bosque.

— Hyung…

— Debes venir conmigo— Dijo Hyung extendiendo su mano.

«Emil, ¡no!» Leon intentó gritar sin éxito, se llevó una mano a la garganta sin que sonido alguno saliera de ella, y después su cuerpo se paralizó y vio desesperado el momento en que Emil tomaba la mano de Hyung y se alejaban por un sendero dejándolo a oscuras.

— ¡No! — De pronto abrió los ojos y miró el techo de su habitación apenas iluminado por la luz de luna que alcanzaba a filtrarse por su ventana. Respiró agitadamente y se sentó mirando la hora en su reloj despertador.

«4:15»

Leon suspiró — Un sueño... sólo un sueño… — se dijo y volvió a acostarse enrollándose en las sabanas — Una pesadilla más bien...

Cerró los ojos y de pronto, la primera parte de aquel sueño se hizo presente en su mente, y sonrió levemente aun cuando sintió el intenso sonrojo en sus mejillas — Aunque eso fue lindo...— se agarró de la sabana.

«Leon» El recuerdo de Emil susurrando su nombre volvió a hacerse presente un par de veces más y Leon no tuvo más remedio que poner ambas manos en el estómago intentando apaciguar las mariposas que sentía. — Que rayos jajaja...Aah.

Suspiró. Quizás después de todo lo que sentía por Emil no era producto de la confusión. Y había tomado una decisión errática al no insistir.

Y Ahora Emil estaba con alguien más…

— Emil… ¿Por qué?

.


.

— Te ves cansado… — Yvette le entregó a Leon un examen que el profesor le había pedido, lo encontró en la biblioteca— ¿No dormiste?

Leon miró su examen, una nota baja como para lo que normalmente sacaba, acompañada de una nota en color rojo « ¿Qué sucedió?» por parte del profesor de literatura, quizás intuía que eso era anormal viniendo de él; se talló la cara y se despeinó el cabello un tanto desesperadamente. — Maldición, espera a que mi madre se entere…

— ¿Problemas en el paraíso? — Preguntó Yvette —… ¿O es por lo del otro día?

Leon supo que se refería a lo de Emil y Hyung, pero prefirió no aclararlo. Suspiró — Dicen que nunca sabes lo que tienes, hasta que lo pierdes. — La miró de reojo apenas levantando la vista de su nota.

Yvette asintió levemente y apretó los labios.

— Pero… — Leon la interrumpió antes de que ella lograse decir algo — Yo nunca lo tuve ¿Cómo voy a perder a alguien que jamás estuvo conmigo?

— Leon… yo…

— Si, lo sé, te sientes culpable por... cortarme las alas cuando quería decirle como me sentía. — Se talló la cara con la hoja — Emil ahorita estaría, quizás, conmigo y las cosas serían más sencillas…

— Pero estas con Lan… la quieres, ¿Verdad?

Leon parpadeó y alzó la mirada encarándola — Claro que la quiero, o sea, la he querido desde hace ya un buen tiempo… pero Emil… Emil vino a poner todo de cabeza.

— No entiendo…

—Me temo que, la manera en que lo quiero a él en mi vida… es más fuerte…

— Estás enamorado… ¿verdad? No solo te gusta…

Leon bajó la mirada — a pesar de que intenté no pensar tanto en él, bastó verlo un solo día para que terminara soñándolo… ¿Tienes idea de lo difícil que es esto?

— ¿Qué? ¿Qué la persona que quiero esté con otra?… Si, seguro no sé— habló con sarcasmo.

— ¿Marcello y Mei? Pffft , ellos dos ni siquiera están juntos por que se quieran.

— ¿Y tú? ¿Estás con Lan porque la quieres?

Aquello le hizo fruncir el ceño un poco, ligeramente ofendido — Yo no soy así, ya te dije que si la quiero.

— Pero estás enamorado de alguien más…

— Que está con mi primo. ¿Ya? ¿Se te hace fácil eso?

— No te enojes…

Soltó un bufido frustrado — Y está con él porque ese imbécil de Hyung sabe lo que hace…

— ¿A qué te refieres?

— Pedirle en público que salga con él, o sea, vaya forma tan sutil de presionarlo…

— Nadie lo obligaba…

— Aun así, eso fue plan con maña o algo así, no me creo su cuentito de que de repente se sienta enamorado de él.

— ¿Por qué no? Tú te enamoraste de él…

— ¡Pero es Hyung!

