Despertó en la mañana por el melodioso sonido de las avecillas al cantar frente a su ventana, que molestia, no lo mal interpreten, pero cuando uno logra dormir después de tres días de insomnio, despertarse temprano es una tortura… pero como el siempre decía "a veces en insomnio en el peor ladrón que puede entrar a tu casa por las noches". Con pereza se sentó en su cama… admirando si vieja habitación, con las mismas paredes verdes, los muebles viejos, su cama, que ahora ya nunca seria vista con los mismos ojos, aun podía ver una mancha en sus sabanas; sin poder evitarlo se sonrojo por sus propios actos, como fue que termino entregando su cuerpo, pero, el no se arrepentía, no claro que no, si lo que menos le costó trabajo fue aceptar la propuesta, lo disfruto casi tanto como su maestro, solo que… sus padres eran unos homofóbicos en potencia y si veían la mancha… se preguntaran de que fue, y él es incapaz de decir mentiras, no porque era un niño bien, si no porque simplemente lo conocen bastante bien para saber que les está mintiendo. Tendría que decir que practico los toques sucios en su cuerpo, era verdad a medias… eso no era mentir ¿cierto?

Como sea, el caso es que como todos los días se arreglo para ir al colegio; bajo las escaleras, encontrando a su bella madre en la cocina, sentándose a la mesa con ella. Esa hermosa mujer de cabello y ojos café, hogareña, amable, amorosa y una cocinera excelente, una mujer que a pesar de ver a su hijo que le sacaba cinco centímetros, que ya pronto se iría a la universidad y se abriría en el mundo, para ella seguía siendo su niño de ocho años, al cual cuidar, abrigar y cuidar con su vida; eso no le molestaba, bueno, de vez en cuando su sobreprotección llegaba a ser vergonzosa.

-buenos días Joseph

Dijo la mujer, olvido mencionar que era la única persona en toda su vida que lo llamaba por su nombre.

-buenos días mamá

La mujer le sirvió el desayuno y una taza enorme de café; el solo empezó y comió ante la mirada atenta de su madre, trato de ignorarla, solo pensando en que hoy como ya estaba completamente curado, regresaría y vería de nuevo a su amado profesor, estaba tan feliz que sin evitarlo mostro una sonrisa de colegiala con su primer amor, lo cual no paso desapercibido por su madre.

-hoy te ves más feliz de lo normal Joseph ¿alguna razón en especial? ¿Acaso es que ya tienes novia? ¿Quién es? ¿Cómo se llama? ¿Qué edad tiene? ¿Es más adulta que tú?

Maldita sea… ¿acaso era tan obvio? Miro fijamente a su madre, con los ojos llenos de felicidad de ver a su niño ya crecido con su primera pareja, no podía mentirle, solo diría verdades a medias.

-¡y-yo! el… quiero decir ¡ella! E-es… mayor…

-oh y… ¿Por cuánto?

Carajo, maldita sea su madre preguntona, porque, porque tuvo que ser una década más grande, era un tramo bastante grande de diferencia de edades, verdades a medias tendrá que ser ahora más común entre su familia.

-u-unos cuantos meses…

"ciento veinte" pensó para sí mismo, pero si seguía ahí su madre seguiría preguntando, así que solo se puso de pie tomo su mochila y su termo con café y estaba a punto de salir a para el colegio cuando su mama hablo.

-¿no piensas despedirte de tu mamá?

-¡mamá ya no soy un niño! ¡Por favor!

-descuida hijo se que ya has crecido y dejaste de ser mi hijito consentido al que le di todo mi amor y mi tiempo

-mamá por favor…

-no, descuida hijo vete a la escuela

La mujer con lagrimas de cocodrilo chantajeaba a su hijo, que cuando sus ojitos se ponían cristalinos no podía negarle nada, el viejo truco de las madres, siempre funciono con él. A regañadientes regreso con su mamá y con voz de niño dijo dulcemente "adiós mamá" y beso la mejilla de la mujer, que sonrió complacida.

-adiós Joseph que tengas un buen día, abrígate bien que hace frio esta mañana.

-mamá todas las mañanas hace frio

-cuídate hijito

-ya mamá ya no soy un niño

-pon atención a tus profesores

La madre del chico hacia caso omiso a todas las protestas, ella era así y Tweek ya estaba cansado. Refunfuñando salió de esa casa. Ya no aguantaba más, si su madre no estaba de sobre protectora, estaba de mandona o lo trataba como si estuviera loco o tuviera alguna discapacidad psicomotriz; carajo él no estaba loco, mucho menos discapacitado, era completamente normal, salvo su nerviosismo, sus delirios, sus temblores y tick, pero eso era por el café, no Desorden de Atención Deficiente e Hiperactividad (ADHD), eso era puro invento de su madre, el era normal no necesitaba esos medicamentos asquerosos.

-¡gah! Porque no acepta que ya no soy su niño… yo ya crecí y le pertenezco a otra persona.

Cuan diferente es despertar en un agujero en la tierra en medio del parque a despertar en una suave cama tibia con un modelo británico a un lado, sentir su suave respiración y su aroma a colonia era un éxtasis, podría acostumbrarse, no le molestaría en lo absoluto. Miro a su acompañante en la cama, su rostro, un playboy en toda regla, tan jodidamente sexy, aun no creía que ese chico hermoso y sexy lo escogió a él, entre todas las perras, entre todas las damas inglesas y la prefecta Wendy. Acaricio su rostro, y suspiro.

