Bueno no pude llegar antes de navidad pero por suerte llegue antes de año nuevo y eso ya es ganancia para mí (XP). Primero que nada quiero decir que el capítulo lo dedico a Chilindrinaa porque por su review surgió lo que ocurre en el flashback. Espero que les guste y me disculpo si ven un error y/o incoherencia pero escribí este capítulo estando en un cyber y con el tiempo en mi contra, así que mejor dejo de aburrirlos con esto y aprovecho el tiempo para publicar.

(solo una última nota, gracias por haber respondido la pregunta de la otra vez, en cuanto este de nuevo en mi casa publicare el fic en el que habrá one–shots RaeXKF)

Los teen titans no me pertenecen.

Capítulo 12.

–Raven– la llamo por decimoquinta vez el joven castaño.

Pero como las primeras catorce veces la ladrona no contesto.

Suspiro con frustración y se levanto de la cama. Miro con mayor atención a su compañera y comprobó que tenía la mirada perdida en la ventana. Desde su posición al borde de la cama podía ver con claridad, por el rostro de la joven, que miles de pensamientos se paseaban con libertad por su cabeza en ese momento, haciendo que él deseara tener el poder de leer la mente para saber que ocurría ahí dentro.

Se levanto con paso fastidiado y tras dedicarle una última mirada a la violeta salió de la habitación.

El sonido de la puerta cerrarse paso desapercibido para Raven. Su cabeza ahora se encontraba demasiado ocupada reviviendo la despedida que había tenido con el titán pelirrojo como para reparar en que su mejor amigo había hecho más ruido del necesario al salir de la habitación.

–Estaré ahí en unos minutos– y corto la comunicación antes de que alguno de los titanes se percatara que no había dicho segundos, como solía hacer.

–Creo que ahora si debo irme– dijo Raven quitándose la sabana y comenzando a ponerse de pie.

Kid Flash pego un salto y observo como su enemiga se levantaba con cuidado, la idea de que a pesar haber descansado y la comida continuaba sintiéndose ligeramente débil paso por su mente pero se sintió incapaz de expresarla en voz alta por temor a herir el orgullo de la ladrona.

Sus dudas se vieron confirmadas cuando una vez estando completamente de pie, las rodillas de la chica temblaron un poco y amenazaron con dejarla caer. Kid Flash no se pensó dos veces el sostenerla aun sabiendo que ella podría molestarse. Le rodeo la cintura con un brazo y la sostuvo firmemente.

Inconscientemente las manos de Raven se aferraron a los hombros del corredor, buscando apoyo. Alzo la mirada, sintiéndose apenada y agradecida a la vez. La sensación de cómo todo el aire abandonaba su cuerpo por unos segundos y después volvía con violencia la invadió cuando se encontró con los ojos celestes del chico. En el pasado tal vez hubiera actuado con indiferencia ante esos orbes que desbordaban preocupación y ternura pero ahora le resulto difícil hacerlo.

Y en un acto inconsciente sus dedos se cerraron en torno al traje amarrillo, aferrándose a él y se dejo perder en los ojos de su adversario.

A Kid Flash le sorprendió aquellas acciones que tuvo la chica, había esperado que lo apartara de un empujón o con sus poderes pero como siempre la ladrona nunca dejaba de sorprenderlo. Una voz en su cabeza le grito con fuerza que la soltara antes de que algo de lo que se pudiera arrepentir pasara pero en lugar de obedecer apretó más el brazo que tenía en torno a la delgada cintura de la joven.

Sus rostros estaban muy cerca, demasiado para ser precisos. Al punto en que sus respiraciones chocaban la una con la otra y eso lejos de incomodarlos parecía incitarlos a acercarse aun más.

Raven noto como los ojos del titán viajaron de su mirada a su boca. Imito su acción y observo como él se mordía con fuerza el labio inferior, como si de aquella forma intentara reprimir algún pensamiento que le había cruzado por la cabeza. No tuvo que estrujarse los sesos para saber qué era lo que rondaba por la mente de Kid Flash y sintió su rostro sonrojarse cuando la posibilidad se planteo en su mente.

