Buenas noches!
Bueno, horita me encuentro enojada porque la computadora no guardó el documento como debía hacerlo y mandó todo mi esfuerzo a la #"%$&&/% así que si no les gusta este capítulo tendrán que perdonarme pero no es mi culpa que sea un asco, es de la compu por hacerme reescribirlo el mismo día que prometí que lo iba a subir.
La cara de Rin podría expresar exactamente lo que cualquier hombre sentiría al ver a su amigo/rival besando a su novia, justo después de haber discutido por ver quien se quedaba con ella y de los planes de su futuro. Ese día se estaba tornando una pesadilla.
-Rin… esto no
-No Makoto, no lo defiendas, ya me quedo muy claro cuáles son sus intenciones-se acercó nado zancadas hasta ponerse enfrente de esos dos-¿Sabes Haru? Venía justamente a alcanzarte y discutir mejor las cosas con la mente más abierta ¡Y tú me traes a mi novia para besarla delante de mí!
-Esto… no es lo que parece-la cosa más estúpida que se le pudo haber ocurrido a Haruka-yo no la traje para eso, ella vino y…-no terminó, porque Rin le golpeó en la cara ante la mirada horrorizada de Makoto
-¡Eres un egoísta bastardo y despreciable!-quiso acercarse de nuevo al chico para tomarle de la camisa y seguirle golpeando en el suelo, pero Makoto se lo impidió-… no lo defiendas
-Entonces no hagas esto
-… lo siento-Haruka se sentía culpable, si tan sólo no hubiera besado en ese momento a Makoto todo hubiera ido en la dirección que quería. Se levantó del suelo agarrándose su ojo con dolor pero se mantuvo firme-pero no podía dejar que hicieras esa ridiculez desesperada
-Creo que no eres el más indicado para decirme eso-Haruka no podía contradecir eso-además ya no te creo Haru, empiezo a pensar que sólo entraste en pánico y me dijiste todo aquello para evitar que estuviéramos juntos
-Eso no es verdad. Si tengo que ser sincero entonces te diré que en algún momento si pensé en declararte la guerra por Makoto pero cuando me dijiste lo mucho que la amabas supe que no podía hacer nada. Realmente quiero que puedan estar juntos sin problemas
-¡¿Entonces por qué la besaste?! ¡¿Y tú que rayos haces aquí?!-esto último se lo dirigió a la castaña.
-Sousuke-kun me llamó. Dijo que iban a pelearse y quería evitarlo-le miró directamente a los ojos-sé que lo que hizo Haru en estos momento no fue muy… sensato, pero tampoco vas a solucionar nada con violencia
-¿Y te dijo por qué íbamos a pelear?
-No, pero ahora entiendo un poco-miró a los dos chicos, se sentía en una mala película, como Rosario cuando Manuel Acuña se suicidó al no verse correspondido por ella-y no quiero que esto continué así, ustedes dos son amigos por lo que…
-No-le interrumpió el pelirrojo-yo no puedo ser amigo de ese, ya no-comenzó a caminar dándole la espalda a aquellos dos. Haruka sintió como su corazón se quebraba de nuevo, como aquel día en que Rin le dijo que no volverían a nadar juntos. Creyó que estaba haciendo lo correcto, que al fin iba a poder hacer algo bueno pero en lugar de eso perdió a una persona muy importante para él.
-¡No!-para sorpresa de esos dos, la chica detuvo a Rin antes de que siguiera avanzando-no, no vas a hacer esto de nuevo, no te lo voy a permitir
-Makoto…
-¡No! ¡Escúchame a mi ahora!-Makoto podría ser el ser más adorable y dulce del mundo, pero dentro de ella siempre ha tenido un lado que, si estabas cerca, podías terminar en el hospital-no sé lo que hice ni como lo hice para que ustedes dos terminaran en esta situación tan desastrosa… pero son amigos, durante todo este tiempo se han apoyado y necesitado a pesar de su rivalidad en la natación. No dejaré que eso se destruya, no tiene ningún sentido lo que hacen
-¿Y qué quieres que haga? ¿Qué lo ignoré y actuemos como si nada?-pero Rin también era muy firme. La actitud de Makoto lo podía intimidar pero él era muy fuerte.
-Sólo te pido que lo entiendas. Haru estará actuando muy extraño estos días pero sus acciones no han sido con intención de dañarte o tratar de separarnos, al menos no a propósito
-Entonces tú ya lo sabías, que Haru está enamorado de ti-miró al ojiazul que seguía atrás con la mirada de alguien arrepentido.
