N/A: ni Gaara, ni ninguno de los personajes de Naruto me pertenecen, ellos son de Masashi Kishimoto (espero ser como él), espero que un día haga un nº especial dedicado al GaaHina n.n de veras!
Pareja: GaaHina
N/A: esta historia se me ocurrió de pronto, en uno de mis arranques de ideas, suelen pasarme de repente, pero eso llama a la imaginación (creo yo)
"Lalalala"- pensamientos de Gaara "lalalalala"- otros pensamientos - Lalalala – diálogos. Lo que aparece entre () con cursiva es la traducción de los maullidos n.n.
*** ¿Mi gato es… el Kazekage? ***
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**"Capítulo 12 – Los Momentos Junto a Ti"**
Las horas pasaron y poco a poco los invitados se fueron retirando, a Hinata no se la vio aparecer, ya que se había escabullido silenciosamente hasta su habitación, sin embargo el aguamarina se percató de su presencia, más no dijo nada, no quería someter a la chica a una situación incomoda, más con Naruto como principal detective.
- ¿Qué haré? – preguntaba una y otra vez la ojiperla recostada en su cama.
- Señorita Hinata ¿Puedo pasar? – interrogó Neji al otro lado de la puerta.
- Si, pasa – expresó con tranquilidad, al entrar su primo ella le sonrió.
- Necesito hablar con us… - ella lo miró negando – contigo – se corrigió.
- ¿Qué sucede Neji- nii-san? – Habló mientras el chico se sentaba junto a ella.
- Hable con Lord Hiashi – confesó, ella lo miró confundida – no me casaré contigo – sentenció la joven lo observó sorprendida.
- Pe-pero O-Otou-san… – tartamudeó, el Hyuuga tomó las manos de la peliazul.
- No te obligaré a que te cases conmigo – hizo una pausa – se muy bien que tu no me amas, jamás lo has hecho y jamás lo harás, yo sólo quiero verte feliz con el hombre que amas y sé que aunque él no lo admita siente lo mismo por ti – formuló mirándola a los ojos, Hinata pudo ver sinceridad en ellos.
- Él no… él se irá mañana – dijo desviando la mirada.
- No dejes que nadie te controle Hinata, eres demasiado bondadosa para soportar algo así y… yo te pido perdón por hacerte daño – dicho esto agachó su cabeza, señal de lo arrepentido que estaba.
- No t-te p-preocupes Nii-san, yo sé que no lo hiciste con mala intención – la ojiperla esbozó una sincera sonrisa, cosa que tranquilizó al joven.
- Gracias Hinata – articuló besando la mejilla de la mencionada para luego salir de la habitación.
En la oscuridad un chico de orbes aguamarina la observaba, esperando el momento preciso para aparecer dentro del cuarto de la joven cuando se hallaba dormida. La observó detenidamente la había visto dormir tantas veces que ya se le hacia agradable el rostro dormido de aquella chica.
"Se que no recordarás esto, pero es algo que debo hacer antes de irme, antes de dejarte Hyuuga Hinata" – con este pensamiento besó por última vez los labios de la peliazul, antes de que pudiera despertarla desapareció en una nube de arena.
- "Otra vez ese tonto sueño" – pensó la ojiperla al despertar segundos después de que Gaara se fuera, tenía la extraña sensación de que ese sueño había sido real.
Con los Sabaku no…
Gaara se encontraba ahora en su habitación, mirando el cielo estrellado y la luna, aquel astro se parecía tanto a Hinata, suspiró al recordar la primera vez que lo defendió
**"Flash Back"**
- Akamaru, deja al pobre gatito tranquilo – pidió dulcemente la joven Hyuuga.
- Akamaru, ya déjalo – le ordenó el Inuzuka, pero al animal se abalanzó sobre Hinata para morder al pobre Gaatito, pero oyó un alarido, proveniente de Akamaru, Gaara lo había rasguñado en la nariz.
- Hinata ¿estás bien? – preguntó su compañero de equipo Shino.
- H-Hai – pronunció mientras Kiba y Shino la ayudaban a levantarse (no había soltado al gato) la chica miró al minino con una sonrisa - ¿estás bien? – le preguntó al animal y este soltó un maullido.
- ¡Ay! – se quejó la chica por mordida que le dio aquel gatito.
**"Fin del Flash Back"**
También volvió a recordar el momento en el que fue herido y Hinata estuvo allí cuidándolo, para que su lesión mejorara, inconcientemente miró su brazo.