« ¡Ssh!» Se escuchó y ambos tuvieron que bajar la voz.

— parece que creyeras que es incapaz de amar…

— Es Hyung, es un sociópata…

— Es un ser humano, Leon.

— Nah, o sea, estoy seguro que de alguna forma lo hace para contraatacarme, ese infeliz es inteligente, seguramente sabe cómo me siento por Emil, por eso hizo su show frente a todos nosotros… — Rio sarcásticamente — dedicarle una canción… Hyung no es así, Yvette… él es un pesado que dudo tenga tacto alguno…

Entonces miró sus manos — No sé cómo esté Emil con ese tipo…— apretó los puños.

Yvette le puso una mano en el hombro — Tranquilo… ¿Por qué no intentas acercarte de nuevo a Emil? Como amigos. No creo que a Lan le moleste ya ¿o sí?

— Tiene razón en no querer que vea a Emil, Yvette, su novio, o sea, yo… está perdido por ese alguien… y debo olvidarlo por el bien de él, de ella y mío.

— quizás… pero no hay ley ni regla que impida que sean amigos de nuevo ¿Cierto? Además así, podrás estar cerca de él sin peligro y ver cómo está todo…

Leon asintió — quizás, no suena tan mal…

— Hey, ésta vez, te apoyaré ¿De acuerdo?

Leon asintió — bien, porque me la debes —recalcó acostándose sobre sus brazos y suspiró una vez más; cerró los ojos. Sabía que no sería fácil.

.


.

— Ok, entonces la siguiente pregunta… — Hyung ayudaba a Emil para el estudio de su siguiente examen de ciencias, ambos se encontraban aprovechando algo de tiempo libre en una banca a la sombra de un árbol — ¿Características de los cambios físicos en la materia?

Emil desvió la vista levemente intentando recordar lo que había leído y entonces respondió seguramente — No hay cambios en la naturaleza de las sustancias, algunos ejemplos son… los cambios de estado, las mezclas, separaciones y… — pensó un poco más — ¡Disoluciones!

Hyung sonrió levemente y se ajustó las gafas que usaba para leer — Perfecto... ¿Quieres seguir estudiando o ya te cansaste?

—… ¿Podemos ir a la cafetería? Quiero comprar algo…

— ¿Tu cuarto de leche? ¿Con este calor?

Emil sonrió a eso, ¿Hyung le hacía burla? — pues sí, siempre me sienta bien.

— Vamos entonces —Hyung cerró el libro y respiró para relajarse antes de extender su mano hacia Emil para ayudarle a ponerse de pie, aun cuando no fuera necesario.

Había pasado ya una semana desde que ambos habían empezado a salir como pareja, aunque ciertamente parecía no haber muchos cambios en la manera en que se comportaban el uno con el otro y el cómo eran estando juntos, salvo pequeños contactos, cuidados, palabras que si no fuesen detenidamente observados por otros, pasarían desapercibidos. De alguna manera Emil se encontró cómodo con esa situación, la idea de que Hyung fuese su novio aun no le cabía del todo en su realidad. Era surreal.

Sintió la mano de Hyung tomar la suya y sintió los dedos entrelazarse. Sonrió levemente.

— El domingo iremos a la biblioteca de Mapleton, ahí hay muchos más ejemplares y podrás encontrar más información.

Emil asintió al tiempo que escogía la cajita de leche que siempre compraba — Oh! … pero creo que ese día había quedado de ayudar a mi mamá con algo.

— Estamos en época de exámenes, estoy seguro que ella entenderá.

Emil suspiró levemente — Es cierto…

Si bien jamás necesitó de demasiado apoyo para obtener buenas calificaciones, agradecía el énfasis que Hyung ponía en su educación. Realmente parecía preocuparse por el en ese aspecto. Incluso le había recomendado nuevos autores para enfrascarse en la lectura.

— No te lamentes — comentó Hyung al ver a Emil suspirar — te prometo que la próxima semana, pasaremos la tarde con ella ¿Qué te parece? — le acarició la mano y ambos pagaron y salieron de la tienda de la cafetería.

¿Presentarlo a sus padres? ¿Podría realmente hacer eso? Formalizar una relación, casi de la nada, con un chico que su familia jamás había visto. De nuevo la imagen de Leon le llegó de pronto, su familia ya lo conocía, claro, ¿Pero eso habría hecho las cosas más sencillas? Seguía siendo complejo.