-eres tan sexy…

Dijo sin poder evitarlo y de inmediato los ojos grises de su maestro se abrieron, rápidamente desvió la mirada y alejo su mano del rostro del otro, que sonreía, se hiso el dormido para ver que era capaz de hacer su nuevo y joven amante.

-¿perdón? ¿Acaso me llamaste sexy?

-¡claro que no! Idiota

-lo dijiste…

-no, imbécil yo jamás diría eso de ti, bastardo

-If you want my body and you think I'm sexy

-¡que parte de yo no lo dije no entiendes!

-Come on sugar let me know

-*Je n'ai pas dit, enfermé

-If you really need me just reach out and touch me

Tomo la mano de Christophe y la dirigió a su pecho descubierto para que notara los latidos de su corazón, el moreno enrojeció al instante y miro esos ojos grises aterradoramente hambrientos de él.

-Come on honey tell me so

-*d'accord, d'accord, je l'admets, sont un véritable playboy y... je suis tombé en amour

-muy bien, estas progresando mucho mi niño

-idiota… tengo que ir a la escuela y tu a trabajar así que si no te molesta tomare un baño.

Salto de la cama y se encerró en el baño, ya adentro se llevo la mano al pecho y trato de normalizar su corazón, imbécil británico, lo descubrió, comenzó a mandar insultos a su amante que claramente lo escuchaba desde la cama con una sonrisa en el rostro, su niño era tan lindo cuando se avergonzaba.

Noviembre diez…. Un año más… ¿Cuántos ya eran? Nueve… nueve años desde que empezó este maltrato… cada año se volvía más agresivo, no tardaría mucho hasta que lo matara, se sentía en un infierno, preferiría la muerte que soportar otra golpiza, prefería ver a su madre, estar con ella. Miro sus piernas, estaba temblando, bueno no era de sorprender, hoy no quería ser un estorbo, no ser notado, cualquier error, cualquier comentario, mirada o incluso una respiración es suficiente para desatar la furia del monstro y comenzar la tortura de esta fecha.

Bajo la cabeza tratando de ocultarse, mirando al hombre que entro en la cocina; su padre, del cual heredo su nombre, Philip Pirrup viudo de la bella Georgina Pirrup, su hermosa madre que desgraciadamente nunca conoció, pues verán, la gente tiende a odiar y a maltratar al pequeño Pip ¿Por qué? Ese sería el problema principal, nadie lo sabe con exactitud, será su descendencia inglesa, su acento, incluso su irritante voz afeminada y su extrema amabilidad, pero a diferencia de los cabrones de la escuela, su padre tenía un motivo más íntimo y personal para odiarle, a tal grado que casi mata a su hijo a golpes, Pïp no lo culpaba, lo comprendía perfectamente pero aun así, Pip no tenía la culpa de nada y eso su padre no lo veía.

-B-buenos días

-cállate…

-s-si

El hombre era lo contrario perfecto a su hijo, castaño, alto, fornido, un hombre hecho y derecho por donde le vieras, Pip al contrario era la viva imagen de su madre, fino, delicado, rubio y de piel suave, pero con da diferencia de que sus ojos en lugar de ser color avellana eran azul celeste idénticos a los de su padre, eso es lo único de apariencia que saco de él.

-idiota… me podrías contestar… ¿Qué diablos crees que haces?

-¿mande? ¿A qué se refiere?

-¿acaso no piensas hacer el desayuno?

-y-yo, es que… usted dijo que no se me permitía cocinar… ni comer por una semana

-mmm… eres un inútil, de nada me sirves, eres un asco de hijo.

-lo lamento… y-yo tengo que ir a la escuela y llegare tarde

-no me importa, no sé a qué diablos te quedas en las tardes, alguien tiene que limpiar…

-papá yo…

Antes de que pudiera decir otra cosa, recibió un golpe del pucho de su padre en la cara, que lo tiro en el suelo, rompiéndole el labio que mancho el suelo, a lo que su padre siguió con una patada en el estomago.

-eres un niño idiota sin valor alguno, debí dejar que murieras, que murieras en ligar de mi amada Georgina… pero la estúpida te prefirió a ti

-por favor…. No diga cosas tan horribles de mi madre

-¡no la llames así! Como te atreves a decirle así cuando tú la mataste ¡asesino!

Cuando Tweek llego a la escuela de inmediato encontrando a sus amigos Leoopold y Chris, que estaban junto a los casilleros del primero, camino hacia ellos buscando con la mirada al siempre puntual Pip. Los saludos a ambos como todos los días y platicaron un momento de cosas sin importancias, se les podía notar un poco decaídos y la ausencia de Philip se hacía más presente conforme pasaba el tiempo.

-¿chicos y donde está Pip?

Los otros lo miraron decaídos y negaron con la cabeza, podía jurar que Butters estaba a punto de llorar, esto debía ser muy grave.

-Tweek… sabes qué día es hoy ¿verdad?

-hoy… es diez de noviembre ¿pero y qué?

-no lo recuerdas… hoy Pip no vendrá… es el aniversario de sus padres.

-oh no…

Asi es, sus amigos sabían perfectamente lo que sucedía en la casa de los Pirrup, e intentaron ya muchas veces tratar de ayudar a su amigo, pero el siempre lo negaba y no dejaba que nadie se metiera, ellos ya estaban preocupados, eran años desde que esta golpiza atormenta a Philip, el regresa con una sonrisa que claramente es una máscara de su dolor, han visto las marcas, son horribles y pasan semanas e incluso meses para que sanen, han de doler mucho, y con dificultad se mueve, cada año es más agresivo y Philip se ve más delicado, en una de esas sería capaz de matarlo a golpes.

