CAPITULO V
Al día siguiente Serena se levantó temprano (cosa rara), se puso el uniforme de la prepa y bajó a desayunar.
Mamá Ikuko: Serena, quien es ese joven que te acompañó anoche? Creí que tu novio era Darien.
Serena: -agachando la cabeza- Bueno, es que Darien ya no es mi novio. Ese chico del que hablas se llama Seiya y ahora él es mi pareja.
Kenji: Serena, sabes que no estuve muy de acuerdo con eso de que tuvieras novio tan joven y justo ahora que me estaba haciendo a la idea resulta que ya terminaste con él y que tienes otro.
Sammy: Lo que pasa es que seguramente ese chico Darien se aburrió de las niñerías de mi querida hermanita
Serena: No digas tonterías Sammy –se molestó- Papá, lo que pasa es que Darien y yo tuvimos problemas. No te preocupes, Seiya es un compañero de la escuela y es integrante del famoso grupo Three Lights.
Kenji: Ay Serena! La verdad es que no confío en la gente que es parte de la farándula. Esas personas se aprovechan de los sueños puros de las jovencitas inocentes.
Mamá Ikuko: Kenji no seas tan paranoico –mira a la rubia- Serena no nos vamos a meter en tus decisiones, confiamos en que harás lo correcto. Sólo te voy a pedir que lo invites a cenar un día de éstos para conocerlo.
Serena: Te lo prometo mamá
La familia Tsukino continuó desayunando. Al poco rato Serena se levantó, tomó sus cosas y se fue a la escuela.
Iba caminando por la calle y al vez pensado en todo lo ocurrido en esos últimos días. Todavía no podía creer lo sucedido desde el rompimiento con Darien. Aún se sentía algo triste, pero estaba segura de que Seiya la haría olvidar a Darien (lo dudo, pero bueno).
Llegó a la escuela, saludó a las chicas y a los chicos de Three Lights. Obviamente tanto Serena como Seiya les dieron la noticia a los jóvenes de que ya eran novios desde anoche. La realidad es que Taiki y Yaten, sí estaban sorprendidos por la noticia, pero lo disimularon y no comentaron nada; pero cuando estuvieran sólo los tres claro que hablarían con Seiya. No era tanto que se metieran en las decisiones de él sino que estaban preocupados porque en todo lo que se refiere a Serena, Seiya se ciega completamente y era de suponer que los muchachos no querían que el joven sufriera.
Las clases transcurrieron normales. Al momento del receso se sentaron todos debajo de un árbol a comer. Obviamente Serena y Seiya se la pasaban abrazados y dándose de comer mutuamente en la boca. Era evidente que Seiya estaba superfeliz, Serena aún no se hacía muy bien a la idea pero tampoco estaba incómoda. Por otro, lado las chicas estaban incrédulas a lo que veían sus ojos pero tampoco comentaban nada, solamente apoyaban a Serena en todo lo que podían aunque no estuvieran muy de acuerdo.
De rato, casi todos de pararon a jugar futbase (ósea fútbol con basebol) con una pelota que traían los chicos, los únicas que prefirieron quedarse sentadas para acabar de comer y seguir platicando fueron Mina y Serena.
Mina: -aún comiendo su emparedado- Serena, realmente estás segura de lo que estás haciendo??
Serena: -suspiró- La verdad no Mina. En realidad anoche actúe sin pensar, creo que me dejé llevar por el momento y por el dolor de saber que perdí definitivamente a Darien. Aún así no creo haberme equivocado, Seiya es un gran chico y me ama profundamente.
Mina: Pero el pequeño detalle es que tu no sientes lo mismo por él –Serena miraba el pasto- Tú todavía adoras a Darien, sabes que no puedes engañarme –toma la mano de la chica y la aprieta- Serena no quiero hacerte sentir mal, solo quiero que te des cuenta de lo que estás haciendo. No sería justo que lastimes a Seiya por querer olvidarte de otra persona.
Serena: Lo sé Mina, pero estoy segura de que Darien será muy feliz con Marina. En lo que a mi respecta, nada pierdo con intentarlo con Seiya, tal vez algún día pueda corresponder a sus sentimientos.
Mina: De acuerdo, pero créeme que es muy difícil olvidar a el amor de tu vida. Te lo digo por experiencia.
Serena: -la mira- Lo dices por Armand verdad??
Mina: -derramando una lágrima- Sí, la verdad es que yo creí que lo había superado pero creo que no es así, todavía me duele –la joven guardaba un secreto pero no creyó prudente contárselo aún a Serena
Serena: Mina, tu eres una mujer muy fuerte, no te rindas.
Mina: Gracias Serena –se limpia sus ojos
Las chicas continuaron platicando. Después de un rato, todos entraron al salón y continuaron con las siguientes materias.
A la hora de la salida se despiden todos.
Seiya: Bombón, hoy no podré acompañarte a tu casa, recuerda que tengo que ensayar para el concierto.
Serena: Esta bien Seiya, no hay problema
Seiya se retiró del lugar con los otros dos jóvenes. Serena se fue sola ya que las chicas tenían cosas que hacer cada una por su parte.