— Supongo — respondió por fin, inseguro, pero no podía simplemente decirle que no. «No, aún no me siento listo para eso» Hyung se veía bastante comprometido con el hecho. Entonces se hizo a la idea de que tendría que hablar con sus padres pronto. No podía vivir tapando el sol con un dedo después de todo.

¿Emi? — Una voz conocida lo sacó de sus cavilaciones, era Yong Soo, el hermano de su…novio.

— ¿Uhm? — Alzó la vista. ¿Sucedía algo? Miró de reojo a Hyung que soló miró con gesto de pocos amigos a Yong Soo.

El otro chico, haciendo caso omiso de semejante gesto, volvió dirigirse a Emil — Hace ya mucho que no subes…suben con nosotros, ¿porque no vienes?

— Quisiera evitar conflictos… ya sabes— respondió refiriéndose a Lan.

Y Yong Soo a sabiendas de eso, agitó la mano en el aire — todo bien con eso, no tiene por qué sentirse así, y si dice algo o se queja, la ponemos quita porque ellos si se están sentando con nosotros.

Yong Soo no mentía, después de todo.

— Emil y yo aprovechamos ese tiempo libre para estudiar, sus calificaciones son más importantes que sentarse con malos amigos que le dieron la espalda. — Hyung intervino hablando con un ligero siseo en la boca.

Emil. ¿Sí o no? Te extrañamos…

El chico se quedó pensando unos instantes, Leon una vez los había hecho a un lado por Lan ¿Cierto? ¿Era su turno de hacer lo mismo por Hyung?

No te asiles — Escuchó a Yong Soo decir.

La otra verdad, era que Yvette le había pedido que convenciera a Emil de volver y así podrían trabajar en su amistad con él, sobre todo Leon quien al igual que Yong Soo, estaba preocupado de que pasase lo mismo que con Mirelle, quien había terminado aislada de su propio grupo de amigas.

— Supongo que de vez en cuando no estaría mal… ¿no? —Miró a Hyung — ¿Qué dices?

Su novio frunció el ceño — ¿de verdad quieres? … digo, por mí, no es que me emocione la idea…

Emil bajó la mirada, claro ¿Cómo podía pedirle que pasara el poco rato a solas con él ahora en compañía de los otros? Leon incluido desde luego. No, no podría.

— Pero si tú quieres… — se vio condescendiente — sé que para ti es importante…

Emil levantó la vista y sonrió un poco ¿En serio? ¿Hyung estaba de acuerdo? — Gracias…

Yong Soo bufó levemente al ver la escena.

— Pero será mañana, ahora ya no tenemos tiempo y tenemos que terminar una lección.

— De acuerdo — respondió Yong Soo mirando a Emil — ¡nos vemos mañana!

— Nos vemos — contestó y se fue tomado de la mano de Hyung.

Yong Soo suspiró y mandó un mensaje a Leon.

«Esto será más difícil de lo que creí DX »

« ¿Qué paso?»

¿Cómo le explicaría lo que acababa de ver? Lo alcanzaría para hablar a solas.


— Cariño, estás muy callado…— Aurora, su madre se dirigió a él al verlo jugando en silencio con la comida — ¿Pasó algo en la escuela? — le miró preocupada.

— No mamá… — pero no levantó la vista.

— ¿Seguro que no te están molestando?

Emil negó con la cabeza levemente —Sólo pensaba.

Sus dos padres compartieron una mirada y Lukas dejó de comer – muy a su pesar- para también mirar a su hermano menor.

— ¿En qué pensabas presumido? —preguntó su padre a medio tono de broma para suavizar el ambiente, pero no funcionó, al parecer el lio que tenía su hijo era demasiado intenso. ¿Mal de amores? Quizás.

— Es sólo que no sé cómo lo tomarían…

— No nos asustes cariño — su madre se llevó una mano al pecho — ¿Qué sucede?

— No, no es anda malo, creo… es sólo que — suspiró — es demasiado complejo. ¿Qué dirían si les digo que creo que estoy saliendo con alguien?

Los otros tres abrieron los ojos asombrados. — ¿Qué? — preguntaron al mismo tiempo.

— Oigan, no tienen por qué lucir tan sorprendidos…

— ¿la conocemos? —preguntó la mamá, sabiendo que no, no la conocían pero sacar información era primordial.

— N…no…

— ¿Es de tu grupo de amigos? — preguntó su padre.