-No hace mucho… pero ese no es el punto ahora. Rin, no puedes golpear y cortar los lazos de una persona que sé que te importa mucho, por lo menos escúchalo con la mente abierta como ibas a hacer ahora y estoy segura de que lo solucionaran-el pelirrojo maldijo el día en que esa mujer se convirtió en su debilidad, en su primer amor, porque desde el principio supo que toda la vida la iba a tener que compartir. Dio un suspiro grande y la miro atentamente-no puedo
-Rin…-la chica se asustó y el pelinegro entró en pánico-por favor no hagas esto
-Te estás poniendo de su lado, como siempre-la separó de él-me pides que lo entienda pero ¿Qué hay de mí? ¿Acaso no has pensado en que he hecho el esfuerzo durante mucho tiempo para no enloquecer con la cercanía que tiene contigo, y ahora él lo manda todo a la basura? Él siempre ha estado un paso delante de mí, tú nunca me has tenido la confianza que le tienes a él
-Rin, no saques esa situación, no tiene nada que ver con esto-trató de salvar la situación el ojiazul.
-¡Tu cállate! ¡¿O tienes algo para contradecir el hecho de que siempre has sido el favorito de ella?!
-¡Rin, basta!-le gritó la ojiverde-¡¿Por qué tienes que hacerlo todo tan difícil y dramático?! ¡Tú sabes que yo te quiero a ti!
-¡Entonces demuéstralo y cásate conmigo!-gritó finalmente. Aquella última frase sería la que dejara a todos en silencio; Makoto sorprendida, Haruka con ganas de tirarse al primer precipicio que encontrara y a Rin a punto de llorar-esto… no debía ser así
-… ¿Lo dijiste enserio?-si antes la cabeza de Makoto no había explotado, ahora estaba segura de que lo haría desafiando las leyes biológicas.
-Si… por eso discutimos la primera vez, pero parece ser que Haru no te lo dijo-miro al pelinegro que ya estaba hinchado del lado derecho de su cara-compré un anillo, te lo iba a proponer el sábado
-Rin…-la chica estaba conmovida pero seguía enojada, confundida y ahora más asustada-yo…
-Hablemos después… tienes razón no estoy como para hablar de esas cosas ahora-se volteó y comenzó a caminar a su dormitorio pero esta vez Makoto no le detuvo, tenía mucho en que pensar otra vez ¿La decisión que había tomado se podría aplicar todavía? Se dirigió al pelinegro.
-Makoto… lo siento-fue lo único que pudo decirle avergonzado-mi intención no era está, lo juro
-… lo sé-le dijo con una sonrisa forzada-ya es tarde y debemos curarte tu ojo. Regresemos a casa-le tomó del brazo y comenzó a jalarla. Haruka quería llorar ¿Por qué? ¿Por qué de todas las personas del mundo, ella tenía que ser la novia de Rin? Si tan sólo el otro Haruka hubiera sido más valiente… sí tan sólo él mismo hubiera sido menos egoísta e impulsivo…
Llegaron directamente a la casa del ojiazul, al parecer la chica le mintió a su madre diciendo que se quedaría con Haruka hasta tarde para hacer una tarea que no comprendía del todo.
Ella no dijo nada en todo el camino de regreso, él tampoco tuvo el valor de decirle algo; esperaba que todo lo que sentía en ese momento lo pudiera leer la chica en sus ojos, como siempre lo hacía su Makoto. La castaña entró a su casa como si fuera suya, sacó el botiquín de emergencias del baño, lo sentó en su cama y comenzó a curarle sin preguntarle.
-Makoto… no tienes que hacer esto, yo puedo hacerlo
-Es tu cara Haru, no vas a poder ver bien donde ponerte la pomada-le contestó secamente.
-… no quiero que hagas algo que no quieres hacer
-Nunca dije que no quería hacerlo. Siempre he curado tus heridas desde pequeños, igual que tú las mías
-…no es cierto-le tomó de la mano para detenerla y le miró directamente a los ojos-en estos momentos estas herida y no puedo curarte-la chica al fin cambió su expresión. Haruka pudo leerla al fin, estaba asustada, confundida, atormentada sería la mejor manera de describirla-Makoto… lo siento
-No te disculpes… también es mi culpa-la chica empezó a sollozar-no puedo mentirte y decirte que no estoy enojada contigo pero estoy más enojada conmigo misma que contigo y con Rin… esto que acaba de pasar era justamente lo que no quería que ocurriera y ahora te tengo a ti lastimado, a Rin frustrado y a mi hecha un lio de nuevo cuando al fin había descubierto lo que debía hacer –sacó del botiquín un spray-necesitas des-inflamatorio
-Makoto…-se vio interrumpido por el ardor del spray que le echó Makoto al ojo-¡Auch!