-¡AH! ¡No! P-p-por favor… duele… pare… ¡AH! ¡AH~!

Se escuchaban los aterradores gritos de dolor del chico ingles en el sótano de la casa, y a nadie le importaba un carajo, ahí no se metía nadie y sus gritos eran ignorados otra vez, su padre estaba loco y lo usaba como esclavo de su casa, como una carga, como una responsabilidad, tratándolo peor que a un perro callejero; con el corazón roto y viudo de su amada Georgina, golpeaba al único tesoro que ella dejo.

-¡asesino!

Pasaban los minutos y al ser la primera hora del horario de Philip, el maestro de historia de inmediato noto su ausencia y comenzó a preocuparse, no tuvo mente para nada mas que no fuera su Pip golpeado, de seguro algo tenía que ver su falta con sus marcas. Lo llenaba de furia pensar que en lugar de ayudar a su niño estaba tratando de enseñar historia a unos primates que no sabían ni medio carajo de quien fue Napoleón, tenía que averiguar su secreto y no perdonaría a quien se atreva a tocarlo, que se pudra en el infierno el maldito, que sufra la más larga y dolorosa de las torturas, de eso se encargaría personalmente.

Sus ojos azules como el hielo se tornaron rojo sangre de la furia, tenía que tranquilizarse o su cráneo comenzaría a deformarse para relucir sus cuernos.

Pasaron las horas, y los amigos de Philip se sentían tan inútiles y miserables como lo hacían cada año, ellos en la escuela hablando de cada estupidez que ni al caso, mientras el rubio era molido a golpes. En su hora de descanso, ocultos en la biblioteca disque estudiando para el examen de matemáticas. Bueno los únicos que lo intentaban eran Leopold y Tweek, ya que Ze Mole se limitaba a dormitar mientras el silencio lo arrullaba.

-por mucho que me guste verte dormir, ¿no crees que deberías estudiar un poco?

- la verdad lo dudo mucho querido Butters

-sabes que tu situación sentimental con el maestro es completamente ajena al colegio ¿verdad?

-lo se… pero aun así, leer un maldito libro no me distraerá del problema.

-ya pasaron años, debes aprender a superarlo, no podemos meternos

-Dios es un marica supremo, ¿Dónde esta ese imbécil misericordioso cuando se le necesita?, si por su maldita culpa matan a Pip a golpes yo…!

-¿Quién va a matar a Philip?

Los jóvenes regresaron la vista al hombre de aura oscura, que los veía con una mirada de águila acusadora que penetraba el cuerpo y unos ojos rojos como rubíes brillantes extrañando a los alumnos que lo conocían. El hombre camino hasta quedar junto a ellos, asustando a los rubios e intimidando al moreno.

-y bien ¿no piensan contestar?

-no creo que quiera saberlo…

-díganmelo ahora jóvenes, porque puede que me moleste y no me quieren ver molesto

-es muy personal profesor, a nosotros tampoco nos incumbe y creo que sería de mala educación contárselo

Dijo Leopold aun asustado, pero aun así sus palabras tenían algo de razón, y como el mejor amigo de Philip era su deber guardar su intimidad para él.

-saben muchachos, déjenme decirles algo, dejémonos de estupideces todos sabemos que mi relación con su amigo es especial y que ustedes también tienen profesores favoritos, y déjenme les informo que no podemos mostrarlo en la escuela porque hay un informante anónimo, una palabra y nos corren así que si no me lo dicen, me veré en la penosa necesidad de hablar

-eso no me asusta profesor, usted habla y nosotros tampoco dudaremos en hablar, conozco a Pip y perdona de todo, menos una traición

- ¡DeLorne! Dígamelo ahora, no me importa si usted y sus inútiles amigos no tengan el valor de ayudar a quienes lo necesitan, pero yo no me quedare de brazos cruzados mientras masacran a mi Philip a golpes, así que si quiere que alguien ayude a su amigo más vale que comience a hablar.

-está bien, pero si no puede ayudarlo, se las verá conmigo…. Aquí no podemos, hay que alejarnos de la gente

Guiaron al profesor hasta un rincón muy apartado de la enorme biblioteca, donde nadie pasaba, donde estaba oscuro y olvidado, lugar perfecto para declarar verdades. Cuando llegaron el primero en hablar seria Stotch ya que era el mejor amigo y el que tenía más conocimiento del caso de Philip.

-de acuerdo, profesor, la cosa es que… El matrimonio d los Pirrup fue muy normal, su padre y su madre estaban enamorados, pero su padre estaba más que enamorado, estaba apasionado y entregado completamente a su esposa, cuando supieron que Pip llegaría no cabían en su felicidad, pero después todo su paraíso se agoto, era un embarazo muy peligroso, su madre corría mucho peligro y muchos doctores decían que no sobreviviría, su esposo trato de convencerla de que tendrían otro bebe pero ella no escucho.

-lucho durante horas para que Philip naciera y al final…. Ella murió-continuo Tweek- su padre quedo destrozado de que le arrebataran al gran amor de su vida, el culpa a Pip de la muerte de su madre, lo rechazo desde que nació, contrato a niñeras a los ocho las despidió y él se encargo de Philip, lo trato como esclavo en su propia casa, con trabajos y lo dejaba ir a la escuela, golpeándolo por cualquier tontería.

