HEY! Que tal? Vieron que ya lo arregle? :3
Disclaimer: Naruto es Kishimoto, 3MSC es de Moccia.
Advertencia: El siguiente capitulo contiene implicaciones sexuales?
"If you have to keep a secret it's because you shouldn't be doing it in the first place"
~David Nicholls
Capítulo XII: Secretos
Naruto salta la verja, atraviesa el jardín sin hacer ruido. Escala hasta llegar a la ventana del segundo piso. Luego se acerca a la ventana. Esto sería más fácil si tuviera un balcón.
Todo está oscuro. Tal vez aún no ha llegado. Toca unas cuantas veces. La cortina clara se abre. En la oscuridad aparece la cara sonriente de Shion. Corre la cortina y se apresura a abrir la ventana.
—Hola, ¿dónde estabas?
—Me ha perseguido la policía.
— ¿Todo bien?
—Sí, todo bien. Espero que no hayan anotado la matrícula.
Shion se aparta. Naruto salta ágilmente por la ventana y entra en su habitación.
—No hagas ruido. Mis padres acaban de llegar. — murmura.
Shion cierra con llave la puerta. Naruto la mira ahí parada con ese camisón rosa pastel que resalta cada una de sus curvas.
— ¡Como hace calor! —Shion le sonríe. Baja un tirante y después el otro. El camisón lentamente cae a sus pies. Naruto solo puede mirar. Shion siente que su mirada le quema.
La débil luz de la calle entra por la ventana abierta. Cada parte de su perfecto cuerpo se distingue clara en la penumbra. Su cabello rubio cae por sus hombros.
Naruto se quita la chaqueta, Shion le ayuda con la camiseta. Por un momento, le parece sentir el olor del campo. Es extraño, parece mezclarse con otro perfume. No le presta demasiada atención.
Ambos se tumban en la cama. Shion lo abraza con fuerza. Naruto desliza su mano hacía abajo, le acaricia la espalda, las caderas y más abajo. Al subir de nuevo, se detiene entre sus piernas. Shion suspira cuando la toca, luego lo besa. Naruto mete su pierna entre las suyas.
Shion lo besa con pasión. La habitación se llena de suspiros. Shion sonríe. Susurra entre el fresco crujido de las sábanas:
—Esta es una de las veces en las que hay que saber moverse… ¿verdad?
—Así es.
Piensa que puede que sea ella la mujer que le va. Naruto le besa el pecho. Está seguro. Shion es la mujer que le va. Luego, de repente, recuerda el extraño perfume. Es suave, dulce, simplemente delicioso. Lavanda y vainilla. Fascinante combinación. Recuerda también a quién pertenece. Y, por un momento, en la oscuridad de aquella habitación, deja de estar tan seguro.
~10MDS~
Bzzzzzt . . . bzzzzzt . . . bzzzzzt . . .
Lentamente abre los ojos, frunce el ceño cuando ve un resplandor debajo de su almohada.
Su teléfono.
La pantalla parpadea de un azul brillante. Vibra frenético por la alarma.
Ino lo apaga. Se desliza silenciosa fuera de la cama y se empieza a vestir. Mira a Hinata. Apenas se ha movido y duerme tranquila en su lado de la cama.
Hinata abre los ojos. Se da la vuelta sobre la cama hasta quedar boca abajo. Ino le sonríe.
—Hola.
Hinata se vuelve hacia el otro lado. Su voz le llega un poco ahogada.
— ¿Qué hora es?
—Siete menos cinco.
Ino se acerca a ella y le da un beso en la mejilla.
— ¿Hacemos las paces?
—Esta vez te costara.
—No hay tiempo, mi madre llegará dentro de nada y tengo que ir a hacerme el análisis.
—Entonces no hay paz.
—Anoche fuiste muy valiente.
—He dicho que no quiero volver a oír hablar de eso.
Ino alarga los brazos.
—Está bien, como quieras. Eh, ¿qué digo si me encuentro a alguien al salir?
—Buenos días.
Hinata le sonríe y tira hacia arriba de la sábana. Ino coge la bolsa con los libros y se la echa al hombro. Está feliz, han hecho las paces. Hinata es genial y, además, ahora es una groupie.
Ino cierra con cuidado la puerta, como un rayo, cruza de puntillas el pasillo. La puerta de casa todavía está cerrada con llave. Descorre el cerrojo y, justo cuando está a punto de salir, oye una voz a sus espaldas.
— ¿Ino?
Es Hiashi. Listo para ir a la oficina. Con su traje gris oscuro y su corbata roja.
Ino decide seguir el consejo de Hinata y con un «Buenos días, señor» desaparece por las escaleras pensando en lo atractivo que se vería el Sr. Hyūga sin ese ceño fruncido.
Su madre todavía no ha llegado. Se sienta en la banqueta a esperarla. Un tibio sol asciende frente a ella e Ino se pone a divagar.
¿Neji se verá como el padre de Hinata cuando sea mayor? O ¿El Sr. Hyūga se habría visto como Neji cuando era joven?
Si es la última, felicita a la madre de Hinata por abusada, así quien no. Una lástima que la señora ya no este entre los vivos.
Si es la otra, decide que la próxima vez que vea a Neji le dirá que empiece a ahorrar para el botox. Si, tener el ceño fruncido por tanto tiempo debe dejar bastantes arrugas.
Y hablando de Neji ¿cuándo volverá? Ni la mismísima Hinata lo sabe. Vaya desperdicio. Un chico tan guapo que solo piensa en estudiar. Apuesto, fuerte, inteligente, rico, sin lugar a dudas, un chico de relaciones serias*. Un verdadero desperdicio.