-Lo siento-dejó de rociarle y colocó su mano en su sien derecha-no quiero casarme con Rin
-lo sé… traté de persuadirlo para que no te lo pidiera, que mejor se fuera contigo a Tokio, pero al final lo empeoré todo-la miro directo a los ojos-¿Qué vas a hacer?
-No lo sé… todo se reduce entre la decisión que antes parecía tan clara y no hacerle daño a él, otra vez… y luego estas tú-él pelinegro se sorprendió con esa última confesión-a veces siento que lo que dijiste antes, de que no eras el mismo Haruka que yo conocía es verdad en todo el sentido de la palabra… pero este Haru que eres ahora, la forma en que te has comportado conmigo desde tu… crisis, es el Haru que siempre desee que fueras y eso… eso me gusta-el corazón del ojiazul estaba latiendo más rápido de lo que alguna vez lo hizo, su pecho se sentía tan cálido que parecía que lo quemaría y de nuevo, su instinto lo dominó por completo.
-Te amo Makoto-le soltó de repente-Y lamento no haberme dado cuenta antes, tener que llegar a este punto donde tuve que ver cómo te alejabas de mi para caer en la conclusión de que siempre he estado enamorado de ti
-… ¿Por qué haces esto? ¿Por qué hasta ahora? ¿Por qué cuando más confundida estaba llegaste a confundirme más?
-Porque puedo hacer lo que Rin no está dispuesto a hacer-quitó la mano de Makoto que se encontraba en su herida y la tomo con sus dos manos-tomaré un reclutamiento a Tokio, iré a tu lado cada vez que el tiempo libre me lo permita, cocinaré todos los días el desayuno para ti. Haré todo lo que tú quieras, estaré a tu lado cuando lo necesites y nunca, repito, nunca te haré llorar… a menos de que sea de felicidad
-Haru… ¿Y qué pasará con América? ¿Qué hay de tu sueño?
-Ningún sueño tiene sentido, si tú no estás en el -le tomo de la cintura y, sin dejarle si quiera reaccionar, la beso en los labios, por tercer vez en ese día. La castaña abrió los ojos por la sorpresa, pero se dejó hacer. Sabía que eso estaba mal, que a pesar de lo transcurrido hace unas horas seguía siendo la novia oficial de Rin, pero no quería detenerlo. Cerró los ojos invitándolo a continuar.
Haruka pasó su otra mano por su cabeza y enterró sus dedos en el sedoso cabello de la chica para comenzar a profundizar el beso. Movió sus labios y saco su lengua acariciando los de Makoto hasta que ella le dio permiso de ingresar a su boca. Ella siguió correspondiéndole, incluso se decidió por abrazar al pelinegro por el cuello, también dejó que el chico la tumbara a la cama y jugara con su lengua de aquella manera tan sensual y dulce. Algo que Rin no hacía, o mejor dicho, que nunca se había permitido.
-Lo siento…-susurro cuando al fin separaron sus bocas. Volteó la mirada avergonzada, eso no estuvo bien y aun así, quería más.
-No te disculpes, yo fui el que te beso
-Pero no me negué a ello y eso no está bien-le volteó a ver-Rin es tu amigo, sé que también es tu rival pero sobre todas las cosas es tu amigo y no quiero causar un conflicto entre ustedes. Después de mi familia, ustedes dos son las personas que más quiero en el mundo. No sería justo para ustedes hacerles esto
-Entonces es mejor que lo analices bien-se levantó para quedar sentado y la ayudo a sentarse de nuevo a como estaban antes-dices que nos quieres a los dos, pero él es tú novio y yo sólo tu mejor amigo, debes quererlo a él más, amarlo, desearlo ¿Has sentido deseo por él?-la chica se sonroja violentamente con esa pregunta.
-¡Esas cosas no se le preguntan a una chica!-voltea la mirada de nuevo-no realmente. Esos sentimientos de lujuria y calor me aterran, aun no me siento preparada para nada de eso, pero si fuera Rin… estaría bien-terminó por contestarle-justo ahora siento algo parecido contigo…
-Eso significa que nos quieres de la misma manera-la chica se volvió a poner a llorar-si es así ¿Por qué lo elegiste a él?