-cada cumpleaños de Pip el desaparece por unas semanas en lo que su golpiza del año deja de notarse, con el dolor apenas puede caminar, y aun así decide venir a la escuela, su padre lo odia y hoy sería el aniversario de su madre y su padre, entonces es obvio que no vendrá porque lo están golpeando-termino diciendo el chico francés-

El profesor ya no estaba molesto, estaba furioso, completamente cegado por la ira que sin poder contenerlo sus ojos brillaron pudiendo salir fuegos de ellos en cualquier momento, mientras se hacia un sonoro un crujido horroroso proveniente del cráneo de Damien, que comenzaba a sangrar… su lado demoniaco estaba saliendo y si no se controlaba todo el mundo sabría que la reencarnación del diablo estaba en la tierra. Sin importarle un carajo su trabajo salió del edificio directo a la casa del joven Philip, sabía bien donde vivía, lo seguía de vez en cuando, a cada paso sus cuernos salían cada vez mas de su cráneo y la sangre manchaba su ropa de marca, derritiendo la nieve a su paso. Sus bellos ojos azules manchados de rojo sangre buscaban la residencia Pirrup, mataría y correría la sangre del idiota que se atrevió a profanar propiedad Thorn.

Mientras los jóvenes seguían en la biblioteca viendo como si profesor salía del colegio a hacer no se qué, pero de seguro ese hombre ayudaría a Pip, decidieron que esta vez dejarían que un adulto se encargara, sería más creíble que un grupo de jóvenes inadaptados.

Estaban a punto de regresar a la mesa donde estaban pero unos ruidos extraños los detuvieron, buscaron con la vista de donde procedían esos gritos, no les mentiré, se escuchaba como si alguien estuviera en pleno acto sexual, parecían gemidos… caminaron por los libreros hasta dar con los culpables…. Christophe juro por lo bajo jamás volver a buscar sonidos extraños en la biblioteca, la escena era para mayores de edad…

-¡ah~! ¡S-Stan… m-mas!

-Kyle… te amo… ¡ah!

Mierda… nada más caliente que ver al maestro con el que te besaste y al chico nuevo teniendo sexo en la biblioteca. Christophe tenía que apartar a los rubios de esa escena antes de que les diera un ataque. Los tres chicos colorados se ocultaron tras un librero y se tapaban los oídos, tratando de no mirar, pensar en cualquier otra cosa.

-¡Stan! ¡Ah!

Mierda, mierda, Kyle era una señorita gritona, carajo, como distraerse si los gritos de sexo ahora se escuchaban más fuerte, carajo, trágame tierra, ni siquiera eran los que recibían el va y viene y era más bochornoso. Ahora si deseaba preocuparse por Pip, pensar en cómo resolver su problema, en su impotencia por ayudarlo, pero ¡ah! Esos sonidos… Le hacían pensar que así era como se escuchaban mientras tenían sexo, eran las viejas gritonas…. que humillante….

Esperaron hasta que esos pervertidos terminaran sus asuntos y se despidieran… que acaramelados, como si fueran un matrimonio, necesitarían tratamiento psiquiátrico después de tremendo trauma psicológico no provocado por algún familiar. Cuando el profesor abandono a su alumno mientras este se acomodaba la ropa y le decía "hasta luego Stan" tan melosamente que empalagaba. Salieron a enfrentar al pelirrojo.

-miren lo que encontramos… un pelirrojo malo…

-¿y ustedes qué carajo hacen aquí?

-perdóname pero yo estudio aquí y puedo entrar a la biblioteca si se me hincha la regalada gana… además veo que tu le encontraste otro uso.

-no me asustas DeLorne…

-no… ya aprenderás a hacerlo… así que esta es la razón por la que llegaste, tu, un chico talentoso e inteligente venir a un agujero de lodo que es South Park, ya sabía que algo apestaba… ¿o me equivoco?

-no cantes victoria DeLorne… que sé muy bien los jueguitos entre tú y el maestro Gregory…

-eso a ti no te incumbe colorado, yo te recomendaría que guardaras tu distancia en asuntos ajenos.

-lo mismo digo…, DeLorne, lo mismo digo

El colorado y el francés se miraron con recelo a los ojos, dos esmeraldas que lanzaban chispas, la razón, podría ser el repentino interés que tenían sus respectivas parejas por el contrario… Gregory reclutando al colorado para el concurso anual de matemáticas y Stan con él con sus diversos proyectos… los celos brotaban entre ambos jóvenes.

-lo lamento pero ¿de qué nos perdimos?

Los rubios desconocían esta revalidad así que les costaba trabajo comprender lo que sucedía. Los otros solo ignoraron la pregunta y siguieron con lo suyo… pelear por ver quién ponía más celoso al contrario.

-te he dicho que tengo tutorial con Gregory…

- y yo con el Stan

- me incluyo en su equipo de matéatelas

- suicidio social

- tendré un buen trabajo con una buena paga…

-Gregory es millonario, ¿a quién le importa tu miserable trabajo si seré mantenido el resto de mi vida?

- yo… eh… ah…

-lo sabia… ya no tienes armas… ¡gane!

-perdí mi virginidad con él a los quince años

-eso solo te delata como perra urgida…

-es normal… además se que tú, fuiste el ultimo de tus amigos en hacerlo…

-eso es mentira…

-no me crees, pregúntales a ellos….

El pelirrojo señalo a los dos pequeños rubios que se sonrojaron como tomates maduros, esquivando la mirada acusadora del francés, rendidos ante esa mirada decidieron por fin hablar.