Sonríe, lo bueno que ella tiene a Sai.
Una bocina suena. Es su madre.
Ino sube al coche pensando en lo bueno que es tener a Sai.
~10MDS~
— Levántate, dobe.
Naruto abre los ojos para encontrar a Sasuke mirando a través de su ventana.
—Cierra la maldita cortina.
Naruto tira hacia arriba la cobija, tapándose con ella hasta la cabeza. Sasuke se la quita de un jalón.
— ¡Oye! ¿Cuál es tu maldito problema? —Naruto grita molesto.
—Vístete. Tenemos que ir al gym. —Sasuke responde mientras se sienta en una silla.
— ¿Ha pasado algo? ¿Alguien se murió? — pregunta consternado.
—No. Vamos a pelear. Tú y Yo. — contesta el moreno con la cara en su teléfono.
— ¿Y por qué querría yo pelear contigo?
— ¿Tienes miedo, Kyu? —dice burlón.
—Jódete. Por cierto, ¿Quién te dejo entrar? —pregunta mientras se pone una camiseta naranja.
—Jiraiya.
Naruto terminar de ajustarse el cinturón y mira a Sasuke, quien está ocupado mandando un mensaje. — ¿Listo para que te patee el trasero?
—Sueñas, dobe.
Llegan al gimnasio. La chica de recepción los recibe con una sonrisa. Naruto la atrapa mirándole el trasero a Sasuke.
—Pero si no tiene nada. — le susurra a la recepcionista.
La chica solo se sonroja.
— ¿Y ustedes que hacen tan temprano aquí? — pregunta uno de los nuevos instructores.
—Venimos a pelear. — contesta el Uchiha.
—Hola, Hayatte dos. — saluda Naruto.
Genma y Sasuke ruedan los ojos.
—Chiste viejo, baka. — dice Kiba, al unirse al grupo.
—Ni siquiera me parezco a él. Así que ya déjenlo. —ordena Genma.
Ninguno de los chicos dice nada.
Naruto y Sasuke suben al ring. La mayoría de los shinobis (nombre para los socios del gym) paran sus rutinas y se acercan al cuadrilátero. No todos los días el legendario Uchiha Sasuke y el mítico Kyūbi se enfrascan en una pelea.
Naruto brinca un poco por su esquina. Sasuke estira el cuello de un lado al otro. Genma está en medio y da la señal para que empiecen. Los chicos chocan sus guantes.
Sasuke empieza con una par de combinaciones rápidas. Naruto apenas tiene tiempo de esquivarlas.
Sasuke continua lanzando golpes, fuertes y precisos. Naruto trata de cubrirse.
— ¿Pero qué diablos te pasa?
Sasuke no responde.
Naruto esquiva un gancho y pregunta: — ¿Es por lo de las flexiones? Vamos viejo, nos seas rencoroso. Otro día podemos repetir. Tal vez esta vez sí ganes. —termina con una sonrisa.
— No es por eso. — responde mientras lo golpea en el pómulo.
Naruto se aleja un poco. Ni modo, esta vez ser chistoso no ayuda en nada. Se pone serio y golpea a Sasuke en un costado.
Intercambian combinaciones por un tiempo hasta que Sasuke conecta un gancho en la mandíbula de Naruto mandándolo a la lona.
Sasuke se inclina hacia Naruto. —Aléjate de Hinata. — amenaza con voz baja y sale del ring.
Genma y Kiba lo ayudan a levantarse.
—Esa si fue una paliza. —comenta Kiba viendo la espalda de Sasuke entrar a las duchas.
Sai, quien estaba haciendo ejercicio, no importándole mucho la pelea (las ve todos los días), le lleva un poco de hielo. — Creo que después de esto es obvio quien es el hombre en la relación.
Naruto lo manda callar con la mirada. Sai solo sonríe.
— ¿Iras por Ino ahora?
— Si. ¿Por?
— Iré contigo.
~10MDS~
La campana del descanso acaba de sonar. Todas las chicas recogen sus cosas para poder salir a almorzar.
Hinata termina de guardar su último libro cuando una caja rosa casi se le estrella en la cara. Ino sostiene la caja con una blanca sonrisa.
Hinata le sonríe de vuelta y abre la caja. Son un par de rollos de canela de su panadería favorita. Cierra la caja y abraza a Ino.
— ¿Paz? —pregunta la rubia.
—Paz. —confirma Hinata.
Sakura se les une después.
~10MDS~
Sai y Naruto llegan un poco antes de que suene el timbre de salida.
Naruto mira a un lado y ahí está Sasuke, tranquilo en su Yamaha R6.
La campana suena y las chicas empiezan a salir.
Hinata es de las primeras en salir. Tiene la mirada fija en sus pies, atenta a no tropezar. Levanta la cabeza y distinguen una moto naranja. Oh no, es el.
El parece haber nota su mirada, sonríe ladino.
— Hinata.
Hinata voltea al otro lado, buscando a quien le llama. Es Sasuke. Termina de bajar las escaleras para llegar a donde esta él.
—H-Hola.
—Vamos sube.
—P-Pero...
—Anda iremos a comer.
—P-Pero mi… mi p-padre…
—Itachi ya hablo con él y dice que está bien.
—Esta bien. — Hinata le sonríe.
Ino y Sakura salen de salón justo para ver como Hinata se sube a la moto de Sasuke.
Sasuke arranca la moto. Hinata voltea para ver la cara sorprendida de Ino, la decepción de Sakura, la sonrisa falsa de Sai y la cara de incredulidad de Naruto.
Pega su cara a la espalda de Sasuke y cierra los ojos. Tal vez así deje de sentir las miradas en su nuca.
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