Unas calles adelante Serena estaba a punto de cruzar una avenida transitada, iba perdida en sus pensamientos (en la luna pues), cuando casi la atropella un coche. Serena gritó
Serena: Pero que diablos le pasa!!! Que no ve que me estoy atravesando imbécil!!! –el auto se detiene frente a ella y que creen?, el coche le pareció conocido a Serena. De repente se abre el vidrio.
Serena: Da-Darien (oooh sorpresa, y que sorpresa Dios mío)
Darien: Serena, discúlpame no te vi. –se quita los lentes oscuros para mirarla (aaah se ve tan sexy)
Serena: -agacha la mirada- Ehh mmm no te preocupes.
Darien: Iba a hablarte por teléfono, quería hablar contigo.
Serena: Sí, yo también. La verdad es que no me gustó como quedaron las cosas entre tú y yo.
Darien: Sube, vamos a otro lugar para platicar
Serena: -dudó un poco, pero vio que no le quedaba de otra- Mmm esta bien –se sube al auto y este arranca
Darien: -mirando al frente mientras conducía- Vamos a mi departamento, tengo que recoger unas cosas para el hospital.
Serena: -no se atrevía a mirarlo- De acuerdo
El recorrido se le hizo eterno a Serena ya en realidad no sabía de que hablar con el joven. La chica se sentía extremadamente rara, era obvio que siempre tenía de que hablar con el pelinegro, pero esta vez como que su mente estaba en blanco y no salían palabras de sus labios por más que lo intentara. Por otro lado, Darien decidió no decir nada hasta que llegaran a su destino y estuvieran cómodamente, aparte no quería distraerse mientras manejaba (capaz que se estampa y esta historia sería trágica, noooooo)
Es coche se estacionó y los dos bajaron. Entraron al elevador. Serena estaba muy nerviosa ya que Darien permanecía callado (uuuh chiveados los niños!!). Salen de dicho elevador y Darien abre la puerta de su apartamento.
Darien: Pasa
Serena: -mirando el piso- Mmm gracias –el apartamento seguía como Serena lo recordaba, limpio y ordenado (quiero a ese hombre para marido!!)
Darien: Gustas algo tomar??
Serena: No gracias
Serena se sentó en el sofá que estaba enfrente y Darien en el de un extremo. Para este momento los dos sentían como su estómago se movía por los nervios, parecía dos chiquillos que se acaban de conocer.
Darien: -rompiendo el hielo- Yo quería que habláramos porque no quiero estar peleado contigo. No te niego que lo que sucedió me dolió mucho, pero creo que debemos hacer un esfuerzo por llevarnos bien, especialmente por nuestras amistades, no crees?? –la miraba pero Serena no se atrevía a verlo a los ojos
Serena: Sí estoy de acuerdo. Creo que hemos pasado por muchas cosas para terminar mal –se para enfrente de él y le da la mano –Amigos??
Darien: -dándole también la mano- amigos –tardó en soltarla y seguía mirándola a los ojos – Y dime, cómo estas??
Serena: -rescatando su mano y caminando hacia el balcón- Bien, creo que algo presionada por los exámenes finales y los trabajos, pero creo que podré manejarlo –se recarga dándole la espalda a la ciudad y centrando sus ojos en el joven
Darien: -levantándose del sofá y caminando hacia ella- Recuerda que yo te puedo ayudar en cualquier cosa que se te dificulte. Además tengo libros de sobra que te pueden servir (ay! es un amor mi Darien, bueno nuestro) –se paró a un lado de ella
Serena: Gracias. Eres muy amable –hay un breve silencio y los dos dicen a la vez
Serena: Cómo esta Marina?
Darien: Cómo esta Seiya?
Se empiezan a reír nerviosamente
Serena: -ella decide dar el primer paso- No quiero que te enteres por teceras personas, así que creo que debo decirte que Seiya es mi novio.
Darien: -la mira fijamente- Lo supuse. Yo también quiero ser franco contigo. Marina y yo empezamos a andar anoche.
Serena: -sonriendo fingidamente- Tienen muchas cosas en común, así que me alegro por los dos
Darien: -toma el rostro de Serena y la hace voltear hacia sus ojos azules- De veras??
Serena: -lo miró por un instante pero luego se soltó y se metió a la sala- Desde luego, mereces ser muy feliz
Darien: -entrando atrás de ella- Tu eres feliz con Seiya??
Serena: -mirando hacia abajo- No puedo contestarte, llevamos muy poco tiempo para poder darte una respuesta –había silencios cortos que incomodaban a Serena, pero lo que más la estremecía eran las miradas de Darien- Bueno creo que debo irme, seguramente tienes cosas que hacer y no quiero quitarte el tiempo –tomó su portafolio e iba a salir cuando Darien le cierra el paso y recarga su mano en la puerta para no dejarla pasar
Serena: Darien, que haces?? –decía muuuy nerviosa
Darien: Ya no me amas?? –lentamente de acerca a ella hasta acorralarla, acerca su rostro a milímetros del de Serena- Sé sincera y no me mientas
Serena: -volteando hacia otro lado y se le resbala el portafolios- Creo que eso ya no importa ahora o sí??
