Capitulo 12

Buenas, vengo con otro capítulo no es largo pero creo que el siguiente si lo será, además mejor cortito que nada XD, sin más los dejo para que lean.

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Los oficiales de policía entraron rápidamente y se quedaron de pie en el umbral de la gran puerta de madera que daba hacia el salón de música, pasada la primera impresión empezaron a actuar de acuerdo a su trabajo, tomando fotos recogiendo algunas muestras y recolectando toda la información posible.

Los paramédicos entraron y al igual que los policías se quedaron paralizados en la perta para luego empezar con el trabajo quitando del camino al pelirrojo y al Japonés, empezaron a atender al albino que tenía muy mal aspecto; otro par de paramédicos fue a revisar el cuerpo de Tikky Mikk pero era algo definitivo ya no había ni una gota e vida en ese cuerpo, lo pasaron a una camilla y lo taparon hasta arriba con la clásica sábana blanca.

El par de jóvenes solo veían el caos a su alrededor, como de un momento a otro el silencio había sido sustituido por el ruido de las cámaras, las conversaciones sobre el crimen y demás.

Un oficial, que al parecer era el de mayor rango se les acerco.

—Buenas noches— dijo el oficial dirigiéndose ambos — Señor bookman— el pelirrojo asintió y el oficial se dirigió directamente con él— Síganme— con un movimiento de mano les guio para luego perderse en las afueras de la habitación.

Todo era igual que en el salón de música policías moviéndose de arriba abajo por toda la mansión.

Llegaron a lo que parecía una especia de despacho, el oficial tomo asiento frente a ellos en el escritorio que había en la habitación.

—Lamento que les tocara ver la escena— se disculpo fríamente el oficial— Lo que les voy a decir posiblemente no les guste pero es la realidad de la situación, su amigo no será transferido al hospital que nos indicaron, debido a lo que hemos recolectado hasta el momento no nos lo podemos permitir, es el principal sospechoso del ataque— al ver la mirada desafiante de los otros dos se rectifico —O también podría ser una víctima más y por lo tanto su seguridad es muy importante así que será trasladado al hospital especial de la policía.

—Creo que no entendió bien las indicaciones que le di antes de que viniera aquí— la voz del bookman era irreconocible, casi parecía otra persona, la seriedad y frialdad con la que las palabras salieron desorientaron un poco a los otros dos oyentes.

—Señor bookman?- pregunto un poco extrañado el oficial.

—Por si no lo comprendió se lo repetiré— colocando elegantemente las manos en el escritorio continuo— El señor Walker será atendido en el Hospital Judment, es una persona muy especial y…—

—Sabemos perfectamente la posición del señor Walker no tiene que mencionarlo, pero le recuerdo que también el joven Mikk es uno de los dueños de Milenium— Interrumpió intempestivamente el oficial harto de que un joven le estuviera echando en cara lo que él ya sabía.

—No me está entendiendo— el brillo en los ojos verdes se torno diferente le daba un aire algo peligroso al pelirrojo— Walker no es especial por su estatus económico, es algo más individual y le aseguro que ningún otro hospital tiene la tecnología necesaria para tratarlo, así que si quiere tener un testigo o sospecho es mejor hacer lo que le digo—Su voz se había tornado fuerte y demandante.

—Pero…— empezó notablemente nervioso el hombre.

—Si tanto le interesa que no escape puede poner guardias, no lo sé ni me importa— se levanto intempestivamente de la silla que hasta el momento había ocupado— Lo único que quiero es volver a ver a mi amigo sano.

—Llamare a la ambulancia para cambiar las ordenes— acepto luciendo muy molesto.

Ambos se volvieron a quedar solos en aquel enorme despacho.

—Sera mejor que nos vayamos para el hospital— habló el japonés, ciertamente no se había terminado de reponer de la escena anterior pero lo ocultaba perfectamente.

—Vámonos de aquí Yuu, este lugar me da escalofríos — dijo el pelirrojo pareciendo mucho más viejo de lo que se había visto hasta el momento.

Había pasado una semana desde el incidente, hasta el momento el peliblanco había permanecido inconsciente en una especia de coma.

La noticia había corrido como pólvora por todos lados, miles de teorías e hipótesis referente a lo ocurrido daban vueltas alrededor del mundo y los medios de comunicación más que contentos por los rating subían conforme se hacia alguna nota del "Ángel Caído" como le llamaron al peliblanco cuando se supo que era el principal sospechoso.

Llego al hospital de acuerdo a la rutina que sin querer se había establecido en el último tiempo, pasando la seguridad que se había intensificado por culpa de la prensa, al llegar a la sala de espera del cuarto especial del moyashi se encontró con el pelirrojo que estaba inmóvil en una silla.

—Algún cambio— pregunto tranquilamente.