**"Flash Back"**
Hinata escuchó el maullido de dolor de Gaara, tomó las vendas y corrió para socorrerlo, su pata tenía una fractura, al parecer se había golpeado con algo duro.
- Tranquilo, tu pata aun no ha sanado – habló con mezcla de preocupación y ternura.
La Hyuuga tomó al gato entre sus brazos, ante los maullidos de protesta que daba el animal, entablilló y vendó su pata.
- Sabes desde hoy en adelante yo cuidaré de ti para que nada malo te pase, te llevaré conmigo a donde tenga que ir n_n – articuló la chica, regalándole una sonrisa sincera a Gaara.
Hinata lo observaba cuidadosamente, cada detalle de aquel gatito le recordaba más a esa persona que hacía tiempo ocupaba su corazón. Desde que le declarara su amor al rubio y este le rechazó de manera gentil, pronto descubrió que sus sentimientos por el hiperactivo de Naruto solo eran de admiración y cariño, al tiempo después sus ojos se posaron en aquel ninja de la arena de cabellos color fuego… ¿su nombre? Sabaku no Gaara.
- ¿Sabes?, no lo había notado, pero esa cicatriz que llevas en la frente se parece al Kanji ai (amor), es exactamente igual al que Gaara- kun – sus mejillas se tiñeron de rosa al pronunciar su nombre – digo… que el… K-Kaz-zekage- s-sama – se corrigió poniéndose nerviosa – tiene en este mismo lugar – pronunció poniendo su mano en donde tenía la cicatriz el gato.
Era evidente el parecido de aquel minino y el Kazekage de Suna; el pelo rojo, los ojos color aguamarina, las marcas negras alrededor de los ojos del gatito y el Kanji "ai", eran solo una mera coincidencia a los ojos de la Hyuuga, porque si ese gato fuese Gaara ya se habría marchado y no la estaría mirando con esos ojos que demostraban confusión.
- Kiba- kun me dijo que podrías ser Gaa… el Kazekage – se rectificó la ojiperla – pero aunque tu parecido con él es bastante notorio, no es posible que lo seas – aseguro la muchacha.
- ¿Miau? ("¿por qué?") – su maullido salió más como una pregunta, Hinata lo miró de forma tierna y le sonrió.
- Bueno aun no entiendo tus maullidos, pero intentemos algo… te haré un pregunta, un miau es un sí y dos miaus son un no ¿entendiste? – preguntó de forma sutil.
- Miau ("sí") – respondió de forma automática.
- Entiendes rápido, eres muy inteligente – mencionó regalándole otra sonrisa - ¿por casualidad eres de Suna? – interrogó la ojiperla poniendo en apuros al pelirrojo.
- Miau, miau ("no") – respondió después de pensar un poco en las consecuencias del sí.
**"Fin del Flash Back"**
En su mente estaba el recuerdo de aquel día, el mismo día cuando lo curó, también la peliazul le otorgó un nombre "Akage", quien pensaría que se había acostumbrado a aquel apodo.
**"Flash Back"**
- ¡Ah! Es verdad, aun no te he puesto un nombre – articuló poniéndose una mano en la cabeza mientras con la otra acariciaba a Gaara con cuidado de no pasar a llevar sus heridas.
Hinata pensaba en un nombre para el gato, se le ocurrieron algunos. Cuando observó a Gaara, quien parecía estar sumido en sus pensamientos, cuando de pronto éste agitó su cabeza como despejándose de algún pensamiento "¿Qué pensará?" Esa pregunta se formuló en su cabeza al verlo, después de mucho meditarlo prefirió que el gatito escogiese su nombre.
- He pensado en llamarte Akage ¿te gusta? – interrogó expectante al maullido de aceptación o de negación.
"Akage, no estaría mal" – pensó – miau ("sí") – un maullido de aceptación por parte de Gaara.
Hinata lo alzó emocionada, levantándose ella también de la cama, como si de esa respuesta dependiese su felicidad, Gaara quedó sorprendido por la acción de la peliazul, quien parecía una niña pequeña a la cual le han dado una noticia asombrosa. Se tumbó de nuevo en la cama abrazando a "Akage", quien ni siquiera protestó ante el gesto.
**"Fin del Flash Back"**
Pero si algo se había grabado en su memoria era aquella confesión que escuchó de los propios labios de la Hyuuga, aquella que lo había hecho dudar y cambiar de opinión respecto a ella y a muchas otras cosas.