-lo hice hace ya dos meses…

-lo hice desde hace un mes…

Confesaron muertos de vergüenza Butters y Tweek respectivamente, Christophe apenas y lo hizo antier… eso fue lo que hirió su orgullo, entre toda la bola de maricas (sin ofender) de sus amigos él fue el último en perder su virginidad, de verdad fue tan miedoso como para que un adicto al café y un niño con sonrisa de navidad adorador de Hello Kitty, perdieron su virginidad antes que un maldito mercenario cabron que no le importa nada…. Necesitaba tratamiento.

-mierda… eso me deprime…

-Tweek no entendí… al final ¿Quién gano?

-al parecer Kyle…

¡No! Ze Mole no se da por vencido aun… debe de tener un arma por ahí, algo que no dijo, algo que le falto recordar, pero ¿Qué?, ¡¿Qué?

-bueno… parece que Mole no puede ganar siempre… así que si no tienes más… yo me…

-¡me bese con tu novio!

Cuando diviso la residencia Pirrup apresuro los pasos y a pocos metros podía escuchar claramente los sollozos interminables de alguien, intento pero la puerta estaba cerrada, todas las ventanas, la casa estaba cerrada por completo, pero aun se escuchaban las voces y gritos del alguien adentro, ¡es tan desesperante! ¡Saber que pueden matarlo y tú no puedes entrar! Saco su celular, debía primero anteponer las cosas legalmente, si actuaba por si mismo podría llamar la atención y eso es lo menos que necesitaba, recorrió los alrededores de la casa buscando una entrada. Encontró una pequeña ventana que daba al sótano, mientras se acercaba las voces se hacían más claras, identifico rápidamente los sollozos de Pip…

Miro por la ventana… horrorizado ante la escena, su adorado ángel tirado en el suelo, con muchos golpes alrededor de su casi desnudo cuerpo y su asqueroso padre con un cinturón en la mano y la respiración jadeante lo miraba, lleno de odio y rencor… mientras su hijo lloraba desconsolado….

-P-padre… du-duele… ayu-ayudeme p-por favor… ¡ah! ¡ugh!

-sufre, tú no eres mi hijo… cuando comprenderás que tu jamás serás otra cosa que el asesino de mi bella Georgina… todo es tu culpa, si tu no existieras… ella aun estaría conmigo, tú me la arrebataste y por eso… ¡no voy a perdonarte nunca!

Con fuerza y sin escrúpulos golpeo a Pip en la espalda desnuda, con el cinturón de cuero… provocando en la piel del joven una gran herida que comenzaba a sangrar y un grito desgarrador que llego a los oídos de Damien como la gota que derramo el vaso, perdiendo todo lo que se conoce como autocontrol, dejando que su demonio interno surgirá de los confines del infierno para poseer su cuerpo…. Su cráneo se deformara y sangraba, dejando a la vista dos enormes cuernos negros como su cabello, sus caninos crecieron considerablemente, como los de un lobo furioso; de su espada salieron dos enormes alas de cuervo negras… y sus ojos como dos anillos de fuego. Ya no pensaba, no razonaba, cegado por la furia irrumpió en la casa, rompiendo la ventana del sótano.

El padre de Pip azoto la cabeza del pequeño contra el suelo, lo último que Pip vio, fue la ventana y por la luz de la mañana no logro ver más que silueta de una figura angelical… acaso ¿era su ángel de la guarda que por fin se acordó de él? Quedo tendido en el suelo inconsciente.

Mientras tanto, Damien acorralo al señor Pirrup contra la pared, el hombre castaño estaba asustado ante la criatura en la que se convirtió Damien, un demonio, un animal que mataría por la ira…

-tú eres una asquerosa y despreciable cucaracha, ¿sabes quién soy?, no, claro que no lo sabes… déjame presentarme… yo soy Damien Thorn, el anticristo

La criatura siseaba acercando su rostro al hombre que temblaba ligeramente y lo miraba con aparente curiosidad pero por dentro su alma daba un brinco en su cuerpo del miedo, los dientes perfectamente blancos y los caninos filosos se acercaban a su rostro y amenazaban con morder.

-déjame decirte algo, marica, yo estoy enamorado de este joven, está marcado por la bestia, lo que lo hace mío, y tu, asqueroso animal te atreviste a tocarlo, déjame decirte que tocarlo es una gran ofensa al futuro gobernante del infierno… que se paga con la condena eterna

-¿qué me vas a hacer?

-es sorpresa ya lo veras…. Pero la buena noticia que en esta vida, pasaras lo que te queda pudriéndote en la cárcel… en la siguiente vida… pasaras el resto de la eternidad, sufriendo los más crueles e inhumanos castigos, te arrepentirás de haber tocado lo que me pertenece…

Desde las afueras de la casa comenzaron a ver las luces y las sirenas de las patrullas, Demien sonrió y regreso a su forma humana, ante el asombro del hombre, camino hasta donde ya hacia el cuerpo del pequeño Pip y lo cubrió con su saco, tomándolo en brazos y caminando hasta quedar a un lado del padre de Pip.

-te espera compañía

Entraron los oficiales al sótano, encontrando a los dos hombres, Damien camino hasta los oficiales y dijo que él había llamado a la policía y que necesitaba una ambulancia para su preciada carga, que lastimaba al niño desde hace años y que tenía testigos para probarlo… Al final terminaron por creerle. Damien acompaño a Philip hasta al hospital, después tendrá tiempo de torturar al hombre… pero primero era su Pip, además de que ya tenía ideada la primera parte… romperle el corazón… necesitaría ayuda.

-¡Eres una maldita perra DeLorne!