El pelirrojo volteo a verlo y solo eso le basto para saber que si había habido el tan dichoso cambio que tanto habían esperado, pero tal vez no de la forma en que hubieran querido.

— ¿Qué paso? —pregunto de repente preocupado el japonés, no se cansaba de maldecir al moyashi por hacerle perder el control tan fácilmente.

—Despertó— esa palabra era una gran esperanza pero la forma en que fue mencionada parecía que había empeorado— ¿Quieres verlo?— preguntó seriamente el pelirrojo, al ver la afirmativa del otro se levanto dirigiéndolo a lo que era la habitación del albino.

Al abrir la puerta se empezó a escuchar una suave voz cantando, cuando termino por ver la habitación lo vio, se encontraba sentado en la camilla recargado contra la cabecera y abrazando sus piernas mientras hacia un suave vaivén de adelante para atrás mientras cantaba aquella melodía.

Y entonces el chico cayo dormido
la llama dentro de las cenizas respirables, una, después dos
el bulto flotante, el querido perfil
miles de sueños, sueños que fluyen dentro de la Tierra

En la noche cuando los ojos plateados se balancearon
el brillante tu, que había nacido
Millones de años,
no importa cuántos millones de años,
los rezos regresan a la Tierra

Yo estaría rezando,
amor para el final

Y entonces el chico cayo dormido
la llama dentro de las cenizas respirables, una, después dos
el bulto flotante, el querido perfil
miles de sueños, sueños que fluyen dentro de la Tierra

En la noche cuando los ojos plateados se balancearon
el brillante tu, que había nacido
Millones de años,
no importa cuántos millones de años,
los rezos regresan a la Tierra

Yo estaría rezando,
amor para el final... un beso para las manos unidas

Al terminar de cantar se detuvo momentáneamente y miro alrededor la mirada gris se detuvo en la azul del pelinegro pero en ella no había ninguna expresión solo estaba un muro de plomo, caio y sin emoción.

Volvió a esconder el rostro entre sus piernas para empezar a balancearse y volver a empezar el canto, la imagen por si sola había sido desgarradora pero aquella mirada mataba muchas esperanzas.

Ambos salieron sin intercambiar ni una sola palabra.

— ¿Qué es lo que le pasa? —pregunto después de un largo silencio cuando ambos estaban sentados.

—Nadie lo sabe, creen que es un shock pero no lo pueden demostrar con los análisis, es lo más probable por su comportamiento pero temen que le hayan golpeado en la cabeza y pueda representar un gran riesgo para su salud.

—Para que creen que se les paga esos desgraciados— murmuro furioso el japonés.

—Llamarón a Cross, se encontraba fuera del país así que no ha podido llegar pero según lo que me dijeron es que ya no debía tardar.

—Como se le ocurre salir al maldito ese en un momento así— murmuro más para sí mismo el japonés muy cabreado por todo lo sucedido.

Pasadas un par de horas llego Cross todavía poniéndose una bata blanca que era obligatoria mientras entraba intempestivamente a la habitación del albino azotando la puerta.

Se quedo viendo solo un segundo a su aprendiz, para luego seguir con pasos firmes hasta donde se encontraba el chico.

La cara de los otros chicos era todo un poema, el horror de ver al pelirrojo entrar tan normalmente en el cuarto donde Allen estaba y la forma en la que avanzaba, se combinaban con el enojo y el alivio de verlo.

El mayor sin una sola contemplación agarro al muchacho del cuello del pijama que traía y lo levanto de la cama.

—Estúpido aprendiz ¿cuánto tiempo más piensas seguir en ese estado? —grito el general mientras zangoloteaba el cuerpo del albino.

No hubo respuesta.

—Con que esas tenemos— la voz del pelirrojo mayor no auguraba nada bueno.

Lo levanto más alto y al ver que la expresión ida de su alumno no cambiaba lo aventó contra una pared.

Los otros jóvenes se apresuraron uno hacia donde Cross para partirle la cara y el otro donde Allen para ayudarlo.

— ¿Esta ciego o que le pasa estúpido? —le grito un demasiado molesto Kanda al pelirrojo— No ve que todavía está en rehabilitación— la sonrisa burlona en el rostro de aquel hombre solo lo hacía tensarse más.

Y entonces el chico cayo dormido, la llama dentro de las cenizas respirables, una, después dos… —Empezó a cantar nuevamente el albino cosa que hizo que el mayor sonriera todavía más y los otros dos miraran preocupados al albino.

El pelirrojo mayor con un movimiento de mano aparto del camino al oriental para dirigirse a donde se encontraba todavía en el suelo el pequeño músico. Al llegar también quito del camino al pelirrojo. Con un cuidado, nada común en aquel hombre, levanto a chico que seguía cantando con la mirada perdida.