El repentino calor en sus mejillas fue lo que la hizo reaccionar y, con cierto esfuerzo, consiguió apartar la mirada. Soltó el agarre que tenían sus dedos sobre el traje del velocista y espero a que él hiciera lo mismo.

Kid Flash la soltó y retrocedió un paso. Observo como Raven rehuía a su mirada y enfocaba la puerta. En su rostro fue evidente la pregunta de si debía cruzar por ella e irse sin decir nada o atreverse a mirarlo, mascullar un simple "adiós" y desaparecer con sus poderes.

–Tú… ¿estás bien?– pregunto rascándose la nuca en un intento por aligerar el ambiente incómodo en el que se veían envueltos.

–Sí– respondió con rapidez sin mirarlo aun– será mejor que me vaya.

Torpemente dio tres pasos hacia la puerta, pensando en lo idiota que de seguro se veía pretendiendo regresar a casa caminando siendo que tenía poderes pero su orgullo le impidió dejar que su aura la envolviera ahora que había dado a entender que prefería caminar.

Llego a la puerta y tomo la perilla. Espero sin saber la razón por unos segundos y después la giro.

–Raven– la llamo el velocista.

Sintiéndose en contra de sus principios se giro y espero a que él continuará.

–Yo…– comenzó él sin saber que decir– me agrado conocerte más.

Termino dedicándole una pequeña sonrisa acompañada de un encogimiento de hombros que dejo inmóvil a la aludida. Se sintió incapaz de hablar y asintió. Hizo a un lado su orgullo y dejo que sus poderes la envolvieran antes de que el sentido común la abandonara y regresara el cumplido.

Claro que el haber aparecido frente a un compañero de habitación como el que tenía a pocas horas de que amaneciera, con un aspecto totalmente descuidado, sin rastro de su capa y para rematar con el leotardo rasgado no había sido una de sus mejores ideas. Y el hecho de haberse girado para encarar a su mejor amigo con el ligero sonrojo aun presente en sus mejillas había incremento los ya indebidos pensamientos que comenzaban a formarse en la cabeza de Jason.

En su mente se recrimino los breves segundos que le tomo al ladrón idear una forma para incomodarla con molestas y obscenas bromas acerca de su anterior paradero. Se contuvo el abofetearse frente a él y se dirigió al armario, no sin antes silenciarle la boca con un poco de su energía oscura, para muy desagrado del joven castaño.

Lo primero que hizo luego de salir del armario con su ropa de dormir colgando del brazo fue dirigirse al baño para tomar una ducha y después acostarse a dormir, pues a pesar de haber despertado hacia un par de horas sentía el cuerpo cansado.

Se alegría había crecido cuando al salir se encontró a Jason disfrutando del quinto sueño y que el hecho de aun tener sobre su boca la energía oscura de la chica pareciera importarle tanto como quitarse los zapatos. Raven meneo la cabeza al reparar en ese detalle y ayudada de sus poderes le quito los zapatos y después lo cubrió con una manta.

Se aproximo a su cama y metió entre la base y el colchón su leotardo desgarrado. No sería tan tonta como para dejarlo en donde su jefe lo pudiera encontrar ya que de ser así las interrogantes no se harían esperar y podía causarle problemas tanto a ella como a Jason. Se metió debajo de las sabanas convencida de que cuando despertara, si no tenía entrenamiento, se desharía de lo que antes fue uno de sus trajes de batalla.

Claro que sus recuerdos no abarcaban tanto. Su mente parecía bondadosa aquella tarde y le había dado el lujo de que el recuerdo terminara segundos después de las últimas palabras del titán para volver a comenzar.

Muy dentro de su mente agradecía que su cabeza solo repitiera hasta ese punto por la razón de que las bromas del castaño le causaban un enorme sonrojo difícil de ocultar, el cual parecía invitar a Jason a que continuara haciéndolo, ya que dichas bromas eran producto de fugaces imágenes en su mente de ella y el prospecto titánico en pleno acto.

Sacudió la cabeza para alejar esos pensamientos y de nuevo sintió un calor recorrer sus mejillas. Recargo la frente con frustración sobre el frio cristal y con una mezcla de fastidio y agrado revivió nuevamente el recuerdo.