-púdrete colorado, yo no lo planee

-chicos… chicos por favor no peleen

Ahora literalmente el castaño y el pelirrojo arreglaban sus diferencias en una pelea, aunque, más bien parecían que hacían fuerzas arrastrándose por el suelo, mientras Butters intentaba calmarlos inútilmente con palabras. Tenían los rubís pensado llamar a las autoridades porque ya habían tocado y faltaron a clases.

-¡te matare maldito extranjero!

-lo dudo colorado, ¡soy más fuerte y te partiré el cuello con mi pala!

Ze Mole saco su fiel pala que siempre cargaba en la espalda y a amenazo con golpear al chico de sombrero verde o bueno esto tenía pensado antes que sintiera que alguien lo jalaba del cuello de su camiseta y lo cargaban como si fuese un saco de papas, cuando olio esa colonia no pudo reconocer a nadie más ni menos que el querido maestro de descendencia inglesa. Miro a su contraparte colorada y estaba siendo cargado del mismo modo por el maestro Marsh.

- Molière, dijimos que no pelearías con otros niños

- *vers le bas, dès maintenant, bâtard britannique! Et mon nom no est Molière, est la taupe

-disculpe profesor Marsh, parece que aun tienen problemas con la ira.

-¡no me ignores! ¡Y no tengo problemas con la ira! ¡Bájame ahora o te arrepentirás!

-¡Stan! ¡Esto es humillante! ¡Por favor ya bájame!

Pero por mas pataleos y golpes los mayores parecían ser de piedra por ni caso hacían a los chicos que avergonzados querían zafarse del agarre de sus respectivos maestros y ahora amantes. Con una cortes despedida los adultos llevaron a cuestas a los jóvenes callándolos con sus manos, cuidando de que nadie los viera, de que nadie los siguiera, ahora era muy peligroso tratar de reprimirles en la escuela.

Mientras que Tweek y Butters vieron todo el espectáculo, decidieron, por su propio bien, nunca mencionarlo a nadie, salieron y como habían perdido ya mitad de clase, Tweek decidió hacerle una visita express a su novio, dejando a Butters solo… que justo ahora caminaba sin rumbo por los pasillos, con la cara gacha y hundido en su propio mundo.

-Leopold… ¿puedo hablar contigo?

-Kenny…

-ven conmigo, por favor

-no, no quiero, por favor ya no sigas con esto

-no me rendiré Butters, quiero pedirte algo muy importante…

-de acuerdo, dime

-aquí no, será en un lugar especial, sígueme

La sala de profesores en hora de clases era un desierto, se sentía muy vacía solo con una persona ahí dentro, bueno eso pensaba Craig, y él, como era una persona regularmente callada, reservada y aunque no lo dijera, ligeramente antisocial, así que no le incomodaba en lo mas mínimo tener que estar en compañía de la soledad. Bueno o eso pensó hasta que un alumno especial entro en su búsqueda.

-¡Craig!

-Tweek, que bueno que ya estés bien, pensé que te estabas muy mal… faltaste mucho

-no importa, yo siempre me pongo al corriente, además estoy acostumbrado a enfermarme seguido

-me preocupa… deberías cuidarte más seguido

-no soy una jodida mu-muñeca de porcelana

-para mí lo eres

-¡no! Carajo ¡no! Tú no me trates como si fuera un inútil o enfermo, soy normal, ¡no soy un fenómeno!

-Tweek?

-toda mi vida, toda mi vida me han tachado de loco, no lo estoy, me dan nervios el café, no tengo nada raro, soy independiente, soy un ser humano, no una verdura, ¡ya te lo he demostrado! ¿Acaso no disfrutaste conmigo? ¿No sentiste nada…?

-Twe…, digo, Joseph Tweak, estuvo más que claro que no lo eres, porque yo lo disfrute y mucho, te amo, y eso no cambiara nunca, eres una persona perfectamente capaz de hacer lo que cualquiera, sin ayuda.

-gracias por entenderlo, Craig

-ven aquí pequeño

Tomo al más joven en un abrazo de oso, sofocándolo contra su pecho, estaba muy contento que Tweek estuviera bien, después de entrar en la casa de los Tweak a escondidas como un ladrón, tener sexo con su hijo enfermo, y salir en la mañana dejando una nota para su desvirgado novio, era una cosa para preocuparse, ¿Qué tal si lo lastimaba aun mas? Lo llevarían al hospital y se darían cuenta, por suerte, nada de eso ocurrió y estaban juntos.

-¡bá-ja-me! Gregorio, si no me bajas de una vez te juro que…

-ya, que niño tan gritón, eres

-no soy un jodido costal, bájame, ¡ahora!

-como gustes

Literalmente dejo caer al muchacho al suelo de un salón vacio, quien solo se sobaba la cabeza mientras veía al rubio con odio, ¿por quién madres lo tomaba? Nadie humillaba a Ze Mole así, bueno, al menos nadie que siga vivo.

-tienes un problema muy severo de conducta…

-¿algún problema, Greg?

-pues la verdad, si, tu agresividad irracional es muy peligrosa, para la sociedad y para ti mismo, yo sugiero que mejor empieces a controlarte

-¿y tu quien carajos te crees, mi jefe?

-no, soy tu tutor, tu protector y amante, además de que vives en mi casa, y si no te controlas no me dejas otra opción más que correrte.

-genial Greg, ganaste el puesto número uno de mi lista, como el más hipócrita, sabes, por mi hazlo, no me importa, ¡he vivido toda mi jodida vida en la calle, que me echen de un hogar mas, nada cambiara! ¡Yo sobreviviré como pueda! ¡Hazlo, ya no me importa, no será la primera vez ni tampoco la ultima!