—Está muerto— esa frase hizo tensarse a ambos —Tikky Mikk está muerto— siguió hablando Cross a su alumno —Ahora tienes un juicio por no afrontar tus actos y entre más se retrase será cada vez más difícil que salgas de él como un hombre libre, así que si quieres gozar nuevamente de una libertad tienes que seguir— la cara del pelirrojo no reflejaba absolutamente nada pero las palabras calmadas y en el tono bajo parecía hasta amables— ¡Camina Allen! — dijo firmemente el pelirrojo mientras tomaba por los hombros al chico

—Acaso no le juraste nunca detenerte— acuso fríamente.

— ¿Qué se supone que estás haciendo ahora? — Los dos jóvenes veían la escena extrañados, no entendían nada de lo que estaba pasando.

—Camina y no te detengas — Al parecer estaba surtiendo efecto por que el pequeño cuerpo había comenzado a temblar cada vez mas notablemente.

—Está muerto— la voz del albino hizo que ambos se acercaran, ya no era la fría y monótona voz que había estado cantando toda la tarde, esa era una voz rota por el llanto.

Al acercarse lo suficiente vieron que el chico había vuelto en sí mismo, los ojos estaban brillantes y cada vez se veía más vivo.

—Yo no quería— las lagrimas empezaron a salir precipitadamente por los ojos plateados— Pero…no pude evitarlo— su voz se escuchaba desgarrada tal vez por el llanto, tal vez por el canto, pero que importaba si lo tenían de vuelta.

—Allen— Susurro el pelirrojo impactado y emocionado.

—Moyashi— La incredulidad era mucho, no podía entender como unas simples palabras lo habían hecho reaccionar de esa manera.

—Lavi, Kanda— dijo un poco impactado al darse cuenta de la presencia de los otros— ¿Qué hacen aquí? —

—Que más tontito, estábamos preocupados por ti, vaya susto el que nos diste— intento sonar alegre el pelirrojo.

—Pero ¿Por qué? si ya no somos amigos— la mirada entristecida hizo eco en la mente del chico.

—Acaso ya no me quieres— empezó a medio bromear el pelirrojo.

—Pero yo…creí que—

—Dejen eso para después— interrumpió el otro pelirrojo— Ahora tenemos un problema mucho mayor y necesito hablar contigo estúpido aprendiz.

—Vamos Cross déjanos hablar un poco— pidió el bookman un poco esperanzado.

—El juicio será en tres días— dijo seriamente ante la atenta mirada de los más jóvenes.

—Pero si el moyashi acaba de despertar— interrumpió algo extrañado el japonés.

—Eso fue un golpe de suerte, el delito es muy grave y lo iban a hacer estuviera o no el acusado— el general se terminó de erguir para luego alejarse un poco.

— ¿Vas a ser mi abogado? —Pregunto con algo de pesar el albino.

— ¿Quién más? —La respuesta ironíca del mayor hizo que se molestara un poco el peliblanco.

—Entonces lo que quieres es saber que paso— declaro el chico.

—Entiendes rápido— la burla era palpable cosa que molestaba más al chico— Creo que está de más decirte que no voy a estar secando lagrimas y tampoco voy a perder más tiempo de lo necesario así que quiero hablar con él para hacer esto más rápido—

—Está bien— suspiro con pesar para luego tomar una larga bocanada de aire, al abrir los ojos estos se vieron diferentes eran fríos— Así está mejor— sin duda ese era el cambio que Lavi había mencionado.

—Ahora ustedes salgan— dijo Cross mirando seriamente a los otros dos.

—Jamás testificaremos en contra de Allen, veo muy conveniente que mejor nos quedemos para hacer un tipo de estrategia ya que es más que seguro que nos llamaran al estrado— La lógica era irrebatible pero si se trataba con Cross no era seguro.

—Tal vez eso sea cierto pero no cambia el hecho que quiera hablar a solas con mi estúpido aprendiz, tal vez pueda ser muy conveniente pero estoy seguro que no será de mucho ayuda si no soportan el relato— la seguridad con que lo dijo hizo dudar al pelirrojo.

—No somos unos críos de 15 años que no puedan afrontar la realidad así que déjese de estupideces y empiece de una buena vez a hacer su trabajo— La furia del japonés era muy grande.

—Marian— la voz de Allen los desubico un poco pero escucharlo hablándole al mayor por su nombre era algo realmente nuevo— Déjalos que se queden, si no soportan será su culpa— a pesar de hablarle al mayor sus ojos estaban fijos en los azueles del oriental.

En aquellos fríos ojos había desafío y algo que se negaba a creer, pero tal vez si fuera… Odio.

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Qué les pareció, personalmente me agrado no es de mis preferidos pero me gusto como quedo, después de todo es un tipo de intermedio para lo que viene enseguida que por cierto les advierto que habrá algo de Gore.

Espero y les gustara también a ustedes, nos leemos pronto, cuídense mucho.

BYE