–––––

En la torre había ocurrido algo un poco distinto. Kid Flash antes de presentarse con sus compañeros había corrido a su habitación para ponerse un uniforme limpio, puesto que el que traía puesto estaba manchado con la sangre de la ladrona. Después había ido a sala común, en donde a pesar de ser entrada la noche se encontraban la mayoría de los titanes, a excepción de Star y Wonder Girl a quienes el cansancio había terminado por vencer y se habían retirado para recuperar las horas perdidas.

Por suerte para Kid Flash todos ya se encontraban informados de su ausencia en la torre y las preguntas sobre donde había estado después de la pelea jamás llegaron. Pero para su mala suerte la coartada que le había inventado el arquero era que había pasado la noche con una chica, cosa que le había valido algunas preguntas difíciles de responder y bromas incomodas por parte de Chico Bestia y Cyborg y un regaño cortesía de Robin en el cual le exigía controlar sus hormonas para mantener su mente centrada en la tarea que tenía como héroe.

Sin que nadie se hubiera dado cuenta le había lanzado una mirada fulminante al arquero que estaba haciendo uso de toda su concentración para no mojar su uniforme por las carcajadas que le había provocado la "llamada de atención" que le había dado Robin.

Aunque tenía que aceptar que muy en el fondo le agradecía a Speedy haber inventado eso por dos sencillas razones; la primera era que la mente de Robin ahora pensaba que su anterior comportamiento se debía a una chica y la segunda que ahora sus constantes salidas de la torre con ropa de civil tenían una explicación.

La charla que habían tenido luego de que los chicos terminaran de fastidiar al pelirrojo no había sido sorpresa para ninguno, era de lo mismo de lo que venían hablando hacia varios días; los nuevos ladrones. La única diferencia fue que esta vez los chicos, a excepción de Kid Flash, analizaron con detalle algunos de los poderes que habían visto hacer a la hechicera y evaluaban las posibilidades que tenían de usarlos en su contra.

Su plática se había demorado hasta que los primeros rayos de luz entraron por la ventana y tras ver que todo su equipo se encontraba cabeceando, el Chico Maravilla decidió dejarlos ir a descansar. Kid Flash prácticamente había salido disparado a su habitación, no veía el minuto en el que por fin pudiera reposar la cabeza sobre la almohada pero cuando iba a la mitad recordó con mala gana que aun tenía que pasarse por el cuarto de vigilancia.

Esperaba de corazón que ninguno de sus amigos hubiera revisado ya las cintas y el que nadie le hubiera preguntado algo al respecto era una clara muestra de que esa habitación tenía rato que no era visitada. Había entrado con sigilo y borrado rápidamente los breves segundos en los que mostraba a su persona tomando todo lo que necesitaba para atender a la ladrona. Una vez que había eliminado todo no pudo evitar que el sentimiento de estar haciendo algo mal lo invadiera pero aquella desagradable sensación fue expulsada de su ser tan pronto el rostro aliviado de Raven se presento en su mente.

Aquello le había hecho sacudir la cabeza con algo de frustración, estaba convencido de que aunque fuera por unos minutos necesitaba apartar de su mente a la ladrona. Se había levantado y salido del cuarto con el mismo cuidado con el que había entrado.

Cuando por fin estuvo en su habitación se había dejado caer en la cama, sin importarle siquiera en quitarse los zapatos, para dejar que el cansancio lo venciera transcurridos apenas unos minutos y sumergirse en un sueño en que la protagonista no era otra que su dichosa adversaria.

Esa tarde llevaba ya vario rato mirando la tele en compañía de Chico Bestia. El menor había pasado los últimos veinte minutos cambiándole de canal porque no encontraba nada que ver. Normalmente se hubiera exasperado las primeras tres veces que el verde había recorrido todos los canales pero aquella tarde no lo encontraba molesto. Prefería ver un canal por dos segundos, tiempo que tardaba Chico Bestia en cambiarle, a estar viendo un programa fijo.

Se levanto cuando su amigo acabo por decidirse en dejarle en un canal al azar. No tenía ganas de ver televisión, el que hubiera permanecido echado en el sillón cual res en un día de verano se debía a que sabía que no podía salir y necesitaba una forma de perder el tiempo. Miro por la ventana unos segundos antes de disponerse a salir por la puerta y buscar alguna manera de entretenerse.