**"Flash Back"**
La Hyuuga se hallaba sentada en el borde do su cama, tratando de controlar su llanto, el minino quien ahora se encontraba a su lado, no dejaba de mirarla. Pronto se escuchó una voz tras la puerta.
- Hinata- sama – llamó su primo con algo de angustia en su voz.
- Pa-pasa N-Neji-…nii-san – pronunció tratando de fingir tranquilidad.
La puerta se abrió y el ojiperla entró con expresión preocupada, Hinata le sonrió forzadamente, ya que no quería que él se preocupara.
- ¿Por qué lo ha hecho Hinata- sama? – interrogó cambiando el semblante a uno más serio, Gaara estaba atento a la respuesta de la peliazul, ya que él también quería saber.
- Etto… ¿a q-qué t-te re-refieres, N-Neji- nii-san? – habló algo nerviosa y confundida por la repentina pregunta de su primo.
- A lo qué ha hecho – hizo una pausa y miró al gatito – ¿Qué tiene de especial ese gato?, ¿es acaso porque tiene cierto parecido con el Kazekage? – formuló serio, a Hinata le estaba empezando a incomodar las preguntas del castaño.
- Etto… Neji- nii-san, ummm n-no e-es e-eso… – sus mejillas comenzaron a tornarse más rosadas. Neji la interrumpió.
- Lo he notado – articuló algo decepcionado, la ojiperla lo miró dudosa – la forma en la que se expresa de ese chico… – agregó refiriéndose al pelirrojo.
Era verdad y a Neji no podía mentirle aunque quisiera hacerlo, sentía que debía decirle la verdad, aunque su primo en cierta forma se decepcionaría de ella.
- Y-yo l-lo… amo – mencionó con un hilillo de voz, agachó la cabeza avergonzada.
- Eso no está bien, usted sabe que él… – no lo dejó continuar, la peliazul sabía lo que le diría.
- Él…, G-Gaara- kun… n-no e-es m-malo…, s-solo e-está h-herido… y-y no c-creo q-que de-bas juzgar-lo… Nii-san – comentó la Hyuuga levantando la cabeza y mirando a su primo con decisión.
Neji quedó sorprendido ante la actitud de su prima y siendo honesto se sintió extrañamente celoso de que hablara así del aguamarina. Gaara por otro lado pareció quedarse en shock ante la confesión de la Hyuuga.
**"Fin del Flash Back"**
- ¿Aun crees que es lo correcto? – escuchó una voz a sus espaldas, más no necesito voltear para saber de quien se trataba.
- Sí – articuló con voz cansina, la rubia se sentó en la cama del menor y lo observó fijamente.
- ¿Sabes? – el joven la miró de reojo – aunque regresemos mañana a la aldea, siempre habrá algo que te unirá a Hinata – habló tranquilamente, el menor suspiró, Temari tenía razón.
- Lo sé – formuló mirando nuevamente el cielo, la rubia pudo notar la confusión que Gaara tenía sólo con mirar sus ojos.
- Y yo sé que no harás nada al respecto – eso sonó como un regaño, la chica se cruzó de brazos mirándolo.
- No puedo abandonar a mi aldea y tampoco obligaré a Hinata a irse conmigo – manifestó con semblante serio, Temari suspiró.
- Que terco saliste – se levantó del lugar dispuesta a irse, sin embargo menor de los Sabaku no habló.
- Sólo hago lo que es correcto – la contradijo ella volteó y lo miró ceñuda.
- Si hicieras lo correcto, no sacrificarías tu felicidad, ¡por Dios Gaara!, han pasado 17 años y nunca has conocido el verdadero amor y ahora que por fin lo encuentras, ¿lo dejas ir sólo por la aldea? – su tono de molestia no pareció afectarle al aguamarina.
Él pelirrojo no expresó palabra alguna, su hermana salió de su habitación molesta, el chico debía admitir que Temari había ganado esta vez, pero no podía estar con Hinata, pues ella no estaría dispuesta a abandonar Konoha.
Al día siguiente…
Hiashi no pudo dormir muy bien, aun resonaban en su cabeza las palabras de su sobrino Neji… "¡mi padre no lo hubiese permitido! Y no estaría orgulloso de mí si yo aceptara seguir con esto", además a eso se sumaba la pesadilla que había tenido con su fallecido hermano Hizashi, quien lo advirtió de un gran caos si el continuaba con su idea de casar a Neji y Hinata. Motivado por aquel revelador sueño decidió hablar con ambos jóvenes, los cuales permanecían callados y atentos a sus palabras.