-Porque tú eres mi mejor amigo-aferro sus uñas en la sabana de la cama y cerro sus ojos fuertemente, como si eso pudiera calmar su llanto. Esa fue exactamente la misma respuesta que le dio el pelirrojo-cuando Rin se me declaro le dije claramente que no entendía lo que era el amor, sabía que existía pero nunca pasó por mi cabeza que llegaría a ser parte de mi hasta que Rei se me confeso, pero Rin y tú han estado toda mi vida conmigo, los he visto crecer y volverse hombres increíbles. Era lógico para mí sentir atracción por los dos y pensar que alguno era la persona para mí. Rin llego primero, me comenzó a conquistar y me pidió que fuera su novia, llegué a la conclusión de que era Rin mi persona. De ser al revés y tú hubieras sido la persona que me conquistara, te hubiera elegido a ti-Haru no podía culparla, incluso siendo hombre Makoto siempre ha sido así de inocente, tan amable y puro como para brindarle su cariño a una sola persona y entonces recordó cuando Makoto eligió a Rin en su pregunta hipotética porque no le llamó endeble como los demás; no era por ese hecho tan banal, sino porque Rin había hecho algo que los demás no y en este caso era algo parecido. Rin había actuado y él no, y ahora pagaba las consecuencias.
-Makoto… ¿Crees que algún día pueda tener la oportunidad de recompensarte por todo este tiempo desperdiciado?-ella no dijo nada, y Haruka tampoco esperó mucho por una respuesta. Ambos comenzaron a besarse de nuevo, abrazándose tan fuerte como si pensaran que al soltarse el otro desaparecería. Haruka nunca había hecho nada parecido, ni siquiera antes de ese día había tomado la mano de alguien con intensión romántica y ahora se encontraba metiendo su mano por debajo de la ropa de Makoto, acariciando su abdomen, su cintura y escuchando entre sus besos un pequeño sonido de placer por parte de la chica. Eso sólo lo motivó más pasando sus labios al cuello de la castaña y subiendo su mano hasta topar con el sostén. Antes de seguir avanzando el chico se quitó su camisa.
-Haru…-no pudo articular ninguna negativa, también se había cegado ante lo bien que se sentía estar así, con él.
-Pararé sólo si tú me lo pides-le aclaró antes de reanudar sus besos en el cuello de la chica. Esta, por otra parte, sintiéndose algo inquieta, comenzó a pasar sus manos por el firme pecho del pelinegro, subiendo por sus hombros y bajando por sus fuertes brazos. Haruka, experimentando por primera vez sus instintos hormonales de adolecente prendido que sólo había desahogado en la tina, se separó un poco para bajarle la cremallera del suéter verde que portaba la chica, levantando la camisa blanca para así admirar lo que antes estaba tocando y bajo lentamente su cabeza hasta sus pecho quedándose abrazado a ellos, enterrándose-te amo, Makoto te amo tanto
-Haru…
-Comprendo los sentimientos que Rin tiene por ti, porque son los mismos que yo tengo hacía ti. Él y yo somos dos personas completamente diferentes y al mismo tiempo iguales: somos reacios y nos perdemos en nuestro propio mundo, haciendo las cosas que nos beneficiaran pero al mismo tiempo nos autodestruimos en la búsqueda de nuestra felicidad; nadie nos puede parar, tendemos a ser violentos y no razonamos bien las cosas pensando que nos están limitando o deteniendo… pero entonces aparece una persona que nos sonríe, nos mira con cariño y nos convence de que está bien si nos detenemos un momento. Una persona tan amorosa como una madre, negligente como una amiga, confortable como un hogar, hermosa por dentro y por fuera… una persona que sabes que amaras por el resto de tu vida-las lágrimas de Makoto, que antes eran de impotencia y desesperación, se convirtieron en lágrimas de incredulidad. Haruka dio una pequeña pausa para suspirar y prosiguió-creí que Rin no te merecía, que estabas cometiendo un error al elegirlo a él, pero me equivoqué. Él tiene el mismo derecho que yo tengo, no puedo decir que yo te amo más que él, ni viceversa, a decir verdad, creo que los dos te amamos con la misma intensidad y nadie podrá igualar eso nunca… pero por la misma razón que somos iguales también somos diferentes; la diferencia es que él te llevará por el mundo entero, mientras que yo te seguiré por el mundo entero-la chica levantó el rostro del ojizul para ver sus ojos. No podía decirle nada, estaba asimilando demasiado como para decir algo coherente, pero esperaba que Haruka pudiera ver en sus ojos lo agradecida que estaba con él y como sus palabras le habían llegado a lo más profundo de su corazón.
Esta vez fue la chica quien lo beso en los labios y él, ni tonto ni perezoso, le correspondió abrazándola fuertemente y acariciando su espalda.
Continuará…
Wou, eso sí que fue intenso, sobretodo porque no tenía ni pxxx idea de como escribir una escena hot así, más que nada porque nunca había hecho una y si leía lemons para inspirarme entonces sólo me iba a contaminar(?) en fin, como dije estoy medio enojada, triste, frustrada y con ganas de matar a alguien así que no puedo decir nada constructivo en estos momentos, sólo que lamento que el capítulo se vea bastante forzado y subirlo tan en la noche.
¡See you the next water time!