–Kid Flash– lo llamo Chico Bestia desde el sillón.

El aludido se giro y lo observo a esperas de que continuara.

–¿Cómo estuvo anoche?

En lugar de molestarse el pelirrojo dejo salir una pequeña risa. No respondería aquella pregunta y se arriesgaría a revelar más de la cuenta o a darle alguna información que Chico Bestia pudiera compartir con Cyborg para que así ambos lo molestaran cuando les viniera en gana. Se giro y continuó caminando a la puerta.

–Vamos dime– pidió Chico Bestia apagando el televisor– prometo no molestarte.

Nuevamente Kid Flash lo miro. El verde había adoptado aquella expresión de suplica que solo funcionaba con Starfire pero aun así el pelirrojo termino por acceder. Se situó a un lado de su amigo viendo como este colocaba una sonrisa victoriosa.

–¿Qué quieres saber?– pregunto.

Chico Bestia lo pensó por unos segundos.

–Bueno ¿Cómo es? Me refiero físicamente.

El rostro de la joven hechicera dedicándole una sonrisa apareció en la mente de Kid Flash y no pudo evitar que las comisuras de sus labios se curvaran hacia arriba para que una pequeña sonrisa de lado se asomara por su boca.

–Muy linda– respondió.

Vio por la expresión de Chico Bestia que él esperaba que le dijera más pero se rehusó a hacerlo. Tal vez el cambiante fuera el más distraído e ingenuo de todos pero estaba lejos de ser idiota. Podía actuar como uno pero Kid Flash estaba seguro que no lo era.

–¿Y su personalidad?

No pudo contener una breve risa con esa pregunta. No habían pasado mucho tiempo juntos pero no necesitaba haber pasado más horas en compañía de Raven para saber que tenía su carácter. No estaba completamente seguro pero tenía la teoría de que el orgullo de la ladrona era lo que la incitaba a actuar de aquella forma. Lo había pensado al ver la incomodidad mezclada con gratitud que había aparecido en sus ojos luego de que al hacer él cosas por ella hubiera tenido que tragarse el orgullo para darle las gracias.

–Tiene carácter pero en el fondo creo que puede ser diferente a lo que aparenta.

–Entonces ¿va seria la cosa?– pregunto subiendo y alzando las cejas.

Kid Flash tuvo que pensar un poco antes de responder.

–Honestamente no lo sé– dijo rascándose la nuca– pregúntame en un par de días.

Después, al ver que Chico Bestia no parecía querer saber nada más se levanto de un salto del sillón y esta vez sí salió de la sala. Se dirigió con paso tranquilo hacia su cuarto con la interrogante que había dicho Chico Bestia rondándole por la cabeza.

¿Llegaría a pasar algo serio con ella? no lo sabía pero no perdería nada en tratar de averiguarlo.

––––––––

Unos leves golpes seguidos del ruido de la puerta al abrirse hicieron que ambos ladrones alzaran la vista y contemplaran a su jefe en la puerta.

–Tengo un trabajo para ustedes– dijo antes de marcharse y dejar la puerta abierta.

Jason se levanto conteniendo un bostezo y siguió al hombre mientras que Raven se quedo por unos segundos tensa en el sillón preguntándose si era bueno o malo que su corazón se dispara al pensar en la posibilidad de volver a ver al pelirrojo.

Todo por hoy, se que quedo algo corto. Tenía pensando en esta vez sí pasar las tres mil palabras pero tristemente no pude DX, ya que se me acaba el tiempo y por eso esta vez no responderé a los reviews simplemente les daré las gracias a:

VenusWest, Speisla Cartoon Cartoon, FenixCeleste, BBangel, Guerrera Oscura, Rachel West, Katherine Valentine West, Alanaroth, Chilindrinaa y Guest.

Por seguir comentando. De verdad que una enorme disculpa por no poder responder pero me quedan 10 minutos y aun no subo el capitulo :O.

Espero que les haya gustado el capitulo y que me dejen un review. Muchos saludos y espero que hayan pasado una linda navidad. Les deseo un feliz año nuevo =)