-te estás irritando…

-¡eres tan desesperante! Ojala jamás te hubiera dejado conocerme, siempre me dije que… creer en los demás es una fe ciega, y tu, no eres más que otro Dios falso.

El rubio tomo al muchacho y lo sentó en el escritorio, logrando que el francés cascarrabias lo mirara a los ojos, y pudo denotar ese miedo en sus ojos, el miedo de estar solo otra vez, este perrito que ladraba mucho, alegando que es perfectamente autosuficiente, tratando de convencerse a sí mismo.

-estas mintiendo…

-yo no miento, no me importa lo que hagas Gregory, una decepción mas no me molesta

-temes estar solo de nuevo

-no me importa…

-tratas de ocultarte de nuevo en ese mascara de chico malo, al que no le importa nada, que es feliz solo, y que no necesita de nadie más. Déjame decirte que eso no me convence, necesitas de cariño que se te fue negado, pero tu orgullo y ego te impiden buscarlo.

"maldito bastardo" pensó Chris, eso era justamente lo que él sentía, ¡que jamás diría!, pero la ira lo invadió de nuevo, como era que este hombre le era tan sencillo leerlo, como podía saber lo que siente y piensa con solo una simple mirada, detestaba que le dijeran sus verdades en la cara.

-ya no te importa… ¿acaso no me ibas a echar?

-no, dije que lo aria si no te comportabas, yo se que eres un niño bueno, detrás de esa fachada esta el verdadero Christopher DeLorne, no Ze Mole, tienes miedo, ¿verdad?

-cierra la boca, hablas estupideces

Gregory abrazo al muchacho, que ponía sus manos contra el pecho de este para tratar de alejarlo, pero Gregory no se separaba, así que se dejo hacer, sin mirarlo, no podría evitar besarlo si lo hacía, Gregory tomo el rostro de Chris y le planto un delicado beso en los labios, que poco a poco de hizo más profundo, reclamando esa cavidad, saboreándola por completo.

Y hubieran seguido así, de no ser por los sentidos de Christophe que alguien se acercaba al aula de clases donde se encontraban, se separo de el rubio con las mejillas encendidas en rojo, Greg iba a iniciar otro beso pero el castaño tapo la boca del otro, para escuchar mejor ese sonido.

-alguien viene… es una mujer, de zapatos de tacón, 8 centímetros, charol, calza del… cinco y medio y un tacón roto… el izquierdo

-de verdad… ¿y de qué color son?

-son de color…. ¡¿Cómo diablos quieres que sepa de qué color son?

Grito, pero justo en ese momento alguien abrió la puerta, era la prefecta zorra… quise decir, la prefecta Wendy, quien coquetamente al ver a Gregory, no lo dudo y camino hacia el, contoneando las caderas y haciendo que sus pechos brincaran un poco, le ponía muy nervioso al joven Gregory, no por el hecho de ser gay, si no porque nada bueno saldría de esa mujer, de eso podía estar seguro, hasta preferiría lidiar todos los días con las rabietas de Chris, que una hora con esa mujer.

-hola Gregory…

-buenas tardes, prefecta

-déjate de formalidades, sabes que puedes llamarme Wendy

-la formalidad me impide hacerlo, prefecta

-siempre tan formal Gregory

-yo… pues…

-sabes, yo me siento muy atraída por ti y…

-¡por si a alguien le interesa, estoy aquí!

Tarto de llamar la atención el castaño a la prefecta que lo miraba con odio, después de interrumpir su coqueteo, otra vez, Gregory suspiro, gracias al cielo la imprudencia de su niño servía para algo, la prefecta oculto su rencor y se dirigió al castaño.

-pero si es el joven DeLorne, que sorpresa

-pero si usted es *La Madame Wendy, que sorpresa

Tanto el francés como el ingles rieron por lo bajo ante tal comentario del chico más joven. La prefecta lo ignoro, puesto que no comprendía lo que resultaba tan divertido. Pero viniendo de ese niño no era de sorprender, así que con todo el descaro, regreso con Gregory y le dio un beso en la mejilla, dejando la marcad de su lápiz labial rojo. Chrstophe se enfado al instante, pero trato de disimularlo, de ser alguna de sus compañeras u otra persona ya estaría a punto de arrancar cabezas con la pala.

-hasta luego cariño.

Dijo refiriéndose a un anonadado Gregory, saliendo de nuevo contoneando y presumiendo su bien formada figura; no fue hasta que Chris dejo de escuchar los pasos de sus tacones al doblar el pasillo que corrió de su asiento en la banca trasera del aula hasta el escritorio. Limpiando residuos de maquillaje de su propiedad, maldita perra, en un año mas no se contendría de golpearla, valiéndole un soberano chicle si era una mujer, nadie coqueteaba con el novio de Ze Mole.

Damien daba vueltas como león enjaulado por toda la sala de espera, esperando al doctor, una… dos horas hasta que por fin alguien se digno a salir de emergencias. Una enfermera que amablemente dijo "familiares de Philip Pirrup". Damien corrió junto con la joven enfermera.

-ahora mismo sale el doctor

La enfermera siguió su camino y dejo al moreno enojado, desesperado y muerto de preocupación, maldita sea si hubiera interferido antes y no quedarse mirando como un maldito idiota.

-¿usted es familiar del joven Philip?