- He decidido no llevar a cabo el matrimonio entre ustedes – sentenció seriamente mirando a los menores.
- ¿El consejo lo ha aceptado? – interrogó el ojiperlado, Hiashi los miró.
- No he hablado con ellos todavía, pero no podrán hacerme cambiar de opinión, ya esta decidido – expresó con autoridad.
- ¿Eso quiere decir que Hinata no será sometida a la marca maldita? – preguntó mirando a la peliazul, ella miraba a su padre atenta.
- No, no podrán hacerle nada – observó a Hinata, la cual tenía una sonrisa en sus labios, era la primera vez en mucho tiempo que ella le sonreía de esa forma y se sentía… ¿feliz?.
- Gracias Otou-san – formuló con dulzura, el mayor suspiró.
- Ahora pueden irse – declaró finalmente, ambos debían ir a despedir al Kazekage a la entrada de la aldea.
Neji se dirigió a su habitación para arreglar sus cosas, puesto que ese mismo día se iría de misión con su grupo. Hinata por su parte salió lo más rápido que pudo de la mansión.
- "No puedo dejar que se vaya, no ahora" – se dijo a sí misma mientras emprendía una carrera contra el tiempo, mientras recordaba su primer beso con Gaara. (N/A: recuerden que ella aun cree que el beso de la habitación fue un sueño)
**"Flash Back"**
Tras cerrar la puerta escuchó un cascabeleo. "Seguramente era el collar de Akage" – pensó, caminó por el pasillo hacia el lugar de donde provino el sonido, corrió hasta dar con él, sin embargo el minino no se hallaba allí, lo único que había era un corredor algo oscuro para su gusto, aun así ignoró el detalle cuando escuchó nuevamente el collar y se adentró por el lugar.
- Akage… – lo llamó Hinata, pero no obtuvo respuesta alguna – Aka… – no terminó de pronunciar su nombre, porque ante ella estaba el mismísimo Sabaku no Gaara. Inconscientemente su cuerpo reaccionó.
- ¿Me tienes miedo? – preguntó con la voz más ronca de lo habitual, entretanto avanzaba hacia la ojiperla, ella retrocedió.
- N-no – respondió con voz débil, su cara comenzaba a arder ante el sonrojo, sus piernas y el reto de su cuerpo temblaba.
- Entonces… ¿por qué tiemblas? – la cuestionó, avanzando más, ni siquiera entendía cual era el motivo que lo llevaba a acercársele.
- Po-porque… – su mente se quedo en blanco, ¿qué le iba a responder?, no podía decirle que era porque se sentía avergonzada, nerviosa, agitada, exaltada, entre otras cosas ante su presencia, porque lo amaba.
El pelirrojo en el fondo presentía que la reacción de la joven no era por miedo, él no sentía que fuera "miedo" lo que provenía de ella, era algo más, algo con lo que él no estaba familiarizado. En cuestión de segundos la Hyuuga recordó el sueño que había tenido esa mañana con el muchacho frente a ella. Se sonrojo. Y sin darse cuenta quedó acorralada entre la pared y el cuerpo del aguamarina, quien llevaba puesto su traje de Kazekage, agradecía en el fondo que esa prenda ocultara el collar que Hinata le había puesto. Nuevamente las palabras de la peliazul se repitieron en su cabeza.
- ¿Por qué? – la interrogó acercando su rostro al de ella, acortando la distancia, la cara de la joven pareció encenderse.
- E-Etto… y-yo no-no ee-entiendo, Ka-Kaz… – pero así cono en su "sueño", el pelirrojo la calló con un beso, pero a diferencia del otro, este era más… necesitado.
La Hyuuga quedó paralizada y en shock, podía presentir que el pelirrojo esperaba su respuesta, y se la dio entreabriendo los labios para que Gaara se apoderara de su boca, con algo de timidez sus manos se posaron en el pecho de él y arrugaron su ropa, se sentía tan bien, pero cayó en la cuanta del ¿por qué?, acaso… ¿Gaara sentía por ella, lo mismo que ella sentía por él?. Pero ignoraba totalmente que el ninja de la arena estaba mucho más confundido de lo que alguna vez se imaginó.