— Podría decirse…

Lukas fue el que le miró más tiempo — Oh por dios — Su lánguida voz denotó una sorpresa sarcástica — Ya entendí por qué el conflicto.

Emil le miró un tanto alarmado, arqueando las cejas preocupado — Luke— le llamó con un silbido de su vocecita nasal.

Sus padres voltearon a ver al mayor de los chicos — ¿Qué pasa? ¿Qué es? — preguntaron al unísono.

Pero Lukas negó levemente — Es asunto de Emil, y lo dirá cuando esté preparado.

Pero aquello desató la curiosidad de los adultos quienes intentaron presionar más por saber la verdad mientras que Emil solo desviaba la vista. ¿Cómo podría él explicarles que de repente salía con alguien y que ese alguien era otro chico? Aquello comenzó a dar tantas vueltas en su cabeza que empezó a dolerle. — ¿Puedo retirarme?

Ambos padres le miraron confundidos, algo le pasaba a su hijo ¿Cómo se suponía que debían actuar? Asintieron quedándose con una sensación amarga en la boca. El chico no perdió el tiempo y se puso de pie para refugiarse en la comodidad de su habitación. Ahora lo que más ansiaba era la soledad para poder pensar mejor las cosas. Así pues, aprovechó la cercanía de su habitación a la terraza y se recargó en el balcón mirando hacia la calle.

Castle Hill en realidad no era una ciudad emocionante, carecía de cualquier atractivo, jamás entendió por qué –completamente- una familia tan adinerada habría de dejar lo magnánimo de la ciudad de Nueva York para refugiarse en la humedad del aire y el calor casi inexistente de Castle Hill. Era absurdo. Desde su ventana Emil podía alcanzar a ver la copa de tejas de una iglesia a la que nunca iba, podía ver la oficina de correos y más allá una hilera de casas-negocio, un par de cafés y tiendas de insumos básicos; incluso para gastar dinero, el pueblo resultaba aburrido. Y aún así, en Castle Hill habían pasado tantas cosas en tan poco tiempo y su vida había dado un giro de 180°, jamás volvería a ser el mismo, lo sabía. Un día era el chico sencillo que gustaba de salir al campo a pasar el rato y otro día se encontraba con todo un conflicto interno sobre cómo ser sincero con sus padres. Tenía, una semana o menos para encontrar una respuesta.

Emil cerró los ojos disfrutando un poco de la brisa en el rostro y el olor a pino que inundaba todo el poblado. ¿Sería diferente si se tratase de Leon Kirkland? ¿Tendría más valor para decir él es a quien quiero? Quizás no. Se conocía a sí mismo. Aunque quizás el sentimiento de decir "Leon es mi novio" cabría más dentro de su cabeza –y corazón- que decir "Hyung es mi novio". Suspiró.

— Cuando dejamos Noruega me sentí miserable — La suave y casi fantasmagórica voz de su hermano se hizo presente y Emil volteó para encontrarlo sentado en uno de los camastros de ratán que estaban en la terraza. ¿Cuánto tiempo tenia ahí? Emil sólo lo miró. — Porque muchas cosas iban a cambiar, la idea era inscribirme en una universidad acá, pero yo no quería eso…

— Es la primera vez que hablas de eso…

Lukas asintió — Quería quedarme, más que nunca quería quedarme, no solo tenía una vida decente allá donde no me sentía fuera de lugar… Tenía a alguien.

Emil abrió los ojos y se sintió como si estuviera viendo un lado de su hermano demasiado privado, no pudo evitar sentirse incomodo, después de todo, Lukas casi no hablaba así. — No sabía que hubieses estado saliendo con alguien…

— Lo sabias, todos lo sabían pero no se dieron suficiente cuenta… sé lo que estás pasando, porque también me pasó a mí. No tiene nada de raro ni de malo Emil, y mis padres entenderán si les hablas con la verdad, no son unos idiotas mente cerrada.

Emil abrió los ojos aún más. ¿Lukas? ¿Lukas era igual que él? ¿En qué aspecto?— Espera… — masculló — ¿Mikkel? ¡¿Mikkel Densen?!— exclamó sorprendido.

Lukas se talló las cejas — Joder, Emil, estoy aquí tratando de ayudarte y me sales con eso.

— Lo siento…pero es que es algo…wow

— Si. Bueno, como te iba diciendo, si estás saliendo con alguien solo lo hubieras dicho sin más pero, estoy suponiendo que se trata de un chico… ¿Cierto?

