—¿Qué es todo esto Garen?— preguntó una voz después de ser descubierto.

Él no contestó pronto.

—Respondeme—se puso en guardia y puso su mano en el mango de la espada—. Dame un motivo para pensar que no nos estás traicionando.

—Los caminos para regresar a casa están llenos de nieve, ya nada puede salir o entrar al campamento—dijo frotándose las manos por el frío,mientras cubría con una lona unas cajas de madera— esto es más grave de lo que puede parecer. Varya, necesitamos tu ayuda.

—¿Necesitamos quienes?—inquirió severamente.

—Eso es algo que te contaré más tarde.

. . .

El enorme animal fue soltado. Nada podía detenerlo. Pasaba a toda velocidad derribando escuálidos árboles y con una pisada fuerte que retumbaba en la tierra cada vez que plantaba su paso. Con un rugido de reptil a pesar del frío. Y un pequeño jinete con una armadura gruesa marcando el ritmo. Y la caballería detrás de él.

Arrasó con una línea de escudos donde la sangre, los gritos y los aplastados se dieron a escuchar. Al animal lo llenaron de flechas sin poder detenerlo. Mientras que la caballería pasaría con lo quedaba de la línea de escudos. Algunos morían, detenidos por las pocas de los hombres al mismo tiempo que sus caballos eran abatidos, otros lograban cruzar esa barrera hasta que comían flechas metros más adelante.

Rodion acabó con el basilisco no muchos metros después. Cuando le clavó una lanza, qué, con astucia había acestado en la cabeza del animal con el cuerpo inerte de su jinete, cuya armadura no pudo resistir las flechas.

. . .

Corrían detrás de caballería, algunos de ellos llevaban shamsir, una espada ligera de y de fácil manejo con. Esa porción de soldados destacaba de entre los demás por sus ropas, sus armaduras. Con ellos el gran general con su enorme hacha, su expresión cansada y amarga. Nadie quería preguntar si se sentía bien y el miedo era infundado.

Habían madrugado para poder rodearlos. El ataque sorpresa se hacía desde dos flancos, Darius estaba en uno. Myrh var Mnerys en el otro. Iban a flanquearlos, presionarlos a que sacaran todo lo que tienen mientras los obligaban a replegarse, obligando a Jarvan a tener que abandonar a sus hombres.

Durante los embates, más de una ocasión hubo fuga de información. Provocando que los ataques de su enemigo no tenían un efecto significativo. Y ellos tampoco. Redujeron bajas en ambos lados. Alguien había estado entorpeciendo los ataques. Var Mnerys lo sabía, notificó a Darius cuando se dio cuenta del asunto. Planearon una estrategia para poder determinar si era cierto. Porque de ser completamente cierto. Alguien, del otro lado, dentro de las filas de Demacia ha estado tan ocupado como para evitar el flujo de esta campaña.

El grupo de Var Mnerys divisó el campo de batalla. Llegó por un flanco. El cabalgaba un escuálido caballo en comparación a la caballería imperial. Cuyos caballos eran corpulentos.

—¡Al ataque!— gritó la orden mientras las palabras raspaban su garganta.

Todos sus hombres corrieron por el flanco derecho de sus enemigos, el ataque los inmutó levemente. Seguían defensivos, con escudos al frente. Pero ninguna defensa es invencible.

Unas palabra en una lengua extranjera alarmaron a Varia quién estaba en la defensa junto a los demás.

Varios soldados se introdujeron por encima de los escudos.

Y Darius había llegado desde el flanco izquierdo.


Muy buenas noches.

Noticias. Como todo en esta vida estoy a punto de terminar esta historia. Por tecnicismos me faltarían dos partes:

*Sueños de escarcha

*Cenit de primavera

En comparación a estas partes de la historia, serán bastante cortas. Bueno, no es como si algunos capítulos de por si fueran cortos. Cosa que es curiosa, cada capitulo se hace con la intención de que lo disfruten y, a veces no mido ni si quiera lo que he escrito, solo observo (si es que o puedo llamar así) que se transmita de manera correcta el mensaje; la dirección que está llevando todo esto. Bueno...

¡Hasta la próxima!