**"Fin del Flash Back"**
Con Gaara…
En la entrada de la aldea se encontraban los hermanos de la arena y los ninjas de Konoha, el joven pelirrojo observaba a todos los presentes, no obstante faltaban aquellos ojos que lo habían observado por tanto tiempo, aquellos orbes perlados pertenecientes al Clan Hyuuga, pertenecientes a ella… Hyuuga Hinata.
- Gaara, como me gustaría que te quedaras más tiempo amigo – habló el hiperactivo rubio abrazando al aguamarina quien a su manera correspondió.
- No se puede Naruto Gaara tiene cosas que solucionar en la aldea – interfirió el marionetista sonriéndole al rubio.
- Ya Naruto, basta – habló la autoritaria voz de Tsunade, el chico soltó al pelirrojo.
- Pero vieja… - la mujer lo interrumpió.
- ¡Que no me digas vieja! – lo regañó golpeándolo en la cabeza, el rubio se sobó quejándose.
- Tss que problemático Naruto – se quejó Shikamaru, sus compañeros rieron.
- Tú tan perezoso como siempre Shikamaru – comentó divertida Temari.
- Oigan ¿Y Hinata? – preguntó el Uzumaki al no verla presente.
- Ahora que lo dices Neji tampoco está aquí – formuló Rock Lee, todos comenzaron a mirarse.
- Tuvieron asuntos que discutir con el clan – se escuchó la voz perteneciente a Shino, ellos lo miraron.
- No sé como Hinata aun soporta a esos idiotas del clan, después de todo lo que pasó por culpa de ellos – expresó refiriéndose al ataque que habían sufrido.
- Es su familia, tú ni nadie puede cambiar eso – dijo seriamente Ten-ten cruzándose de brazos.
Después de eso nadie dijo palabra alguna sobre el tema y se mantuvo un profundo silencio hasta que Gaara decidió hablar.
- Ya es hora – anunció el menor de los Sabaku no, los mayores se miraron y asintieron.
Mientras tanto la peliazul corría lo más rápido que sus piernas le permitían, quería hablar con el Kazekage sobre lo que sentía, quería por primera vez dejar esa timidez a un lado para poder decirle que lo amaba, no importaba si él la rechazaba, deseaba con todas sus fuerzas no llegar tarde para hacerle saber que tenía a alguien a su lado, alguien que lo amaba.
- ¡Hinata al fin llegas! – Gritó el hiperactivo chico rubio, ella se detuvo para recuperar el aliento.
- Ga… e-el ka-kaze… - sus palabras fueron interrumpidas por su amigo.
- Él ya se fue, lo siento – dijo el Inuzuka, Akamaru soltó un gruñido más bien de tristeza.
La ojiperla se quedó inmóvil ante las palabras de Kiba, corrió lo más rápido que pudo y aun así no logró llegar a tiempo. No pudo decirle a Gaara lo que sentía por él, otra vez había fracasado, pero este fracaso era importante, pues de ello dependía su felicidad.
*** ¿Fin? ***
N/A: ¡HE VUELTO MIS QUERIDISIMOS LECTORES Y LECTORAS!, ahora soy una "desaparecida en acción" jejejejeje :P, la verdad me ausenté por mucho tiempo, ya perdí la cuenta de los meses, la perdí ¡de veras! Y aquí les traje un nuevo Capi eaeaeaea (baile de 5 segundos) se que es algo corto, pero bueno algo es algo ¿no?
¿Qué sucederá?, ¿Será este el fin?, ¿Gaara y Hinata no se volverán a ver? Y ¿Qué sucederá con Neji?. Tendrán que esperar el próximo capítulo saberlo n.n si ya lo adelante este no es el fin xD.
Agradezco con todo mi corazón a todos los que han seguido mi fic y los reviews de mis lectores y lectoras los aprecio mucho ¡de veras!, gracias a ustedes puedo seguir creando cosas nueva, por cierto no los mencionaré a todos puesto que la lista es larga, pero ustedes saben quienes son y que los quiero mucho y espero leerlos en el final final de: ¿Mi gato es… el Kazekage?
Si les gusta y quieren que le continúe solo díganlo, si no les interesa me dedicaré a otra cosa como contar estrellas jejejeje xD, espero sus reviews.
Gracias por leer la historia, si no les queda claro alguna cosa les responderé a la brevedad ¡de veras!, bueno eso nos vemos en un siguiente capítulo (si ustedes así lo desean) de:
¿Mi gato es… el Kazekage?
Se cuidan, los quiero
Adiosito n.n