Emil asintió levemente y tomó asiento en el otro camastro.

— ¿El chico que vino la otra noche?

Leon Kirkland.

¿Leon? — Emil dijo aquel nombre en tono desangelado —…no… no es él, es… alguien más.

Pero si Lukas tenía algo aparte de ser bizarro, era una inteligencia más allá de lo común, una percepción bastante buena para percatarse de las cosas. Y desde luego, conocía a Emil.

— ¡Ah! Pero quisieras que fuera…—comentó en tono juguetón.

— ¿Eh? — Enrojeció— ¡N- no! Él tiene a alguien y yo... también…

— Eso no niega lo que recién acabo de adivinar — sonrió satisfecho de sus propias conclusiones. — Eso sólo me deja en claro que esos son los motivos por los cuales no puedes estar con él.

Luuke — arrastró la "u" — por favor…

— Bien — respiró cansadamente — ¿Mi consejo? Díselos cuando te sientas seguro de. Eres su hijo, no son malos, te entenderán…—se puso de pie — Además… no eres el primero.

— Se… ¿Se los dijiste?

Lukas asintió —Cuando llegamos aquí.

— ¿Qué te dijeron? …—le miró preocupado pero Lukas solo agitó la mano.

— Nada. Ya me voy ¿De acuerdo?

— De acuerdo… Gracias.

Mhm.

¿De manera que Lukas también? Y él ya había hablado con sus padres… eso le dio a Emil más tranquilidad. Sonrió levemente, podría darle buenas noticias a Hyung tan pronto como lo hablara con sus padres.

.


.

Al día siguiente todos se habían juntado de nuevo en su sitio habitual, menos Hyung y Emil que habrían de llegar. Leon miraba de cuando en cuando la puerta con le esperanza de ver al chico entrar aunque trataba de ser discreto para no ocasionar molestias y pleitos. Apenas Lan se puso de pie para ir con Mei a comprar algo, Leon no dudo en dirigirse a Yong Soo.

— ¿Estás seguro que hoy vendrá?

— Dijo que si… pero…

— ¿Te preocupa que Hyung se lo impida cierto? — Yvette intervino y los otros chicos restantes se acercaron más hacia el chisme.

— No voy a dejar que pase eso… — Leon contestó entre dientes.

— Es bastante complicado, si hubieras visto la escena que ayer vi…

Todos miraron a Yong Soo pero pronto su atención se vio dirigida a los que acababan de subir por las escaleras. Hyung con una mirada pesada respirando cansadamente de ver a todos ahí y detrás de él, Emil, un tanto tímido de ser juzgado.

— Que bueno que si viniste — Yvette les recibió con una sonrisa — Tu también Hyung.

El solo asintió y esperó a que Emil tomase asiento para sentarse a su lado, en silencio.

— Gracias… por de nuevo abrirme la puerta.

Y entonces ocurrió lo que para Emil era impensable.

— Emil — la suave voz de Leon hizo que todos levantaran la vista — lo siento por los problemas que te causé, fue muy desconsiderado de mi parte intentar terminar una amistad en lugar de poner orden… tomé el camino fácil. Lo siento mucho.

Hyung le miró fieramente.

Pero para Emil esas palabras significaban el mundo, Leon Kirkland aún estaba dentro de su vida, sonrió, honestamente y un tanto emocionado — Está bien…

Y para Leon aquella sonrisa también fue algo que le emocionó, quizás de verdad podrían volver a ser amigos. Se concentró en lo que tenía que decir, aplicaría la misma técnica que Hyung había utilizado al declararse en público, pero él lo haría por una buena razón.

— ¿Amigos de nuevo? — Sonrió.

Los demás miraban anonadados lo que estaba pasando, y Emil asintió —Amigos.

Y por ese breve momento sólo existieron ellos dos.

— ¡Aww chicos!— Canturreó Yvette emocionada — ¡Qué bueno!

Emil rio levemente y se puso a beber su leche.

— ¡Parece que todo vuelve a la normalidad! ¿Huh? — Comentó Marcello.

— Supongo que sí — respondió Yvette intentando ocultar su nerviosismo. En la puerta, Mei y Lan estaban viendo todo, y solo tomaron asiento.

...Todo parecía haber tomado su curso…

Fin del capítulo 12


MY GOD sus reviews y comentarios con el capítulo anterior han sido de lo mejor, LAS AMO.