Darien: Para mí sí importa Serena, yo no he dejado de adorarte –rodea su cintura con sus brazos fuertes.
Serena no contestaba nada, trataba de mirar a otro lado, cuando Darien la hace voltear hacia él, se acerca y lentamente y sin besarla lame los labios de Serena con la punta de su lengua. Serena estaba fría, no sabía que hacer (yo si sé que haría en su lugar jiji). Darien se separa para mirarla.
Serena: -a él menos que nadie le podía mentir- Sí te amo mas que a mi vida, eres el aire que respiro y el calor que brota de mi pecho. No puedo vivir sin ti, pero sabes que ahora no podemos....
Darien no la deja continuar, la besa salvajemente (que delicado ni que ocho cuartos). Un beso profundo, dulce, desesperado, inquietante, delicioso. Nunca la había besado así en tres años de relación. Darien saborea el brillo labial sabor a fresas que traía Serena en ese momento. Esta última en un principio se resiste, pero al final cae rendida ante los encantos del soberano de la Tierra. Pone las manos en el cuello de él y siente su desesperación. Serena deja escapar un leve gemido que Darien escucha. Era como si se tele transportaran a otro mundo donde ni Marina, ni Seiya ni nadie mas existe. En ese momento Darien pasa su boca hacia las orejas de Serena y las mordisquea y lentamente baja hacia su cuello que besa y roza con su lengua. Serena estaba hundida en un éxtasis indescriptible y su corazón latía rápidamente. Cabe señalar que esto no era tanto por el momento de pasión, sino porque estaba siendo amada por el hombre su vida.
Darien: -susurrándole al oído- Dime si Seiya te hace vibrar como yo lo hago, dímelo
Serena: -respirando a prisa y sudando- No Darien, nadie es como tu, pero debemos detenernos, esto no es correcto, por favor, detente.
Darien no le hizo caso. Tomó las piernas de Serena y las puso en la cadera de él, de modo que rodearan el tronco del cuerpo del chico. De esta manera Darien la cargó tan ligeramente como una pluma y la llevó a la habitación. La recostó en la cama; acariciaba su piel blanca y suave como la de un bebé. Poco a poco metió las manos por debajo de la blusa del uniforme de la chica y acarició su abdomen (plano eh?? y eso que esta niña no come, traga)
Serena: -con los ojos cerrados- Darien por favor debemos detenernos.
Darien: -besando cada centímetro del cuerpo de Serena- Serena, por favor, te amo y no puedo estar sin tu calor, sin tus besos, sin tus caricias.
Serena sintió que Darien desabrochó su falda y fue en ese momento cuando hizo a un lado suavemente a Darien que estaba encima de ella y se levantó rápidamente.
Serena: No Darien!!!. Sabes perfectamente que esto no es justo ni para Marina ni para Seiya –Darien se quedó sentado en cama con la camisa desabrochada y empapado en sudor.
Darien: Tienes razón, perdóname es que no sé que me pasó (oooooohh que calor tengo!!)
Serena: Yo tampoco sé que me pasó, mi cuerpo se dejó llevar por tus caricias y tus besos –Serena se volvió a acercar a él y rozó sus labios con los suyos, pero no lo besó. Darien quería hacerlo pero Serena le puso un dedo en la boca- Me voy, recuerda que te amo, pero ahora es imposible estar juntos –abrocha su falda, sale de la habitación y toma su portafolio. La chica sentía el olor de Darien impregnado en su ropa y su piel. Limpió sus labios y salió rápidamente del departamento. Ahora era al muchacho a quien le ardían los besos de Serena.
Darien pensó: "Pero que demonios me pasó!!!. No puedo hacerle esto a Marina, no se lo merece. Pero Serena, mi amor, te amo y te deseo, quiero estar a tu lado otra vez"
Serena iba caminando a prisa hacia el elevador cuando que creen??!! Se topa con Marina
Marina: Serena, cómo estas?
Serena: -casi se desmaya cuando la ve- MMarina, muy bien. Yo venía este...-titubeo-
Marina: Supongo que a ver a Darien
Serena: Este sí, aclaramos las cosas y quedamos en buenos términos
Marina: Me alegro. Es lo mejor para los dos, supongo que ya te enteraste que somos novios (maldita!!), perdóname no quiero lastimarte.
Serena: Eh?, no como crees. Me da gusto por ustedes. Tengo que irme –le da un beso en la mejilla- Cuídate, nos vemos.
Marina: Sí tu también, adiós
Darien iba saliendo del departamento cuando ve a la pelirroja que miraba alejarse a Serena. En eso la chica voltea y lo mira
Marina: Darien!!. Acabo de ver a Serena, que bueno que ya no están peleados
Darien: -queriendo que la Tierra lo tragara- eh? Ahhh, sí, que bueno verdad?
Marina: -lo nota extraño- Te encuentras bien??
Darien: Sí, de maravilla. Nos vamos? Tengo que ir al Hospital
Marina: Sí claro, vámonos (mmm ni se las huele la pobrecita)
Continuará...