-no… yo soy…

-entonces no puedo informarle nada del su estado, necesito un familiar

-escucha, amigo, el único familiar que tiene es un maldito bastardo que se hace llamar su padre, él fue quien casi mato a Philip, y está en la jefatura, su madre y sus abuelos están muertos, es hijo único al igual que su padre, no tiene a nadie, así que mejor dígamelo a mí, ya que soy el único que ha velado por el

-muy bien supongo que puedo decídselo si ese es el caso; el choco está un poco grave, no en estado crítico, pero si tiene heridas severas, tiene algunas costillas rotas y también un golpe fuerte en la cabeza, desgarres por todos su cuerpo, moretones y cicatrices, algunas ya estaban sanando y otras se reabrieron, el chico sufrió mucho, algunas de esas cicatrices jamás sanaran…

-¿estará bien, no?

-sí, el se recuperara con el paso del tiempo, de eso no hay duda, solo necesita quedarse un poco mas

-¿puedo verlo?

-pues… supongo que estará bien, pero el efecto de los sedantes tardara en desaparecer, así que aun sigue dormido

-no me importa

Paso a la habitación designada, con los múltiples vendajes en su cuerpo y su fino rostro con algunos moretones y una venda rodeando su frente, debió ser por el golpe que abrió su cabeza. Tomo la silla a un lado de la cama y se sentó ahí, acariciando con mucha delicadeza su rostro, casi le da un infarto después de lo que vio, el pequeño sufro tanto en tantos años, pero al fin tendría un descanso, el lo llevaría a su casa, lo cuidaría con los lujos que se merece la realeza, jamás le faltaría nada, y lo más importante de todo, su padre pagaría cada lagrima, cada día de su sufrimiento serian mil años a su condena.

-Pip… debiste hablar, te habrían ayudado, tú no tienes la culpa de nada, tu madre te dio su vida, eres el tesoro que dejo en este mundo, y si tu padre no lo sabe apreciar, yo seré quien cuide de ti ahora.

Saco a Butters de la escuela, lo llevo por toda la cuidad hasta llegar a un bosque tranquilo, arrastrándolo por los arboles, Butters comenzaba a sospechar, ¿Dónde carajo lo llevaba este hombre? ¿Qué diablos quería de él? ¿Acaso la humillación no le bastaba? Prefirió esperar y seguirlo, fue entonces que Kenny se detuvo y regreso la mirada a él, y con una sonrisa traviesa pidió:

-cierra los ojos

Butters lo miro desconfiado, y arqueando la ceja ante esa petición, pero aun así decidió hacerlo, si algo que Leopold amara eran las sorpresas. Cerró los ojos y Kenny lo tomo de las manos haciendo que caminara unos cuantos metros en línea recta. Deteniéndose junto con el mayor rubio, lo tomaron suavemente de los hombros y con delicadeza fue empujado hacia abajo, sentándose en algo frio e irregular.

-abre los ojos…

Obedeció y lo que apareció ante él, de verdad no tenia precio, un hermoso arroyuelo cristalino, unas cuantas flores por aquí y por allá, de colores, el cielo extrañamente azul sin ninguna nube de por medio, algunos animalitos silvestres, parecía una escena sacada de un libro de cuentos de hadas. Regreso la vista al rubio frente a él, que ahora estaba hincado y con una pequeña cajita negra en sus manos.

-Leopold "Butters" Stotch, ¿me harías en honor a mí, Kenneth Mc Cormick de ser mi esposo?

No pudo reprimir un chillido de emoción, pensó de todo, menos que le pediría matrimonio en un lugar tan hermoso, en un día tan hermoso, con un joven tan guapo, sin poder evitarlo soltó lagrimas, preocupando así a su acompañante. Pero aun así, la duda de la fidelidad seguía, ¿Cómo saber que alguien como su maestro le seria fiel? Hablo con muchas personas y sabían la reputación que tubo de mujeriego, además que lo encontró con la prefecta en una situación comprometedora, ¿Cómo estar seguros?

-¿Qué dices Leopold? ¿Te casarías conmigo?

-yo… Kenny, no lo se

-por favor Leopol, yo te amo, lo que viste esa vez no fue verdad, por favor créeme, todo fue un erro, yo estoy enamorado de ti, yo quiero casarme contigo, ¡estar por siempre a tu lado!

-Kenny, no

-¡mírame a los ojos y dime que lo que siento por ti no es verdadero!

-¿des de cuando puedes ver lo que sientes?

¡YA! Jajajaja TOMALA KENNY! XD apoco creen que aceptaría después de todo lo que paso, xD descuiden, sabrán que paso en unos cuantos meses xD y el único que sabe si aceptara soy yo xDDD amo ser yo

Los que quieran mas STYLE, CREEK y BUNNY solo tengo algo que informar… ¡Todo quieren! Pero lo tendrán se los prometo

¡Glosario! (La última vez no puse, pero nadie se quejo, deben saber francés a la perfección o usaron Google traductor)

*Je n'ai pas dit, enfermé (yo no lo dije, cállate)

* d'accord, d'accord, je l'admets,sontun véritableplayboyy... je suis tombéen amour (de acuerdo, de acuerdo, lo admito, eres un playboy en toda regla y… me enamore)

* vers le bas, dès maintenant, bâtard britannique! Et mon nom no est Molière, est la taupe (bájame ahora, ¡bastardo británico! y mi nombre no es Molière es El topo)

*La madame; bueno pues, aquí la cosa es: "madame" está bien dicho, significa señora, pero si colocas "la" antes, en Francia el significado cambia, puesto que ese es el nombre que se le da a las estrellas principales de un burdel, así que fue un tipo insulto.

Eso fue todo… para las nuevas y/o nuevos usuarios, fans, lectores o lo que sean de mi, les recuerdo que… yo soy Cereal Pascual y aquí me despido.

Adiós.